Depreciar la moneda: una enorme chapuza

Las crisis económicas suelen relacionarse con insuficiencias de demanda: si la gente no gasta, la economía no tira y todo se viene abajo. En realidad el problema es más complejo que ése, pues si una economía se había adaptado a unos niveles de gasto basados en unos volúmenes de crédito insostenibles, antes de que se pueda volver a gastar será necesario readaptar la estructura productiva a la nueva realidad (en caso contrario, lo que se demande no coincidirá con lo que pueda ofrecerse). Pero la percepción generalizada si es ésa: se gasta poco y su solución sólo puede provenir de gastar mucho más.

Una manera de aumentar los desembolsos totales de la economía es incrementar la demanda que procede del exterior: si dentro nos hemos vuelto suicidamente austeros, sólo nos quedará incentivar las compras de los extranjeros para así recolocar a los parados y poner a pleno rendimiento a las compañías en dificultades. Y la forma que suele reputarse más veloz para acicatear al gasto foráneo es depreciar o devaluar la moneda nacional: si los extranjeros pueden adquirir nuestra divisa mucho más barata, nuestros bienes y servicios les saldrán igualmente mucho más asequibles (más exportaciones); asimismo, a los ciudadanos nacionales pasarán a resultarles bastante más caros los bienes y servicios extranjeros, lo que estimulará su sustitución por productos locales (menos importaciones y más gasto interior).

Así pues, todo encaja: la manera más efectiva y rápida de superar las recesiones es devaluando o depreciando la divisa y darle un empujón a la industria exportadora. Se habla de devaluación cuando los tipos de cambio son fijos y de depreciación cuando son flexibles. En el primer caso, los tipos de cambio los fija el Gobierno, en el segundo el mercado, pero el Estado puede influir sobre ellos por diversas vías: por ejemplo, haciendo que el banco central monetice masivamente deuda pública. Pero, ¿realmente es así? ¿Acaso la depreciación del dinero es tan efectiva contra las crisis como se suele decir?

Antes que nada es imprescindible entender que el volumen de comercio internacional no está dado y que por tanto no tenemos que pelearnos unos con otros para poder incrementar nuestra producción y nuestras ventas. El problema al que se enfrentan las diferentes economías no es el de que todas ellas puedan sobreproducir demasiados bienes y servicios y, por tanto, parte de los mismos puedan quedarse sin vender; éste es un arraigado prejuicio mercantilista que el sueco Eli Heckscher acertadamente bautizó como el “miedo a las mercancías”. En realidad, las mercancías se pagan, en última instancia, con otras mercancías, de modo que cuanto más produzcan los chinos, mayor será su poder adquisitivo y mayor podrá ser su demanda de los productos españoles, estadounidenses o japoneses. De hecho, como ya supo ver David Ricardo, cada individuo y sociedad se especializará en aquello para lo que tenga una “ventaja comparativa” sobre el resto (en aquello en lo que sea relativamente menos ineficiente). Desde el s. XIX a acá digamos que el volumen del comercio internacional ha crecido ligeramente.

Cuestión muy distinta, claro está, es que los chinos sí fabriquen los bienes que deseamos los españoles y los españoles no fabriquemos los bienes que desean los chinos (en realidad, que no fabriquemos los suficientes bienes que los chinos desean como para pagar íntegramente las mercancías que éstos nos venden): en ese caso no nos comprarán parte de nuestra producción interna y tendremos que comérnosla con patatas hasta que nos reajustemos y les ofertemos algo que sí les agrade. Mas fijémonos en que esto no es distinto a lo que le sucede a cualquier agente económico dentro de las fronteras de su país: nadie negará que existen muchísimas más oportunidades de negocio en una sociedad rica (donde todos producen mucho) que en una sociedad pobre (donde nadie produce casi nada), pero ello no significa que cualquier plan de negocios vaya a triunfar en una sociedad rica: los empresarios deben adaptarse a las necesidades de los consumidores para lograr colocar sus mercancías a precios remunerativos.

Pues bien, la depreciación de la divisa es un mecanismo para puentear esta división internacional del trabajo. Su propósito es evitar que los concretos empresarios nacionales que no satisfagan las necesidades de los potenciales clientes foráneos deban reelaborar sus planes de negocio para sufragar los bienes y servicios extranjeros que directa o indirectamente importan. ¿Y cómo lo consigue? Pues abaratando todas las mercancías y todos los activos del país en términos de las diferentes divisas extranjeras.

De este modo, los de fuera tenderán a comprarnos más de todo y los consumidores locales tenderán a adquirir menos cosas en el extranjero y más dentro de nuestras fronteras. A saber, no se trata tanto de que las industrias nacionales que no eran competitivas pasen a serlo gracias al abaratamiento de la divisa, cuanto de que su insuficiencia de exportaciones (derivada de su ineficiencia e incapacidad para satisfacer los deseos de los extranjeros) se vea compensada con un exceso exportador o una merma importadora del resto de agentes.

Hasta aquí la depreciación podría parecer un mecanismo chapucero pero sin demasiadas contraindicaciones. Vamos a demostrar que no es así. Empecemos colocándonos en el mejor de los supuestos: la depreciación funciona y consigue relanzar la economía y el empleo. ¿Ahí termina todo? No, al menos hay dos grupos claramente perjudicados.

Por un lado nos encontramos con los ciudadanos nacionales que adquirían mercancías o activos del extranjero y que, tras la depreciación, han visto encarecer notablemente sus compras; especialmente sangrante será el caso de empresarios que adquirieran factores productivos en el exterior para procesarlos y enajenar la manufactura en el mercado nacional: sus costes en divisa nacional se dispararán con la depreciación e incluso podrían quebrar. En todo caso, el conjunto de los ciudadanos que realizan compras al exterior se verán forzados a reorientar sus gastos hacia activos locales menos rentables o hacia productos internos de peor calidad (o más caros) de lo que lo eran los extranjeros antes de la depreciación; máxime cuando, tras el envilecimiento de la divisa, los productores locales se sientan menos presionados por la competencia extranjera y puedan cargar precios todavía mayores a sus cautivos clientes internos. En suma, el bienestar de muchos que lo estaban haciendo bien es sacrificado en el altar de unos pocos incompetentes que lo estaban haciendo mal: se empobrece al conjunto de la población respecto al extranjero con tal de que unos pocos –las industrias menos competitivas– no se empobrezcan tanto como debieran.

Acaso ésta pueda parecernos una molestia menor frente a la mayor lacra del desempleo, pero si lo llevamos al extremo comprobaremos que todo es una cuestión de grados: una depreciación del 5% puede ser llevadera, pero una del 80% sería devastadora. Al cabo, tengamos presente que una depreciación del 100% implicaría una prohibición de facto de comprar al extranjero, o dicho de otro modo, la población local se convertiría en esclava de la foránea: les venderíamos toda nuestra producción interna gratis y no podríamos adquirir nada del exterior.

Por otro lado, las industrias extranjeras también resultan damnificadas por la depreciación de la divisa local. De la noche a la mañana, pese a su superior competitividad, comenzarán a perder mercados –tanto locales como exteriores– y a medio plazo deberán atravesar un duro proceso de reajuste (ése mismo que no quisieron experimentar algunos empresarios nacionales). En otras palabras, en lugar de incrementar la producción global para que todos los ciudadanos y todas las sociedades puedan dar salida a todas sus mercancías, la depreciación redistribuye hacia el extranjero los problemas productivos nacionales: como el gasto total está limitado por una menor producción total, el objetivo en endosarles esas deficiencias a las industrias foráneas.

Probablemente muchos, imbuidos por un cierto nacionalismo monetario, consideren que los españoles debemos preocuparnos sólo por las empresas de España y que si con la depreciación perjudicamos a las alemanas o chinas al tiempo que beneficiamos a las nuestras, tanto peor para ellas. No voy a entrar a rebatir el fondo de esta tesis cuya conclusión lógica sería la autarquía, tan sólo tengamos presente que el resto de países no se quedarán probablemente de brazos cruzados ante nuestro dumping monetario: siempre tienen la opción de depreciar adicionalmente sus divisas o de incrementar sus aranceles contra nuestros productos. El riesgo, pues, es el de desatar una guerra comercial que a todos perjudica y a nadie beneficia, pues nos conduce a la disolución de la división internacional del trabajo y del comercio global, con todos los enormes perjuicios (incluso para la paz) que ello implica.

