Por una política monetaria expansiva sana

En momentos de recesión suele afirmarse que la política monetaria tiene que ser “expansiva”, entendiendo como tal que el banco central extienda a la banca privada cantidades ingentes de crédito a tipos de interés irrisorios; de este modo se espera que, a su vez, la banca privada haga lo propio con familias y empresas para que éstas puedan gastar a conciencia, reanimando así la economía. La semana pasada ya tuvimos ocasión de exponer las principales carencias de este buenista argumentario: en medio de una depresión deflacionista como la española, es harto dudoso que, primero, se consiga incentivar endeudamiento adicional alguno entre familias o empresas (pero no por estar en una trampa de la liquidez); y, segundo, aun cuando se lograra, las consecuencias a medio plazo serían desastrosas: promover el sobreendeudamiento a largo plazo para acometer proyectos de bajísimo rendimiento sólo nos arrastraría a una situación muy parecida a la actual.

Con estos antecedentes, no es de extrañar que todos aquellos que no deseamos una salida en falso de la crisis, sino una corrección en profundidad de los muchos desequilibrios estructurales que arrastra, nos opongamos a este tipo de políticas monetarias expansivas: simplemente, la misión del banco central no es la de combatir un exceso de deuda de mala calidad acicateando la acumulación de nueva deuda de pésima calidad. Ahora bien, existe otra posible acepción de política monetaria expansiva a la que no deberían ser especialmente adversos los partidarios de una economía saneada y que, además, podría resultar harto beneficiosa para la recuperación.

La función tradicional del banco central

Los grandes teóricos decimonónicos de la banca central –por ejemplo, Henry Thornton o Walter Bagehot– coincidían en la necesidad de que ésta contribuyera a atajar los pánicos financieros garantizando a los agentes solventes el acceso a la liquidez. Su propósito no era el de reinflar ninguna burbuja ni el de promover ninguna nueva ronda de sobreendeudamientos especulativos, sino el de estabilizar la situación financiera para que los reajustes de fondo siguieran su curso evitando entrar mientras tanto en lo que, con posterioridad, se conoció como “contracción secundaria”: básicamente, que la incertidumbre sobre las posibilidades de acceso a la liquidez no fueran de tal calado que provocaran una completa parálisis de casi toda actividad comercial.

Bagehot, por ejemplo, defendía que un banco central, en momentos de pánico, debía proporcionar financiación ilimitada a los agentes económicos bajo dos condiciones: a) tipos de interés más elevados que los del mercado, b) colaterales de buena calidad que no acarrearan riesgos de pérdida para el instituto emisor (por lo general, crédito comercial a corto plazo). Nótese que, como decíamos, el objetivo de Bagehot no era el de inducir a los agentes a que volvieran a endeudarse masivamente a largo plazo para así relanzar el gasto agregado. No: el inglés se limitaba a reclamar que no se viera interrumpido el acceso a la liquidez a los agentes solventes, aun a costa de penalizar ese acceso garantizado con elevados tipos de interés. La cuestión, pues, no era subvencionar y promover el endeudamiento, sino evitar que un pánico se llevara por delante todo un sistema que, como el crediticio, depende en gran parte de la confianza de sus partícipes.

En este sentido, el Banco Central Europeo debería estar comportándose según estas directrices tradicionales de la banca central: oferta potencial de crédito ilimitado a tipos de interés por encima de los del mercado para aquellas deudas comerciales a corto plazo sobre cuyo repago no existan dudas. Dentro de esos límites, la actuación del banco central no conlleva ni tensiones inflacionistas, ni la acumulación de nueva deuda mala. El banco central se limita a adelantar un cobro que terminará por producirse pero que, en el ínterin, podría abocar a la iliquidez (y a la correspondiente reestructuración) a un acreedor que no puede esperar a cobrar y que tampoco puede descontar ese efecto comercial en los bancos privados. Dicho de otro modo: el banco central no financia las inversiones a largo plazo de los agentes económicos (eso es necesario hacerlo con ahorro a largo plazo), sino que sólo asegura el correcto funcionamiento de un sistema de cobros y pagos cuyo control último, no en vano, él mismo monopoliza.

