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Categorizado | Vozpópuli

España: incumpliendo desde 2008

Publicado el 27 marzo 2013 por admin

Se acostumbraron nuestros políticos a gastar a lomos de la recaudación fiscal extraordinaria que proporcionaba la burbuja inmobiliaria (el gasto público per cápita en 2007 era un 60% superior al del año 2001) y cuando se detuvo el sobreendeudamiento privado promovido por nuestro privilegiado sistema financierocomenzaron los problemas: incapaces de meter en vereda nuestro también ‘burbujístico’ sector público, el déficit y el endeudamiento estatales se han disparado sin tregua. Desde comienzos de 2008, nuestros manirrotos gobernantes han emitido más de 500.000 millones de euros en ‘nueva’ deuda pública: tocamos a más de 10.000 euros por español (o casi 30.000 euros por persona ocupada). Una factura que, pese a esa intensísima austeridad que supuestamente estamos aplicando, sigue creciendo sin parar.

Así, con tal de acreditar que, pese a las apariencias, no vamos a caer en la suspensión de pagos, nuestro Gobierno socialista (ora Zapatero, ora Rajoy) acordó con Bruselas un calendario para reducir el déficit hasta dejarlo en el 3% este 2013. Obvia decir que, tras las múltiples renegociaciones, el objetivo del ejercicio en curso ya no es el 3%, sino el 4,5%. Pero lo más grave del asunto es que, con renegociaciones o sin ellas, España no ha cumplido ni un solo año desde 2008 su compromiso de déficit. Ni uno. 2008 y 2009 debieron cerrar en el 3% y alcanzamos el 4,1% y el 11,2%; en 2010 nos comprometimos a bajar al 9% y terminamos en el 9,3%; en 2011 concluimos en el 9% debiendo haberlo hecho en el 6%; y en 2012, pese al maquillaje ‘montoriano’ y a la exclusión de las ayudas bancaria, nos quedamos en el 7% cuando lo debimos hacer en el 6,3%.

También incumpliremos en 2013

¿Será 2013 distinto? En absoluto: el Gobierno cocinó unos Presupuestos Generales del Estado para el año en curso que no sólo incrementaban el gasto, sino que contenían una previsión de crecimiento (y, por tanto, de ingresos y de gastos) absolutamente irreal. Fuimos muchos los que advertimos contra tan irresponsable práctica: no tanto porque seamos capaces de predecir el futuro, sino por un criterio de elemental prudencia. Si queríamos cumplir el déficit con garantías, no podíamos ponernos en uno de los mejores escenarios posibles, sino en uno de los peores: se llama margen de seguridad. ¿Cómo creen que elaboró una familia española sus presupuestos para 2013? ¿Asumiendo que las cosas pasarían a marcharle fantásticamente o poniéndose en un escenario más bien conservador tirando a pesimista? Pues así mismo debería haberse comportado el PP: haciendo los deberes necesarios para cuadrar las cuentas aun en el caso de que la situación económica se deteriorara a pasos agigantados.

Montoro, sin embargo, prefirió optar por recurrir a esa ‘zapaterina’ treta consistente en falsear los presupuestos para ahorrarse rebajar el gasto. Tal como él mismo reconocía entre llantos desconsolados ante aquellos periodistas y economistas que quisieran escucharle, su previsión de crecimiento estaba cocinada para evitarse tener que recortar su reverenciado gasto público. El ministro de Hacienda, así como el resto del Gobierno, llevan en su ADN la obsesión por mantener un Estado hipertrofiado, y a tal propósito subordinan toda su errática labor de gobierno… aun cuando para ello hipotequen, como ya lo hiciera Zapatero, el futuro del país. Y ahora, cuando ya el propio mendaz Ejecutivo popular reconoce que la recesión será mucho mayor de lo que nos vendieron, descubrimos que el déficit de 2013 también está condenado a serlo.

