Gusta Krugman de defender que la recuperación de los países bálticos, basada en la austeridad del gasto y la flexibilidad interna de sus economía, ha sido un fracaso frente a la de Islandia, basada en el default y el inflacionismo, porque Estonia todavía se encuentra un 10% por debajo del pico máximo anterior a la crisis y Letonia un 17%, mientras que Islandia sólo está un 7% por detrás. Ignoro qué de mágico y diferencial tiene estar un 7% por detrás del máximo frente a estar un 10%, sobre todo cuando Lituania, otro báltico de esos malosos, sólo se encuentra a un 6% desde máximos de 2007.
En cualquier caso, tal como recuerdan acertadamente desde el Council on Foreign Relations, constituye todo un problema de perspectiva. Si en lugar de coger el año 2007 o 2008 como referencia (según el momento en que cada país alcanzó su máximo PIB), tomáramos, por ejemplo, el año 2000, el orden de “fracaso” de los bálticos frente a Islandia se atempera bastante… por no decir que se revierte absolutamente. En tal caso, los bálticos siguen siendo entre un 50% y un 60% más ricos que en el año 2000, frente al 30% de Islandia.
Krugman se enrabieta bastante con esta crítica, a la que tacha de “remarcablemente estúpida”, por varias razones que él considera tan de sentido común como para que las entienda y acepte un párvulo. El problema es que dentro de esos puntos de partida se esconde mucha mala ideología y peor ciencia que, por tanto, contaminan e vuelven inválidas las conclusiones que el Nobel pro-invasiones alienígenas quiere alcanzar.
Primero, dice Krugman que las depresiones son períodos en los que “el crecimiento económico cae por debajo de su potencial”. Aquí el problema es que el potencial de crecimiento económico se encuentra en cada momento contenido en la calidad institucional de la división del trabajo y del capital de una sociedad. En los períodos de burbuja, los patrones de especialización de una economía, aunque se están distorsionando por completo en una dirección insostenible y catastrófica, parece que contienen mucho crecimiento potencial: es la lógica de la nueva economía, del “esta vez es diferente”. Es durante las depresiones cuando, por fin, descubrimos que todas las expectativas irracionales que nos forjamos durante el boom artificial son erróneas y que, por tanto, la estructura productiva que hemos ido erigiendo es un fiasco con un nulo crecimiento potencial.
Los versados en la valoración de empresas lo entenderán fácilmente: si creemos que Facebook vale 100.000 millones de dólares porque asumimos que sus ingresos crecerán un 20% al año debido a su potencial para generar ingresos de sus mil millones de clientes y luego descubrimos que Facebook carece por completo de ese potencial, acaso el valor de la empresa se desplome a una décima parte. Si, con el paso de los y tras una profunda reconversión en su modelo de negocio, la empresa consigue incrementar sus beneficios un 15% al año y, en consecuencia, llega a valor 60.000 millones, ¿diríamos el cambio de estrategia empresarial ha sido una filfa porque todavía dista un 40% de los 100.000 millones de valor que dictaba su “crecimiento potencial”? No, simplemente diríamos que las expectativas iniciales de crecimiento eran irracionales y no habían tenido en cuenta las potencialidades reales de los activos de la empresa.
Pues lo mismo pasa con los países. Hablar de crecimiento potencial con respecto al pico de la burbuja no tiene ningún sentido, pues justamente la burbuja es la etapa de la que hay que apartarse; la etapa en que todos vivíamos engañados en una economía ilusoriamente rica. Dicho en términos más sencillos: el PIB de España de un billón de euros en 2007 era un espejismo estadístico porque la riqueza y la actividad contenida en ese billón de euros estaba absolutamente inflada de valor (ladrillo).
Lo que quiero decir con todo esto es que medir el éxito de una política de recuperación a través de cuánto tiempo tarda una economía en regresar al pico del PIB pre-crisis tiene, aisladamente, muy poco sentido. Y es que las economías que hayan padecido una pequeña distorsión en su estructura productiva lo tendrán mucho más fácil para regresar a ese punto que las que hayan padecido un gigantesco desajuste.
