Por un sistema financiero con unos pilares sanos

Desde la ruptura de Bretton Woods, los medios de pago que utiliza Occidente se basan fundamentalmente en deudas: deudas del gobierno (dólares, euros, yenes, libras…) y deudas de los bancos (mal llamados “depósitos a la vista”, aunque también podríamos añadir depósitos a plazo, pasivos de fondos monetarios, etc.). Cuando todos pagan sus deudas, el sistema parece funcionar a las mil maravillas: todo el mundo está cómodo siendo acreedor de alguna institución solvente que, muy probablemente, incluso llegue a abonarte intereses. Los problemas, en cambio, se desatan cuando esos compromisos financieros comienzan a flaquear, esto es, cuando los deudores de los bancos comienzan a entrar en default y cuando, en consecuencia, las entidades financieras también solicitan el concurso de acreedores.

En tales casos, el público desconcertado pasa o bien a reclamar que el Estado rescate a los bancos (para evitar que sus ahorros, inmovilizados en promesas bancarias, se volatilicen) o bien a pensar en guardar sus ahorros “debajo del colchón”: es decir, el público, desengañado de las incumplidas promesas de pago de los bancos, procede a solicitar al Estado que sustituya esas deficientes promesas de pago privadas por las más sólidas y fiables promesas de pago públicas (deuda del Estado o pasivos del banco central; instrumentos ambos con los que se recapitaliza o se reemplazan los quebrados pasivos privados).

El Estado, por lo general, es un buen pagador, más que nada porque detenta el monopolio de la violencia y se inviste con la falsa legitimidad de arramblar con la propiedad privadade sus súbditos. De este modo, cuando uno obtiene una promesa de pago del Estado, resulta bastante verosímil que termine cobrándola (de ahí, dicho sea de paso, que sean tan demandadas).

Ahora bien, no toda promesa que realiza el Estado puede llegar a pagarse: en ocasiones, la naturaleza de estas promesas resulta tan inverosímil que la gente simplemente huye de ellas.

Estos días lo estamos viendo, por ejemplo, con el caso de Chipre. El Estado chipriota era simplemente incapaz de rescatar los depósitos de una banca que ascendían al 500% del PIB. ¿Consecuencia? Tuvo que pedir asistencia financiera a otros Estados que no se la han querido dar (o sólo en una parte): y al no recibirla, se ha impuesto una quita sobre esas promesas privadas. Muchos creen que todo el desaguisado se hubiese solventado en caso de hallarse Chipre fuera del euro: en tal caso, dicen, podría haber impreso suficientes libras chipriotas como para recapitalizar a los bancos. Pero fijémonos en que las libras chipriotas también serían, en el fondo, promesas del Estado (del banco central, que es un monopolio público) y dado que los operadores de mercado serían conscientes de que no podrían ser honradas (de que no iban a poderse intercambiar ni hoy ni mañana por bienes análogos a antes de la impresión), las habrían liquidado con enormes descuentos:depreciación e inflación monetaria que no son más que una quita (no nominal, pero sí real) sobre los depósitos privados cuyo valor se buscaba estabilizar (y cuyo valor, por tanto, el Estado chipriota sería incapaz de estabilizar).

La inflación y la depreciación de la moneda base, por cierto, también ilustran que el problema del dinero fiat va mucho más allá de si tenemos una banca privada prudente o incluso de si todas las entidades se someten al principio de reserva del 100%. La moneda fiat es un pasivo del Estado y como tal su valor depende de la capacidad de este último para honrarlo (cuidando que el público no deje de valorarlo como medio de pago y como reserva de valor, es decir, evitando todo el mundo espere que se va a depreciar de manera incremental): y es que tener garantizado el 100% de un pasivo que se deprecia no te blinda frente a esa pérdida de valor.

En suma, en nuestro sistema económico no existe un solo activo seguro que pueda actuar como refugio: no existe un búnker que permita resguardarnos del a veces poco comprensible mundo financiero. El activo que más semejanzas guardaría con ese búnker es, desde luego, la moneda del imperio, esto es, el dólar: dado que EE.UU. es la mayor economía del planeta, uno de los entornos jurídicos más seguros en los que mantener tu propiedad y, además, dado que, hasta cierto punto, el gobierno estadounidense puedepromover su aceptación por parte de Estados extranjeros, la demanda mundial de dólares sigue siendo amplia, profunda y se prevé duradera. Pero aun así nadie duda de que el dólar se pueda depreciar, no ya internamente (desde 1950 ha perdido el 90% de su valor), sino también externamente: si soy un español que uso euros y quiero protegerme frente a la eventual ruptura del euro, tener dólares me resulta inconveniente, pues en tanto su cotización se deteriore frente a la del euro, mi patrimonio se depreciará en términos de los bienes que puedo adquirir dentro de la zona del euro.

El desconcierto, pues, es palpable en momentos de alta incertidumbre. Las dudas asaltan a todo el mundo, grandes y pequeños: ¿dónde meter mi capital de manera segura? Como decía, en las economías actuales no existen activos libres de riesgo (la deuda públicasuele ser engullida por la inflación), lo que obliga a los agentes económicos a estar —directa o indirectamente, consciente o inconscientemente— siempre 100% invertidos en algún activo financiero arriesgado. Incluso aquellos que creen tener un depósito de guarda y custodia (o su equivalente: el dinero debajo del colchón) se ven sometidos a la posible depreciación de la moneda fiat (cuya suerte depende de la buena gestión financiera del gobierno: es una especie de deuda pública que no paga intereses). Sin duda alguna, este hecho supone una absoluta anomalía que mina la liquidez de los agentes económicos y la subordina a la gestión financiera de los Estados: dicho de otro modo, la liquidez de todo el sistema depende de la liquidez de las promesas del Estado. Una subordinación absoluta al imperium estatal que casi siempre aboca a la ciudadanía a ingentes expolios patrimoniales (defaults inflacionistas o deflacionistas de las promesas estatales).

En este sentido, convendría regresar a lo que el gran economista Henry Thorntondenominaba “el único activo monetario que no es el pasivo de nadie más”, a saber, el oro. Es fundamental que la piedra angular de un sistema financiero sano sea un bien presente líquido (solemos hablar, debido a sus excelentes propiedades, del oro, pero podría ser cualquier otro que libremente seleccione el mercado) en lugar de la deuda de algún agente económico; en otras palabras, es fundamental que la piedra angular de un sistema financiero sano sea un activo exógeno a ese sistema financiero. En caso contrario, lo normal es que la piramidación imprudente de deudas siga engordando con el tiempo —nadie puede discriminar las deudas sanas de las insanas— hasta su colapso parcial (crisis económicas) o total (desmoronamiento del sistema financiero).

Chipre es sólo una unidad política pequeña incapaz de estabilizar el valor de sus medios de pago privados (o, si dispusiera de su propio monopolio monetario, incapaz de estabilizar el valor de sus medios de pago públicos). Puede parecer irrelevante, pero supongamos por un momento que su dramática situación se reprodujera a escala mundial. Sería el fin de nuestro sistema financiero y monetario. No lo olvidemos: que la economía mundial termine convirtiéndose en un Chipre o en una Islandia no es una imposibilidad. Al contrario, sólo hay que favorecer que siga acumulando más y más deuda hasta que su stock se vuelva literalmente impagable incluso para el Estado. Por eso necesitamos un ancla: un dinero libre y que no emane del Estado (o de un monopolio privado) como el oro.

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74 comments

  1. Hay algunos puntos que se me escapan.
    Por un lado, tenemos a los bancos españoles tratando de captar depósitos para desapalancarse por “recomendación” de la eurozona
    ¿Cómo es posible que los bancos chipriotas tengan un problema por tener un “exceso” de depósitos?

  2. Mariama: si recuerdas, aquella lucha por conseguir depósitos se llamó “guerra del PASIVO”. Lo que los bancos intentaban es aumentar el dinero que tenían depositado para poder ofrecer unos balances donde el ratio entre préstamos y depósitos fuese menos desequilibrado.

    De forma coyuntural, para capear lo que creían que era un huracán pasajero… que lo que había que hacer es aguantar haciendo las locuras financieras necesarias, que ya escampará. Y cuando, una vez escampado, las rentabilidades vuelvan a ser lo que eran, ya recuperaremos el agujero de antes y el de ahora si que nadie se entere de lo cerca que estuvimos del Apocalipsis.

    Se equivocaron. Y el Apocalipsis ahora es mayor.

    Pd: reconozco que últimamente me estoy dejando llevar por frases sentenciosas y muy literarias, un pelín demagógicas. Así que no me azotéis, que ya lo hago yo. Es una fase.

  3. pero no tds las deudas valen igual…pero bueno, el atraco ya no se perpetra a los pekeños ahorristas q es lo q justificabas ayer…q se amaken los acreedores d deuda y los grandes depositantes d origen dudoso

  4. Efectivamente, el oro o la plata o cualquier otro mineral monetario, incluso el petróleo o las materias primas en general, es lo único que asegura el mantenimiento de un valor o subyacente o contrapartida a los activos financieros, y es que independientemente de sus subidas o bajadas de valor.

    Tiendo a pensar que muy pronto pasará algo parecido en España a lo acontecido en Chipre y que vamos directos hacia una quita de deuda pública. Ante la imposibilidad del Tesoro para refinanciar sus vencimientos de deuda a un tipo de interés sostenible, en el contexto de una fuerte caída de la recaudación tributaria y de una inexistente reducción del gasto público, deberán intervenir las facilidades de rescate y el BCE para prestarle dinero a Rajoy y al Régimen para que pueda pagar a los bancos, ya principalmente españoles, tenedores de esos títulos. Esa depreciación del activo se añadirá a las 400.000 hipotecas refinanciadas, a los activos deteriorados con contrapartidas inmobiliarias y a la creciente tasa de morosidad y de moderación de crecimiento del ahorro por el paro, por el pánico bancario y por la crisis de consumo en general, y principalmente por el efecto expulsión por el que el Tesoro ha estado chupando el desapalancamiento del sector privado no financiero. Ante esa tesitura la imposición de una quita a la deuda española podría ser una tentación del Gobierno para agenciarse el fondo de garantía de depósitos y parte de los ahorros de los españoles. En definitiva no ha mostrado ninguna piedad para con los ahorros de lo españoles ni desde el BdE, ni desde Hacienda, ni desde la política económica general, como antes han sido Rajoy y sus equivalentes los que han estafado a la gente con las preferentes, el banco malo y los faaf, los frobs y demás tinglados.

    PD: yo tengo en los bancos españoles el dinero preciso para pagar el recibos, y es lo que recomiendo a cualquiera. Cadenas de oro y a volar.
    Tiene toda la razón.

  5. Ahora para cerrar el lazo que manejan dos manos (la del Estado y la del sector bancario) sobre la infinitesimal cabeza del individuo privado, sólo queda la puntilla final: que se prohíba tener dinero “físico”. Creo que se podrá ver en los próximos años, como el único dinero posible será el dinero electrónico.

  6. ¡Bueno! Aquí ya se han prohibido los pagos en metálico de más de de 2.500€ si una de las partes es empresario. (Más o menos era así, ¿no?)

  7. Hola Juan Ramón

    Enhorabuena por su artículo. Con respecto a que el oro asegure estabilidad tengo algunas dudas (espero resolverlas con su ayuda):

    ¿Que pasaría si los productores de oro (sólo unos pocos en todo el mundo) se confabularan para retener una parte de lo extraído con fines especulativos?

    ¿No haría eso desvirtuar un sistema económico mundial basado en el patrón oro de un modo análogo a como lo hacen ahora los BB.CC.?

    O peor aún: ¿Que pasaría si algún estado nacionalizara la mina?

    ¿Tendríamos alguna vez algún activo exógeno a salvo?

    Recibe un cordial saludo

  8. Improbable que se dé la confabulación, pero aún así irrelevante. La producción anual representa menos del 1,5% de todo el oro ya en circulación. Lo mismo con la nacionalización; el único problema sería que se confiscara el oro ya extraído.

  9. Pero su propuesta imagino que es un patrón oro universal :) … no vaya a ser que al final todos imprimamos yuanes ¿con reserva fraccionaria o coeficiente de caja 100%?

  10. existen muchos ejemplos a lo largo de la historia en el que la emisión de dinero libre de interés por parte del gobierno, llevó a las civilizaciones hacia la prosperidad. Así fueron los Greenbacks de Abraham Lincoln, las monedas de cobre sin deuda del imperio Romano, o los palos de Tally de Inglaterra. No había oro, ni entidad privada que tuviera el monopolio de la emisión de dinero.

    También existen multitud de ejemplos a lo largo de la historia en el que el uso del patrón oro llevó a las civilizaciones hacia la depresión y concentración de riqueza por contracción de emisión del dinero.

    No es importante qué respalda a la moneda (oro o aceite de oliva), sino la cantidad en circulación, con lo que prevenir inflación, así como mecanismos que controlen la creación de dinero (crédito) por parte de los bancos comerciales (y no se produzcan burbujas).

    Los gobiernos podrían perfectamente tener una deuda pública del 0%, emitiendo dinero sin interés, con lo que no solamente suministrar el dinero de alta potencia a la sociedad (bancos), sino poder sufragar sus gastos en tiempos como los actuales, de falta de liquidez (contracción de moneda en circulación).

    ¿nadie ve que reduciendo el volumen de dinero total en el planeta tierra a las tres piscinas olímpicas de oro existente en la actualidad, provocaría de nuevo lo mismo que ha ocurrido en el pasado, contracción económica y concentración de poder en pocas manos? quien tiene oro, tiene el poder de la emisión de dinero de alta potencia. Un sistema así provoca que exista escasez de liquidez, y por tanto, aun queriendo expandirse la economía, no podría por falta de dinero en circulación. Ya ha ocurrido en el pasado, y volvería a ocurrir si se volviera al patrón oro.

    En la actualidad nos encontramos en un patrón de monopolio de emisión de dinero con interés por parte de un banco central, que es quien financia a los gobiernos. Los gobiernos deben pedir prestado a una entidad privada para financiar sus déficits, cuando el dinero debería ser un bien público, debería poder ser emitido por el propio gobierno sin interés, con lo que así hacer frente a los periodos de recesión, donde la oferta de dinero en circulación se contrae, y millones de ciudadanos pasan a la pobreza por falta de empleo.

    No hay evidencia científica que avale que imprimir dinero sin interés para financiar gasto público en forma de productos y servicios (por ejemplo, infraestructuras), con lo que así reactivar la economía e inyecte liquidez, provoque inflación.

    El pasado es una historia de poder, y más concretamente, de poder por parte de la banca privada, el oro, y la emisión centralizada de la emisión de dinero.

    Por tanto, si quieren un sistema bancario y económico sólido:

    1. emisión de dinero libre de interés por parte del gobierno
    2. libertad en la creación de diferentes tipos de dinero, como ocurre en Suiza.
    3. eliminación de los bancos centrales como administradores del monopolio de la emisión de dinero.
    4. limitación de la banca privada de la emisión sin límite de crédito

    un saludo

  11. Pedroperez

    La cantidad de masa monetaria en crculación no es tan importante COMO LAS VARIACIONES QUE SUFRE LA MASA MONETARIA. El valor de la moneda se adaptara a su cantidad apreciando o devaluandose, por lo que a largo plazo es indiferente la cantidad de moneda, esta podrá COMPRAR LO MISMO. El problema surge con las variaciones, que provocan ajustes en el valor de la moneda que provoca sufrimiento durante el proceso. POr eso el oro es tan valioso, por que LA CANTIDA VARÍA MUY POCO.

