No es un juego de suma cero

Varios lectores me han pedido que explique por qué la economía no es un juego de suma cero, esto es, por qué la tarta de nuestra riqueza no está dada sino que crece de tal modo que cada vez hay más cantidad disponible para todos.

El fundador de la Escuela Austriaca de economía, Carl Menger, dejó establecido que para que una ‘cosa’ pudiera considerarse un bien económico debían conjugarse cuatro circunstancias: a) debía existir una necesidad humana, b) la cosa en cuestión debía ser capaz de satisfacer esa necesidad humana, c) el individuo debía conocer la idoneidad de la cosa para satisfacerla, d) el individuo debía gozar de poder de disposición sobre la cosa.

De estas cuatro características a las que el austriaco condiciona la existencia de bienes económicos podemos deducir por qué la economía no es un juego de suma cero en el que toda la riqueza posible ya se encuentre dada de antemano.

Primero, la inmensa mayoría de las cosas, tal como se encuentran en su estado natural, no nos permiten satisfacer nuestras necesidades. Puede que toda la materia esté dada, pero desde luego no nos ha venido dada en una forma que permita satisfacer nuestras necesidades. La madera de los árboles debe cortarse y procesarse para fabricar cabañas en las que guarecernos; las tierras tienen que ararse y cultivarse para cosechar alimentos con los que saciar nuestro apetito; el hierro o el aluminio deben extraerse de las minas para construir aviones con los que desplazarnos de un sitio a otro del globo. En definitiva, creamos riqueza cuando transformamos las cosas –que no satisfacen directamente nuestros fines– en bienes –que sí lo hacen–.

Segundo, parte de la inadecuación de las cosas en su estado natural para satisfacer directamente nuestras necesidades procede del hecho de que ni siquiera conocemos todas sus combinaciones y usos posibles. La tecnología, que es el arte de combinar y clasificar la materia para que arroje el resultado deseado, tampoco nos viene dada, sino que en sí misma debe ser descubierta a través de la investigación y la experimentación; dos actividades que a su vez requieren del uso de otros bienes económicos. En otras palabras, como no somos omniscientes, no sólo hemos de crear bienes económicos a partir de las cosas que nos rodean, sino que también hemos de descubrir la información acerca de cómo transformar esas cosas en bienes económicos; información que en sí misma constituye una nueva fuente de riqueza.

Y tercero y último, por muy idóneo que sea un bien para satisfacer nuestras necesidades, éste será del todo inútil si no lo tenemos a nuestro alcance. La naturaleza puede haber sido generosa al brindarnos caudalosos ríos por todo el planeta que, no obstante, no proporcionarán ningún servicio a aquel que se encuentre en medio del desierto. En otras palabras, no sólo hay que producir los bienes, sino distribuirlos a sus usuarios finales. En nuestros sistemas económicos, producción y distribución van de la mano: con tal de maximizar nuestra eficiencia en la fabricación bienes económicos, cada individuo nos hemos especializado en producir uno o dos bienes económicos a lo sumo, aun cuando necesitemos multitud de ellos para satisfacer nuestras muy diversas necesidades (es decir, somos productores especializados y, a la vez, consumidores generalistas). La forma de acceder a los amplios y variopintos bienes que demandamos a partir de nuestra muy limitada y específica oferta de los mismos es el intercambio.

El problema es que desde Aristóteles hemos pensado que los intercambios se producían entre igualdades de valor. Si A se trocaba por B es que necesariamente el valor de A debía ser igual al valor de B. Por consiguiente, ningún intercambio podía generar valor sino sólo redistribuirlo. La interpretación alternativa (que el valor de A fuera superior al de B o viceversa) sería todavía más desalentadora, pues implicaría que en los intercambios una parte saldría ganando a costa de la otra (se entregaría algo con un valor objetivo mayor a cambio de algo con un valor objetivo menor).

Sin embargo, gracias a que el propio Menger popularizó el hallazgo de que el valor de los bienes no es objetivo sino subjetivo, la realidad se vuelve bastante distinta: en todo intercambio cada parte valora más aquello que recibe que aquello de lo que se desprende (en caso contrario semejante intercambio no tendría lugar). Merced a esta vía, los individuos generan riqueza simplemente al intercambiar bienes económicos y, por tanto, al acercar esos medios a la satisfacción de aquellos fines que resultan más valiosos.

