Twitter Facebook RSS Email App de iOS App de Android

Categorizado | Mi blog

Krugman no entiende ni a Adam Smith, ni al oro, ni a Bitcoin

Publicado el 14 abril 2013 por Juan Ramón Rallo

Señala Krugman en una de las últimas anotaciones de su blog que “Adam Smith odia Bitcoin” por cuanto el escocés ya apuntó en La Riqueza de las Naciones que no tenía ningún sentido basar el sistema monetario de un país en el oro y en la plata, pues su producción absorbía recursos reales que podrían haberse destinado a la fabricación de otros bienes y servicios. En concreto, Krugman cita el realmente precioso párrafo de Smith donde compara la circulación del oro y de la plata con una carretera que copa parte de las tierras de un país y a las juiciosas operaciones de la banca con un ferrocarril a través del cielo que, al vaciar de carreteras las tierras del país, permite cultivarlas. Tal comparación le lleva a Krugman a concluir que, para Smith, “el oro y la plata sólo jugaban una función simbólica, siendo mucho más inteligente reemplazarlas por papel moneda”.

Quien quiera saber algo más sobre la teoría monetaria de Adam Smith puede leer mi resumen aquí. De entrada me basta con adelantar la conclusión: o Krugman no ha leído a Adam Smith más allá de ese párrafo, o lo ha leído y no lo ha entendido, o lo ha leído, lo ha entendido y miente.

Primero, cuando Adam Smith habla de “papel moneda” reúne bajo tal nombre dos tipos de “papeles”: los billetes de banco y el papel moneda gubernamental.  El escocés toma indudablemente partido por los billetes de banco convertibles a la vista en oro y plata: “A paper money consisting in bank notes, issued by people of undoubted credit, payable upon demand without any condition, and in fact always readily paid as soon as presented, is, in every respect, equal in value to gold and silver money”. Y rechaza sin ambages el papel moneda gubernamental de curso forzoso. Smith cree que el papel moneda inconvertible tenderá a cotizar con descuento frente al oro (“Such a paper money would, no doubt, fall more or less below the value of gold and silver, according as the difficulty or uncertainty of obtaining immediate payment was supposed to be greater or less; or according to the greater or less distance of time at which payment was exigible”) y que, por consiguiente, sería un acto “tiránico” obligar a los ciudadanos a admitirlo como pago por su valor nominal. De ahí, por ejemplo, que Smith celebre que el Parlamento inglés prohibiera a las colonias estadounidenses emitir papel moneda inconvertible de curso legal: “No law, therefore, could be more equitable than the Act of Parliament, so unjustly complained of in the colonies, which declared that no paper currency to be emitted there in time coming should be a legal tender of payment”. El único papel moneda inconvertible que admite Smith es aquel que terminará refluyendo a corto plazo al gobierno en concepto de pago de impuestos.

Para todo lo demás, incluyendo el párrafo que Krugman cita, Smith defiende el papel moneda entendido como billetes de banco convertibles a la vista en oro y plata. Parece, pues, que el oro y la plata sí tienen un rol para Adam Smith que va más allá de la “función simbólica” que menciona Krugman: todo el “papel moneda” del país (salvo la pequeña porción que vaya a pagarse a corto plazo en impuestos) ha de ser convertible en oro o plata por parte de los bancos; ergo, los bancos deberán contar con algunas reservas de oro y de plata (…o Bitcoin) para regular adecuadamente la emisión de sus pasivos: “A banking company, which issues more paper than can be employed in the circulation of the country, and of which the excess is continually returning upon them for payment, ought to increase the quantity of gold and silver, which they keep at all times in their coffers, not only in proportion to this excessive increase of their circulation, but in a much greater proportion”.

