El inmovilismo de los Gobiernos españoles durante los últimos cuatro años ha enquistado y agrandado los dos problemas básicos de nuestra economía: el desajuste real (nuestro descompuesto aparato productivo) y el desajuste financiero (nuestro excesivo endeudamiento público y privado). Así lo han entendido en los últimos meses la gran mayoría de inversores, quienes han optado por huir en manada de los activos españoles, encareciendo nuestros costes de financiación. En julio nuestro país ha vivido momentos auténticamente límites que parecían apuntar a su inminente suspensión de pagos. En estos momentos, la situación dista mucho de haberse estabilizado y, de hecho, es muy improbable que el país pueda continuar en su estado actual durante muchas semanas más. Dicho de otro modo, a muy probablemente nuestro futuro pasará por alguno de estos cuatro escenarios.
Rescate exterior
Si atendemos a las declaraciones de los distintos políticos del Continente, se trata de la opción más probable a corto plazo y que, de hecho, ya ha sido aprobada para la banca española. La duda parece estar en si se tratará de un rescate acompañado de intervención (compra de deuda por los fondos de rescate) o no (adquisición de deuda por el BCE). Los Gobiernos de España e Italia llevan meses implorando un rescate que les deje las manos libres y, obviamente, nuestros potenciales prestamistas –nuestros acreedores del norte de Europa– son reacios no sólo a comprometer más fondos a unas esclerotizadas economías periféricas sino, sobre todo, a hacerlo sin contrapartidas que faciliten su devolución.
Precisamente, esta es la piedra de toque del rescate exterior: su única utilidad consiste en proporcionar tiempo a las economías rescatadas para que completen su desapalancamiento y la transformación de su aparato productivo. El problema es que ni siquiera una estricta intervención asegura que, una vez garantizado el paragua del crédito barato, los países rescatados acometan todos los ajustes y reformas necesarios. Al contrario, como nos ha mostrado el caso griego, una vez los gobernantes obtienen la financiación barata que necesitan, lo normal es que se relejen y se nieguen a promover medidas impopulares, especialmente en ausencia de un indicador exógeno que, como la prima de riesgo, acredite la extrema gravedad de la situación económica.
En tal caso, el rescate sólo serviría para prolongar nuestra agonía y para multiplicar todavía más el quebranto para nuestros acreedores, incluyendo la posible descapitalización de sus respectivos sistemas bancarios y del mismísimo BCE.
Quita de deuda
Otro desenlace para nuestra crisis sería que España optara por aplicar ya mismo una quita a su deuda, tanto pública como privada. Los deudores españoles, ya sean administraciones públicas, empresas o bancos repudiarían parcialmente sus pasivos o se declararían en concurso de acreedores para restructurar un monto de obligaciones financieras que reconocerían como inasumible.
Los problemas de esta estrategia se encuentran tanto para los acreedores como para los deudores. Los primeros experimentarían pérdidas extraordinarias –aunque menores que si optaran por un rescate que terminara fracasando– y los segundos verían restringido su acceso a los mercados de capitales durante varios lustros, sobre todo si los acreedores perciben que la quita ha sido una decisión arbitraria, caprichosa e innecesaria de los políticos nacionales.
En el sector privado, la quita –o variantes de la misma, como la capitalización de deuda– es indudablemente una opción preferible a la mucho peor alternativa de los rescates estatales de compañías insolventes: si un modelo de negocio no es viable, hay que proceder a restructurarlo o liquidarlo. En cambio, los repudios soberanos de deuda suelen ser muy mal digeridos por los mercados, en tanto en cuanto son conscientes de que, siempre, la quita sobre la deuda pública era evitable con los pertinentes ajustes presupuestarios que los políticos se negaron a aprobar.
Además, la quita tiene el defecto de que sólo solucionaría, y parcialmente, una de nuestras lacras –la acumulación de deuda– al tiempo que empeoraría la otra. Por un lado, la interrupción de los flujos externos de financiación a buen seguro agravaría las necesidades de reajuste de muchas compañías que, pese a ser solventes, se verían privadas del capital que necesitan para seguir operando en su forma actual. Por otro, si el Gobierno de España redujera su deuda viva en un 30% o 40% sin atajar su enorme déficit primario de casi el 7% del PIB –suponiendo que pueda seguir financiándolo en los mercados internos–, en cuatro o cinco años el efecto saludable de la quita sobre las finanzas públicas se habría diluido por entero.