En este sentido, el ejemplo de Krugman de que el país que se hunde un 20% para luego recuperarse un 15% lo ha hecho peor que el país que se hunde un 10% para luego recuperarse un 10% carece, sin más, de cualquier lógica. Si la primera economía cae un 20% porque el estado de su economía era tan caótico que tenía que atravesar por un shock de esa magnitud, el crecimiento del 15% será sano, sostenible y admirable. Si la economía que cae un 10% lo hace porque empieza a hacer tonterías pauperizadoras cuando se desata la crisis (por ejemplo, subir los aranceles) o bien se recupera un 10% porque el Gobierno ha aprobado un plan de endeudamiento improductivo que, durante unos meses, incrementa el PIB a costa de hipotecar el futuro, entonces su mejoría será una mascarada que habrá destruido más riqueza real de la que ha creado.
La cuestión real a plantearse, pues, es doble: primero, qué países, si Islandia o los bálticos, sufrieron una mayor distorsión de su economía durante los años de la burbuja crediticia; segundo, qué recuperación está siendo la más sana.
La primera cuestión es demasiado compleja como para responderla en unas líneas, pues habría que atender a factores cuantitativos y cualitativos. Una manera simplona, empero, es observar la cantidad de dinero caliente extranjero que entró en las economías durante esos años, es decir, podemos fijarnos en el déficit exterior.
En ese caso, comprobaremos que Islandia tuvo mayores entradas de capital entre 2005 y 2007, si bien fueron entradas muy similares a las de Letonia. Por este lado, pues, cabe pensar que la expansión crediticia y, por tanto, las distorsiones internas fueron similares en Islandia y Letonia, y en ambos casos mayores que las de Estonia y Lituania.
Esta hipótesis, por cierto, explicaría por qué el PIB de Letonia creció más que el de sus vecinas Lituania y Estonia hasta 2007, y por qué luego se hundió mucho más y se ha recuperado, con respecto al pico pre-crisis, bastante menos.
Pero entonces, si la magnitud de la expansión crediticia fue similar en Islandia y Letonia, ¿cómo es posible que Letonia haya logrado transformar en riqueza real entre un 40%-50% de la riqueza burbujística que se comenzó a crear en el año 2000, frente a sólo un 20-30% para el caso de Islandia?
Esto puede ayudarnos a responder a la siguiente pregunta sobre cuál de ambos crecimientos está siendo más sano y admirable en relación con las malas inversiones previas. Desde luego, el de Letonia. Intuición que cabe complementar con dos datos más y una reflexión final. El primer dato es que Letonia disfrutó de un superávit por cuenta corriente ya en 2009 (frente a un déficit del 25% sólo dos años antes), mientras que Islandia, todavía hoy, sigue arrastrando un déficit exterior del 6,5% (¡mayor que el de España en estos momentos!), señal de que su recuperación no es tan sana como se nos quiere hacer creer. Incomprensiblemente, Krugman concluye a la luz de esta evidencia que “todo ello demuestra que la devaluación es mucho más sencilla que la devaluación interna”. Mucho más sencilla e ineficaz: Islandia devaluó la corona un 60% y aun así sigue teniendo un elevado déficit exterior; los países bálticos se limitaron a ajustar internamente sus precios y ya disfrutan o de un equilibrio exterior o incluso de superávit.
El segundo dato positivo a favor de los bálticos, sobre todo de Estonia y Letonia, es que han reducido su déficit público por debajo del de Islandia. De hecho, Estonia tiene un superávit público del 1% (frente al déficit del 4,6% de Islandia). Un presupuesto tan desequilibrado sugiere, primero, que el crecimiento de la economía privada de Islandia todavía no es todo lo autónomo del que lo es en Estonia y Letonia (Lituania todavía tiene un déficit del 5,4%) y, segundo, podría ser el origen de futuros problemas y devaluaciones para una economía tan hiperendeudada como la islandesa: mientras todos los bálticos tiene una deuda total sobre el PIB por debajo del 40% (¡Estonia la tiene en el 6%!), Islandia alcanza el 100%.
Y la reflexión final: no es lo mismo recuperarse devaluando la moneda un 60%, impagando gran parte de tus deudas y recurriendo a la inflación generalizada que manteniendo la paridad, pagando tus deudas y tratando de bajar precios volviéndote competitivo. Lo primero destruye la división del trabajo y traslada parte de tus problemas al extranjero: son los comerciantes extranjeros los que tienen que reconvertirse, son los acreedores extranjeros los que se comen tus pérdidas y son los tenedores de divisa los que transfieren su riqueza a los empresarios ineficientes. Lo segundo, en cambio, supone un reconocimiento de tus errores y la asunción de tus responsabilidades: te readaptas sin empobrecer a los demás y, a medio plazo, contribuyendo a generar riqueza para todos. Vamos, la salida de Islandia es un juego de suma cero (si todos hicieran lo mismo, nadie se recuperaría), mientras que la de los bálticos es un juego de suma positiva (si todos hicieran lo mismo, seríamos todos mucho más ricos).