En definitiva, la economía no es un juego de suma cero en la medida en que durante todo el proceso de producción de bienes y servicios se está generando riqueza: ya sea cuando investigamos cómo convertir las cosas en bienes, cuando convertimos las cosas en bienes o cuando distribuimos los bienes mediante los intercambios. Al contrario de lo que presuponen los socialistas –que toda la riqueza ya está creada y que sólo es necesario redistribuirla–, el mercado libre es el marco en el que los individuos pueden organizarse para incrementar tanto como les sea posible nuestras disponibilidades de bienes y servicios con los que satisfacer de manera continuada sus muy variados fines.

La economía no es un juego de suma cero, sino de saldo positivo y expansivo, salvo si el Estado genera sustraendos aun mayores. La tarta no está dada, sino que crece arrojando unas porciones cada vez mayores para todos, salvo si el Estado se come de un bocado al horno y al panadero.

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15 comments

  1. La economía *productiva* no es un juego de suma cero, por supuesto. La economía financiera sí es un juego de suma cero. Si un trader compra al descubierto miles de acciones y las vende súbitamente para provocar una caída de precio, ¿cómo gana la economía con ello? Pero lo cierto es que cada vez una fracción mayor de la economía es financiera, y no productiva. La tasa de beneficios de la economía productiva cae de continuo, debido a la mejora tecnológica. Por esa razón estamos en esta crisis.

  2. No creo que pueda convencerme de que las operaciones short naked puedan ser positivas para la sociedad en ningún sentido… Estaré encantado de leer su próximo post, pero haga el favor de discutir ese ejemplo en concreto. Un afectuoso saludo.

  3. Entonces, George Soros, en el “Black Wednesday”, ¿hizo un millón de libras sólo ajustando el valor de la libra a la “realidad”? Es bastante difícil de creer. En realidad, una mejor manera de entenderlo: George Soros hizo un millón de libras a costa de la población británica.

  4. Si el Banco de Inglaterra no pudo defender la paridad, es que la habían demasiado alta. Por otro lado, los defensores de las políticas de devaluación te dirán que Soros prestó un enorme servicio a la población británica: “Whilst many people in the UK recall ‘Black Wednesday’ as a national disaster, some conservatives claim that the forced ejection from the ERM was a “Golden Wednesday”[7] which paved the way for an economic revival, the Conservatives handing Tony Blair’s New Labour a much stronger economy in 1997 than had existed in 1992[8]as the new economic policy swiftly devised in the aftermath of Black Wednesday led to re-establishment of economic growth with falling unemployment and inflation (the latter of which had already been falling before Black Wednesday)”. http://en.wikipedia.org/wiki/Black_Wednesday

    Particularmente, el sistema de dinero fiduciario me parece perverso en casi todos sus aspectos. No me gustan nada las devaluaciones, pero tampoco las paridades artificiales que no pueden mantenerse.

  5. De quienes habían apostado por que la libra no se devaluaría y Soros perdería un millardo. ¿De dónde salen los beneficios que obtiene Warren Buffett? De gente que no esperaba que sus acciones subieran tanto y que se las vendieron demasiado baratas. Lo mismo Soros: como juzgó que el precio de la libra estaba artificialmente alto, las vendió más baratas y luego las recompró todavía más baratas. Si el Banco de Inglaterra hubiese tenido suficientes reservas y hubiese podido defender la paridad, Soros habría salido perdiendo.

  6. La devaluación de la libra hizo a los británicos más pobres. De forma que el dinero, en realidad, salió de los bolsillos de los británicos. ¿No es cierto?

    Al final, los especuladores terminan siempre por meter su mano en el bolsillo de los ciudadanos. Como, otro ejemplo, con la especulación alimenticia. Los precios de los alimentos han subido una barbaridad en los últimos años, sin ningún motivo técnico ni físico para ello. ¿La razón real? Los especuladores se hacen ricos a costa del bolsillo de todos los demás.

  7. Te doy otro ejemplo, y ya te dejo tranquilo. El mercado de los Credit Default Swaps. Doy un préstamo basura, sabiendo perfectamente que es basura. Lo junto con un paquete de otros préstamos en mejores condiciones y consigo que alguna agencia de calificación amiga lo califique AAA. Me hago un seguro de impago, sabiendo que ha de colapsar… y vendo el paquete. ¿Por qué se permite que la gente contrate seguros contra el colapso de bienes que no tienen? Es como si me permitieran contratar un seguro contra incendios de la casa de mi vecino. Obviamente, será en mi interés que la casa de mi vecino se queme… Que luego no se extrañen si la ciudad se llena de incendios.

    Tienes razón: la economía financiera no es un juego de suma cero. Es un juego de suma negativa.

