Pese a que en los últimos cinco años hemos asistido a la mayor expansión fiscal de la historia de la humanidad –con la posible excepción de esa II Guerra Mundial que los verdaderos militaristas económicos reputan fuente de toda nuestra prosperidad presente–, los keynesianos, asfixiados por el propio fracaso de su contraproducente recetario y de la insolvencia sobrevenida de muchos de aquellos países que han sufrido su rodillo, se han apegado a la muy falaz idea de que Occidente ha sufrido un exceso de austeridad. ¡De austeridad! El gasto y el déficit público se hallan en máximos históricos en la mayor parte de lugares del planeta (y en todos ellos, muy por encima de los niveles que alcanzaron durante la burbuja crediticia que concluyó en 2007) y se sigue hablando inapropiadamente de austeridad. Es lo que pasa cuando no se quieren reconocer los propios fracasos y se pretende seguir huyendo hacia adelante: ¿que en unos años hemos duplicado los volúmenes de deuda pública (repitan: austeridad) y cada vez estamos más hundidos? No hay problema: tratemos de volver a duplicarlos con mayor rapidez si cabe en los próximos meses.
Otro manifiesto keynesiano
Éste es el mensaje de fondo del manifiesto “Una visión alternativa de la crisis de la Eurozona”, recientemente suscrito por diversos economistas “críticos”. El breve manifiesto tiene tres mensajes fundamentales: el primero, que las políticas de austeridad están agravando la crisis debido al incorrecto diagnóstico de la ortodoxia económica, según el cual todos nuestros problemas provienenúnicamente del exceso de gasto público y de la falta de competitividad del Sur de Europa; el segundo, que el auténtico problema de la Eurozona deriva de la falta de un prestamista de última instancia que permita una resolutiva actuación gubernamental a la hora de corregir el desequilibrado modelo de crecimiento europeo materializado en un Norte mercantilista y un Sur dependiente del endeudamiento barato; y tres, que la solución a todas nuestras dificultades pasa por implementar una política fiscal expansiva a gran escala respaldada por el BCE con el objetivo de incrementar el nivel de empleo en la Eurozona –algo que traería crecimiento y que, por tanto, permitiría estabilizar el nivel de endeudamiento sobre el PIB y no generaría inflación– y por incrementar los salarios en el Norte para estimular un mayor consumo interno.
Un equivocado diagnóstico del diagnóstico
Los tres mensajes son una mezcla entre tramposos y equivocados. En cuanto al primero, no conozco muchos partidarios de la austeridad estatal que crean que los únicos problemas del Sur de Europa son su excesivo gasto público y sus altos salarios. Yo mismo, en mi libroUna alternativa liberal para salir de la crisis, explico que el problema tiene dos caras: por un lado, el sobreendeudamiento privado y crecientemente público de nuestras economías; por otro, la descomposición de nuestra estructura productiva tras haber sido asolada por la burbuja inmobiliaria (y de la que los salarios mayores a la productividad del trabajo son sólo una de sus múltiples exteriorizaciones). La salida de la crisis presupone la corrección de estos dos desequilibrios de fondo, el financiero y el real, y para ello son necesarios numerosos ajustes: entre ellos, dejar de añadir todavía más deuda a nuestro ya casi impagable volumen total de endeudamiento (de ahí la necesidad de reducir el déficit por el lado de un menor gasto público) y facilitar una recomposición de nuestro modelo productivo que lo aleje del ladrillo (para lo cual se necesita, entre muchas otras condiciones, que aquellos costes laborales que deban reducirse, lo hagan). Reducir todos nuestros problemas a que el Estado gasta mucho y a que los trabajadores ganan mucho dinero es de una simplicidad engañosa, pues el objetivo final no es la austeridad por la austeridad, sino la generación por parte del sector público y del sector privado de un volumen suficiente de ahorro que permita desapalancarnos y restructurarnos.
El más equivocado diagnóstico propio
Precisamente por eso, el segundo mensaje lanzado también es erróneo. Por un lado, los economistas “críticos” se ven forzados a reconocer que el Sur tiene un problema de excesiva dependencia del endeudamiento y de una economía incapaz de vender al exterior, pero, por otro, atribuyen parte de esos problemas a la obsesión del Norte por consumir menos de lo que producen, es decir, por ahorrar. Se consigue así una suerte de responsabilidad compartida entre el Sur y el Norte: uno por producir y otro por consumidor demasiado poco. Sucede, empero, que la crisis europea no tiene nada que ver con que el Norte sea muy productivo y austero. Acaso, si queremos atribuirle cierta responsabilidad al Norte, podemos imputársela al hecho de haber canalizado una parte de ese ahorro (sobre todo a corto plazo) a financiar el endeudamiento (sobre todo a largo plazo) que el Sur dirigía a consumir mucho más de lo que producía y al hecho de haber destinado la otra parte de su ahorro (de nuevo, sobre todo a corto plazo) a expandir (a largo plazo) la capacidad productiva de su industria con miras a seguir abasteciendo unos niveles de gasto del Sur que ahora mismo sólo son sostenibles mediante su continuado endeudamiento. Es decir, el problema no pasa en ningún caso en haber ahorrado demasiado, sino en haber invertido ese ahorro demasiado mal.
El problema del Sur, por el contrario, sí viene de ahorrar demasiado poco y de hacer depender su bienestar de vivir de prestado del Norte. Si el Sur fuera más productivo de lo que es ahora (es decir, si no hubiera inmovilizado su economía en el ladrillo o en sector improductivos dependientes del Estado), el Norte podría seguir vendiendo lo mismo y el Sur podría seguir comprando lo mismo que ahora: la única diferencia estaría en que el Norte se cobraría al instante lo que vende (en lugar de acumular derechos de cobro contra el Sur) y el Sur pagaría al instante lo que compra (en lugar de acumular deudas a favor del Norte) mediante mayores exportaciones del Sur hacia el Norte. Es ahí, en esa incapacidad para exportar más y, por tanto, para pagar todo lo que se importa del Norte, donde reside el germen del problema: en ausencia de mayores exportaciones del Sur, sólo queda o incrementar todavía más su endeudamiento exterior (si se quiere apurar unos meses más su nivel de vida, es decir, sus importaciones financiadas con deuda) o, como está sucediendo en España, poner bruscamente fin a su necesidad de endeudamiento exterior con una fortísima contracción en su nivel de vida (restricción de las importaciones merced, por ejemplo, a acumular seis millones de parados).
