Krugman y la Antieconomía

Dejó escrito Lionel Robbins que la Economía es la ciencia que estudia la distribución de medios escasos hacia fines competitivos. Dado que nuestras necesidades superan los recursos de que disponemos para satisfacerlos, se vuelve imprescindible economizar esos recursos; a saber, dedicarlos siempre a aquellos objetivos que resulten prioritarios.

El keynesianismo supuso un radical giro copernicano hacia la Antieconomía: al contrario que los clásicos, el problema fundamental no era ser muy cuidadoso en el uso que les dábamos a unos recursos siempre escasos para evitar despilfarrarlos, sino lograr, como fuere, la plena ocupación de esos recursos. La Economía dejó de ser una ciencia que estudiaba cómo los medios derivaban su valor de usarse para la consecución de los fines más valiosos (usos productivos) para convertirse en una pseudociencia que otorgaba valor en sí mismo a la utilización de los recursos con independencia de sus objetivos (usos improductivos).

El enésimo chascarrillo keynesiano, protagonizado cómo no por Paul Krugman, podrá sorprender a aquellos que todavía pensaban que eso del keynesianismo era algo serio, pero desde luego no asombrará a quienes conocemos las entrañas del monstruo. Ni corto ni perezoso, el de Princeton afirmó en una entrevista en la CNN que lo que necesita la economía estadounidense para salir de la depresión es un incremento masivo del gasto, como el que nos proporcionó el rearme militar de la II Guerra Mundial o como el que podría proporcionarnos otro rearme militar estimulado por los temores a una invasión alienígena. Sólo eso: en apenas 18 meses, según Krugman, todas nuestras dificultades estarían solventadas.

No es la primera vez que Krugman alaba la guerra como un importante catalizador de la actividad económica. Aunque a muchos izquierdistas les agrade atribuir buena parte de la crisis actual a todo el gasto y endeudamiento públicos en el que tuvo que incurrir Bush a cuenta de la guerra de Irak (y en este caso… ¡tendrían razón!), el Nobel ya les explicó en 2008 que esa narrativa no es coherente con el resto de su credo: “El hecho es que, en general, las guerras son expansivas para la economía, al menos en el corto plazo. Recordad, la II Guerra Mundial puso fin a la Gran Depresión. Los 10.000 millones de dólares que cada mes gastamos en Irak van dirigidos, sobre todo, a adquirir bienes y servicios producidos en EE.UU., lo que significa que la guerra ha sustentado la demanda”.

Los liberales clásicos siempre tuvieron bien claro que lo que hace florecer una sociedad no es la guerra, sino el comercio. La guerra tiende a ser mutuamente destructiva, a destruir la división internacional del trabajo, a acabar con las vidas de miles de seres humanos, a dilapidar el capital y a instaurar un control económico sobre el país derrotado que durante un período más o menos prolongado suele asemejarse mucho a la planificación central del socialismo.

Aun así, sería absurdo negar que en ocasiones las guerras son necesarias e incluso económicamente convenientes, pero no porque generen riqueza, sino porque minimizan su destrucción. Es el caso de las guerras defensivas: si un invasor está decidido a arrasar una comunidad, esclavizar a su población y a pasar a cuchillo a los más débiles, sería absurdo recibirlos con los brazos abiertos esperando convencerles de que comerciando y abrazando a Adam Smith todos seremos felices y comeremos perdices. Pero insisto: en todo caso, la guerra no sería un bien, sino un mal menor.

Para Krugman y Keynes, la guerra sí es, en cambio, económicamente un bien, mas no porque les encanten las matanzas o porque piensen que el botín de guerra será suficiente para sufragar sus gastos, sino porque la guerra constituye uno de los pocos casos en los que el Gobierno está aparentemente legitimado para tomar un control absoluto de la economía y, por tanto, para darles algún tipo de empleo a todos los factores productivos. No importa que esos empleos nada tengan que ver con la satisfacción de las necesidades de los distintos individuos, pues lo único importante es que todos estén ocupados en algo, aunque no se dediquen a producir nada de valor. El ejemplo histórico no es sólo la II Guerra Mundial, sino también la Alemania nacional-socialista; ya lo dijo John Kenneth Galbraith en La era de la incertidumbre: “Hitler fue el auténtico precursor de las ideas keynesianas”.

El pésimo razonamiento de Krugman a cuenta de las bondades de una invasión extraterrestre culmina especialmente al final: según el Nobel, si después de readaptar toda la economía a la guerra intergaláctica descubriéramos que todo había sido un fraude a lo Orson Wells, que nunca había existido riesgo de invasión alguna, todos nos enriqueceríamos notablemente, pues habríamos disfrutado de todo el gasto militar asociado a las guerras sin ninguna de sus funestas consecuencias.

En otras palabras, una vez descubrimos que todas las inversiones que hemos efectuado para defendernos de los extraterrestres no tienen ninguna utilidad y que han supuesto una dilapidación de capital que haría parecer la burbuja inmobiliaria como una granito menor, entonces resultará que todos somos más ricos. El razonamiento es brillante: riqueza es pobreza, economizar es despilfarrar, acertar es equivocarse, lo esencial es lo inútil. Orwell redivivo. La Antieconomía.

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28 comments

  1. El siguiente texto lo coloqué como comentario a otro suyo pero le veo vigencia para acotar este que usted a puesto. Y es que a no ser que exista un mecanismo que distribuya la riqueza, cosa a la que usted obviamente se opone, tendremos en los próximos años una enorme cantidad de riqueza generada por unos pocos (los realmente necesarios e imprescindibles). Porque hacia ese modelo vamos, porque cada vez son necesarios muchos menos trabajadores para lo mismo, porque si no se articulan mecanismos compensadores incluso la mayor parte de la riqueza que se genera sólo repercutiría en aquellos que la han generado. ¿Y el resto? Qué mas da el resto.