    Mira, soy físico, estoy acostumbrado a ciencias empíricas contrastables de verdad. La economía neoclásica no lo es, aunque no sé si algún tipo de economía lo es. Quizás necesitéis que os llegue vuestro Newton, pero aún no ha ocurrido. Vuestras predicciones han sido sistemáticamente refutadas por la experiencia de los últimos 3 años, pero aún os refugiáis en ellas, como si de un dogma religioso se tratara.

  8. La devaluación de la libra empobreció a algunos británicos (importadores) y enriqueció a otros (exportadores que producían con factores productivos de dentro del país). El dinero fiduciario es así de perverso, pero eso no es culpa del Estado, sino del Estado por imponérnoslo. Soros simplemente forzó una devaluación porque el Banco de Inglaterra era incapaz de defender un tipo de cambio demasiado alto. Por poner una analogía con el patrón oro: si el Banco de Inglaterra tuviese (o puede conseguir) media onza de oro por cada libra en circulación y, pese a ello, prometiese entregar 100 onzas de oro por libra en circulación, forzar la devaluación simplemente sería obligarle a reconocer que sus promesas eran fraudulentas. ¿Se empobrece alguien? En realidad no, porque el Banco de Inglaterra había mentido en primer término sobre cuál era la riqueza de los tenedores de libras.

    Sobre los alimentos: más de lo mismo. Su encarecimiento responde a motivos fundamentales: el aumento de la demanda asiática y el fuerte encarecimiento de los costes de producción (petróleo).

    Y sobre los CDS, no son más que seguros transferibles. ¿Qué lógica tiene eso? Pues simplemente el de dotar de negociabilidad al seguro. Si yo contrato un seguro de por vida y luego no quiero mantenerlo, ¿qué hago? Pues lo vendo a otro que sí esté dispuesto a ello. Lo mismo con las acciones: ¿por qué no obligamos a que la gente que invierta en una empresa permanezca toda la vida en ella? Absurdo, ¿no?

  9. * La devaluación de la libra empobreció a TODOS los británicos inmediatamente, respecto al resto del mundo. Algunos, a posteriori, se aprovecharon de dicha devaluación. De ahí salió el dinero de Soros.

    * Respecto al mercado de los alimentos, Naciones Unidas y el Banco Mundial no opinan igual. China prácticamente se autoabastece en términos alimentarios. http://www.elpais.com/articulo/reportajes/hambre/cotiza/Bolsa/elpepusocdmg/20110904elpdmgrep_4/Tes

    * Respecto a los CDS, tu argumento no invalida el mío. Ahora, está en mi interés que la casa de mi vecino arda. Y ahí tienes el incendio, la crisis de las subprime.

    Dices que el mercado asigna precios de manera coherente. Entonces, ¿por qué los activos tóxicos no los quiere nadie, y los tienen que comprar los estados? No es que tengan precio alto, ni bajo. Es que NO tienen precio, nadie sabe dárselo.

    La ley de la oferta y la demanda es un mito, como el Minotauro. ¿Me podrías explicar alguna evidencia empírica, comparable a la de los experimentos en física? Los físicos somos mil veces más abiertos que vosotros. Quizás sepas que se ha formado un revuelo porque nuestra ley más sagrada, la inviolabilidad de la velocidad de la luz, está en entredicho por datos empíricos. Vosotros antes os suicidáis que aceptar la evidencia en contra de vuestras leyes.

    En cambio, te cuento un mercado que es “anti-Say” (contrario a la ley de Say). El mercado de trabajo. Cuando bajo el precio, aumenta la oferta. http://g7e9.wordpress.com/2011/06/10/personas_y_quesos/

  10. Insisto, los británico que vendían fuera se enriquecieron, porque cobran en una moneda que vale más que en la que ellos pagan. Y la culpa de la devaluación no fue de Soros, sino del Bnco de Inglaterra por fijar una paridad que no podía defender. Es como decir que los promotores y los bancos se han empobrecido al pinchar la burbuja inmobiliaria… obviamente.

    En cuanto a los alimentos, sólo has de mirar la fuerte interrelación entre el precio el petróleo y el de los alimentos. Que un país se autoabastezca no significa que los precios no tengan que aumentar con la demanda: si la oferta está en el tramo de rendimientos decrecientes (como sucede con los alimentos) y la demanda es muy inelástica (como también sucede con los alimentos) tendrá subidas muy fuertes de precios aunque oferta y demanda aumenten a la par.