Aclaremos, con todo, que la insuficiencia exportadora del Sur no proviene de que el Norte ahorre mucho y, por tanto, de que importe muy poco desde el Sur. Ahorro no significa no-gasto, sino no-gasto en consumo: esto es, bien puede traducirse en un mayor gasto del Norte en bienes de inversión. Por ello, nada obstaría para que el ahorro del Norte se canalizara en forma de importaciones de bienes de capital desde el Sur, pero para ello deberíamos ser capaces de fabricar esos bienes de capital demandados y necesitados por el Norte: cosa que obviamente no sucede (el gran activo duradero que es capaz de fabricar España son centenares de miles de viviendas, y la demanda residencial del Norte como que no es tan elevada). La afirmación de los economistas “críticos” de que del mismo modo que ningún país puede vivir sostenidamente por encima de sus posibilidades tampoco ninguno “puede vivir indefinidamente por debajo de sus posibilidades” es una simple boutade. Claro que se puede y, de hecho, si queremos ser más ricos y prósperos en el futuro, conviene que sea así: ahorrar, invertir y capitalizarnos para disfrutar de incrementos sostenidos en nuestra producción per cápita. El problema, repito, no está en ahorrar mucho, sino en invertir mal ese ahorro (por ejemplo, financiando gigantescos déficits públicos o cementerios de viviendas vacías e infladas de precio).
De hecho, como digo, si de algo podemos acusar al Norte es de haber invertido mal su ahorro al prestárselo al Sur: esto es, en haber sido demasiado ingenuos al pensar que prestándoles su capital a los del Sur éstos se desarrollarían y serían capaces de repagar las deudas contraídas gracias a unas economías mucho más productivas. Cándidos: en lugar de endeudarnos para producir más nos acostumbramos a asumir nuevos pasivos para consumir más. Es decir, en lugar de volvernos ricos, nos conformamos en gastar como ricos con cargo a la deuda. Y ahora los del Norte se encuentran con que les debemos centenares de millones de euros (reflejo de que durante muchos años les compramos mercancías sin pagárselas) y que amenazamos con marcharnos haciendo un simpa.
La fatal solución
Por último, la solución de los economistas “críticos” no deja de ser contraproducente y hasta cierto punto contradictoria: por una parte, proponen que los países del Norte ahorren menos y consuman más (por ejemplo, aprobando subidas salariales) para así alimentar la demanda exterior del Sur; por otro, instan al Banco Central Europeo a que facilite un mayor endeudamiento en el ya sobreendeudado Sur para “crear empleo”.
Digo que las soluciones son contraproducentes y contradictorias, primero, porque no está demasiado claro por qué los mayores salarios alemanes se deban traducir en una mayor demanda de las viviendas en España y no en más iPads estadounidenses, en más videojuegos japoneses, en más relojes suizos o, simplemente, en más electrodomésticos y automóviles alemanes (que sólo contribuirían a encarecer las importaciones alemanas a España y, por tanto, a empeorar todavía más el nivel de vida de los españoles). Segundo, porque si el BCE es capaz de monetizar deuda de países periféricos sin desatar una más acelerada inflación interna es porque los nuevos euros que crea en el proceso de monetización son atesorados (no gastados) por ahorradores europeos o extraeuropeos; si se empiezan a poner esos nuevos euros en circulación, merced a un mayor incentivo a que sus tenedores los consuman, sí contribuirán a presionar al alza los precios en toda Europa (justo lo que necesitan las familias españolas: un nuevo impuesto inflacionista que hunda todavía más su renta disponible). Y tercero, porque es absurdo asumir que un mayor endeudamiento público de las economías del Sur vaya a contribuir a resolver sus dos problemas fundamentales: exceso de endeudamiento y exceso de malas inversiones internas.
Justamente, más gasto público con cargo a la deuda sólo contribuirá a acrecentar estas dos distorsiones: el conjunto de la economía española se endeudará más (y ya estamos en un punto donde ni siquiera podemos pagar la deuda que ya hemos asumido) y lo hará en proyectos de muy bajo o nulo rendimiento. Fijémonos en que los economistas “críticos” sólo exigen, no que la nueva deuda se invierta de manera rentable (algo que el Estado, por su propia naturaleza, es incapaz de controlar), sino que se genere empleo. ¿En qué? Eso para ellos es una cuestión secundaria, pues el objetivo es el empleo en sí mismo… por improductivo que sea.
Pero no: lo cierto es que las economías son más ricas no porque haya más gente ocupada en algo, sino porque haya más gente ocupada en la fabricación de bienes con el mayor valor añadido posible. ¿Es ésta la tarea en la que cabe prever se vayan a dedicar nuestros políticos? ¿Acaso todavía creemos a estas alturas de la crisis que Mariano Rajoy o Alfredo Pérez Rubalcaba cuentan con toda la información y habilidad para descubrir y crear los centenares de miles de nuevas empresas competitivas y de alto valor añadido que necesita España para producir suficiente riqueza con la que repagar su deuda sin ver mermada su calidad de vida? ¿Ellos, que no han creado una sola empresa en su vida? ¿En serio confiamos en el partido del Plan E y del Aeropuerto de Castellón para diseñar y planificar nuestra economía? ¿O acaso pensamos que basta con dar dinero a todo el mundo que lo pida para que el país se transforme en un verde valle de buenas y sanas inversiones? ¿En serio confiamos en que ese modelo de crédito barato universal propio de nuestras cajas de ahorro y de las subprime estadounidenses hasta 2007 vaya a lograr una adecuada y rentable asignación de ese escasísimo recurso que es el capital? ¿De burbuja en burbuja hasta el colapso final? Ah, que ya estamos en el colapso final…
No, la respuesta al keynesianismo no puede pasar por más keynesianismo, sino por solucionar lo antes posible los desequilibrios que la burbuja financiera, productiva y estatal generaron sobre nuestra economía echando mano de las únicas herramientas que nos permitirán lograrlo: más libertad de mercado y más ahorro público y privado.








noviembre 22nd, 2012 a las 7:55
Profesor, solo le ha faltado para apoyar a su artículo alguna referencia al ejemplo de EEUU.
QE1, QE2, QE3…. QEN y siguen, y siguen y cada vez están peor. Cada vez con más deuda y más problemas para pagarla.
El dolar no durará siempre (de hecho está durando más de lo debido por que el Euro está como está) y los tenedores extranjeros de deuda y dolares no tienen paciencia infinita.
Aún tienen tiempo de corregir, pero no tiene pinta que lo vayan a hacer:
http://www.usdebtclock.org/
noviembre 22nd, 2012 a las 8:06
Hoy estoy de muy mala leche con la noticia del impuesto del día.