Lo que Adam Smith estaba diciendo no es, por tanto, lo que Krugman sugiere tramposamente que decía. El escocés sostenía que el oro era un instrumento demasiado caro y costoso para participar en todos los intercambios, de ahí que conviniese sustituirlo en la circulación por billetes de banco girados contra letras de cambio de primera calidad (“The substitution of paper in the room of gold and silver money, replaces a very expensive instrument of commerce with one much less costly, and sometimes equally convenient”). Su rol dentro del sistema monetario quedaba reservado para aquella función realmente importante: actuar como un liquidador último de las deudas en su función de reserva líquida de valor y como medio internacional de intercambio.  Por ambas vías –una fuga interna o externa del oro que los bancos tienen en sus cofres para garantizar la convertibilidad de sus pasivos–, el oro contribuía a una adecuada regulación de las emisiones de billetes de banco: “When this superfluous paper was converted into gold and silver, they could easily find a use for it by sending it abroad; but they could find none while it remained in the shape of paper. There would immediately, therefore, be a run upon the banks to the whole extent of this superfluous paper, and, if they showed any difficulty or backwardness in payment, to a much greater extent; the alarm which this would occasion necessarily increasing the run […] Had every particular banking company always understood and attended to its own particular interest, the circulation never could have been overstocked with paper money. But every particular banking company has not always understood or attended to its own particular interest, and the circulation has frequently been overstocked with paper money”.

De hecho, aunque Smith consideraba que el oro era un medio de cambio muy costoso, aun así defendía que no desapareciera completamente de la circulación. Abnegando parcialmente de su liberalismo, el escocés  quería prohibir la emisión de billetes de banco por debajo de cinco libras (pues los tenedores de las mismas solían ser clases populares que no conocían adecuadamente el funcionamiento de los bancos y, por tanto, tendían a permitirles cometer muchísimos más dislates durante mucho más tiempo), forzando a que, en tales casos, fuera la moneda de oro o de plata lo que circulara en exclusiva: “It were better, perhaps, that no bank notes were issued in any part of the kingdom for a smaller sum than five pounds. Paper money would then, probably, confine itself, in every part of the kingdom, to the circulation between the different dealers (…) Where paper money, it is to be observed, is pretty much confined to the circulation between dealers and dealers, as at London, there is always plenty of gold and silver. Where it extends itself to a considerable part of the circulation between dealers and consumers, as in Scotland, and still more in North America, it banishes gold and silver almost entirely from the country; almost all the ordinary transactions of its interior commerce being thus carried on by paper”.

En suma, Smith no consideraba que el oro fuera una bárbara reliquia sin cometido alguno. El escocés distinguía, acaso con alguna confusión terminológica, entre crédito circulante (billetes de banco y letras de cambio convertibles en oro) y dinero (el activo contra el que se amortizan los billetes y las letras), y le asignaba al dinero una función esencial dentro del sistema –regular las emisiones del crédito circulante, sujetándolo a su permanente convertibilidad en dinero– en lugar de una auxiliar –actuar como medio de cambio, donde el crédito circulante podía actuar como un perfecto sustituto en la mayoría de las ocasiones–. El problema de muchos economistas es que definen estrechamente el dinero como medio de cambio… y a los medios de cambio como dinero, olvidando que la inmensa mayoría de las transacciones se efectúan a crédito, siendo el dinero el mecanismo último e insustituible para liquidar ese crédito. Krugman no entiende o no quiere entender la diferencia, de ahí que en su opinión el oro, la plata o (potencialmente) el Bitcoin no sirvan para nada salvo para dilapidar recursos. Es una opinión legítima (aunque errónea), pero al menos que no la confunda torpemente con las mucho más solventes ideas de Adam Smith.

17 Comentarios para este artículo.

  1. GJR Trader Says:

    Muy buen artículo, y muy bien informado. Te felicito.

  2. El nido del cuervo Says:

    La moneda se empleara en el comercio y circulara con mas o menos velocidad,pero el oro tendera a ser atesorado,no solo por los bancos.Y aqui habra casos del sindrome del tio gilito.
    La persone que guarda no para invertir sino para poseer.Y aunque al limitar la cantidad de oro disponible este suba de precio no se desprendera de el.
    Es el miedo,la incertidumbre la que lleva a esto.El valorar mas tener un bien inerte que ponerlo a disposicion de quien pueda crear riqueza con el

  3. Refesnes Says:

    Pero no hay ninguna razón para que el tío Gilito no exista en el mundo fiat. De hecho, existen en términos relativos muchos más Tíos Gilitos hoy que los que existían con Patrón Oro. Diferente sería el caso en el que circularan paralelamente distintas monedas de curso legal y que el oro fuese percibido por los agentes económicos como la moneda “buena”.