Fijémonos cuán distinta sería la actuación de un banco central que se sometiera a estas directrices frente a la desastrosa gestión de los bancos centrales actuales: por un lado, el instituto emisor se limitaría a descontar papel comercial a corto plazo (en lugar de refinanciar a un sistema bancario altamente ilíquido o de monetizar las emisiones de deuda pública a largo plazo); por otro, los beneficiarios de su crédito no serían políticos y banqueros manirrotos, sino empresarios solventes que, por culpa de esos políticos y banqueros manirrotos, han perdido temporalmente su acceso al mercado; y, por último, gracias a la exigencia de altos tipos de interés, el banco central sería un verdadero prestamista de última instancia focalizado en evitar un pánico financiero, y no un azuzador de primera instancia a la hora de promover sobreendeudamientos masivos entre los agentes.

Los planes del BCE

En España, por ejemplo, el riesgo de que el país abandone el euro, así como las malas perspectivas generales de la economía y la infracapitalización de nuestros bancos, muchas pymes se ven abocadas a la suspensión de pagos por la simple imposibilidad de adelantar el cobro de sus créditos comerciales: esto es, por su iliquidez y no insolvencia. Es verdad que toda economía tiene capacidad de readaptarse a cambios súbitos y estructurales de la liquidez de sus agentes (por ejemplo, si yo cobro más tarde mis facturas, puedo tratar también de forzar un pago más tardío de las mías), pero el proceso suele ser traumático: muchas empresas mueren en el intento y, además, la iliquidez tiene hasta cierto punto un efecto autoagravante (todos los agentes intentan construir sus posiciones de liquidez a costa de degradar las del resto). De ahí que sería muy positivo que el Banco Central Europeo, como parece estar estudiando, sí abriese un programa de descuento de papel comercial de calidad del que se pudiesen beneficiar las pymes españolas solventes: crédito ilimitado para su circulante (que no para su financiación de nuevas inversiones) a altos tipos de interés para que, mientras tanto, puedan completar su muy necesaria reestructuración productiva y financiera de fondo.

En el fondo, lo que todo ello acredita es una corrupción absoluta de los propósitos de una política monetaria expansiva: lejos de extender crédito sólo contra activos a corto plazo de calidad (despreocupándose a priori de la cantidad) se obceca en monitorizar, con tipos de interés artificialmente bajos, una explosión de la cantidad de endeudamiento a largo plazo (despreocupándose a priori de su calidad). Lo que importa no es “la cantidad” de medios de pago sino la calidad de las deudas que los hayan alumbrado.

No digo que esta propuesta de política monetaria expansiva centra en la cantidad de los activos comerciales sea ajena de riesgos: discriminar entre compañías deudores solventes e insolventes no es tan sencillo como podría parecer a priori, y más para un banco sito en Frankfurt con nulos conocimientos de la realidad local de nuestras pymes. Sin embargo, no sólo existen márgenes de seguridad que podría, y debería, imponer el BCE para blindarse del riesgo de pérdida, sino que, en el fondo, se trata de una provechosa actividad empresarial que, como todas, lleva asociado su inexorable margen de riesgo (de ahí que resultara preferible que el banco central no fuera un monopolio estatal, sino compañías privadas en competencia). Lo que desde luego no tiene ningún sentido es cómo se está comportando ahora el Banco Central Europeo: favoreciendo indirectamente el sobreendeudamiento del sector público a costa de asumir altísimos riesgos para lograr nulas ventajas en el conjunto de la economía. Esperemos, pues, que el BCE comience a preocuparse más por asegurar la posibilidad del cobro adelantado las deudas sanas y mucho menos por incentivar la creación de nuevas deudas insanas.

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16 comments

  1. Tras leer el artículo:

    ¿Se esta planteando que el BCE extienda crédito directamente a las empresas, sin pasar por un banco privado? En ese caso, el peligro de desinformación del BCE es altísimo.

    Por otra parte, cual es el problema real, ¿Una restricción en el acceso al crédito garantizado por colaterales a corto plazo de alta calidad?

    Partimos de que en el tema del crédito en la actualidad se dan dos situaciones simultáneas:

    1.“Se puede llevar al caballo al río (ofrecer buenas condiciones crediticias), pero no se le puede obligar a beber (forzar a que tome el crédito)”.

    2. “La debilitada posición financiera de los bancos (privados) y, sobre todo, el alto riesgo que implica para la banca extenderle crédito a un sector privado en plena depresión” , hacen que el crédito sea poco y caro.