Llegados a este punto, es momento de abandonar una de las hipótesis críticas que hemos mantenido hasta ahora: que la depreciación consigue impulsar la recuperación. Entiéndaseme: no niego que sea posible depreciar la divisa hasta un nivel en el que, efectivamente, se logre el pleno empleo; digo, más bien, que no toda depreciación será suficiente para conseguirlo y que, en ocasiones, los niveles necesarios para alcanzarlo pueden resultar demasiado gravosos para la población. ¿Y por qué no toda depreciación nos acerca al objetivo del pleno empleo?

El éxito de toda depreciación depende de la sensibilidad de las exportaciones y de las importaciones de un país a sus tipos de cambio: si reducciones moderadas del tipo de cambio no consiguen incrementar de manera sustancial las exportaciones o que los ciudadanos nacionales sustituyan importaciones por productos locales, la depreciación fracasará en su empeño estimulante. De hecho, las depreciaciones podrían incluso incrementar el desempleo y el desequilibrio exterior. Por ejemplo, si un país carece de petróleo y de sustitutivos al petróleo, una depreciación del 5% no llevará a que compremos menos oro negro, sino, simplemente, a que lo paguemos más caro. Y si, para mayor desgracia, esa depreciación del 5% no consigue impulsar decisivamente las exportaciones (¿usted compraría cualquier producto que le fuera rebajado un 5%?) o hace encarecer el precio de las mercancías exportadas alrededor de un 5% (por el mayor coste del petróleo), ¿cuál será el resultado neto de envilecer nuestra moneda? Mayor déficit exterior y menor producción interna. Así, entre 1992 y 1995 (dos veces en 1992, una en 1993 y otra en 1995) la peseta se devaluó cerca de un 30% con respecto al marco alemán, y el paro no bajó del 20% alcanzado en 1992 hasta seis años después.

En conclusión, nadie nos asegura que con una depreciación moderada consigamos solventar los problemas de una economía en crisis; de hecho, es posible que incluso los agravemos, por cuanto alteramos los costes de todas aquellas empresas que se abastecen del extranjero y que, en todo caso, deberán proceder a algún tipo de reorganización interna. Por el contrario, una devaluación extrema es muy probable que, en cualquier caso, sí consiga aproximarnos al pleno empleo, pero a un coste gravosísimo para la población. Y, en todo caso, nadie puede asegurar que esa recuperación sea duradera en el tiempo: en una economía dinámica y cambiante, más pronto o más tarde se modificarán los patrones de producción o de gasto, volviendo a colocar en la picota a la economía que no ha resuelto sus verdaderos problemas económicos –sus rigideces internas para competir sin devaluar en un mercado global–.

Pero, por si todo lo anterior fuera poco, juguetear con los tipos de cambio y generar expectativas de que van a depreciarse puede tener, asimismo, efectos caóticos y amplificados sobre el mismo (el famoso overshooting). Si se espera que la divisa vaya a seguir depreciándose en el futuro, los inversores nacionales tratarán de sacar sus capitales del país y los ahorradores extranjeros los mantendrán fuera del mismo hasta que desaparezcan las expectativas de ulterior depreciación; al tiempo, los importadores adelantarán sus compras o serán instados por sus vendedores extranjeros a acelerar sus pagos (pues ningún extranjero quiere poseer derechos de cobro en una divisa que se va a depreciar) y los exportadores querrán retrasar sus ventas, sus cobros o la conversión de la divisa extranjera percibida cuanto sea posible. Todo lo cual contribuye a ejercer todavía más presión sobre el tipo de cambio (mucha demanda de divisa extranjera contra divisa nacional y poca oferta) y a ahuyentar los capitales que presuntamente debían tirar de la inversión y del consumo interno para acabar con el desempleo.

Con tipos de cambio flexibles sucede, además, que esas expectativas de depreciación pueden ser autocumplidas: como la especulación contra la divisa puede alcanzar volúmenes prácticamente ilimitados –ya que el banco central se desentiende de defender su paridad–, en parte es la simple expectativa de depreciación lo que la puede llevar a caer mediante la especulación. Muchos economistas, como Milton Friedman, creen que los especuladores en el mercado de divisas se abstendrán de apostar por la depreciación en cuanto se alcance un tipo de cambio de equilibrio que iguale las importaciones y las exportaciones de un país; pero tengamos presente que la balanza comercial es sólo una parte diminuta de todos los movimientos internacionales de divisas y que obtener el equilibrio en esa rúbrica no garantiza ni mucho menos un equilibrio en todos los demás mercados donde se compran y venden divisas (mercados monetarios y de capitales). Por eso, no existe un solo equilibrio estable en los tipos de cambio del papel moneda, y la especulación desestabilizadora no supone la excepción extravagante del mismo sino su característica más fundamental y definitoria.

En definitiva, aunque en ocasiones la depreciación de la divisa pueda funcionar empobreciendo moderadamente al conjunto de la población, en muchas otras generará inestabilidades en los tipos de cambio que distorsionarán los cálculos empresariales a largo plazo, será insuficiente e incluso contraproducente para alcanzar el pleno empleo y cuando, por el contrario, alcance una dimensión tal que permita reducir de manera muy significativa el paro, los efectos serán demasiado gravosos para los consumidores y ahorradores nacionales así como para las industrias extranjeras. Monetizar deuda pública con tal de buscar la depreciación de la divisa es una doble irresponsabilidad: primero porque sustenta el despilfarro público, y segundo porque sirve para anestesiar las verdaderas reformas que sí permitirían mejorar la competitividad de un país dentro de la división internacional del trabajo. Una chapuza en toda regla con muchísimos más contras que pros.

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49 comments

  1. Muy buen artículo y muy valiente, en una de las asignaturas pendientes más graves hoy día de la ciencia económica.

  2. China mantiene el yuan devaluado artificialmente y no parece -salvo por un problema inflacionario en algunas ciudades- que no le vaya mal.
    Ante eso ¿Que deben hacer el resto de los países? ¿Es una competencia desleal?

  3. El comercio entre paises tiene un problema evidente,el transporta las encarece y cuanto mas lejos vayan mas.
    Hoy que se puede fabricar de casi todo en cualquier pais,creo que el turismo es el unico sector que puede marcar una diferencia.Y aun en este sector los costes laborales y otros que graven la actividad empresarial son los que haran que un pais venda o se quede fuera.
    El avance de la investigacion y el acceso practicamente universal a las tecnologias han hecho que ningun pais pueda especializarse en producir bienes que otros no puedan y que demanden.Salvo la explotacion de los recursos naturales.Incluso la produccion de alimentos esta sujeta a la especulacion y la distorsion de los mercados.
    Pocas cosas producidas en europa seran atractivas para los compradores chinos,la mayoria de marcas ya fabrica alli.
    Se trasladaron a los paises emergentes atraidos por los bajos costes; y ahora seran capaces de atender la demanda de estos.Demanda por otro lado escasa; y que si crece lo hara al mismo ritmo que la capacidad de autoabastecerse.
    La globalizacion se nos ha comido,no ha distribuido la produccion entre los paises.Ha sido una carrera por abaratar costes que ha atropellado a los mas debiles(cada uno por sus causas).Que esta arrasando el planeta y sus recursos y que como ultima salida propone que estos paises aumenten su consumo interno.
    Estos paises que hace nada estaban recibiendo ayudas para lo mas basico ahora pretendemos que se compre cada familia un coche o dos, una casa y a ser posible una segunda y se encadenen a toda clase de productos como moviles, televisores(pero de pantalla plana, oiga)que aqui en europa nos han hecho mas debiles y dependientes,y como muestra alli esta la montaña de deuda.
    ¿Devaluar la moneda? Para lo que nos vale…

  4. Lo que yo no entiendo bien es que, si en los 7 u 8 años anteriores a la crisis, tuvimos un déficit por balanza de pagos que llegó a ser del 10% del PIB, se supone que eso, en un hipotético mercado libre internacional, debería tener como consecuencia una depreciación de nuestra moneda. Esta depreciación de la moneda haría que, gradualmente, nuestra balanza de pagos se equilibrase. Pero si tú no deprecias, tienes una moneda sobrevalorada que perpetúa una situación de desequilibrio, que, al final, también se cobrará su precio. Devaluar ahora, para lo cual tendríamos que salir del euro (o conseguir que la UE decida devaluar), no sería otra cosa que corregir una situación previa de desequilibrio, es decir, asumir la realidad.

