El socialismo del siglo XXI: un fracaso en todos los órdenes

En 1998 Venezuela era el cuarto país más rico de América Latina por renta per cápita; en 2012, había descendido a la séptima posición pese al pelotazo petrolero que vivió el país y al muy favorable entorno regional. El legado de estos catorce años de aplicación del socialismo del s. XXI se ha saldado con un exiguo crecimiento de la renta media real del 0,8% anual, unas cuatro veces menos que países no bolivarianos como Chile, Colombia, Perú o Uruguay.

Los hay que, aun así, han intentado poner en valor la herencia económica chavista apelando a los grandes logros sociales cosechados por el régimen, como si las mejoras en la calidad de vida de los ciudadanos no fueran consecuencia directa del enriquecimiento de esos ciudadanos, es decir, del crecimiento económico. Si Venezuela prosperó bajo el gobierno de Chávez (y lo hizo, aunque mucho menos que sus vecinos), entonces inexorablemente  nos toparemos con diversos indicadores que mostrarán una cierta mejoría y que los palmeros de turno interpretarán de manera descontextualizada como una reivindicación de la poco razonable y muy liberticida política económica del régimen bolivariano.

Sería como tratar de defender la labor partitocrática y el pelotazo burbujístico de PP y PSOE por el hecho de que entre 1998 y 2012 muchos indicadores de nuestro bienestar hayan mejorado. De nuevo, como tantas otras veces en Economía, nos topamos con el célebre problema de “lo que se ve y lo que no se ve”: lo realmente significativo es la riqueza y la prosperidad que Venezuela habría sido capaz de crear en unas condiciones tan favorables como las que vivió. De ahí que convenga comparar sus presuntos “logros sociales” con los de otros países vecinos que no contaron con unos ingresos anuales derivados de la exportación de petróleo equivalentes al 40% del PIB pero que, al menos, se libraron de imponer muchos dislates socialistoides. Para ello, echaremos mano de la base de datos del Banco Mundial, comparando la evolución de los distintos parámetros analizados desde 1998 hasta el último disponible.

Pobreza, salubridad y esperanza de vida

Por ejemplo, mucho se ha escrito sobre que la tasa de pobreza venezolana ha caído del 50,4% al 31,9%, pero no convendría olvidar que la de Chile cayó del 21,6% al 15,1%, la de Uruguay del 24,3% al 13,7%, la de Colombia del 49,7% al 34,1% y la de Perú del 58,7% al 27,8%. Ciertamente, la tasa de pobreza relativa es un (mal) medidor de la desigualdad económica, pero en este caso los indicadores de pobreza absoluta –porcentaje de la población que gana menos de dos dólares diarios– nos proporcionan unos resultados bastante similares (en este caso, los datos terminan en 2007): en Venezuela pasa del 20,4% al 12,9%, en Chile del 6,2% al 3,2%, en Colombia del 27,2% al 17,7%, en Perú del 26,3% al 18,2% y en Uruguay permanece en el entorno del 3%. La minoración de la pobreza, por tanto, es algo generalizado en la zona, fruto del crecimiento económico.

Al tiempo, las condiciones de salubridad también han experimentado una cierta mejora durante el chavismo. Los habitantes del campo con acceso a agua corriente pasaron del 74% al 94%; pero en Perú lo hicieron del 53% al 89%, en Chile del 62% al 99%, en Colombia del 70% al 98% y en Uruguay del 85% al 99%. Asimismo, el porcentaje de la población con acceso a instalaciones sanitarias apenas mejoró en Venezuela entre 1998 y 2007 (último dato disponible): subió del 88% al 91%, mientras que en Perú creció del 61% al 69%, en Colombia del 71 al 76%, en Chile del 91% al 96% y en Uruguay del 96% al 100%.

El crecimiento económico, la reducción dela pobreza y la mayo salubridad desembocaron en una menor mortalidad infantil, una menor mortandad de las madres al dar a luz y, en suma, en una mayor esperanza de vida. Los datos de Venezuela no son malos a este respecto (la tasa de mortalidad de los menores de 5 años pasa del 24 por mil al 15 por mil, la tasa de mortandad de las madres se mantiene en el 0,9 por mil y la esperanza de vida aumenta de 73 a 74 años), pero de nuevo son relativamente peores que los de los otros países: la mortalidad infantil se reduce del 45 al 18 por mil en Perú, del 12 al 3 por mil en Chile, del 27 al 18 por mil en Colombia y del 18 al 10 por mil en Uruguay; la mortandad materna cae del 1,3 por mil al 0,9 por mil en Colombia, del 1,2 por mil al 0,67 por mil en Perú, del 0,29 al 0,25 por mil en Chile y del 0,35 al 0,29 por mil en Uruguay; y la esperanza de vida sube de 70 a 74 años en Perú y Colombia, de 74 a 76 años en Uruguay y de 76 a 79 años en Chile.