    Pero ninguna de las anteriores premisas hace referencia a créditos a entidades solventes y a corto plazo. Este tipo de crédito de “alta calidad” , sobre todo con acceso a dinero del BCE al 0,5%, es una oportunidad de negocio muy buena.
    ¿Los bancos privados, ¿todos?, van a dejarla pasar? ¿No será que no hay demanda real de ese tipo de créditos, en una economía muy endeudada? O bien ¿no será que nadie es capaz de discriminar lo que es un colateral de calidad, en un entrono de total incertidumbre? Y si esto es así ¿será capaz de discriminarlo el BCE?

    Saludos.

  2. @Juan Ramón Rallo,

    me gustaría comentar que hace unos meses compré su libro sobre “una alternativa liberal para salir de la crisis”. Sinceramente es un libro excelente describiendo paso a paso como se gestó nuestra crisis, desde la financiera, pasando por la inmobiliaria y la estatal. Todo un ejemplo de cómo el hiper endeudamiento de nuestra banca con dinero ‘barato’, inundó toda nuestra economía, provocando un desequilibrio excesivo en inversión productiva y consumo.

    Tanto de este libro, como de casi toda la prensa nacional e internacional, se desprende que este hiper endeudamiento fue fruto de ser una sociedad derrochadora. Básicamente consumimos más de lo que podíamos y debíamos. Fuimos nuevos ricos. En resumen, nadie nos puso una pistola en la cabeza para endeudarnos. Y claro, si a esto le unimos las políticas malvadas del banco central europeo, que mantuvo los tipos de interés artificialmente bajos, como buena institución intervencionista con fines privados, tenemos la mejor coctelera.

    Sin embargo, en su libro, que repito, excelente en describir todo lo ocurrido desde los inicios de la burbuja financiera, no hace la más mínima referencia a aspecto muy importante y definitivo, que todo individuo que sea crítico con la realidad, se preguntaría.

    1.¿de donde provenía este flujo de capitales tan intenso?

    2.¿Teníamos opción a no endeudarnos?

    bien, aquí entramos a la raíz de todas las raíces. El núcleo de por qué se gestó una crisis de sobre endeudamiento en los países PIIGS. Y otra vez, al igual que en otras crisis, como la Asiática en los 90, o en la americana con China en el 2000, nos encontramos con lo mismo: Flujo de capitales flotantes, países de grandes diferencias en productividad, y políticas económicas que provocan asimetrías.

    Alemania, durante la década de los 90, como consecuencia de tener unas tasas de ahorro como país (no household) muy bajas, y haber estado financiando sus déficit con endeudamiento externo, tuvo que combatir sus propios desequilibrios, como era su alta tasa de desempleo, y su incapacidad de invertir en su economía domestica, con políticas económicas que promovían el exceso de ahorro como país, reduciendo la capacidad de consumo de las familias. Es decir, su superioridad productiva como consecuencia de su ahorro masivo como país (reduciendo la capacidad de ahorro de las familias como porcentaje del PIB, y por tanto, aumentando su inversión productiva), durante la primera década del 2000, le obligaba a exportar su exceso de productos y servicios, así como su exceso de ahorro para que los países de la euro zona compraran su exceso de producción.En 2007 tenía un superábit por cuenta corriente del 7.5% de su PIB. Brutal.

    entonces llegamos al núcleo del asunto. Tanto a nivel internacional, como a nivel de un área económica común, el exceso de uno país, es el déficit de otro. ¿cual es el común denominador de todos los países PIIGS? historial reciente de déficit y devaluaciones. España al no tener banco central, ni tipos que manipular, ni moneda que devaluar, ni políticas de restricción de capitales, ni ningún otro mecanismo para equilibrar su economía, solo tuvo una alternativa: absorber exceso de Alemania, para no entrar en desempleo. Inversión y consumo tienen que equilibrarse. Consecuencia: que la inversión en España tenía que aumentar, o el ahorro familiar disminuir. O los dos a la vez. Y en España ocurrieron los dos a la vez. ¿resultado? sobre inversión, sobre endeudamiento externo, mínimo ahorro familiar.

    Por tanto, la reducción del ahorro familiar, y el incremento de la inversión (infraestructuras e inmobiliaria) fue suficiente para absorber el exceso de ahorro alemán. ¿y por qué? porque si no se invertía, eramos fagocitados por la mayor productividad alemana (y su mayor inversión doméstica), lo que hubiera provocado desempleo, al igual que lo ha hecho en nuestra situación actual.