Si la Justicia ya estaba echa una mierda en España por lo lenta e inoperante que era, ahora ya la han terminado de rematar con las subidas de las tasas judiciales.
En lugar de haber ELIMINADO la figura del procurador, por ejemplo, que solo tenemos los bobos españoles (como los peajes a los autónomos, somos los números UNO en j.dernos la vida a nosotros mismos con leyes IMBE.CILES y NOCIVAS), van y suben aún más el coste de las barreras de acceso al SERVICIO Judicial.
Eso si, esto es OTRA PRUEBA MAS de que el Estado no está ahí para protegernos, sino más bien al contrario, para SOD.MIZARNOS a la fuerza y quedar IMPUNE.
A ver quien reclama ahora las multas que ponen para recaudar. Seguramente lo han hecho como reacción a esas empresas que se dedicaban a litigarles por su insaciable ansia recaudatoria en multas de tráfico, o cuando rebuscan en tu basura para multarle porque se su basura estaba fuera del cubo… aquí la ley de protección de datos esa tan famosa se la pasan por el forro, porque claro, “el Estado debe quedar impune”.
O ese otro ejemplo del Madrid Arena, cuando salta la liebre y CON TODA SU CARADURA en el ayuntamiento dicen que NO tienen la licencia correspondiente porque la LEY A ELLOS no se lo exige, claro el Estado IMPUNE otra vez más, las leyes son para los demás pringaos, para ellos NO.
Perdonen el lenguaje y los gritos en mayúsculas, pero estoy de MUY mala leche, como decía al principio.
noviembre 22nd, 2012 a las 8:28
No estoy en contra de la Tasa Judicial, pero sí de sus cuantías:
Una tasa por la utilización de la justicia es justa y necesaria para repercutir un menor coste sobre el contribuyente que no hace uso de ella en su vida (por ejemplo yo, a día de hoy, no he pisado un juzgado para un asunto propio). Además la Tasa, supone que existe una contraprestación individualizada, el acceso a la justicia.
También, aunque la constitución sí habla de garantizar una justicia gratuita para quien no pueda pagársela, dicho beneficio debería ser LIMITADO a aquéllos que realmente acrediten la insuficiencia de medios y JUSTO TÍTULO por el que se reclama. Hoy en día todo el mundo tiene el beneficio de la justicia gratuita hasta que la comisión evaluadora te la deniega, después de 3 años, y entonces toca pagar al abogado.
De todas maneras josvazg, enfócalo como una oportunidad: ahora saldrá más rentable acudir al arbitraje en todos los contratos que se suscriban, con tal de no pasar por el juzgado (al menos entre particulares sin medios), y hay que tener en cuenta que los laudos arbitrales son ejecutables en vía judicial. Además el arbitraje se acerca muchas veces a una idea de JUSTICIA MATERIAL, que no formal, como en sede jurisdiccional, donde el juez no tiene por qué saber de economía ni de muchos otros temas técnicos, alejándose de la realidad (el arbitraje de equidad representa una garantía en estos casos).
Sí estoy de acuerdo contigo, en que es una burrada de tasa, y yo también estoy en contra de ESTA tasa, sobre todo porque hay que reformar antes el acceso al turno de oficio, y constreñir el vicio de legislar que tienen los políticos, inundando de leyes el ordenamiento jurídico, haciendo creer a todo el mundo que sus pretensiones son siempre legítimas, pero no necesariamente conformes a derecho.
Un saludo.
noviembre 22nd, 2012 a las 8:32
Y por supuesto, digo que DEBE hacer que repercuta un menor coste en el contribuyente que no hace uso de la justicia, NO DIGO QUE REALMENTE SE VAYA A REPERCUTIR UN MENOR COSTE, porque eso de bajar impuestos… no va con este gobierno.
noviembre 22nd, 2012 a las 8:59
Aquí se puede ver a tiempo real como crece la deuda USA: http://www.usdebtclock.org/
noviembre 22nd, 2012 a las 11:29
Una pregunta.
Keynes defendía las políticas anticíclicas no?, ahorro público y altos tipos de interés cuando la economía estaba en crecimiento y gasto público y bajos tipos de interés cuando entraba en recesión.
Evidentemente no se hizo lo primero.
Señor Rallo desde la crisis de los 70 las políticas económicas llevadas a cabo por los gobiernos occidentales fueron keynesianas o monetarias?
noviembre 22nd, 2012 a las 12:09
Esto de que Keynes defendía las políticas anticíclicas es un mito muy extendido. Él estaba preocupado por la crisis estructural del capitalismo y defendía un crecimiento sostenido del peso del Estado en la economía, apretando el acelerador del déficit, eso sí, en momentos de crisis. Desde los 70 se ha aplicado monetarismo como marco general y keynesianismo como vía de “solución” de las crisis: es decir, papel moneda relativamente desregulado con Gobiernos suspuestamente más responsables en el plano fiscal (monetarismo, porque Friedman se habría tirado de los pelos con Europa y en parte con EEUU), combinado con expansiones presupuestarias y monetarias muy intensas en momentos de crisis (keynesianismo). En realidad se complementan muy bien porque parte de presupuestos económicos muy parecidos. “We are all keynesians now”, decía Friedman.
noviembre 22nd, 2012 a las 14:58
“El propio Keynes se refirió a su importancia, pero también a las consecuencias de viciarlo”
http://www.eleconomista.es/interstitial/volver/acierto/firmas/noticias/4414066/11/12/LA-INSTITUCION-DEL-DINERO.html
No “necesitamos” más “capitalismo”, primero de todo necesitamos un poco de conocimiento, a partir de ahí hablamos,…
http://www.neopeseta.es/2012/11/verguenza-ajena-700500118-1318.html
noviembre 22nd, 2012 a las 18:19
Muchos dicen que “La edad de oro del capitalismo” se corresponde con el período de crecimiento mundial que media entre 1945 y 1973, cuando comienza la crisis del petróleo.
Suele atribuirse dicho crecimiento generalizado a las políticas Keynesianas.
¿Es correcto?
¿Se debió simplemente a la extendida necesidad de restablecer la riqueza perdida en una guerra tan generalzada?.
Acaso la producción de riqueza del mercado en tales circunstancias fuese tan real que superase el “optimismo ingenuo” propio de las medidas Keynesianas que tanta fe depositan en que cualquier inversión dará buenos frutos.