    Por eso no debes cometer el error de creer que si hay menos moneda seremos menos ricos, o viceversa.

    “No hay evidencia científica que avale que imprimir dinero sin interés para financiar gasto público en forma de productos y servicios (por ejemplo, infraestructuras), con lo que así reactivar la economía e inyecte liquidez, provoque inflación.”

    Respecto a esto poco que comentar, una falacio que sólo leerla salta a la vista el absurdo que supone.

    Los precios en plena crise no parado de subir cuando tenían que haber bajado de forma drástica, piensa sobre ello…

  12. ¿Los Greenbacks de Lincoln? Duraron poco y fueron bastante inflacionitas: http://qsi.cc/pictures/US%20Inflation.gif

    En todo caso, lo que sigues proponiendo es que la base del sistema monetario sea un pasivo estatal, algo tremendamente inconveniente si: a) el Estado incumple sus promesas, b) quieres hacer intercambios con los extranjeros (a menos que defiendas la existencia de un imperio o de un gobierno mundial).

    El patrón oro con reserva fraccionaria (estando ésta basada en letras de cambio de calidad y no en activos a largo plazo) no tiene por qué sufrir ningún tipo de contracción de la emisión de dinero. ¿La Inglaterra de la Revolución Industrial te parece un ejemplo de civilización en decadencia?

    Imprimir billetes para financiar el gasto público por supuesto que puede generar inflación: lleva al extremo tu planteamiento y lo comprobarás. Todo es cuestión de que la demanda adicional que financien esos billetes supere la producción adicional imputable al gobierno vía gasto público.

    Mi propuesta es emisión completamente descentralizada de promesas de pago por parte de los agentes económicos a partir de una base real libremente seleccionada por el mercado (probablemente el oro). Pensar que eso tiende a la concentración de poder es obviar cómo funcionaba el capitalismo sin monopolios privados de origen estatal: en Inglaterra, hasta la Ley de Peel, hasta los carniceros eran banqueros fuera del radio de 60 millas de Londres (monopolio del Banco de Inglaterra desde 1694).

  13. @Juan Ramón,

    los greenbacks duraron poco por la presión de la banca privada inglesa. Inglaterra no quería una colonia libre e independiente. De hecho nadie estudia el por qué estados unidos quiso independizarse de Inglaterra: básicamente porque ésta obligaba el pago de las deudas en oro, lo que provocó escasez del mismo, y aumento de la pobreza, deudas y recesión. Los Greenbacks fueron la solución a la emisión de dinero independiente sin deuda.

    El patrón oro siempre provocó concentración de riqueza. Solo se tiene que leer un poco de historia. Quien tiene oro, tiene el poder de manipular la base monetaria, inyectando o retirando a su medida el oro del mercado a medida. Si retiras oro, se elimina la base monetaria desde donde crear crédito.

    No se está hablando de imprimir dinero sin control, sino de crear base monetaria sin interés con un objetivo de inflación determinado. Controlando la cantidad de dinero en circulación sin interés, y limitando a la banca a emitir crédito con coeficiente de caja 100% (solo lo que tienen), tienes un sistema estable, en el que se limita la capacidad de crear burbujas de crédito, así como las herramientas necesarias como para que un gobierno pueda hacer frente a su gasto corriente sin necesidad de endeudar a todas las generaciones venideras. ¿cómo puede ser que el estado se tenga que endeudar con un dinero que proviene de manos privadas, cuando el dinero es un recurso público, y que debería pertenecer al estado?

    Una base monetaria en oro, no es mas que una convención social. En la antigua roma, se utilizaron monedas de cobre durante siglos, hasta que Julio Cesar hundió el Imperio al incorporar el patrón oro, y fue toda una civilización próspera. En Inglaterra funcionó el Tally Stick durante 7 siglos perfectamente, hasta que de nuevo, la instauración de un banco central y patrón oro, provocó escasez de dinero, crédito y actividad económica.

    @Rothbard

    la cantidad de masa monetaria sí que influye. Si un monopolio de banqueros que concentran la mayoría del oro, deciden retirarlo de la circulación, provocas escasez de dinero y crédito, con lo que la gente no tiene opción de hacerse con ella y pagar sus deudas. Que es justo lo que está pasando ahora con el dinero fiat. Una contracción masiva de dinero de alta potencia (“oro”).

  14. Pedroperez

    Me estás dando la razón, si un monopolio de banqueros decide retirar mana monetaria de la circulación, el problema es que se pasa por ejemplo de 100 de masa monetaria a 50, es la contracción el problema, que crea una escasez de crédito y obliga al mercado a sufrir un ajuste brutal. Pero si partimos de una situación de 50 de masa monetaria, el mercado ya está adaptado a ello y no existe escasez de dinero.

    De todas formas, os dejo a ti y a Rallo debatir, que vuestro conocimiento del tema me supera ampliamente y poco puedo aportar de interés.

    Un saludo.

  15. Pedro Pérez,

    Esta noche explicaré como efectivamente, lo que propones es la solución.

    El dinero solo tiene sentido dentro de un sistema socioeconómico, hablar de un activo “que proteja” es por tanto ridículo, el dinero no sirve de nada en una isla desierta, ni después de una crisis ambiental, ni después de un holocausto nuclear, por lo tanto es la salud del sistema socioeconómico lo que hay que salvaguardar, desgraciadamente esta siempre es bastante delicada en sistemas de dinero privado, donde el dinero devenga un interés por su mera existencia.

    Respecto a los Greenbacks, se pagaron en su equivalente en oro, uno a uno. Después de una guerra no está nada mal. Habrían aceptado de buen grado esa inflación los contendientes en la I guerra mundial, que volvieron estupidamente al patrón oro, provocando la gran depresión.

  16. Pedro Pérez,

    Patrón oro es un ejemplo de dinero al que se tendería libremente por sus superiores propiedades. Pero puede ser un patrón bimetálico o uno que incorpore dineros virtuales privados. La cuestión es que sea libremente seleccionado por el mercado.

  17. @Rothbard

    si partes de una base monetaria estable de 50, estamos en la misma situación. Un ‘monopolio’ que concentra el oro, puede decidir que su interés es la escasez.

    la inflación en realidad no existiría, ya que el dinero ‘prestado’ por la banca pública al estado (que previamente ha sido inyectado sin interés), al ser devuelto vía impuestos, provocaría la extinción del dinero creado. No creas incremento de la base monetaria, por lo que no se crea inflación.

    podemos llegar al absurdo de una región (¿isla?), en la que no existan minas de oro. ¿no existiría el comercio? ¿el dinero? ¿solo la divinidad en forma de color oro proporciona la estabilidad económica? ¿no existiría dinero?

    saludos

  18. El otro día estuve hablando con una persona que me presentaron. Un tío de mi edad, treintaytantos, casado y con dos hijos. Hablamos de la crisis -¡cómo no!- y me pareció una persona muy razonable (lo cual ya sabéis que significa que su opinión era muy parecida a la mía, jeje). Él también pensaba que es una crisis para una generación entera, que tardaremos mucho en volver a crecer, en el mejor de los casos, porque aún nos queda muuuuucho por decrecer. A partir de aquí empezaban las ideas erróneas (es decir, las que no coincidían con las mías, jeje otra vez). Decía él que el Gobierno tiene que hacer lo que sea para solucionar lo del paro, que eso es el verdadero problema.

    ¡Bien! Yo le pregunté que cómo iba el Gobierno a hacer tal cosa, si él mismo había reconocido que no íbamos a crecer en muuuuucho tiempo. Que solo había otra opción, entonces: repartir el empleo que hay. Que la gente acepte trabajar menos horas por menos sueldo, para que las horas que deja de hacer las haga otra persona.

    A esto él se negó en redondo. Como la gran mayoría de la gente con trabajo que conozco. Pues aquí es donde empieza el pensamiento mágico de la mayoría de la sociedad, que es lo que nos ha traído hasta aquí y lo que amenaza con devolvernos a los años 30. Dicho toscamente: si ni conseguimos que haya más (crecer) y no repartimos lo que hay, ¿de dónde va a salir el empleo? Me imagino que ahora los liberales se estarán llevando las manos a la cabeza y los socialistas estarán diciendo: “¡ahí, ahí, bien dicho!”. Quiero advertir que hay dos formas de repartir: la socialista, a golpe de ley; y la liberal, a golpe de desregulación. Por ejemplo: este “tío” era taxista… Imaginaos el reparto de rentas que produciría la desregulación absoluta del sector del taxi: que todo chaval de 18 años con carnet de conducir pudiera coger el coche de su padre y hacer de taxista. ¡Claro! A los taxistas no les hará ninguna gracia. Una amiga mía -parada- hace unas tartas riquísimas. Podría poner dos tablas enfrente al portal y venderlas. ¡Claro! A las pastelerías no les hará ninguna gracia. Pues así, con todo. Pero este ya es otro tema.

    Todo esto ha sido la entrada (hoy me estoy pasando más de lo normal). Ahora voy con el tema del artículo.

    Nosotros tenemos un modelo monetario/económico que tiene sus ventajas y sus desventajas. Y no sale de que 4 tíos del Banco Central sean tontos. Sale de que, ante problemas sociales muy gordos (como lo que estamos viviendo y no habíamos entendido bien hasta ahora), lo único que se pudo hacer en su momento fue una salida en falso y temporal. Ahora mismo estamos viendo cómo la gente quiere lo que este taxista: empleo para los parados, pero sin que me toquen lo mío. Pues para esto se creó este sistema en su momento: para que los políticos pudieran crear burbujas de riqueza temporal, que solucionasen los gravísimos problemas por un tiempo. Pero “un tiempo” que puede ser una generación entera. O dos, ¿quién sabe? Hasta ahora, que ha reventado.

    El problema es que las burbujas se basan en las expectativas vitales de la gente. Por eso, este sistema monetario/económico tiene tanto que ver con el llamado Estado del Bienestar. Tú no puedes tener un sistema que funciona con expectativas positivas de mayorías y, al mismo tiempo, tener (perdón por repetirme) un 25% de paro y un 25 % de empleo basura. Ahora mismo, tienes a la mitad de la población fuera del sistema y sin muchas esperazas de entrar (¡Oh, qué drama! ¡Mis hijos van a vivir peor que yo!” -oímos a menudo. ¡Pues sí, no lo sabes tú bien! Drama para tus hijos y para ti, aunque ahora creas que solo para tus hijos, y por eso no haces nada). Y tienes a la otra mitad asustada de caerse del toro mecánico del empleo y quedarse fuera. ¡Qué expectativas va tener esta gente!

    O arreglas esto o no habrá mayoría social que sustente el modelo monetario/económico. Y eso significa contracción económica brutal. Como 30 o 40 años hacia atrás. Lo cual no tiene por qué ser malo: seremos más pobres, pero más estables. ¡Claro que el proceso de empobrecerse no es fácil!: estar acostumbrado a vivir de una forma y volver a vivir como en 1980 será muy duro.

    Por eso yo siempre he sido tan pesado con la coherencia del régimen: o hay derechos o hay privilegios. Y los derechos son para todos. Por tanto, si los trabajadores queremos tener derechos laborales (indemnizaciones por despido… bajas médicas… permisos de maternidad y lactancia… conciliación de vida laboral y familiar… vacaciones gratis… subidas salariales por antigüedad…) no podemos tener una sociedad con ese 25% de paro y otro tanto de empleo basura.

    ¡Ummm! Hoy no se me ocurre una de esas frases pretenciosas para cerrar… ¡Cachis! ¡Bueno, sí!: “En esta vida, nada sale gratis. Siempre hay que pagar un precio”. ¡Ummm, flojita! ¿Se me estará pasando la fase?

  19. @Juan Ramon Rallo,

    parte de lo que dices tiene mucho sentido, y es una de las soluciones que estrangula nuestra economía actual. La sociedad debería poder elegir libremente qué base monetaria prefiere. Debería ser normal poder poseer diferentes tipos de ‘dinero’, utilizando uno u otro en función de nuestras necesidades. ¿qué son las millas de la aerolíneas sino dinero alternativo que permiten ‘comprar’ servicios determinados? Cuando existen problemas con una base monetaria (crisis de liquidez, crédito, etc.), poder crear otra alternativa, o conmutar a una pre existente.

    por otro lado, también comparto el coeficiente de caja 100% para la banca privada. Se presta lo que se tiene y al tipo de interés que crea conveniente. Ni un $ más. Permite ahorro real e inversión responsable. Sea cual sea la base monetaria.

    Lo que no tiene sentido es

    1. instaurar el patrón oro como única base monetaria legal posible.

    2. que el estado tenga que endeudarse para cubrir sus necesidades, cuando debería tener el pleno derecho a emitir dinero (o diferentes tipos de dineros) sin interés

    saludos

  20. Con toda honestidad, tras mucho estudiar el tema debo concluir que no hay una idea más nociva para la humanidad que aquella que afirma que una de las herramientas más poderosas del sistema socioeconómico, el dinero, debe enajenarse de la sociedad para quedar en manos privadas. Describiré algunos crímenes que se han cometido bajo el amparo de esta idea. En primer lugar el crimen intelectual de hacernos creer que el dinero surgió del trueque entre mercaderes en las primeras sociedades urbanas, sociedades donde el comercio y la producción no burocratizada era insignificante y donde se abraza el concepto de “un rey vivo como representante divino y salvador del género humano, que tenía el poder de organizar el bienestar del mundo entero”. Para una teoría verosímil sobre el origen del dinero se puede leer esto

    http://queaprendemoshoy.com/historias-del-dinero-origen-de-los-sistemas-monetarios/#

    El segundo crimen es lo que Alexander del Mar llamó “un sistema monetario manchado de sangre”. Del Mar escribió lo siguiente hablando del coste de producción del oro y la plata a los que Smith atribuía el valor del dinero

    “¿Hay un coste para la sangre…. Hay un coste para la angustia, la vida, la muerte, la extinción de las razas y su herencia, su experiencia, ciencia, ley, religión y código moral?”

    En este saqueo de América encontramos el origen del tercer crimen: el hundimiento de los niveles de vida de gran parte de la población de Europa, en el siglo XVI, mediante la imposición del oro como dinero, la destrucción de los sistemas de crédito, similares a los que promueve hoy en día Bernand Lietaer

    http://www.lietaer.com/

    y la destrucción del impuesto del señoreaje, y su sustitución por otros. Esto lo ha contado bastante bien David Graeber, aunque hay bastante más bibliografía, es un tema interesante que estoy investigando más a fondo

    Cito textualmente: “Antes de que pasara mucho tiempo había tantas riquezas fluyendo hacía manos de la gente común que los gobiernos tuvieron que introducir nuevas leyes que prohibieran a los no aristócratas vestir seda y armiño y limitar el número de días festivos, que en muchas ciudades y parroquias comenzaba a comerse entre un tercio y medio año.”