¿Cuál sería el punto de repudiar nuestra deuda por no querer reducir nuestro déficit para terminar viéndonos empujados a recortarlo?
Salida del euro y devaluación
Si bien la quita de deuda pública dentro del euro no tendría demasiado sentido, su repudio instrumentado a través de una salida del euro y de una devaluación de la moneda sí podría convertirse en una alternativa atractiva para nuestra irresponsable y manirrota clase política.
Un regreso a una peseta devaluada entre un 30% y 40% equivaldría a una quita por ese mismo monto para nuestros acreedores externos. Sin embargo, a diferencia del caso anterior, nuestros gobernantes podrían continuar financiando sus enormes déficits monetizando las nuevas emisiones de deuda en el Banco de España, todo lo cual castigaría a los ciudadanos con una creciente inflación y devaluación de su nueva divisa.
Además, frente al rescate externo con intervención y a la quita de deuda dentro del euro, la devaluación proporciona no sólo una solución (chapucera) a nuestros problemas financieros sino que también un remedio (aún más chapucero) para nuestros problemas reales: en la medida en que la depreciación abarataría en el exterior no sólo los bienes y servicios españoles sino también sus factores productivos, la demanda y la inversión extranjera se reavivarían, fomentando la especialización de España en modelos de negocio de muy bajo valor añadido pero muy intensivos en el factor trabajo.
Dicho con más claridad: la carta de la devaluación nos permitiría salir de la crisis a cambio de expoliar a los acreedores externos, robar a los ciudadanos con un persistente impuesto inflacionista, acrecentar el poder de los políticos nacionales devolviéndoles las llaves de la imprenta y empobrecer al país a largo plazo al empujarle a especializarse en actividades poco productivas. Un desastre absoluto, sí, pero al menos el empleo y el PIB irían mejorando poco a poco, a diferencia de lo que nos sucedería con los dos anteriores escenarios si la clase política se cierra en banda a aprobar nuevos y más intensos recortes y reformas. De ahí que, dada la maquiavélica lógica de los políticos, la opción más trágicamente realista para nuestro futuro sea regresar a la peseta.
Austeridad y reformas
La solución óptima para salir de nuestra crisis pasa por atajar nuestros problemas reales y financieros facilitando la creación de riqueza: a saber, por aprobar reducciones intensas del gasto público –en especial de aquel más claramente improductivo– para, a su vez, disponer de margen para reducir impuestos, y por liberalizar totalmente la economía para facilitar la ejecución de cualquier modelo de negocio viable. En suma, necesitamos seguir una política económica similar a la que han acometido los países bálticos desde 2008 y que les ha permitido volver a crecer a tasas anuales que incluso superan el 6%.
El problema de España es que toda nuestra clase política ya ha perdido su credibilidad tanto ante sus propios ciudadanos cuanto ante los inversores extranjeros. El PP disfrutó de unos primeros meses para sacar adelante una auténtica agenda reformista que relanzara al país, pero los dilapidó con salvajes subidas de impuestos, cosméticas reducciones del gasto, tímidas liberalizaciones de los mercados, mentiras reiteradas, descoordinación permanente y cuitas intestinas.
A estas alturas de la película, resultará extremadamente complicado que cualquier nuevo anuncio de reformas y de austeridad no vaya acompañado de desestabilizantes protestas internas y de indiferencia exterior. Mas, por difícil que resulte recuperar el crédito perdido, el Ejecutivo del PP tiene la obligación moral de inmolarse intentándolo y de conseguir alejar el fantasma de la devaluación. Dudo seriamente de que lo haga, pero en su mano está que ciudadanos e inversores tan escépticos como yo volvamos a confiar en que España podrá pagar sus deudas y en que será capaz de permanecer dentro de la moneda única.








septiembre 8th, 2012 a las 0:14
Yo veo a España como a un enfermo en cama. Pesa casi 200 kilos y tiene un gran cólico después de una gran comilona, y está cada vez más débil, corriendo su vida incluso peligro. Las opciones son, haciendo un símil de lo que dice en el artículo:
a) Suero intravenoso (rescate exterior)
b) Lavado gástrico (quita de deuda)
c) Reducción de estómago (salida del euro y devaluación)
d) Hacer ejercicio y vida sana (austeridad y reformas)
Entiendo que las opciones las ha colocado por orden de urgencia. Yo también lo veo así.