Alfabetización, comunicaciones y medio ambiente

Aparte de los anteriores, existen otros indicadores que ilustran cómo ha evolucionado el bienestar de los venezolanos bajo la bota del chavismo en comparación con el de sus vecinos, por ejemplo la tasa de alfabetización, que mejora no sólo en Venezuela (del 93% al 96%) sino en todos los restantes países fruto de su mayor riqueza (en Colombia pasa del 91% al 93%, en Perú del 87% al 90%, en Uruguay del 97% al 98% y en Chile del 96% al 99%).

La penetración y el uso de las telecomunicaciones es otro ilustrativo parámetro. Los usuarios de internet ascendían al 40,4% de la población venezolana, frente al 40% de Colombia, al 36,5% de Perú, al 53,9% de Chile o al 51,6% de Uruguay; pero las diferencias se vuelven mucho más acusadas cuando analizamos la calidad de la conexión a internet (en Venezuela sólo el 0,87% tienen acceso a la banda ancha, frente al 3,5% de Perú, al 6,9% de Colombia, al 11,6% de Chile o al 13,4% de Uruguay) o la presencia de servidores seguros (sólo ocho en Venezuela, frente a los 19 de Perú, los 21 de Colombia, los 67 de Chile o los 70 de Uruguay). Asimismo, Venezuela también se queda atrás en el número de teléfonos móviles por cada 100 personas: 98 para Venezuela o Colombia, frente a los 110 de Perú, los 130 de Chile o los 141 de Uruguay.

Otro posible indicador es el consumo de electricidad anual per cápita, que en Venezuela apenas ha crecido un 23%, desde los 2.656 kWh por persona a 3.287, frente a la mayor expansión de Perú (de 645 kWh a 1.106), Uruguay (de 1.817 kWh a 2.673) o Perú (de 645 a 1.106); sólo Colombia aumentaba menos este consumo, de 893 kWh a 1106. Y, por cierto, los izquierdo-ecologistas que esperen ver en Chávez un modelo de gestión política respetuosa con el medio ambiente deberían pensárselo dos veces: Venezuela producía el 0% de su electricidad de fuentes renovables, frente al 0,9% de Colombia, al 2% de Perú, al 5,7% de Chile o al 8,8% de Uruguay. También fue el país que más toneladas métricas per cápita de CO2 emitió en 2009 (último año disponible): 6,5 frente a las 3,9 de Chile, a las 2,4 de Uruguay o a las 1,6 de Colombia y Perú. Y, asimismo, también fue el territorio que más vio retroceder su masa forestal: de 2000 a 2010, cayó del 55,7% al 52,5%, mientras que en Perú pasó del 54,1% al 53,1%, en Colombia del 55,4% al 54,5%, en Chie del 21,3% al 21,8% y en Uruguay del 8,1% al 10%.

Seguridad, corrupción, impuestos y regulaciones

Otros indicadores de bienestar son, desde luego, la seguridad, la transparencia y no arbitrariedad de los poderes públicos, la agresividad fiscal o la flexibilidad para gestionar la propia empresa. En todas estas rúbricas, Venezuela aparece muy mal parada frente al resto de países: los homicidios intencionados se dispararon bajo el chavismo, pasando del 0,19 por mil al 0,49, a diferencia de lo que pasó en Chile, Perú o Uruguay (donde se mantuvieron en torno al 0,05 por mil) o de Colombia, donde se hundieron del 0,6 por mil al 0,33. Venezuela es el peor calificado en el Índice de Percepción de la Corrupción (1 indica máxima corrupción), al obtener 19 puntos, frente a los 36 de Colombia, los 38 de Perú o los 72 de Chile y Uruguay. Asimismo, la presión fiscal venezolana no sólo es bastante superior a la de sus vecinos (37%, frente al 31% de Uruguay, al 27% de Colombia, al 23% de Chile, o al 21% de Perú), sino que la variedad de impuestos y las molestias derivadas de su pago también son muy superiores: en Venezuela las empresas han de hacer frente al pago de 71 impuestos, y los individuos han de dedicar 792 horas anuales a gestionar su pago; frente a los 33 impuestos de Uruguay y las 310 horas, los 9 impuestos de Perú y las 293 horas, los 9 impuestos de Colombia y las 203 horas, o los 6 impuestos de Chile y las 291 horas. Todo lo cual, obviamente, también se refleja en la facilidad de gestionar la propia empresa: Venezuela obtiene una puntuación de 180 (siendo 1 la máxima facilidad), Uruguay de 89, Colombia de 45, Perú de 43 y Chile de 37.

Para terminar, han sido muchos quienes han alabado al régimen chavista por su reducción de las desigualdades sociales. Ciertamente, el índice Gini (donde el valor cero expresa la máxima igualdad) cayó de 47,2 a 43,5, pero Chile y Perú lo redujeron a una tasa parecida o superior: Chile pasó de 55,5 a 51,9 y Perú del 56,1 al 47,2. Por su parte, en Colombia se mantuvo estable (en el 56,5) y en Uruguay subió ligeramente hasta 45,3.