    En esas circunstancias se llegó al siglo XVI, donde se produce la destesorización de los metales acumulados en México y Perú, y la lógica inflación, llamada “revolución de los precios”. Vuelvo a citar textualmente

    “Lo que realmente causó la inflación fue que quienes acabaron en posesión del lingote (gobiernos, banqueros, mercaderes a gran escala) fueron capaces de emplear ese control para comenzar a cambiar las reglas, primero al insistir en que el oro y la plata eran dinero, y en segundo lugar introduciendo nuevas formas de dinero-crédito para su propio uso, gradualmente minando y destruyendo los sistemas locales de confianza que habían permitido a las pequeñas comunidades de toda Europa operar en gran parte sin emplear monedas.
    Se trataba de una batalla política, incluso si a la vez era un debate conceptual acerca de la naturaleza del dinero. El nuevo régimen de dinero en lingote sólo se pudo imponer mediante una violencia casi sin parangón, no sólo en ultramar, sino también en casa. En gran parte de Europa, la primera reacción a esta “revolución de los precios” y a los subsiguientes cercados de campos comunitarios no fue muy diferente de la que se había dado tiempo atrás en China: miles de campesinos forzados a huir de sus aldeas para convertirse en vagabundos o “hombres sin amo”, un proceso que culminó en insurrecciones populares. La reacción de los gobiernos europeos, sin embargo, fue completamente diferente. Aplastaron las rebeliones y esta vez no hicieron concesiones posteriores. Se cercó y capturó a los vagabundos y se los envío a colonias como trabajadores forzados, o se los enroló en el ejército y la marina, o bien se los envío a trabajar en fábricas.”

    Esta es otra de las mentiras sobre el oro, se dice que fue emergente, pero fue impuesto “con una violencia sin parangón”

    En efecto, tal y como indica Pedro Pérez, estos sistemas monetarios, basados en crédito sin interés, palos de conteo o “tally sticks”, o dinero estatal como los “greenbacks”, el Pelanor en Esparta, o el primer dinero romano en bronce, han sido fuente de gran prosperidad. En breve recuperaré también la historia de los greenbacks para que veamos como lejos de ser inflacionarios funcionaron bastante bien y fueron el origen de uno de los movimientos políticos más interesantes de los últimos siglos.

    Desgraciadamente la población general fue embelesada por el concepto de una burocracia protectora (marxismo), que es la antítesis del concepto de la plutocracia banquera impuesta con el oro.

    A finales del siglo XVII se impone el concepto de dinero bancario mediante garantías estatales. El dinero son billetes de banco “supuestamente redimibles” en oro, del que se mantiene una reserva. Esto no se debe a una oscura conjuración gubernamental, mas bien a la pericia de los banqueros y a que el dinero bancario, conocido desde hace ocho siglos (por eso son 8 siglos de necedad financiera, y no siglo y medio, que es el tiempo que llevan los bancos centrales como monopolio estatal) no fue capaz de imponerse hasta que no se utilizó como dinero “el oro con el que el rey pagará sus deudas en un futuro”.

    Esta es la historia y claramente nos indica que no debe enajenarse de la sociedad el poder monetario, ya que transfiere un gran poder.

    Un error común es confundir dinero con capital. Mientras que un capital se puede trabajar y obtener una producción el dinero es estéril. Reúnelo, déjalo debajo de la cama y al cabo de años verás que continua inalterado. Imagina una ciudad donde circulan 1.000 talentos y 500 están atesorados por prestamistas, poniéndose en circulación como préstamo a un interés cualquiera. Si no hay variación en el resto de los factores el resultado será que al cabo de cierto tiempo 600 quedarán atesorados en manos de los prestamistas. Imagina que los 500 talentos se usan para adquirir un capital productivo como tierras de labor, el resultado a nivel monetario será el mismo, pero la producción habrá aumentado, lo que provoca que el dinero se encarezca todavía más. Este proceso solía concluir en una serie de crisis de deudas o insolvencia, en la expropiación de la garantía de los préstamos y antiguamente en la esclavitud del deudor y su familia. Procesos de ese tipo hemos visto muchos a lo largo de la historia: Mesopotamia, Grecia clásica, Roma, India, China,

    http://laproadelargo.blogspot.com.es/2013/01/por-que-nodebemos-nopagamos.html

    en la edad media son más bien escasos, aunque hay algún progromo

    http://www.bbc.co.uk/religion/religions/judaism/history/pogromyork_1.shtml

    la edad media es bastante peculiar. Esto se suele denominar el error de usura, la solución no está en eliminar el préstamo con interés, sino en proporcionar un suministro estable de dinero libre de interés, suficiente para alcanzar una cierta tasa de inflación, similar a la depreciación que sufre en la realidad el capital auténtico. Como en la antigüedad eran tierras de cultivo, esta tasa sería muy pequeña, casi cero, hoy en día debe ser mayor, ya que el capital real lo forman máquinas, edificios, información, que sufre un deterioro mucho más rápido y que es necesario renovar. Siempre que no planteemos que hay que decrecer, como sugieren algunos.

    Lo que tú sueles denominar derecho de propiedad al dinero (que incluye la tasa de inflación, más bien deflación, que tú consideras adecuada para que tú ganes poder a expensas del resto de la sociedad) es irracional, conduce a una guerra encarnizada. El problema es que los sistemas de crédito como los que propone Lietaer son muy difíciles en una sociedad urbana, donde somos solo rostros, y la confianza de unos en otros es escasa. Tienen sentido en comunidades. Defínela como quieras: un pequeño pueblo, gremios, instituciones religiosas, etc.

    Un sistema de banca libre históricamente fue un sistema para la expropiación de capital a sus legítimos propietarios, con la emisión de billetes inconvertibles con los que los amigos del banquero compraban tierras, etc, pero posteriormente Hayek definió el periodo de banca libre como un periodo en el que en EEUU existía una fuerte regulación de la banca a nivel estatal, dejando eso a un lado, vemos que en realidad es una competición para dejar en manos privadas gran poder y que no soluciona nada. Como los beneficios del banco dependen del volumen de deuda empezará por extender toda la deuda que pueda, cuando comience la pérdida de confianza virará a contracción. La contracción no retira el poder del banco, salvo que llegue a bancarrota, más bien provoca la concentración de toda la liquidez bajo su bóveda y un ciclo de impagos y bancarrotas del resto de agentes no bancarios. Y todo por nada, ya que para no crear una deflación debe prestar lo que no tiene, debe crear dinero del aire, eso es lo que Frederick Soddy (premio Nobel de Química en 1921) denominó actividad parasitaria, “tomar algo por nada”.

    En sociedades urbanas el estado debe asumir el papel de la comunidad y emitir dinero libre de interés, con un sistema de reserva 100%. Es el único sistema que soluciona el problema del interés, y el único sistema que garantiza la libertad

    Un saludo

  21. Creo que tanto Miguel como Jesús cometéis varios errores a la hora de alcanzar un sistema financiero sano y bien regulado, que en gran parte vienen de David Ricardo (separación entre medios de pago y negocio bancario + uso de los medio de pago para financiar al gobierno):

    1) Un dinero que pueda crear a discreción el Estado es un dinero que no permite la liquidación de las malas inversiones productivas y financieras. Simplemente, hay barra libre para refinanciar al deudor insolvente, incluyendo al Estado insolvente (la moneda fiat es, en última instancia, un pasivo del Estado). En este sentido, la limitación cuantitativa es poco relevante (al margen de arbitraria: ¿contra qué criterio estabilizamos la cantidad de dinero?) frente a la potencialmente ilimitada degradación cualitativa; sobre todo si esa impresión de dinero se emplea para sufragar gastos a gran escala (menos relevante si es un Estado pequeño). Y dejo de lado el problema de que necesitas en el fondo un gobierno mundial, lo cual sería enormemente indeseable.
    2) En este sentido, hay una mezcla continua entre dinero y crédito. Un coeficiente de caja del 100% es un error porque te impide emplear como medio de pago el capital circulante de todo el aparato productivo. Los intercambios no sólo son de bienes contra dinero, sino de bienes contra bienes; y esos bienes son en parte monetizables. Pero la única manera de monetizarlos sin distorsiones (sin vestir como dinero bienes que no tienen mercado y que no van a ser intercambiados a sus precios actuales) es exigiendo que el crédito que los financia se paga en dinero. El 100% no permite nada de esto y, por tanto, impide algo tan simple como “comprar a crédito” y utilizar ese crédito circulante como moneda para realizar otras transacciones. Por cierto, que por esto mismo no necesitas de dinero para comprar capital: uno puede aportar su capital o pedir prestado el ajeno en especie o contra su deuda. Por ejemplo, nada impide que el empresario-cliente le pague a su proveedor de máquinas con un bono suyo pagadero a 5 años que venga un interés del 7%: no necesitas que el dinero intervenga en ese intercambio (de hecho, en una economía bancarizada, no lo hace).
    3) También de aquí deriva el en gran medida infundado temor de Jesús de que un sistema monetario privado sea deflacionista. Uno asentado en el oro y en el 100% de reserva, desde luego que lo sería. Uno donde los agentes económicos (no necesariamente bancos) puedan utilizar medios de pago basados en el crédito sano, lo que hace es acelerar muchísimo la velocidad de circulación del dinero (reduce el atesoramiento) y en gran medida previene la deflación. Por no hablar, como dije, de la posibilidad de que los agentes moneticen, ante una escasez recurrente de dinero, otros bienes presentes que, sin ser tan buenos como el oro, lo sean casi tanto y les permita cumplir las mismas funciones (plata, platino, bitcoin estabilizado…).
    4) Cuando tienes deflación en un sistema monetario basado en bienes reales lo que suceden son dos cosas. Una, los precios caen y la rentabilidad de producir dinero se incrementa (los factores productivos se trasladan a las minas); dos, el tipo de descuento cae, de modo que la cantidad de bienes monetizables se incrementa (los factores productivos se trasladan a producir esos bienes monetizables). En ambos casos, a diferencia de lo que dice Jesús, la producción de dinero (o de sustitutos del dinero) sí proporciona un servicio fundamental: redirige a parte de los factores productivos a acometer inversos líquidas y autoliquidables. Esto mismo en un sistema de papel moneda estatal con 100% de coeficiente de caja condena a parte de los recursos o al desempleo o a inversiones estatales erróneas y no autoliquidables (http://juanramonrallo.com/2013/02/por-que-los-quantitative-easing-no-generan-inflacion-pero-si-desajustes/).
    5) La banca libre y sin privilegios estatales compite por limitarse a descontar crédito comercial autoliquidables… pues en caso contrario la que termina siendo liquidada es ella misma. En ese sentido, se convierte en una adecuada mediadora entre las necesidades financieras de liquidez de los agentes económicos y las posibilidades productivas líquidas de la economía (no se inician proyectos no autoliquidables mientras hace falta incrementar la provisión de dinero).
    6) Una banca con prestamistas de última instancia y rescates estatales se ve impelida, en efecto, a expandir sus créditos a tipos de interés artificialmente bajos (financiando inversiones a largo con pasivos a la vista), generando una descoordinación entre demanda de bienes (con sus pasivos a la vista) y oferta de bienes (con sus inversiones a largo), lo que tiende a degenerar en una crisis deflacionista. La deflación es muy discutible que concentre la liquidez bajo la bóveda del banco… a menos que éste siga siendo solvente. Precisamente por su estructura de financiación, si existen dudas sobre la liquidez o la solvencia del banco, rápidamente caerá en bancarrota o corralito, perdiendo su capacidad de seguir intermediando en los medios de pago. Si sigue siendo solvente, por supuesto que puede tener que expandir sus emisiones y sus descuentos (debido, como he dicho, a la generalizada caída de precios y de tipos de descuento, que incentiva precisamente ese comportamiento entre los bancos solventes y líquidos): ese es justo el papel que Bagehot le reservaba al banco central pero que puede acometer cualquier banco saneado en medio de un pánico. Pero, en cualquier caso, la única vía de detener la deflación no es ni mucho menos expandir los medios de pago bancarios. Como tú dices, los impagos y las bancarrotas del resto de agentes se pueden detener, por ejemplo, incrementando el ahorro de la sociedad e insuflándoselo a esas empresas con falta de fondos propios o deudas excesivamente acuciantes. En tal caso, la liquidación de activos se detiene (de aquellos que sean buenas inversiones) y lo único que sucede es que se aplaza el momento del consumo de esas empresas ahora financieramente viables.
    7) El negocio de la banca comercial es fundamentalmente ése: acreditar qué agentes poseen liquidez suficiente como para que sus créditos entren en el circuito de los medios de pago. No crea dinero del aire: crea pasivos contra sí mismo colateralizados por pasivos comerciales de calidad, lo que permite minimizar el atesoramiento de los agentes y aprovechar parte de su capital circulante como medio de pago. Una moneda fiat no puede hacer absolutamente nada de esto, porque carece de un reflujo que censure o avale las monetizaciones que ha efectuado.
    8) Dejar el dinero en manos privadas y no estatales no es arrebatárselo a la sociedad, sino no arrebatárselo.

  22. Juan Ramón, con todo el respeto, creo que hay errores gravísimos en tu respuesta. En mi opinión recurrís en exceso a la deducción lógica, y muy poco, por desgracia, a los resultados, la experiencia, pero tal y como dijo el gran John Locke “ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia”

    “Es un dinero que no permite la liquidación de las malas inversiones productivas y financieras. Simplemente, hay barra libre para refinanciar al deudor insolvente”

    No al contrario, con el sistema de dinero privado con interés hay una barra libre del banquero para expropiar y arruinar toda la economía productiva, es lo que ha mostrado la experiencia y el registro histórico innumerables veces. Con el sistema de dinero libre de interés, nunca se han refinanciado a los deudores insolventes, el que no trabaja y no produce no termina encontrando suficiente dinero y fracasa, o el que ofrece un producto que no es demandado.

    “En este sentido, la limitación cuantitativa es poco relevante” Al contrario, es vital para que no haya inflación, tal y como también muestra la historia.

    2) El 100% no impide comprar a crédito, existiría el crédito con interés. Tal y como afirma frederick Soddy: el dinero solo debe prestarse por su legítimo propietario, la única condición del 100% es que el dinero no debe devengar interés por su mera existencia.

    4) Cuando tienes una deflación basada en bienes, lo que sucede es que la economía productiva, que está más endeduada, se ve obligada a devolver su deuda en dinero más caro mientras los que solo tienen dinero se enriquecen. “En ambos casos, a diferencia de lo que dice Jesús, la producción de dinero (o de sustitutos del dinero) sí proporciona un servicio fundamental: redirige a parte de los factores productivos a acometer inversos líquidas y autoliquidables.” Hacer agujeros en el suelo para sacar un metal y llevarlo a otro agujero en el suelo en un banco no produce absolutamente nada útil, salvo un gasto de tiempo, energía y recursos, para dar poder a quien no se lo ha ganado, a expensas del resto.
    5) “La banca libre sin privilegios estatales” nunca ha existido, el dinero crédito fue un fracaso durante 5 siglos, se probaron miles de sistemas, bancos de tierra, casas de empeño glorificadas, nada sirvió hasta que se utilizó “el oro con el que el rey pagará su deuda”, y se aceptaron esos billetes como pago de impuestos. La banca libre lo que tiende es emitir deuda, intentando mantener la confianza, si la confianza se ve alterada el banco vira a contracción, provocando la liquidación de inversiones totalmente rentables en un sistema monetario racional.
    6) Sufrimos la estupidez financiera desde hace ocho siglos, el primer banco que se parece un poco a un banco central es el banco de Inglaterra a partir de 1844.
    7) El negocio de la banca es extender deuda y cobrar interés.
    8) Al contrario es arrebatárselo a la sociedad. Un privilegio solo se puede obtener a costa de los derechos de otros, en este caso de muchos ciudadanos y ciudadanas, esos privilegios duran ya demasiado, en mi opinión.