La energía inmediata del suero es fundamental, ya que la digestión esta totalmente paralizada, por culpa del sujeto evidentemente, pero eso no quita que necesite esa energía para al menos poder empezar a recuperarse, con lo cual el suero lo veo imprescindible y debería ser aplicado por los “médicos” (UE) sin poner muchas objeciones, si es que no quieren ir en las próximas semanas de funeral, como bien dice.
El lavado gástrico sería eliminar el origen del problema a más corto plazo, evidentemente MUY relacionado con el tamaño del estómago, que por razones varias ha adquirido un tamaño desproporcionado y que ha permitido ingerir cada vez mayores cantidades de comida haciendo las digestiones eternas y la vida muy sedentaria. Es la materialización de una conducta digamos lentamente suicida.
Una vez lavado el estómago, acabaría una primera fase de estabilización a corto plazo. Pero el problema seguiría ahí si dado de alta, no se sigue con la fase B, que sería la reducción de estómago (salida del euro y devaluación) Al igual que la reducción de estómago, la salida del euro tendría grandes riesgos. Pero del mismo modo que los médicos ponderan qué es más arriesgado para la vida del paciente, si seguir con 200 kilos u operarse, los economistas debén calcular dichos riesgos con exquisita precisión, ya que no creo que deba de ser un proceso mucho más complejo al de la fusión monetaria inicial, desde el plano técnico.
Por último, las reformas. Lo más fácil, pero lo más “lento” a la vez. Es evidente que si yo jugara como Messi marcaría muchos goles, de igual manera que si España fuera Alemania no tendríamos los problemas que estamos teniendo. Por eso decirle a una persona de 200 kilos, con un cólico, que casi no se puede mover.. que lo que necesita es pesar 70 kilos y hacer deporte, realmente NO soluciona mucho sus problemas, ya que la relación causa efecto no es muy inmediata que digamos. Antes de llegar a la fase de reformas hay que aplicar las medidas anteriormente comentadas, a b y c.
septiembre 8th, 2012 a las 10:53
Pues yo creo que la b y la c son claramente incompatibles con la d.
septiembre 8th, 2012 a las 10:58
Otra lectura del articulo profesor desde otro punto de vista es que, dado que todo apunta a una a ahora y una c luego, si eres trabajador del sector privado con alta cualificacion… Te puedes dar por jo.dido, lo que viene es mas mano de obra barata, turismo, construcción (que no fabricación de viviendas), superinflacion y, bueno lo de siempre, seguir siendo un país de tercera regional, a la cola de todo, reyes de la chapuza.
Una Argentina 2 pero sin haber nunca alcanzado los niveles de riqueza que la original llego a tener durante un tiempo.
septiembre 8th, 2012 a las 11:59
Cinco – Insumisión fiscal
Lo que me pide el cuerpo es dejar de ingresar mis impuestos en la Hacienda Pública y consignarlos en el juzgado junto con una denuncia de fraude, negligencia en el uso de fondos públicos, prevaricación, clientelismo, etc…
(no lo hago porque sé que muchos ciudadanos dependen urgentemente de ellos)
septiembre 9th, 2012 a las 23:27
Me parece muy ingenuo todo esto. Nuestra ultracorrupta y traidora casta dirigente ya ni pincha ni corta en esta historia. Harán lo que les manden desde fuera, como siempre. En teoría la quiebra oficial de España supone un cataclismo para el euro y este a su vez para el sistema monetario internacional. Asuntos en los que nuestros canallas no tienen nada que decir, salvo ponerse a las órdenes. Me parece que de modo inmediato nuestro destino depende más de las elecciones USA en noviembre que de otra cosa. Sobre todo de si los que mandan quieren que siga Obama y con él siga ahondándose la crisis mundial o si quieren que salga Rommey para hacer el papel de Rajoy, que es decir que hay quiebra. y seguido implantar ahora un nuevo sistema monetario de todavía mayor dirección centralizada y control global. Creo que lo que se adivina es que quieren continuar con la crisis hasta final de la década y luego “salvar” al mundo.