    Tiene razón Rallo cuando dice que el objetivo aquí es generar riqueza no empleo. Y es que hay ciertos autores que defienden que el próximo modelo social se caracterizará por tener a más de la mitad de la población sin empleo. Porque para producir riqueza será necesaria cada vez menos personas, porque cada vez se automatizarán más procedimientos, porque siempre se podrá echar mano de trabajadores en otros países donde los derechos laborales sean mínimos, porque ya no existe un modelo donde ingentes cantidades de dinero vía crédito se han movilizado para crear miles de empresas y puestos de trabajo que ahora se esfuman, porque el Estado del Bienestar y por tanto sus miles de funcionarios y trabajadores son ahora innecesarios o simplemente no hay dinero para pagarles, porque las rentas salariales van a menos y por tanto el consumo y el empleo de miles de empresas que tendrán que cerrar, porque nos cortarán los fondos de cohesión habrá menos empleo, y menos porque menos confianza habrá y el empleo que se genere o será precario o será de gente muy necesaria y muy bien pagada. Porque la población mundial va a más y porque la gente que aquí nunca había trabajado quedrá hacerlo para compensar la pérdida de renta familiar. Porque la gente se jubilará más tarde,por….

    ¿Y qué pasará con toda esa gente que no encuentra trabajo y que la generación de tanta riqueza ni le roza? Pues que tendremos que controlarlos, encerrarlos, legalizar alguna droga para que se tranquilicen o simplemente dejarlos morir de hambre. Como buen liberal, que cada palo aguante su vela, que la gente está donde está por su culpa, que yo no tengo que pagarles subsidio alguno con mis impuestos, que emigren al Congo, que los dependientes o ancianos pidan limosna,….

  2. Juan: Suscribo todo lo que ha dicho en el hilo anterior. Además muy bien expuesto.

    Rawolf:

    Voy a ver el partido. Luego debatimos sobre el asunto que plantea, que es muy interesante

    Saludos

  3. Hola profesor Rallo
    He leido el artículo de Krugman y la metafora que utiliza de la invasión extraterrestre le sirve a quien quiere entenderla, en los artículos de Krugman el fondo de la cuestión es como desde la política económica se puede favorecer a la sociedad en su conjunto.
    Usted profesor Rallo dice cosas muy sensatas pero se hecha de menos la parte humana de la economía porque en su mundo ideal la generación de riqueza es el fín casi único, da igual como se distribuya esa riqueza o mejor dicho como se mida, es delirante deshumanizar la economía, podría llevarnos a situaciones grotescas usar los recursos existentes solo allí donde fuesen productivos.
    Profesor Rallo debe entender que los socialistas de izquierdas y los de derechas como usted los llama tienen infinidad de errores pero tienen el buen ojo que a usted le falta a la hora de entender que la sociedad solo va a consentir el sistema que cubra sus necesidades, nada ni política ni economicamente sobrevive sin el consentimiento de la mayoría.
    Un saludo.

  4. Por cierto Sr. Rallo, no serán necesarios los extraterrestres.Yo le planteo otro tipo de guerra como generadora de PIB. Como pronostican muchos analistas, las próximas guerras serán interiores, contra los propios ciudadanos del país. Unos que se radicalizarán, otros que crearán grupos violentos y la armarán bajo cualquier eslógan, otros muchos que se dedicarán a robar para subsistir o por resentimiento al no poder comprar aquello que está en los escaparates, sectas, bandas juveniles, inmigrantes desarraigados, mendigos furiosos, …. Mucho tiempo libre van a tener los muchos que están en paro para pensar, los muchos jóvenes que teniendo toda la preparación no tienen apenas oportunidades, los que se quedarán apartado de la sociedad porque no tienen ingreso alguno. Una legión inmensa de los que nos tenemos que defender. ¿Con policía privada o pública? Bueno, eso ya se lo dejo a usted. Importantes ferias donde se mostrarán los últimos adelantos para tener a la gente quieta, las últimas innovaciones para investigar la vida privada de la gente, las mejores formas para bloquear manifestaciones, prisiones más rentables, armas más eficaces. Quizás terminemos contratando a un superpoli como ha hecho Cameron en el Reino Unido (dejando en evidencia como inútiles a sus propias fuerzas del orden).Todo esto genera PIB, moviliza enormes recursos, estimula por tanto la demanda, mantiene a la gente ocupada (los que huyen de la policía y los que delatan a sus vecinos de quienes son los malos de la comunidad). En Estados Unidos la cuestión de la seguridad interior es en sí misma una gigantesca maquinaria de generación de “riqueza”. Porque claro, riqueza representa un concepto muy amplio. Y aquí, por un lado algo tenemos que hacer con los indignados (reprimirlos y encarcelarlos) y por otro lado generar actividad. Qué mejor que inventarnos una guerra interna (que no civil).

  5. Estamos festivos por lo que veo.

    Es lo que tienen los intervencionistas, que se deprimen mucho cuando su juguete esta TAN roto que no ven salida, cualquier cosa menos reconocer que se equivocaban.

    Está más que demostrado que la prosperidad NO es inversamente proporcional a la cantidad de población, sino que a mayor población, mayor prosperidad. Está demostrado desde la revolución industrial. Hoy en día los únicos países pobres que quedan en el mundo son aquellos donde no hay paz o no gozan de libertad suficiente durante suficiente tiempo. Libertad digo, no libertinaje, sino un entorno donde hay suficiente seguridad jurídica y para prosperar, respeto a la Ley, la propiedad privada, los contratos voluntarios, etc.

    La tecnología lleva avanzando a buen ritmo ya casi dos siglos, como quien dice, ¿y eso crea desempleo? No cambia los perfiles de empleo (y los precios de las cosas y del propio empleo). La tecnología aumenta la productividad y libera a trabajadores de tediosas tareas, pero claro, a cambio los obliga, en cierta forma, a tener que formarse y especializarse más en nuevos trabajos, que suelen ser más exigentes intelectualmente.

    Por ejemplo, antes o después las casas y pisos se fabricarán más que se construirán, se cimentará in situ y luego se montará la casa con cada vez más maquinaria robotizada y menos mano de obra. Habrá más gente trabajando en las fábricas de “piezas” de pisos que en las obras a pie de calle, los costes unitarios por piso serán menores y habrá mayor capacidad de producción y quízá también mayor demanda si las casas bajan su precio de manera considerable (ayudadas por la bajada de los costes y la competencia)

    Mal asunto es presentarse al mercado laboral con una habilidad que pronto podrán hacer las máquinas, mejor hacer algo más elaborado.

    Mal asunto es también no querer adaptarse a los cambios, NO intentar autoreciclarse, NO intentar hacer las cosas mejor cada vez en lugar de siempre de la misma forma, etc
    Yo esto lo veo todos los días en mi trabajo, lo nuevo asusta se rechaza, “no jodas, no vaya a ser que aprenda algo nuevo…” Esa no es la actitud.