Bueno, es una pregunta que me hago.
noviembre 22nd, 2012 a las 20:47
“Pero no: lo cierto es que las economías son más ricas no porque haya más gente ocupada en algo, sino porque haya más gente ocupada en la fabricación de bienes con el mayor valor añadido posible.”
Copio del articulo.Asi es, y para que esa gente se ocupe en fabricar bienes necesitan credito.Y ahora que dicen que los fondos europeos han tocado fondo,que dejaremos de recibir 20.000 millones en 7 años,y no solo eso ahora “que somos ricos” tocara pagar.
Ahora es el momento de preguntarse que se hizo de esos fondos ¿Se empleo en dar creditos a personas que querian fabricar bienes con el mayor valor añadido posible?
Se acaba la pasta y los que mas lo notaran seran,una vez mas, los mas pobres,que tendrian que preguntarse porque son pobres despues de que el estado haya gastado tanto en “desarrollar” esas provincias,y asi quizas comprendieran que el problema no es el dinero,es lo que se hace con el
noviembre 23rd, 2012 a las 1:14
Lo que necesitamos es menos Poder y más libertad. Mucho menos Poder y mucha más libertad. Pero libertad de verdad y no esta sumisión al poder revestida burdamente con griteríos hipócritas de libertad. Necesitamos una economía en libertad y no la economía del Poder que padecemos. Necesitamos dejar de fingir que hay libertad cuando casi lo único que hay es Poder. Necesitamos libertad para conocer la realidad y no burdas etiquetas –liberalismo, socialismo- para encuadrar y entretener a la gente como ganado en falsas antitesis relativas. Y necesitamos liberales de verdad, en su sentido original: generosos. Que parece que no hay nadie liberal si no mucho sumiso.
noviembre 23rd, 2012 a las 1:38
¿Patrón oro? ¿Con qué oro?
Por inverosímil que parezca nadie sabe donde esta el oro en este mundo. Parece como alguien se hubiera asegurado la imposibilidad cuasi física de implantar una economía de patrón oro. Y parece que el oro del mundo lo tienen los mismos listos de siempre.
Desde la ciencia conspiranoica –la ciencia que estudia el poder, la ciencia superior de las llamadas ciencias humanas- cuidadín con las inversiones en oro, que parece que están moviendo el cotarro y pueden arruinar el mercado del oro si les da la gana. Que parece que hay mas derechos sobre el oro que el verdaderamente existente.
Interesentatísimo articulo sobre el completo cachondeo de las reservas de oro:
¿Alguien sabe dónde está el oro de los Bancos Centrales?
Kike Vázquez
http://www.cotizalia.com/opinion/perlas-kike-vazquez/2012/11/19/alguien-sabe-donde-esta-el-oro-de-los-bancos-centrales-7727/
Y a recordar, ¿Por qué este maldito y criminal régimen vendió con Solbes un tercio de nuestras reservas de oro al precio mas bajo? ¿Por qué la complicidad de toda la chusma y traidora casta dirigente en este enésimo saqueo a todos los españoles?
Lo dicho, necesitamos mucho menos poder y mucha mas libertad, entre otras la libertad de informar sobre el poder, actualmente inexistente. Y, por supuesto, que los cuatro capitalistas de siempre dejen de tener todo el capital. Death the FED y todos sus esbirros.
noviembre 23rd, 2012 a las 12:04
Castillos en España, esos 20MM€ no son crédito son subvenciones. Crédito es que para la administración pública crezca un 16% y se hunda para el sector privado. Crédito es que porque el Sr. Estado viva por encima de sus posibilidades, gaste más que ingrese, expulse al sector privado del crédito.
noviembre 23rd, 2012 a las 12:21
SEPE pero con esos 20.000 millones ¿ acaso no se podrian haber subvencionado proyectos empresariales de emprendedores y empresas?.
Pero da lo mismo porque ya esta gastado y afortunadamente este dinero no habra que devolverlo.Aunque…la tranquilidad dura muy poco.Con parte de ese dinero se ha construido obra publica de utilidad mas que discutible y,aqui esta la risa,estas obras generan uno gastos de mantenimiento que si que pagaremos.Si podemos
noviembre 23rd, 2012 a las 12:41
Ya Castillos in Spain, pero a España le subvencionan 20MM€ pero a alguien se los deben de quitar primero no? El caso es que España ha sido receptora de muchas ayudas de la UE desde que entró y ahora se preguntan qué demonios hemos hecho con tales ayudas para tener el paro que tenemos, y más detenidamente y por ejemplo, el paro juvenil que hay… Resumiendo, que la subvención no arregla nada. Quitar a unos para darle a otros…
En lo del mantenimiento de las infraestructuras faraónicas españolas y si podemos pagarlo, estoy de acuerdo, nos la vamos a ver y desear para mantenerlas…
noviembre 23rd, 2012 a las 14:38
SEPE. Sera porque despues de comer la actividad del cuerpo se concentra en el estomago y el cerebro queda mas suelto, pero el caso es que leyendo su comentario he tenido una idea ¿por que no vender algunas de esas lineas de tren y autovias? Que se queden los beneficios de su explotacion y pagen el mantenimiento.Seguro que hay alguna rentable,claro que los otras quedarian para vender el cobre ¿subirian los precios?.Quizas todo fuera cuestion de racionalizar,de cerrrar lo infrautilizado y sustituirlo por otra cosa menos costosa.Aqui confiaria en la iniciativa privada y en la precaucion que siempre se tiene al jugarse el dinero propio,seguro que habria una manera de mantener el transporte a un precio razonable.
Por otro lado he visto una noticia espantosa,un ejemplo mas de los recortes insufribles.Al recibir este año 11 millones menos, el teatro real ha tenido que sustituir “la flauta magica” de Mozart por “el pito del sereno”.Intolerable
noviembre 23rd, 2012 a las 15:56
Castillos en España. Si llama recorte insufrible a quitarle 11 millones al teatro real… Insufrible es que mientras se recorta en quirofanos se invierte en televisiones públicas y consulados autonómicos.
Leí una noticia en elconfidencial.com que adeudando una cantidad próxima a los 32MM€ Renfe quien la quiere comprar??
noviembre 23rd, 2012 a las 23:01
A PabloS
Pues que quiere que le diga, sigo cabreado con el tema…
Yo soy el primero en decir que es mejor una Tasa que un impuesto, pero…¿se me ha pasado algo o no han bajado NINGUN impuesto para subir esas tasas?