  4. PedroPerez Says:

    @refesnes,

    ya ha ocurrido en multitud de ocasiones en el pasado que, bajo patron oro, este siempre ha tendido a estar concentrado en muy ‘pocas manos’, lo que permitía que esas ‘pocas manos’ decidieran cuanta escasez de dinero (oro) debiera circular en una economía en un momento dado. Y si limitas la cantidad de dinero, creas escasez, condenando a una proporción enorme de la población a no poder hacerse con ella para poder crear empresas, empleo y riqueza (aunque lo merezcan). Es como limitar la cantidad de tierras a labrar en una región o país. Condenas a la población a la miseria si o si.

    actualmente, bajo el patrón fíat, la cantidad de dinero (crédito) en circulación, no depende de si esta concentrado o no, sino de la incapacidad de crear nuevo dinero (crédito) de alta potencia. El patrón fíat ha sido muy exitoso a la hora de contener la inflación desde 1972 (en general), pero no ha conseguido encontrar la formula para contener las expansiones de créditos exponenciales, como consecuencia de la existencia de bancos centrales estableciendo tipos de interés artificiales (entre otras cosas).

    Si se pudiera encontrar la formula de controlar las expansiones de credito, o en su defecto, hacerlas mas sostenibles, tendríamos un sistema muy flexible y estable, que permitiria tener herramientas que no tiene el patron oro, como por ejemplo, políticas monetarias para medidas anti cíclicas. Sin embargo, el patron fiat, tal y como esta diseñado hoy en dia, requiere de ciclos de expansion y contracción por sistema. Es un motor con un defecto de fabrica. Por mucho que queramos aplicar infinitos basileas, siempre requiere de la creación de credito para la existencia de circulante. Es un sistema nacido con cancer.

    por supuesto, también soy de la opinión de la existencia de dineros paralelos de curso legal como alternativa al ‘oficial’. Los que la sociedad considere oportunas (bitcoin, oro, plata, cobre, palos de madera, o cualquier otra que invente el ser humano). Bernard Lietaer lo explica excelentemente: con el monopolio del dinero oficial en el banco central europeo, y la imposibilidad de crear diferentes tipos de dinero alternativo paralelo de curso legal, a las empresas se les imposibilita continuar con su operativa tradicional cuando existen crisis de liquidez con el dinero ‘oficial’, por falta de circulante. Ocurre básicamente lo mismo que ocurrió en el crack del 29: crisis de liquidez por falta de dinero por vuelta al patrón oro. O dicho en modo metáfora, “falta de tierra cultivable por concentración en pocas manos”.

    La gente en general, no termina de entender qué es el dinero.

  5. PedroPerez Says:

    @refesnes,

    perdona, pero se me olvido una cosa. Estoy totalmente de acuerdo contigo en relación a tu frase: ” Diferente sería el caso en el que circularan paralelamente distintas monedas de curso legal y que el oro fuese percibido por los agentes económicos como la moneda “buena” “.

    quien defiende esta opción, defiende la igualdad de oportunidades. las economias distribuidas. la libertad de los individuos. Quien es 100% metalista (patron oro), como es el profesor Huerta del Soto (creo que Juan Ramon Rallo no lo es), defienden los intereses de la burguesia y de la concentración de recursos, exactamente igual que lo hace el lobbie de la banca (y los bancos centrales) con su monopolio de la creación de dinero de la ‘nada’ (tecnicamente, bajo demanda).

  6. Refesnes Says:

    Hola,

    @PedroPérez: “Ocurre básicamente lo mismo que ocurrió en el crack del 29: crisis de liquidez por falta de dinero por vuelta al patrón oro

    El problema no fue el retorno al Patrón Oro(-Exchange) sino querer retornar a la antigua paridad de preguerra sin tener en cuenta la depreciación de sus monedas como consecuencia de la emisión masiva de dinero fiduciario para financiar los gastos de la I Guerra Mundial. Lógico que tuviera consecuencias deflacionarias. Es decir, la misma decisión errónea que siglos atrás con motivo de la finalización de las Guerras Napoleónicas.