    Otro problema es ver el trabajo como un derecho (o maldición) de nacimiento (por tu cara bonita) por el que te dan un sueldo a cambio de “madrugar y sufrir de lunes a viernes” en tu puesto de trabajo, en lugar de pensar que se forma parte de un equipo, todo lo imperfecto que se quiera, cuyo objetivo es producir bienes o proporcionar servicios a la gente de la mejor manera posible, empezando por hacerlo mejor que la competencia, si se puede.

  6. El drama del paro no lo es SOLO para los parados, sino que lo es para TODOS, porque los parados NO están generando la riqueza y prosperidad que generarían si estuviesen ocupados en algo UTIL, y la forma de encontrar algo útil que producir o servir no es otra sino que haya otros que creen empresas nuevas o nuevas vías de negocio y se pruebe si funcionan o no. Puro PRUEBA Y ERROR.

    Y por otro lado el paro prolongado no es por la crisis o solo por la crisis, sino porque mucha gente tiene LITERALMENTE prohibido trabajar, porque su nivel de productividad no da para que lo contraten por encima del SMI o por encima de los costes y cotizaciones salariales o por regulaciones varias, etc.

    Con lo que quedan en paro o trabajando de manera clandestina en condiciones MUCHO PEORES que las que hubiesen tenido en un mercado laboral más flexible, sin SMI o con uno más bajo, sin costes salariales NO percibidos por el asalariado o con estos más bajos, con menos regulaciones, etc.

    ¿Porque España tiene el doble de paro que los vecinos durante la misma crisis?
    ¿No tendrá que ver que la regulación de nuestro mercado laboral sea más parecida a la de los de los países africanos que a nuestros vecinos europeos?

  7. Y sobre la falacia de la “frialdad y el corazón de hielo del mercado”:

    Hay 3 formas de enriquecerse principalmente:

    – Ser gobernante y, mediante El Poder ostentado, usarlo para enriquecerse, subirse los sueldos aún cuando el PIB está cayendo y el paro subiendo, quitarse impuestos mientras los suben al resto, blindar sus pensiones mientras cada vez hay menos dinero para las del resto, etc.
    Esto no tiene nada que ver con el Mercado, a mi no me parece muy moral ni loable ¿y a ustedes?

    – Ser amigo de gobernante, familiar, conocido, banquero, empresario afecto al régimen, grupo de presión que apoyó la campaña, etc y recibir subvenciones o legislación y regulaciones “a medida”.
    Esto TAMPOCO tiene nada que ver con el Mercado, también es inmoral ¿y ustedes que opinan?

    – Encontrar alguna necesidad nueva y satisfacerla o encontrar una forma mejor de satisfacer una vieja necesidad de la gente. Como han hecho por ejemplo Amancio Ortega, Larry Page & Sergei Brin, Steve Jobs o Bill Gates entre otros. ¿Es moral que se forrasen? si la gente no hubiese encontrado sus productos o servicios de utilidad y los hubiesen adquirido o usado libremente (ya que podían NO haberlo hecho) NO se habrían forrado, luego tienen mérito y su justa recompensa.

    PERO es que además, el tercer caso es el que más prosperidad crea por más tiempo y el que MEJOR reparte la prosperidad, porque a estos empresarios, la única forma de mantener y mejorar sus recompensas futuras era reinvertir en sus negocios y entre otras cosas, enriquecer a bastante gente y dar empleo estable a miles de personas.

    ¡Que frío y malvado! ¿verdad?

  8. Rawolf., Usted mismo explica muy bien lo que yo decía, o si quiere, lo que yo les achacaba a muchos comentaristas liberales lectores de LD. Y a algún redactor e incluso editorialista. Me refiero a la teología que inunda sus razonamientos.

    No entro en cuestiones del aborto. Hace muchos años, como suele decirse, “yo lo tenía claro”, y estaba a favor; hoy tengo unas dudas enormes, y por eso mismo no me gusta el proceso que llevamos, porque se están abortando fetos de hasta seis y siete meses. A este paso legalizarán el infanticidio, que por cierto, era práctica común en las inclusas de nuestros católicos países no hace muchos siglos. Rousseau entregó a sus cinco hijos a sabiendas de que no sobreviría ninguno, como así fue. Eso era habitual. En la India y en China lo era hasta hace bien poco y desde hace milenios, especialmente el infanticidio femenino. No digamos en las tribus salvajes. Además si el aborto es malo excuso decir la eutanasia. Prepárense para ver la eutanasia estandarizada. Houellebecq habla de ello en sus novelas. En París es frecuente que un anciano que vive solo y se rompa la cadera, muera en el hospital. Y en Holanda. Hay que ser feliz por narices, y si eres o no eres feliz lo van a decidir en un hospital.

    Volviendo a la teología y a la ideología liberal. Dice usted: “Un liberal que se precie analiza la realidad a la luz de una teoría que es apriorístico-deductiva. Se parte de unos axiomas, obtenidos de la realidad, [eso es lo que no explican ustedes, el cómo obtienen los axiomas. Los dan por ‘naturales’ cuando no lo son] a partir de los cuales, por concatenación lógica se obtienen leyes apodícticas.

    Sin una teoría que nos permita interpretar la realidad lo único que tendremos será una secuencia de hecho históricos que no nos permitirán dilucidar si sucedió A porque sucedió B, o sucedió A a pesar de B. La corrección de dicha teoría solo podrá fundarse en su coherencia lógica, que es la única herramienta de la que disponemos para entender el mundo.”

    El problema es que usted olvida uno de los fundamentos del razonamiento verdadero, y digo verdadero, no ‘racional’, puesto que su reflexión es coherente, racional, solo que parte de premisas que usted toma por indiscutibles. No hace usted viaje de ida y vuelta; parte de los axiomas y explica los hechos, pero no habla de aquellos hechos que rebaten los axiomas. Y son miles. Al menos reconocerá que es debatible, con lo cual la axiomática es ma´s que discutible.

    El pensamiento dialéctico no puede operar como la axiomática de la ciencias, como las matemáticas, puesto que no es científico, dado que tiene que abordar muchos campos que no se sujetan a la explicación científica, sin ir más lejos el aborto del que usted hablaba. También la economía, que no es ciencia exacta, o al menos tan fácil de mostrar sus errores o sus verdades, como por ejemplo la geometría.