Pues eso, al final es una subida de impuestos más… MENOS libertad. Solo que con un detalle que la hace más asquerosa si cabe, abre la puerta a otros robos del Estado al contribuyente:
- Ahora si la tasa son, por ejemplo 300€ por reclamar un tema administrativo, como por ejemplo, que se yo… ¡una multa de trafico o de basuras! significa que hasta 300€ te pueden saquear TODO lo que les de la gana porque a la gente le sale más caro reclamar lo que es suyo que darse por expoliados.
Y si, también había pensado en la vía de los arbitrajes, ¿cree usted que le van a dejar ir a un arbitraje a reclamar sus multas CONTRA la Administración o cuando esta le deba dinero o no le page a tiempo o cuando le reclame impuestos o cantidades que NO le corresponden?
Pues yo no me lo creo, la verdad.
Yo creo que el servicio de justicia debería tener otro funcionamiento y otros objetivos, por orden de prioridad e importancia:
1) La restitución y compensación del daño, es decir, deshacer en todo lo posible el delito o crimen incluyendo la devolución INTEGRA de lo robado, más multas y compensaciones a las victimas MAS el pago de TODO el coste de la intervención de la justicia. Actualmente esto es lo que menos intenta hacer la justicia, en especial por la gente normal (los politicos y la gente con dinero juega en otra liga)
2) La prevención de que el delito o crimen pueda volver a repetirse, en especial encarcelando a los criminales violentos para que no tengan oportunidad de repetir su crimen. (Yo a los “ladrones” los sacaría pronto de la carcel, tan pronto como hubiesen pagado hasta el ultimo centimo de lo robado/estafado más multas y costas a no ser que fuesen reincidentes)
3) El castigo al delincuente o criminal. No se trata de ensañarse, solamente que sepan que el castigo está asegurado y que el crimen no les va a compensar. Hay gente que se merece la perpetua, no muchos, multi-asesinos como los terroristas, asesinos reincidentes, sicarios del crimen organizado, etc. Una cosa es que haya reinserción y otra que se pitorreen de la gente.
Y volviendo al tema de las tasas:
Si el Estado le multa sin razón, algún vecino no paga su comunidad, alguien le debe dinero y no le paga o unos vándalos le destrozan su coche, su casa o su negocio SON ELLOS los que tendrán que pagar ESA TASA, no usted ¿no cree?
Si la Justicia fuese totalmente privada, la gente pagaría su cuota al seguro, pero sería lógico que las actuaciones las pagasen los que las provocan, no los agraviados.
En resumen, las tasas NO deberían pagarlas los agraviados, sino los CULPABLES (Por ejemplo, es Estado cuando te multa sin razón o el que impagaba, que puede que también sea el Estado) , y deberían ser aplazables esos pagos al final del juicio.
Es una apuesta, si uno esta seguro de que tiene razón (y con una justicia seria se podría saber a menudo), tiene cierta garantía de que no va a tener que pagar y que además le restituirán lo que te quitaron o le compensarán por lo que le hicieron.
noviembre 24th, 2012 a las 0:27
Uno de los argumentos favoritos de muchos economistas es que la guerra genera auge y que fue la guerra lo que sacó a EU de la depresión, si observamos la gráfica vemos que en efecto, la economía permanecía con ligeras expansiones y luego contracciones. Con la guerra la componente gubernamental se dispara, y con ello el PIB. Pero ¿Es válido decir que este incremento del PIB fue benéfico? La respuesta es que no, toda la economía estaba dirigida a producir armamento, uniformes, paracaídas, las mujeres, por ejemplo no podían comprar medias por que el nylon se usaba como material bélico. Los norteamericanos que no fueron a la guerra ciertamente que se volvieron más pobres, en el sentido de que sus ingresos bajaron, pero, también existió algo benéfico:: Ahorraron a fuerza, por que no podían consumir: No podían comprar un auto, toda la industria estaba enfocada a construir Jeeps y tanques, no podían construir una casa, todas las materias primas eran requeridas por el ejército, apenas y comían. Así que no podían consumir, y se ve claramente en la gráfica esto. Si no podían consumir, el dinero percibido por la tropa y los que no estaban en el frente era ahorrado. Sí, contrario totalmente a lo que dice Keynes, y con ello se incrementaba involuntariamente el tamaño de los fondos para empréstitos. Al terminar la guerra existía una enorme cantidad de capital y las tasas de interés podían ser naturalmente bajas, sin necesidad de la intervención del gobierno para bajarlas de forma artificial. Adicionalmente, la componente euforia, y optimismo de la gente aunado a esto, propició no sólo que se dieran a la tarea de hacer bebés, también de consumir, y adquirir todo aquello de lo que fueron privados durante la gran guerra. También, y no debe dejarse de lado, es la reducción importantísima del gasto gubernamental, en 1946, se despidieron, obviamente, a toda la tropa, Keynes tenía miedo, en su cabeza no entraba que la reducción del gasto público propiciaría auge, incluso escribió un libro para expresar sus temores, los hechos se encargaron de refutarlo. También es importante pensar en el bajo nivel regulatorio de aquellos años, de la gran libertad existente, así que sí, son los años de postguerra los años dorados del capitalismo, pero, no los años dorados del keynesianismo, más bien, son los años dorados del Hayekanismo ya que precisamente es cuando de ve mejor que según la teoría del Capital de Hayek, se creó una situación que propició un auge económico que no se venía desde los años 1920’s, pero sin la expansión del crédito artificial inducida por baja en las tasas de interés de forma intervencionista y artificial. Las tasas fueron bajas, por que había dinero real ahorrado.
También es muy ilustrativo considerar el desempleo entre los años 1929 a 1950, la comparacíon revela que, las políticas de FDR, y su “New Deal”, muy semejantes al Obama de hoy y realmente keynesianas, no más no servían para abatir el desempleo. La guerra, por supuesto que abate el desempleo, con 1a expansión de las fuerzas armadas el desempleo cae para los años más duros de la guerra, prácticamente a cero. Pero, ser soldado, no es ser empleado, es ser soldado, además se usó la conscripción, esto es, vas a la guerra por que vas o te meto a la cárcel. Sin embargo, al fin de la guerra, se despiden a millones de soldados, esto para todos aquellos que tienen miedo de despedir burócratas, los soldados si hubieran permanecido acuartelado por el miedo (de Keynes) a una contracción económica “fatal” (así lo escribe Keynes), no hubieran hecho más que consumir recursos y dinero que no sería dirigido a lo productivo. Afortunadamente imperó la sensatez y despidieron a toda esa burocracia militarizada y de ser parásitos improductivos pasaron a ser gente productiva, que pusieron negocios de todo tipo y tamaño y consumieron, usando, como explicaba, todo ese dinero ahorrado “a la fuerza”, que no pudieron gastar por que no había en que gastarlo. Nótese que el desempleo aumenta, pero de forma muy ligera de 1946 a 1949, para 1950 ya empezaba otra vez a bajar y nunca regresó a los niveles del 15% de pre-guerra, en que FDR y Keynes eran los reyes del ofuscamiento. Y sí, así como Roosevelt no pudo sacar con su “Nueva Economía”, ni su “Nuevo Trato” a los EU del desempleo y la economía sin crecimiento o con crecimiento lamentable, es muy dudoso que Obama, que sigue las mismas ideas keynesianas (más monetaristas para acabarla de fregar), tampoco podrá sacar a EU del pésimo estado actual de la economía.