    @PedroPérez: “El patrón fíat ha sido muy exitoso a la hora de contener la inflación desde 1972 (en general)

    Sí, todo une exitazo: http://libertyblitzkrieg.com/wp-content/uploads/2013/01/InflationChart.png

    Fíjese cómo se acelera (skyrockets) la inflación desde que en 1971 Nixon suspendiera la convertibilidad del dólar en oro, como diría JHS, el último eslabón con el Patrón Oro.

    Carmen Reinhart & Ken Rogoff: “Shifting Mandates: The Federal Reserve’s First Centennial”

    “It is probable that in 1913, while financial panics were not uncommon, high inflation was still largely seen by the founders of the Fed as a relatively rare phenomenon associated with wars and their immediate aftermath. In 1913 prices were only about 20 percent higher than in 1775 and around 40 percent lower than in 1813, during the War of 1812. Whatever the mandates of the Federal Reserve, it is clear that the evolution of the price level in the United States is dominated by the abandonment of the gold standard in 1933 and the adoption of fiat money subsequently. One hundred years after its creation, consumer prices are about 30 times higher than what they were in 1913. This pattern, in varying orders of magnitudes, repeats itself across nearly all countries.”

    Pedro, ¿quiénes eran esas “manos” que atesoraban la mayor parte del oro circulante en la economía?

    Un saludo muy cordial

  7. Refesnes Says:

    El Crac del 29 no se originó por falta de liquidez sino por exceso de la misma provocada por la expansión del crédito por la FED. Con la inflación monetaria de los alegres años 20 los dólares acabaron anegando los balances de los Bancos Centrales de mendio mundo. Es lo que tenía confiar en un Patrón Oro – Cambio y no en el Patrón Oro Clásico. No todos los países cometieron el error de Inglaterra, Australia, Holanda, Dinamarca, etC…de retornar a la paridad sobrevalorada de preguerra.

  8. josvazg Says:

    Mira PedroPerez…

    Al final todos los males económicos a los que, por desgracia, nos hemos acostumbrado vienen del hecho de querer “juguetear” con la moneda y el crédito.

    No, si yo lo entiendo, uno puede hacerse rico teniendo éxito empresarial, pero claro eso es MUY duro:
    1) Hay que tener una idea buena. Es muy difícil acertar.
    2) Y luego encima hay que saber llevarla a cabo correctamente.
    3) Requiere mucho esfuerzo y dedicación día a día, negociar, decidir sabiendo que puedes perder mucho dinero, contratar a la gente adecuada, etc

    Puf! que pereza ¿no?

    Otra forma de hacerse rico es simplemente parecerlo haciendo creer a los demás que se tiene más para gastar.

    La forma más rápida para ello es obtener moneda o crédito o falsificarlo de alguna manera. Las autoridades lo hacen de forma “legalizada” por ellas mismas, imprimen más promesas de oro de las que había o luego directamente imprimen papeles sin respaldo alguno o simplemente hacen apuntes contables en el banco central.

    El problema de la expansión monetaria o crediticia es que solo hace rico al que la comete primero, a costa del resto de la economía. Es una mera redistribución de riqueza, no se está generando nada a cambio, solo robando poder de compra a otros.

    Porque la riqueza y la prosperidad no está en los papelitos sin valor, ni el el oro y su valor industrial (MUY inferior al monetario) ni en el esfuerzo de computación tras los 21millones de bitcoins finales, la riqueza y la prosperidad está en los bienes y servicios.

    El dinero y los medios de pago son o deberían ser herramientas bastante INERTES y ESTABLES que NADIE debe poder manipular.

    El oro históricamente ha sido bastante estable, ha crecido a un ritmo muy controlado, excepto cuando se descubrió el Nuevo Mundo (y así nos fue de mal en España, por cierto, me refiero a los comerciantes y la gente normal)

    Los bitcoins prometen esa estabilidad:
    - Solo habrá 21millones como mucho.
    - Los bancos de bitcoins son totalmente OPCIONALES, no los necesitas ni para gastar, ni para invertir, ni para guardar tus bitcoins. Puedes literalmente guardarlos bajo el colchón y, mientras que el dinero fiduciario irá perdiendo valor, la misma cantidad de bitcoins o de oro cada vez tendrán más poder de compra, porque la riqueza aumentará (más bienes y servicios) y solo se podrá acceder a ella con los 21millones de bitcoins o las 2-3 piscinas olímpicas de oro que hay.