    Sus razonamientos, Rawolf, si son aproriorísticos son dogmáticos, porque desde ellos y solo desde ellos pretende dar explicación a la realidad que nos envuelve. Además, como le digo, aunque sea en el campo de la ciencia habría que debatir cuáles son esos principios, cosa que usted no hace, y aunque se llegase a un acuerdo, sin embargo cuando se abordasen problemas que se salen del campo de las ciencias, como es el del aborto, o la economía, se vería que ninguna ley científica aprueba o desaprueba el aborto, y que ninguna ley de la economía absorbe a todas las teorías económicas, ni muchos menos a todos los aconteceres objeto de ser entendidos desde una perspectiva económica, de tal manera que desde esa axiomática se pueda deducir de manera apodíctica (Incondicionalmente cierto, necesariamente válido (RAE), tal y como si hablásemos de la aritmética de un contable. Tiene usted una deformación no sé si profesional o teológica, o ambas; no puede en ningún momento prescindir de una axiomática “apriorístico-deductiva”, y por eso no va de los hechos a la axiomática, salvo introduciendo algo tan gaseoso como es la acción humana y la libertad.

    Cuando usted dice: “Es diferente basar nuestro entendimiento del mundo en la actuación de la divina providencia (dogma) a hacerlo en la categoría de la acción, el hombre actúa, persiguiendo fines para lo que utiliza medios (axioma irrefutable).”

    Por analogía es lo mismo, porque lo mismo da que el dogma proceda de Dios o que esté inscrito en el hombre. Está ahí, según usted, desde siempre, inscrito en la naturaleza humana. Solo cuando se es creyente se acepta esa diferencia que para usted es esencial, puesto que el hombre y su naturaleza no son Dios aunque ambos sean obra de Dios; sin embargo en el hombre no está inscrita la libertad de mercado ni la libertad de expresión ni la libertad de horarios comerciales ni ninguna libertad; eso forma parte del legado cultural, no del genético. Y aunque fuera del genético tampoco querría decir que haya que respetarlo por obediencia a una supuesta Ley Natural, pues si así fuese por Ley Natural también podríamos ser caníbales, o incestuosos, tal y como sucedía cuando no existía la institución de la familia pero sí el homo sapiens.

    “Sin una teoría que nos permita interpretar la realidad lo único que tendremos será una secuencia de hecho históricos que no nos permitirán dilucidar si sucedió A porque sucedió B, o sucedió A a pesar de B. La corrección de dicha teoría solo podrá fundarse en su coherencia lógica, que es la única herramienta de la que disponemos para entender el mundo.

    Los hechos preceden a la teoría, la teoría los interpreta, y de tal manera que puede invertir totalmente la interpretación que hacía una teoría anterior. Así, por ejemplo, los hechos demuestran que la izquierda comenzó las agresiones a la derecha en el año 31, y mucho antes, solo que desde el punto de vista revolucionario esa violencia hay que verla a partir de una situación social en la que está envuelta y que se considera injusta. Otra cosa es que el agit-prop los empuje a mentir, cambiando la cronología de los hechos o valorando arbitrariamente, tal y como hace usted cuando parte de una axiomática que considera incuestionable y que sirve para dar explicación de aquello que aborda.

    Además dice usted nos permita interpretar la realidad. En primer lugar la realidad, dicho así, de manera tan categórica, es algo tan difícil de explicar como la existencia misma. Tanto que es imposible. En segundo lugar la economía no envuelve toda la realidad política y social. Ni siquiera desde el marxismo más dogmático se puede decir algo así. Más bien lo que ocurre es que en la economia intervienen tantos procesos que la misma ciencia económica en cualquiera de sus teorías se ve incapacitada para dar explicación de todo. Por otra parte eso ocurre con todas las ciencias, incluso las tenidas por más exactas, cosa que la ciencia económica no es. Y si no lo es (ciencia exacta) difícilmente se puede a través de ella operar de manera aprorístico-deductiva.

    Es diferente basar nuestro entendimiento del mundo en la actuación de la divina providencia (dogma) a hacerlo en la categoría de la acción, el hombre actúa, persiguiendo fines para lo que utiliza medios (axioma irrefutable).”

    Por eso le digo que cuando se sostiene algo así, se está procediendo de manera análoga a como lo hace el teólogo. Porque teología es hablar de Ley Natural, o Derecho Natural, tal y como hacen tantos liberales, pero ni el derecho ni las leyes han estado en la existencia del hombre desde siempre. Es pura vacuidad decir que el hombre actúa, persiguiendo fines para lo que utiliza medios (axioma irrefutable) puesto que eso también los suscribe un estalinista. De ahí no se deduce que el liberalismo sea una ley natural, sino una simple ideología. Además utilizar medios para conseguir fines no es una conducta exclusiva del hombre, puesto que los animales hacen lo mismo, por ejemplo los gatos cuando salen caza, y a día de hoy no conozco a ningún gato liberal ni tampoco que no lo sea.Ni a ningún chimpancé, que además se vale de herramientas.

  9. Había una época donde era negocio y obligado tener a todo el mundo ocupado. Después, en los 70, se empezó a descubrir que crecimiento y empleo no iban de la mano. Y dado que las rentas salariales llevan estancadas desde entonces se inventaron dar crédito a mansalva, lo que originó que todo el mundo viviera bien y feliz hasta ahora. Mucho PIB, mucha actividad, mucho empleo, recaudación de impuestos, negocios florecientes, …Lo que josvazg apunta efectivamente va crear algo de empleo. Sí, algo de empleo, pero que nadie se piense que bajaremos del 8% aquel que teníamos hace nada. Allá donde hay un trabajador tendremos a dos a los que se les pagará algo menos de la mitad y los tendremos trabajando más tiempo. Y luego estarán los que se empleen en esos nuevos sectores, con contratos precarios unos, a tiempo parcial otros, medias jornadas, trabajando unos meses y luego otros tantos sin actividad. El crédito fluirá algo y algo más de empleo se creará. ¿Y qué más? Nada más, porque el dinero que ha fluido con el crédito es inmensamente mayor que el que fluirá con la generación de riqueza (al menos aquí en España, en otros países será otro cantar) y por todas las razones que expuse en mi primer comentario. Gracias a los muy generosos Estados del Bienestar Europeos los ciudadanos de esos tantos países se han permitido irse y gastar tanto en vacaciones. Si les privatizaran todo pensarían un poco más en ahorrar y por tanto en venir menos a España o al menos gastar un poco menos.Si han venido hasta ahora tantos y durante tantas décadas ha sido por su modelo económico. Bueno, seguirá viniendo esa gentuza que se emborracha, arma peleas y destroza el mobiliario urbano. El turismo (y la crisis de los países árabes) nos ha salvado los muebles. Por ahora. Pero vendrán menos y con menos dinero. La máquina de hacer empleo que es la construcción se ha detenido por muchos años. En la agricultura vivimos de unas subvenciones que cualquier día nos cortan y nuestro tejido industrial y tecnológico es fuerte en muchas áreas pero no va a generar empleo a mansalva para amortiguar todo lo anterior. Sabiendo que una buena parte de empleo público se va a la calle y que el consumo se va contraer con fuerza y con ello el cierre de miles de empresas con su corolario de despidos. ¿Qué nos queda?