Ahora juzguen ustedes mismos qué política económica es más admirable y sana. Krugman, cómo no, ha elegido, como casi siempre, el camino más cortoplacista, irresponsable y pauperizador.











julio 6th, 2012 a las 9:39
Rallo,
Buen artículo. Una sola pega. Nos metes un gráfico del PIB que como sabes mide renta -eso sí espantosamente mal- y en el párrafo de acompañamiento nos hablas de riqueza. Ese es para mí el mayor error que comenten los Krugman de la vida: ignorar cómo funciona el tiempo económico y, por ende, las variaciones en la riqueza, de bienes presentes, de bienes futuros…
julio 6th, 2012 a las 9:49
Si la comparación la realizamos en términos de riqueza seguramente se vea más claro la diferencia entre el modelo ISLANDIA vs. BÁLTICOS.
Si para “competir” tengo que perder un 60% de mi riqueza, casi prefiero que me bajen “el sueldo” que sólo me toca la renta…
julio 6th, 2012 a las 12:02
Sobre la realidad social de Letonia…
Andy Robinson, La Vanguardia: Laboratorio del rescate.
julio 6th, 2012 a las 12:15
Estoy de acuerdo con Amagi.
Yo mismo aprendí de usted, Profesor, la diferencia entre valoración (de una empresa o economía) y la renta que genera esa empresa o economía.
Como bien nos explicó, si Apple cotiza a X no se puede comparar eso con el PIB de un país, o que se puede comparar son los ingresos anuales de Apple que son MUY inferiores a la valoración pues esta incluye lo que se va a generar en los próximos 5-10años más o menos.
Quizá esos párrafos se hubiesen podido orientar de otra manera. Sobre todo si lo lee un Keynesiano despistado lo mismo confunde renta con valoración otra vez. ;-)
Y por supuesto, el PIB es un medidor muy malo, tendríamos que impulsar uno mejor, que incluya los bienes de capital producidos para ser usados en ejercicios posteriores, de esta manera se podría ver el impacto de la des-inversión, anterior y más grave que el de la caída del consumo, etc
julio 6th, 2012 a las 12:18
La riqueza es el valor presente de la producción futura. Cuando hablo de patrones productivos que se readaptan de manera más sostenible me refiero justamente a eso, a cambios en la riqueza.
julio 6th, 2012 a las 12:21
Siendo el PIB un medidor tan malo llama la atención que lo usen tanto los keynesianos para todo.
Eso si, claro luego cuando analizas mejor los números en seguida ves el truco o la trampa.
Por ejemplo, comparar gasto público respecto a PIB en lugar de la evolución del gasto publico por habitante, o como mínimo superponiendo ambas es un TRUCO feísimo.
Dicen, “mira casi no han subido el gasto, sigue siendo un X% más o menos”
Pero la realidad es que se gasta un 20 o 30% más y ENCIMA los ciudadanos reciben servicios iguales o PEORES que antes de aumentar ese gasto…. ¿luego en que se justificaba esa subida?
¿Alguien me puede decir que tenemos mejores servicios públicos HOY o AYER (cuando estalló la burbuja en 2008) que en el 2000?
Porque costarnos nos cuestan casi el doble sin haber duplicado la población, deberían ser casi el doble de buenos.
julio 6th, 2012 a las 12:29
Sin embargo a mi personalmente me parece que si Islandia hiciese lo que se ha dicho que podría hacer, liquidar los bancos caidos para pagar sus deudas con el extranjero y terminar el plan de austeridad que necesitan, podrían estar en una muy buena posición, pero claro, ahora que se creen los amos del cotarro por estar creciendo es poco probable que los políticos arremetan tal reforma.
Aunque a mi personalmente lo que mas me impresiona es la gente que relaciona el hecho de que se halla ajusticiado a políticos y banqueros con la recuperación, cuando solo se han usado como chivos expiatorios sin reformar verdaderamente el sistema que los llevó a la ruina.
julio 6th, 2012 a las 13:08
Con la definición de riqueza en base solo a la renta futura eliminas de un plumazo la riqueza presente fruto del ahorro de periodos pasados. Puedo no producir en un futuro nada y ser inmensamente rico.
julio 6th, 2012 a las 13:10
¿Qué entiendes entonces por riqueza presente? Los bienes de capital son valiosos porque permitirán producir en el futuro bienes de consumo; si no, carecen absolutamente de valor (salvo que puedan reconvertirse en bienes de consumo).
julio 6th, 2012 a las 13:24
Si ya es dificil deducir el estado de una empresa de su contabilidad, como de dificil será deducir la situación de un país como agregado de todas las cuentas de empresas, particulares y administraciones.