Nuestro papel es el de esclavos, a pagar deuda y a callar. Lo que no sabemos es si quieren trocear España, que hay muchos datos que apuntan a ello, con lo que todas estas historias de rescates e intervenciones sobran. Incluso si nos quieren organizar unas guerras al estilo balcánico, peligro bien real, que la excusa y la chispa la montan como les da la gana con la absoluta obediencia de la casta traidora, como en 1808. O si nos quieren mantener como ya nos tienen, retrotraídos a la original tierra de conejos (Iberia), pagadores eternos de deuda que retroalimentan. Pero nada, tranquilos, a votar, a protestar un poco por tal o cual recorte o subida de impuestos, a no preguntarse por las causas, a no enterarse de nada, a mirar para otro lado cuando presumen de que “gestionan ETA”, que ya solo esto debería abrir los ojos, si queda una pizca de entendimiento y valentía. Porque los que se jactan de “gestionar ETA” son los mismos que gestionan la economia y por eso va como va, haciendo las cosas intencionadamente mal mientras el publico borreguil lo atribuye a extrañas conspiraciones de estupidez congenita y choriceos al por menor.
Es una falacia creer que hay crisis económica mundial. No hay ninguna crisis de producción, que eso es la economía. No hay ni siquiera una crisis global de deuda, como nos dicen, porque es imposible endeudarse globlalmente todos, porque es imposible endeudarse con los marcianos o con el señor futuro. No hay mas que manejos monetarios artifíciales de los que tienen realmente el poder.
septiembre 10th, 2012 a las 8:29
Una interesante aportación sobre nuestros problemas:
politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html (poner delante http …)
septiembre 10th, 2012 a las 11:18
Socialista y César Molinas descubrieron el liberalismo.
(que ya estaba descubierto, ¡Y ellos no lo vieron!)
Únicamente le añadiron un poco de tinte anticapitalista para que pareciese de izquierdas:
“Abominar la ‘destrucción creativa’, que caracteriza al capitalismo más dinámico. En palabras de Schumpeter “la destrucción creativa es la revolución incesante de la estructura económica desde dentro, continuamente destruyendo lo antiguo y creando lo nuevo”. Este proceso de destrucción creativa es el rasgo esencial del capitalismo
Se olvidan (mediante destrucción creativa) de las palabras de Bastiat y su Falacia del Cristal Roto o de Bakunin: “la pasión por la destrucción es también la pasión creativa”.
Al parecer Socialista va a ser más liberal que Rallo, defiende el sistema de cheque escolar sueco (con lo que aboga por la posibilidad de despido de los funcionarios), y ahora le interesa reducir el estado (“superior a los 50 millardos de euros, un 5% del PIB”).
septiembre 10th, 2012 a las 13:33
Me gusta lo de Bakunin, por citar podemos hacerlo con el último párrafo de su “Estatismo y Anarquía”: “abolición de todos los Estados, destrucción de la civilización burguesa, libre organización de abajo a arriba por medios de las asociaciones libres, organización del lumpenproletariado, de toda la humanidad liberada, creación de un mundo nuevo”.
Imagino que un brillante ejemplo de pasión destructiva-creativa. Pero vamos, que prefiero la versión más nacional de Durruti: “los obreros son los únicos productores de riqueza. Somos nosotros los que hacemos marchar las máquinas en las industrias, los que extraemos el carbón y los minerales de las minas, los que construimos las ciudades, … ¿Por qué no vamos, pues, a construir y aún en mejores condiciones para reemplazar lo destruido? Las ruinas no nos dan miedo. Sabemos que no vamos a heredar nada más que ruinas, porque la burguesía tratará de arruinar el mundo en la última fase de su historia. Pero -le repito- a nosotros no nos dan miedo las ruinas, porque llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones. Ese mundo está creciendo en este instante”. o “La única Iglesia que ilumina es la que arde”
Insuperable pasión destructiva-creativa ¿a esto se refiere?
septiembre 10th, 2012 a las 14:13
¿Abogo por despedir a profesores funcionarios? Que yo sepa en Suecia los profesores son trabajadores que se regulan mediante convenios locales (dependen de los municipios), no son funcionarios. Pero además, y según tengo entendido, en Suecia y UK, tienen problemas de escasez de profesores. Joder :) y nosotros los echamos a la calle.
También me extraña que algunos liberales de esta Web tengan esa inquina frente a los funcionarios, deberían respetar los contratos ¿no es este un dogma liberal?