Por resumirlo: Chile y Uruguay, que arrancaron 1998 siendo igual de ricos que Venezuela, presentan en estos momentos indicadores social muy superiores en casi todas las rúbricas a Venezuela, mientras que Perú y Colombia, que arrancaron 1998 siendo mucho más pobres, han experimentado una evolución de las mismas mucho más sobresaliente en casi todos los otros indicadores sociales. A diferencia de estos otros países, sin embargo, Venezuela ha construido su ligera mejoría sobre los endebles pies de barro del pelotazo petrolero, de la estatalización de la economía, de la rapiña tributaria de su población y de la destrucción de las clases medias.

En este sentido, un último dato será suficientemente ilustrativo: el del valor bursátil de las compañías cotizadas (uno de los activos por excelencia donde la clase media puede comenzar a construir su patrimonio). Desde la llegada al poder de Chávez, el valor de la bolsa se ha derrumbado desde el 8,3% del PIB al 1,6%: en cambio, en Chile creció del 65,3% al 108,7%, en Colombia del 13,6% al 60,4% y en Perú del 20,5% al 44,8%. Chávez en ningún momento pretendió crear una sociedad de propietarios libres, autosuficientes y autónomos del Estado, sino un territorio repleto de siervos de la gleba dependientes de las dádivas del gobierno. Y eso es ahora mismo Venezuela. Ojalá cambie de rumbo en el futuro.

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25 comments

  1. Hola amigo “liberal”, me puede pasar sus fuentes. Ya sabe, hay mucha gente que no se cree cosas cosas que se basan en el: “…según el Banco Mundial”. Si tiene los links serían de gran ayuda a validar lo que ha escrito.

    Atentamente un individuo.

  2. Ningún indicador puede ser positivo si se logra a costa de la libertad. Por lo demás, resultan sólo fotografías de algunos momentos. Las inconsistencias populistas terminan por empeorarlo todo.
    Agradecería información sobre los ciclos económicos de los populismos.

  3. Lo peor de todo es que tras semejante torrente de cifras abrumadoras para cualquiera con dos dedos de frente, a la izquierda no le importan. Las desdeñan diciendo que si son del Banco Mundial son mentiras del Gran Capital. Y si admiten que son verdaderas, peor, porque la culpa es de los yankees, que han manipulado el Orden Mundial. La verdad es que entrar a discutir cifras económicas con la izquierda hace tiempo que me molesta. Es tan inútil como explicar la formación de tsunamis a un cabestro en la Maestranza.

    Es mucho más reconfortante insultarla directamente y reirte de sus chorradas y contradicciones. Por ejemplo, cuando me defienden a Sánchez Gordillo, yo lo llamo “el jornalero del iPhone”, y se callan al momento. Si no, lo que más les irrita es la conexión entre el capitalismo de Steve Jobs y la izquierda andaluza: uno produce y la otra lo usa (pagado por todos, claro). Ahora, con Besugo Chávez, lo mejor es mencionar la nueva moda del “chándal funerario-revolucionario”: ante todo, extender el mismo respeto institucional y adecuar el luto. Y recordarles que a los funerales han ido Cayo Lara, ETA, y el Prícipe Felipe. La izquierda vive de agitar sentimientos. Perfecto. A mí me encanta avergonzarlos.

    Aunque es justo reconocer que alguien como usted se moleste en demostrar empíricamente sus argumentos nos ayuda a todos. Y agradecer su demoledora contundencia. Muy refrescante, intelectualmente hablando.

    Seguiremos atentos a su blog. Saludos y gracias,

    Rafa

  4. Resulta muy llamativo ver como el autor da mucha importancia a los datos económicos cuando apoyan su tesis y los relativiza cuando no lo hacen. Al poner el ejemplo de los buenos datos económicos de los años de crecimiento de la burbuja en España, pone en tela de juicio los buenos datos de otras economías que ha usado para comparar la de Venezuela, puesto que estas economías también pueden estar ahora apoyados en burbujas.

    Analizando los datos parece ser que la percepción de los realidad que tienen los Venezolanos, van por otro camino muy diferente a los datos económicos, puesto que reeligieron en varias ocasiones al mismo presidente. Quizás (esto es una valoración mía), dieron más importancia a la estabilidad política y social inmediata que el control del ejercito proporcionaba, que al futuro y cada vez más incierto crecimiento económico. Si no tienes estabilidad política y social, esto también vale para Europa, difícilmente los ciudadanos menos instruidos, se preocuparán de pedir a sus gobiernos que acometan reformas que mejoren sus datos macroeconómicos.

    Es un error emitir juicios de valor, manejando datos macroeconómicos, desde la comodidad de despachos climatizados, por que se corre el riesgo de perder la conexión con la realidad.

    Esperemos ver pronto otro resumen bien detallado de los logros del anti liberalismo europeo de los últimos años, impulsados por instituciones tan poco liberales como el BCE y el FMI, cuyas actuaciones más cercanas en el espacio y el tiempo, sospechosamente no reciben la misma atención y trato.

  5. “Es un error emitir juicios de valor, manejando datos macroeconómicos, desde la comodidad de despachos climatizados, por que se corre el riesgo de perder la conexión con la realidad. ”

    Menos mal que tú si estás conectado a la realidad… no vale la pena ni contestarte con argumentos como estos… que no deben ser juicios de valor.