    Por lo tanto don Juan Ramón, ¿podría explicar desde la teoría austriaca este fenómeno que nunca se lo he leído analizar? usted siempre atribuye nuestro sobre endeudamiento externo (sobre inversión y bajo ahorro familiar), a los bajos tipos de interés del BCE y nuestro adn derrochador, pero nunca ha analizado por qué el BCE tuvo esos tipos bajos (sobre ahorro alemán), ni de donde procedía el flujo de capitales (Alemania básicamente). España tenía que sobre endeudarse si o si para no entrar en desempleo masivo.

    Nos podemos preguntar ¿y por qué otros países de la periferia no entraron en la misma dinámica? porque eran países que no tenían una historia reciente de déficit, devaluaciones, etc.

    Todo este fenómeno pasará a la historia como los efectos de las asimetrías de un área económica común compuesta por países de diferentes ‘velocidades’ (productividad).

    espero su respuesta.

    un cordial saludo

  3. ¡Cuidado con los parches!

    Creo que Marques tiene mucha razón.

    Vale que el Bail-in, que por cierto, parece que ya les está entrando(http://www.invertia.com/noticias/grandes-depositantes-acreedores-pagaran-rescate-banca-ley-2854682.htm), es un parche necesario y PREFERIBLE a que pague siempre el contribuyente o el tenedor de moneda con inflación. Aunque sabemos que lo suyo es que los bancos no tuvieran los privilegios que tienen y pudieran quebrar como cualquier otra empresa normal y corriente.

    Ahora bien, este otro parche propuesto aquí, que no ataca el problema de raíz de tener bancos centrales monopolistas del dinero. Está mucho menos claro y es mucho más peligroso.

    La idea y la intención está muy bien, lo mismo que muchas ideas socialistas “que luego sirven de tabiques en el infierno”, pero ¿como se discrimina la deuda comercial a corto buena de la mala? ¿como se consigue que sea un solvente a corto y no un insolvente o intermediario corto/largo el que reciba el dinero y se genere nueva mala deuda?

    ¿No existen ya empresas privadas que descuentan pagares y hacen esta labor?
    ¿no hay otras alternativas disponibles?
    (Se me ocurre, invertir parte de la tesorería en acciones o bitcoins para evitar tener que pedir prestado para el circulante, por ejemplo.)

  4. Pedro Pérez:

    Hay que leer mejor, o por lo menos no adaptar las conclusiones de un autor a nuestras ideas preconcebidas.

    “Tanto de este libro, como de casi toda la prensa nacional e internacional, se desprende que este hiper endeudamiento fue fruto de ser una sociedad derrochadora. Básicamente consumimos más de lo que podíamos y debíamos”

    No. Básicamente el dinero barato produjo que se llevaran a cabo inversiones que solo eran rentables con un tipo de interés muy bajo. Es decir malas inversiones. A nivel empresarial y a nivel individual. Comprar pisos formando una burbuja, es un problema de malas inversiones individuales, no de exceso de consumo.

    El crédito barato, no es malo. El consumo derivado del crédito barato no es malo.. El crédito artificialmente barato y no respaldado por ahorro, es el malo. Y no lo es porque aumente el consumo , si no por que distorsiona totalmente los patrones de inversión, haciendo parecer empresarialmente lógicas inversiones que a la larga serán ruinosas.

    Con respecto al rollo de que el ahorro alemán, es el culpable de la crisis. Bueno creo que ya se ha comentado en muchos artículos que es falso. Se le olvido lo del dinero chino que también es un argumento recurrente.

    http://www.libertaddigital.com/opinion/juan-ramon-rallo/el-mito-del-ahorro-chino-otra-vez-56572/

    http://www.libremercado.com/2011-11-18/juan-ramon-rallo-quien-es-el-culpable-del-exceso-de-deuda-privada-62014/

    de este ultimo artículo extracto un parrafo:

    “Algunos economistas afirman que durante esos años nos estuvimos financiando con cargo al ahorro alemán y chino, pero, de nuevo, la financiación extranjera que entraba en nuestro país no era ahorro, sino crédito alemán y chino que superaba en mucho el ahorro interno de esos países. Sólo es necesario acercarse al balance de cualquier banco alemán para comprobar que el plazo de los créditos que concedieron esos bancos era muy superior al de las deudas que creaban para sufragarlos; es decir, los alemanes no estuvieron dispuestos a ahorrar durante todo el tiempo como el que se nos permitió a los españoles gastar en exceso a cuenta de esos alemanes”

    Esta pretensión de explicar la crisis por desequilibrios debidos a países que con mucho ahorro y necesidad de vender sus productos en el extranjero, es una constante en sus comentarios. Es su opinión,y la de muchos, vale, ya lo sabemos. Siguiente…….