Y teniendo en cuenta que el PIB no es una contabilidad completa sino simplemente un número, un único dato,¿Como puede reflejar un sólo número la situación de un país?
Muy grave también es que el PIB sea un número que considera la inversión medida en términos brutos y no netos. Es como medir el crecimiento de una población contando los nacimientos pero no las muertes.
Y opr último ¿Como puede ser lo mismo un dato de PIB con mucho o poco deficit?¿Como se tiene en cuenta el endeudamiento del Estado?¿Es lo mismo tener mucha deuda que no tener ninguna deuda?
julio 6th, 2012 a las 14:51
El descuento de flujos de caja es una herramienta de los empresarios no de la ciencia económica. Supone dar por buena una información que a día de hoy se desconoce (el futuro, las rentas futuras, son inciertas). La riqueza o patrimonio presente es el ahorro acumulado hasta el momento -ya sea en bienes de consumo o capital (que se va paulatinamente depreciando)-.
julio 7th, 2012 a las 0:33
Este Krugman me parece un payaso que en el fondo tiene razón. Lo que viene a decir Krugman, sin decirlo, es que la macroeconomía es una filfa y que por ello se puede crecer aumentando la masa monetaria a discreción por quien puede hacerlo, al que no osa ni mentar. Los críticos de Krugman se mueven en la ortodoxia de que las deudas hay que pagarlas, que la economía tiene sus reglas, haciéndose los despistados sobre que al final el dinero es un monopolio que manejan algunos como les da la gana. Porque al final el problema es ese: que el dinero es un monopolio que manejan algunos como les da la gana, sacándolo de la nada. El asunto central es que cantidad de dinero debe haber en circulación, que criterios se emplea para determinarlo. Algo sobre lo que nadie dice nada, porque afecta al núcleo del poder más salvaje que vieron los siglos.
En cualquier caso, bien está hablar de las posibilidades de producción, que eso es la economía. El intercambio de lo producido a través del dinero es otra historia, la de los que tienen el poder por su monopolio y crean las crisis y las “solucionan” a su conveniencia perversa.
julio 7th, 2012 a las 8:53
El PIB es un pésimo indicador de la riqueza. Un PIB de 1 millón puede significar que el sector público se endeuda y paga 1 millón por cavar y rellenar zanjas o que el sector privado genera riqueza por 1 millón de forma solvente.
A pesar de el que PIB es el mismo en ambas situaciones, en el primer caso no sea crea riqueza y en el segundo sí. Y eso es lo importante, la creación de riqueza, no que el PIB sea mayor o menor. Eso los keynesianos no lo entienden.
julio 7th, 2012 a las 11:07
Amagi,
Tienes dos maneras de expresar la riqueza presente: o por su valor monetario (siendo éste el de mercado, o el resultante de descontar flujos de caja) o haciendo un inventario de bienes de capital físicos. Lo segundo no sirve de nada, porque si desconoces la utilidad de esos bienes de capital físicos (que sólo la tienen dentro de un plan empresarial según su capacidad para generar bienes futuros) no podrás saber lo ricos y pobres que somos: haciendo un inventario físico de bienes de capital en España ahora mismo encontrarías una sobreabundancia de los mismos, entre ellos de ladrillo. ¿Seríamos ricos por ello? ¿Tendríamos mucha riqueza presente? No.
La alternativa es seguir el primer método: recoger su valor monetario. Pero ese valor monetario, aun siendo el de mercado, ya recoge, una vez pinchada la burbuja, las expectativas de generación de bienes futuros.
Vamos, hablar de “ahorro acumulado hasta la fecha” no indica nada: porque el ahorro puede ser productivo o absolutamente improductivo según su capacidad para satisfacer los fines de los individuos.
julio 7th, 2012 a las 16:12
“La riqueza es el valor presente de la producción futura.”
Esto, no es por nada, pero, ¿cómo encaja el paraíso terrenal en esa afirmación?
La riqueza no es solo producción, ni ahorro, ni renta, ni PIB, ni todas esas cantinelas, …, la riqueza “mírese como se mire” es un intangible, difícil de medir, aunque tenemos una vaga idea. Conocemos algunos factores, parece ser, contribuyen al bienestar INDIVIDUAL.