Lo estamos viendo ya: en apenas dos meses, el déficit de la Administración central del Estado –dejemos de lado Seguridad Social, autonomías y ayuntamientos– asciende al 2,22%, cuando el objetivo para el conjunto del año de todas las administraciones públicas es el 4,5%. Dicho de otra manera, sólo en dos meses y sólo con las cuentas del Gobierno central, ya hemos llegado al ecuador de todo este año en materia de desfase de ingresos y gastos. Y ello pese a la brutal rapiña fiscal a la que sigue sometiendo este liberticida gobierno a los españoles; mas de poco les está sirviendo machacar a un debilitado sector privado para mantener su endiosado ‘hiperEstado’: la recaudación se le está hundiendo (IRPF cae un 3,5% y Sociedades un 12%), dejando bien claro que nos han engañado pretendiendo solventar este problema aumentando los ingresos y reduciendo los gastos. Un auténtico desastre.

En definitiva, no hemos cumplido el déficit ni un solo año y, pese a ello, el autocomplaciente Mariano Rajoy se pavonea por Europa exigiendo una renegociación de los objetivo de déficit debido a que España “ha demostrado ser un país cumplidor”. Somos tan cumplidores que no sólo no hemos cumplido jamás sino que exigimos nuestro derecho natural a incumplir porque, aunque nos lo denieguen, tampoco vamos a mover un dedo en esforzarnos en cumplir recortando los gastos. La parodia nacional de un déficit fuera de control. Pero lo peor de todo es que, según parece, la suicida Europa está decidida a darnos más tiempo, a ver si en un par de añitos superamos ampliamente el 100% de deuda sobre PIB y o nos despeñamos por el default o nos consolidamos como infierno fiscal por las décadas de las décadas. Todo, menos meterle seriamente mano al gasto público.

4 Comentarios para este artículo.

  1. Marqués Says:

    “Fuimos muchos los que advertimos contra tan irresponsable práctica: no tanto porque seamos capaces de predecir el futuro, sino por un criterio de elemental prudencia.”

    ¿MUCHOS?….Siento disentir señor Rallo, ojala hubiesen sido muchos. Voces clamando en el desierto

    Poca gente ha descrito la situación y evolución actual de forma tan sincera. Gracias.

    La última frase del libro de Gabriel García Márquez “El Coronel no tiene quien le escriba”:

    -¿Y mañana que comeremos?
    - Mierda.

  2. Socialista Says:

    Pero le falta la otra pata ¿Cuánto es la deuda, por poner un ejemplo, de las 35 empresas capitalistas del IBEX? Ilumínenos Profesor Rallo, y no se quede siempre a la mitad :)

  3. Juan Ramón Rallo Says:

    La otra pata: http://juanramonrallo.com/2011/11/%c2%bfquien-es-el-culpable-del-exceso-de-deuda-privada/

    Pero, afortunadamente, el sector empresarial sí ha comenzado a ajustarse cuando se acabó la fiesta: 150.000 millones menos de deuda desde 2009 (el sector público, unos 450.000 millones más).

  4. josvazg Says:

    Profesor, ¿hay por ahí algún gráfico de esto?

    ¿Podemos dibujar un gráfico por años desde el 2000 donde se vean las deudas públicas y privadas hasta el 2012?
    Los gráficos respaldados por datos estatistas oficiales suelen ser bastante aplastantes.

    Si no me equivoco deberíamos ver como el estado no tenía mucha deuda, comparada con la privada, hasta 2007 0 2008. Allí pinchó la burbuja, lo cual se traduce en que la deuda privada se para en seco y empieza a caer lentamente mientras que la pública se dispara. ¿correcto?
    (Podríamos ver incluso al ritmo que va cuanto tardaría en coger la publica a la privada.)

    Ah, y algunos detalles más sobre la deuda publica vs privada:

    1) La deuda privada es eso, PRIVADA; es decir, es un problema PRIVADO del deudor y sus acreedores. Nadie me va a rescatar mi hipoteca, por ejemplo.

    2) La deuda privada NO quiebra un país, la pública si.

    3) Los rescates a empresas privadas son conversión de deuda privada en publica o si se prefiere en semipublica. Por ESO NUNCA hay que rescatar a los bancos u otros sectores, convirtiendo un problema privado en uno público.

    4) Aquel que sabe que su deuda privada no va a ser rescatada y convertida en el problema de otros, no tiene más remedio que ser prudente (que no conservador, “joer” que ya se nos ha olvidado hasta lo que significa prudencia con los dineros de uno) y no tiene más remedio que ir re-pagando y reduciendo su deuda, acostumbrarse a vivir/operar con tesorería, cara pero menos cara que el crédito, etc.

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