Mi visión sobre la organización territorial de los Estados es que resulta preferible un mundo con muchas unidades políticas que con muy pocas. Ceteris paribus, cuanto más numerosos, más pequeños y más débiles sean los Estados, más competencia regulatoria y fiscal, menos incentivos a enfrascarse en militaristas operaciones imperialistas y mayores facilidades para los ciudadanos de implementar la más genuina de las democracias: la de los pies.
Partiendo de tal premisa, sería coherente que tuviera una opinión favorable a los procesos de secesión, por cuanto contribuyen a aumentar el número de unidades políticas en competencia. Y, en general, así es: observo la secesión más como una oportunidad que como una amenaza. Ahora bien, que en general mi opinión sobre la secesión sea ésta no significa que en particular lo sea para todos los casos y contextos. Uno puede tener la (probablemente equivocada) idea de que el ser humano vive mejor sin pareja estable y, por tanto, ser favorable a las rupturas matrimoniales y, al tiempo, concurrir con que la mejor manera de iniciar los trámites de divorcio no es tirándose los trastos a la cabeza cuando además existen niños de por medio y el banco ha iniciado el embargo de todos los bienes conyugales. En suma: que esté de acuerdo en lo beneficioso que sería estar instalado ya en un determinado destino no significa que vea adecuado ni iniciar el desplazamiento desde cualquier situación ni cualquier medio de transporte utilizado.
Con Cataluña y su eventual secesión del resto de España me sucede algo parecido: probablemente sería positivo el ya tener dos Estados diferentes conviviendo y cooperando pacíficamente pero, también probablemente, no lo sea el buscarlos ahora mismo con amenazas y vilipendios abiertos entre todas las partes implicadas. En especial, cuando tenemos ante nosotros opciones menos drásticas, menos desestabilizadoras y más sensatas que podrían beneficiarnos a todos.
Una situación absolutamente inestable
Es nota común entre los análisis de las recientes elecciones catalanas el destacar el batacazo de Artur Mas y del frente independentista: el órdago secesionista, lejos de haber triunfado, ha experimentado un sonoro fracaso al ver reducida su representación desde los 76 escaños que en 2010 consiguieron CiU, ERC y SI a los 74 que hoy acumulan CiU, ERC y CUP. La sociedad catalana, se concluye, ha dicho ‘NO’ a aventuras rupturistas.
Lo cierto es que semejante lectura de los resultados no deja de sorprenderme por diversos motivos. El primero y fundamental es que parece obviarse que ésta ha sido la primera vez desde la Transición que CiU ha concurrido a las elecciones con un discurso inequívocamente independientista, lo que por necesidad habrá ahuyentado a un buen grupo de sus votantes no secesionistas (de ahí parte de su hundimiento) pero al tiempo ha dejado de manifiesto que todos los restantes (que equivalen al 30% de los sufragios emitidos) sí apoyan militantemente la secesión; sólo por esto, habría que coger cum granum salis las comparaciones entre los resultados de unos comicios y otros. El segundo es que, aún así, los partidos inequívocamente independentistas copan el 55% de la representación parlamentaria y el 48% del voto popular; amén de hechos tan llamativos como que las dos primeras fuerzas políticas sean separatistas y que sólo CiU tenga más escaños que PSC, PP y Ciudadanos juntos. Tercero, si bien los partidarios de la independencia han concurrido con unos objetivos bastante nítidos a las elecciones, los presuntos detractores (salvo Ciudadanos y en menor medida el PP) han defendido en diverso grado la necesidad de convocar un referéndum de independencia (especialmente ICV-EUiA, pero también el PSC), lo que permite suponer que una parte muy relevante de sus votantes favorecerá incluso la secesión. Y cuarto, en Gerona y Lérida, los partidos independentistas superan el 60% de los votos y el 70% de los escaños, lo que abre una indudable brecha a la unidad de España en estos territorios.
En otras palabras, que CiU se haya dado un buen batacazo, que Artur Mas pueda haber cavado su personal tumba política o que los resultados de los partidos secesionistas sean peores de lo que muchos –incluso ellos mismos– esperaban no significa que la mayoría de los catalanes hayan expresado su deseo de permanecer en España: el independentismo siguen gozando de mayoría de escaños y probablemente de votos en unas elecciones donde su mensaje ha sido más claro y desacomplejado que nunca.
¿Es sostenible a medio y largo plazo el actual statu quo de Cataluña y España con una parte muy importante de los catalanes reclamando la independencia, otra parte no viéndola con malos ojos y otra, bastante más pequeña, rechazándola de frente? No lo creo.
Los motivos del auge independentista
Aunque el independentismo catalán, como todo movimiento social y político amplio, sea un batiburrillo de agendas políticas y económicas muy dispares –desde la extrema izquierda antisistema a la burguesía catalana–, ha sido tradicionalmente amalgamado por dos factores: por un lado, la muy peligrosa ambición de querer construir y planificar desde el Estado propio una “nación” que encaje dentro de los estrechos y procustianos moldes lingüísticos, culturales y sociales del esencialismo nacionalista; por otro, los potenciales beneficios que suponía presentarse como un bloque más o menos compacto a la hora de negociar con el Gobierno central sobre cuestiones que nada tenían que ver con el núcleo del mensaje nacionalista (por ejemplo, la transferencia de las competencias de Educación y Sanidad a las autonomías o el cambio de modelo de financiación).
El tacticismo llevó al nacionalismo catalán a asociar ambos elementos como indisociables con tal de reforzar las coaliciones internas y buscar sinergias electorales: la transferencia de la Educación dejaba de ser una vía neutra de mejorar la provisión del servicio estatal para convertirse en un instrumento de construcción y adoctrinamiento nacional (como, por otro lado y dicho sea en justicia, sucede en distintos grados con todos los sistemas de educación pública); y el “Pacto fiscal” no nació como una forma de buscar una modelo de financiación más sensato sino como una ocasión para negociar en pie de igualdad con Madrid y de denunciar el sangrado fiscal del pueblo catalán. De este modo, uno se ha podido encontrar con independentistas de ultraizquierda que defienden la necesidad de una activa ayuda externa desde los países ricos a los pobres (por ejemplo, desde Alemania a Grecia) abogando por cortar de inmediato el “expolio” que los gobiernos extremeño o andaluz practican al catalán, y con liberales nada nacionalistas y partidarios de la educación libre que se tenían que definir como “nacionalistas moderados” por cuanto consideraban a CiU el instrumento más adecuado para lograr objetivos políticos o económicos razonables como la descentralización tributaria.
A su vez, los enemigos de la descentralización (nacionalistas españoles o no) han abrazado rápidamente la táctica nacionalista catalana por cuanto les permitía oponerse a medidas sensatas (la descentralización) so pretexto de defender la unidad de España. Como si un país donde la provisión pública de los servicios de educación, sanidad o justicia esté en manos de la Comunidad de Madrid, de la Región de Murcia o de la Generalitat catalana sea necesariamente menos país que otro más jacobino donde está concentrada en manos del Ejecutivo central. No es verdad: pero extender esa confusión les ha sido muy conveniente a unos y a otros en su particular tira y afloja identitario y competencial.
Hasta el momento es evidente que la táctica le ha salido mucho mejor al nacionalismo catalán, por cuanto año tras año ha ido ganando en competencias y apoyo popular. Pero el coste de semejante maniobra ha sido enorme en términos de convivencia entre españoles y, también, entre catalanes.
Socavando la convivencia
En nuestras hiperestatalizadas sociedades occidentales, en las que se confunde sociedad con Estado, los movimientos secesionistas son observados ya en sí mismos con profundo recelo: que una persona se quiera separar de otra parece estar trasladando el mensaje de que no desea convivir con ella. Fijémonos en que, en tanto en cuanto el ser humano ha sido capaz de minimizar los enfrentamientos y las guerras ampliando sus círculos de confianza desde el clan familiar hasta la sociedad abierta con unos valores mínimos compartidos, el mensaje de “me quiero separar de ti” suena a priori muy duro e incluso amenazante. En realidad, no debería serlo, pues podría venderse de otro modo más inteligente y digerible para todos: “creo que es más eficiente para todos si administro ciertos asuntos por mi cuenta aunque sigo teniendo toda la intención y el interés del mundo en continuar conviviendo y cooperando pacíficamente contigo”.
Sucede que si el ya de por sí duro mensaje separatista lo canalizamos a través del discurso nacionalista –consistente en exaltar, fabricar e incluso despreciar las diferencias–, el cóctel se vuelve simplemente explosivo e inmanejable para ambas partes. Los españoles tienden a observar al nacionalismo catalán como el típico chulito marrullero de barrio que se cree superior al resto de la vituperable plebe y que está dispuesto a generar continuamente conflictos para reivindicar su estatus de superioridad. El natural mecanismo de defensa de muchos de estos españoles ha sido unirse en su desprecio contra el marrullero de barrio, marginarlo, tratar de pararle los país y de o bien encarcelarlo con una camisa de fuerza o bien expulsarlo de la ciudad.
Las tensiones se han ido, pues, realimentando: el nacionalismo catalán lo ha tenido muy sencillo para resucitar y avivar la imagen de una sociedad española opresora de una Cataluña expoliada y, a su vez, gran parte de los españoles (que en su mayoría ni siquiera cabe tildar en propiedad de nacionalistas) han ido cultivando el cada vez más explícito deseo no ya de mantener a Cataluña por la fuerza dentro de España (como tradicionalmente había defendido el nacionalismo español), sino de darles una patada en el culo a los catalanes para así librarse del ‘cáncer’ que supone su sempiterno discurso victimista y frentista. Un expansivo odio mutuo que no sólo se reproduce entre Cataluña y el resto de España, sino dentro de la propia Cataluña. Como digo, puede que, con su táctica de asociar la identidad catalana a la secesión política, el nacionalismo catalán haya logrado un mayor autogobierno y estar más cerca de la independencia de lo que jamás habría soñado, por la ruptura de la convivencia y los costes que ello entraña han sido (y amenazan con seguir siendo) simplemente devastadores.