    Respecto a la maldad o bondad del empresario. Bueno, ni estoy con el Sr. Rallo, que se deja la psicología básica en el cajón ni con muchos izquierdistas (cada vez menos) que los ven empuñando el látigo. Qué duda cabe de los muchos casos de explotación sin escrúpulos y utilización de todas las estrategias (éticas o no) para enriquecerse a cualquier precio.Quien no quiera ver esto es porque vive instalado en una fé ideológica ridícula. Pero sin su iniciativa no tendríamos el nivel de bienestar e innovación del que disfrutamos.

  10. Muy listo Krugman. Y presenta el problema como si todo se resolviese con un enemigo imaginario. Cabría preguntarle: ¿entonces por qué razón han cancelado los viajes espaciales de los transbordadores? ¿Acaso no sería mejor artillarlos y gastar dinero en ello?

    La guerra es rentable para el que vence, como han hecho ellos en Irak. Por tanto habría que ir de visita al país de lo alienígenas y destruir su infraestructura, porque si lo hacen ellos con nosotros, no sé, me parece que no iba a funcionar el plan Krugman. Estos cabrones están pensando en guerrear contra China. Veréis lo que tardan en atizarle a Paquistán o Irán.

    En Irak destruyeron mucho más de lo necesario, tal y como hicieron en Alemania o Japón. Se destruye el país, todas las infraestructuras y luego te quedas con sus recursos, con el petróleo. Parte de los ingresos recibidos por la venta de ese petróleo se destinan a reconstruir el país que has devastado previamente, y las contratas quedan en manos de las empresas de tu país, que para eso hemos ganado, o de otras, aunque siempre con autorización nuestra. A su vez los iraquíes también se benefician, puesto que muchos de ellos serán empleados en esas obras. Cabría preguntarle, ¿y por qué no empieza usted los bombardeos en Washington, en la sede de la FED y en la Casa Blanca? Ah, que eso sería destruir capital propio, no ajeno. Ya.

    Krugman ha descubierto el Mediterráneo; esto es: la guerra es rentable cuando destruyes no solo a tu enemigo sino la mayor sus industrias, infraestructuras y bienes inmuebles. Luego le das al vencido los préstamos que necesita y que los invierta en obras que tus empresas llevarán a cabo.

    Estoy seguro de que incluso con Afganistán han hecho negocio, o al menos amortizado parte de los gastos de guerra. Lo digo porque los talibanes habían reducido el cultivo de opio a mínimos, y solo entre 2005 y 2007 la superficie dedicada al cultivo de opio se duplicó:

    http://en.wikipedia.org/wiki/File:Afghan_Opium_Production_2005_2007.JPG

    En 2007, el 92% de los opiáceos en el mercado mundial se originó en Afganistán. [1] Esto equivale a un valor de exportación de alrededor de $ 4 mil millones

    http://translate.google.es/translate?js=n&prev=_t&hl=es&ie=UTF-8&layout=2&eotf=1&sl=en&tl=es&u=http%3A%2F%2Fen.wikipedia.org%2Fwiki%2FOpium_production_in_Afghanistan

    ¿Que esto es antiamericanismo? Pero si lo dice Krugman. Habla de extraterrestres para no hablar de chinos, libios o quien se ponga a tiro.

  11. 4.000 millones en origen; ¿cuánto en precio final, en PVP? Casualmente ese transporte pasa por Kosovo. Je. Nada, dejémoslo así.

  12. ¿Quién ha dicho que los empresarios sean unos santos?
    Yo no se lo he leído al Profesor Rallo por ningún sitio.

    Ahora bien, me parece claro que el daño que puede perpetrar un empresario es menor que el que puede perpetrar un gobernante, mucho menor. Y es menor porque el poder del empresario es menor y se reduce a su empresa, además puede estar muy limitado por la Ley y la Seguridad Jurídica mientras que el gobernante no solo cuenta con todo el país para saquear, sino que además suele construirse las leyes a medida para ello.

    En España la mayor fuente de maldades empresariales no viene de abusos en lo laboral, sino de la manga ancha de la que gozan, sobre todo las grandes empresas, para hacerle quitas y esperar encubiertas a sus trabajadores, proveedores y autónomos que trabajan para ellos.

    Es peor estar trabajando para una empresa que NO paga porque está en concurso de acreedores, estás sin cobrar el paro, sin poder buscarte otro curro muchas veces, pues tu situación con la empresa actual no está resuelta, y encima tienes que comerte los marrones de ir a trabajar en una empresa a la deriva.

    Pregúntele si no a los trabajadores o proveedores de Rumasa o de alguna de las grandes promotoras en concurso de acreedores, como la legislación protege más al mal pagador que al acreedor impagado.

    Pero claro, es que el peor pagador por excelencia es el propio Estado, y no contento con dar un pésimo ejemplo, crea además Inseguridad Jurídica a la mayoría permitiendo que las empresas más grandes puedan impagar más cantidad o más tiempo; les alarga los plazos concursales, les permite conservar el control de la empresa aún tras declararse insolventes. De esta forma las empresas no cierran cuando deben cuando sus cuentas no cuadran pero aún podrían pagar casi todas sus deudas, sino que cierran cuando ya no queda otra y el agujero que dejan a terceros es insalvable en muchos casos.