    ¿Cómo percibiría la población una devaluación? Pues yo creo que como inflación generalizada, mayor en unos productos que en otros. De hecho, creo que habría varios productos de consumo que hoy consideramos de clase media que volverían a ser para clases acomodadas. La pega está en que aquellos sectores mejor organizados de la sociedad conseguirían subidas salariales que les compensarían bastante de esa inflación, a costa de aquellos sectores peor organizados, que verían como su poder adquisitivo se hunde.

    Así es como veo yo lo que pasó en los años 90: la gente que conservaba su trabajo disfrutó de buenas subidas salariales, próximas a la inflación, mientras los jóvenes veían como los salarios de esos nuevos empleos se hundían lastimosamente. Más o menos, de lo mismo que estamos hablando ahora. Otra vez. ¡Bueno! Si cuela, cuela.

  5. Para mi el bien dinero es como el árbitro en un partido de fútbol: el estado ideal del árbitro es cuando nadie se fija en él y sólo nos fijamos en los jugadores. El dinero debe ser un bien más de la economía aunque evidentemente es muy peculiar ya que debe orientar a los agentes económicos igual que un árbitro pita falta, gol, etc… debe reflejar lo que esta sucediendo en el campo para que se desarrolle el juego.

    En el artículo se alude a devaluaciones en España y por qué el euro no debe seguir el mismo camino que la peseta. Tranquilo que no lo hará… puede que la devaluación de la peseta fuera como tirar a uno con fiebre a la piscina, pero lo del sobrevalorado Euro como moneda en España es parecido meterlo en el congelador…

    De cualquier manera creo que hay otros casos de devaluación que están apunto de reventar que es por ejemplo la intervención del banco central suizo al nivel de 1,20, ya que ha sido incapaz de pasar de 1,24 y ahora mismo roza el 1,2050. ¿Esta bien en este caso esta devaluación preventiva, ya que en principio la economía Suiza por mucho que dijeran estaba aguantando una gran apreciación de su moneda?

  6. Sobre el otro artículo tuyo, desde luego, no cabe duda de que el dinero fiduciario es un pésimo medio de intercambio económico entre países. Yo cada vez que intento entender lo de la “serpiente monetaria” de los 70… Es como lo de los precios de la electricidad en España.

  7. Creo que el planteamiento del artículo puede estar equivocado. Los gobiernos o las autoridades monetarias planifican las depreciaciones monetarias para provocar una quita encubierta de las deudas, no para relanzar la capacidad exportadora. Por ejemplo en España, después de 1992, el tandem González/Sochaga provocó una devalucación de la peseta del 35% para que salir de una crisis provocada por la gran deuda acumulada tanto en el sector público como en el privado. Con eso es también con lo que sueñan muchos en Grecia: volver al dracma, aunque en la práctica suponga un default y empobrezca no sólo a los ahorradores externos, sino también a los internos.

    La exportación, para un país, no es un objetivo per se. No es más que un instrumento para poder importar aquellos bienes deseados del estranjero. Por eso, podemos decir que se han equivocado de estrategia los grandes países exportadores, es decir, China, Japón y Alemania. Han acumulado grandes reservas financieras que a la postre no son más que deudas de los países con déficit comercial, deudas que serán impagadas en su mayor parte.

  8. Las tres devaluaciones (en el contexto de expansión crediticia internacional) que se hicieron en los 90 fueron esenciales junto a las privatizaciones y la reforma de la ley del suelo para salir del enorme atolladero en el que estábamos metidos. Y aunque tuvieran sus efectos secundarios no teníamos otra salida. El PP sólo tuvo que afinar lo que el Partido Socialista empezó a hacer en su última etapa, junto a una racionalización del gasto público. O hacíamos eso o no estaríamos dentro del euro y ahora estaríamos quebrados.No había tiempo material para hacer otra cosa. El contexto internacional obligaba a una moneda común pero no hicieron todos los deberes ni se instauró una política fiscal comunitaria con su Tesoro y su Banco Central que actuara de forma decidida como prestamista de última instancia en caso necesario (por el eterno miedo alemán y esa maldición de dar una imagen de ortodoxia determinada que la Fed no ha tenido que dar y por tanto nos hemos puestos una camisa de fuerza innecesaria). Estábamos en los primeros pasos y era lógico ser flexible y contar con todas las posibilidades. Pero no, lo lógico, por imagen, era ser más papista que el papa y ahora pagamos sus consecuencias cuando una actuación a tiempo hubiese arreglado de un plumazo la situación.

    Hoy se quiere provocar un efecto análogo reduciendo a la mitad los salarios pero a diferencia de otros tiempos nadie nos va a comprar todo lo que queremos colocar. Tampoco tenemos la posibilidad de obtener unos ingresos extraordinarios vía venta del patrimonio público porque entre otras cosas los inversores pretenden que las malvendamos y el crédito se da a cuentagotas porque la capacidad de endeudamiento público y privado a tocado techo.

    Y tiene razón el post anterior cuando señala las enormes reservas financieras de algunos países. Por eso lo más inteligente hubiese sido por parte de los países ahorradores europeos hacer a tiempo una política de demanda para incentivar su consumo interno mientras lo lógico en los países del sur era hilar fino para realizar todos los ajustes necesarios sin provocar la contracción de su economía.

  9. José Luis,

    Sí, esa es otra derivada. Yo me he limitado a estudiar el argumento mercantilista de estimular la demanda exterior para dar salida a la producción interna.

    Juan,

    Si nadie nos va a comprar todo lo que necesitamos vender, ¿para qué tenían que hacer los países ahorradores una política de estímulo de la demanda? ¿Para comprarnos lo que no nos querían comprar?

  10. Estoy pensando lo que más le interesa a España no la mejor opción para Alemania.

    No se olvide que los mayores intercambios comerciales de esos países son con los miembros de la propia Eurozona. A nosotros nos beneficia la política de demanda de esos países no porque nos compren una producción de elevado valor que no tenemos sino para dar un poco más de salida a lo poco que producimos y porque no se encontrarían tan estimulados como ahora para buscar en otros países productos más baratos que ahora consiguen en España. Sí, es triste, pero es así. Ganar tiempo y hacer lo posible para salvar los muebles. Pienso como español y desde España, desde nuestra estructura productiva y posibilidades. No parto del hecho de un país ideal ni de circunstancias ideales.

    Donde realmente se notaría es en el gasto que el turismo de esos países haría aquí. Porque si bien es cierto que hemos tenido una buena campaña turística también lo es que el gasto que hacen va a menos. La coincidencia de la crisis árabe con ese tipo de política hubiese regado de muchísimo más dinero nuestra economía. Un regalo en plena crisis para que las cifras del paro no fueran a más, dar tiempo a los bancos a seguir provisionando y a nuestra pobre industria a pagar sus deudas y a hacer las reformas pertinentes con algo de aire.

    Vamos a ver si el PP defiende los intereses de nuestro país o los intereses exclusivos de Alemania.