Los costes de la independencia
Si bien, tal como he manifestado al comienzo, creo que política y económicamente un mayor número de Estados independientes es preferible a un menor número, no conviene caer en el error de pensar que el proceso de secesión, especialmente en las muy tensionadas condiciones actuales, está libre de costes. En sí mismo, la creación de un aparato estatal nuevo entraña costes e incertidumbres de transición, adaptación y consolidación muy importantes; pero si ese nuevo Estado catalán surge del deliberado enfrentamiento con los órganos del Estado español, con la sociedad española y con una parte (aunque sea pequeña) de la sociedad catalana, entonces los costes y las incertidumbres ya se vuelven siderales. Es simplemente suicida –para ambas partes– iniciar un largo camino hacia un destino incierto en el que todos van a tratar de apuñalarse por la espalda al más mínimo despiste. Basta apuntar, y con esto creo decirlo todo, que nadie con dos dedos de frente descarta la posibilidad (aunque sea remota y desde luego indeseada por todos) de que el actual proceso separatista degenere en una guerra civil (o, al menos, en una invasión militar de Cataluña): estando ese flanco abierto, se entenderá el grado de absoluta incertidumbre (para mal) en el que nos movemos.
A buen seguro, pues, la independencia de Cataluña, tal como está planteada hasta la fecha, acarrearía costes sociales y económicos muy importantes. Internamente, el comercio y la cooperación entre catalanes y españoles sufriría un fuerte retroceso por la natural animadversión que despertaría, entre unos y otros, tratar con el contrario; todo lo cual sólo destrozaría aún más las bases del actual tejido empresarial de Cataluña y España. El tan creciente como absurdo boicot a los productos catalanes es sólo una exteriorización de unos comportamientos que irían a más en ambos lados sin darse cuenta de que cada uno de ellos se estaría disparando directamente en sus propios pies: básicamente porque a) la cadena de valor de los productos catalanes no está concentrada toda ella en Cataluña, sino esparcida por toda España y b) los catalanes importan productos españoles gracias a las rentas que obtienen de los productos catalanes que nos venden. Todo ello por no hablar de los eventuales controles fronterizos, aranceles y expropiaciones mutuas de empresas que, no por descabellados y antieconómicos, dejarían de imponerse en ambas lados al menos por un tiempo.
Externamente, no sólo es probable que Cataluña fuera excluida del mercado común y del euro (con todo lo que ello perjudicaría a Cataluña… y a España: ¿o creemos que una depreciación de la divisa catalana del 70% no daría lugar a un pauperizador dumping sobre la industria española), sino que la inversión exterior saliera despavorida de un país donde el cambio de fronteras, el contexto empresarial y los repagos de deuda no están sometidas a un proceso diáfano, pactado y pacífico, sino que son fruto de las amenazas y del enfrentamiento mutuo.
No es difícil comprender cómo la ruptura del mercado interior y exterior daría lugar a una fuerte caída del PIB que sólo dificultaría todavía más la negociación sobre las condiciones de la secesión y añadiría (aún) más incertidumbre al proceso.
Regresemos al seny
Todo lo anterior me conduce a una sola conclusión: la independencia, tal como se ha planificado hasta la fecha, ni toca ni conviene a ninguna de las partes. Máxime cuando existe una vía mucho más sensata para todos que sin duda serviría para desactivar durante un tiempo el proceso secesionista (como ha hecho con una parte del nacionalismo vasco): aceptar el famoso ‘Pacto fiscal’ como una oportunidad para que toda España camine hacia un modelo de financiación muchísimo más descentralizado que el actual.
La descentralización fiscal no sólo conviene a los ciudadanos de Cataluña, sino a los de otras regiones como Baleares o, con mucha mayor claridad, Madrid, contribuyentes netos de nuestro muy socialista sistema de financiación autonómico. Sé que muchos opinan que la balanza fiscal de Cataluña no es negativa, sino positiva, y no oculto la existencia de argumentos de peso (aunque insuficientes a mi juicio) para sostener tal visión; pero si así fuera, ¿qué argumentos pueden restar para oponerse a una descentralización tributaria que reduciría los ingresos del gobierno catalán e incrementaría los del resto de autonomías?
Es más, esta descentralización fiscal no sólo beneficiaría a las “regiones ricas” sino a medio y largo plazo a las más pobres como Andalucía y Extremadura, las auténticas receptoras netas del actual modelo: ha sido el terrible error intervencionista de creer que estas regiones necesitaban de un mayor gasto público para desarrollarse el que ha llevado a inundar sus administraciones con un dinero que sólo ha servido para consolidar una casta gobernante y funcionarial mastodónticas y corruptas, así como una economía privada encorsetada con nulos incentivos para abrirse al mercado, bajar impuestos y competir –como lo hacen otras regiones mucho más pobres del planeta– en pie de igualdad con las zonas más ricas de España. ¿Qué incentivos tienen los ciudadanos de ciertas partes del país a volverse menos socialistas con tamañas redistribuciones de renta a su favor?
Uno de los mayores errores que ha cometido el Gobierno de Rajoy en este primer año de legislatura (y ya es difícil que sobresalga alguno) ha sido cerrarse en banda a descentralizar de verdad el modelo de financiación autonómica por el simple hecho de que la iniciativa surgía del nacionalismo catalán (olvidando que peticiones similares han nacido desde las sedes madrileña y balear de su partido). Desde luego, no es un error del todo incomprensible habida cuenta de la ideología (socialista) y de los intereses regionales (Junta de Andalucía, que no sociedad andaluza) que defiende su nefasto ministro de Hacienda, pero es un error que ha tensionado innecesariamente la cuerda y que, pese a las parciales lecturas de los recientes comicios catalanes, ha dado alas al independentismo. ¿A qué brillante estadista del PP se le ocurrió el movimiento de lanzar a los brazos del independentismo nacionalista a todos aquellos catalanes que defienden la sensatísima descentralización fiscal?
El PP, si aspira de algún modo a que España salga unida y no hundida de la crisis, debería rectificar ese tremendo error y, por estrambótico que pueda parecer, evitar un acuerdo de gobierno entre CiU y ERC invistiendo a Mas presidente y renegociando todo el modelo español de financiación (no sólo el de Cataluña) a cambio de que CiU abandone, por el momento, su deriva secesionista. Tiempo habrá en el futuro –después de la crisis, con los ánimos más calmados y de manera más consensuada– de plantear un cada vez más inevitable referéndum sobre la secesión no ya de Cataluña como un bloque unitario y trascedente, sino, si de verdad el nacionalismo se atreve a jugar esa carta, de cada una de las provincias o comarcas que ahora mismo componen Cataluña. En estos momentos, la ruptura violenta no conviene a casi nadie, pero consolidar el endeble e indeseable statu quo, tampoco.








noviembre 26th, 2012 a las 22:38
Es curioso, pero yo en este tema coincido con el PSC y el federalismo,incluida la descentralización fiscal y judicial.
noviembre 26th, 2012 a las 22:43
Se me olvidaba, yo soy de Madrid…
noviembre 26th, 2012 a las 23:17
En cualquier caso creo que esto del pacto fiscal a estas alturas de la película llegaría tarde, se ha abierto la caja de Pandora y se ha cerrado con llave la de la lógica, se ha hecho de la política cuestión de tripas por ambas partes….
noviembre 26th, 2012 a las 23:44
Estimado Doctor:
Antes de nada, quiero expresarle mi reconocimiento personal a su labor en todos los ámbitos en los que los desarrolla, así como mi declaración de liberal ortodoxo en todos los campos de la vida.
En relación a su artículo sobre la consecuencias de los resultados de las elecciones catalanas debo decir que me parecen excesivamente economicistas en detrimento de una lectura mucho más puramente filosófico-política, como creo que es el caso que nos ocupa, pues en el órdago que nos ha presentado el Sr. Más nos jugamos sencillamente la esencia democrática. El liberalismo es ante todo una ideología política que se origina en doctrinas sobre la sociedad.El liberalismo tiene por lo tanto un origen fundamentado en la moral, en el derecho, en la política, no en la economía, el liberalismo es simplemente eso, una doctrina política, ética y moral para explicar el orden social, que tiene como valor organizador del orden social la libertad del individuo.
Esto me lleva a deducir que en el análisis realizado por usted se peca, por omisión, de estos aspectos que entiendo absolutamente necesarios para entender que por encima de una voluntad determinada de personas se encuentran los principios y valores democráticos a los que no debemos renunciar, ni mucho menos, desistir. El liberalismo tiene como principios del orden político: El Estado De Derecho, a través de la promulgación de Leyes generales, universales y abstractas, El orden Constitucional y Un gobierno limitado. Para el caso que nos ocupa, entiendo que lo que está en juego en este asunto es el orden Constitucional.