Por mi parte pienso que profesor deberían ser una profesión liberal, es decir autónomos. Pero entiendo que hay que respetar a los que ahora tienen un contrato determinado
septiembre 10th, 2012 a las 15:16
Socialista se ha dado cuenta que la destrucción creativa no caracteriza al capitalismo, ni siquiera al más dinámico, sino al más keynesiano y consumista. Es el rasgo esencial de intervencionismo estatal.
Y sí, en palabras de Odd Eiken, Secretario de Estado de Educación sueco, hablando de los colegios públicos: “los profesores no pueden dormirse porque en Suecia los funcionarios públicos no gozan del privilegio de tener el empleo asegurado de por vida”. Fué el que felicitó a la Consejera Madrileña de Educación. Y es que en los contratos deben cumplir los dos.
¿O se estaba haciendo el sueco?
septiembre 10th, 2012 a las 15:41
Vamos a ver, infórmese primero. En Suecia, como en gran parte de los países europeos, los profesores no son funcionarios públicos, son trabajadores. En Suecia son seleccionado mediante entrevistas y lo hace cada director de cada colegio, no hay una selección centralizada ni existen oposiciones.
En España hay profesores que son funcionarios del Estado, mediante oposición, y su contrato se regula por la Ley de la Función Pública, y hay otros que son interinos y otros que son trabajadores (colegios concertados y profesores de religión). Los que no son funcionarios pueden y son despedidos, de hecho los sindicatos hablan de 50.000 profesores menos.
En Suecia nunca han sido funcionarios y pueden ser despedidos. No deja de ser curioso que en los países que tienen este sistema se suela sufrir escasez de profesores ¿por qué será?
septiembre 10th, 2012 a las 15:54
El debate de la educación está en otro hilo.
Discuta si quiere con el sueco que lo dijo.
Si mejor me lo pone, yo pienso igual (igual que los liberales, no los socialistas): profesores y médicos no tienen porqué ser funcionarios.
Ahora díga a los profesores que desde el socialismo los quiere fuera de la función pública.
(llévese casco y chubasquero)
septiembre 10th, 2012 a las 23:47
Roberto Centeno es el único economista al que le han dejado decir desde hace años que estábamos en la ruina y que todas las cuentas eran falsas. Hoy escribe junto a una corresponsal y periodista alemana un artículo en el que, por fin, alguien explica en medio público el mecanismo que han utilizado para arruinarnos:
“El dinero inyectado desde Europa sin control ha arruinado España
Sin el dinero que instituciones financieras, primero, y posteriormente el BCE prestaron en forma ilimitada a una oligarquía política y financiera absolutamente corrupta a partir de 2005, la burbuja inmobiliaria en España no hubiera podido producirse. Y sin esas inyecciones España se hubiera visto obligada a hacer sus deberes durante la época de los socialistas -de 2004-2011- y no se encontraría hoy en una situación tan desesperada que ha endeudado España por encima de lo asumible para varias generaciones. En este contexto se tiene que hablar del irresponsable comportamiento de los bancos europeos, cajas alemanas particularmente, que prestaron más de 700.000 millones de euros sin análisis ni control alguno a unos bancos y cajas españolas absolutamente politizadas y corruptas
Alemania y Europa empezaron entre 2002 y 2007 a entregar dinero a España como si fueran cromos. Gracias a ese disparate, decenas de bancos y cajas que deberían haber sido cerradas permanecieron abiertas y la oligarquía política de la mano de la empresarial construyó lujosos polideportivos en cada pueblo, palacios de congresos en cada ciudad, parques temáticos ruinosos, decenas de universidades sin alumnos, hospitales sin enfermos, los AVES y las autovías más lujosas de Europa, mientras se mantenían la red de mercancías y la red carreteras secundarias más obsoletas del mundo desarrollado. Un despilfarro y una corrupción monstruosas –las comisiones pagadas son las mayores de la historia de España- que en nada ha mejorado la competitividad del país”
Hasta habla, de un modo indirecto, del gran oligarca que manejando el BdE y a ZetaP y buena parte del PP ha hecho todo por arruinar España. Botín, al que defendió entupidamente en televisión hace dos años cuando le sacaron los 2.000 millones en Suiza, alegando una historieta infumable de la herencia del padrecito:
“–los ricos no pagan impuestos, las grandes empresas pagan la mitad de lo que teóricamente les corresponde y los grandes delincuentes empresariales o no son procesados, o en los casos extremos, si son procesados y condenados, son indultados por el gobierno– y menos aún se ha controlado el despilfarro masivo dinero público con las regiones y los ayuntamientos”
http://www.cotizalia.com/opinion/disparate-economico/2012/09/10/otra-gigantesca-burbuja-financiera-y-de-deuda-7401/
Como decía sincerándose Delors:”¿Por qué les hemos prestado si sabíamos que no iban a poder pagarlo?” Por eso mismo, porque sabían que no íbamos a poder pagarlo y así nos tendrían esclavizados. Como ha dicho Aznarin en su FAES que le pagamos todos: crisis programa desde hace años.