    Yo entiendo que en las empresas haya cierta responsabilidad limitada de manera que una empresa fallida no signifique la ruina completa de los creadores. Ahora bien, si una empresa tiene que quebrar lo tiene que hacer cuanto antes, no hay que estirar la agonía, no hay que arrastrar a terceros cuyas decisiones empresariales quizá no sean equivocadas, ni a empleados que podrían pasar a otras empresas o montar sus negocios mucho antes.

    – Las quiebras deben reconocerse a tiempo, y no hacerlo debe llevar una penalización al empresario.
    – Si el empresario se declara insolvente, entonces no es apto para seguir manejando la empresa que ha dejado quebrada o al borde de la quiebra. Si quiere recuperar el control de la empresa debería estar obligado a poner algo de pasta por su parte, y no propinilla sino una cantidad que demuestre su compromiso, y si no lo está pues adiós muy buenas, que los adm. concursales la pongan en venta en el mercado o en bolsa si logran reflotarla.
    – Si no solo fue mala gestión o negligencia sino que se cometieron delitos en la gestión, los responsables, dueños o no de la entidad deberán pasar a ser procesados judicialmente, lo mismo si la empresa es privada, pública o semipública y sin importar si los acusados son políticos o no.

    Las reglas deben ser sencillas claras y justas, y si se aplican en la mayoría de los casos los agentes actuarán en consecuencia de manera mas moral y ética, unos porque sus valores así lo exigen y otros porque verán que les resulta menos costoso y más fructífero hacerlo así que andar trampeando.

  13. Es más, cuando una empresa empieza a impagar la Ley debería conceder a los empleados y proveedores la posibilidad de “suspender servicio” en cuanto se acumulen 2 meses de deuda.

    Es decir, si tu empresa o cliente no te paga hace 2 meses quedas libre de tus obligaciones contractuales hasta que se ponga al día de pago o lleguéis a un acuerdo, no pierdes derecho sobre las cantidades adeudadas y quedas libre para trabajar para otros sin necesidad de rescindir el contrato con la empresa impagadora (perdiendo por ello las indemnizaciones asociadas por contrato que pudiese haber), aunque puedas decidir hacerlo igualmente.

    Así se pondrían las pilas más de una y dos empresas en situación cercana a la quiebra, y evitarían los impagos o abrirían el concurso de acreedores mucho antes, cuando aún hay una solución honrosa.

    En resumen, al impagador hay que darle salidas para liquidar patrimonio empresarial y (opcionalmente, si así lo deciden) personal y pagar, pero no premiarle a costa de los acreedores.

    Y por cierto, no todos los acreedores son iguales, no todos asumen el mismo riesgo contractual y por lo tanto no todos deben asumir las mismas pérdidas. No es lo mismo un proveedor o trabajador que un accionista o un depositante si hablamos de un banco. Un proveedor o trabajador debería comerse menos quitas y esperas que un depositante y este a su vez menos que un accionista.

  14. Vamos a ver:

    – USA pierde la triple A.
    – Zapatero convoca elecciones anticipadas.
    – Los Gobiernos europeos no se ponen de acuerdo sobre las medidas a tomar, las improvisan y rectifican sobre la marcha.
    – Los medidas de estímulo han terminado y con ello este breve período donde parecía que esto iba a crecer.
    – Las medidas de austeridad contraen el consumo, la recaudación, el pago a los miles de empresas dependientes de la administración.
    – Se habla abiertamente de la fractura del euro, de la quiebra de países, de rescates, de quitas, de una europa a dos velocidades.
    – Todo aquello susceptible de ser objeto de reserva (metales, francos suizos, bonos,…) alcanza su cénit.
    – La morosidad bancaria aumenta, el desempleo apenas ha crecido con las medidas de estímulo, miles de ayuntamientos no saben qué hacer para cuadrar las cuentas.
    – Grecia, Portugal e Irlanda están peor que nunca. No ha funcionado las medidas de austeridad que duramente han implantado allí y peor van a funcionar en el tiempo. Alemania presenta cifras de comportamiento económico anémico y fuertes especulaciones se ciernen sobre Francia e Italia.
    – El partido que está abocado a Gobernar ya está diciendo que va a implantar de nuevo las deducciones por compra de vivienda y no va a tocar las diputaciones.

    Conclusión:

    Blanco y en botella,…Esto ha llegado a una situación dramática que ni Rallo con sus recetas, ni Zapatero ni nadie va a lograr enderechar esto. La crisis es ya inevitable.

    O se cierran los mercados un mes y se paraliza el tipo de cambio mientras se ponen los países más ricos de acuerdo en qué hacer y en qué plazos (sobre todo poner toda la deuda sobre la mesa) o esto simplemente se va tomar viento.

    No sé si el Sr. Rallo se mojaría, pienso que no, pero yo aconsejo abiertamente sacar el dinero del banco y cambiarlo a francos suizos o coronas noruegas. En oro no lo tengo claro porque si se llegara a un acuerdo global entre países de las medidas a tomar su precio se hundiría de un día para otro. Aunque eso creo que muchos no lo van a permitir dado la enorme cantidad de dinero que se ha refugiado en él. Aquí el juego de intereses más que el limpio y deportivo juego del libre mercado sería el que prevalecería.

  15. Josvazg

    Le cuento algo personal. A mí me dejaron tres meses sin cobrar. Era frecuente que la empresa nos pagara el día 20 ó 25, pero en cinco años nunca había llegado a un mes. Yo calculé que el empresario quería que nos fuéramos, porque allí había sitio para tres, no para cuatro. En su día llegamos a ser doce. El jefe apuró a ver quiénes se iban, y a mí digamos que me ‘mimó’, porque me pagaba el desayuno la comida y la cena en un buen restaurante. Y la gasolina. Pero debía ya dos meses de alquiler, camino de tres, y no tenía nada en el bolsillo. Los otros podían aguantar más porque uno trabajaba la mujer, al otro le enviaban dinero de casa, y otro más no tenía gastos de alquiler.

    Pagué la consulta en un sindicato, y me dijeron que tenía que aguantar en el trabajo aunque no cobrase, y que eso se podía prolongar seis u ocho meses porque en los juzgados de lo laboral había un atasco tremendo, y que si encima daba la empresa en quiebra nos pasarían al Fondo de Garantía Salarial, pero que cobraríamos tan solo lo estipulado en el contrato, ninguna hora extra (el mes que menos horas hice fueron 240; en el verano llegué a sobrepasar las trescientas, y como estaba prohibido hacer tantas horas se camuflaba en kilometrajes), y por supuesto ninguna idemnización (la mía sobrepasaba los cuatro mil euros).