¿Son las Constituciones un corsé, una camisa de fuerza para las democracias? ¿Qué quiere decir esto?. Todos sabemos lo que entendemos cuando hablamos del texto constitucional, o sea, el libro escrito donde explícitamente se catalogan las distintas normas que lo constituyen. Pero lo que le da sentido, vigor y valor es el hecho de que dentro se encuentran normas y/o principios del orden constitucional, es decir, normas que permiten sostener, mantener o estructurar otras normas y otras áreas de la vida civilizada en común. Por eso, los principios constitucionales deben de ser defendidos y protegidos de cualquier otra norma y además debemos de saber que dichos principios no son sólo aquellos que son aprobados por los legisladores en las asambleas constituyentes. Los principios constitucionales son, también, aquellos que ellos descubren que tienen vigor y vigencia en la sociedad como principio constitucional. En otras palabras, Las Constituciones son la propia esencia del ser democrático pues sin ellas no hay manera de “jugar” a ser demócratas. Cualquier persona que entienda las Constituciones políticas democráticas como limitadoras de la voluntad de un “poble”, está negando la propia democracia a ese mismo “poble”, “herria” o pueblo, pues sería como entender que las reglas de un juego son limitadoras del ejercicio del mismo por parte de los jugadores, cuando en realidad, sin ellas no podría existir ese juego. ¿Alguien entendería que el reglamento del futbol limita el ejercicio del mismo a los jugadores? Sin reglamento se podría jugar, por supuesto, pero entonces no lo llamaríamos fútbol. Lo que ha pretendido, y estoy seguro que pretende el Sr. Más, es simplemente cambiar el reglamento en mitad del partido, que el fuera de juego no exista más que para los demás (permítaseme el quiasmo), que cualquier patada sufrida por este señor en cualquier zona del campo sea penalty, en definitiva, jugar a otra cosa pero no a fútbol, acabar con la democracia saltándose las reglas de la misma, lo que constituye su propia esencia. La democracia no es un puramente procedimentalista, por mucho que se esfuercen algunos, es substantivista, aquellos que no respeten o atenten contra alguno o algunos de sus principios democráticos,simplemente no merecen el reconocimiento,comprensión, ni el amparo de los demás.
noviembre 27th, 2012 a las 3:05
Yo creo que esto es un problema que lleva enquistado demasiado tiempo y que ya toca solucionarlo.
El estado español es un estado fallido, socialmente (muchos ciudadanos no se sienten reconocidos en el), politicamente y también económicamente, como además es un estado multicultural me parece que la única solución es el reset y empezar por el principio.
Democracia directa, referendums, .., monarquía o república, estado federal, confederal o seguir con el sistema autonómico. Ya toca que la sociedad civil decida que modelo de estado quiere, y sólo se me ocurre hacerlo de forma democrática.
A partir de ahí muchos problemas se resolverían y nos podríamos poner con lo urgente, que sea también la sociedad civil la que tome el poder por primera vez en nuestro país, .., que ya toca. Un país donde 2-3 partidos políticos y el IBEX 35 se reparten el poder y lo ostentan de forma totalitaria y corrupta.
Si después de esto nos encontramos con que los ciudadanos catalanes, vascos, gallegos, asturianos, …, etc no quieren formar parte de España pues a respetar su opinión
noviembre 27th, 2012 a las 8:10
Estimado Carlx: España se configuró como nación política de ciudadanos,en su comprensión moderna,a lo largo del s. XIX, como consecuencia de las revoluciones liberales que se iniciaron en EE.UU y Francia en los albores del S.XVIII.
“La revolución liberal trae consigo el significado político moderno de nación política, se trata de la asociación voluntaria de ciudadanos soberanos, la nación se constituye a partir de la voluntad de los ciudadanos de vivir juntos, es una comunidad política que no prejuzga la existencia de una comunidad lingüística o cultural. A remolque y como reacción al racionalismo que entraña esta concepción política de la nación surge en Alemania de la mano de Herder y de Wilhelm von Humboldt el concepto romántico de nación: una comunidad de lengua, de cultura y de tradición. Y aunque los citados concibieran la nación cultural encuadrada todavía en ideas humanistas, las guerras napoleónicas y la oratoria de Fichte, en sus discursos a la nación alemana, la transformarán en algo radicalmente distinto: toda nación cultural tiene derecho a ser la matriz única y exclusiva de una nación política y convertirse en Estado.A partir del último tercio del siglo XIX se va produciendo en Europa la fusión de los dos, en principio tan contrapuestos, conceptos de nación: la tendencia a fungir en una sola idea la nación política y la nación cultural, la idea de que el territorio definido por la nación política debe ser el mismo que el territorio definido por una nación cultural y etnolingüística.
De esta fusión nacerán las tragedias europeas del siglo XX, las dos guerras mundiales, la idea de autodeterminación wilsoniana, matriz de la que surgen nuevos Estados nacionales que arrastran en su interior la imposibilidad del ideal, lo que servirá incluso a Hitler poder reclamar la vuelta al Estado nacional, ahora imperio, de los Sudetes checos, y también nacerán las últimas guerras balcánicas desgraciadamente resueltas sobre el principio de sólo una nación cultural como nación política sobre un único territorio.
Dejando, sin embargo, de lado la situación en la que han quedado los Balcanes, es posible afirmar que el desarrollo democrático de la mayoría de Estados europeos tras las Segunda Guerra Mundial ha ido en la línea de recuperar el concepto y la idea de la nación política, constituida por ciudadanos antes que por una comunidad lingüística o cultural. Y es posible afirmar también que la prueba de la democracia de estos Estados europeos consiste precisamente en su capacidad de mantener esa idea de que lo que constituye la nación política son los ciudadanos en cuanto tales, y no en cuanto hablantes de una determinada lengua, no en cuanto profesos de una determinada religión, no en cuanto portadores de unos determinados usos y costumbres.
Dicho de otra manera: la calidad democrática de los Estados europeos se mide y se medirá en su capacidad de garantizar y promover la heterogeneidad social, el único contexto en el que puede surgir y desarrollarse la libertad individual. Por eso, la calidad democrática de España, en su conjunto y en cada una de sus partes, radica precisamente en su pluralismo. Claro que España es plural, pero no más que lo son Cataluña o Euskadi. Claro que España es plurilingüe, pero no más que Cataluña o Euskadi. Claro que España es plurinacional, pero no lo son menos Cataluña y Euskadi, pues la plurinacionalidad de España se debe a que existen muchas personas que se sienten pertenecientes a la nación cultural catalana, y a la nación cultural vasca, al igual que en Cataluña y en Euskadi existen muchas personas que se sienten pertenecientes a la nación cultural catalana y a la española, a la nación cultural vasca y a la española. Y la gran conquista de la España constitucional es haber sabido constituirse como nación política con capacidad de hacer sitio, además de a la nación cultural española, a otras naciones culturales, haciendo de todos los que las habitan ciudadanos de nacionalidad española, nacionales de la nación política que es España.
Es posible clarificar la palabra nación y señalar, de forma analítica y crítica, sus distintos significados. Ello permite recuperar la dignidad política del término a partir de sus raíces liberales: nación como asociación voluntaria de ciudadanos soberanos.
Y de la misma forma es posible clarificar la palabra federación: en palabras de Hamilton, una mejor unión, en contraposición a la confederación, que siempre es vía hacia la separación. Suiza persiste porque de ser confederación, a partir de 1860, ha ido dando pasos para ser una federación, y EEUU sigue existiendo porque los federados unionistas se enfrentaron a los confederados secesionistas en la guerra llamada de secesión, también en los años 60 del siglo XIX. Y la ganaron.
La federación subraya y consolida la unión, la confederación abre la puerta a la separación. Maragall quería una confederación para Cataluña, pero intentó venderla usurpando el término federación. Y así nos va.”
Texto extraído de un artículo de Joseba Arregi.
noviembre 27th, 2012 a las 10:03
Muy buen artículo, muy sensato, eso no es común últimamente en la prensa madrileña que me parece mucha más irracional que la prensa catalana en ese tema. Lo dice un extranjero que lleva años aquí. Cuanto más pequña una comunidad política mejor para las libertades de los individuos.
Sin considerar las manipulaciones tácticas y partidistas de cada uno: españolistas y separatistas. Todo el tema del separatismo viene del famoso pacto fiscal, propuesta de CiU que el PP rechaza, lo que ha sido un tremendo error económico y político. Ahora no sólo los que apoyan al referendum son mayoritarios sino que los independentistas lo son tambien, y además estan desacomplejados.
Donde no coincido es sobre las consecuencias economicas de una independencia catalana. Yo creo que sería positiva para España y Cataluña a medio y largo plazo si bien es cierto que al principio la transicion puede salir cara.
noviembre 27th, 2012 a las 10:17
Profesor Rallo.
Creo que desde el punto de vista liberal el boicot es defendible y puede ser útil. Entendiendo, por supuesto, a éste como una segregación libre de las compras que uno hace valorando determinadas circunstancias anómalas. Es posible que me equivoque y a la larga me perjudique, pero yo prefiero ir a la panadería del barrio que me queda más lejos con tal de no aguantar al desagradable y antipático tendero que esta junto a mi casa.
Este sería un espaldarazo dado con un paseo, realmente con la cartera, que favorecería al vecino amable y puede que hiciera reconsiderar su actitud al vecino huraño.
En definitiva, la democracia de la cartera me parece tan genuina como la de los pies. O acaso la emigración no tiene sus costes, sus grandes inconvenientes, a demás de no ser una garantía de que uno acierte al emitir el voto.
Muchas gracias.
noviembre 27th, 2012 a las 11:04
En cuanto a la idea de renegociar el modelo de financiación estatal y autonómico y hace extensible el modelo de pacto fiscal vasco, incurriríamos en un agravio y perjuicio para aquellas comunidades más pobres o con menos PIB. Aquí os dejo un modelo sencillo y más o menos novelado pero suficientemente claro y expresivo confeccionado por Rafael Iturriaga.
“Imaginemos un país, una ínsula llamada, como la cervantina, Barataria cuya población se dividiera (para simplificar al máximo) en dos únicos pueblos: Villarriba y Villabajo con 50 habitantes cada uno, e idéntica extensión.
Supongamos también que el PIB (la riqueza) de la isla es de 1.000€ y que, como ocurre frecuentemente, se reparta de un modo desigual: un 75% (750€) en Villarriba y el resto (250€) en Villabajo.