  11. Creo que la teoría austriaca es mucho más débil en este territorio: El origen problema radica en que Mises quería tipos de cambio fijos entre las diversas monedas para evitar las devaluaciones competitivas y su traslado a inflación interna. Para evitar eso y constreñir en la medida de lo posible a los Estados abogo por el patrón oro con cambios fijos.
    Así que el resultado es que una teoría que propone la no intervención en el mercado ni tan siquiera para fijar el tipo de interés, se encuentra interviniendo la moneda para someterla a tipos de cambio fijos.
    Ls vuelta al patrón oro es inviable -ya se demostró la ineficacia en los años 30 cuando los Estados se lo saltaban emitiendo Deuda Pública. Además sería como si para evitar los accidentes en las autopistas volviéramos a los coches de calesas.
    Hayek resuelve algo mejor la cuestión proponiendo la competencia entre diversas monedas incluso dentro de un mismo estado. Friedman (que no es precisamente santo de devoción de los austriacos) propuso los tipos de cambio flotantes entre las monedas, de modo que a medio plazo el mercado interno y el externo de un país se equilibraban…
    El gran problema en los mercados actuales es que sin la intervención de los Bancos Centrales y a veces aún con ellos (que se lo digan a Gran Bretaña) , las posiciones con derivados con apalancamiento son tan fuertes que pueden hundir varias monedas.
    Eso nos lleva a otro punto de interés: Los austriacos se fijan mucho en los coeficientes bancarios pero les pasa inadvertido el mercado de futuros, cuyo apalancamiento es varios cientos de veces mayor.

  12. Juan,

    Ah, entonces sí hay una forma de absorber toda nuestra producción vía demanda exterior. No tenemos un problema de sobreproducción agregada sino de mala producción particular. Usted aboga por que los alemanes nos subvencionen comprándonos a altos precios aquello que no desean, yo por que nosotros ajustemos nuestra producción y no rompamos la división internacional del trabajo. A usted le parece mi propuesta ingenua, a mí me lo parece la suya: ¿por qué motivo deberían los alemanes subvencionarlos perpetuamente? ¿Cómo les imponemos nuestras necesidades divergentes con las suyas? ¿No será más lógico hacer coincidir los suyos y los nuestros?

    Demonoid,

    Estoy de acuerdo en tu crítica al reduccionismo de algunos austriacos a fijarse sólo en ciertas formas de degradación de la liquidez de la banca en lugar de contemplar las mucho más amplias maneras de degradación de la liquidez de todos los agentes.

    No estoy de acuerdo, sin embargo, en tu interpretación sobre por qué los austriacos desean tipos de cambio fijos. Es mucho más simple: que el banco central sea un monopolio no significa que no deba comportarse como un banco responsable. Y un banco responsable no deja flotar sus pasivos: http://revista.libertaddigital.com/son-los-tipos-de-cambio-fijos-un-atentado-contra-el-libre-mercado-1276238533.html

    De hecho, tú mismo reconoces la profunda inestabilidad de los tipos de cambio variables al estar sujetos a mercado y carecer de un valor fundamental. Sin estabilización de la moneda, la flotación, y en ocasiones la flotación violenta, es lo único que puedes tener.

  13. En la división internacional del trabajo lo único que España ha podido ofrecer para no caer en el abismo en los últimos tres años ha sido en realidad sol y playa. El resto, salvo cuatro excepciones, ha ido cuesta abajo. Y gracias a los generosos Estados del Bienestar Europeos (y también a su enorme productividad traducido en elevados sueldos) estos siguen viniendo a gastarse lo que se gastan. Y puede que los liberales de allí piensen de otra manera pero a los de aquí, si se paran a pensar un poquito, seguirá interesando que los noruegos o los alemanes tengan tan generoso sistema aunque nosotros tengamos con el tiempo hasta el aire privatizado.

    El desarrollismo de España a partir de los 60 no se entiende Sr. Rallo sin las masas de turistas europeos con empleos normales que llenaron nuestras costas y que fue posible porque en sus países se implementaron políticas sociales gracias a las cuales estos ciudadanos se olvidaron de ahorrarlo todo para pasar a gastarse algo en ocio. Nuestro defecto ha sido exprimir la misma gallina hasta el final y no buscar la excelencia salvo en los últimos tiempos e invertir las enormes plusvalías en otra cosa sólo en muchas declaraciones de intenciones. Pero no tendremos problemas porque nuestros potenciales competidores en ese campo están hundidos por el descontento social, la corrupción y el auge de un extremismo religioso. Factores directamente no económicos pero de consecuencias económicas dramáticas.

    Pienso que no se toman muchas decisiones a posta, porque se desea que se degrade la situación hasta un punto donde el desmantelamiento del Estado del Bienestar sea percibida como lógica y necesaria. O eso, o estamos gobernados a todos los niveles por inútiles. De haber actuado con contundencia el BCE, los PIIGS no hubiesen dilapidado parte importante de su crecimiento futuro en pagar unos intereses descomunales. No se creó un Tesoro Comunitario ni una política común comunitaria que si bien no hubiese sido la que mejor iba a los intereses alemanes no hubiera puesto el prestigio del euro por los suelos y la calidad de vida de los ciudadanos del resto de países no se hubiera resentido tanto. Se ha construido una Europa a la medida de las fobias y filias alemanas, incluyendo cuando ellos mismos se saltaron los criterios de convergencia a principio de la pasada década y cuando han sido ellos los principales beneficiados de los préstamos que nos han dado. Por otro lado los puedo entender porque nos perciben como un país de pandereta, corrupto y despilfarrador.

    Cuando veo a Rajoy defendiendo junto a Sarkozy la tasa tobin me parece que se están riendo de los ciudadanos. Usted desprecia la tasa Tobin pero yo la veo necesaria si se toman en conjunto con el resto de países. Pero la cuestión no es la tasa tobin, es todo, es el enorme desfase de políticas y de opiniones, de no tener amplitud de miras y contemplar tanto los recortes como todas las posibilidades que existían de recaudar y estimular la actividad económica a nivel europeo.

    Mientras, aquí se impone un largo y penoso camino de penitencia de medidas y bajo crecimiento bendecido por Alemania y el FMI.

  14. No, si todavía tendremos que darle las gracias al Estado Benefactor y no al libre mercado de que los ciudadanos europeos se hayan vuelto ricos y se puedan permitir viajar a otros países. Delirante.

    Por otra parte, eso de manipular el mercado para atrasar lo inevitable (la reestructuración de la economía hacia productos que realmente se demanden y se valoren) me parece una chapuza. Solo es ganar tiempo, pero acabará ocurriendo igualmente. Podemos caer un 5% un año, o caer un 1% cada año durante 5 años seguidos. Yo prefiero lo primero.

  15. @Victor

    ¿que es para ti el libre mercado?

    De verdad por más que oigo hablar de el menos real me parece

  16. @Xel

    Libre mercado, libre del todo no hay, pues hay mucha intervención en todo el mundo en todo el mercado. Ahora bien, lo que más se parece es, por ejemplo:

    – El mercado de la electrónica, que es deflacionario, cada año más tecnología, más potencia y al mismo o menor precio.

    – El del pan, al que cualquiera puede acceder por muy poco en un pais minimamente estable

    – El del software o los libros.

    – El automovilístico.

    – Las compañías aéreas privadas (compárese con cuando eran públicas, por ejemplo)

    Etc, es decir, los que funcionan bien. Porque los que funcionan mal, al final rascas (o sin rascar) ya ves que está el Estado detrás fijando precios, hiperregulandolo o prestandolo directamente con cargo a los impuestos.

    Le reto a que me ponga un ejemplo de lo contrario.

    Definición:

    El Mercado es el conjunto de millones de intercambios VOLUNTARIOS que se producen todos los días por todo el mundo entre personas. Al ser VOLUNTARIOS son mutuamente beneficiosos, normalmente uno adquiere algo que quiere o necesita a cambio de otra cosa que le sobra o produce SOLO con objeto de intercambiar.

    El dinero o medio de pago, permite realizar trueque de manera indirecta a nivel internacional, entre personas que NI se conocen a la vez que permite la especialización internacional del trabajo.

  17. Eso no es problema de la definición de Libre Mercado que aquí te demos, porque en realidad tal definición no se da en la realidad, es lo que estamos tratando de deciros todos estos días, que la culpa de la crisis no la tiene el libre mercado sino precisamente su ausencia.

    El problema que tienes es que no quieres escuchar. Antepones tus mitos socialdemócratas y para ello sólo tienes como defensa para ellos el aumentar la recaudación fiscal y negarle a la Iglesia el pan y la sal… pero no a los sindicatos ni a los partidos políticos. Coherencia, oiga.