    No te he contestado en detalle, ya que tu post es muy largo, en breve te contesto al resto.

  23. No al contrario, con el sistema de dinero privado con interés hay una barra libre del banquero para expropiar y arruinar toda la economía productiva, es lo que ha mostrado la experiencia y el registro histórico innumerables veces

    Al banquero se le agota el crédito: basta con que vaya el depositante y le exija cobrar sus pasivos en oro para que el banquero deje de poder refinanciar negociar inviables.

    Con el sistema de dinero libre de interés, nunca se han refinanciado a los deudores insolventes, el que no trabaja y no produce no termina encontrando suficiente dinero y fracasa, o el que ofrece un producto que no es demandado.

    ¿Cómo mides la rentabilidad de un proyecto estatal? ¿Qué le impide al Estado financiar proyectos faraónicos y ruinosos? Es más, ¿qué le impide trasladar su insolvente producción de bienes valiosos sobre los hombros de la sociedad a través de inflación (más allá de un compromiso vago de que la evitará)?

    El 100% no impide comprar a crédito, existiría el crédito con interés. Tal y como afirma frederick Soddy: el dinero solo debe prestarse por su legítimo propietario, la única condición del 100% es que el dinero no debe devengar interés por su mera existencia.

    De nuevo: restringes la compra a la compra a cambio de dinero. Las cosas no funcionan así: las mercancías en última instancia se intercambian por mercancías y la cuestión es por qué tengo que pedir prestado dinero si puedo comprar con mi crédito aun cuando carezca de dinero.

    Cuando tienes una deflación basada en bienes, lo que sucede es que la economía productiva, que está más endeduada, se ve obligada a devolver su deuda en dinero más caro mientras los que solo tienen dinero se enriquecen.

    Aquí asumes la deflación secular como punto de partida, y mi comentario va en el sentido de mostrar su rareza. Aparte, los intereses los puedes indexar por deflación (sobre todo los de largo plazo, que son los más difíciles de anticipar) o puedes incrementar la financiación proporcionada vía fondos propios.

    Hacer agujeros en el suelo para sacar un metal y llevarlo a otro agujero en el suelo en un banco no produce absolutamente nada útil, salvo un gasto de tiempo, energía y recursos, para dar poder a quien no se lo ha ganado, a expensas del resto.

    El oro es un bien económico útil que la gente valora. Amén de una unidad monetaria que se autorregula automáticamente más allá de las discrecionalidades políticas y de los errores humanos (lo cual, de por sí, ya es valiosa). Además, “aparcar” a los recursos ociosos temporalmente en las minas, te concede tiempo para los reajustes productivos vía recalculation (http://econlog.econlib.org/archives/2010/07/the_recalculati_2.html) sin que esos factores se mueran de hambre. En todo caso, el grueso de factores se va a las industrias de consumo vía monetización de letras respaldadas por esos bienes.

    La banca libre lo que tiende es emitir deuda, intentando mantener la confianza, si la confianza se ve alterada el banco vira a contracción, provocando la liquidación de inversiones totalmente rentables en un sistema monetario racional.

    ¿Cómo sabes que las inversiones son rentables? ¿Rentables para quién y en función de qué parámetro? Por otro lado, lo que la banca necesita no es sólo confianza, sino una cartera de activos autoliquidables que le permita resistir las desconfianzas y los pánicos sin tener que liquidar nada.

    Sufrimos la estupidez financiera desde hace ocho siglos, el primer banco que se parece un poco a un banco central es el banco de Inglaterra a partir de 1844.

    La Ley de Peel fue un rotundo fracaso, como acreditan sus continuadas suspensiones (la primera en 1847) debido, precisamente, a la imposibilidad de utilizar tu capital circulante para efectuar pagos a crédito.

    El negocio de la banca es extender deuda y cobrar interés.

    En realidad, es el descuento, que es interés pero se entiende perfectamente cómo se puede cobrar sin que se acumule exponencialmente. De un precio de venta de mercancías de 100, la banca se queda con 2. Un coste más del proceso de distribución de los bienes, en este caso de distribución monetaria.

    Al contrario es arrebatárselo a la sociedad. Un privilegio solo se puede obtener a costa de los derechos de otros, en este caso de muchos ciudadanos y ciudadanas, esos privilegios duran ya demasiado, en mi opinión.

    Crear medios de pago no es ningún privilegio, es un reconocimiento social. Si yo emito un pagaré a la vista y soy ultrarreconocido y ultrasolvente, este tenderá a endosarse por su nominal. Cualquiera de la sociedad que cuente con “crédito” puede acceder a ese circuito de pagos. Y es positivo, porque más intercambios se hacen vía compensación (vía trueque monetario) que lentamente a cambio de dinero.

  24. ¡Interesantísimo debate! La verdad es que en esta página siempre se pueden encontrar muy interesantes opiniones.

    Creo que seguiré con mucho interés esta entrada.

  25. Buenos días,

    No sé si en origen la reforma monetaria proviene de David Ricardo, yo creo que no, yo la he tomado de Frederick Soddy, premio Nobel de química en 1921. Soddy realizó contribuciones más notables en el campo de la economía que en el campo de la química

    Se pueden leer por internet libros como “The Role of Money” totalmente recomendable

    http://archive.org/stream/roleofmoney032861mbp#page/n3/mode/2up

    o también esta reseña actual de otro libro suyo “Wealth, virtual wealth and debt”

    http://nesara.org/articles/soddy88.htm

    Soddy ha sido posteriormente recuperado por economistas como Georgescu-Roegen

    http://es.wikipedia.org/wiki/Nicholas_Georgescu-Roegen

    es por eso quizás por lo que se habla de neo-ricardianos. Sin embargo, aunque la obra de Soddy también se basa en parte en la aplicación de las leyes de la termodinámica a la economía, también tiene un profundo pulso ético y moral. Soddy escribió un libro titulado “The Arch Enemy of Economic Freedom”, por su puesto es la banca. Este enfoque ético y liberal ha sido recuperado más adelante por Roger de Fremery, por ejemplo en su obra “Rights and privileges”

    http://harmonhouse.net/archive/fdl/rvp000.html

    para de Fremery el privilegio de los banqueros es un puñetazo en la cara de todos los ciudadanos, incompatible con la libertad económica e incluso con la libertad política. En el fondo es una forma de gobernar la sociedad por otros medios. El registro histórico muestra claramente que la teoría concuerda exactamente con la práctica.

    Puesto en situación pasamos a responder a las críticas planteadas.

    1.- Parece que has pasado de afirmar que no se pueden liquidar las malas inversiones públicas y privadas, a hablar solo de las inversiones públicas. Me parece ligeramente más acertado, sin embargo la forma de medir la rentabilidad de un proyecto estatal es bastante evidente: la razón.

    No es tan importante la forma exacta que tome la institución que asuma el poder monetario como aplicar la reforma en sí, dado que nos libramos de un gran mal, podemos permitirnos ir aprendiendo según se anda el camino. Evidentemente tienen que pensarse las cosas de un modo muy distinto, poco a poco se establecerán criterios econométricos para tener una idea cada vez más precisa de la rentabilidad de estos proyectos.

    2.- “Un coeficiente de caja del 100% es un error porque te impide emplear como medio de pago el capital circulante de todo el aparato productivo”. Bien, ayer me ofusqué y no expliqué adecuadamente la reforma, di por supuesto que era de sobra conocida, sin embargo compruebo que estamos todavía en pañales en el largo camino que nos queda por recorrer.

    En primer lugar señalar que decir “capital circulante” es un error conceptual, se trata simplemente de dinero o crédito, esto se hace evidente cuando comprobamos que si todos nos dedicamos a circular este “capital” nos morimos de hambre.

    Paso a resumir la reforma tal y como aparece en el libro de Soddy citado:

    -La emisión y retirada de dinero debe ser potestad de la nación por el bien general, y debe cesar totalmente de proporcionar una fuente de beneficio para las corporaciones privadas. El dinero no debe devengar interés por su existencia, sino sólo cuando es realmente prestado por un legítimo propietario que se lo da al prestatario.

    – Una parte muy importante de la deuda pública debe ser cancelada y la misma suma de Moneda Nacional emitida para reemplazar el crédito creado por los Bancos.

    – Los bancos deben ser obligados a mantener una reserva de Moneda Nacional equivalente a cada dólar (o euro, o libra, etc) depositado en ellos, a excepción de los depósitos que están realmente ‘invertidos’, y no estén disponibles para ser utilizados como dinero.

    El crédito es reemplazado por moneda nacional, por lo tanto es irrelevante que no se pueda usar el crédito circulante como medio de pago (de hecho es necesario para que no haya hiperinflación). Además, el gobierno, la institución a la que se otorgue el poder monetario, debe establecer programas antideflacionarios. Estos programas deben ser más agresivos al principio, dado que una parte importante de la deuda privada se mantendría y continuaría devengando interés, por lo tanto, para producir bancarrotas inducidas monetariamente el gobierno tendrá que continuar insuflando ese dinero en la economía. Eso nos da una importante externalidad positiva, aunque secundaria y temporal. En breve, apenas 5 años, esa cantidad tenderá a ser mucho menor, cuando el dinero creado libre de interés haya reducido de forma importante la cantidad de crédito.

    3) Estoy de acuerdo que un patrón oro con coeficiente de caja 100% es imposible, dada la enorme deflación que ocasionaría.

    Respecto al comentario sobre la “deflación secular”, históricamente, al menos durante el siglo XIX y comienzos del XX, hasta la gran depresión, tanto la industria, como la agricultura, como de forma indirecta la masa laboral sufrió terriblemente la “deflación secular”, de hecho lo consideraban su principal problema, como muestran las campañas a favor de los “Greenbacks”, que consiguieron transformar en una estúpida campaña de “remonetización de la plata”.

    Lamentablemente la población general fue olvidando la cuestión monetaria y adoptando el marxismo y el anarquismo, sin embargo, el patrón oro murió de muerte natural, y eso permitió a la plutocracia de banqueros y sus enchufados levantar un poco el pie, básicamente por miedo a los dos ideologías antes descritas. Pero levantar el pie no es cesar en su tiranía por otros medios.

    Si puedo, un poco más adelante seguiré con el resto de puntos

  26. 4) “El oro es un bien económico útil que la gente valora” Ha sido causa de mucho sufrimiento, la destrucción de muchas vidas, culturas, herencia, y en Europa se impuso a la población con extrema violencia. Creo que cualquier persona sensata rechazaría el oro, incluso como joya o adorno.

    De todas formas me reitero en mi anterior comentario, es una pérdida de tiempo y recursos preciosos, hacer agujeros en un sitio para llevar el oro a otro sitio ¿Qué sentido tiene? Solo se hace debido al adoctrinamiento pro-oro llevado a cabo durante siglos por los banqueros.

    5) “Lo que la banca necesita no es sólo confianza, sino una cartera de activos autoliquidables que le permita resistir las desconfianzas y los pánicos sin tener que liquidar nada.”

    Supongo que debemos hacer un acto de fe en todo el asunto de la banca libre ¿Qué entiendes por “sin privilegios estatales”? Se concedería crédito en moneda nacional (dólar, euro) como ahora o solo en una moneda propia del banco ¿Se aceptaría ese dinero como pago de impuestos?

    El registro histórico muestra que no es suficiente con una cartera de activos autoliquidables, lo que dio cierta estabilidad al sistema durante cierto tiempo fue el oscurantismo con el que se llevó a cabo. Hoy en día eso no es posible y con una banca libre muy poca gente se atrevería a dejar su dinero en el banco, y es que es totalmente racional retirar los depósitos aunque se suponga una institución “solvente”, básicamente porque todo el mundo sabe que no se pueden devolver todos al mismo tiempo. Es lo que se llama profecía autocumplida.

    Y es que “Denationalisation of Money” de Hayek, con todos los respetos, es el penúltimo constructo teórico infumable para tratar de justificar los privilegios injustificables. Lo que muestra el registro histórico es que durante la “Free Banking era” en EEUU, los billetes de banco se utilizaban simplemente para expropiar riqueza. Lo que vemos a partir de 1836 (la Free Banking era es anterior) es una creciente regulación estatal de la actividad de la banca: se aceptan los bonos del estado y federales como capital, la emisión de billetes se restringe a un porcentaje del capital del banco, se establecen nuevas obligaciones a los accionistas y se mejora la supervisión. Los billetes se emitían en moneda nacional y eran aceptados en pago a impuestos.

    Lo que muestra la historia de la banca es que solo han sido capaces de funcionar con garantías estatales, durante 800 años fracaso tras fracaso, excepto el banco de Ámsterdam, un banco público, con coeficiente casi 100%, pero en una época donde la liquidez se estaba aumentando considerablemente gracias al expolio de América. Durante 4500 años arrastrando el problema de la usura, y que no hay manera oiga, la banca a seguir con sus privilegios a expensas del resto de ciudadanos.

    6) La realidad es que no habéis sido capaces de establecer ninguna relación entre el tipo de interés a corto plazo y las crisis financieras. De hecho Reinhart y Rogoff, con una base de datos bastante considerable indican “no hay correlación entre crisis financiera con el tipo de interés a corto plazo”

    Respecto al problema de riesgo moral, que es con lo que se suelen quedar los “suply siders”, sin ir un poco más allá, también hay un considerable número de estudios sobre la crisis de los Tigres asiáticos y otras que no muestran relación. Te los puedo linkar si quieres.

    “En realidad, es el descuento, que es interés pero se entiende perfectamente cómo se puede cobrar sin que se acumule exponencialmente. De un precio de venta de mercancías de 100, la banca se queda con 2. Un coste más del proceso de distribución de los bienes, en este caso de distribución monetaria.”

    Cuando Soddy habla de las leyes matemáticas del interés simple y compuesto se refiere a términos nominales, no reales. Todo sistema monetario de crédito privado es inflacionario, aún así, solo con mucha inflación es capaz de evitar las crisis de deuda o las burbujas de activos.

    7) “No crea dinero del aire:
    crea pasivos contra sí mismo colateralizados por pasivos comerciales de calidad, lo que permite minimizar el atesoramiento de los agentes y aprovechar parte de su capital circulante como medio de pago.” Esto es lo que denominamos “tomar algo por nada”, es decir, parasitar. Se podría prescindir de ello en gran medida y nos ahorraríamos un coste importantísimo.

    Como siempre, el papel lo aguanta todo, la realidad es una prueba de contraste más dura, Lietaer nos ofrece un buen número de ejemplos, hoy en día, en la sociedad actual, donde eliminando este coste parasitario se consigue utilizar gran número de recursos ociosos. El papel aguanta todo tipo de “deducciones” que nos tenemos que creer como acto de fe, pero no existe conocimiento científico sin contrastación o falsabilidad.