La recaudación por impuestos vamos a fijarla en un 10% del PIB, es decir en 100€.
INSULA BARATARIA
SUPERFICIE: 100 Km2
MUNICIPIOS: 2 (Villarriba y Villabajo) con igual superficie (50 Km2)
HABITANTES: 100 (50 en cada municipio)
PIB: 1000€ (750€ en Villarriba y 250€ en Villabajo)
PRESIÓN FISCAL: 10% PIB
Supongamos que en un momento dado se hizo cargo del gobierno de la isla un político imaginativo y autonomista (Sancho Panza) que procedió a una descentralización del gasto al que denominó “Estado de las Autonomías de Barataria”.
Veamos lo que sucedió antes, durante y después del gobierno de Sancho Panza.
Antes, en un modelo centralista, el Gobierno recaudaba todos los impuestos (100 €) y ejecutaba todo el gasto público, cuya distribución bien podría ser mas o menos como ésta:
HACIENDA CENTRALIZADA
GASTOS INGRESOS
Funcionarios……6 Tributos…100
Policía……….20
Sanidad……….50
Carreteras ……24
TOTAL 100€ 100€
RATIOS: Gasto sanit. X habit.= 0,5€
Gasto carret. X km2 = 0,24€
Con Sancho Panza, el Gobierno siguió recaudando 100€ pero se transfirieron la Sanidad y las Obras Públicas (carreteras, por simplificar) a los poderes locales de Villarriba y Villabajo. Como el gasto en Sanidad era 0,5€ por habitante y las obras se distribuían en proporción al territorio, las transferencias se efectuaron por igual a los dos pueblos.
HACIENDA DESCENTRALIZADA
ADMINISTRACIÓN CENTRAL
GASTOS INGRESOS
Funcionarios………4 (-2) Tributos… 100
Policía …………20
Transferencias……76
TOTAL 100€ 100€
11
VILLARRIBA
GASTOS INGRESOS
Funcionarios…..1 Transferencias… 38
Sanidad…….. 25
Carreteras …. 12
TOTAL 38€ 38€
VILLABAJO
GASTOS INGRESOS
Funcionarios…. 1 Transferencias….38
Sanidad………25
Carreteras …..12
TOTAL 38€ 8€
Veíamos que en un régimen de autonomía de gasto y financiación por transferencias se mantienen los ratios de gasto por habitante o por km2, es decir, según necesidades, por lo que, concluiremos, la descentralización administrativa no acarrea, por sí misma, ninguna discriminación.
VI VILLARRIBA HACE CONCIERTO
El Partido Nacionalista Villarribense, movido por sutiles reivindicaciones de agravios cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, consiguió convencer a Sancho Panza, no sólo de las virtudes de la descentralización y de la autonomía política de los pueblos a través de los clásicos argumentos de la subsidiariedad y todo eso, sino de que un pueblo en concreto, el suyo, Villarriba, necesitaba para vivir en paz con sus viejos fantasmas un régimen fiscal privativo en el que recaudara sus propios impuestos y
aportara, según su peso, los importes correspondientes a la administración central por los servicios no transferidos y por supuesto, a un “fondo de solidariedad” que se determinará políticamente. A este innovador sistema le denominaron “Concierto Económico” o Pacto Fiscal.
VILLARRIBA PAGA SEGÚN CONCIERTO
ADMINISTRACIÓN CENTRAL
GASTOS INGRESOS
Funcionarios…..4 Tributos…………… 25
Policía ……..20 Cupo Villarriba ……. 20
Transferencias..21 Serv. no trans….. 12
Comunes… 13 Fondo solidario……8
Fondo sol.. 8
TOTAL 45€ 45€
VILLARRIBA
GASTOS INGRESOS
Antes Ahora Variac.
Cupo…….. .0 20 +20 Tributos concertados 75
Funcionarios 1 3 +2
Sanidad……25 33 +8
Carreteras ..12 19 +7
TOTAL 38 75 +37 75€
Gasto sanit. X hab.= Antes 0,50€ ahora 0,66€
Gasto carret. X km2= 0,24€ 0,38€
VILLABAJO
GASTOS INGRESOS
Antes Ahora Variac.
Funcionarios….1 1 = Transf. común …….. 13
Sanidad……..25 20 -5 Fondo solidaridad…….8
Carreteras ….12 0 -12
TOTAL 38 21 -17 21
Gasto sanit. X hab.= 0,50$ 0,40$
Gasto carret. X km2 = 0,24 $ 0
Vemos, pues, que, en ausencia de un mecanismo de compensación solidaria, el sistema de Concierto resulta sumamente rentable para aquellas comunidades cuyo PIB (que es el factor determinante de los ingresos tributarios) sea superior a la media. Las comunidades ricas, para entendernos. Y sumamente negativo para las comunidades mas pobres. En el ejemplo, Villabajo, ni aún recibiendo el 100% del fondo de solidaridad,
tendría capacidad para afrontar inversiones en obra pública que (se supone) quedarían postergadas ante la acuciante necesidad de financiar en la medida de lo posible el sistema sanitario.
Este fondo de solidaridad que debería quedar en manos de la administración central para aplicarlo allá donde existan necesidades, se determina de un modo político ¿Cuánto?.
En nuestro modelo, sumamente sencillo, para el mantenimiento de las ratios de gasto s/necesidad (habitante o superficie) es decir, para evitar la discriminación, el fondo tendría que ser de 25€, lo que sumado a la financiación de los servicios no transferidos (12€) elevaría el cupo hasta los 37€, cupo que descontado del total de tributos recaudados (75€) dejaría un remanente para gasto en Villarriba de 38€, es decir, exactamente lo mismo que antes del Concierto.
La moraleja del asunto es que, salvo que se demostrara que este particular régimen de autonomía fiscal implique, “per se” una mejora en la eficacia recaudatoria que eleve la presión fiscal en la “zona concertada” (por ejemplo, de un 10% a un 15% del PIB) de modo que se incremente el total de recursos disponibles para su posterior distribución “solidaria”, el sistema concertado, de suyo, no supone sino una merma de la capacidad
distributiva de la Administración Central, algo que operará siempre a favor de las regiones mas ricas (que recaudan en función de su PIB) y en contra de las mas pobres (que reciben según su necesidad).
Esta limitación a la posibilidad de que la administración central pueda realizar políticas solidarias allá donde hagan falta (con independencia de los recursos que la zona receptora genere) necesita, entonces, ser compensada mediante el establecimiento de un fondo de solidaridad que, naturalmente, no será ya fruto del albedrío político del decisor
central, ni tampoco de una negociación entre éste y el representante (peticionario) de la comunidad necesitada, sino entre el regulador central y la comunidad a la que “toca” aportar.
Sea cual sea el resultado de esta negociación, es evidente que nunca coincidirá con una
de estas dos posibilidades (en el modelo):
Fondo 0: no hay solidaridad ninguna
Fondo 25: solidaridad plena, pero el Concierto deja de merecer la pena desde un punto de vista material (dejamos aparte su valor simbólico-político). En consecuencia, según resulte en cada caso el “tira y afloja”, el acuerdo se alcanzará en una cifra que asegure, …¡ASEGURE! algún tipo de ventaja financiera para la región concertada, es decir, algún valor (> 0 < 25) con lo que la discriminación, menor o mayor, está servida.
CONCIERTO GENERAL
Supongamos, entonces que, espantado ante tamaña injusticia, Sancho Panza decidiera atender las quejas del "honorable" representante de la comunidad de Villabajo y generalizar el sistema de Concierto… ¿Qué pasaría? ¿Terminarían así las discriminaciones?
Naturalmente, si cada uno se financia a través de su propio concierto, tal vez deje de tener sentido el fondo de solidaridad, no?
CONCIERTO PARA TODOS (sin fondo de solidaridad)
ADMINISTRACIÓN CENTRAL
GASTOS INGRESOS
Funcionarios……4 Cupo Villarriba ….12
Policía ………20 Cupo Villabajo …. 12
TOTAL 24€ 24€
VILLARRIBA
GASTOS INGRESOS
Antes(H.D.) Antes(C1) Ahora
Cupo………… 0 20 12 Tributos concertados ..75
Funcionarios…. 1 3 4
Sanidad………25 33 38
Carreteras……12 19 21
TOTAL 38€ 75€ 75€ 75€
VILLABAJO
GASTOS INGRESOS
Antes(H.D.) Antes(C1) Ahora
Cupo…………..0 0 12 ? Tributos concertados . 25
Funcionarios….. 1 1 1
Sanidad……….25 20 12
Carreteras ……12 0 0
TOTAL 38€ 21€ 25€ 25€
¡Oh espanto! Villabajo, aún a pesar de pasar de "recibir" 21€ a "recaudar" 25€, al tener que pagar un cupo por los servicios no transferidos de la Administración Central de 12€ se arruina cada vez más.
Lo que nos conduciría, nuevamente, a plantearnos la necesidad de una transferencia solidaria de recursos, pero ahora, en un escenario de total autonomía político-financiera entre comunidades, ¿Quién negociará con quien? Suponemos que un operador central (el denostado "estado" a cuyo cargo se encuentra el cada vez mas arrepentido Sancho Panza) no tiene "preferencias políticas inconfesables" y reparte los recursos públicos más o menos eficazmente allá donde considera que se necesitan. Pero si la solidaridad distributiva queda, ahora, en manos de unos
negociadores (el de Villarriba y el de Villabajo) con intereses contrapuestos… ¿Hasta dónde llegará la solidaridad?"
Análisis de Rafael Iturriaga.