    Necesitamos un dinero que nadie pueda manipular, y menos los gobiernos. Un dinero que sea una herramienta que cumpla bien su función, medio de pago e intercambio y deposito de valor para acceder a la riqueza real: los bienes y servicios del mercado.

    Y necesitamos un sistema financiero con unos incentivos adecuados, de manera que el prestamista y el prestatario sean los ÚNICOS que corren el riesgo de su transacción, y no se traslade esta al depositante o, peor aún, al contribuyente o al tenedor de moneda.

    Un sistema financiero donde los tipos de interés los fije el mercado, es decir, la gente, en función de lo que esté dispuesta a ahorrar/invertir o gastar directamente. Y no como ahora, que es la política la que busca el imposible del gasto desbocado con inversiones fuertes a largo plazo a la vez.

    Y también necesitamos una economía más fuera del control de los gobiernos del mundo. Una economía que les fuerce a hacer cosas que no les gustan pero que son necesarias:

    1) Competir por ofrecer los mejores “servicios estatales” (Seguridad Jurídica, etc) al mejor PRECIO, es decir, con los impuestos más bajos o en mejor relación calidad/precio.

    2) Gestionar correctamente la hacienda pública y los servicios públicos para conseguir esa competitividad, eliminando todos los gastos que NO tienen que ver con servicios al ciudadano.

    Hoy en día no hay apenas NINGUNA fuerza que les obligue a ello, pues controlan al dedillo los dineros de la mayoría de la población y solo algunos ricos y privilegiados tienen suficientes recursos para escapar a ese control.

    Respecto al acaparamiento de oro, bitcoins, etc.

    Una vez más el dinero no es la riqueza, “solo la mapea”. La riqueza es lo que tiene demanda, lo que la gente quiere, los bienes y servicios que se intercambian en el mercado.

    La única forma de acaparar una gran parte del oro o de los bitcoins (en un mundo sin dinero estatal) es ofrecer a cambio una cantidad de bienes y servicios existentes tan grande como la porción de tarta de la moneda que se quiere controlar… y luego ¿que?
    ¿Es viable?
    La verdad es que no merece mucho la pena.

    Además, todo el dinero ahorrado o invertido incluso a largo plazo suele tener siempre nombres y apellidos, “la casa”, “el coche”, “la universidad de los hijos”, “la jubilación”, “la herencia a los descendientes”, etc

    Otra forma de acaparar oro o bitcoins sería más fácil y estaría al alcance de algunos gobiernos mundiales. Podrían imprimir dolares o euros (o alguna otra moneda actualmente aún solvente) para acaparar el oro o los bitcoins sin tener que ofrecer a cambio servicios o bienes (esa es la trampa y el atractivo para los gobiernos de su moneda estatal).

    El efecto en la economía sería devastador, mucho más que si se hiciese sin moneda estatal, la gente no estaría recibiendo bienes o servicios a cambio de sus dolares o euros en caída libre. Pero a la vez sería inviable pues los precios del oro y bitcoin se dispararían y la operación acaparadora sería carisima y muy difícil de enmascarar a la ciudadanía, ¿de donde habrían salido esos euros o dolares?

  9. PedroPerez Says:

    @Refesnes,

    ejemplos de escasez de oro, y su correspondiente crisis de deflación que normalmente golpea con más dureza a la clase sin recursos, los podemos encontrar en la edad media, cuando la mayor parte del oro acabó en establecimientos religiosos, iglesias, monasterios y templos, bien amontonado en la salas del tesoro, bien empleado para dorar o realizar con él altares, sanctasanctórums u objetos sagrados. Sobre todo se le dio forma de dioses.

    También tenemos el siglo xiii, cuando el poder de acuñar monedas de oro residía única y exclusivamente en el papa. Existen muchos más. Solo es necesario leer un poco de historia del dinero.

    Es decir, querer asegurar que no existían crisis de deflación en el pasado, como consecuencia de la concentración de oro en ‘pocas manos’, es no ver la realidad de nuestra historia pasada.