  27. Hay un comentario intermedio, sobre las 06:30 que no ha entrado, en el que contestaba a los 3 primeros puntos. Cuando llegue a casa sobre las 15:30, intentaré volver a ponerlo.

  28. Parece que has pasado de afirmar que no se pueden liquidar las malas inversiones públicas y privadas, a hablar solo de las inversiones públicas. Me parece ligeramente más acertado, sin embargo la forma de medir la rentabilidad de un proyecto estatal es bastante evidente: la razón.

    No exactamente. Es mucho más claro ver que no se van a liquidar las pública. Muchas de las privadas tampoco lo harán, pues la mera creación de nuevo dinero genera un efecto inflacionista (aunque no sea visible en forma de alza de precios) que “rescata” a muchas de ellas (sobre todo cuando el nuevo dinero se introduce deliberadamente para rescatarlas) a costa del resto de tenedores de dinero.

    Evidentemente tienen que pensarse las cosas de un modo muy distinto, poco a poco se establecerán criterios econométricos para tener una idea cada vez más precisa de la rentabilidad de estos proyectos.

    Sin coste del capital determinado en el mercado (si puedes imprimir tú dinero, no lo necesitas) no hay, a mí juicio, modelo que valga (esto, en el fondo, no es más que un caso particular del teorema de la imposibilidad del cálculo económico).

    En primer lugar señalar que decir “capital circulante” es un error conceptual, se trata simplemente de dinero o crédito, esto se hace evidente cuando comprobamos que si todos nos dedicamos a circular este “capital” nos morimos de hambre.

    Si haces circular el capital circulante en vertical (desde los mayoristas a los minoristas y de los minoristas a los consumidores) nadie se muere de hambre. La cuestión es cómo “acuñas” ese capital circulante para que actúe como una moneda que aparece mientras existe el capital circulante y desaparece cuando es consumido: y la respuesta es con crédito autoliquidable.

    La emisión y retirada de dinero debe ser potestad de la nación por el bien general, y debe cesar totalmente de proporcionar una fuente de beneficio para las corporaciones privadas. El dinero no debe devengar interés por su existencia, sino sólo cuando es realmente prestado por un legítimo propietario que se lo da al prestatario.

    ¿Esto incluye la emisión de pagarés empresariales que puedan ser endosados y compensados con otros para realizar los intercambios? ¿O sólo se prohíbe la emisión de pagarés (billetes) por parte de los intermediarios financieros especializados (bancos)?

    El crédito es reemplazado por moneda nacional, por lo tanto es irrelevante que no se pueda usar el crédito circulante como medio de pago (de hecho es necesario para que no haya hiperinflación).

    Un crédito sano jamás produce hiperinflación. Y una emisión (muy) insana de moneda podría producirla.

    Respecto al comentario sobre la “deflación secular”, históricamente, al menos durante el siglo XIX y comienzos del XX, hasta la gran depresión, tanto la industria, como la agricultura, como de forma indirecta la masa laboral sufrió terriblemente la “deflación secular”, de hecho lo consideraban su principal problema, como muestran las campañas a favor de los “Greenbacks”, que consiguieron transformar en una estúpida campaña de “remonetización de la plata”.

    Desde el primer tercio de siglo hasta mediados tuviste una deflación no especialmente dañina, que no impidió, por ejemplo, la masiva inversión en ferrocarriles. Durante la segunda mitad de siglo, lo lógico es que hubieses tenido inflación (debido al descubrimiento de oro en California y Australia), pero hubo también deflación tras un inicial impulso inflacionista. ¿Motivo? La deliberada desmonetización de la plata por parte de los gobiernos que forzó la traslación de todos los saldos de atesoramiento al oro (disparando su demanda y más que compensando el aumento de la oferta). De hecho, esto es clarísimo en el caso de EEUU: los agricultores tenían sus ahorros en plata y cuando es desmonetizada (1873) se les acorrala obligándoles a comprar oro. La campaña no tiene nada de estúpida y no buscaba tanto generar “inflación” (en el sentido de aumentos del IPC), cuanto permitir el uso del patrimonio acumulado en plata por los agricultores para la amortización de sus deudas.

    Lamentablemente la población general fue olvidando la cuestión monetaria y adoptando el marxismo y el anarquismo, sin embargo, el patrón oro murió de muerte natural, y eso permitió a la plutocracia de banqueros y sus enchufados levantar un poco el pie, básicamente por miedo a los dos ideologías antes descritas. Pero levantar el pie no es cesar en su tiranía por otros medios.

    El patrón oro muere en 1914 con la Gran Guerra. No diría que sea demasiado natural.

    Ha sido causa de mucho sufrimiento, la destrucción de muchas vidas, culturas, herencia, y en Europa se impuso a la población con extrema violencia. Creo que cualquier persona sensata rechazaría el oro, incluso como joya o adorno.

    Es una lástima que no tengas oro; en otro caso te invitaría a que me lo regalaras :) En cualquier caso, esto se puede aplicar a otros bienes básicos como el agua o las tierras, y no por ello hay que rechazarlos.

    De todas formas me reitero en mi anterior comentario, es una pérdida de tiempo y recursos preciosos, hacer agujeros en un sitio para llevar el oro a otro sitio ¿Qué sentido tiene? Solo se hace debido al adoctrinamiento pro-oro llevado a cabo durante siglos por los banqueros.

    Es una forma de conservar los saldos de tesorería líquidos de los individuos en un bien que no es el pasivo de nadie más (tampoco del gobierno). Y eso tiene un valor (posibilidad de salirse del sistema), se paga y tiene obviamente su traslación en la actividad productiva (mal dinero aquel que sólo determina un cambio de la liquidez en el lado financiero de los agentes pero no en su lado productivo).

    Supongo que debemos hacer un acto de fe en todo el asunto de la banca libre ¿Qué entiendes por “sin privilegios estatales”? Se concedería crédito en moneda nacional (dólar, euro) como ahora o solo en una moneda propia del banco ¿Se aceptaría ese dinero como pago de impuestos?

    Sin privilegios es: sin banco central monopolístico y sin rescates estatales. El pago de impuestos es algo muy distorsionador a la hora de escoger la mejor moneda (pues no es voluntario, básicamente), pero mientras haya Estado, inevitable.

    El registro histórico muestra que no es suficiente con una cartera de activos autoliquidables, lo que dio cierta estabilidad al sistema durante cierto tiempo fue el oscurantismo con el que se llevó a cabo.

    Si tienes activos que maduran en bienes de consumo en 30 días, el sistema es, casi por definición, sostenible frente a casi cualquier evento. El problema, cierto, es cómo lograr que la banca comercial (dejo de lado la intermediaria en el mercado de capitales) se restrinja a ese tipo de activos.

    Hoy en día eso no es posible y con una banca libre muy poca gente se atrevería a dejar su dinero en el banco, y es que es totalmente racional retirar los depósitos aunque se suponga una institución “solvente”, básicamente porque todo el mundo sabe que no se pueden devolver todos al mismo tiempo. Es lo que se llama profecía autocumplida.

    En absoluto. Primero, los bancos no crean medios de pago (pasivos) al recibir depósitos en oro, sino al descontar pagarés comerciales. Quien descuenta un pagaré necesita un medio de pago generalmente reconocido para saldar sus deudas (su propio pagaré no tiene una circulación suficientemente amplia) y no necesita para nada el oro. Mientras el banco sea capaz de ir cumpliendo las escasas retiradas de dinero que se produzcan (demostrando no sólo solvencia, sino también liquidez) no tiene por qué haber un pánico. Y si lo hay, y tiene activos autoliquidables, en unas semanas puede pagar a todo el mundo (ya sea en oro, o en los bienes de consumo que querrían adquirir con sus medios de pago). Como decía Say, lo peor que podría pasar en esos casos es que los acreedores del banco se queden con un activo de gran calidad a muy corto plazo que además aumenta de valor conforme pasan los días (por el tipo de descuento). Y, de hecho, lo ves: en la Inglaterra del s. XIX tenían pánicos bancarios, sí, pero no tenían un pánico cada día ni mucho menos. Vamos, que la gente por el hecho de ser acreedor no va a cobrar su deuda cuando esa deuda la presta servicios monetarios más valiosos que tener el oro debajo del colchón.

    Lo que vemos a partir de 1836 (la Free Banking era es anterior) es una creciente regulación estatal de la actividad de la banca: se aceptan los bonos del estado y federales como capital, la emisión de billetes se restringe a un porcentaje del capital del banco, se establecen nuevas obligaciones a los accionistas y se mejora la supervisión. Los billetes se emitían en moneda nacional y eran aceptados en pago a impuestos.

    ¿La banca provincial inglesa o la banca escocesa hasta 1844 con qué privilegios operaban? De hecho, uno se puede plantear incluso con qué privilegios operaba el Banco de Inglaterra más allá del monopolio territorial, pues salvo durante la segunda mitad del período de la restricción de pagos, sus billetes ni siquiera eran de curso legal. Pero bueno, entiendo que ese caso es más dudoso. Lo que desconozco son los privilegios de los otros. O, todavía mejor, ¿con qué privilegios actuaban los ciudadanos de Lancashire, quienes realizaban prácticamente todos sus intercambios no ya con billetes de banco, sino con letras de cambio?

    La realidad es que no habéis sido capaces de establecer ninguna relación entre el tipo de interés a corto plazo y las crisis financieras. De hecho Reinhart y Rogoff, con una base de datos bastante considerable indican “no hay correlación entre crisis financiera con el tipo de interés a corto plazo”

    Entre el tipo a corto no: arbitraje del tipo a corto con el tipo a largo. En sí mismo (salvo por el aplanamiento de la curva de tipos) el tipo a corto es bastante irrelevante.

    Respecto al problema de riesgo moral, que es con lo que se suelen quedar los “suply siders”, sin ir un poco más allá, también hay un considerable número de estudios sobre la crisis de los Tigres asiáticos y otras que no muestran relación. Te los puedo linkar si quieres.

    Pásamelos (aunque ando enredado con muchas otras lecturas sobre el dinero). De todas formas, el riesgo moral es sobre todo relevante cuando el acreedor se puede proteger con facilidad del banco, cuando ha de pasar entre el fuego y las brasas, es mucho menos potente (de hecho,el objeto de este artículo va sobre eso). No hace falta ir a los austriacos: el propio Minsky explica que con los fondos de garantía de depósitos y la banca central, el control descentralizado de los bancos (por depositantes y otros bancos) deja de ser funcional y se ha de pasar a un control centralizado.

    Cuando Soddy habla de las leyes matemáticas del interés simple y compuesto se refiere a términos nominales, no reales. Todo sistema monetario de crédito privado es inflacionario, aún así, solo con mucha inflación es capaz de evitar las crisis de deuda o las burbujas de activos.

    No lo veo. Si los precios se determinan en términos de oro y los intercambios se articulan mediante crédito comercial y bancario, siendo el descuento sobre esos precios en oro un coste más del proceso de producción-distribución (básicamente, el sistema bancario que propugna Adam Smith), ¿dónde está la inflación?

    Esto es lo que denominamos “tomar algo por nada”, es decir, parasitar. Se podría prescindir de ello en gran medida y nos ahorraríamos un coste importantísimo.

    ¿Una agencia de calificación de buen o mal crédito, de crédito que es aceptable por las masas y de crédito que debe ser rechazado como pago, es “no hacer nada”? Yo diría que es un cometido utilísimo cuando se realiza de manera correcta (y devastador cuando se tuerce).

    Como siempre, el papel lo aguanta todo, la realidad es una prueba de contraste más dura, Lietaer nos ofrece un buen número de ejemplos, hoy en día, en la sociedad actual, donde eliminando este coste parasitario se consigue utilizar gran número de recursos ociosos.

    ¿Qué ejemplos, por curiosidad? De todas formas,el propio Rittershausen (1935) explica como el abandono del oro imposibilita el sano reflujo de los billetes y la sana inmovilización transitoria de los recursos ociosos en proyectos líquidos (vamos, que lo que son capaces de hacer los bancos o el Estado hoy para colocar a los recursos ociosos es cebar las malas inversiones del boom en lugar de dejarlos en stand-by en proyectos útiles pero rápidamente recolocables).

    De todas formas, no me negarás que acusarnos de que “el papel lo aguanta todo” cuando párrafos antes has escrito lo siguiente, no tiene un cierto punto de incoherencia: No es tan importante la forma exacta que tome la institución que asuma el poder monetario como aplicar la reforma en sí, dado que nos libramos de un gran mal, podemos permitirnos ir aprendiendo según se anda el camino. Evidentemente tienen que pensarse las cosas de un modo muy distinto, poco a poco se establecerán criterios econométricos para tener una idea cada vez más precisa de la rentabilidad de estos proyectos.

  29. “Creo que cualquier persona sensata rechazaría el oro, incluso como joya o adorno.”

    Tu no estas casado ni conoces mujer ¿verdad?

  30. Esa frase que apunta Josvazg, y la idea que apunta con ella en los demás comentario: la extracción de oro no genera ningún valor, me recuerda enormemente a los teóricos de la TLV, buscando un valor objetivo ajeno a los deseos de los consumidores.

    Si la gente está dispuesta (y siempre a lo largo de la historia lo estuvo) a pagar, trabajar, gastar recursos y tiempo en extraer oro; ¿en base a que criterio de valor se puede afirmar que dicha actividad no es útil para la sociedad? ¿La gente es idiota? ¿Por qué se esfuerza en obtener algo que no le reporta un aumento de riqueza? ¿No será que el oro tiene propiedades que la gente valora y por eso está dispuesto a pagar por ellas? Y si el oro tiene propiedades que son valoradas, ¿tener más oro no conlleva más riqueza para las personas? Es obvio que si.

  31. Juan Ramón, mañana te contesto por última vez, me ha sido muy, muy útil este intercambio de ideas, espero que a Pedro Pérez también

    josvazg, si conozco, pero no gastan oro

    Rothbard, espero ir poniendo mi granito de arena en que a la gente le guste menos el oro, divulgando la historia que hay detrás.

    Hasta mañana

  32. ¿Seguro que no gastan oro o joyas?

    ¡Deben ser las únicas mujeres del planeta que no les gustan las joyas o prefieren bisutería!
    (o más bien, ¡no sea tacaño!…;-)

    Cuídelas, que valen su precio en oro… digo… en otra cosa.

    ;-)

    Mirando este gráfico:
    comoinvertirenoro.com/images/precio-de-oro-historico-un-siglo.png

    Se deduce que quizá ahora no sea lo más prudente invertir en oro a no ser que sea a 20 años vista o más, pues parece que estamos a punto de otra corrección como la de los 80-90. Ahora bien, lo que demuestra este gráfico es:

    1. Que siempre ha habido demanda de oro (y plata)

    2. Que sus precios se desmadraron desde que las monedas dejaron de estar ligadas directa o a través del dolar al oro.

    3. Que su precio tiende a bajar cuando las burbujas se están hinchando y tiende explotar cuando revientan.

    En resumen, cuando empiecen a oír eso de, el oro no sirve, los pisos (o X) nunca bajarán o eso de “¿crisis? ¿que crisis so agorero?”… compren oro, porque en breve será un pelotazo y les ahorrará muchos disgustos (eso pienso hacer yo al menos si vuelvo a ver otra crisis llegando…)

    Ahora bien, el oro como inversión no es muy buena inversión, como explica W. Buffett. Pero como REFUGIO de VALOR si es muy bueno, bastante MAS seguro que ningún otro bien que se pueda atesorar.