    Tras haber optado poe el silencio tras tus delirantes afirmaciones del artículo anterior ahora nos sales con opiniones de taberna frente a la incuestionibilidad económicos de los datos que tú pediste.

  6. Juan Ramón, intento señalar que los datos nunca explican la realidad, los buenos datos macroeconómicos de España, durante la burbuja, enmascaraban una realidad bien distinta, como tu bien explicas al principio del artículo.

    Rothbard, ya te he contestado en el artículo anterior por no se envía el comentario, no me preguntes por que, por que no lo se.
    La percepción de la realidad de Venezuela que yo tengo, o la que tu puedes tener, incluso la de cualquier economista con unos simples datos económicos, nunca puede ser más precisa que la de los millones de ciudadanos. Siempre se olvida un dato fundamental, acertada o no, los venezolanos eligieron su política económica.

  7. Mis disculcas entonces Libertario.

    Tienes razón en una cosa, acertada o no los venezolanos eligieron a Chavez. Pero eso no habla de las bondades de ningún régimen, sobre todo si pensamos que incluso Hitler fue elegido por los alemanes.

    Pero no podemos mezclar ambas cosas, por una parte los datos económicos están ahi, y es incuestionable que en casi ningún ámbito parecen ser datos positivos. ¿Para que está escrito este artículo? Pues para refutar a todos aquellos que afirman lo contrario, y que cantan los logros económicos de Venezuela. Por mucho que los Venezolanos esten encantados con Chavez es indiferente, pues los datos económicos se mantienen inalterados y refutan a aquellos que intentan decir lo contrario.

    Los votantes por normal general votan por sentimientos, percepciones y de manera muy desinformada; como afirman los teóricos de la Public Choice en el fondo en la política lo racional es estar desinformado dada la poca capacidad de decisión que tienes cono votante individual. Por eso, salvo grupos de presión, gran porcentanje de la población vota desinformadamente. Y cuando hablamos de economía no digamos, ilusión fiscal, impuestos camuflados con inflación… decir que es más precisa la visión de los millones de ciudadanos no me parece muy exacto. Cuando Belén Esteban se presente a las elecciones, y con total seguridad saque un escaño entonces me cuentas.

    Por tanto, el deterioro de la economía Venezolana a pesar del boom del petroleo con respecto a sus países vecinos es un hecho. Si por el contrario el líder obra del desastre, es votado sin cesar por sus chandales tan monos y sus discuros contra el imperialismo de USA (que en parte comparto), pues no hay más que hablar, no les importa el deterioro porque votan por otras razones y hay que respetarlo.

    Un saludo

  8. Rothbard, la mejor solución para evitar que un Bepe Grilio acabe gobernandonos, es informar bien a los ciudadanos y la polarización de la prensa en España no ayuda demasiado.
    Por otro lado viendo todos los esfuerzos por parte de la mayoría de los medios de comunicación por deslegitimar a Chávez, lejos de cumplir su misión, lo están reforzando.

    P.D. Adjunto un informe sobre la economía venezolana que se aleja del catástrofismo económico que siempre se refleja en la mayoría de medios españoles, no hay que olvidar quien financian estos medios.

    http://www.cepr.net/documents/publications/venezuela-sp-2012-09.pdf.

  9. Yo también estaba pensando enviarles a ustedes el paper de Weisbrot y Johnston. Creo que puede animar la discusión. Gracias, sr. Libertario.
    Por otro lado, a la hora de evaluar la gestión de Chávez, por muy mal que nos caiga, no se puede perder de vista -como destacan Weisbrot y Johnston al principio de su paper- que en el período 1998-2003 Venezuela fue un caos político y económico que culminó en un intento de golpe de Estado y una larguísima huelga petrolera, y no por culpa de Chávez, sino de la oposición (y de los países que la apoyaban; pero en esto no quiero entrar).
    Si nos fijamos en los datos del IMF para el período 2003-2012 (i.e. el período posterior a la fase de caos, en el que el modelo Chávez ya está estabilizado), el PIB per capita asciende en sólo nueve años más de un 44%. El de Chile, p.ej., aumenta en el mismo período poco más de un 39%.

  10. El crecimiento del PIB es sólo un indicador, como también lo son los indicadores sociales. Interpretados cada uno sin relacionarlos con los demás y con el contexto nos lleva a conclusiones erróneas, por ponderar el aspecto cuantitativo y relegar el cualitativo. Argentina ha experimentado un gran crecimiento desde la crisis de 2001, han caído los índicies de desempleo y el paro. Pero ello se logró a partir de una devaluación del 400% en aquellos años, el defalutl más grande de la historia y la mejora de los términos de intercambio comercial. Todas estas ventajas se han ido perdiendo: es notorio el atraso cambiario, la inflación es de las más altas del mundo, las importaciones de energía se “comen” el superavit comercial y el gobierno cada día limita más las libertades individuales. Todos signos de un crecimiento insustentable.

  11. Errata: en mi post anterior, donde digo “han caido el desempleo y el paro” quise decir “han caído el desempleo y la pobreza”. Perdón.