  18. Yo la verdad es que me sorprendo que un artículo tan claro y sencillo de entender como es este resulte tan polémico.

    Ya se, que a todos nos gustaría “creer en las hadas”, o vivir en “el país de la piruleta”, es decir, que nuestros graves problemas actuales tuviesen soluciones sencillas, rápidas y a ser posible indoloras: Pero la vida no es así, las cosas tienen costes y las decisiones tienen consecuencias.

    Al final del día, de las crisis se sale pagando la deuda y generando nueva riqueza REAL neta, no imprimiendo billetes del monopoly.

    Distorsionar las monedas no genera riqueza. Imprimir billetitos no genera Zaras, ni Apples, ni Mercadonas en la economía.

    Los Zaras, Apples y Mercadonas los generan empresarios que, además de acertados en su idea, luego la gestionan correctamente y la hagan crecer. Y para ello tienen que acertar a que cosas son riqueza para la gente y como prestarlas de manera eficiente.

    Ahora toca que millones de empresarios prueben suerte concurrentemente con nuevos negocios o ideas. Muchos fracasarán (y quizá puedan aprender de ello y probar de nuevo) y otros triunfarán y generarán nuevas Zaras, Apples y Mercadonas.

    ESO, es lo que nos va a sacar de la crisis, y no otra cosa.

    Y mientras esto ocurre TODOS; familias, empresas y, a ser posible, Estados, deberíamos reducir la deuda contraída lo más rápido que vayamos pudiendo, para que nuestro trabajo nos de ganancias netas y margen para el ahorro lo antes posible.

  19. Y todo esto, por supuesto, se dice mucho más fácil que se hace. Pero es que no hay magia, lo que hay es que currar, pensar, innovar, acertar lo que la gente va a querer, etc

    Y todo esto NO es fácil ni requiere poco esfuerzo, pero hay que ponerse a ello y no perder el tiempo con trampas y chapuzas del monopoly.

  20. “¿son los tipos de cambio fijos….”
    Cuando hablas de que se necesita un tipo de cambio fijo para consolidar el precio de los bienes, no dejas de estar siguiendo un criterio objetivo.

    Sin embargo, coincidirás conmigo que si por algo se caracteriza la teoría austriaca es por seguir una metodología subjetiva:
    I. El dinero -la moneda- es igual a cualquier otro bien
    II. Como cualquier otro bien su precio depende de la utilidad marginal.
    III. Las monedas deben de tener tipos de cambio flotantes, porque la utilidad marginal de las mismas varía.
    Por lo tanto poner precios fijos a las relaciones entre las monedas -tipos de cambio- no solo es un absurdo sino que va contra el fundamento mismo de la escuela.

    Así, por ejemplo: Si se descubre una mina de uranio en Botsuana, y se quiere comprar dicho material se necesitara adquirir su divisa para poder comprarlo, por lo que la utilidad de esa divisa será mayor y la divisa se apreciará.
    Insisto, Mises ya se dio cuenta del problema, pero sobre todo quería constreñir la capacidad de los Estados y recurrió a tipos de cambio fijos… Los seguidores “ciegos” del maestro, han heredado el problema.

  21. Demonoid,

    Mi opinión es que, si por ejemplo no hubiera leyes de curso legal, en poco tiempo se seleccionaría para el ahorro de forma natural el dinero menos inflacionario, eliminándose los incentivos para financiarse mediante inflación… O sea, que el resultado sería el mismo que si hubiera patrón oro: supervivencia de la divisa menos requisable o cambios fijos con respecto a ella. La plata, el cobre, incluso el oro, siempre han flotado de forma natural entre sí, pero al existir incertidumbres acerca de su oferta (nuevas minas) y su demanda (usos industriales en el caso del cobre), el refugio natural del ahorro sería el oro o la moneda más ligada a él. Las demás monedas serían patatas calientes que perderían su sentido para el que fueron creadas (la inflación), con lo que en ausencia de intervención probablemente se alcanzaría rápidamente de forma natural un tipo de cambio fijo, al menos para el ahorro.

    Lo que dices del uranio yo lo conozco como el “mal holandés”, que tantos problemas trae a los países en desarrollo. Precisamente ese es uno de los más criticados efectos del nacionalismo monetario. Bajo cambios fijos, el uranio no arrastraría consigo al alza el precio de las exportaciones, ahogándolas, sino sólo la demanda en su línea de negocio. El nacionalismo monetario distorsiona los precios relativos y hace que negocios que eran rentables ya no lo sean por dicha intervención continua en el ámbito monetario y generan malinversiones y pobreza. De este modo se redistribuye la renta y el poder dentro del país hacia, por ejemplo, los exportadores de materias primas (en estos países, generalmente el gobierno o afines) o los receptores de ayudas externas (la burocracia gubernamental). En cierta forma este sistema de flotación se podría catalogar como “socialismo monetario nacionalista”, pues unos pagan los errores de otros, dificultando gravemente la cooperación mundial y el crecimiento económico.

  22. Says: Si hay demanda, para mantener la moneda a un fix fijo al Estado no le cabría otra solución que vender moneda, (porque de lo contrario se apreciaría) y esa cantidad de moneda/dinero la tendría que consiguir el Estado mediante impuestos, por lo que tienes un socialismo monetario mucho más perverso.

  23. ¿Habláis de esto cuando decís “libre mercado”?

    Otra cosa sería si se le explicase a la gente que cuando se habla, por ejemplo, de “los mercados” farmacéuticos estamos hablando de un ámbito en donde 10 compañías controlan casi el 55% de todas sus actividades; que seis grandes compañías controlan la industria discográfica mundial; que diez 10 empresas controlan el 80% del mercado global de pesticidas: otras diez el 80% del comercio mundial de los alimentos y la totalidad del mercado internacional de petróleo o el 80% del mercado global de pesticidas. O que algunos mercados están incluso más concentrados en pocas manos que los anteriores. Que cuatro compañías controlan el 70 por ciento del comercio mundial de comida. Que en España, siete empresas controlan tres de cada cuatro alimentos que compramos, cinco controlan una de cada dos y una empresa (Carrefour) controla uno de cada cuatro alimentos que compramos (http://www.exporetail.com/espanol/pdf/estudio.pdf). Cuatro empresas controlan el mercado español de café y tres el de café tostado molido (Kraft Food, Sara Lee/DE y Nestlé). Solo dos compañías (Cargill and Archer Daniels Midland) controlan tres cuartas partes del comercio mundial de granos y una empresa, De Beers, controla el 75% del comercio mundial de diamantes (The Oligopolies).

    Y eso por no hablar de los mercados financieros, en donde la concentración es incluso aún más mayor y, como estamos viendo, más peligrosa y creciente a medida en que se vayan aplicando las medidas que los poderes efectivamente dominantes han logrado imponer a los gobiernos para “salir” de la crisis.

    Baste saber que según The New York Times (“A Secretive Banking Elite Rules Trading in Derivatives“) solo nueve personas (Thomas J. Benison de JPMorgan Chase & Company; James J. Hill de Morgan Stanley; Athanassios Diplas del Deutsche Bank; Paul Hamill de UBS; Paul Mitrokostas del Barclays; Andy Hubbard de Credit Suisse; Oliver Frankel de Goldman Sachs; Ali Balali del Bank of America, y Biswarup Chatterjee de Citigroup) que “se reunen el tercer miércoles de cada mes en el Midtown de Manhattan” dominan el mercado de los derivados financieros, es decir, unos 700 billones de dólares, lo que más o menos viene a significar que dominan el mundo.

    Iago Santos ha demostrado que en España a finales de 2006 una veintena de grandes familias eran propietarias del 20,14 por ciento del capital de las empresas del Ibex-35 y una pequeña élite de 1.400 personas, que representan el 0,0035 por ciento de la población española, controlaba recursos que equivalen al 80,5 por ciento del PIB (Una aproximación a la red social de la élite del poder económico en España).

    ¿Seamos serios no?, la libertad no la veo por ningún sitio

  24. @dskip,

    Eso de que cualquier pais puede fabricar cualquier producto es sólo una teoría abstracta.

    Una cosa es lo que podría pasar y otra lo que realmente pasa.

    ¿Se fabrican circuitos integrados en masa en españa?, ¿Se mandan en españa cohetes al espacio?, ¿Los centros de diseño de empresas de móviles estan en españa?