Debe de mencionarse, en honor a la justicia que no sólo fue el ahorro forzado y el optimismo post-guerra lo que sacó a EU de la Gran Depresión y produjo casi dos décadas de expansión económica.
El fin de la guerra no sólo produjo optimismo para consumir, también lo hizo para producir más y mejor, también, la destrucción masiva de los países europeos y de Japón incrementó enormemente la demanda de productos norteamericanos lo que disparó las exportaciones, también en este rubro, el industrial, los norteamericanos se encontraban prácticamente sin competidores (esto también benefició a Suecia que ahí fue donde se hizo rico con su acero, y Suiza, ambos países no sufrieron daño durante la guerra), todos sus competidores o los habían matado, o sus factorías estaban destruidas. Claro, que, las ganancias en los exportadores fueron medio compensadas por la falta de importaciones sobre todo de Europa.
También colaboró la muerte de FDR, casi al final de la guerra. Su visión antiempresarial, (muy a la Obama de hoy), fue reemplazada por gente con mentalidad más empresarial lo que colaboró a que la economía de EUA tuviera un enorme empuje.
Hablemos del acuerdo de Bretton-Woods, se dice que no es keynesiano, ya que los tipos de cambio entre monedas era fijo y el dólar definido como medio de pago único internacional con una relación fija al oro en $35/onza. ¡Ah! Que dieran los países por regresar a ese esquema de tipo de cambio fijo y su relación fija con el dólar, que llevaba implícito una relación también fija con el oro. Hoy el sistema es un desorden de devaluaciones por competitividad, y la impresora de billetitos no tiene que o quien la pare. Este acuerdo monetario, estoy de acuerdo que benefició, y aún beneficia a los EU, ya que aunque hoy, hay otras divisas aceptables para el comercio internacional y de reserva, sigue siendo la preferente, lo que les permite, endeudarse irresponsablemente, y hacer que otros países los financien.
El 15 de agosto de 1971 EU desligó el dólar al oro, terminando con Bretton-Woods, fué en gran medida porque EU ya estaba haciendo trampa, y sus dólares ya no correspondían a la relación de $35/onza. EU y el mundo estaban ya recorriendo el camino de la inflación, la hiperinflación el desorden monetario, el imperio del dinero creado de la nada respaldado con nada.
noviembre 24th, 2012 a las 10:18
Euwe,
Muchas gracias por tu comentario, arriba expuse mi opinión y mis dudas al respecto.
¿Podrías facilitarme alguna bibliografía u otras fuentes sobre el tema?
¿Cómo sabemos que el ahorro forzoso de EEUU no fue gastado en la guerra?
gracias de antemano
noviembre 24th, 2012 a las 23:33
Trilu: puedes consultar en el Blog “México liberal” en la entrada “la revolución de los ricos” de donde saqué todo el contenido de mi comentario. Allí hacen alusión a la economía mexicana en muchos puntos, pero lo todo lo que he dicho del período keynesiano esta allí, con gráficos estadísticos que son una buena fuente. Lamentablemente el link se cae, por lo que no tuve más remedio que copiar y pegar. Pero si revisas bien verás los datos estadísticas.
Sobre como sabemos que el ahorro forzoso no fue gastado en la guerra hay que dividir dos ahorros; el de los dineros públicos, y el de la ciudadanía. El de la ciudadanía no fue gastado porque como ya dije, ahorraron a la fuerza. El gasto público sí se desató pero en equipos bélicos. (Y una crítica al keynesianosmo es que NO se reflejo por ningún lado en el gasto de los ciudadanos, es decir, no aumento la capacidad de consumo del pueblo). Sin embargo, ese gasto durante la guerra también creo mal que bien una infraestructura industrial que después pudo ser parcialmente adaptada al uso pacífico de aviones, automóviles, etc. Pero eso fué un proceso más lento de lo que hoy día se suele creer. Como ya dije la destrucción de la competencia le creo a los EU una clientela que les disparó sus negocios a gran escala. Pero todo eso esta mejor explicado en la entrada que te mencioné de la página correspondiente.
noviembre 25th, 2012 a las 14:11
Hay un tema que ni los Keynesianos ni muchas veces los que los refutan mencionan sobre los efectos de las guerras y las destrucciones masivas (terremotos, tsunamis, etc)
Es cierto y se cae por su propio peso, que una guerra o un desastre natural son DAÑINOS para la prosperidad de quien tanto de las sufre como del conjunto de la sociedad; la prosperidad total es el “sumatorio” de todas las prosperidades y como NO se trata de un juego de suma cero, que a uno le vaya peor implica que otro le podría haber ido incluso mejor de lo que le va.
Pero no es ESO lo que se suele pasar por alto, sino un efecto secundario “relativamente” optimista del retroceso en la prosperidad.
La prosperidad económica tiene su base en un proceso de PRUEBA Y ERROR:
- La gente ahorra.
- Ese ahorro se invierte unas veces mejor y otras peor (PRUEBA y ERROR)
- Las buenas inversiones dan lugar a creación NETA de riqueza y las malas la destruyen pero antes o después desaparecen porque NO son “sostenibles” y quiebran (en ausencia de ayudas estatales a costa del contribuyente se entiende)
Cuando ocurre una desgracia como una guerra o un desastre natural, el pueblo que la sufre RETROCEDE en su prosperidad de manera INNEGABLE, por muchos cuentos que los keynesianos nos quieran contar, pero por otro lado, le suele costar MENOS tiempo recuperar el estado de prosperidad PREVIO al desastre que lo que costó la primera vez, puesto que el proceso de PRUEBA y ERROR ya está depurado, ya se sabe muchas veces de ante mano que va a funcionar y que NO, y por lo tanto se va mucho más “a tiro hecho”.