    @josvazg,

    tus planteamientos son lógicos, pero pierden sentido bajo patrón oro. Si cambiamos oro por tierras, y empresas por campesinos, si la concentración de tierras está en pocas manos, el que los campesinos sean muy productivos, eficientes y morales, es un dato secundario. El primario es que no tienen tierras que labrar. El oro y los bitcoins son deflacionarios a largo plazo. Como ya ha ocurrido en la historia.

    un saludo

  10. Trent Says:

    Me gustaría poner un enlace de un artículo de Juan Ramón que creo que es muy útil en este contexto. El artículo en cuestión se llama “Las propiedades del dinero”, y también se podría leer en las discusiones previas sobre el bitcoin. Creo que aporta mucho.

    http://www.juandemariana.org/comentario/2135/propiedades/dinero/

  11. Trent Says:

    Creo que el enlace anterior puede complementarse con otro articlo de Juan Ramón :

    http://www.juandemariana.org/comentario/2368/oro/superior/alternativas/metalicas/

  12. Marqués Says:

    @PedroPerez

    “En general la gente no acaba de entender lo que es el dinero”

    Efectivamente, Vd. el primero. Pero no pasa nada, como Vd. dice es una ignorancia generalizada. no se preocupe demasiado.

  13. josvazg Says:

    @Pedro Perez
    Yo sinceramente no entiendo esto…

    “crisis de deflación que normalmente golpea con más dureza a la clase sin recursos”

    ¿Como me golpea la deflación?
    Si entiendo como me golpea la inflación, ¿pero la deflación?

    Imagine que yo soy un mendigo en la calle. Llega alguien y me da una moneda y dice, “toma para que compres pan”…

    Con inflación voy a la tienda y el panadero me dice, “uf, llegas tarde! No, con eso ya no compras una barra te falta …”

    Con deflación voy a la tienda y el panadero me dice, “toma tu barra de oferta y aquí tienes el cambio”

    ¿Así me golpea la deflación?
    !Yo quiero que me golpee todos los días!
    (hasta que con la misma moneda compre dos barras, tres, etc.)

    Aquí la única que golpea es la inflación. Y por cierto, inflación inducida a sabiendas por las autoridades monetarias.

  14. josvazg Says:

    Este artículo le viene al dedo:
    http://lfb.org/today/what-bitcoin-is-teaching-us/

  15. Refesnes Says:

    Me estás hablando de la Alta Edad Media, del sistema feudal implantado como consecuencia del envilecimiento de la moneda y la destrucción de la división del trabajo y del comercio regional e internacional. Los Feudos eran básicamente unidades económicas autárquicas donde se pagaba generalmente en especie y servicios personales. Producían la mayoría de lo que consumían y consumían la mayoría de lo que producían. El comercio se había contraído dramáticamente y además se hacía mediante trueque. Fue la reanudación del comercio entre Occidente y Oriente (influencia de las Cruzadas, etc) lo que reintrodujo el uso del oro como dinero en Europa. Por tanto no es de extrañar que los monasterios atesorasen oro y plata para otro de sus usos, no el monetario sino el industrial, la joyería. Ergo tenemos que la escasez de oro y plata fue el efecto de la contracción del comercio y no viceversa.

    @PedroPérez: “y su correspondiente crisis de deflación que normalmente golpea con más dureza a la clase sin recursos”

    Ah, ¡Pero es que el inflacionismo las enriquece! Porque de ser así Zimbabwe y Argentina, por ejemplo, deben ser los países con mayor concentración de billonarios del mundo. Me extraña que, puesto que lees libros de historia monetaria, no conozcas las historias de episodios de gran inflación donde millones de personas de clase media y baja quedaron en la más absoluta indigencia, con sus ahorros evaporados, mientras que por el contrario, son los ricos, los que pudieron proteger su patrimonio en la bolsa o con activos reales puesto que poseen los conocimientos y recursos necesarios para protegerlos.
    El inflacionismo beneficia a deudores a costa de los acreedores. Actualmente, contrariamente a lo que puediera parecer, los acreedores son millones de pequeños ahorradores que prestan su dinero a empresas o bancos. Y fundamentalmente beneficia al mayor deudor de todos: el Estado. Las expansiones del crédito, el inflacionismo, beneficia al Estado, mayor recaudación tributaria, a los grupos próximos al gobierno y aquellos, en general, que reciben primero el dinero de nueva creación y que compran a precios antiguos. Por ejemplo, los promotores y constructores. En cambio son las clases modestas, los que reciben el dinero de nueva creación más tarde y compran a precios nuevos más altos, los que sufren en su poder adquisitivo los efectos del incremento de los precios. Es una redistribución de riqueza del bolsillo de los más débiles económicamente hacia aquellos beneficiados por la expansión del crédito o por tener instrumentos para protegerse de la inflación.