    Otros hechos o “historia” detrás del oro y los metales preciosos:
    – Tiene una oferta limitada; si NO lo fuera la demanda sería menor o desinteresada.
    – Es duradero; no se pudre, ni se evapora ni se deteriora.
    – Es transportable.
    – Es divisible.

    Todas las cualidades del “buen dinero”. (Lo cual no quiere decir que no haya otros “buenos dineros” o que no se puedan hacer transacciones económicas basadas en otros bienes o servicios, que se pude y se hacen.)

    Y lo que es más importante aún, a muchas mujeres, como a mi madre, les da alergia otra cosa que no sea oro o plata.
    ;-)

  33. @ Juan Ramón Rallo

    “¿Cómo mides la rentabilidad de un proyecto estatal? ¿Qué le impide al Estado financiar proyectos faraónicos y ruinosos? Es más, ¿qué le impide trasladar su insolvente producción de bienes valiosos sobre los hombros de la sociedad a través de inflación (más allá de un compromiso vago de que la evitará)?

    Hola Juan Ramón, Tú mismo contestas, la inflación permite evaluar los proyectos estatales y las elecciones rendir cuentas, al final es una cuestión de cultura económica de la ciudadanía.

    Un saludo.

  34. @Rothbard,

    el valor del oro ha sido una transmisión cultural que ha viajado generación tras generación hasta nuestros días. El valor del oro es una enajenación mental. No deja de ser un simple mineral al que la sociedad ha provisto de valor, y ha identificado como dinero. O mas bien la plutocracia, que vió en él un mineral, que entre otras características, es escaso.

    Pero que nuestra civilización occidental haya proporcionado característica de dinero, no significa que deba ser dinero. No es una asignación divina, sino social. Y de hecho se puede funcionar con otro tipo de ‘dinero’. El imperio romano prosperó como uno de los más grandes de la historia gracias a sus monedas de cobre. O los americanos del siglo xix, a los billetes greenbacks. O a Inglaterra, que durante siglos utilizó palos de madera como dinero!

    No estoy diciendo que invertir en oro no sea lucrativo, ya que la sociedad en general (aunque impuesto por una minoría), ha decidido que el oro es dinero en determinados momentos económicos (inflación). Estoy diciendo que considerar oro como dinero, es una enajenación creada por la sociedad, al igual que las suspersticiones.

    un saludo

  35. ” la inflación permite evaluar los proyectos estatales y las elecciones rendir cuentas, al final es una cuestión de cultura económica de la ciudadanía.”

    Ciertamente, pero hay un problema: el partido que venga después de las elecciones puede incurrir en el mismo error que el que estaba antes. No se construyen esos proyectos estatales por puro gusto, sino para emplear mano de obra, y si creas mano de obra estadodependiente que no es productiva por sí misma, que no puede existir sin el pulmón artificial del gasto estatal, entonces luego no te la puedes quitar de encima…y haces el mismo descubrimiento del que cabalga un tigre: que no puede desmontar.

  36. Hola Reti, y por que es preciso crear esa mano de obra?, no será porque el mercado no es capaz de llegar al pleno empleo?, cual es tu solución dejar que esa gente muera de hambre?

    Por otro lado esa mano de obra es mayoría como para determinar un triunfo electoral?

    La clave está en que esa mano de obra si puede ser productiva, lo de que la inversión pública no puede ser nunca productiva es un juicio a priori,en la historia hay ejemplos tanto de inversiones publicas productivas como improductivas, presuponer que toda gestión pública es igual es mucho presuponer, un buen gobierno generara puestos de trabajo productivos (y no generadores de inflación)y un mal gobierno no, las elecciones son el examen. Creo que también presupones que la gente corriente no es capaz de entender todo esto.

    Un saludo.

  37. DQS

    Lo que tú presupones es que el mercado no es capaz de llegar al pleno empleo, y no te das cuenta de todos los ciudadanos en paro involuntario lo son por culpa de una maraña de regulaciones y prohibiciones que primero crean el problema, y más tarde intentan solucionarlo sin exito.

    No serás de esos que piensan que el trabajo es algo escaso ¿no?, porque si algo sobra es trabajo, sino habla conmigo que te doy cosas que hacer… ¡pero claro! no te voy a pagar. Bromas aparte, lo que quiero decir es que lo que hay que buscar es trabajo productivo, es decir, que los costes en los que se incurre para realizarlo son inferiores a los ingresos que genera.

    El empleo público no es menos productivo per se, pero no se puede calcular en que medida lo es, cosa que es muy fácil con el trabajo privado, y lo más importante, si un trabajo es productivo y genera más ingresos que costes ¿por qué debe realizarlo el sector público si el sector privado lo supliria con total seguridad en la busqueda de beneficios?

    En conclusión:

    1. El trabajo público no es menos productivo per se, pero al carecer de mecanismos correctores que evaluen la productividad TIENDE A SERLO, pues no desaparecen los trabajos menos productivos.

    Como anecdota comentar que cuando M.Tatcher llego al poder, descubrió que había un puesto funcionarial que se dedicaba a hacer señales (no se si de humo o lumínicas) para avisar de una invasión. Un puesto que había perdurado a través de los años. ¿No se habría descubierto antes este puesto ineficiente en el sector privado? No lo dudes.

    2. El sector público si crea puestos de trabajo productivos, está simplemente trasladando puestos del sector privado al público, pues si son productivo el sector privado los crearía igualmente. Por tanto no hay creación en el trabajo agregado.

    3. El sector público por tanto sólo puede crear puestos de trabajo que aumenten el número total sin son improductivos (estos nunca se mantendrían en el sector privado). La trampa está que los impiuestos que sostienen estos puestos públicos improductivos extraen dinero que gastado por sus propietarios hubiera creado o mantenido otros puestos.

    En definitiva, a largo plazo el sector público es incapaz de crear empleo, pues sea productivo o improducitivo, destruye tantos puestos de trabajo como crea.

  38. Bien Pedro, bien.

    DQS muy acertado.

    JuanMa, no voy a contestar a todo tú post, casi voy a dejar de lado que estas describiendo la banca como un banco de GIRO, algo MUYYYYYYYYYYYY antiguo. Voy a centrarme en lo esencial:

    “Muchas de las privadas tampoco lo harán, pues la mera creación de nuevo dinero genera un efecto inflacionista (aunque no sea visible en forma de alza de precios) que “rescata” a muchas de ellas (sobre todo cuando el nuevo dinero se introduce deliberadamente para rescatarlas) a costa del resto de tenedores de dinero.”
    Alguien pensaría que lo que describes es bastante positivo: no hay inflación y hay más actividad. A lo mejor vamos a tener razón.

    Sin coste del capital determinado en el mercado (si puedes imprimir tú dinero, no lo necesitas) no hay, a mí juicio, modelo que valga (esto, en el fondo, no es más que un caso particular del teorema de la imposibilidad del cálculo económico).
    No es cierto que no haya coste, ya que debes limitar la emisión, y esa limitación te lleva a plantearte las mejores opciones. Veo que recurrimos al neoplatonismo de Mises, el teorema de la imposibilidad de cálculo económico ni es un teorema, ni siquiera es cierto.

    “uno se puede plantear incluso con qué privilegios operaba el Banco de Inglaterra” Usaba la deuda Rey como garantía o reserva y además sus billetes eran aceptados en pago por impuestos ¿te parece poco?

    “Sin privilegios es: sin banco central monopolístico y sin rescates estatales.” O sea que el estado debe conceder al crédito creado a partir del fino aire por esa “banca libre”, hacerlo en moneda nacional, concederle el legal tender y además aceptarlo en pago por impuestos. Si todo eso es un valor que crea el estado ¿por qué debería cederlo sin contrapartida a esos privilegiados? Un privilegio solo se puede obtener a costa de los derechos del resto de los ciudadanos.

    En este último post se te ha visto mucho el plumero. La defensa a ultranza de los privilegios de una plutocracia haciendo uso de una pseudociencia neoplatónica, será combatida, allá donde se encuentre.

    Saludos y hasta la vista.

  39. Yo creo que el patrón oro no es ninguna solución mágica a los ciclos económicos de crecimiento-crisis, sencillamente porque no hay soluciones mágicas que aseguren el futuro absolutamente para ningún organismo vivo, y el ser humano no deja de ser como el resto de seres vivos.
    En la práctica, ya existe una compleja “competencia” entre infinidad de “medios de pago” y su contrapartida “bienes o activos” por los que intercambiarlos o en los que invertirlos. Lo que no existe, ni va a existir nunca es una forma de asegurar que los concretos “medios de pago” y que los concretos “bienes o activos” que elijamos (aunque sea libremente) nunca van a perder valor: por ejemplo, puede que Inditex sea hoy una “apuesta y un refugio de valor” seguro frente a otros activos, pero no hay forma de asegurar que dentro de 10 años siga siéndolo.
    Dicho de otra forma: la economía a lo más que puede aspirar es a lo mismo que la predicción metereológica (y sospecho que por las mismas razones): 1º Por un lado a demostrar que las supersticiones no llevan más que al desastre (como por ejemplo la supersticién de la economía marxista ha llevado al desastre allí donde se ha aplicado).
    2º Por otro lado a reconocer que los pronósticos (tanto económicos como metereológicos) se vuelven más y más erróneos cuanto más plazo intentan abarcar.

  40. DQS,

    La inflación y las elecciones no permiten rendir nada. Si ello fuera así, el aeropuerto de Castellón estaría archiconvalidado. Por no hablar de que un fenómeno general (inflación) no puede responder sobre proyectos productivos concretos.

    Jesús,

    casi voy a dejar de lado que estas describiendo la banca como un banco de GIRO, algo MUYYYYYYYYYYYY antiguo.

    No más antiguo que el Banco de Amsterdam o los certificados de depósito de los orfebres. Vamos, describo una economía donde la mayoría de medios de pago tienen un origen crediticio y no dinerario (como si el crédito no se hubiese desarrollado), pero me preocupa que ese crédito sea sano y sostenible.

    Alguien pensaría que lo que describes es bastante positivo: no hay inflación y hay más actividad. A lo mejor vamos a tener razón.

    Crear actividad mediante inflación no tiene ningún misterio. Ahí tienes la burbuja inmobiliaria que apenas hizo subir el IPC y generó muchísima actividad. La cuestión es si esos patrones productivos son o no son sostenibles y generan riqueza para todas las partes intervinientes.

    No es cierto que no haya coste, ya que debes limitar la emisión, y esa limitación te lleva a plantearte las mejores opciones. Veo que recurrimos al neoplatonismo de Mises, el teorema de la imposibilidad de cálculo económico ni es un teorema, ni siquiera es cierto.

    La cuestión es: las mejores opciones con respecto a qué. No se trata de elegir sólo el proyecto empresarial más rentable, sino el más rentable con respecto a su coste de capital. ¿Es mejor un proyecto que tarda un año en dar sus frutos y que promete una rentabilidad anual del 10% o uno que tarda 50 años y promete una rentabilidad del 100%? (lo mismo cabe decirse de la rentabilidad en función del riesgo). Sin coste de capital, imposible de discernir.

    Sobre el cálculo económico: no hay mucho que decir. Sin precios, rentabilidades y costes del capital no puedes tomar decisiones intertemporalmente sensatas salvo a lo pintor de brocha gorda. O, dicho de otra forma, en lugar de entrar en la mesa de operaciones con bisturí, entras con un hacha. Que sí, cuando la cuestión sea muy evidente (amputar una pierna), el hacha te puede servir. Cuando sea más específica (y en órdenes complejos, todo tiende a ser muy específico), no.

    Usaba la deuda Rey como garantía o reserva y además sus billetes eran aceptados en pago por impuestos ¿te parece poco?

    La deuda del Rey cuando se crea el Banco de Inglaterra no tenía demasiado prestigio, pues había padecido varias bancarrotas. De hecho, nadie quería prestarle al Rey y los privilegios monopolísticos del Banco se crean a cambio de que acepten prestarle (y no a tipos bajos precisamente). Ahora bien, eso no sirve para explicar por qué sus billetes eran crecientemente aceptados y usados no ya dentro de un radio de 60 millas desde Londres (donde tenía el monopolio) sino incluso más allá. Hablas de que el Rey los aceptaba como pago de los impuestos, sí, pero hay un problemilla. Hasta 1797, los aceptaba al valor de mercado de los billetes, es en 1797 (con la declaración de inconvertibilidad) cuando se obliga al Tesoro a aceptarlos por su valor nominal con independencia de la depreciación. La cuestión, pues, es porque los billetes solían circular sin descuento. Y la respuesta no puede ser “porque se aceptaban como pago de impuestos”, ya que se aceptaban a cualquier precio. Además, recuerda que no fueron medio legal de pago hasta 1833 (salvo el período 1812-1821) y el Banco de Inglaterra se establece en 1694. Amén de que no explicas cómo otros instrumentos crediticios no privilegiados (billetes de la banca provincial o letras de cambio de comerciantes privados) adquirían la capacidad para circular.

    O sea que el estado debe conceder al crédito creado a partir del fino aire por esa “banca libre”, hacerlo en moneda nacional, concederle el legal tender y además aceptarlo en pago por impuestos.

    No tiene que hacerlo legal tender (de hecho, el origen del legal tender sabes que era exclusivo para eliminar los costes de transacción de las monedas de oro degradadas, no pinta nada imponerlo sobre el crédito bancario). Y lo de aceptarlo al pago de impuestos, me remito a lo que ya he dicho, que parece que no lo has leído o no lo has entendido: “El pago de impuestos es algo muy distorsionador a la hora de escoger la mejor moneda (pues no es voluntario, básicamente), pero mientras haya Estado, inevitable”. Me refiero, claro, a que el Estado tiene el “derecho” a escoger en qué quiere que se le paguen los impuestos (mejor dicho, esa elección es indisociable al derecho positivo a cobrar impuestos). No tiene ninguna obligación a convertir ciertos instrumentos en medio de pago de impuestos; lo cual no tiene por qué evitar que muchos de ellos sigan circulando.

    Si todo eso es un valor que crea el estado ¿por qué debería cederlo sin contrapartida a esos privilegiados? Un privilegio solo se puede obtener a costa de los derechos del resto de los ciudadanos.

    Sigo sin entender. ¿El bitcoin te parece un dinero creado por el Estado? ¿Te parece un dinero generado por oligarquías? ¿Te parece un dinero que no emerge desde la sociedad? Y donde hablo de bitcoin, hablo de medios de pago crediticios: los pagarés de empresa endosables, ¿no son medios de pago privados que no nacen de ningún privilegio concedido por el Estado? El Estado no crea nada de eso, y si quiere captar alguno de esos medios de pago (por conveniencia, por ejemplo para pagar a gobiernos o industrias extranjeras), tendrá que pagar, obviamente.

    En este último post se te ha visto mucho el plumero. La defensa a ultranza de los privilegios de una plutocracia haciendo uso de una pseudociencia neoplatónica, será combatida, allá donde se encuentre.