Se lo pongo más claro, más rico (material) que un rico (monetario) es aquel tiene todo cuanto necesita, o desea, sin dar palo al agua. He ahí, el progreso, se trabaja menos duro y se produce más,…, en parte la riqueza material, por ese modo de mirarlo somos ricos. Pero, la cosa se retuerce, porque alguien con renta disponible (bienes y servicios disponibles) cientos de veces superior a uno de una tribu de África, por ejemplo, puede ser más pobre que este, debido al entorno; la renta requerida para desarrollar la vida en plenitud.
No obstante, Cree usted un nativo del Amazonas, el cual siguiendo el axioma liberal de primera ocupación es propietario, o como poco, comunero de una gran extensión de terreno, ¿es rico o no es rico al estilo occidental? Aunque esté en la edad de piedra…
No es rico (estilo occidental) mientras no sea capaz de defender su propiedad del expolio, vemos pues el valor, la producción, todo eso depende intrínsecamente de factores POLÍTICOS.
Por ejempo, una machacadora como el nazismo, en ese término es más rica, pero el INDIVIDUO no digamos tiene mucha.
La cosa, con una complejidad superlativa (o será yo todo lo veo complejo), ciertamente me sorprende se despachen tan alegremente en temas de tanta complejidad, tanto unos como otros.
-¿Qué es la riqueza?
-¿Ehh, puede repetir la pregunta?
julio 7th, 2012 a las 16:23
Cito:
¿Qué es la riqueza en la época capitalista?
“La riqueza de las sociedades en que impera el régimen capitalista de
producción se nos aparece como un inmenso arsenal de mercancías . . .” Marx
En otras palabras, observamos que la riqueza capitalista es “un inmenso arsenal de
mercancías”, se nos aparece, se nos presenta como “un inmenso arsenal de mercancías”.
No se trata de una definición del tipo: riqueza capitalista es mercancía. Se trata de una simple constatación, a partir de una simple observación de la realidad.
Sería posible, aquí, afirmar que riqueza es dinero, al contrario de decir que es mercancía. Sin embargo, ese simple y sucio trozo de papel (aunque muy complejo y misterioso del punto de vista teórico), constituido por el dinero, solamente puede ser considerado riqueza por ser capaz de comprar mercancías; cualquier mercancía.
julio 7th, 2012 a las 16:26
@colapso2015
En otras sociedades que no tengan medios de producción capitalista la riqueza evidentemente será otra cosa, o se presentará de otra manera.
Los siervos de gleva en cierto sentido eran mucho más ricos que los trabajadores actuales en el capitalismo, ellos eran propietarios de las tierras que cultivaban.
Hasta que vino alguien y se las robó, jaja, .., y no miro para nadie…..
julio 8th, 2012 a las 17:13
@Xel
La cosa es extremadamente compleja, en general todo los es, podemos bautizarlo como perteneciente a `la madeja de dios`. Tiras de 1 hilo aparecen 200,…
“una simple observación de la realidad”
No es tan simple observar la realidad, para grandes ejemplos, podemos citar geocentrismo, heliocentrismo. Y eso corresponde a visiones experimentales de varios millones de toneladas. No quiero, ni decir las interpretaciones aparecen cuando se juega con `la madeja de dios` en un entorno social de resultados más difusos.
Se debe diferenciar entre capitalismo y mercado, conceptos no necesariamente complementarios, como por ejemplo el cuchillo y el pan. Puede haber mercado y no capitalismo,…,etc. El capitalismo, la propiedad requiere de un marco normativo previo (o usos y costumbres claras), qué se puede y cómo se puede poseer (no existe capitalismo puro), además de ello otro marco de intercambio regule las formas aceptable intercambio (formas aceptables de contrato) , el mercado.
Problema tenemos a día de hoy, el Estado ataca al mercado. Extrae un arancel de cada transacción, y genera ‘capital ‘ (ilusión del `dinero`) como y cuando desea,…,curiosamente, surge una cosa extravagante mezcla de capitalismo (propiedad de los derechos emisión de dinero y disposición de su usufructo) y planificación estilo comunista. Vemos pues, el marco atribuye la capacidad de poseer es bastante determinante.
¿Se puede poseer/someter a personas? He ahí la pregunta y la respuesta.
Como consecuencia de ello, esto que hay se parece poco o nada al resultado de la libertad, no nos engañemos.
