Indisciplina subvencionada

Los déficits autonómicos diferenciados que Montoro impulsó y Rajoy bendijo son la inevitable culminación no sólo de la muy imprudente despreocupación presupuestaria del Gobierno, sino, sobre todo, de un disparatado esquema de financiación territorial vigente desde hace demasiado tiempo en España.

¡Sabido es que nuestras autonomías sólo son autónomas a la hora de gastar pero no a la hora de corresponsabilizarse tributariamente de ese gasto. La mayoría de sus ingresos no proceden de los ciudadanos destinatarios de sus desembolsos, sino de las transferencias que les realiza el Ejecutivo según los criterios establecidos en el multirreformado modelo de financiación autonómica.

Así, partiendo de una muy mal entendida solidaridad interterritorial, las autonomías se han venido rigiendo por el perverso principio de «yo gasto, otros pagan», lo que en última instancia ha resultado en el alocado incremento de su gasto estructural durante las épocas de ficticia bonanza (cuando los providentes «otros» tenían la bolsa llena para repartir) y en un déficit presupuestario crónico durante los años de duro regreso a la realidad (cuando los arruinados «otros» se descubren con los bolsillos agujereados). En suma, la tragedia de los comunes en pleno funcionamiento: socializamos ingresos pero particularizamos los despilfarros.

Conociendo las insuperables carencias de este siniestro esquema, uno hubiese deseado su completa demolición antes de tomar cualquier decisión presupuestaria. Sujetando los gastos de cada autonomía a los ingresos que pudiese cosechar entre sus ciudadanos, no sólo se habría estimulado una muy sana competencia fiscal, no sólo se habría puesto de manifiesto qué administraciones territoriales estaban más exageradamente sobredimensionadas y requerían de una mayor poda, sino que se hubiese podido dejar quebrar a aquellas más insolventes. El Gobierno del PP, sin embargo, optó por huir hacia adelante: por impedir que las autonomías más manirrotas y desequilibradas suspendieran pagos por la vía de socializar las emisiones de su deuda a través del Fondo de Liquidez Autonómico. El paso final de este infausto proceso sólo podía ser, ahora, el de permitir ajustes desacompasados en los ritmos de reducción de su déficit, esto es, el paso definitivo para consolidar la indisciplina subvencionada.

Un trágico calco del fracasado mecanismo de ajuste implementado desde Bruselas para la periferia europea que, por desgracia, todo apunta a que cosechará idénticos pésimos resultados.

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8 comments

  1. Si el año pasado cuando la mayoría de autonomías perdieron el acceso al mercado de deuda se las hubiera dejado caer, el pánico habría hecho que al Estado también se le cerrase completamente el crédito. Hubiéramos sido “rescatados” y ahora estaríamos bajo tutela de la Troika. Seguramente los impuestos habrían subido, pero también nos habrían impuesto imprescindibles bajadas en el gasto y más reformas estructurales. En este punto me gustaría remarcar el tabú que existe sobre la necesidad imperiosa de bajar (no congelar) las pensiones. Es la partida más grande y crece cada año de forma que pronto serán insostenibles, una auténtica bomba de relojería.

    Creo que lo mejor sería “sincerar” la situación de una vez por todas. Los países manifiestamente irresponsables como el nuestro no deben ser “rescatados” aunque ello supongo el colapso del euro. En la práctica sería un apocalipsis económico a nivel mundial, ¿pero cuál es la alternativa? ¿seguir “pateando la lata” (kicking the box) unos años hasta que todo termine estallando pero con más virulencia?

  2. Admirado Juan Ramon: leido tu articulo, te dejo “algo que escribí hace tiempo que creo, puede aportar algunos matices a este tuyo
    TU GASTAS, TU RECAUDAS
    EL POZO SIN FONDO DE LAS AUTONOMIAS, EL INTERVENCIONISMO PÚBLICO, LA FALTA DE COMPETITIVIDAD Y LA RUINA DE ESPAÑA.