La forma en que nos han arruinado es mas simple que un botijo, un estafa de libro. Nos han endeudado mientras nos vendían como crecimiento ese endeudamiento. El timo de la estampita para votantes imbeciles y economistas amaestrados en el servilismo al poder. Ahora los mismos canallas gestores de su ETA nos dicen que tenemos que dedicarnos durante décadas de esclavitud a pagar esa deuda, mientras ellos siguen robándonos, arbitrados y moderados por JC.
Y ahora, los cretinos suicidas españolitos de Galicia y Vascongadas, a votar a los canallas del “que se jodan”. Los vascos lo tienen resuelto, voten a quien voten, votan a ETA. Gestores de ETA, gestores de la ruina de todos, con JC arbitrando y moderando. Hasta que se produzca el milagro de que mandemos a toda esta banda de ladrones y asesinos a la cárcel.
septiembre 11th, 2012 a las 9:41
@ Pera
También tendremos que aceptar nuestra responsabilidad.
Fuimos nosotros los que fuimos a buscar préstamos, los que aumentábamos los intereses a medida que el mercado se cerraba y los que los desperdiciamos.
septiembre 11th, 2012 a las 20:19
Es cierto lo que dice Centenator. Se le echa de menos en esRadio, pese a sus modales. Solo un matiz: no hay un plan orquestado en oscuros salones por malvados de película para dominarnos a través de la deuda. La teoría de estimular la demanda agregada con incrementos de deuda agregada era la defendida por la mayoría de economistas. Todavía lo es. Hoy mismo, en Expansión… ¡Bah! No sigo. No me gusta señalar a nadie. El que haya leído hoy dicho periódico ya sabe a quién me refiero.
Y los políticos han hecho lo mismo que los ciudadanos: han decidido acudir a ese canto de sirena, porque prometía cura sin dolor. Y, ante la duda sobre qué hacer, cuando no entiendes lo que te dicen los diferentes economistas, pues nos hemos ido a lo más fácil.
Que no es un plan orquestado es tan evidente como que todo depende de que los países arruinados por el peso de sus deudas no opten por no pagar. Que es lo que, al final, va a acabar sucediendo. Por las buenas (negociándolo), o por las malas (se acabó el Euro y se devuleve la deuda externa en moneda nacional al cambio que nos dé la gana). Por cosas como estas se hacían guerras en el XIX.
Adam Smith utilizó la metáfora de “la mano invisible” para explicar cómo se coordinaban los agentes económicos en el mercado en un ámbito de libertad. Tal parecía que había una “mano invisible” que los iba manejando. Él lo decía para lo bueno, pero eso mismo vale para lo malo: el equilibrio que hayan las diferentes acciones humanas nos ha llevado a esto de una forma tan precisa, que tal parece que una mano invisible haya manejado los hilos.
septiembre 11th, 2012 a las 20:22
El equilibrio que HALLAN (ejem)
septiembre 11th, 2012 a las 20:54
@ el loco
Si, todos tenemos que aceptar nuestra parte de responsabilidad, pero el problema es que los mayores causantes de toda esta crisis no lo están haciendo. Escuchaste a alguien del sistema financiero, a alguien de las grandes corporaciones, a algún político pedir perdón.
Viste a alguno de todos ellos haciendo políticas que vayan contra sus intereses personales o están haciendo pagar todos los platos rotos a la parte de la población que menos culpa tiene.
Recortar, pensiones, salarios, prestaciones de desempleo, inversión en sanidad, educación, Investigación,,…, etc, .., subidas de impuestos a las clases trabajadores y medias, (las únicas que pagan lo que les corresponde), eso es lo que están haciendo para intentar salvar un sistema que hizo crack por culpa del diseño que hicieron ellos hace 40 años.
Yo que no tengo deudas no tengo porque pagar las de la banca o la de las grandes empresas y fortunas, eso es una dictadura.