    En este tipo de discusiones intentaría evitar los ataques ad hominem, porque no vienen al caso. Es como si yo te acusara de ser un palanganero de la plutocracia política, obsesionado sólo con facilitarles más poder y fondos con los que consolidar la bota opresiva del Estado y la creación de redes clientelares. Si discutimos sobre teoría económica, creo que lo demás es irrelevante.

  41. @Rothbard

    En un sistema monetario basado en una materia prima cuando la producción de la misma es insuficiente como para abonar los intereses de las deudas contraídas se produce crisis y desempleo. Si tenemos en cuenta que las reservas de estas materias primas no son infinitas, el sistema es insostenible en el tiempo.

    En un sistema ficuciario esto sucede cuando la economía no crece lo suficinte, es decir no se solicitan suficientes créditos como para pagar los anteriores, con lo que la solución en estos casos no puede ser el crédito privado (con intereses), pués es añadir mas leña al fuego.

    @Juan Ramón Rallo

    Sinceramente, creo que el pueblo español ha madurado lo suficiente como para que despropósitos como el aeropuerto de Castellón no vuelvan a suceder, de todas formas no estaría nada mal mejorar la cultura económica (tanto macro como micro) de nuestros jóvenes (de todos, independientemente de su extracción social).

    Es posible que no se pueda evaluar a la perfección la rentabilidad de un proyecto en concreto, pero si la globalidad de la gestión, las líneas directrices, al igual que la junta de accionistas evalúa la globalidad de la gestión del consejo de administración, su política. Tú mismo reconoces que la inversión en ferrocarriles en la América del siglo XIX, fue positiva, la física cuántica que está en la base de la electrónica y telecomunicaciones fue desarrollada por investigadores públicos, el desarrollo tecnológico de Israel o Corea del sur en buena medida se debe a una apuesta decidida del sector público.

    Un saludo.

  42. DQS,

    Lo que planteas tiene numerosos problemas (véase: http://www.cato.org/sites/cato.org/files/pubs/pdf/pa594.pdf), pero básicamente el problema fundamental es que sigue sin atajar el problema planteado: ¿cómo decidir si una determinada inversión es adecuada o no? Es decir, no se trata de evaluar gestiones medias o agregadas, sino marginales. “¿Hacemos esto o no lo hacemos?” Y para eso necesitas precios, costes, rentabilidades, etc.

    El caso del ferrocarril del s. XIX no me sirve. La cuestión sigue siendo: ¿es una línea de ferrocarril entre estos dos puntos, construida con un determinado material, ocupando a un cierto número de personas, arrebatando un terreno concreto (y no otro), etc. más valiosa que los usos alternativos que se les podrían dar a cada uno de los factores productivos empleados en proyectos productivos alternativos? Imposible de saber sin precios, costes, rentabilidades, etc.

  43. Hola Juan Ramón,

    La gestíón pública solo puede medirse de manera agregada porque afecta al conjunto de la sociedad, medir la rentabilidad de un proyecto en concreto como en el caso de las inversiones privadas no vale porque puede beneficiar una parte en detrimento de otra. Lo que he defendido ante Rothbard es la necesidad de la inversión pública desde el punto de vista del ciclo ecónomico y la posibilidad de evaluarla (aunque sea en su conjunto, el mundo perfecto no existe).

    Un saludo.

  44. DQS,

    Dicho de otro modo: reconoces que la tendencia general será la irracionalidad de esas inversiones “agregadas”. ¿O cómo evalúo yo, como ciudadano no usuario (o aunque fuera usuario) la “rentabilidad social” en relación con el “coste de oportunidad social” del AVE Madrid-Badajoz? No se puede. Y si no se puede evaluar de ningún modo, eso es una puerta abierta a la irracionalidad.

    Sobre el empleo de la inversión pública como política anticíclica: no estoy en absoluto de acuerdo. Los problemas actuales son dos: a) productivo (inadecuación de los modelos de negocio actuales), b) financiero (sobreendeudamiento en relación con la capacidad de producir bienes futuros con los que amortizar esa deuda). Los proyectos estatales con deuda pública no solventan ninguno de los dos, sino que los agravan: o se consolidan malos planes de negocio (promotoras rescatadas con obra pública, por ejemplo) o se añaden otros nuevos (Planes E) y se acumula todavía más deuda impagable a partir de la rentabilidad que proporcionan esos proyectos (efecto neto: consumo de capital).

  45. “… la inflación permite evaluar los proyectos estatales y las elecciones rendir cuentas, al final es una cuestión de cultura económica de la ciudadanía.”

    No lo creo que la inflación sirva para controlar si un gobierno concreto ha hecho las cosas bien o mal. En un país en el que el dinero lo crea el estado, y hay 100% de caja, pueden formarse burbujas, y el dinero puede dilapidarse, y llegar a la hiperinflación con muchísima facilidad.

    Como ejemplo tonto: el partido político “Partido A” llega al poder. El líder del “Partido A” decide pagar una serie de favores y para ello imprime 1 trillón de unidades monetarias que reparte entre amigos y compinches. Pero antes de pagar, pone la condición a los beneficiados de que deben atesorar ese dinero hasta que haya un cambio de gobierno. En este ejemplo tonto, tenemos que el “Partido A” dilapida el dinero, sin que se pueda notar ningún tipo de efecto hasta la llegada al poder del “Partido B”.

    Este es un ejemplo tonto. Pero es que aunque el “Partido A” hiciera las cosas de buena voluntad, la inflación no les valdría para comprobar si sus inversiones son o no rentables, o si están generando una burbuja. Porque los niveles de ahorro y atesoramiento de la gente cambian, e influyen en la inflación; la aparición de inflación no es inmediata, y el momento de aparición depende de muchísimos factores; y las inyecciones de dinero del gobierno pueden hacer parecer rentables, inversiones que en realidad son insostenibles. (El gobierno podría subvencionar de forma creciente la compra de casas, y los ciudadanos y empresas podrían percibir que la inversión en ladrillo es la más rentable, sin serlo realmente, con lo que el gobierno podría generar una burbuja como la que hemos tenido recientemente.)

    En general, dar la llave al gobierno para que pueda meter la mano en el bolsillo a todos los ciudadanos sin que se den cuenta, me parece una idea horrible. Me parece mejor que al menos tengan que venir de frente, y que tengan que decir “subir impuestos” en vez de decir “impulsar la economía y dar trabajo”.

  46. La rentabilidad social de la gestión pública se mide en términos de empleo e inflación, el despropósito del ave Madrid-Badajoz no es un proyecto aislado sino que forma parte un plan de acción que incluía unir por ave todas las capitales de provincia, es decir de un esquema de gestión, este esquema no se ha dado en otros países (en realidad en ninguno), lo que nos permite comparar las gestiones públicas de unos y otro.

    En cuanto al sobreendeudamiento, en mi opinión, es debido a que se ha tratado de resolver los problemas de desempleo favoreciendo el crédito privado, precisamente para evitar el quebradero de cabeza de promover planes de empleo sostenibles.

    Con respecto a lo del Plan en E en otros países se optó por fomentar la rehabilitación de
    Viviendas para mejorar su eficiencia energética, en España además de esto se podía a haber optado también por la limpieza de montes

    La inversión pública no tiene por que ir dirigida siempre a infraestructuras, evidentemente en la situación actual estas no son tan útiles como hace 50 o 100 años (aunque algo de margen hay, por ejemplo el ferrocarril para transporte de mercacías), me inclino más por el crédito sin interés (a través del ICO) dirigido a Pymes, especialmente las de nueva creación y aquellas orientadas a la innovación y eficiencia energética.

    Un Saludo.

  47. @Iñaki

    Otro factor agregado a la hora de evaluar la buena gestión de un gobierno es la balanza por cuanta corriente, la burbuja inmobiliaria provocó un deficit del 10% del PIB, al final todo deja rastros, pero como los deficits por cuenta corriente no eran importantes si no había deficit público …

    Un Saludo

  48. Peor me lo pones DQS. Vamos, que los AVEs deben valorarse en su conjunto (despropósito) y no de manera individual (esta línea es un despropósito; ésta otra no lo es). Aparte, un despropósito ¿en función de qué? Los resultados del AVE los puedes ver; lo que se deja de producir por fabricar el AVE, no. ¿Cómo efectúas la comparación?

    Medir los resultados en términos de empleo e inflación no tiene mucho sentido. Si produces bienes que la gente no demanda, el dinero se atesorará y caerán los precios, de modo que puedes seguir imprimiendo proyectos para seguir realizando proyectos absurdos. Imagina que pones a trabajar a todo el mundo a cavar agujeros y esperas vender esos agujeros: como nadie los comprará, el dinero se atesorará y los precios caerán. Pero como los precios caen, puedes seguir imprimiendo en cavar más agujeros. No hay feedback razonable alguno. La inflación sólo es una exteriorización de que existe un exceso de demanda (basada en el crédito) no un indicio de si se desarrollan patrones productivos adecuados o inadecuados.

  49. Hola Juan Ramón, seguimos pensando en un mundo perfecto, el ser humano lleva avanzando toda la vida a través de prueba y error, al igual que hay gestores privados con mas intuición y sentido común que otros, también hay gestores públicos con mayor intuición y sentido común que otros, y esto puede evaluarse, esto deja rastro, no se hasta que punto es tan importante un proyecto en concreto. Además a medida que la sociedad se va haciendo mas crítica también se plantea en que ha consistido la gestión, que ha fallado, de hecho tu y yo lo estamos haciendo ahora mismo, no solo al gestor, la democracia no son solo las instituciones sino también las corrientes de pensamiento que circulan en la sociedad, de hecho mientras mas crítica es (lo que se ve favorecido por universalidad de la educación, aunque tampoco sea perfecta), mejor funciona la gestión pública como ocurre en los países nórdicos.

    Si lo que hablas es de desperdicio de recursos te recuerdo esta frase tuya “los precios caen y la rentabilidad de producir dinero se incrementa (los factores productivos se trasladan a las minas);”, creo que defendéis algo similar con todas las materias primas que forman parte del proceso económico, es decir la solución natural a una caída de la demanda, es incrementar la presión sobre recursos agotables (es realmente necesario o se pueden explorar otras vías, y en esto tiene gran importancia la investigación pública), que los factores de producción se desplacen en este sentido, es decir un desempleado de comercio griego encontrará trabajo sin problemas en una mina de cobre en Bolivia (donde a parte de las barreras culturales tiene abundancia de mano de obra por cuestiones demográficas)

    Al final la cuestión es tenemos un problema de desempleo, cuyos orígenes pueden ser muy diversos (unas veces causados por factores de mercado y otras veces por una mala gestión pública), que hacemos esperar a lo confianza o buscar posibles soluciones. La respuesta depende de las circunstancias si usted está en una posición segura el riesgo le parecerá innecesario, si está en paro y tiene que mantener una familia pensará de otra manera.

    Un Saludo.

  50. DQS,

    La cuestión es muy sencilla: hablas de prueba y error, algo en lo que estoy completamente de acuerdo. Pero, ¿cómo detectas que existe y dónde exactamente está el error? Es decir, ¿cómo comparas el bienestar que genera un uso de los recursos con aquel que podría haber generado?

    Al final, la economía asamblearia es imposible que funcione por muchísimas razones: http://juanramonrallo.com/2011/05/la-economia-asamblearia-no-puede-funcionar/

    Por cierto, un aumento del precio de cualquier factor productivo también promueve su economización, su ahorro, su uso más racional y la búsqueda de alternativas :)

  51. Hola Juan Ramón,

    No hablo de una economía asamblearia, ni de acabar con el mercado sino de encontrar soluciones concretas (sociales) a problemas concretos (sociales), actuación a posteriori.

    Un saludo.

  52. DQS: ante todo muchas gracias por participar, y lamento no haberte respondido antes, pero es que apenas ahora he tenido tiempo de consultar mi ordenador.

    Dices: “En un sistema monetario basado en una materia prima cuando la producción de la misma es insuficiente como para abonar los intereses de las deudas contraídas se produce crisis y desempleo.”

    Lo que sería un buen freno a las deudas: se contraerían menos, para evitar precisamente caer en esas crisis, y el problema del tan temible”precipicio fiscal” sería algo que simplemente tendería a desaparecer…los gobiernos son sensatos, las elecciones regulan sus actos, y el público tiene la madurez necesaria para verlo, ¿No?

    Dices: “Si tenemos en cuenta que las reservas de estas materias primas no son infinitas, el sistema es insostenible en el tiempo.”

    A menos que se pretenda vivir siempre de lo prestado, cosa que me imagino que sería también insostenible en el tiempo, más tarde o más temprano.

    “En un sistema ficuciario esto sucede cuando la economía no crece lo suficinte, es decir no se solicitan suficientes créditos como para pagar los anteriores…”

    ¿Que se soliciten nuevos créditos para pagar los anteriores es señal de que la economía esta creciendo lo suficiente? ¿O es caer en un círculo vicioso?

    “…con lo que la solución en estos casos no puede ser el crédito privado (con intereses), pués es añadir mas leña al fuego”.

    En eso sí estoy de acuerdo.

    PD. Un problema del Internet es que sólo se puede leer lo escrito textualmente: no se puede oír el tono de voz del interlocutor ni ver la expresión de su rostro. No soy muy ducho en esto de escribir, y por eso mis posts siempre me salen más ásperos de lo que me gustaría. Estoy ciertamente criticando tus argumentos, pero no tengo intención de dirigir un ataque personal, lo que te digo, lo digo sin acritud, y sin animosidad, espero que comprendas que atacar un argumento no es atacar a la persona que lo emitió.

    ¡Maldición!

    Acabo de sonar condescendiente… lo que te digo, es que no soy muy buen redactor. :-) Pero espero que el debate siga siendo tan productivo y tan objetivo y riguroso como hasta ahora, tus observaciones me parecen interesantes (al margen de que no este del todo de acuerdo con ellas) y te invito a seguir participando.

    Un saludo y me perdonen por favor que tenga tan poco tiempo para hacer aportes, me gustaría mucho escribir también comentarios a lo dicho por JesúsN pero ¡Ay! no me alcanza el tiempo…

  53. Otro saludo: soy chileno y estudiante de economía: he observado dos cosas en este interesante debate. En primer lugar creo que ustedes subestiman la capacidad de recuperación de las economías; me parece muy posible que en 10 o 15 años ustedes estén de regreso a los niveles que tenían con Aznar o Zp otra vez. Perú estaba en la ruina en tiempos de Fujimori y crecía al 6% anual al final del segundo mandato de Alan García.

    Otra cosa que veo es que hay mucha “teología” en la eterna dicotomía “soy estatista/estoy a favor del sector privado” como si eso no fuera una cuestión puramente pragmática que NO tiene ningún contenido moral.

    En general pareciera como si ser pro empresa privada (sea eso lo que sea o lo que se entienda como tal) fuera “malo” o ser estatista (tampoco esta muy claro que es exactamente eso) fuera “incriticable”.

    Lo digo sin acritud, pero parece que es un debate muy español (en américa latina lo es menos).

    Personalmente estoy de acuerdo con Rallo en que sin el palo de las pérdidas y la zanahoria de las ganancias es difícil que se consiga mucha eficiencia económica en nada. Pero creo que también habría que dejar un margen mayor (por lo menos al principio) a la acción del estado.