No obstante, ese tiempo menor para recuperar la prosperidad previa es siempre una PERDIDA DE TIEMPO NETA, pues de no haber ocurrido la desgracia en primer lugar, ese pueblo o sociedad se encontraría siempre en cotas de prosperidad más altas que en el escenario de la recuperación. (Y esto por no hablar de todas las vidas humanas irrecuperables que se pierden y que nunca se sabrá que hubieran podido crear.)
No se si me he explicado bien, espero que se me haya entendido. Se trata de un efecto algo beneficioso y optimista dentro de la desgracia, el hecho de al menos retener parte del proceso de aprendizaje empresarial previo al desastre.
noviembre 25th, 2012 a las 21:53
Muy interesante tu comentario Josvazg.
Algo así sucede cuando pierdes un trabajo en el ordenador y tienes que repetirlo: las decisiones están tomadas y necesitas mucho menos tiempo en “reelaborarlo” que para elaborarlo.
noviembre 25th, 2012 a las 22:49
Exacto, pero perder el trabajo no deja de ser… una p.tada.
Un ejemplo muy bueno, gracias.
noviembre 26th, 2012 a las 17:53
Hay algo que nunca me ha parecido creible: que lo que crea riqueza es el consumo
¿Quíen puede creer semejante cosa?
Se confunde el “objetivo” de la riqueza con su fuente. ¿Para obtener agua lo que tenemos que hacer es beber mucha?.
También se confunde actividad económica con creación de riqueza…Esto tiene algo más de sentido pues el mero intercambio mejora la situación de los implicados (siempre que sea un intercambio voluntario) pero no aumenta la producción, la recoloca (aunque incentiva la creación de nuevos productos que intercambiar). El trabajo y el reparto de tareas (la división del trabajo) sí crean riqueza y aumentan la producción. Sin embargo es perfectamente posible la actividad económica que destruye riqueza y producción (cuando hemos creado algo que nadie quiere).
Las políticas Keynesianas cometen claramente ambos errores.
¿Cómo es posible que alguna vez se creyera en ellas?.
Esta pregunta realmente me intriga…Y me hace pensar que Keynes, al atacar el atesoramiento, no el ahorro-inversión (aunque oscureció ambos conceptos), consiguió despistar a muchas mentes lúcidas seducidas por la aparente inutilidad del atesoramiento. A los políticos bastaba con ofrecerles protagonismo para convencerles.
noviembre 27th, 2012 a las 14:55
El PIB keynesiano es PARTE de la DERIVADA de la función Riqueza en el Tiempo, pero ni es toda la derivada NI es la riqueza en si.
diciembre 31st, 2012 a las 20:00
Buenas tardes Sr. Rallo,
Me he tomado la tarde de leer y analizar su artículo, por lo que me gustaría que, si no le es inconveniente, me despeje unas dudas.
Estará usted conmigo en que la deuda pública que padecemos proviene de la conversión de la deuda privada en pública (rescate a los bancos y tal). En 2008 España tenía superávit, y entro en déficit a base otorgar ayudas a los bancos y de comenzar a aplicar las politicas de austeridad impuestas desde Bruselas (o Berlín).
Quisiera que me explicase cómo unas políticas de austeridad que son aplicadas desde mayo de 2010, y que no han hecho otra cosa que constreñir la economía (donde todos los indicativos económicos han empeorado), cómo pueden revertir la situación de la crisis.
Porque las políticas keynesianas cuentan con éxitos históricos, y sino como explica la salida de la crisis de EEUU en la etapa de Roosevelt (entre otros ejemplos).
En este mismo país, desde Reagan hasta hoy día, las continuas desregulaciones del mercado no han traido más que burbujas aparejadas (tecnológica, inmobiliaria, etc) que han provocado crisis tras crisis. Por lo tanto hay una fuerte correlación entre desrregulación del mercado y burbujas que provocan crisis. Entonces quiero que me explique como con más desrregulación se puede revertir la crisis.
Dice usted que los países del sur deberían tener una economía más productiva, que no sea el ladrillo como en España (podía apuntarnos alguna, por cierto). Y que así el Norte seguiría vendiendo lo mismo y el Sur comprando lo mismo pero “al instante” sin generar deuda. Esto no lo entiendo muy bien, ¿”al instante” es para usted “al contado”? porque todo crédito, por muy a corto plazo que sea, comporta deuda. Y otra cosa, la deuda es parte del sistema, no es un problema que haya que erradicar, como lo pinta usted. Para que haya países con superávit, debe haber otros con déficit. O igual estoy equivocado y todos los paises de la zona euro pueden tener superávit en su mercado interno, porque podría explicarme cómo.
Usted dice que los keynesianos nos engañan al decir que “del mismo modo ningún país puede vivir sostenidamente por encima de sus posibilidades tampoco ninguno puede vivir indefinidamente por debajo de sus posibilidades”, siendo eso posible cuando “si queremos ser más ricos y prósperos en el futuro, conviene que sea así: ahorrar, invertir y capitalizarnos para disfrutar de incrementos sostenidos en nuestra producción per cápita”. Y le pregunto yo, ¿para ser más ricos, como dice usted, tenemos que tener el poder de ahorrar, invertir y capitalizarnos,no? Eso para mí es “estar dentro de nuestras posibilidades” porque para ser rico necesitas poder hacer lo otro. Pero explíquemelo porque como soy un tremendo ignorante, seguro que no lo he entendido bien.
Usted afirma que las subidas de salarios en el Norte no debe implicar que los alemanes nos compren más casas (podrían comprar más i-pads norteamericanos, claro que sí), y eso sería así sino fuera porque el 60% del mercado aleman se mueve entre los estados miembros y eso nos pone en ventaja. Y lo de que esas subidas salariales comportarán un alza en la inflación, es seguro, pero no tiene porque significar que los precios suban desorbitadamente porque el contexto en el que nos encontramos es el de depresión y recesión (depresión en el Sur y recesión a nivel UE). Y en este contexto lo que se necesita como el agua es comprar y vender, empezar a mover dinero. Explíqueme por favor como subiendo la inflación al 4 o 5% puede ocasionar actualmente una situación como la vivida por Alemania en tiempos de Weimar.
Lo mismo se puede decir cuando afirma que si el BCE imprime más dinero acabará por producir una especie de hiperinflación. Cuando lo que hay es un problema de liquidez (y no de deuda, que esa ha venido después), es imposible que la inflación se desorbite, al menos a corto-medio plazo.