    Al final hay paises que organizan su economía mejor que otros para ciertas cosas, si no lo quiere ver como especialización, véalo como triunfo en areas de mercado, pero el resultado es que ciertos paises atraen ciertas capacidades mejor que otros.

    Hay un trecho entre lo que se podría hacer y lo que se termina por hacer, y quien lo recorre es quien realmente se especializa.

  25. Demonoid: entonces entiendo que la empresa extractora vende uranio y compra oro o algo convertible a oro, como una mercancía más, no sé por qué nadie tiene que subir los impuestos… otra cosa serían cambios fijos en un mundo fiduciario donde te encuentras trilemas insostenibles y corralitos argentinos por simular cambios fijos mientras se lleva a cabo políticas monetarias irresponsables incompatibles.

    Bastiat: supongo que a Xel las tres o cuatro compañías de café le parecerán demasiadas y preferiría que no hubiera ninguna… o sólo una, la del régimen, digo yo… lo que no acabo de entender es qué tiene que ver todo eso con el artículo sobre la depreciación de la moneda ¿?

  26. @Xel

    Hace unos pocos años la todopoderosa Microsoft dominaba el sector de los Sistemas Operativos con Windows instalado en más del 90% de los PCs.

    Pero el mundo cambió y no se dieron cuenta. Microsoft sacó la mierda del Vista y los consumidores le enseñaron el dedo corazón.

    Ahora sus acciones no suben ni p’atras (lo se porque yo tengo alguna) o al menos no les va ni como a Google con Android ni mucho menos como a Apple con iOS.

    En libertad, la satisfacción del consumidor es lo que mantiene a esas pocas empresas donde están, no otra cosa.

    Cierto que habrá algunas de esas empresas que consiguen esa posición porque se arriman al poder y obtienen prebendas, como que se establezcan barreras de entrada a la competencia (seguramente los banqueros, como mínimo). Pero eso no es libertad, sino arrimarse al poder.

    Al fin y al cabo, el que toma la decisión final importante está en la Casa Blanca, la Fed, el BCE o algún gobierno Europeo. Tendrán grupos de presión alrededor, que querrán que les paguen ciertos favores de campaña, pero quien toma la decisión final es el político de turno, no el banquero o el oligarca.

    Y puestos a influir en alguien, se influye más con poder que con dinero. Vamos, que con poco poder se consigue mucho dinero y sin embargo hace falta mucho dinero para comprar un poco de poder. ¿Quien cree que influye más en la política española? ¿Botín o Amancio Ortega? Porque el segundo tiene más dinero que el primero…

    Por eso los empresarios se arriman al poder, porque consiguen atajos, prebendas y privilegios que, o no conseguirían con su labor empresarial legal, o de conseguirlas sería a cambio de mucho esfuerzo o acierto y, en todo caso, su estabilidad en el tiempo estaría ligada a la satisfacción al consumidor… “algo intolerable” claro ¿no?

    Además, quienes somos nosotros para decidir o saber cuantas y cuales empresas tiene que haber en cada sector?

  27. Yo puse esos datos para situarnos en el debate, …, vivimos en la era de los monopolios y son la oligarquía financiera y los consejeros de las transnacionales los que dictan las leyes que los políticos a su sueldo después nos imponen antidemocráticamente.
    Y lo hacen para favorecer sus intereses logicamente, así tenemos a 3000 millones de personas pasando hambre todos los días mientras el 1% de la población mundial controla el 40% de la riqueza mundial, ……., y subiendo ¡¡

    Esto, que es inviable, hizo crack y va a seguir haciéndolo mientras no se cambie el sistema.

    Repito, el libre mercado es una utopía

    @Bastiat

    Más libertad a la libre circulación de las personas y menos a la de los capitales

    @jfc

    Es cierto, lo siento no tiene nada que ver con el artículo, …, simplemente quería resaltar que cuando se parte de conceptos erroneos es muy dificil llegar a conclusiones acertadas y que el mayor problema que tenemos son los monopolios y la libre circulación de capitales que desde los años 70 los EEUU utilizan para intentar dominar al resto de las naciones.

    El que defiendes una dictadura de todas formas eres tú no yo, defiendes la dictadura de las pocas personas que controlan el PIB mundial, que son también los que controlan a los políticos. A estas alturas mantener que los Obamas o Rajoys de turno tienen algún poder de decisión es no enterarse de nada.

    Pero bueno, vosotros a seguir como la orquesta del Titanic

  28. EN cuanto al artículo y perdonar por el exhabrupto anterior, después de unos días fuera me revisé todos los artículos y comentarios y creo que me equivoqué poniendo este aqui, pues muy interesante y educativo como todos los del Señor Rallo cuando no se mete a político, jeje.

    De todas formas seguimos hablando de mantener en coma al enfermo, no de curarlo que es lo que toca. Para la cura vosotros no tenéis las respuestas porque no las hay desde dentro del sistema

  29. “Más libertad a la libre circulación de las personas”… pues sí, Xel, muuucha más. Esto punto es crucial para millones de personas que viven en condiciones peores que nosotros, no lo olvides y trata de ser coherente con esto que abacas de decir… y tal vez te des cuenta algun día de que este deseo es incompatible con el resto de tu discurso que tanto repites sin poner nada de tu parte para escuchar y tratar de entender a los demás.

  30. @Xel
    “De todas formas seguimos hablando de mantener en coma al enfermo, no de curarlo que es lo que toca. Para la cura vosotros no tenéis las respuestas porque no las hay desde dentro del sistema”

    No, lo que no hay son curas mágicas. Ya lo he explicado arriba.

    Lo que decimos aquí es que HACERSE TRAMPAS en el MONOPOLY, es decir, imprimir billetitos de papel, bajar los tipos, expandir el crédito, monetizar deudar, etc
    NO SOLUCIONA NADA, solo retrasa la salida de la crisis o incluso la agudiza.

    Para salir de la crisis hay que generar RIQUEZA REAL, no papelitos. Riqueza con que pagar las deudas actuales y la prosperidad por venir.

    Y NINGÚN político GENERA RIQUEZA REAL, lo más que se les puede EXIGIR es que dejen de molestar (con impuestos, regulaciones, burocracia) la creación por parte de riqueza de las empresas y los procesos de desapalancamiento o liquidación por parte de todos; familias y empresas y Administraciones Públicas (con rescates a la banca o soberanos, rescates o prebendas sectoriales, bajadas artificiales de los tipos, recompras de deudas, aumento de plazos de pago)

    Por cierto, si es verdad que Goldman Sachs y sus amigos controlan el mundo, pues que quiere que les diga, son unos “inútiles del quince”. Están al borde de la quiebra pese a que “han orquestado todo esto”:
    http://www.elmundo.es/america/2011/10/18/economia/1318946230.html
    Hace falta ser patán, si yo controlase la economía mundial (si eso fuese posible) le aseguro que mis números serían mucho mejores, es más, quizá mejores que antes de la recesión.

    Vamos que se cae por su propio peso.

    A ver si quiebran de una vez y se calla ya el infundio ese de que los gobiernos están supeditados a las empresas y no al revés. Menudas bobería.

    De momento ya ha caído ese otro infundio de que en España se pagaban pocos impuestos, ya era mentira ANTES, pues el esfuerzo fiscal era de los más altos en Europa. Pero ahora ya no no hay estadística (presión fiscal o lo que sea) donde no se demuestre que pagamos como los que más (y recibimos como los que menos, por cierto)

  31. Xel

    Así que, profundamente liberal en lo social, pero profundamente intervencionista en lo económico. Y eso, a pesar que de que la libertad económica es una manifestación más de la libertad social. Si lo primero es cercenado, lo segundo también.

    No puedo decir que me sorprenda, ya que hace tiempo que dejé de esperar coherencia de determinados sectores ideológicos. Sin embargo, he de reconocer que me fascina la convicción con la que se afirma una cosa y la contraria. Y, sobretodo, que no surja algún debate interno a raíz de esa confrontación.

