Ciertamente, el Estado es la única organización capaz de convertir actividades pacíficas, voluntarias y beneficiosas para quienes las acometen en conductas punibles y estigmatizantes.
Casi todo el mundo anda echando pestes de la mafia china; no tanto por lo que podría ser verdaderamente criticable (las posibles condiciones de esclavitud a que sometería a numerosos trabajadores) como por haber introducido ilegalmente mercancías en España y por haber atentado contra la Hacienda Pública. Gruesas palabras para ocultar una realidad mucho más sencilla: los chinos sólo traían mercancías de su país para vendérselas a unos españoles que estaban dispuestos a comprarlas. Mercancías que podían ser juguetes o ropa y cuya única tacha era que no habían sido declaradas en la aduana y no habían, por tanto, pagado la correspondiente mordida arancelaria, pecado mortal que permitía que los consumidores españoles adquirieran esos productos a muy buenos precios y llegar a fin de mes en mejores condiciones (el consumidor objetivo no eran multimillonarios aficionados a los yates y el champagne, sino personas de renta media-baja).
Como habían entrado de manera ilegal, estas mercancías no podían sino seguir defraudando a nuestro Fisco –siempre tan amigable con la empresarialidad–: como no existían oficialmente, tampoco pagaban IVA ni computaban como ingresos en Sociedades, ni éstos podían emplearse en el pago de los salarios (y del IRPF) de los empleados de las empresas que las ponían en circulación.
Estamos, pues, ante una economía paralela al Estado… que acaso por ello ha prosperado tan bien y acaso por ello sea tan vilipendiada por los amigos del Gran Gobierno. Lejos de sacar lecciones al respecto –las empresas florecen en entornos poco intervenidos y poco perseguidos fiscalmente–, optamos por convertir a sus participantes en criminales, olvidando tal vez que, por ejemplo, una parte de los revolucionarios, respetados e incluso reverenciados Padres Fundadores de EEUU, como John Hancock, se dedicaban al contrabando para burlar el proteccionismo inglés por idénticos motivos.
Mas mi intención en este artículo no es reflexionar sobre la criminalización de actividades comerciales pacíficas a cuenta de una legislación comercial que sí debería reputarse como delictuosa, sino sobre la concomitante campaña de desprestigio a la propuesta de recortar el gasto público para cuadrar el déficit.
Me explico: de unos años acá, una parte de la izquierda patria (y de la supuesta derecha, véase Montoro) insiste en que es posible acabar con el déficit simplemente persiguiendo el fraude fiscal, aparente pozo sin fondo que en España movería más de 90.000 millones de euros (casualmente, un monto casi idéntico al del déficit).
Sucede que tales cifras no resisten el más mínimo análisis crítico, motivo por el que suelen ser esgrimidas por demagogos ideologizados a los que nada interesa resolver los problemas reales y de fondo de nuestra economía. Así, basta con que nos topemos con noticias como las de la mafia china para que tales demagogos vuelvan por sus fueros. La anécdota se convierte en categoría y la categoría en principio de inspiración de la política económica de un país en profunda crisis. Para terminar de darle punch a la campaña sólo se necesita rebozar la anecdótica noticia con impactante información falsa, que es justo lo que ha sucedido en este caso.
El último bulo a cuenta de la mafia china –del que incluso se hace eco El País– es la estimación de que ha defraudado a Hacienda 35.000 millones de euros. Cáspita: 35.000 millones de euros, un tercio del déficit. Con encontrar dos tramas más como ésta, equilibramos las cuentas sin necesidad de ningún sufrido recorte adicional.
Sencillo, ¿no? Pues no.
Desconozco cuál es el origen preciso de semejante infundio amarillista, pero sí podemos analizar la noticia según la difundió una de las correas de transmisión.
Apenas leer la pieza, ya descubrimos que el fraude de 35.000 millones no es anual, sino el estimado a lo largo de una década. Es decir, el impacto presupuestario no sería de 35.000 millones de euros, sino de 3.500 millones al año. Aun así, hay que reconocer que parece una cantidad apreciable.