Se prima, por ejemplo, la corporación sobre el individuo, podemos reflejarlo claramente unos deducen impuestos por actividad otro debe pagar el sobrecosto. Uno es rescatado “too big to fail” otro es el cual sufre para rescatar la falacia productiva, justamente de producción futura, esa es la trampa del dinero fiduciario/deuda.
Yo empezaría por: riqueza = libertad ( libertad monetaria + mercado + … + … + … + … )
Vamos, un intangible.
Los economistas y políticos, dicen se debe hacer esto o aquello. Pocos sugieren se deje a la gente en paz,..
julio 8th, 2012 a las 18:40
Xel escribió: “Los siervos de gleva en cierto sentido eran mucho más ricos que los trabajadores actuales en el capitalismo, ellos eran propietarios de las tierras que cultivaban.”
O sea, que tú consideras que llevar una mera vida de subsistencia es gozar de un bienestar mayor que el que disfrutan hoy millones de asalariados gracias a los métodos de producción capitalista. Hilarante, cuando menos.
Xel escribió: “Hasta que vino alguien y se las robó, jaja, .., y no miro para nadie……”
¿Robo?
Montanelli, por ejemplo, expone así el paso al feudalismo:
<>
Qué quiera que le diga, a mí me parece que esta situación que describe guarda muchas semejanzas con dos de los efectos más conspicuos del Estado del Bienestar:
- Aumento de la burocracia y de los mamones que viven de la ubre del Estado exprimiendo los bolsillos de los menguantes contribuyentes.
Es gleba, con “b”.
Paz y Libre Cambio
julio 8th, 2012 a las 18:42
Perdón, este es el texto de Montanelli:
“Los memorialistas de la época han dejado escrito que quienes vivían de los
impuestos eran más numerosos que quienes debían pagarlos, y ello era la
consecuencia de dos fenómenos igualmente deletéreos, que se desarrollaban
siempre a la vez: por una parte, la proliferación de la burocracia; por otra, la
debilidad cada vez mayor de los contribuyentes. Estos, incapaces de hacer frente
al fisco, vendían sus tierras o sus pequeñas granjas a los latifundistas, procurando
que estos los contrataran en calidad de «colonos», es decir, casi como siervos de
la gleba.”
Paz y Libre Cambio
julio 9th, 2012 a las 6:39
Juan,
Ahora encima me sales con el concepto de “sobreabundancia”, keynesianismo puro. Es verdad. El ladrillo ha a dejado de ser un bien económico y ahora es libre como el respirar. Es gratis.
julio 9th, 2012 a las 6:56
El inventario físico de los bienes de capital y consumo es una herramienta más de cualquier agente económico inteligente: Informa de la calidad y cantidad y no caben interpretaciones. No así con los descuentos de flujos de caja. Hay tantos como agentes económicos. Y el valor de mercado cambia también constantemente.
julio 9th, 2012 a las 7:13
Más ejemplos de que la valoración de la riqueza y los precios es totalmente SUBJETIVA son los recursos naturales y su variación de valor según su utilidad percibida.
Hasta el siglo XVIII tener unas tierras con ese “barro negro” que luego se convirtió en “oro negro” era un fastidio, nadie pagaba mucho por un sitió donde poco se podía cultivar.
Una vez que se desarrolla la tecnología para usar el petroleo como combustible los terratenientes de esas “fincas asquerosas” se convierten en ricos sin ningún trabajo por su parte, en seguida reciben ofertas jugosas por sus tierras o por la explotación de las mismas.
Pero aún hay un ejemplo más claro, que ni siquiera exige un trabajo tecnológico previo de otros para que se revalorice un recurso natural:
- Las playas.
Antiguamente las playas eran terrenos baratos y de poco o ningún uso. Casi nadie quería un trozo de playa, por mucho que ahora nos cueste concebirlo. Mas tarde, con las mejoras en la calidad de vida, cantidades mayores de gente tenían cada vez más tiempo libre y apareció el turismo. La moda cambió, las playas estaban muy bien como lugar de ocio, de repente tener una finca con playa era muy valorado y esos terrenos subieron como la espuma sin que sus dueños tuvieran que trabajar nada para ello.
agosto 9th, 2012 a las 12:15
Es una lástima que aparezca el logo de Libertad Digital e Intereconomía a la derecha de este blog. Cuando lo tuiteo estoy seguro que mucha gente ni lo lee por prejuicios. Una pena… (no habrá alguna versión sin estos logos?