  12. Sr. García:
    Cuando se trata de discutir seriamente, yo prefiero siempre presentar los argumentos del adversario en toda su fortaleza antes de intentar rebatirlos. Hagámoslo con nuestro adversario de hoy: Chávez.
    Siguiendo la tesis del sr. Rallo (el crecimiento del PIB per capita es la principal fuente del aumento de bienestar, aunque no sea un indicador infalible), me centré en esta variable y, especialmente, en cómo se comporta antes y después de la estabilización (2003). Si alguien desconfía del FMI puede ver los datos del Banco Mundial, que son aún más favorables a la gestión de Chávez. El INB per capita de Venezuela baja 1998-2003 de 1420US$ a 1350, a continuación sube hasta 2750 en sólo ocho años (último dato 2011). Espectacular. Esta gráfica lo dice todo: http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GNP.PCAP.CD/countries/VE-XJ-XT?display=graph

    Lo que pasa con el PIB per capita (malos datos hasta 2003, buenos o muy buenos desde entonces) pasa también con otros indicadores:
    La pobreza relativa sube 1998-2003 del 50,4 al 62,1%; a continuación baja en sólo ocho años (no hay datos de 2012) al 31,9%. Espectacular. Esta gráfica lo dice todo: http://datos.bancomundial.org/indicador/SI.POV.NAHC/countries/VE?display=graph
    La esperanza de vida se mantiene estable 1998-2003 (72,7-72,8) para ascender en siete años (último dato 2010) a 74,1. No está mal.
    Incluso las conclusiones del sr. Rallo respecto al ecologismo del gobierno Chávez son sesgadas. Si en lugar de la reducción de masa forestal analizamos las emisiones de dióxido de carbono, vemos que aumentan 1998-2003, pero se reducen 2003-2009 (último dato) a pesar del mayor crecimiento económico .

    Por otra parte, no hay que olvidar que los datos, positivos, sobre pobreza absoluta y acceso a instalaciones sanitarias terminan en 2007, luego no permiten evaluar más que las consecuencias del comienzo del gobierno estable de Chávez (desde finales de 2003).
    En resumen: un país que, desde la estabilización política de 2003 y contra todo pronóstico (recuerden lo que auguraban los expertos hace diez años), crece a un ritmo muy alto y a la vez reduce sus desigualdades (cf. índice Gini y pobreza relativa). Ahora vaya usted y explíquele a la población que la vida era mejor cuando el Estado tenía menor peso proporcional en el PIB, los presidentes no eran antiimperialistas declarados y los medios de comunicación de todo el mundo no criticaban tanto al gobierno venezolano, a ver qué le contestan. Normal que voten, con más o menos entusiasmo, por que todo siga como está en lugar de volver a los años 80 y 90 dándole el poder a la oposición que generó el caos 1998-2003: están escaldados.

  13. El sesgo del sr. Rallo se aprecia también en su afición por hablar del “pelotazo petrolero” venezolano y oponerlo a las economías de otros países, que presuntamente no se habrían beneficiado de pelotazo alguno. Es curioso que no se mencione, p.ej., que el 30% de las exportaciones chilenas son de cobre. Aquí les dejo una tabla con la evolución de los precios del cobre:
    http://www.sonami.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=224&Itemid=117
    A mucha menor escala (pues exporta cantidades mucho menores) ocurre lo mismo con la exportación de oro y litio, vertiginosamente encarecidos en los últimos años. Y algo similar acontece en Perú con el cobre y el oro.

    ¿Estos casos no merecerían ser también catalogados como pelotazos? Lo dicho: si queremos convencer a alguien aparte de los que ya están convencidos, hagamos al adversario fuerte antes de rebatir sus argumentos.

  14. Estimado sr. Rallo:
    El peso proporcional de la minería sobre el PIB en Chile se ha duplicado desde 2000, pese al crecimiento del PIB, y ello sin que aumente la cantidad exportada. En Perú se ha triplicado: http://peru21.pe/2011/12/07/economia/afirman-que-peso-mineria-pbi-cada-vez-mayor-2002187

    Es innegable que la espectacular alza del precio del cobre y otros minerales tiene muchísimo que ver con ese crecimiento. Podemos discutir si un pelotazo es mayor que el otro, pero no se puede negar que buena parte de Sudamérica está inmersa en un enorme pelotazo debido al aumento de los precios de las materias primas. Por eso considero sesgado hablar sólo de los pelotazos bolivarianos.

  15. Por lo que estoy leyendo del informe “Positivo” sobre el “crecimiento” venezolano-bolivariano…sólo veo datos macroeconómicos e interpretaciones con un sesgo Keynesiano de “agárrate papito”. Es decir, la deuda pública es buena, y si no hay inversión privada, que venga el Edo y complete…Esto es un análisis serio? En serio? Y la gente en venezuela que? Nos da igual? Que el PIB crezca no implica que los habitantes del país lo hagan. Además que se construyan escuelas en las que no se puede estudiar; o carreteras impracticables; o un servicio de Metro que funciona a ratos; y no sigo porque el Sr. Rallo y los comentaristas tendrán mejores cosas que hacer. Y yo lo que leo lo leo de fuentes venezolanas, no de teóricos que habitan sus bibliotecas. Que ha reducido la pobreza? En serio? Lo que ha hecho es crear una clientela de personas que no tienen para comer, y que siguen sin tenerlo, salvo que voten a Chávez (o Maduro en este caso)…muy peronista todo, pal que le guste lo dejo. Otro dato, cuantos aviones cargados de emigrantes aterrizan en el aeropuerto de Maiquetía? Creo que no demasiados. Pues eso, menos zarandajas!