Con todo, si seguimos con la labor de broza podemos leer que el blanqueo de dinero ascendía a 350-400 millones anuales, y que los famosos 35.000 millones equivaldrían al “0,35% del PIB español”. Problemilla matemático de simple resolución: el 0,35% del PIB español no son 35.000 millones, sino 3.500 millones; justamente lo que totaliza blanquear 350 millones anuales durante una década. En pocas palabras: en el mejor de los casos, el bulo del fraude de 35.000 millones se explica porque se ha colado un cero de más en el titular; en el peor, porque hay periodistas que deberían regresar a Primaria.
Hemos pasado de un fraude al Fisco que parecía ser de 35.000 millones anuales a uno de apenas 350 millones. ¿Termina ahí toda la historia? No: la gente tiende a confundir el dinero negro con los impuestos no pagados; la realidad es que el dinero negro son las bases imponibles no declaradas (los beneficios, los ingresos o los salarios no declarados). Dado que, por el momento, los tipos impositivos todavía no son del 100%, el Estado no se queda con la totalidad de la base imponible, sino sólo con un porcentaje que oscila, en términos medios, entre el 30 y el 40%. Si aplicamos estos gravámenes al dinero negro manejado anualmente por lamafia china, llegamos a que el fraude fiscal apenas se situaría entre los 100 y los 150 millones anuales, una suma 350 veces inferior a los 35.000 millones manejados alegremente por los demagogos austerófobos.
En definitiva, lejos de constituir un argumento de peso para quienes creen posible atajar el déficit sólo combatiendo el fraude fiscal, el caso de la mafia china debería servir para todo lo contrario: una de las mayores operaciones de nuestra historia contra una de las redes de economía informal más organizadas apenas descubre unfraude de 100 millones anuales. Pongan eso en relación con nuestro déficit estructural, de 100.000 millones de euros, y saquen sus conclusiones.








octubre 24th, 2012 a las 11:13
Estimado Profesor, cada día está usted más tierno con la clase obrera, eso sin duda hace que le tenga todavía en más alta estima.
Evidentemente le doy la razón, absurdo es pensar que gracias a la persecución del fraude se puede “estabilizar” el presupuesto estatal. Pero en este caso la cosa es más graciosa, los chinos también “trabajaban” para devolver capitales evadidos durante la burbuja dado que muchos necesitan liquidez, es decir, actuaban en pro de la “amnistía fiscal”, sólo que cobraban más barato que el Estado, un 3 o 4% frente al 10% estatal. Ver para creer :)
octubre 24th, 2012 a las 11:35
Yo me apunto a lo que dicen estos socialdemócratas:
http://www.youtube.com/watch?v=zi-knIfZgHs
http://www.youtube.com/watch?v=uMGR0pJy-Zk
Es decir, y, ¿qué pasa con los cuentos co-chinos? Eso si es fraude,…,impuestos extenuadores modifican las preferencias de demanda, y, por tanto oferta…
octubre 25th, 2012 a las 0:10
Este cuento chino, como en todos los escándalos que hace público el régimen, no tiene más finalidad que chantajear a uno de sus miembros. Lo demás son adornos. Como en todos los escándalos del régimen, que siempre quedan en la nada penal, lo que hay que preguntarse es:
¿Quién chantajea?
¿A quien chantajean?
¿Qué pretenden con el chantaje?
Normalmente el chantajeador es peor y más corrupto que el chantajeado.
En este caso el cuento de chino no tiene casi nada, es cuento español, con chantajeador español y chantajeados españoles. Desde el principio y descaradamente nos dicen que hay españoles importantes implicados en la trama de blanqueamiento de dinero. Pero no nos dicen quienes, los chantajeadotes y chantajeados lo sabrán. Aparte de un sobrino de Abelló, que hoy saca VozPopuli, todos los medios implican a un empresario, criador de perdices, amigo de JC. No informan de las relaciones que este empresario vasco tiene con la trama china, pero se dedican todos a recalcar que es amigo de JC. Lo que no dice ningún medio es que ese empresario vasco criador de perdices era socio de Agag, el yerno de Aznar, en un negocio de cría de perdices en la Libia de Gadafi, toma nísperos. Hipócritamente no lo dicen, a pesar de que tanto El País como El Mundo – esos en realidad compadres- informaron de ello hace unos dos años. Así que, en principio y con lo que sabemos, el cuento chino es un chantaje a JC y a Aznar. Y dado que el tema ahora en el régimen es impulsar el separatismo catalán –en lo que participan disimuladamente el gobierno y todos los medios, junto con el Felipe al que le paga el anillo de Letizia ese Urdangarin con el dinero del instituto Noos, y a saber que mas pagos le hizo Urdanga a Felipe- el chantaje parece tener la finalidad de exigir a JC y a Aznar que se sumen a la siniestra operación secesionista o que no se opongan o que lo hagan tan débilmente que lo favorezcan.