Tampoco tendría que pagar el despilfarro del sector público, pero para eso tengo la fuerza de mi voto y la de salir a la calle a manifestarme para tumbar este sistema corrupto al servicio de los poderosos.
Esto va a pasar por un rescate y una posterior quita de deuda aderezado todo ello por una deflación interna y dudo mucho que con un partido conservador como el PP y con todos los intereses creados pase también por una liberalización de la economía que es fundamental, pero no empezando por la sanidad y la educación, o sea por los servicios básicos, sino por la energía y otros muchos sectores.
Y si hay que hacer esfuerzos que sean compartidos entre toda la sociedad, como están haciendo en Francia
septiembre 11th, 2012 a las 21:43
A Carlx
El que elegiste con tu voto no solo te obliga a mantener el sector público, también te obliga a rescatar a la banca (cajas de ahorro quebradas por el que elegiste y algún que otro rondón sindicalista al que nadie elegió), te sube impuestos, te recorta en pensiones, sanidad, educación que irresponsablemente dejamos en sus manos, etc.
Y digo “elegiste” porque, como buenos demócratas, el resultado final es de todos. Como de todos es la responsabilidad del suicidio de déficit y deuda que muchos aplauden cada vez que Draghi asoma la jeta aún sabiendo que nos hundirá más.
septiembre 30th, 2012 a las 11:21
Test.
noviembre 7th, 2012 a las 17:25
En mi opinión “Austeridad y reformas” implican un escenario insostenible. Prefiero rescate que nos de tiempo para llevar a cabo políticas de austeridad que no nos ahoguen, y que nos de tiempo a llegar más lejos y más deprisa a reformas estructurales efectivas.
Por un lado la austeridad te lleva a un circulo vicioso : “austeridad=recortes” –> “disminución de costes” -> “enfriamiento de la economía y más paro” –> “disminución de ingresos del estado” –> “escasa reduccion de deficit” –> “necesidad de mas recortes” –> “prima de riesgo no baja” –> “dilapidación sin fin de miles de millones de euros/mes solo para pagar intereses de la deuda”.
Por otro lado las reformas estructurales no se realizan en meses, ni posiblemente tampoco en años. Principalmente por dos motivos:
a) en el fondo se requiere una reforma cultural de la capa de puestos directivos y ejecutivos de este país, que sigue siendo casi tercermundista (es una capa donde faltan rigor, seriedad, metodología, tecnología, tecnificación, organización, formación, honestidad , …). No obstante tambien estoy convencido de que en las altas jefaturas y puestos ejecutivos de nuestras granes empresas creo que son gente de primera fila a nivel mundial. Tampoco ayuda el hecho de que nuestros gobiernos apuestan poco por las politicas de I+D.
b) las condiciones de entrada en la UE nos condenaron a una limitación eterna de nuestra industria, agricultura y ganadería, y quedamos condenados a ser primordialmente un país de servicios. La productividad no son las horas trabajadas (en eso hasta ganamos a los alemanes) la productividad es la pasta que obtienes por lo producido descontados los costes de producción. Tiene mucho mérito que el PIB por trabajador privado sea aproximadamente 50.000 euros en España y solo 10.000 euros más en Alemania (hacer la cuenta por favor, me gustaria saberlo si estoy equivocado) , cuando su nivel de industrialización ( y organización, y rigor, y tecnificación …) es ¿el doble? que en España. Una pieza de maquinaria pesada/industrial, un coche, un barco, un electrodomestico, un smartphone, un mobiliario de cocina, etc etc les produce a los alemanes un paston en relación a las horas*hombre e infraestructuras que destinan a fabricarlo; y los españolitos no fabricamos ni fabricaremos nunca productos tan rentables, … al menos a un nivel que suponga una amenaza para Alemania , no nos dejarían . Por eso, me produce nauseas cuando los muy-derechosos y neoliberales dicen “los alemanes , esos si que trabajan , … esos si que son productivos, … y no los vagos de los españoles”. Los europeos debemos tener mucho cuidado con el equilibrio de fuerzas bajo el que se conforme la unión politica, fiscal, bancaria, …en EUropa, no vaya a ser que estemos ya en un nuevo tipo de Reich. Hay que aliarse con Francia e Italia y contrarestar el ficticio sobrepoder que exhibe Alemania (el PIB de esos tres estados es casi el doble que el de Alemania).