  5. @Marqués,

    en ningún momento he dudado del análisis del profesor Rallo en referencia a cómo el crédito barato y tipos bajos, provocó la crisis financiera en nuestro país. Lo que él describe en el libro es exacto, y lo que comentas sobre la sobre inversión no rentable cuando los tipos son bajos, también estoy de acuerdo. No tengo ningún problema con el análisis austriaco de cómo se gestaron los desequilibrios, tanto en nuestro país, como en el resto de PIIGS.

    En lo que el profesor Rallo nunca ha analizado y redactado en artículos es:

    1. ¿por qué esta crisis de sobre endeudamiento solo afectó a países con historia reciente de déficit y devaluaciones?

    2. ¿qué tipo de asimetría provocó el exceso de sobre producción alemana al comenzar el 2000, apoyada por las políticas de Gerhard Schröder?

    aquí un gráfico del déficit por cuenta corriente, que llegó a alcanzar casi el 8% en 2007:

    http://www.scottisheconomywatch.com/.a/6a015393ec64ea970b0162fd7b105e970d-pi

    aquí household consumption:

    http://image.kushnirs.org/0/household_consumption_expenditure_germany.png

    se puede ver que fueron políticas claras que pretendían mejorar sus datos macro, y que provocaron asimetrías con respecto a los países PIIGS. Contra esa sobre producción alemana, España no podía hacer otra cosa que: aumentar el gasto de las familias, o crear una sobre inversión. Es científico. Y de hecho, se produjeron ambas.

    No queda claro el análisis del profesor Rallo en cuanto a éstas asimetrías dentro del área euro.

  6. Estos días he estado muy ocupado y solo he leído titulares y poquito más. Lo digo porque, entonces, he debido entender mal la noticia.

    Lo que yo había entendido es que el BCE iba a hacer de banco malo de los créditos dudosos de las PYMEs. Es decir, como nadie se cree que la mora real esté en el 11%, y no se sabe hasta qué punto la banca está refinanciando créditos que nunca va a cobrar para no tener que provisonarlos, el BCE comprará esas duedas, a ver si esta vez el sistema financiero da una imagen real de cómo está de verdad, lo saneamos de una vez y esto empeza a “tirar”.

    No que ahora los nuevos créditos a las PYMEs los dará el BCE.

    ¡Bueno! A ver qué pasa.

    PedroPerez: dices algunas cosas interesantes, pero no acabas de rematar y queda muy confuso. ¿Por qué no te contestas tú mismo y así veremos por dónde quieres ir?

  7. PedroPerez:

    “1. ¿por qué esta crisis de sobre endeudamiento solo afectó a países con historia reciente de déficit y devaluaciones?”….¿no afecto la crisis a los EEUU?

  8. @Marqués,

    yo estoy hablando de Europa. El profesor Rallo afirma que nuestro país tenia opción para no sobre endeudarse, cuando no es cierto. Alemania, a través de políticas destinadas a la sobre inversión (y disminución del ahorro de las familias), provoco una inundación de sus exportaciones de productos y servicios en Europa. Los países PIIGS, de mucha menor competitividad, productividad, y capacidad de exportación, no tenían otra opción que, o endeudarse, o entrar en altas cifras de desempleo. Si uno exporta, otro tiene que importar.

    Don Juan Ramon afirma que fue la expansión de credito no basado en ahorro aleman, y las bajadas de tipos del BCE, lo que provoco el sobre endeudamiento de nuestro pais.

    1. En ambos casos (ya sea por lo que yo digo, o por lo que dice Juan Ramon), las consecuencias fueron las que fueron, pero no como indica el profesor porque fuéramos un país derrochador, y que nadie nos puso una pistola en la cabeza para endeudarnos: es que no había otra posibilidad. Por tanto, esta es mi primera afirmación: no somos países derrochadores. Es que no teníamos otra alternativa por no tener herramientas con las que defendernos, y todavía ser países no tan competitivos como Alemania, Francia, Finlandia o Austria.