octubre 26th, 2012 a las 17:07
Colapso2015:
Está gracioso lo del político canadiense. Lo reconozco. Aunque yo añadiría un par más de casos:
1) Los ratones votan gatos para que los gatos hagan leyes que les permitan elevarse por encima de los otros ratones.
2) Cuando votas a un ratón, este no tarda ni dos telediarios en rebelarse como más depredador que los gatos, porque, a la tendencia natural depredadora del poder, se suma el rencor de clase.
Pera:
Hoy estoy totalmente de acuerdo contigo. Al menos, en el concepto. No había oído nada del Rey y Aznar, pero sí de algún artista de la ceja, con lo que supuse que era una forma de:
1) ¡Cuidadito los artistas de izquierda, que no estamos de broma!
2) A ver si nos espabilamos en aprovechar la amnistía fiscal, que está siendo un fracaso. Y, además, necesitamos la pasta.
3) ¡Tranquis, pequeños tenderos! Sabemos que os estamos crujiendo a impuestos, pero también vamos a cargarnos vuestra competencia. ¡Relajaos! O, mejor aún, ¡relajarsus!.
octubre 26th, 2012 a las 22:17
Revelarse. Los ratones electos enseguida se revelan como peores depredadores… y bla bla bla.
¡Ejem!
octubre 27th, 2012 a las 11:19
Es propio de las fabulas humanizar animales para que asi muestren en sus cuentos el comportamiento de las personas,con sus vicios,virtudes,errores, aciertos.Esto tiene una clara intencion didactica pues como somos tontos,ustedes no por su puesto,necesitamos para nuestra tranquilidad que nos cuenten que el sol cuando se pone no se ha muerto,no.Solo esta dormido detras de la montaña y mañana aparecera otra vez.Y nos quedamos mas tranquilos.
Ni los ratones,los gatos.los cerdos o los patos han votado jamas.Nunca han tenido gobierno ni han formado estados.Y llevan sobre la tierra tanto como nosotros que si hemos cometido esas barbaridades y asi nos vemos.Hasta incapaces de reconocerlas y ni hablar de ponerles freno.
Para consolarnos nos basta con ver como al coyote le explotan las bombas-trampa en la cara mientras el correcaminos escapa con ese sonido de bocina.
Pero todos los cuentos tienen moraleja y para mi en esto de los chinos lo que escuece es que se organicen al margen de la banca “mas solida del mundo”,se presten entre ellos el dinero ¡Y hasta se queden con los beneficios! ¡Hay señor que culturas toda la vida mandandoles bolas de papel de plata para esto!
octubre 27th, 2012 a las 12:19
naranjas de la china
Di que si, que viva el anarquismo capitalista, .., con sólo un pequeño grupo elegido entre y por los más aptos, los más fuertes, o los más ricos para defender nuestros intereses.
Que se habrán creído esos 6000 millones de personas, .., bueno mejor dicho cigarras, vagas, que quieren vivir de nuestra teta, las hormigas.
Rebelión en la granja,…, digo en el hormiguero ¡¡
octubre 27th, 2012 a las 13:06
Carlx
Quiero decir que si no hubiera estado o casi,no pasaria nada pues somos capaces de organizarnos nosotros mismos.Hay un orden espontaneo,lo puedes ver no hay un guardia en cada esquina y la gente se cruza sin robarse la cartera y esto pasa en todos los ordenes de la vida.Tambien en la economia.
Si nadie recurriera a la violencia nuestros intereses los defenderiamos nosotros mismos en un mundo sin maximos ni minimos ni mas imposiciones que respetar la libertad de todos