El sistema de Concierto entraña, en una situación de comunidades con un PIB desigual, un evidente privilegio que, no obstante, resulta social y políticamente soportable mientras se trate del privilegio de unos pocos, verdaderamente pocos y por lo tanto inasumible para el liberalismo. Claro que todo esto solo le importará a aquellos que consideren a España una nación de ciudadanos libres e iguales ante la Ley. El sistema concertado resultaría inviable, por injusto, si se generalizara. Hé ahí la demostración de su carácter privilegiado y por lo tanto injusto. Tal vez porque tras las formalmente democráticas reivindicaciones de los nacionalistas vascos y catalanes moderados se intuyen sombras siniestras, puertas que no deben ser abiertas, tabúes que nadie osa tocar …
noviembre 27th, 2012 a las 11:47
Sí, llevar a cabo el boicot es defendible desde un punto de vista liberal; al igual que lo es considerarlo un error.
noviembre 27th, 2012 a las 12:55
Entiendo su idea de organización territorial y me parece muy buena. El problema es que, lo que usted propone, no se parece en nada a lo que propone el nacionalismo.
“Uno de los mayores errores que ha cometido el Gobierno de Rajoy en este primer año de legislatura (y ya es difícil que sobresalga alguno) ha sido cerrarse en banda a descentralizar de verdad el modelo de financiación autonómica por el simple hecho de que la iniciativa surgía del nacionalismo catalán (olvidando que peticiones similares han nacido desde las sedes madrileña y balear de su partido).”
El problema aquí es que CiU no buscaba un nuevo modelo de financiación para toda España, sino que fueron con la idea de un acuerdo bilateral y una financiación exclusiva para Cataluña. A acabar con el “café para todos”. Es decir, conseguir privilegios sobre el resto como lo han hecho toda la vida. ¡Si hasta llegaron a proponer acabar con todas las autonomías y sólo dejar Cataluña, País Vasco y Galicia!
Su idea del estado federal, por muy razonable que sea, no se parece en nada a las que ha propuesto CiU. Y ellos tampoco se han querido sumar nunca a las propuestas de otras autonomías, sino que han querido ir siempre por libres. ¿Por qué no se sumaron a la reivindicación del corredor mediterráneo hecha por Camps y Valcárcel, y luego hicieron una propia? ¿Por qué criticaron la “realidad nacional” del estatuto andaluz ó la “cláusula Camps” del valenciano? Pues muy sencillo, para hacerse pasar delante de su electorado por un jefe de estado que se reúne con otro, y no parecer un presidente autonómico que se reúne con sus homólogos.
Evidentemente ante eso Rajoy lo que dijo fue “ahora no toca porque sino ninguna autonomía asumirá su deuda” y “todo lo que se os de, también se le dará al resto, así que lo propones en la cumbre de presidentes”. Curiosamente en esa cumbre Mas pasó completamente desapercibido sin decir nada.
Por otra parte, aunque comparto su idea, le pregunto: ¿no cree que habría también que reestructurar las competencias (devolviendo algunas) para que funciones?
Porque por ejemplo, no creo que nos esté sirviendo de nada tener varios cuerpos de policía autonómica, una sanidad pública dividida en 17, un aeropuerto por provincia, ó decenas de televisiones públicas. No le veo en qué mejora la eficiencia. Y tengo la sensación de que, si las autonomías recaudan más, lo van a seguir gastando en eso.
noviembre 27th, 2012 a las 13:03
resultados de la seleccionesautonomicas de 2006 ,con una ABSTENCION de 43,23% y Votos contabilizados: 2.959.027
partidos escaños votos porcentaje
CiU 48 928.511 31.52%
PSC-CpC 37 789.767 26.81%
ERC 21 414.067 14.06%
PP 14 313.479 10.64%
ICV-EUiA 12 281.474 9.56%
C’s 3 89.567 3.04%
resultados de 2010 con un 41,22% de ABSTENCION y Votos contabilizados: 3.152.630
partido escaños votos porcentaje
CiU 62 1.202.830 38.43 %
PSC-PSOE 28 575.233 18.38 %
PP 18 387.066 12.37 %
ICV-EUiA 10 230.824 7.37 %
ERC 10 219.173 7 %
SI 4 102921 3.29 %
C’s 3 106154 3.39 %
elecciones 2012.Votos contabilizados: 3657450 abstencion 30,44%
partido escaños votos porcentaje
CiU 50 1.112.341 30.68 %
ERC-Cat Sí 21 496.292 13.68 %
PSC 20 523.333 14.43 %
PP 19 471.197 12.99 %
ICV-EUiA 13 358.857 9.89 %
C’s 9 274.925 7.58 %
CUP 3 126.219 3.48 %
Para mi lo destacable es que el pscpsoe despues de tanto esfuerzo ha logrado mantenerse y que ciu,a pesar de tanto esfuerzo,pierde menos de 100.000 votantes.
Ecr sube i baixa como la montaña rusa.
Tiempo perdido
noviembre 27th, 2012 a las 13:22
Solo una pega.
La descentralización y competencia fiscal está muy bien. Pero eso supone que en cada territorio (decenas en España y cientos en Europa) se apliquen unas tasas, gravámenes e impuestos distintos y que estos cambien con relativa frecuencia. Es decir, la incertidumbre e inseguridad aumentarían exponencialmente.
¿No sería más practico amplias zonas con las mismas reglas de juego?
noviembre 27th, 2012 a las 13:56
Voy a hacer una pregunta off topic, pero tengo una duda y no quiero quedarme con a curiosidad: en EU la crisis hipotecaria se desató en parte, porque el estado a través de Fanny y Freddie avalaba las hipotecas de los NIJA (not ingress not job o sin ingresos ni trabajo en nuestro idioma) he leído en una entrada en el blog salmón que el estado español al parecer avalaba también las hipotecas que luegon terminaron en los famosos deshaucios. Quisiera preguntar:
1.¿Es verdad eso?
2. ¿Que mecanismo se seguía en España donde no había ni Fannie ni Freddie para dicho aval?
3. ¿Hasta que punto exacto llegaba?
La entrada del blog salmón es “la dura lección de los avales” de Alejandro Nieto Gonzáles. No pongo el link por miedo a que mi comentario se caiga. Me llamó mucho la atención un comentarista que escribió:
“El problema es que ahí hubo de todo. Evidentemente, hubo padres irresponsables que accedieron a avalar como si la operación no entrañase riesgo alguno. Pero también hay casos en los que se puede determinar a primera vista que no estaban facultados para entender los riesgos de firmar el aval”.
Sé que son los menos casos, los que más salen en las noticias (que una persona sea irresponsable voluntariamente no es noticia) pero… ¿por qué en esos contados casos, el banco no se negó? Se supone que una de las labores del banco es asegurarse que el prestatario va a hacer frente a sus obligaciones. Cuando los que avalan no son conscientes del riesgo, tiene que ser muy claro y decirlo”.
Pero claro, a veces se nos olvida que lo que hicieron en los bancos fue dar hipotecas que eran insostenibles, con el respaldo de que si la economía fallaba ellos serían cubiertos por el Estado (mira, otro ejemplo de aval irresponsable). ¿Cómo pueden darse casos en los que el consejo de administración de una entidad (esto va por las cajas) dan un préstamo a un ayuntamiento/gobierno de ellos mismos, con el aval de ellos mismos? Porque no hubo regulación, o ésta tenía unas fugas del tamaño de centrales nucleares”.
En fin, me he quedado un poco confundido sobre cómo era el mecanismo español. (Aquí en México no tenemos mecanismo en lo absoluto o sea que no se vayan a creer que estamos mucho mejor). Pero de todas formas quisera saber más detalles. Mientras más datos exactos me puedan facilitar mejor.
noviembre 27th, 2012 a las 14:36
kajopu
Gracias por tus comentarios
noviembre 27th, 2012 a las 16:07
A pesar de mis denodados esfuerzos tabuladores para poder poner en limpio los datos expuestos anteriormente, me ha sido imposible hacerlo mejor. Lo siento por aquellos que se hayan molestado en leerlo y sobre todo en intentar entenderlo.
noviembre 27th, 2012 a las 17:30
En este caso… profesor… No. No estoy de acuerdo con Ud. NO. no hablo de Cataluña, ni de las consecuencias de que el seny reaparezca o no, sino de los fundamentos en lo que Ud. basa la idea del cómo alcanzar cotas mas altas de libertad.
Estados pequeños no implican necesariamente mayor libertad para los ciudadanos que allí ven. No valen los ejemplos de Hong-Kong, de Singapur, de Liechtenstein,… ni tan siquiera de Suiza.
El primero fue una especie de protectorado inglés, con leyes inglesas. Nunca un proceso libre y democrático surgido de la población de aquellos lares.
En el Segundo, es el resultado intencional de un grupo de personas, ejerciendo una dictadura en la cual se reprimen las libertades políticas y hasta determinadas libertades civiles…. aunque logren altos niveles de renta, seguridad ciudadana y libertad individual en según qué cosas.
Liechtenstein es…. una anacronismo, que vive de ser paraíso fiscal y vender sellos. Y encima no es una democracia en si.
Y Suiza, que es una confederación, no surge por la voluntad de sus ciudadanos de organizarse así, sino por la conveniencia debido a sus debilidades y fortalezas geográficas de organizar una sociedad en la que la defensa mutua lleva a la conveniencia de asociarse y, entonces si, garantizar las esencia de las identidades… pero cediendo la soberanía de todos los estados, a sus ciudadanos a través de una constitución que así lo garantiza por encima de esos mismos estados. Una constitución creada por y para la defensa de la libertad individual y que huye intencionadamente de la creación de estructuras políticas complejas y que se gobierna mayoritariamente a través de referéndums.