    2. Imaginemos el caso de que la sobre inversion alemana en 2000, y la posterior expansion de crédito, hubiera estado basado en ahorro aleman real. Imaginemos que en lugar de haberse dado en 7 años, se hubiera producido en 14 (mas lenta por ser basada en ahorro real). No estaríamos en la misma situación? mi segunda afirmación es esta: tu puedes limitar las expansiones de crédito no basado en ahorro, que las asimetrías entre países de diferentes productividades, se hubieran producido igualmente. Lo que provoco la crisis en Europa (sobre endeudamiento de los PIIGS) fueron decisiones económicas que provocaron asimetrías entre países de diferentes productividades. Estaban obligados a sobre endeudarse.

    3. Mi tercera afirmación: Si hubieran existido herramientas en Europa que hubieran obligado a Alemania a no tener esos superávit por cuenta corriente tan brutales (8% en 2007), no se hubiera producido la crisis Europea.

    4. Reflexion personal: Si esa expansion de credito como afirma don Juan Ramon fuera cierta (donde se puede analizar los balances de los bancos alemanes para verificar la afirmación?), cuales fueron las razones y mecanismos que permitieron a la banca alemana realizar esa sobre expansión de crédito no basado en ahorro? quien se lo permitió?

    un cordial saludo y muchas gracias por permitirme escribir en libertad en este foro.

  9. Totalmente de acuerdo.

    Es hora de que Catalunya empiece su trayectoria en solitario para huir del Estado español confiscador e ineficiente.

  10. Sí, Jaume. Siempre y cuando reconozcan el derecho de todos los catalanes a independizarse de ese estado nacionalista opresor que es Cataluña en el que quieren meternos a todos los catalanes. Esa oligocracia en la que una pocos dicen quienes sí y quienes no son catalanes. Que cada barrio, cada pueblo, cada casa, pueda decidir si pertenecer o no pertenecer a ese estado nacionalista. Derecho a decidir para todos, no para que la mayoría diga a una minoría a qué tiene o a qué no tiene derecho. El derecho no se mide por mayorías. Y si no ahí tienes el ejemplo de la Alemania nazi en la que una mayoría decidió que una minoría no tenía derecho a nada, ni a la vida.

  11. @MiAuto y PedroPerez

    “1. ¿por qué esta crisis de sobre endeudamiento solo afectó a países con historia reciente de déficit y devaluaciones?”

    Tampoco lo he mirado mucho, pero Irlanda creo que tampoco tiene historial de devaluaciones importantes.

    Qué es eso de que había una sobreproducción alemana? Un país no decide exportar una cantidad de productos, y luego otros se ven obligados a comprarlos. En un país se producen productos, y si lo hacen a un precio competitivo, habrá más ciudadanos y empresas en otros países, interesados en comprarlos.

    “Los países PIIGS, de mucha menor competitividad, productividad, y capacidad de exportación, no tenían otra opción que, o endeudarse, o entrar en altas cifras de desempleo. Si uno exporta, otro tiene que importar.”

    Yo no veo esto así. La falta de competitividad que tenemos ahora, es una consecuencia de las subidas de precio (de mano de obra, suelo, gasto público etc) ocurridas durante la burbuja, y del hecho de haberse adaptado el tejido productivo a la burbuja, y no es algo que que se arrastrase de atrás. La falta de productividad, no implica falta de competitividad. La productividad en cualquier país pobre, para casi cualquier profesión, es menor que en países ricos, y eso no les impide competir. China es menos productiva que EEUU, Alemania, o España, y eso no les impide competir. Simplemente, ganan menos dinero por hora trabajada (aunque sus salarios se van acercando rápidamente según acumulan capital). Nadie nos impide desde fuera volver a ser competitivos en cualquier momento. Lo único que lo impide son regulaciones internas nuestras.

    ¿Por qué dices que no podemos competir? ¿Qué es eso de las herramientas para defendernos? ¿Por qué estábamos condenados al paro según tu?

    Quien te dice que el dinero que venía de cajas de ahorro alemanas provenía de la renuncia a consumir de los alemanes, y no del dinero que el BCE subastaba a bajo interés durante mucho tiempo, para forzar unos tipos bajos? Parte del dinero que bancos (y sobre todo cajas) españoles utilizaron para sus inversiones burbujísticas, lo sacaron de bancos (y cajas) alemanes (y franceses). Pero ese dinero provenía del ahorro alemán?