  32. @Victor

    Dentro del capitalismo y ya que no tenemos a la vista un sistema menos perverso, como mal menor me inclino por la socialdemocracia europea de los años 50, 60 y 70.
    Pocas clases de libertad le puede dar nadie a Olof Palme por ejemplo, desde luego desde España nadie, ni los socioliberales del Psoe, ni los conservadores del PP, desde luego nadie de un partido liberal que hasta la fecha no existe.

    Dicho esto y porque no me gusta la apropiación que hacéis algunos de la palabra libertad, que no se ajusta a la realidad por cierto, te tengo que decir que todas las leyes que favorecen la libertad de las personas en nuestro país fueron instauradas por el Psoe con el apoyo de IU y otros grupos de izquierda y el rechazo de los partidos conservadores, …, ley del divorcio, ley de matrimonios del mismo sexo, las dos leyes del aborto y por dejadez no tenemos una ley de muerte digna, …, esas son leyes que aumentan la libertad individual de las personas.

    Mira, lo que si yo no entiendo y debe de ser muy duro a nivel personal es pertenecer a sectas fundamentalistas religiosas y andar predicando libertad como es el caso de la muchos de los referentes “liberales” de nuestro país.

    Contradicción por decirlo de una manera suave, es ser del Opus Dei, denominarse a si mismo liberal, pertenecer a un consejo de administración de una empresa armamentística y ahora ser ministro de defensa, .., o sea a dios rogando y con bombas racimo dando. Este es un ejemplo muy gráfico pero te podría poner muchos que tú conoces mejor que yo seguro.

    Así que no me hables de contradicciones, háblame de hipocresía.

    En cuanto a la libertad económica no hace falta meternos en filosofía, yo te lo explico muy rápido, “cada uno defiende sus intereses y los de su clase”. No es lo mismo nacer en una familia de mineros, que en una de pequeños empresarios, que en una familia aristócrata.

    Déjate de cuentos, si tienes suficiente dinero por la razón que sea para no depender de los servicios públicos estos te sobran. Te conviene pagar los menos impuestos posibles, defraudar a hacienda, poder mover tú dinero libremente etc. Si eres empresario cuanto menos pagues a tús trabajadores y menos sindicados estén mejor te va a ir.
    Si eres de la oligarquía financiera que lo controla todo lo que te interesan son crisis como esta para hacerte con más parte del pastel y por supuesto menos regulación o que los que tienen que controlarla miren pa otro lao o para el sobre que les pones bajo manga, como los políticos actuales.

    Es lo que hay, el liberalismo económico es la ideología de los capitalistas para seguir manteniendo y aumentando su poder sobre las masas. No entiendo como no adoráis al partido comunista chino, allí está prohibida la sindicación, no hay seguros médicos, las jornadas laborales son de más de 12 horas, los salarios la mitad que los de los mini jobs….Vamos el sueño de la CEOE y de los “liberales”.

    De hecho allí están todos vuestros gurús haciendo dinero a base de esclavizar a otras personas, como los niños de 12 años que trabajan 15 horas diarias montando los aparatejos de Apple y Dios Jobs.

    Clases de libertad a mi pocas

  33. @josvagz

    Mientras la economía mundial esté basada en al especulación financiera lo demás da igual, mientras se pueda matar de hambre a 3000 millones de personas especulando con alimentos, mientras se pueda condenar a décadas de pobreza a sociedades especulando con la deuda pública, etc, .., todo lo demás son parches que no sirven para nada.

    Y mientras se sigan polarizando las rentas y de proletariado el 99% de la población pase a ser precariado ya pueden los de Apple-Zara- Telefónica hacer los planes de negocios más maravillosos del mundo que nadie va a poder comprarles nada y por tanto la nave se va a acabar yendo a pique si no lo está ya.

    Ahorrar?, je, …, mira en cuanto está el sueldo medio en España, después mira en cuanto están los alquileres, la gasolina, los alimentos, el material escolar, …., y después dime quien va a poder ahorrar. te lo digo yo, sólo ese 1% y encima lo invierten en especulación que es más rentable que al economía real, …., la que por ahí decís con razón que es la que genera riqueza.

    Dicho esto, me parecen muy lógicas muchas de las medidas que aportáis aquí y desde luego estoy de acuerdo con muchos de los artículos del señor Rallo, .., pero el problema es de un nivel superior a si depreciamos o no una moneda, que no es más que un ciudado paliativo a un enfermo casi términal.

  34. @jfc

    Yo escucho y hay muchas cosas en las que estoy de acuerdo, lo que no paso es por cuentos como el libre mercado o la competencia perfecta, como tampoco paso por el socialismo utópico.
    Si partimos de premisas fantasiosas es dificil llegar a conclusiones acertadas, la realidad en la que vivimos es un un mercado mundial cada vez controlado por menos personas, cada vez hay menos libertad y más monopolios, por una economía totálmente financiarizada, por unos políticos con cada vez menos poder de decisión, por tanto con unos ciudadanos cada vez más indefensos, .., “si nos venden los políticos a los que votamos y botamos cada 4 años, los ejecutivos de la City no se van a preocupar por lo que pasa en Torrelodones”.

    ¿Libre circulación de personas?, no seas ingenuo, para que funcione el tinglao tiene que haber esclavos. Por otro lao en occidente no hay para todos, les robamos es sus países para quedárnoslo para nosotros no para que ellos vengan a nuestros barrios y tengamos que compartirlo. El último muro que cayó fue el de Berlín, el resto cada vez son más grandes, y sino les lanzamos unas bombas inteligentes para robarles lo que necesitamos.

    A veces no se si sóis ingenuos o hipócritas, desde luego no vivís en el mundo real, tenéis que beber de más fuentes y a poder ser alternativas al mainstream

  35. Si… tienes razón, los europeos les robamos todo lo que pudimos a los países pobres y gracias a ello hubo en algunos países una socialdemocracia sostenible. En cuanto los pobres han empezado a dejar de serlo gracias a la libertad de mercado, a la que se han visto abocadas las naciones ricas (a costa de las demás) es cuando el tinglado socialdemócrata se ha caído con todo el equipo.

    Mira, majo, hablando de mítines.

    La libertad o se la conoce o se la ignora pero hablar de libertad de matar, o de libertad de firmar un contrato que nada dice más allá de una fantasía onanista de ideólogos socialistas, o hablar del derecho a una muerte digna que decidan otros sin consentimiento de la familia ni del propio sujeto es negar el propio concepto de libertad afirmando sin rubor que la libertad no es decidir libremente que hacer con uno y que no se puede hacer con el otro sino establecer cánones morales desde el poder del Estado.

    El que pases por cuentos si o no nos trae al pairo. Si algo has demostrado en todo lo que has dicho aquí es que tienes mucho más de fundamentalista que de persona razonable. Cuanto se te ha dicho lo has ignorado. Has hecho equilibrios en el alambre para no darnos la razón cuando te hemos acorralado y ahora nos vienes con un mitin quinceemero con la intención de ponerte moralmente por encima de nosotros.

    No hijo. No

    Tonterías las justas.

    Lo que tu propones, las sociedad por la que abogas, una vez fracasada la socialdemocracia sueca como se te ha demostrado hasta la saciedad, donde la única libertad en Suecia que había era al sexo libre, todo lo demás lo regulaba el estado, no es más que la tiranía desde el Estado en la búsqueda de una igualdad en los resultados ignorando totalmente la desigualdad en el desempeño.

    Tu propones y promueves la liberad de personas, pero no la de capitales. ¿Donde está la liberad si mi libertad reside en poder huir de una sociedad que me reprime pero no a llevarme conmigo el fruto de mi trabajo?

    Mira. Tu eres un socialista. Nada más.

  36. @Bastiat

    Los Europeos y los EEUU seguimos robando todo lo que podemos, por las buenas o por las malas, …, no se porque hablas en pasado.
    Ese imperialismo es todo lo contrario a la libertad que tú tanto pregonas y es la base de nuestra riqueza como tú bien dices. Hasta la guerra de Vietnam era sólo por la fuerza, a partir de ahí también es un imperialismo a través de las finanzas y las transnacionales, la globalización y la deslocalización no es más que eso.
    A ver si crees que las ganancias de las multinacionales occidentales en Asia, Africa o Sudamérica vienen por el libre mercado y no por el esclavismo al que las multinacionales occidentales someten a los trabajadores en esos países.