    La crisis subprime no se ha originado por los CDS. El crecimiento desmesurado de los CDS son una expresión de otros problemas subyacentes (la excesiva degradación de la liquidez bancaria ocasionada por los bancos centrales). Si la crisis subprime ha sido, como dices, el fuego en la casa del vecino, tendrías que demostrar cómo han generalizado los impagos de deuda quienes poseían CDS sobre unos activos que no poseen. Más que nada porque si incendias la casa del vecino, es muy probable que la aseguradora quiebre y que no termines cobrando tu CDS (que es más o menos lo que sucedió con AIG?

    La economía es una ciencia que estudia eventos más complejos que la física y, por tanto, sus leyes son menos exactas: http://www.ucss.ge/publication/Week%2004.pdf

    Por último, la ley de Say no tiene nada que ver con lo que dice el artículo. La Ley de Say dice que toda demanda de mercancías se paga con oferta de mercancías. Lo que el artículo sostiene es que presuntamente existe una ley que establece que cuando el precio de un bien se reduce, su oferta cae, pero que esa ley encuentra una excepción en el caso del trabajo. Pero vamos, lo que comenta es una trivialidad que está en todos los libros de primero de carrera: con el salario también compras ocio, de modo que si el salario cae, el ocio que puedes comprar se reduce (trabajas más horas). Es de puro sentido común: los países pobres trabajan más horas que los ricos precisamente por eso.

  11. * Los británicos vieron cómo sus libras perdían valor. De ahí salió el beneficio de Soros. Todos. Luego, a posteriori, una minoría, los exportadores, se vieron beneficiados. Pero nos estamos repitiendo, no insistiré en este tema.

    * Respecto a los alimentos, ¿has visto las gráficas? La subida de los alimentos no es, ni en lo más mínimo, conmensurable con la del petróleo. Además, están los informes de la FAO, el BM, etc. ¿No te merecen respeto?

    * La crisis de las subprime no las causó el mercado de CDS. Claro. Las causó la percepción de “no riesgo” de los que concedían hipotecas. Y los CDS ayudaron mucho a dicha percepción.

    * Dices que la economía estudia sistemas más complejos que la física. De acuerdo. ¿Cuántos economistas neoclásicos predijeron la crisis? Ninguno. Entonces, ¿por qué no sois más humildes? ¿Por qué no reconocéis que no lo sabéis todo? ¿Por qué imponéis vuestros dogmas como si fueran la ley de la gravitación universal? Cuanto más sigue un gobierno vuestras recetas, más profundamente se hunde la economía. ¿No deberíais reconocer que NO sois físicos, que sabéis mucho menos, y lo que sabéis suele estar equivocado?

    * Respecto a la ley de la oferta y la demanda, me reconoces, por tanto, que reducir el precio del trabajo (el salario) no incrementa la demanda del mismo. Luego estáis proponiendo la política errónea, de nuevo.

    La diferencia entre la física y la economía va más allá de la complejidad del ámbito de estudio. En física luchamos contra el error. En economía se lucha contra el error y la mentira. Los economistas que dijeron que Islandia era en el año 2007 un ejemplo a seguir de desarrollo económico… ¿eran incompetentes o mentirosos? Creo que más lo segundo que lo primero. Mentir sobre los electrones o las galaxias no reporta beneficios, pero mentir sobre la política económica, sí los reporta. Los ricos pagan muy bien a los académicos que mienten. Y la economía neoclásica es una gran mentira.

    Así que, va mi pregunta: ¿por qué no predijisteis la crisis del 2008? ¿Sois mentirosos o incompetentes? Y sea cual sea la respuesta, ¿por qué debiéramos haceros caso?

  12. 1) Sí, nos estamos repitiendo porque no entiendes que ese es un problema del dinero fiduciario, no de la especulación: http://juanramonrallo.com/04/10/2011/el-papel-moneda-destruye-la-division-internacional-del-trabajo/
    2) http://crashoil.blogspot.com/2011/01/revueltas-del-hambre-antesala-del-caos.html
    3) No, la crisis la causó la iliquidez bancaria respaldada por los bancos centrales, que además incentivó comportamientos muy arriesgados en medio de una burbuja donde todos los riesgos parecían disiparse.
    4) Neoclásicos pocos, austriacos muchísimos. Yo mismo hablaba en 2007 de que el sistema bancario estadounidense iba a quebrar. Ningún Gobierno sigue nuestra receta (tener un déficit del 6% en lugar del 11% no es ser austero, es ser un poquito menos despilfarrador, pero en todo caso insosteniblemente despilfarrador) salvo, tal vez, los países bálticos que están bastante mejor: http://www.libremercado.com/2011-10-03/manuel-llamas-el-ejemplo-baltico-61290/
    5) Digo que la oferta no tiene por qué caer si el precio baja. La demanda de trabajo sí aumenta.