Pero, en contraposición a eso nos encontramos con países grandes, enormes en algunos casos, en los que la libertad y la democracia caracterizaron sus mayores periodos de esplendor. Y lo que falló no fue el tamaño del territorio ni lo numeroso de su población, sino la voluntad de esa población por garantizar esas cotas de libertad individual, que en muchos casos, debido a la representatividad política, que cede el poder del pueblo a los partidos, acabó por ahogar la libertad y la democracia.
Me hace gracia aquellos que hablan de lograr mayores cotas de libertad y que luego bendicen hasta la saciedad un estado grande…. No tienen ni idea.
Por tanto, la característica fundamental de una nación liberal conforme a la definición política de la que habla consecuentemente kajopu, no consiste en el tamaño sino en la voluntad de los ciudadanos de dotarse de constituciones garantes de los derechos individuales y de estructuras ligeras que imposibilite la creación de castas políticas y de buscadores de rentas al socaire de dichas castas. Es la organización del Estado la que garantiza o no mayores cotas de libertad y no el tamaño del país ni de su población.
noviembre 27th, 2012 a las 17:51
Kajopu. Una cosa es saltarse las leyes, y en cierta manera eso es lo que pretende Mas, pero porque ya sabe que se puede hacer tal y como demostró Zapatero con el propio Estatuto claramente inconstitucional consentido el atraco por el propio Tribunal que debe impedirlo, y otra muy distinta el modificar las leyes para adaptarse a situaciones nuevas.
Los problemas basicos de este país son dos. La propia Constitución… que cada vez que la leo me da la sensación de que es inconstitucional en si misma, concede derechos distintos a los ciudadanos dependiendo de donde se vivan, y la propia concepción del estado como una división territorial con el fin de “acercar la administración al ciudadano”, como si una Delegación del Ministerio de Industria fuera menos competente que una Delegación de una Junta cualquiera donde el delegado de la misma es un político designado por el poder territorial en vez de un funcionario de alto rango que alcanza supuesto en virtud de sus méritos.
Y eso hablando de aceptar esa concepción, que en si no es mas que una forma de enmascarar lo que en definitiva no era mas que la claudicación de los partidos nacionales a la idea de un estado federal asimétrico del que ya ha hablado sin sonrojarse el propio Felipe González que estuvo allí cuando se redactó esta Constitución.
Si hemos de hacer pues un análisis de lo que hay hemos de empezar por ese principio.
Luego podemos hacer las cuentas del cómo sería la administración del Estado de las autonomías mas justa para todos como Ud. hace, o por el contrario podríamos hacer una reflexión sobre el cómo administramos mejor el territorio para garantizar las mayores cotas de libertad de los ciudadanos y hasta qué punto una raya en el suelo a modo de frontera jurisdiccional puede representar diferencias en el trato entre vecinos por sus respectivas administraciones.
El Estado, a la hora de garantizar derechos individuales y determinados servicios que podamos considerar básicos debe ser uno. Una administración y nada más. Los federalismos, asimétricos o no, a la alemana o a la suiza, a la americana o a la que sea, porque otra cosa que deben explicar los federalistas es qué funciones corresponderían a los estado y cuales no, y por ello insisto en la cuestión de la Republica Federal de Alemania, no pueden imponer restricciones, como pasa en los EEUU, al comercio, imponiendo tasas o normativas excluyentes, ni limitaciones al uso de la lengua, ni límites a la libertad educativa.
¿Es eso lo que pretende el PSC? Me gustaría que alguien del PSOE me respondiera.
Y es que una vez eliminado el factor de división arbitraria territorial por el que unos ciudadanos tienen derechos y servicios distintos en función del territorio en el que viva, el problema de la gestión de los dineros públicos sería mucho más fácil.
En algún otro lugar he defendido una organización estatal basada en un estado fuerte centralizado, garante de los servicios básicos, y el único capaz de legislar sobre los derechos fundamentales y libertades individuales, y otro nivel, el territorial circunscrito a los ayuntamientos que son la verdadera “administración cercana al ciudadano”, pero que administra las cuestiones de orden público, los espacios públicos, las calles, las ordenanzas municipales, los servicios de saneamiento, basuras, aguas… todo aquello que es fundamental para la organización de la vida dentro del municipio. Nada más. Y, por supuesto…. el ayuntamiento gestiona todo ello gracias a los impuestos con que grave a sus ciudadanos.
Y el Estado recauda los impuestos con los que garantice esos servicios que se consideran esenciales e iguales para todos, es decir, sanidad y educación como más representativos y que, en opinión de un liberal, deberían ser gestionados de manera privada a través de cheques.
noviembre 27th, 2012 a las 18:54
Bastiat
Parece que de decantas más por un modelo de estado parecido al francés, y está bien, indudablemente a ellos les fue muy bien así. El problema es que en España no tenemos ese sentimiento de nación que tienen ellos desde su revolución, y puede que sea precisamente por eso, por no haber luchado por ello, nos lo dieron hecho desde la dictadura, nos impusieron una monarquía parlamentaria y un estado de las autonomías en el que cree cada vez menos gente y que evidentemente no es viable.
Hay dos formas de cambiarlo, la aconsejable es la democrática.
noviembre 27th, 2012 a las 19:19
Estimado Bastiat:
Mi intención con la aportación que he realizado sobre la posible implantación de un modelo de financiación tipo pacto fiscal vasco extrapolado al resto de autonomías ha de entenderse en las mismas condiciones políticas que existen en España actualmente. No entro a prejuzgar el tipo o modelo de Estado que defiendo, que como liberal ortodoxo, no es el que tenemos actualmente, ni mucho menos. Simplemente quería expresar que es fácil caer en el simplismo de aportar soluciones sencillas a problemas complejos, como creo que es el caso. Que nadie dude ni un segundo que lo que buscan los nacionalistas, vascos,catalanes o andaluces (si los hubiera, tiempo al tiempo, pues no en vano la reforma de su Estatuto por el panderetero de Zapatero, introdujo el concepto de identidad andaluza, nada más y nada menos)no es ni el consenso en materia fiscal, ni mucho menos el federalismo (por cierto, a los amigos del socialismo simplemente comentarles que etimologicamente, federar significa unir, unir lo que está desunido para ser iguales, algo de lo que evidentemente huyen como de la peste todos los nacionalistas).No, los nacionalistas siempre han buscado y buscarán la secesión o independencia de la comunidad a la que pertenecen argüyendo un sentimiento de pertenencia a una identidad concreta, el volk o pueblo de Herder y cía., depositarios últimos del ser del individuo y por lo tanto, ese volk o pueblo convirtiéndose en el único sujeto político de derechos. El nacionalismo es profundamente antidemocrático y antiliberal y cuya consecuencia más inmediata es el fascismo. Por eso hay que rechazarlo como ideología política, pues niega la heterogeneidad de la sociedad, la pluralidad inherente a toda ella. Nuestra Constitución es mejorable en muchos aspectos, pues desde mi punto de vista, es profunda y profusamente socialdemócrata, pero nuestra Constitución reconoce, como no podría ser de otra manera, la propia heterogeneidad y pluralidad del pueblo español, pero discrepo contigo en que nuestra Constitución sea culpable de la organización territorial de España. La Constitución es solo habilitante, como no podría ser de otra manera, pues ha de reconocer al resto de los ciudadanos lo que reconoce en la Disposición Adicional Primera con respecto al País Vasco, pero en ningún artículo de la misma establece el número de comunidades, ni la forma de gestión y/o financiación de las mismas. Todo eso ha sido “cocinado” por nuestros políticos y ellos y sólo ellos son los culpables de que 34 años después estemos como estamos.
noviembre 27th, 2012 a las 19:27
Estimado Carlx:
No creo que el señor Bastiat ponga como paradigma de Estado el francés pues no en vano es el estado no sólo más centralista de Europa y posiblemente del mundo, si no que además, es el más intervencionista. Posiblemente se ha referido a un nación con menos aparato estatal del que existe actualmente en muchos de ellos.
Estimado Bastiat: Tampoco tengo claro hasta que punto una descentralización municipal no se convertiría con el tiempo en poderes fácticos tan poderosos, elefantiásicos o burocráticos como son las actuales autonomías. Habría que repensarlo cuidadosamente y poner límites Constitucionales a esa posible inflación municipal.
noviembre 27th, 2012 a las 19:35
Y por terminar, la C.E. reconoce (en una interpretación algo laxa) la posibilidad de unión o anexión entre comunidades limítrofes, por afinidad cultural, histórica, económica, etc… por lo que la reducción de aparato estatal está servida en bandeja, sin ni siquiera, reformar la misma. (art. 143) con las cautelas del art. 145.
noviembre 27th, 2012 a las 20:17
Kajopu. La constitución determina qué es propio de las comunidades autónomas, qué puede ser cedido y qué pertenece sólo al Estado…. más o menos. Pero sí establece diferencias en la velocidad en la que cada autonomía acede a todo ello. Y no sólo eso, al establecer el concierto a País Vasco y a Navarra, establece una diferencia fundamental con el resto…
Pero sí creo que el análisis que haces es bastante acertado. Sobre todo teniendo en cuenta que no se ataca la cuestión fundamental que es el que quienes gastan se tienen que ocupar de recaudar lo necesario para cubrir ese gasto. La responsabilidad fiscal…
Y no sólo eso, sino que al dejar claro lo que significaría la proliferación de conciertos acabaría perjudicando mas a los más pobres que a los ricos…. de ahí…. mi sorpresa con el Federalismo promovido por el PSOE fruto de la acción del PSC…. ¿No quieren ya redistribuir la riqueza?
Por otro lado nacionalismo y fascismo…. no. No necesariamente.
Un nacionalismo indentitario será antiliberal en muchos casos porque establecería diferencias entre la población en función de su pertenecía a un ideal o no. Eso sí sería fascismo, pero un nacionalismo… fíjate lo que te voy a decir, liberal… sí tendría sentido.