    Y creo que allí esta el verdadero problema: todos podemos estar de acuerdo en “buscar el justo intermedio” pero en la práctica lo peliagudo es encontrarlo…

  54. @ Reti

    Si hay ahorro tiene que haber crédito o emisión de dinero para compensar, sino estaríamos ante una contración-> deflación constante, alguno me dirá que si hay contracción monetaria los precios bajarán y todo se reajustará, pero hay que tener en cuenta la causalidad, es decir ante una relación causal de este tipo:

    Contracción monetaria – > caída de la demanda -> bajada de precios

    Si la contracción monetaria es constante, la caída de la demanda será igualmente constante pues la bajada de los precios se produce solo después de las otras dos premisas.

    También me dirán que el ahorro es consumo aplazado o inversión futura, pero en muchos casos es simplemente excedetne de renta (ojo, que no veo mal, pero que tiene efectos macroecónomicos a tener en cuente)

    @Tigran

    En ningún momento he dicho que la empresa privada sea mala o el mercado perverso, si, trato de ser pragmático, es decir ante un problema buscamos soluciones o confiamos en la supuesta perfección del mercado (ser imperfecto no es malo todos lo somos), tampoco digo que el estado sea perfecto, sino de actuar o no. Fíjese que los anglosajones, que tiene fama de pragmáticos (aunque me temo que en EEUU cada vez menso) y de liberales, en cuando viene una crisis son los primeros en tomar medidas anticíclicas, mientras los europeos continentales nos enzarzamos a discutir sobre el sexo de los ángeles (que en ocasiones terminan en guerra mundial).

    Con respecto a la cuestión moral depende un poco desde donde mire usted.
    si usted está en una posición segura pnesará de una manera y si está en paro y tiene que mantener una familia pensará de otra manera.

    Efectivamente las economías pueden recuperarse por si solas, pero también puede aumentar la tensión social hasta generar un conflicto, al final es custión del tiempo que tarde la recuperación, puede usted predecirlo, es en relidad tan malo buscar soluciones mientras tanto, aunque estas no sean perfectas, si pueden ser mas o menos sensatas, ya he puesto ejemplos de gestiones públicas sensatas.

    Un saludo.

  55. @Juan Ramón

    “Por cierto, un aumento del precio de cualquier factor productivo también promueve su economización, su ahorro, su uso más racional y la búsqueda de alternativas :)”

    Hola de nuevo, la cuestión es mantener el equilibrio social y tecnológico a la vez. Cierto que a medida que escasean los recursos el sistema mejora su eficiencia, pero también puede reaccionar expulsando a gente del mismo, y creo que si no se hubiera expandido el crédito privado (que no es la mejor forma de lograrlo), habría empezado a hacerlo hace tiempo. Yo apuesto por promover la eficiencia para reducir la exclusión. Puede sonar ambiguo, pero prefiero eso que quedarse sentado de brazos cruzados.

    Un saludo.

  56. >la cuestión es mantener el equilibrio social y tecnológico a la vez

    Para mantener el equilibrio social y tecnológico, nuestros antepasados no debieron inventar el hacha de piedra.

  57. Pensandolo mejor, si la inversión se dirige hacia las materias primas, porque su precio es mayor, con que dinero se pueden financiar otras alternativas?

    Un saludo.

  58. Sres…. me he chupado de una sentada todo el hilo…. y .. lo siento… ¿de qué están hablando?

    No lo entiendo.

    Sí que creo que hay un problema de entender los conceptos, que es lo que a mi más me preocupa, los conceptos.

    El dinero, no es la moneda, el dinero es aquello que se acepta como reserva de valor y que puede ser intercambiado por otros bienes. Es, por dejarlo en lo mas simple, lo que es aceptado por una gran parte de la población. Con lo cual la moneda es dinero, los cheques de comida son dinero, el oro o la plata son dinero.

    La cuestión para mi fundamental es que todos ellos comparten con el resto de mercaderías una cualidad común y es que está sometido a la ley de la oferta y la demanda. A mayor oferta su valor baja, a mayor demanda su valor sube. Por tanto, y eso se pudo comprobar con el desabrimiento de las minas de plata de Potosí, cuando aumentó la cantidad de plata en el mercado, el precio de la misma bajó, de manera que los precios de todo lo demás subió…. Eso es un hecho que el propio Adman Smith relata en su celebérrimo libro.

    Por tanto, en el momento en el que la cantidad de moneda, si, moneda, la que imprime el Estado, con la que obliga a pagar los impuestos, (alucino con el argumento en contra del oro por parte de Jesús), con el que paga sus deudas…. sobre todo si tiene barra libre para hacerlo…. si la cantidad de moneda aumenta… su valor…. baja. Es decir, se genera inflación. Si o si.

    ¿Cómo se podría mitigar esa creación de inflación? Esa sería la pregunta que habrían de contestar los que están a favor de la barra libre del Estado para gastar en lo que sea. Y nunca olviden que “en lo que sea”, en una democracia, lo decide el gobierno. Lo decide alguien, lo decide con sus prejuicios, interese, ideologías, … lo que sea, pero personas, individuos concretos… No el Padre Estado… que tal persona o figura no existe.

    Y es que hay un concepto que he leído al principio que me llena de estupefacción… “Dinero Sin Interés”. Sres…. el dinero no tiene interés… el interés lo tiene el crédito o la deuda. Pero el dinero no. Cuando usan ese concepto lo usan para que el Estado pueda zafarse de la necesidad de financiarse en el mercado de dinero, del crédito y la deuda. Es decir, para que pueda gastar sin freno alguno, que, en definitiva es la razón por la que reniegan y repatalean del Patrón Oro.

    ¿Uds. consideran que el que el Estado gaste sin mas, sin freno, imprimiendo papeles a la mínima, y, evidentemente, ya sin ningún tipo de deuda que pagar, sin ningún tipo de interés que satisfacer… porque para qué se va a endeudar si con darle a la maquina de imprimir ya puede pagar y gastarse el dinero que le plazca en lo que se le ocurra, es la solución a los problemas de un país?

    ¿Es la solución a los problemas de un país…. o a los problemas, sobre todo a corto y medio, porque a largo no, del Estado?

    Bueno… pues señores… Busquen en la Wikipedia una palabra… Zumbabue.

  59. Buenas Bastiat,

    Nuestro sistema monetario es de dinero privado, se emite como crédito con interés y es intercambiable por una ficha que no devenga interés -eso Juan Ramón lo ha expresado en el hilo, como usar el crédito circulante como forma de pago-. De lo que habla Frederick Soddy, por lo que he podido entender es “que el dinero no devengue interés por su mera existencia”, es decir, que no se cree como crédito, es decir, que no se cree de forma privada. Eso es lo que he entendido de hilo, si estoy equivocado que alguien me corrija.

  60. @Colectivista.

    El dinero creado por los bancos es cosa vieja; ya literalmente antes de que existieran los bancos, cuando la gente le dejaba la plata y el oro a los orfebres para que estos los guardaran, pasaba igualito. el orfebre suponía que todos sus clientes no le exigirian el oro al mismo tiempo, y lo prestaba, el que recibía el préstamo acometía un negocio productivo que engendraba más productos (paño, reses, trigo, o lo que fuera) y con la riqueza que eso le daba pagaba al orfebre el oro más los intereses que el orfebre le pagaba: en cuánto le cogieron el truco los orfebres dejaron de ser orfebres y se metieron a banqueros porque eso les daba más ganancia: así surgieron los bancos. Así que el dinero siempre se ha creado como crédito, o sea, en forma privada.

    No he leído al tal Soddy, pero me gustaría. Sería interesante ver su versión y/o estrategia financiera.

  61. Errata: quise decir: “y con la riqueza que eso le daba pagaba al orfebre el oro más los intereses que el orfebre le COBRABA”.

  62. La preferencia temporal y la aversión al riesgo, que dan origen al interés, es algo ajeno al dinero. De hecho, afecta a todos los vienes, no solo al dinero. Es la cualidad del individuo que valora más el satisfacer sus necesidades hoy a satisfacerlas mañana.

    Ni es un invento de la bancos ni su existencia tiene que ver con que su emisión sea pública o privada.

  63. @Victor, creo que aquí nadie pone en duda eso. O yo lo he entendido mal o tú lo has entendido mal.

    “-La emisión y retirada de dinero debe ser potestad de la nación por el bien general, y debe cesar totalmente de proporcionar una fuente de beneficio para las corporaciones privadas. El dinero no debe devengar interés por su existencia, sino sólo cuando es realmente prestado por un legítimo propietario que se lo da al prestatario.”

  64. En este comentario Rallo dice: “uno se puede plantear incluso con qué privilegios operaba el Banco de Inglaterra”

    A lo que Jesús contesta: Usaba la deuda Rey como garantía o reserva y además sus billetes eran aceptados en pago por impuestos ¿te parece poco?

    Es decir…. justamente lo que hace ahora mismo el Estado. Impone su moneda para todo, sobre todo para los impuestos.

    Por eso Rallo le contesta: La deuda del Rey cuando se crea el Banco de Inglaterra no tenía demasiado prestigio, pues había padecido varias bancarrotas. De hecho, nadie quería prestarle al Rey y los privilegios monopolísticos del Banco se crean a cambio de que acepten prestarle (y no a tipos bajos precisamente). Ahora bien, eso no sirve para explicar por qué sus billetes eran crecientemente aceptados y usados no ya dentro de un radio de 60 millas desde Londres (donde tenía el monopolio) sino incluso más allá. Hablas de que el Rey los aceptaba como pago de los impuestos, sí, pero hay un problemilla. Hasta 1797, los aceptaba al valor de mercado de los billetes, es en 1797 (con la declaración de inconvertibilidad) cuando se obliga al Tesoro a aceptarlos por su valor nominal con independencia de la depreciación. La cuestión, pues, es porque los billetes solían circular sin descuento. Y la respuesta no puede ser “porque se aceptaban como pago de impuestos”, ya que se aceptaban a cualquier precio. Además, recuerda que no fueron medio legal de pago hasta 1833 (salvo el período 1812-1821) y el Banco de Inglaterra se establece en 1694. Amén de que no explicas cómo otros instrumentos crediticios no privilegiados (billetes de la banca provincial o letras de cambio de comerciantes privados) adquirían la capacidad para circular.

    Si es que no me he perdido en tan largo debate….. ejem

  65. Lo que hay que tener claro es que la moneda y la manipulación monetaria NO te saca de la crisis, no cubre los agujeros ni paga las deudas.

    Imprimir papelitos o apuntar numerillos en un cuaderno o en un ordenador no produce más panes, ni casas ni coches ni ordenadores.

    Podeis darle las vueltas que queráis, pero como decía Milton Friedman, NO EXISTE una comida gratis (“There ain’t no such thing as a free lunch”), no hay hadas, “ni ratoncito perez”, ni reyes magos, ni papa noel… ALGUIEN SIEMPRE PAGA.

    Y para muestra un CHIPRE.

    Así que cuidado con “jugar y manipular” con el concepto de moneda y dinero, porque eso no crea riqueza, solo permite que unos (los que manejan el poder) vivan a costa de otros (lo que pagan que al final siempre somos los mismos, por cierto)

    La ventaja del oro o, de otro dinero SOLIDO similar, es que NADIE lo puede crear a placer y es facil comprobar si hay ESTAFA (falsificación, más títulos de oro que oro existe, etc).

    Y un dinero sólido (comprobable y no manipulable por nadie) con bancos que NO reciben apoyo ni prebendas estatales de ningun tipo, da lugar a un sistema donde no se producirían las estafas bancarias como la de Chipre, Islandia, Grecia, Irlanda, España, Portugal, etc
    NUNCA podrían llegar a crecer tanto ni ser tan sistemáticas, afectarían a bancos aislados que se irían a pique en breve y que no sabrían o podrían competir con bancos serios que SI hacen los deberes y mantienen la liquidez y evitan los DESCALCES DE PLAZOS.

    Pero hoy vivimos en el mundo al revés, cuanto PEOR se comporta un banco, mejor le va y más ayudas recibe. Porque no se aplica la lógica del mercado, sino el interés político. Para muestra, vean el ejemplo de la banca española y, sobre todo, de las autonomías, que ahora resulta que a las mas incumplidoras les van a poner una deficit más relajado a medida para que sigan despilfarrando… vamos premiando al caradura a costa del empollón, típico en España y así nos luce el pelo.

    Y, por favor, escuchen esta vieja joya:

  66. Os engañan, el engaño consiste en hacer creer que la economía de ahora puede funcionar en el siglo XIX y vender además que era algo bueno para todo el mundo. Simplificando mucho, supongamos que encuentro una mina de oro, superado los primero esfuerzos el oro empieza a fluir, lógicamente como quiero ganar dinero lo presto, el dinero empieza a moverse por la economía, a medida que la mina empieza reducir la producción el dinero en circulación disminuye y suben los tipos de interés pero no pasa nada por que esto incentiva la búsqueda de mas oro que hará que todo vuelva a empezar. Además suponen que este ciclo está sincronizado de forma natural con el del resto de las materias primas.

    Engaños:

    – Contar esto como un cuento infantil, la ultima fase no tiene nada de armónica pues es una fase de quiebras y desempleo, pero no pasa nada porque el factor trabajo se moverá hacia las minas, tampoco dice que ese movimiento no era instantáneo, pues el proceso de búsqueda y puesta de producción de una mina, lleva su tiempo, mientras que pasaba con la gente. Además a medida que las minas se van alejando de los centros industriales la movilidad se hace más dificultosa, en la actualidad prácticamente imposible (por causas demográficas, tecnológicas, etc…).

    – Que el ciclo de las restantes materias primas, sea sincrónico al del oro, si la demanda de oro es mucho mayor a la de las restantes por ser el soporte monetario, lo normal es que el ciclo del oro madure antes que el resto, y por lo tanto en la fase final haya sobreproducción, entonces porque sube el precio de estas, me temo que el inversor avezado y con medios que en este momento encuentra pocas oportunidades en la economía productiva ve la manera de sacar rentabilidad a sus inversiones a través de la especulación, pero no pasa nada porque el alza de precios estimula la búsqueda de más materias primas y la competencia hará que bajen ayudando a configurar el nuevo ciclo. En la economía actual, con la tecnología actual, alguien puede competir en serio con las empresas ya establecidas en este sector.

    – Suponer que este ciclo es inevitable, y que tratar de hacerlo supone introducir una perturbación en el mercado que lo lleva al colapso. El Keynesianismo funcionó perfectamente hasta 1973 y ese año los problemas se debieron a una causa sobrevenida, la guerra del Yonki Pur, simplemente cada sector se dedicaba a hacer lo que mejor sabía (reinversión constante) en vez de que algunos rapiñarán al máximo en cada momento.

    – Pretender que un ciclo así puede durar eternamente en base a unos recurso agotables.

    – Pretender que la dinámica del mercado solventará la dependencia de las materias primas algún día, si cuando su precio está bajo no hay incentivo para invertir en alternativas, y cuando su precio esta alto no hay recursos financieros, pués estos se dirigen al sector de las materias primas, cuando llegará la solución, por algo su escaso desarrollo hasta nuestros días se ha debido sobre todo a la inversión pública y a iniciativas sociales.