  16. Cuando el sr. Rallo cita e interpreta datos de forma que Chávez queda en mal lugar, los no convencidos eligen dos opciones insostenibles:
    – Unos (como el sr. Jesús) dudan de la validez de las fuentes; sin embargo, no hay nada más sólido que esas fuentes, por muy discutible que sea su fiabilidad. Si alguien conoce algo mejor, que nos lo diga, por favor.
    – Otros (como el sr. Libertario) dudan de la validez de la interpretación que se pueda ofrecer desde un despacho y apelan a la opinión de los venezolanos de a pie; sin embargo, nada garantiza que la mayoría esté en lo cierto, y la distancia que confiere un despacho puede ser óptima para no caer en prejuicios.

    Cuando el sr. Libertario y yo mencionamos el paper de Weisbrot/Johnston, el sr. Jordi reacciona de las mismas dos maneras: duda de la validez de las fuentes (“Que ha reducido la pobreza? En serio?”), apela a la opinión de los venezolanos (“yo lo que leo lo leo de fuentes venezolanas…”, como si las webs antichavistas fueran menos parciales que las oficialistas) y deslegitima las interpretaciones a distancia (“…no de teóricos que habitan sus bibliotecas”, como si estando en Caracas – ¿lo estará él? – se lograra acceso directo a la verdad).

    Así no avanzamos. Caminamos en círculo. Y podemos pasarnos “discutiendo” (discutir de verdad es otra cosa) toda la eternidad.

    A alguna fuente hay que recurrir, y alguna interpretación hay que hacer. Se trata de escoger las mejores fuentes disponibles, no cribar los datos de forma sesgada e interpretarlos sin unilateralidades.

  17. Afortunadamente, el sr. Jordi, además de los dos puntos ya mencionados, presenta un argumento nuevo (al menos en este hilo) del que hay que hacerse cargo. El Estado de Venezuela usa las rentas del petróleo para aplicar estrategias anticíclicas que, al mismo tiempo, resuelven déficits históricos en el bienestar de su población (como el programa de construcción de viviendas).
    Ante esto, el sr. Jordi se indigna porque:
    1. eso es keynesianismo;
    2. está aumentando la deuda pública;
    3. eso no es verdadero crecimiento.
    Respondo:
    1. La recesión 2008-2009 en Venezuela no se debe a desequilibrios internos (como sí ocurrió en EEUU o España), sino a la reducción del precio del petróleo derivada de problemas exógenos. En ese caso, hasta un liberal (que no sea dogmático) tiene que reconocer que es estupendo que no todos los agentes operen a corto plazo, i.e. que algunos agentes (como el Estado) echen parcialmente el freno a la espiral de estancamiento.
    2. La deuda pública de Venezuela se ha reducido desde 2003. Hoy, después de la recesión 2008-2009, supone el 45,5% del PIB (ya quisieran países tan admirados en esta web como Alemania un nivel de deuda similar).
    3. Las regalías del petróleo son redistribuidas por el Estado con inversiones (ello genera auténtico crecimiento, sin comillas, porque no está basado en deuda, y bajo desempleo) y con subvenciones (según los indicadores de FMI y BM, bastante eficaces). Por eso no es tan fácil criticar el modelo Chávez. No basta con apelar al credo liberal: habría que mostrar que el Estado está siendo notoriamente ineficaz en la redistribución o que la inversión es insostenible (lo siento, pero Venezuela tiene reservas de petróleo para los próximos 300 años).

    En suma: los argumentos que sirven para criticar el modelo Aznar-Zapatero (1996-2007) por insostenible no sirven para criticar el modelo Chávez. El sr. Rallo, que es muy inteligente, lo sabe. Cuando se critica a Aznar-Zapatero, ya se sabe que no hay que mirar los datos de crecimiento y paro, sino apuntar detrás y mostrar que eran un castillo en el aire. El sr. Rallo sabe que eso no se puede hacer con Chávez, que no es ningún castillo en el aire. Por eso, qué curioso, centra su crítica a Chávez PRECISAMENTE EN LOS DATOS MACROECONÓMICOS. Y mi crítica a su crítica, como se vio en mis anteriores comentarios, no consiste en dudar de las fuentes ni en apelar a los venezolanos de a pie, sino en subrayar que es un error metodológico no distinguir el período 1998-2003 del posterior, pues Chávez no ejerce la soberanía y comienza a aplicar su modelo hasta 2003. Y si observamos el período 2003-… vemos que no sólo no es un castillo en el aire, sino que funciona tan bien como las mejores economías de la región.