    Pues bien, cuando ya se cumplió el tercer mes y yo no tenía más que deudas, renuncié a la indemnización a cambio de que me pagara los días que me debía y me despidiera de una puñetera vez, porque si hubiese tenido algún colchón no lo habría hecho, pero no tenía ninguno. ¿Cómo iba a resistir cuatro o cinco meses más y después arriesgarme a perder cuatro o cinco mil euros de horas que no me había pagado, más otros tantos –como poco– de indemnización que me correspondían y que tampoco iba a cobrar? Y mientras tanto qué hacía, ¿seguir acumulando deudas –el banco no me habría dado más dinero– que luego con el salario básico del Fondo de Garantía Salarial no iba a poder pagar? Preferí perder ese dinero al principio y al menos cobrar los atrasos.

    Y como ese casi todos los empresarios, no nos engañemos. Y no tiene nada que ver con cuestiones personales, porque en el trato personal nos apreciábamos mucho; ya digo que fui el único al que le pagaba la manutención y la gasolina.

    Aquí el que no corre vuela. Por eso cuando les leo a ustedes eso de ‘el hombre es libre y en el uso de su libertad pacta de libre acuerdo…’ y patatín y patatán, me río. Los hombres no son libres, y si alguna libertad tienen está en las leyes del Estado; incluso así mire lo que ocurre, así que solo imaginar que entre los empresarios y los trabajadores no hubiese ninguna obligación impuesta por el Estado a ambas partes, causa espanto o risa.

    Recuerde aquello de Hobbes: “el hombre es un lobo para el hombre”, porque si alguna ley natural existe es esa precisamente.

  16. Guerra en Libia: ¿un castigo a Gaddafi por renunciar al dólar?

    31 de marzo de 2011

    Durante varios años EE. UU. y Europa mostraron su descontento por la iniciativa de Muammar Gaddafi de sustituir el dólar y el establecer un estado unificado de África con una unidad monetaria común: el dinar de oro. ¿Podría ser la guerra en Libia una tentativa de proteger al dólar?

    El oro sube al trono

    La crisis económica mundial de 2008 fomentó las conversaciones sobre la realización de cobros y pagos internacionales en oro: China anunció la acuñación del yuan de oro y Oriente Medio expresó su deseo de introducir el patrón de oro. El iniciador principal de la renuncia al dólar y el euro fue Muammar Gaddafi, que instó a emplear el dinar de oro en el comercio internacional.

    Iniciativa de Gaddafi para abandonar el sistema bancario mundial

    En particular, el coronel libio ofreció crear un único estado africano con un espacio económico común, idea que fue apoyada activamente por algunos estados árabes y casi todos los estados africanos.

    En otras palabras, Gaddafi se mostró dispuesto a abandonar el sistema bancario mundial, pensando sobre todo en la Reserva Federal de EE. UU., lo que causó una reacción en cadena por parte de otros países. Los expertos afirman que el proceso de cooperación de los países para crear esa África unida era muy rápido y se manifestó en una serie de revoluciones en la región.

    Según afirman los expertos, si Gaddafi consiguiera introducir el oro como reemplazo de la moneda fiduciaria sería una gran oportunidad para África, constantemente desgarrada por contradicciones internas, guerras civiles y conflictos étnicos.

    Mecanismo de defensa de Occidente

    Pero la idea provocó una respuesta violenta por parte de EE. UU. y Europa. Por ejemplo, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, declaró que “Libia amenaza a la estabilidad financiera de la humanidad”.

    EE. UU. también opuso su resistencia a la introducción del oro, como ha hecho en el transcurso de la historia. En los años treinta EE. UU. se negó a convertir el dólar en oro y ya en los setenta el 37º presidente, Richard Nixon, anuló la correlación entre el dólar y el oro al requisar la mayor parte del metal noble de la población.

    El presidente de la República Francesa de 1958 a 1969, Charles de Gaulle, intentó igual que Gaddafi ahora salir de la zona del dólar, pero poco después de esas iniciativas tuvo que dimitir, lo que abre un interrogante sobre la suerte del líder libio.

    Por lo tanto, según indican algunos expertos, el objetivo principal de la intervención militar en Libia es el mantenimiento del estatus del dólar.

    La inclinación de Gaddafi al oro

    Al mismo tiempo, la inclinación de Gaddafi hacia el oro se revela no solo en su introducción como moneda de cobros y pagos internacionales. Según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el Banco Central de Libia, que está bajo el control total de Gaddafi, se almacenan 143,9 toneladas del metal precioso con un valor estimado de 6.500 millones de dólares, una cantidad suficiente para el mantenimiento de un pequeño ejército durante unos meses o incluso años.

    A diferencia de la mayoría de los bancos centrales, que prefieren depositar sus reservas en Londres, Nueva York o Suiza, el Banco Central de Libia almacena el oro en el propio país.

    Lo único que podría inquietar al líder libio es cómo puede vender el oro, ya que ningún banco o casa de comercio internacional comprará metal asociado de alguna manera con el régimen libio actual, señalan los expertos.

    Pero Gaddafi podría trasladar el oro a Chad o Níger y cambiarlo por dinero, armas o alimentos, destaca The Financial Times.

    Si los recursos no son suficientes, el coronel tiene fondos recaudados de la venta de petróleo libio eludiendo los canales tradicionales de distribución, afirma el rotativo.

    Articulo completo en: http://actualidad.rt.com/economia/global/issue_22395.html

  17. Profesor Rallo, ¿como interpreta usted el desplome actual de las bolsas?

    Yo tengo dos teorías, pero no se cual es la correcta o si hay alguna otra posible:

    1- El Mercado se ha dado cuenta de que la aparente recuperación no era tal o era muy débil y están descontando que vamos a seguir arrastrándonos unos años (o lustros) más. Por lo tanto los niveles de la bolsa anteriores estaban algo inflados.

    2- Peor aún. El Mercado detecta que vamos a una segunda recaída como la primera de 2007-2008 o similar. No es que vayamos a seguir arrastrándonos, es que vamos aún a peor, luego los niveles de la bolsa pasados estaban inflados y los de ahora quizá aún también.

    ¿He acertado con alguna? ¿Cual es la suya?