    Además ¿los alemanes en su conjunto se comprometieron a renunciar al gasto y mantener el dinero prestado durante las decenas de años que duran las inversiones inmobiliarias?

    En resumen: ¿No será que las cajas españolas veían garantizado un acceso barato al crédito, simplemente porque el BCE lo garantizaba?

    Si no fuese por la existencia del BCE, el crédito necesario para sostener el crecimiento de la burbuja, creo que se habría acabado pronto. Para sostenerla, tendría que haber ahorradores dispuestos a prescindir de su dinero a muy largo plazo, y no creo que lo hubieran hecho a un interés barato.

    La expansión de crédito, en un sistema de Banco Central, como el nuestro, no está basado en ahorro. Si nos ponemos en el caso de que los bancos alemanes se hubieran negado a prestar a bancos españoles, los españoles habrían conseguido más financiación de otros bancos (como los franceses, que ya les prestaban buena parte), y en cualquier caso, el BCE hubiera subastado más dinero, más barato, hasta hacer cumplir sus objetivos de tipo de interes, hasta que ese dinero llegase a la economía, y cumpliese su objetivo de crear inflación.

    Y en cualquier caso, nadie obligaba a las cajas y bancos españoles, a pedir dinero a corto plazo para realizar malas inversiones a largo plazo. Que tengas un acceso barato al crédito, (igual que otros), no implica que seas tu el que te tengas que endeudar, ni que tengas que invertirlo mal ¿Estamos echándoles la culpa de haber aprovechado mal el dinero que nos prestaron? ¿Y si lo hubieran invertido bien? ¿Y estamos echándoles la culpa de que nuestro gobierno haya rescatado las cajas?

    Hablar de poner un límite a los desequilibrios de la balanza por cuenta corriente, no es en el fondo poner un límite a las inversiones que se pueden, o no se pueden hacer entre distintos países? (También sería poner un límite al atesoramiento, y al pago de deudas del exterior)

    ¿Cómo se hace eso? ¿Dónde pones el máximo? Porque el dinero de un superávit por cuenta corriente alemán de un 1%, para España no será mucho, pero es muchísimo para Chipre.

    Seguro que así solucionas el problema? Si Alemania y Francia hubieran tenido menos superávits por cuenta corriente, las cajas españolas habrían tenido más difícil la financiación de su burbuja? Y repito, la dificultad con la que consiguen dinero el conjunto de bancos europeos no viene determinada más bien por el Euribor que controla el BCE?

    Jaume: cuando aquí se habla de Estado, se habla de toda la administración, incluyendo comunidades autónomas.

  12. Muy bueno el articulo. Creo que lo mejor que he leído en los medios como solución a la crisis, lo único. El asunto es poner a circular el dinero, que lo tienen parado, para que cumpla su función de intercambio. Es una cuestión de mera decisión política del BCE. Supongo que hay otros medios más sencillos. Por ejemplo, hacer funcionar el interbancario. Si quiere el BCE, funciona.

    Lo malo es la ingenuidad. No es un problema técnico. Es una decisión de Poder. Cuando quieran los mismos que han creado esta crisis artificial la solucionan. No parece que estén por la labor. Al contrario, parece que quieren alargarla hasta el final de la década. Ahora estamos en fase de tiempo muerto hasta las elecciones alemanas de septiembre, como decía hace poco un gestor de PYMCO. Parece que después volverán a la carga con más crisis. Trescientos millones de necios votantes sometidos al dictado de Atila Draghi, que la economía del euro es como un sorteo de la UEFA. Aquí se reúne el Congreso en ultrasecreto, y ultraanticonstitucionalidad, con Atila Draghi y nadie osa decir nada. Quien manda manda, a lo bestia. Y no es ese Atila con cara de pamplinas.

  13. PedroPerez:

    El artículo es muy interesante. Lo que dice es cierto, pero lo dice de una forma tan determinista… que, a mi modo de ver, no tiene sentido. Hace un enfoque de las cosas demasiado forzado.

    Por ejemplo: Alemania tenía un problema de empleo que no terminaba de solucionar por la vía del crecimiento económico, así que lo arregló por la vía del pacto social: simplificando, los trabajadores activos se quedan sin aumentos salariales para darle minijobs a los jóvenes. Esto soluciona un problema, pero pone en marcha cosas que tendrán consecuencias inesperadas.