    PS: No sé si van a Maiquetía o entran por mar, pero parece que algunos van para allá:
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/04/16/actualidad/1334595551_993723.html

  18. Sr. Walrasiano, lo mismo se decía de la URSS, que crecía bien, que tenía dinero para financiar guerras en latinoamérica, y en áfrica…y vaya por dónde, un día de repente se dan cuenta de que el dinero no llueve del cielo, o de un Banco Central, y que se les acabó lo de vivir de Lenin, Marx y Engels y tiene que ser productivos. Y Argentina se da cuenta de lo malas que son las políticas peronistas, porque dan pescado y no enseñan a pescar…y demás. Pero claro, usted es un crítico objetivo porque…ni lo sé, y si le digo la verdad, no me importa. Objetividad desde un despacho y no desde la calle? En serio? Ya, porque aunque yo no pueda comer, si un ilustrado me dice que me va bien, si será…lo dice alguien que sabe…un filósofo. Yo ni estoy en Caracas, ni quisiera, pero no me dedico a pontificar sobre la vida de los demás cuando no tengo idea. Sólo se lo que sé por gente que vive allí, y que no son de la oligarquía dominante, ni tampoco de la oligarquía económica (como los definía ese gran demócrata y estadista que fue Chávez).
    Y lo del cuento de que el pobre chávez no ejerce la soberanía hasta 2003…pero por favor…es como el argumento de Rajoy de que sólo gestiona una herencia…Seamos serios.
    Chávez fue un gobernante autárquico que aglutinó tanto poder bajo su mano, que nombró jueces, que cerró cadenas (que en su estudio “objetivo” no parece que sean medidas muy malas), que insultó a los opositores, que ha permitido que el crimen sea en Caracas peor que en Méjico DF (datos oficiales, que igual están manipulados por la CIA; el FMI o cualquiera otra paranoia que se le ocurra), que ha dejado su herencia como si se tratase de Corea del Norte a unos gestores que sólo tienen la calificación de tales, y no la cualificación…y un largo etcétera de despropósitos que claro, comparados con lo bien que va la economía…pues…¿no tienen importancia? La gente con comer muchas veces tiene…la cosa es que a qué precio les sale la comida? Y si tan bien la economía, no deberían todos los venezolanos vivir como si fuera Miami?
    Y si, venezuela se está llenado de emigrantes…mogollón…creo que han tenido que hacer más viviendas, del plan Vivienda (al estilo Franco aquí en España) para alojarlos…En serio…no me tome por bobo que me cabreo…

  19. Yo no veo que de ninguna manera Venezuela haya mostrado ninguna mejora respecto del modelo que tenía anteriormente.

    Primero, es muy difícil encontrar un solo país, que tras una caída importante del PIB resultado de una crisis (al reventar una burbuja crediticia, por ejemplo), no haya tenido un rebote del PIB muy importante los siguientes años. Así que valorar solo los años de crecimiento es una trampa demasiado burda.

    Además, los precios del petroleo están historicamente a precios muy altos. (El precio petroleo se ha multiplicado por 4 desde el 98).

    Venezuela en el pasado ha vivido épocas de desarrollo, crecimiento y reducción de la pobreza muchísimo más importantes. Y lo hizo con dictaduras y gobiernos de los que nadie pone en duda su corrupción, y mal hacer. La situación daba como para robar, hacer las cosas mal, y aún así, que sobrase para que los datos macroeconómicos y de bienestar social mejorasen muchísimo. Y hasta que en los 80 y 90 no cayeron los precios del petroleo, los gobiernos de Venezuela, por muy corruptos que fuesen, habían conseguido dar a los venezolanos uno de los mayores niveles de vida de latinoamérica.

    Con un precio del petroleo 4 veces mayor que el de los 80 y 90, Chavez solo ha sido capaz de mostrar unos datos macroeconómicos mediocres, y lejos de aprender de los errores, ha aumentado la dependencia del gobierno del petroleo, y la dependencia de la economía del país, del dinero repartido por el gobierno.

    En el fondo, no estoy diciendo que el modelo de Venezuela sea insostenible a corto plazo. Solo que es tan sostenible como el de los 70. Si el precio del petroleo sigue alto, tanto la familia Saud de Arabia Saudita, como el chavismo, pueden mantenerse a lo suyo. Lo cual no quiere decir que sus políticas sean las mejores para su población. Y si el precio del petroleo cae a niveles de los 80 y 90, lo que pasará no será mejor que lo que pasó en los 80 y 90 en Venezuela.

    Si el precio del petroleo no sigue subiendo, y otros sectores no tan dependientes de su precio, no dejan de caer como lo han estado haciendo los últimos años, pues la cosa empeorará según pase el tiempo.

    Además, el dato de renta no es tan válido en Venezuela como en países con economías abiertas. Venezuela es en un país en el que hay control de cambio y de precios por parte del gobierno, que provoca escasez de productos en los mercados legales, y mercados negros y de segunda mano, con precios que duplican el legal. Si en la práctica te tienes que gastar 10 000 euros para comprar un coche, porque es imposible encontrarlo con el precio oficial de 5 000, el coche vale 10 000, por mucho que el funcionario que vaya a recoger los datos del IPC prefiera apuntar 5 000.