¿Qué es un nacionalismo liberal? Pues identificar a mi nación con la esencia de la libertad. La causa indentitario sería el identificarme con una sociedad en la que la libertad individual y el respeto a los derechos individuales sea la señal con la que todos los demás me puedan identificar. No en vano tu mismo dices:“La revolución liberal trae consigo el significado político moderno de nación política, se trata de la asociación voluntaria de ciudadanos soberanos, la nación se constituye a partir de la voluntad de los ciudadanos de vivir juntos, es una comunidad política que no prejuzga la existencia de una comunidad lingüística o cultural”
Por tanto nacionalismo en sino es malo, sino la parte mala es el identificar identidad con algunos aspectos excluyentes con otros… Lengua, supuesta cultura, religión… raza. Pero identificarme en la defensa de la libertad….. ¿Por qué no?
Y por otro el asunto de los ayuntamientos….
Por supuesto, los límites a la acción del poder es la esencia de una Constitución Liberal. Los socialistas gustan de entender al liberalismo como contrario al socialismo. Y no. El liberal es profundamente respetuoso con los idearios sean cuales sean, lo que no consienten es la imposición. Y como la imposición del poder del Estado se entiende legitima… lo que estamos es contra el propio poder. Por eso intentamos limitarlo. Por tanto, algo fundamental sería limitar, tasar, especificar claramente cuales son las funciones de los ayuntamientos y cuales los límites en su acción de gobierno.
Ahora bien. Si hablo de los ayuntamientos y no de las regiones tiene como razón de ser lo que apunta Rallo…. entidades pequeñas…. para que así, la razón fundamental del porqué lo pequeño sí es interesante…. poder votar con los pies. Y eso haciéndolo dentro de un mismo marco de libertades, de garantías constitucionales.
Eso limitaría mucho las tentaciones a excederse en el gobierno de los ayuntamientos.
noviembre 27th, 2012 a las 20:49
Volviendo al tema de la posible secesión de Cataluña, esperaba desde hace tiempo la opinión del Sr. Rallo y no me ha decepcionado: ha sido brillante y equilibrada.
No obstante, creo que obvia un dato. Una parte del independentismo (ERC y la CUP) son de tipo identitario, basado en una visión de la Historia muy sesgada (de acuerdo, todos tenemos visiones más o menos parciales, pero esos señores se llevan la palma) Sólo el hecho de que necesitan cortejar el voto de los catalanes “de origen español” les lleva, tácticamente, a contener sus anhelos identitarios. Se lo dice un catalán “de origen español”.
Identitarios e imperalistas: basta con ver el cartel electoral de la CUP done sale el mapa de “Els Països Catalans”. De acuerdo que la CUP es el partido pequeño, pero la monserga de “Els Paísos Catalans” la recitan (y de maravilla) ERC, y en menor medida CiU (a través de sus joventudes) Eso por no hablar del mapa del tiempo de TV3.
En fin, que Dios nos pille confesados: es posible que tengamos 2 estados (perdón 3, con Portugal) en la Península Ibérica. Pero la greña no se habrá acabado. Y no descarto que el Estado catalán copie los vicios del español: estatalismo puro y duro.
Saludos cordiales, y felicitaciones por la excelente labor que desempeña para divulgar el liberalismo. Es un gran consuelo ver un poco de luz en esta época de obscuridad.
José Luis
noviembre 29th, 2012 a las 0:54
La brujería descentralizadora y separatista de Rallo.
No podía ni imaginar que el profesor Rallo pudiera evacuar tanta cursilada y mamarracha, que diría nuestro clásico alcalde, como en este articulo. Ni tan malignas. Resulta que ha inventado el bálsamo de Fierabrás para todos nuestros problemas: la descentralización. Lleva mas de treinta años la casta dirigente contándonos e imponiéndonos la maravilla de la descentralización, cada vez mas descentralizada, con el resultado de crear unas administraciones tan descentralizadas como corruptas y derrochadoras, que nos han llevado a la ruina, para que ahora que ya nadie les compra la mercancía descentralizadora vaya el “liberal” Rallo a comprar lo infumable. Como no sea para dar gusto a Faine no se entiende. Para colmo de despropósitos Rallo ni se molesta en decir una palabra sobre lo que entiende por descentralización, quedando como una palabra mágica que soluciona todos los problemas, pura brujería separatista con el fantasma de la guerra civil por medio. Para no tener al profesor Rallo como un emulo del ultracorrupto Pujol, con esos coincidentes “ahora no toca” pero mañana si, habría que pensar que se refiere a una racional distribución de competencias fiscales en que cada región –perdonen los separatistas la expresión- limitaría su gasto publico a sus ingresos. Pero como Rallo es incapaz siquiera de explicitar eso parece que se limita a defender el llamado “pacto fiscal”, que no es otra cosa que el robo de la administración catalana al resto de los españoles, empleado luego en empobrecer a Cataluña con los delirios del catalán identitario hasta por las orejas, para seguido seguir atribuyendo a Madrid su autoempobrecimiento y asi seguir indefinidamente con el bucle melancólico de nuevos robos y nuevos victimismos, hasta la guerra civil organizada por el poder. Deben ser siniestras cursiladas y mamarrachadas propias del “País Valenciano”, para satisfacción de la reducida y muy poderosa oligarquía catalana que lo financia y controla casi todo.
En vez de tanta embarrullada y peligrosísima necedad ya podría explicar Rallo que entiende por esa mágica “descentralización” y cual es su identidad con el llamado “pacto fiscal” para Cataluña. Y ya de nota seria que nos explicara como ese “pacto fiscal” para todas las regiones produciría los salvificos efectos taumatúrgicos, que parece en su ausente explicación que en Madrid se va a inventar la maquina prodigiosa de dar dinero para todos sin que nadie lo aporte.
Disculpese la dureza de la expresión pero es que no podía ni imaginar tanta falta de sentido en situación tan critica.
noviembre 29th, 2012 a las 1:13
La Caixa y el gobierno nos roban más de 6.000 millones de euros.
Dos días después de las elecciones catalanas el gobierno le ha dado a La Caixa el Banco de Valencia, por un euro, previo robo a todos los españoles de mas de 6.000 millones como saneamiento del banquito regalado limpio de polvo y paja. Por dictado golpista, saltándose el procedimiento, y un día antes que entren en acción las “ayudas” europeas. Y encima nos lo venden como un favor que nos hace Faine.
Todos habíamos dado ya al Banco de Valencia 1.000 millones de euros.
Y mas: ahora nos roban a todos para dar al Banco de Valencia 4.500 millones de euros a toca teja.
Y mas: le tenemos que comprar los activos malos al Banco de Valencia, a saber a que precio.
Y mas: con el llamado Esquema de Proteccion de Activos, las perdidas del resto de los activos que resulten malos no la tenemos que quedar al 75%. El clasico del socialismo para multimillonarios que impera en el régimen, ahora descarnadamente. Las perdidas para todos, los beneficios para los multimillonarios del poder.
A cambio Faine y La Caixa nos dan un euro. Ole tus cojones de golpistas y ladrones al por mayor.
A los catalanes al mismo tiempo ya les han anunciado un nuevo recorte en prestaciones de 4.000 millones de euros. ¿Se entiende la jugada? ¿Se entiende de que va el juego?
Ni el “economista liberal” Rallo ni ninguno de los voceros del régimen de todos los colores dicen una palabra.
Esto es el pacto fiscal, el derecho a decidir, y toda esa morralla.
noviembre 29th, 2012 a las 1:22
Suma y sigue.
El muy conspirado robo del Banco de Valencia que nos han perpetrado La Caixa y el gobierno es un suma y sigue al que nos hizo el gobierno anterior y la oligarquía catalana del Sabadell con la estafa de la CAM. 24.000 millones de euros que nos han robado a todos, con el llamado Esquema de Protección de Activos.
Nos recortan a todos para que nos roben unos pocos. La suma de los robos es posiblemente mayor que la de los recortes. La gente que baila con la música del telediario se quejan de los recortes pero no se quejan de los robos. Necios que se dejan robar para luego protestar de los recortes que son la consecuencia del robo.
Por supuesto, ninguno de los voceros del régimen osa decir una palabra, en los variados colores de distintos medios y tertulias, perfectamente orquestados.
noviembre 29th, 2012 a las 2:20
Soslayando las mamarrachadas de pactos fiscales, derechos a decidir, descentralizaciones, rauxas y separatismos varios, en toda esta operación catalana han pasado cosas muy raras.
Cuando todos los del régimen sabían desde hace tiempo que Mas tenia una cuenta en Liechtenstein, abierta cuando era consejero de Hacienda, callaron. De pronto El Mundo saca un borrador de un informe policial ampliando esa información a los ultracorruptos Pujol, sin aportar los datos que seguro tienen. Y arman la trifulca amañada. A la vez en el informe se relacionan los robos de Mas y Pujol con un amigo de Aznar, Blanco Balín, implicado en la Gurtel y nunca investigado, y las cuentas en Suiza de cientos de multimillonarios del poder. Aquí hay chantajes calculados y paradójicos. Parecen chantajes a Mas y Pujoles para que pisen el acelerador del separatismo y a Aznar para que se calle.
El viernes antes de las elecciones sacan a Tejero en apoyo de Mas. Le hacen decir lo evidente para desprestigiar lo evidente: que Mas es un delincuente y desde Madrid le hacen el juego. Detrás de Tejero se adivina al general Cassinello –jefe de los servicios secretos del franquismo y de Suárez en la transición, luego jefe de la guardia civil, autoconfesado organizador del régimen desde los servicios secretos, autoconfeso este año conocedor del golpe de su fantoche Tejero, como que era su jefe y creador, echándole el muerto al recientemente fallecido general Aramburu-. Cassinello dice haber organizado este régimen inspirándose en Cambo y fue el introductor del germen del separatismo catalán trayendo oficialmente a Tarradellas. Sin embargo, al salto a la palestra de Tejero no le dan mucho recorrido.