    Evidentemente, si tú tienes 40 años y estás ganando casi lo mismo que con 30 (moderación salarial), tenderás a ver el futuro con miedo y ahorrarás más (el autor no lo ve así, lo dice expresamante). Al mismo tiempo, si tienes crecimientos tenues en tu país, ese ahorro irá a invertirse donde haya fuertes rentabilidades, como, por ejemplo, la España de 1998 a 2007. El milagro económico español de esa década empezó con fuertes incrementos de inversión extranjera directa. La deuda pura y dura vino después.

    Al mismo tiempo, la contención salarial alemana hizo que sus productos fuesen aún más competitivos y pudiesen exportar más. Es lo que queremos hacer nosotros ahora: devaluación interna para recortar costes y producir más barato y exportar.

    Entre los liberales tiene mucho éxito un concepto que Hayek resumió como “la mano invisible” del mercado. La mano invisible es un concepto muy parecido al de la evolución: es tan perfecta que parece que tiene que haber una mano divina rigiéndolo todo. En este caso, una conspiración política: “es que Alemania planeó hacer tal cosa y…” para mí es excesivo.

    ¡Ahora bien! Hay cosas que, aunque no nos gusten, no salen de la nada. Estoy pensando en el nacionalismo económico: cuánto más abierta es tu economía, más rico serás, pero también más volátil es tu economía, porque el dinero va y viene. Nosotros somos el ejemplo: Si tú eres miedoso, no inviertas en bolsa. Menos aún en lo más volátil. Si asumes poder ganar y -¡ojo!- poder perder y adaptar tu vida al momento… ¡dale caña! Creo que nadie discutirá eso, ¿no?.

    Pues lo mismo para un país: si la mayoría social de tu país no acepta fuertes contracciones, como esta en la que estamos ahora, mejor tener una economía cerrada y autárquica. Lo que no se puede estar es en misa y repicando: “no, yo quiero que España se abra al exterior para que venga capital y ser rico, pero luego no hacer nada para que siga viniendo o para que no se vaya. Y, por supuesto, no me hables de ajustes o recortes. Estabilidad ante todo”.

  14. Pues parece como si en el llamado Banco de España hubieran leído este artículo y no les haya gustado nada. Según la mamarrachada habitual de “las fuentes”, que cuando en los medios citan a misteriosas “fuentes” es todo basura, intoxicación interesada, como sucede con la bazofia de décadas de las “fuentes de la lucha antiterrorista”, sin las cuales no habría terrorismo.

    “El BdE: “No se puede obligar a los bancos a dar crédito si no hay demanda solvente”

    El Banco de España considera que ningún supervisor quiere obligar a dar crédito a las entidades financieras si la demanda no es “solvente”, según fuentes del supervisor”

    http://www.elconfidencial.com/economia/2013/05/13/el-bde-no-se-puede-obligar-a-los-bancos-a-dar-credito-si-no-hay-demanda-solvente-120825/

    Con el apaño de tomar dinero del BCE sin interés y prestarlo al quebrado Estado al 4% están contentos, mientras destruyen la economía española. A esto sí que se obligan. Van a lo suyo, a ver quien se roba Bankia, quien se roba Caixa Cataluña, quien se roba las Cajas gallegas. Cuatro canallas con sus luchas de poder chuleando a millones de españoles, cuentan con el apoyo del rebaño suicida de necios votantes y bailarines de telediario.

    ¿Pero a quien se le ocurre que los bancos den crédito? ¿A alguien le queda alguna duda de que los bancos están para robar?

  15. @PedroPerez

    Perdón por tardar tanto en contestar, pero es que ando muy liado últimamente.

    Sobre el artículo, creo que utiliza los mismos argumentos (equivocados en mi opinión) que he visto repetidas veces. Y creo que como contestación sirve lo que te he contestado antes.

    1) No es cierto que no podamos competir con Alemania, o con quien sea.

    2) La facilidad con la que los bancos españoles conseguían dinero en el mercado interbancario, dependía de los objetivos de tipos de interés establecidos por el BCE, y no del ahorro. La mayor tasa de ahorro de unos unos países sobre otros, hace que los créditos vengan más de un país más ahorrador, y no tanto de uno menos ahorrador, pero no altera la facilidad con la que se consiguen los préstamos.