    @PedroPérez: “También tenemos el siglo xiii, cuando el poder de acuñar monedas de oro residía única y exclusivamente en el papa. Existen muchos más.”

    Pues pónme más ejemplos si existen muchos más. Es curioso porque en el Siglo XIII se acuñaron monedas de oro y plata en Florencia (Florín), Nápoles, Génova, Alemania, Francia y otras ciudades de Italia, por ejemplo. No sé qué clase de prerrogativa para acuñar moneda tendría el Papa, pero desde luego no sería muy estricta de existir tal poder de emisión exclusiva. De hecho la primera moneda de oro acuñada en Inglaterra se produce con Enrique III en 1257.

    @PedroPérez: “Es decir, querer asegurar que no existían crisis de deflación en el pasado, como consecuencia de la concentración de oro en ‘pocas manos’, es no ver la realidad de nuestra historia pasada.”

    Es que yo no he negado tal cosa. Eso lo afirmas tú. Yo simplemente te he preguntado si me podías dar nombres de esas “pocas manos” en que se concentraba el oro circulante. Lo demás es un añadido de tu cosecha. Claro que han existido periodos de escasez de metales preciosos. Por ejemplo en la América Colonial. La Metrópolis prohibió la acuñación a sus colonias e incluso la exportación de monedas.

    Usar el oro como moneda sabiendo que puedes contar con un dinero que va a conservar un valor estable no puede ser lo mismo que el dinero fiduciario manipulado por los gobiernos y que ha perdido casi el 100% de su valor, o incluso destruido en algunos casos. Prueba a dejar tus ahorros en el colchón durante 10 años y nos cuentas. Normal que haya una imperiosa necesidad de invertir en productos de riesgos cuando el dinero si no circula se deprecia por segundos.

    ¿Crisis de Deflación? Pues comparemos episodios inflacionarios (hiperinflaciones) y deflacionarios. Cuantitativa y cualitativamente y sus efectos devastadores sobre la estructura de precios y el consumo del capital.

    Por último dejo un párrafo del A Monetary History of the United States 1867-1960 de Anna Schwartz y Milton Friedman a ver si remueve dogmas sobre la deflación.

    “Yet recent empirical evidence now available for both the United States and Great Britain is mixed. Kuznets’ figures for the United States give no clear indication whether output per capita grew more or less rapidly during the generally deflationary period before 1896 than during the generally inflationary period thereafter; the result obtained depends critically on the particular initial and terminal years used for comparison (see Chap. 3 below). According to available
    estimates of income per head in constant prices for the United Kingdom, the deflationary period was characterized by a definitely higher rate of growth than the later inflationary period.”

  16. Refesnes Says:

    Refesnes: “El comercio se había contraído dramáticamente y además se hacía mediante trueque.”

    Menuda exageración la mía. Corrijo: Que el trueque estaba muy extendido.

  17. Pep007 Says:

    Lo que no entiendo es esa obsesión por negarle valor a la honestidad del oro. La honestidad del sistema basado en oro vale mucho más que los miles de kilómetros de vías férreas y demás que puedas crear con el esfuerzo de sacar oro.
    Además ya estamos con el rollo de siempre de que es lo bueno y que es lo malo para el prójimo. Dejad que yo decida lo que me conviene.

Deja una comentario

*

Conferencias

22 de abril a las 18.00 en Sevilla: Presentación de "Una revolución liberal para España" en Colegio Claret, Av. Padre García Tejero 8.

Una revolución liberal

Una alternativa liberal

El liberalismo no es pecado

Una crisis y cinco errores

Crónicas de la Gran Recesión II

Los errores de la vieja economía

Crónicas de la Gran Recesión

Colaboraciones en otros libros