Y bueno, asegura que el gasto público no va a solventar el problema de la deuda. Y puede parecer contradictorio que un problema de deuda se resuelva con más deuda, pero si alguien no comienza a estimular el consumo generando demanda (y eso se hace mediante el gasto en los diferentes sectores de la economía) la economía no se mueve. Y si alguien debe tomar esa iniciativa es el Estado, pero bien es cierto que en el contexto de la zona euro no se puede, debería ser el gobierno de Bruselas quien asumiera ese papel. Y el BCE también debiera cumplir las mismas funciones que cumple al Reserva Federal para los intereses de los EEUU. Quizá usted pueda desdibujarme esta hipótesis, por eso le pido consulta.
Y allá voy con la última de mis dudas. Ya siento haberme extendido tanto. Si, desde la época del Tratado de Maastricht, el mercado mundial se ha ido liberalizando, y tras ello han ido surgiendo las burbujas y las crisis por aquí y por allá, ¿cómo puede defender que la doctrina del libre mercado sea la receta para nuestros males?
enero 1st, 2013 a las 14:06
Hola Alberitense,
Para muchas de las cuestiones que planteas, te recomiendo mi libro “Una alternativa liberal para salir de la crisis”, pues son el resultado de errores muy extendidos que se han convertido en parte del discurso político sin demasiado razón de ser.
1) No es verdad que la mayor parte de la deuda que tengamos sea por el rescate a la banca. El rescate a la banca se ha traducido en una emisión de unos 50.000 millones de deuda, y nuestra deuda pública total asciende a 850.000 millones. Es decir, menos del 6% del total. Lo cual no significa, cuidado, que esté bien rescatar a los bancos, que no lo está.
2) Hasta 2007 España tenía superávit porque sus ingresos fiscales estaban artificialmente inflados gracias a la burbuja inmobiliaria. Familias y empresas se estaban hiperendeudando, lo que se reflejaba en una actividad económica alta que se trasladaba, a su vez, en elevadísimos impuestos. Es lo que he llamado burbuja estatal: haber incrementado sobremanera el gasto público entre 2001 y 2007 a partir de unos ingresos con pies de barro. Obviamente, cuando pinchó la burbuja inmobiliaria, se esfumaron los ingresos extraordinarios y comenzaron los problemas.
3) No se ha aplicado ninguna política de austeridad, sino básicamente subidas de impuestos para mantener un gasto público insosteniblemente alto. El gasto público por habitante en 2011, quitando intereses de la deuda, inflación y desempleo (es decir, todo lo que supuestamente más ha subido desde 2007) todavía era mayor al de 2007. No ha habido recorte alguno, y no puede hablarse de austeridad con un déficit de más del 9%. De hecho, el mayor déficit que jamás llegó a tener Roosevelt (antes de la II Guerra Mundial) fue inferior al 5%. Es decir, España ha aplicado desde 2008 dos New Deals año tras año. Resultado: nefasto. http://juanramonrallo.com/2012/10/no-lo-llamen-austeridad/
4) La crisis no la ha traída la desregulación, sino el monopolio estatal de la moneda a través de la banca central y sus políticas de manipulación deliberada del crédito, tanto en EEUU como en Europa. La banca no es un sector muy libre, sino un sector muy privilegiado y muy protegido de la disciplina que introducen los mercados libres (quiebras, suspensiones de pagos, corridas bancarias…): http://juanramonrallo.com/2012/07/fraude-por-que-la-gran-recesion-2/
5) Los países del Sur tienen que vender más a los del Norte. ¿Qué cosas? Pues muchas de las que ya les están vendiendo: desde 2007, las exportaciones han crecido un 15%. No es suficiente y necesitan crecer bastante más. Aquí podrás encontrar las rúbricas: http://aduanas.camaras.org/ Con cobrar al instante, en efecto, me refiero a que no nos proporcionen crédito a largo plazo para financiar el consumo, sino que importemos y a la vez exportemos, dejando la liquidación de créditos y deudas para los próximos días o semanas. Para que un país tenga superávit otro tiene que tener déficit, sí, pero no es necesario ni que uno tenga superávit (un país que siempre tuviese superávit sería un país que estaría regalando a otros su producción interna: vende pero nunca se cobra) ni otro déficit (un país que siempre tuviese déficit sería un país que no estaría pagando a otros su consumo exterior: compra pero no paga). La gracia es que dos países se pueden vender y comprar más sin desequilibrar su balanza. Si A vende 1.000 a B y B vende 1.000 a A, nada impide que, si son capaces de producirlo, A venda 100.000 a B y B venda 100.000 a A. Más transacciones, cero desequilibrios.
6) Ahorrar y capitalizarnos es vivir por debajo de nuestras posibilidades… para vivir en el futuro por encima de nuestras posibilidades actuales. Es sencillo: ahora dejamos de consumir tanto como podríamos consumir (vivir por debajo de nuestras posibilidades) para, en el futuro, disponer de más bienes de consumo.
7) Nadie ha dicho que subir salarios un 5% nos lleve a la hiperinflación de Weimar. Lo que he dicho es que: si los alemanes no consumen más sino que ahorran lo mismo que hasta ahora, podemos atender su demanda de bienes de inversión. No necesitamos que aumente su consumo para venderles más: si producimos lo que hoy desean (demanda de inversión, es decir, de bienes de capital) el aumento del consumo es innecesario; si no producimos lo que desean, el aumento del consumo es insuficiente (adquirirán otros bienes extranjeros). Todo se reconduce a la necesidad de modificar nuestro aparato productivo para ajustarlo a las necesidades extranjeras (alemanas, entre ellas).
8) Yo no he dicho que las inyecciones del BCE terminarán concluyendo en inflación. Me limito a explicar por qué no la están causando: el aumento de la oferta de moneda fiduciaria va de la mano de un aumento de su demanda. ¿Por qué? Porque la gente desea activos seguros y el euro, en tanto da derecho a comprar bienes o activos alemanes, es bastante más seguro que la deuda pública griega o argentina.
9) No necesitamos, ni mucho menos, estimular el consumo, sino la inversión. El consumo no es ni mucho menos nuestro problema, nuestro hiperendeudamiento y nuestra falta de estructuras productivas adecuadas, sí: http://juanramonrallo.com/2012/08/somos-una-economia-toxica-para-la-inversion/
10) Repito lo dicho en el punto 4) Las burbujas financieras la causa la industria financiera, y esa es una de las menos libres y más privilegiadas que existen. Empezando por que la moneda es emitida en régimen de monopolio por un organismo estatal (bancos centrales): http://juanramonrallo.com/2012/07/fraude-por-que-la-gran-recesion-2/