    De todos es conocido el pozo sin fondo que son las autonomías. Gastan, gastan y gastan. Parece que a sus gobernantes les diera igual del déficit que han provocado, y que siguen provocando. Al parecer, les da igual el futuro de sus ciudadanos.
    A día de hoy a pesar de ser conocido este déficit y además reconocer la situación tan delicada que estamos viviendo, a sus dirigentes, no se les ve interés alguno por acabar con los derroches de dinero público que han tenido en años anteriores. Actualmente el déficit autonómico es la prioridad, pero si este se solucionara mañana, mañana mismo, la prioridad en el déficit serían los ayuntamientos que aunque en menor cuantía, han seguido la misma fórmula de las autonomías a la hora de derrochar dinero.
    Existe una razón determinante para haber provocado este derroche de dinero. Las Autonomías al igual que los Ayuntamientos obedecen al siguiente razonamiento: “Yo gasto que ya el estado central se preocupará de financiarme como mejor entienda” en la mayoría de los casos, subiendo los impuestos.
    Este razonamiento tan simple es el que ha permitido: un bestial intervencionismo público, una importante escalada en la subida de impuestos, una bajada importante de la competitividad en el mercado exterior y por fin, la ruina de España.
    Pero tan fácil como aquel razonamiento que ha provocado tantas desventuras, es la solución a la inversa “tu gastas, tu recaudas”. Si así fuera, ni las autonomías ni los ayuntamientos habrían desarrollado tantas y tan complicadas normativas que solo han conseguido frenar el desarrollo y la riqueza, en definitiva, no se habría puesto tantas trabas a la creación y funcionamiento de empresas y en general a la economía productiva. Muy al contrario, habrían buscado facilitar al máximo para que estas hubieran crecido en calidad y cantidad pues la riqueza de estas, aumentaría notablemente la recaudación y la riqueza de todos.
    Faustino Tomares

  3. Me parece muy mal, señor Rallo que usted siempre persista en echarle la culpa de todo al estado. Fíjese en el problema de los desahucios, por ejemplo, que a día de hoy es uno de los peores de este país.

    El “mercado” te ofrece dos posibilidades: Pagar 600€ durante 30 años y nunca tener nada, o pagar 700€ durante 30 años y al final tener una propiedad.

    La vivienda NO es opcional, así que elige, o un cosa o la otra.

    Efectivamente existen opciones adicionales ridículas o imposibles: como vivir eternamente con tus padres, que te toque la lotería, heredar de un tío rico, o ya puestos el suicidio, irreprochable desde el punto de vista económico, que se podría haber llamado “eutanasia en prevención de riesgos inmobiliarios”

    EN DEFINITIVA: Para mucha gente, comprar era lo más racional, asumiendo circunstancias futuras parecidas a las del momento, asunción plenamente racional, porque estaba RESPALDADA y asegurada POR TODOS LOS GENIOS ECONÓMICOS, PROFESORES DE UNIVERSIDAD, CATEDRÁTICOS DEL FMI, GOBIERNOS REGIONALES, GOBIERNOS NACIONALES, Y GOBIERNOS EUROPEOS.

    El “sacrosanto mercado” conducía a mucha gente a una decisión racional, aconsejada por todos los estamentos económicos y políticos: entre estar 30 años pagando y no tener nada, mejor estar 30 años pagando (lo mismo) y al final tener algo (de hecho los alquileres eran en algunos casos más caros que las hipotecas).

    POR TANTO: ES MEN-TI-RA (en mayúsculas MAYÚSCULAS) que los hipotecados-deshauciados (salvo excepciones) hubieran vivido por encima de su posibilidades.

    Y el gobienro español no ganrantizo hipotecas basura: garantizó hipotecas a gente que antes trabajaba y ahora esta en paro.

    Un saludo.

  4. Huth,

    1) Pagar 600 euros al mes y no tener deudas, disfrutar de flexibilidad y movilidad y librarte de muchos costes fijos frente a pagar 700 al mes manteniendo una deuda durante 30-40 años, perder mucha flexibilidad y movilidad y soportar importantes costes periódicos. http://juanramonrallo.com/2011/10/alquilar-no-es-tirar-el-dinero/

    2) Los tipos de interés están manipulados a la baja, y lo están por el intervencionismo estatal (bancos centrales). Si las hipotecas en lugar de 700 euros mensuales hubiesen costado 1000, quizá la decisión racional habría sido otra. http://juanramonrallo.com/2012/07/fraude-por-que-la-gran-recesion-2/

    3) La hipoteca de alguien con un empleo inestable es, claramente, una hipoteca basura. Otra cosa es que el ciclo empleo-desempleo sea endógeno a la concesión masiva de hipotecas a bajos tipos de interés. Pero, de nuevo, échele la culpa al monopolio de la banca central.

  5. @Juan Ramón Rallo

    En realidad, la compra de una vivienda también tiene cierta flexibilidad. Cabe la posibilidad de vender la casa (subrogando la hipoteca si es necesario) y comprar otra casa en otro sitio.

  6. Hola…

    A mi modesto entender hay una cuestión con la que no puedo estar de acuerdo. La financiación de las autonomías con los impuestos de sus residentes. En este caso, las competencias de éstas debieran ser diferentes ya que no existiría un desarrollo, en infraestructuras, sanidad..etc igual en todo el estado español. Otra cosa sería que el estado central retomara una serie de competencias que permitiesen una cierta igualdad entre todos, en este caso si se podría hablar de esa cuestión.

    Un Saludo