El sábado antes de las elecciones el periódico The Guardian publica una encuesta propia aventurando que Mas va a fracasar. Delirante interés de un periódico ingles en gastar dinero en una encuesta para unas elecciones regionales en Cataluña. The Guardian se había caracterizado las semanas anteriores en un apoyo cerrado al proyecto separatista de Mas. The Guardian había conseguido la primicia de entrevistar al portero de la Kangoo en el 11-M. Hay que ver que cosas pasan con The Guardian. Evidentemente esta conectado con poderes de aquí.
El sábado La Vanguardia convoca una manifestación de apoyo a Mas y van ¡veinte personas! El delirio, los mismos que unas semanas antes sacan a la calle a cientos de miles de personas resulta que en el momento culminante no consiguen ni sacar a veinte. Y Mas que no había ido a una manifestación de cientos de miles de personas va a una de veinte de automenoscabo. El pipero de la plaza organiza en cinco minutos una manifestación mucho más numerosa con regalar banderitas y chuches rebajadas. Evidentemente es una operación de poderes ocultos que fuerzan a Arturito Mas a hacer el ridículo.
Seguido de las elecciones que ganan los separatistas los mismos que lo habían apoyado –La Vanguardia y su Enric Juliana destacadamente- dicen que han fracasado y que hay que envainársela por bastante tiempo. Para completar la farsa solo falta que el Secretario de Estado del Vaticano, Bertone, que había apoyado la orgía separatista, baile la sardana en bolingas.
A los dos días de las elecciones La Caixa de Faine y el gobierno nos perpetran el súbito robo del Banco de Valencia –más de seis mil millones de euros-, saltándose los tiempos del procedimiento establecido. Y lo que vendrá si les dejamos.
Con Rajoy y su guardia pretoriana catalana, que le manda, con Moragas y Senillosa.
Todo ello con JC operado y quedándose en el hospital un tiempo injustificable médicamente. Y con los líos de Urdangarin y el Príncipe de Gerona, sobre todo este ejerciendo descaradamente de Príncipe de Girona y Corona Aragonesa travestida por mor del pacto fiscal en Corona Catalana.
Es evidente que todo esto es un juego de poderes que actúan ocultos. O todo esto forma parte de una misma operación, con sus dos pasos adelante y uno atrás para luego seguir con dos pasos adelante, o ha habido contrapoderes que han interrumpido la operación, con posible pacto final, previsiblemente provisional. Parece que quienes mueven los hilos separatistas son Faine de La Caixa y el Opus catalán con su Prat de la Riba de jefe en toda España, colonizando todo el Opus, y su IESE donde acogen a Campa –aderezado con los extraños movimientos en el Banco del Opus, el Popular. Parece que son ellos quienes chantajean a Arturo Mas –ahora Artur- y los Pujoles con la amenaza de sacarle las cuentas, para que se quemen en el órdago separatista, que luego los cambian por otros. Si ha habido contrapoder provendría de Aznar –que con el besamanos de la presentación de su libro ha escenificado lo mucho que manda-. Aznar avisa con su libro de lo mucho que puede contar, especialmente del 11-M, que sabe quien lo hizo, que fue el quien lo encubrió con las historias de moritos de guardarropía policial, pese a que millones de necios de telediario no se enteren. Pueden haber llegado a un pacto, con freno y fusible para Mas, pasta de todos para Faine y La Caixa, y hasta la siguiente jugada, que no sea la guerra civil organizada desde el poder, que para algunos tan neciamente parece cosa natural e inevitable.
diciembre 1st, 2012 a las 0:14
Más de seis mil millones de euros para Fainé de La Caixa.
Pero no hay tres mil millones de euros para ocho millones de pensionistas.
Esto es la economía, estúpido. Esto es el régimen actual, estúpido.
El Papa recientemente ha definido el régimen actual. Por supuesto, silenciado por los medios del régimen, los que son oficialmente católicos los primeros.
EL PAPA DENUNCIA “LA OSCURA RED DE COMPLICIDADES POLITICAS DEL TERRORISMO”
9-11-2012
http://www.abc.es/20121109/sociedad/abci-papa-agentes-interpol-201211091336.html
¿Cuál es esa oscura red de complicidades políticas del terrorismo con el que nos gobierna este régimen? Porque los que gestionan el terrorismo son los que gestionan la economía. Como que la seguridad es lo primero en cualquier negocio, empezando por la seguridad de poder llevarse lo que se gana.
¿Quiénes “gestionan”, como dicen ahora ellos, el terrorismo en el régimen actual? Esos gestionan la economía. Esos le quitan tres mil millones de euros a ocho millones de pensionistas para darle seis mil millones de euros a Fainé de La Caixa.
Deja de bailar con la música del telediario. Emancípate, destétate, que ya eres mayorcito.
diciembre 1st, 2012 a las 0:42
Pera
Es imposible tío, algunos no quieren ver la realidad
diciembre 2nd, 2012 a las 14:39
Si, para empezar tu Carlxel.
Si el gobierno no pudiera extraernos los impuestos que nos extrae, si no tuviera potestad sobre como deben quebrar los bancos y estos lo hiciesen con un Bail in de forma automática, como otras empresas lo hacen con un concurso de acreedores y NUNCA con cargo al contribuyente, si no tuvieran en poder ue toleramos que tengan, sobre todo desde la mentalidad socialistas y proestatista, no podrían hacernos lo que nos hacen.
Pero es que la mayoría se niega a ver la realidad y lo evidente…
diciembre 4th, 2012 a las 19:18
España es un cortijo de la oligarquía catalana, con el gobierno a su servicio. Un día nos roban a todos millonadas, al día siguiente se saltan la ley por un lado o por otro, para seguir robándonos:
“La medida beneficiará a La Caixa y las cajas vascas
El Gobierno permitirá a las cajas controlar bancos si se convierten en fundaciones
El Gobierno permitirá a las actuales cajas de ahorros mantener una posición de control en los bancos siempre que se transformen en fundaciones bancarias. De esta forma el Ejecutivo sorteará la restricción que impone el Memorándum de Entendimiento y que obliga a las actuales cajas a vender su participación “de control” en las nuevas entidades financieras
reducir su participación en las mismas hasta un nivel no mayoritario”, dice textualmente el Memorándum, que en su versión en inglés va más allá y habla de una posición “de control”.
Guindos defiende esta obligación porque “no tiene sentido que una caja que ha transferido todo su negocio al banco siga siendo quien controle el banco”. Hasta ahora la única alternativa consistía en que la caja vendiera esa participación, para lo cual el ministro ha reconocido que se concederá un “plazo dilatado que no obligue a vender precipitadamente”. “Dilatado significa años”, ha matizado el ministro.
Pero ahora hay una nueva opción. Con esta argucia legal las cajas no tendrán que vender su participación de control y les bastará con convertirse en fundaciones. Es decir, deberán renunciar a su ficha bancaria y someterse a una regulación específica para este tipo de estructuras, pero podrán seguir controlando el negocio financiero. Fuentes del Gobierno señalan que Bruselas ya ha sido notificada de este cambio normativo”
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/04/economia/1354631657.html
¿Quién maneja los hilos de Madrid para que siempre ganen los separatistas catalanes y los etarras?
diciembre 5th, 2012 a las 2:17
josvagz
Un estado democrático, cosa que en España núnca ha existido lo dirigen los ciudadanos por medio de mayorías. No es perfecto por supuesto, pero yo creo que es lo mejor hasta la fecha.
¿Sin estado quien dirigiría la sociedad?, ¿que te hace pensar que la oligarquía que ahora tiene el poder en España, el capital y el poder político dejarían de tenerlo aboliendo el estado?.
¿Que te hace pensar que tú tendrías más libertad y capacidad de decisión sin estado?
diciembre 5th, 2012 a las 6:27
“¿Sin estado quien dirigiría la sociedad?”
Yo soy mayorcito, no se usted. Se que quiero estudiar, como y en que quiero trabajar, si quiero tener familia y cuando, etc
NO necesito que nadie me dirija.
“¿que te hace pensar que la oligarquía que ahora tiene el poder en España, el capital y el poder político dejarían de tenerlo aboliendo el estado?”
Pues, para empezar, que no se queden directamente con un 40-50% de lo que ganamos los que no somos oligarquia. ¿te parece poco?
Y para continuar que NO existan leyes que los apoyen en sus objetivos de mantenerse en su poltrona sin competir, regulaciones, prebendas, regalías y barreras de entrada. Todo eso lo consiguen del Estado y sin el, lo tendrían francamente difícil para que colase y la mayoría se lo permitiésemos. Mientras que ahora nos lo cuelan sin esfuerzo, para empezar porque el dinero para hacer todo ya nos lo han trincado de la nómina.
“¿Que te hace pensar que tú tendrías más libertad y capacidad de decisión sin estado?”
Yo no necesito Estado para NADA.
Lo unico que necesitamos es una serie de servicios, entre los que destacan el servicio de justicia. Servicio que, precisamente, en España se presta MUY deficientemente, tanto que afecta a mi libertad y capacidad de decisión negativamente, porque se que no puedo pleitear si lo necesitase, pues es muy lento y ahora encima más caro.
Y esos servicios e instituciones ensenciales quizá no tengan que financiarse todas o siempre a través de impuestos.
¿Porque el estado no emite facturas?
Pues porque NO es un prestador de servicios. Su objetivo principal es mantenerse a si mismo y el secundario dar servicios-limosna para autojustificarse.
¿Porque lo defiende usted tanto esta estafa?
A ver si puede responder.