  20. Sr. Jordi:

    1. El bloque comunista no cayó por falta de dinero (según ese argumento, Japón tendría que haber caído hace quince años), sino por insatisfacción general con el modelo (“tú haces como que nos pagas, nosotros hacemos como que trabajamos”). En Venezuela -donde, al contrario que en la URSS, se celebran elecciones limpias regularmente- no se percibe tal cosa. Y sobre productividad, no tiene más que echar un vistazo al aumento de la renta per capita. La tan manida comparación con Cuba o la URSS no sirve. Chávez aprendió de sus errores.
    2. Es usted quien desconfía de los datos del FMI y del INE español (sobre emigración a Venezuela), no yo. La criminalidad es monstruosa, pero también lo es en México o Colombia y no por ello se cuestiona su modelo económico.
    3. Una vez más: lo de apelar a Fulanito, que vive en Carabobo y sabe de qué va la vaina, no es ni medio serio. Es como si yo pretendiera estar argumentando apelando a los que han acudido a llorar a Chávez.

  21. Sr. Iñaki:

    1. En la UE aún estamos esperando ese rebote del PIB. Los datos macroeconómicos de Venezuela desde que fue puesto en obra el modelo Chávez no son mediocres, sino de los mejores de la región (me voy cansando de repetir cosas incuestionables).
    2. Claro que hay un pelotazo petrolero en Venezuela, como hay pelotazos en muchos otros países de la región. La dependencia respecto de la exportación de petróleo es un problema, pero en esto Chávez continúa la tradición venezolana. Y antes se daba la misma dependencia respecto de los petrodólares del Estado, pues nunca se fomentaron otros sectores económicos. Sólo que el Estado no repartía ese dinero. Era una dependencia no satisfecha, pero no menos brutal.
    3. Efectivamente: el modelo Chávez es tan sostenible como el de los 70 (cuando PDVSA ya estaba nacionalizada). Lo nuevo es un aumento de la eficiencia en la producción, fortalecimiento de la OPEP con Venezuela a la cabeza (que no es más que una respuesta de igual a igual a los monopolios que EEUU y UE mantienen en otros sectores) y redistribución de los beneficios. Lo que había antes de Chávez era menor eficiencia, irrelevancia de Venezuela en la OPEP y de la OPEP misma y concentración de la riqueza.

    A los liberales nos puede disgustar el modelo económico (y aún más las salidas de tono de Chávez, el culto a la personalidad, etc.), pero su éxito es incuestionable: lo que se propone es lo que exige la inmensa mayoría de la población (que la riqueza nacional se quede en casa y se reparta mejor), y lo consigue. Aceptado ese proyecto, es muy difícil tumbar dialécticamente el modelo. Por eso no entiendo que un titular hable de “fracaso en todos los órdenes”.

  22. Perdona, pero países de la UE, como los bálticos donde ha habido una caída importante del PIB, si que han tenido un rebote. Y si cogemos solo los años de crecimiento de esos países nos salen unos datos macroeconómicos increibles, aun sin petroleo. Pero la realidad es que hacerlo es tontería. Si cogemos los datos tras las quiebras de Rusia, o de Argentina, lo mismo.

    Los datos macroeconómicos de Venezuela, y su evolución, no es mejor que la de los años 60 y 70, que también disfrutaron del crecimiento de la industria del petroleo al principio, y de una subida de precios al final. Eran esos gobiernos buenísimos? O más bien era que los acompañaba el petroleo? Mientras los precios del petroleo fueron altos, todos parecían hacerlo estupendamente.

    El estado no repartía ese dinero? Pues los datos macroeconómicos mejoraban rápidamente, había menos cantidad de pobres y los salarios medios eran más altos. Los datos sociales mejoraban sin parar. Si Chavez reparte más, no se nota especialmente en datos macroeconómicos. Y lo malo, es que las políticas que pone en práctica si que hacen daño a los sectores del país que podrían coger el relevo del impulso dado por el petroleo.

    Antes que Chávez, en los 80 y 90, lo que había era un precio del petroleo 4 veces más bajo. El petroleo puede enriquecer a una familia como la Saudí y mantener a sus súbiditos callados. Pero eso no quiere decir que el desarrollo de Arabia Saudita sea gracias al modelo económico de la familia Saud, ni que sus súbditos estén recibiendo una parte justa de sus riquezas, ni que disfruten de las libertades que deberían.

    De 2003 a esta parte, el precio del petroleo se ha multiplicado, y por muy mal que lo pueda haber hecho Chávez, es difícil hundir rápidamente un país petrolero, con precios del petroleo creciendo de esta manera.

    En cuanto a las mayorías, puede perfectamente elegir coartar sus libertades a cambio de una pequeña renta, e ignorar el origen de sus ingresos, y el de la cotización del barril de petroleo. Las mayorías nunca han sido ni sabias, ni coherentes. Es algo que ya hemos podido comprobar muchas veces en el programa “Quieres ser millonario?”