  18. Rallo te recomiendo la lectura de Santo Tomás de Aquino en relación al concepto de “guerra justa”. Va bastante en tu órbita, salvando los siglos de distancia.

  19. Priede dijo:

    “El problema es que usted olvida uno de los fundamentos del razonamiento verdadero, y digo verdadero, no ‘racional’, puesto que su reflexión es coherente, racional, solo que parte de premisas que usted toma por indiscutibles. No hace usted viaje de ida y vuelta; parte de los axiomas y explica los hechos, pero no habla de aquellos hechos que rebaten los axiomas. Y son miles. Al menos reconocerá que es debatible, con lo cual la axiomática es ma´s que discutible.”

    El fondo del comentario que contiene este párrafo es más que interesante. Independientemente de que se esté o no de acuerdo con todas sus partes (del comentario). Priede apunta algo que está claro que se deja de lado sistemáticamente, a saber: el análisis de la legitimidad (o corrección) formal del razonamiento que machaconamente se invoca como fuente de verdad o razón. Tal “dejar de lado”, u olvido, no puede conducir más que a la prevención o duda de quien lee o escucha; dentro de que se conceda siempre el beneficio de eso mismo (la duda) a quien argumenta y clama que la lógica está de su parte. Cosa, esta última, que puede afirmarse sin apenas riesgo a equivocarse que no es el caso; en absoluto. Sin circunloquios.

    Se apela constantemente a la lógica como fuente de verdad en las afirmaciones/conclusiones y yo dudo de que esté pueda ser el caso porque lo lógica que se invoca como soporte del argumento brilla por su ausencia, es decir no hay tal; por lo que más que fuente de verdad es en relidad fuente de duda. Lo de la axiomática conduce al dogma, por definición, ya que un axioma se entiende como una verdad autoevidente y no creo que se pueda nunca hablar de tal cosa, no hay verdades autoevidentes salvo, eventualmente aquellas que pueden constatarse empíricamente (y este es otro asunto y otra disciplina). Por no hablar de que un axioma encierra en sí mismo todo lo que puede deducirse del proceso de deducción que parte de él. Luego están las propias reglas de razonamiento, o deducción, que, al no estar explícitas en el lenguaje natural, nunca se sabe cuáles son y por lo tanto no se puede verificar su corrección ni sintáctica ni semántica. Luego está la polisemia de las palabras; cuando alguien parece hablar de ajos no hay garantía que no se refiera a cebollas o quizás a nada de nada. Ya me he manifestado sobre esto poniendo como referencia el clásico y socorrido “Argumento Antológico de San Anselmo”, que del cielo bajo al suelo porque se sabe que es un sinsentido oculto bajo los ropajes mágicos del pretendido significado de palabras mágicas (Russell escenificó el asunto en su discusión famosa con Copelston, que ya he referido en otro comentario http://www.youtube.com/watch?v=bb1y0hYhEEQ. Y supongo que no se invoca la silogística (que se sabe que tampoco). En fin, sin ponerse del lado del escepticismo hay que tener cuidado de no precipitarse al dogmatismo y viceversa.

    Como el blog es sobre economía en sentido amplio, si alguien pudiera creer que este comentario carece de sentido aquí, que es raro, o esté fuera de tópico es que no ha leído los argumentos de ninguno de los textos de los economistas que dicen apoyarse en la “lógica”; que la “lógica” es lo único que vale, y que niegan todo valor o utilidad a la verificación empírica. Y este blog, en la medida en que yo creo entenderlo va mayoritariamente por ese sendero; cuando al cabo, parece que, de inicio, ni la lógica en que se pretende apoyar es algo que se pueda considerar “sólido” (nota: como no sé lo que significa “sólido” aquí, lo utilizo en sentido figurado). Para entender esto basta entrar a la discusión del enlace entre Russel y Copelston. Como en este caso, quienquiera que se dedicara a preguntar por conceptos indefinidos considerados primitivos en cualquier tratado de economía, de cualquier nivel, pondría poner al mejor maestro contra las cuerdas con gran facilidad, bastaría con repreguntar y repreguntar sobre las definiciones de los pretendidos primitivos para llevarlo a un callejón sin salida.

    Conocimiento por aproximación sí, es lo único que cabe. Dogmas no. Con todo esto, quien crea menos de lo que debiera sería escéptico quien crea más dogmático.

    Aclarar que no me inclino por el cientismo, sin embargo creo tener muy claro que esto es “Un maremágnum, el ecuménico de los beligerantes, el leal de la romana de Sastrea. Pero, sobre todo, abundo en lo del ecuménico” y allá el sastre más leído con lo suyo. http://www.wattpad.com/17094-belarmino-y-apolonio?p=1

    Tómese como una reflexión con ánimo clarificador.

  20. Dice:

    “Argumento Antológico de San Anselmo”

    Debe decir:

    “Argumento Ontológico de San Anselmo”

    Dice:

    “de cualquier nivel, pondría poner al mejor maestro”

    Debe decir

    “de cualquier nivel, podría poner al mejor maestro”

    Y alguna que otra trasposición de letra o tilde.

  21. Creo Sr. Rallo que los liberales del PP se apuntan a las ideas de Krugman de superar una burbuja con otra, ahora que pretenden volver a introducir la deducción por compra de vivienda nueva. Y quizás se haga porque en el fondo no se puede hacer otra cosa para crecer y crear algo de empleo. La triste constatación que en España apenas se puede crecer con otra cosa que no sea ladrillo. El ejemplo pues, que todas esas explicaciones sobre la necesidad del ajuste del sector, la caída de precios, la eliminación de las malas inversiones,etc conducían a ninguna parte. ¿O quizás sin empezar a gobernar ya están cometiendo errores? Lo que me sorprende es el silencio en los medios liberales a analizar en profundidad el impacto de esta medida.

  22. ¿Liberales del PP? Uy, pocos poquitos, al menos liberales realmente convencidos no liberales que lo son o no dependiendo de cómo sople el viento, creo.

    Yo quisiera preguntarle al profesor Rallo, ¿cuál es el peso realmente de los liberales, más concretamente los austriacos, en el mundo, en la FED, la UE y el BCE? Se llevan aplicando desde hace 70 años las mismas ideas keynesianas y, pese a su más que demostrado fracaso, se siguen aplicando hoy día. ¿Cuál es la fuerza de esa voz crítica y discordante? ¿Son silenciados por el sistema o son solamente un grupúsculo?