    ¿Niños de 12 años trabajando 15 horas al día por 100 euros al mes fabricando productos de Zara o Apple por decir dos multinacionales es libertad para ti?, .., ¿o miramos para otro lao?

    A veces no se si hablo con ingenuos, con desinformados o simplemente con hipócritas y no lo digo para ofender, lo siento de verdad.

    En cuanto a la socialdemocracia te vuelvo a repetir que estás muy mal informado, no sólo no se ha caído sino que son los países que siguen teniendo mejores datos macro, micro y están en arriba en todas las estadísticas de calidades de vida.
    Se te pusieron por mi y por otros foreros estadísticas con todo ello, ….,pero tú sigues puñando como un toro. Y que si hombre, que las políticas se tienen que ir ajustando y que los problemas de hoy no son los mismos de cuando Marx o Mises elaboraron sus teorías, por tanto las soluciones tampoco pueden ser las mismas.
    Que para ti el éxito de estos países es porque les cae el maná del cielo y porque siguen las normas de tú fantasioso libre mercado, .., pues bueno, es tú problema, .., a mi sólo me valen los datos y no discuto sobre cuestiones de fé.

    No va más ese tema, yo te propongo modelos reales, tú todavía no has puesto uno sobre la mesa, sencillamente porque no puedes, porque no existe.

    Mira, en Dinamarca el año pasado volvieron a ganar las elecciones los socialdemócratas, en UK-Francia y Alemania en un año los vas a tener gobernando también, .., en Italia y Grecia es la oligarquía financiera quien directamente pone ya a los presidentes, .., que claro son de los tuyos, …, y en España pues bueno, .., pues vamos siempre al revés y como decía Napoleón África empieza en los Pirineos.
    En EEUU no se si seguiremos con Obama que tiene de socialdemócrata lo mismo que ZP o directamente llegarán los fundamentalistas religiosos del Tea Party, dependerá de si siguen saliendo de la crisis como parece o si entran otra vez en recesión como vamos a entrar en Europa en 2012.

    Pero es que además en China, Brasil, Argentina, India que no son modelos que a mi me valgan pero a ti si deberían porque son los únicos países que están creciendo tampoco gobiernan liberales.

    Sólo te pido un poco de rigor para poder tener conversaciones serias, una vez explicada la situación por si te quieres enterar del mundo en el que vives pasemos a lo siguiente.

  37. @ Bastiat

    Reconozco que hablé sobre las leyes de libertades civiles aprobadas por el Psoe en España para ver por donde me salías, ahora ya se que tú de liberal poco. De todas formas cuando te informes bien podremos seguir discutiendo si quieres sobre ellas, .., porque tienes un lavao de cerebro importante y no entiendes nada.
    Los únicos cánones morales en este nuestro país vinieron del estado si, pero no del democrático, sino de los anteriores regímenes dictatoriales, monarquías absolutas y de sus socios de la iglesia católica siempre a la vera.
    Desde 1978 las leyes se aprueban de manera democrática, nos gusten más o nos gusten menos, por tanto imposiciones pocas. Y por supuesto no obligan a nadie, sino que permiten la libre elección de las personas sobre cosas mucho más importantes que la economía, sobre sus vidas.

    ¿Yo fundamentalista?, te recuerdo que eres tú el que quieres abolir lo público y los estados, yo en ningún momento estuve en contra de la propiedad privada ni de la libertad individual, .., simplemente las cosas es su justa medida. Creo en las economías mixtas y sobre todo en las realidades.

    Yo estaría gustoso de darte la razón, pero no puedo porque sólo repites dogmas como un loro, los mismos que llevan repitiendo otros 150 años y que a la vista está que no tienen visos de pasar de eso, de dogmas.
    Acorralado?, no me acuerdo.

    Moralmente encima de nadie, tengo mis principios y estos ponen por delante a las personas de las cuentas de resultados, si eso te molesta lo siento. Como dije antes cada uno defiende lo suyo.

    Oye que si, que de tanto repetirlo vas a conseguir que la sociedad sueca fracase y que la española sea exitosa. Deja a los nórdicos, no te metas en charcos que no te convienen, vale más que mires pa otro lao y digas simplemente que son sociedades ricas, que les cae el maná del cielo y que por eso sobrevivieron a los demonios socialdemócratas durante 100 años.

    Con lo de la tiranía del estado sueco ya te consagraste, .., ¿y me llamas a mi fundamentalista?

    Yo el modelo que propongo a día de hoy y con la que está cayendo tiene éxito en no menos de 8 países, ¿donde está el modelo que propones tú?.

    ¿Y en caso de que propongas un modelo será para tú propio interés o un modelo de sociedad?

    PD – No te enfades hombre, que el mundo no lo vamos a arreglar ni tú ni yo

  38. Xel

    ¿No te gusta tu situación de esclavo? Cámbiala. Por 13,3€ puedes ser dueño de una un parte de la mayor multinacional española. ¿Quieres más? Coge tus ahorros o pídele a alguien los suyos. Con talento y un poco de suerte conseguirás fabricar algo que le sea útil a la sociedad y ésta lo valorará en consecuencia. Fíjate, obtienes éxito y riqueza si sirves a la sociedad y mejoras su bienestar, no esclavizándola. ¿Quieres ayudar a otros a que consigan lo mismo? Coge tu dinero e inviértelo en una empresa o en otro país. Entre todos los inversores llegareis a valorar adecuadamente un flujo de dinero futuro incierto…

    Gracias al libre mercado cualquiera puede cambiar su afortunada o desafortunada situación inicial. ¿Dónde están esas barreras infranqueables entre unos y otros? Repito, ¿dónde? Se me antoja más bien a pataleta de los envidiosos.

    Dices que el capitalismo o el libre mercado generan miseria. Bien, echemos un vistazo a Corea del Norte y Corea del Sur, o a Alemania Oriental y Alemania Occidental (todavía), o a Venezuela con su inmensa riqueza petrolífera y Chile… ¿El libre mercado genera miseria o es precisamente su ausencia la que lo genera?

    Cientos de millones de personas se están convirtiendo en clase media en China e India. Millones de personas hacen lo propio en America del Sur, sobretodo en Brasil. África se muere de hambre ¿Quizá sea producido por los altísimos aranceles al que son sometidos sus productos que les impide comerciar con los países ricos y reducen sus exportaciones al mínimo? ¿Es el libre mercado responsable de esas barreras?

    Luego somos nosotros los dogmáticos.

  39. Victor… déjalo, que encima va de listo por la vida.

    Le da igual que millones de chinos o hindúes hayan salido de la miseria. No lo quiere ver. Quiere seguir viviendo en los mundos de yupi. Habla de la Suecia de los 50, 60 y 70 como si los mismos suecos fueran capaces de recuperar ese pasado.

    No lo quiere ver.

    Habla de que somos dogmáticos porque queremos eliminar el estado del bienestar y el estado. NO, tío, que no es que lo queramos eliminar es que se está hundiendo. Que ya no hay mas. Que la feria se ha acabado.

    Y para eso sus argumentos favoritos son los de los malos de toda la vida del socialista de medio pelo, el capital, los bancos, las oligarquías….. Su alternativa es Suecia. No la URSS, claro, la URSS ha fracasado. No, Suecia. Donde las grandes compañías que ayudaron a esa entelequia, la volvo, en mano de los chinos, la Ericsson, abocada a ser una compañía menor, la Scania… en manos de la Volkswagen, la Saab…. a punto de cerrar… No lo va a ver. Le da igual. No quiere que su mundo ferpecto se le desmorone.

    No viene aquí a contrastar opiniones, sino a hacerse el machote echándonos a la cara sus mitos sin aportas más que recetas caducas y pasadas. No tiene más.

    Este es de lo que estuvieron en la Puerta del Sol reclamando que no se acabara la Coca-Cola del guateque. No quieren aportar soluciones ni buscar soluciones. Solo seguir viviendo del cuento.

  40. jfc: gracias por el link. Me ha parecido interesantísimo. Quizás algo determinista en exceso, pero muy interesante.