¿Y si sólo compráramos productos españoles?

Una de las ideas más primarias de la historia del pensamiento económico ha sido la del mercantilismo: la concepción de la economía como un sistema cerrado y sujeto a un interés nacional en muchas ocasiones contrapuesto al de los individuos que componen las naciones. El mercantilismo observa al extranjero –al comercio internacional y a la división global del trabajo– como severísimas amenazas contra los intereses patrios; de ahí que Eli Heckscher, el mayor estudioso del mercantilismo, lo definiera como “la teoría económica del nacionalismo”.

En medio de una crisis, el mercantilismo resurge culpando de los problemas internos a las “invasiones” comerciales externas. No es inhabitual echar las culpas del paro y de la depresión nacional a unos antipatriotas ciudadanos que consumen productos extranjeros, de tal guisa que, según se nos alecciona, si nos limitáramos a comprar productos propios, el paro y la crisis terminarían en un santiamén.

¿Es así? Si los españoles sólo compráramos productos españoles, ¿desaparecería el paro?

De entrada, hay que matizar que no queda muy claro qué es hoy unproducto español. ¿Un automóvil ensamblado en España a partir de piezas producidas en Alemania es español? ¿Y un automóvil ensamblando en Alemania a partir de piezas producidas en España? ¿Podemos decir que la agricultura española sigue siendo española en caso de que haga un uso intensivo de petróleo y de abonos importados? Un reciente estudio de la Reserva Federal estadounidense halló que casi el 36% de los ingresos por ventasmade in China se quedaban en EEUU y que, por el contrario, alrededor del 7,5% de los ingresos de mercancías made in USA se marchaban (y eso son medias, claro está; habrá productos concretos donde esos porcentajes sean muchísimo mayores). En tanto en cuanto no todo el comercio internacional se concentra en bienes finales de consumo, sino que también afecta a bienes intermedios, la nacionalidad de la producción es mucho más difusa de lo que podríamos pensar en un principio.

Así pues, digamos que todo producto es en gran parte mestizo, de manera que lo que debería contar, incluso desde una perspectiva mercantilista, es dónde se genera la mayor parte de su valor añadido; pero, de nuevo, esto tampoco guarda una relación unívoca con un mayor trabajo nacional: un alto valor añadido interno puede haber sido generado con muy poca participación de trabajadores y, por tanto, ir a parar casi íntegramente a un capitalista español que invierta en el extranjero (por falta de oportunidades internas). Por consiguiente, la relación causal de “a más consumo de productos españoles, más trabajo en España” es mucho menos clara de lo que podría parecer, y en ocasiones podría ser la inversa (dejamos de comprar productos alemanes, de manera que los factores productivos españoles que cooperaron en su fabricación van al paro y el capitalista alemán que se forraba con su venta se arruina y paraliza ciertas inversiones que quería acometer en España).

Pero asumamos el caso extremo de dos países que intercambian bienes finales intensivos en trabajo producidos íntegramente en su interior. Si alguno de ellos tiene elevadas tasas de paro, ¿no estaríamos mejor si lo compráramos todo dentro? En realidad no. Asumamos que España compra bienes alemanes y viceversa, pero que, de repente, y en un alarde de mercantilismo, los españoles boicotean a los alemanes para consumir sólo mercancías interiores. En tal caso, dos efectos tendrían lugar.

Por un lado, si los alemanes no nos venden sus productos (hoy o en el futuro), tampoco podrán seguir comprándonoslos. Los teutones importaban mercancías españolas merced a los ingresos que obtenían de exportarnos su producción: la única manera que tienen los alemanes de pagarnos es vendiéndonos sus productos, ésos que nosotros nos negamos a comprar. Por consiguiente, por esta vía lo único que sucedería es que algunos productores españoles (los que exportaban a Alemania y los que abastecían el gasto interno de esos exportadores) se verían perjudicados para que salieran beneficiados otros (aquellos que no vendían sus productos porque los españoles preferían importarlos desde Alemania, así como los que pasasen a abastecer su demanda interna). Ganancias netas no las hay, ni siquiera desde el punto de vista nacional(ista); más bien, como veremos, pérdidas netas.

Por otro, y ligado con lo anterior, si los españoles incrementamos nuestras compras internas aunque nos sean más caras o de peor calidad que las alemanas, lo que sucederá es que nuestra renta disponible caerá, de manera que nuestros gastos en otros productos españoles se tendrán que reducir en la misma proporción. Si por comprar coches españoles en lugar de alemanes hemos de pagar un 50% más, es evidente que ese sobreprecio deja de estar disponible para gastarlo en otras mercancías españolas; por ejemplo, saldríamos menos veces a cenar, perjudicando las cuentas de los restaurantes (y si la totalidad del ahorro de ese sobreprecio iba previamente a comprar productos alemanes, lo que sucederá es lo que tratamos en el punto anterior: caída de las compras alemanas a España). Dicho de otra manera: de nuevo, lo único que conseguimos es que ciertos productores nacionales salgan ganando y otros perdiendo.

En el fondo, lo que pasa es que, a causa de un patriotismo mal entendido, cada país pasa a especializarse en fabricar internamente unos bienes de un modo mucho más ineficiente que antes, pues se premia a los productores que lo hacen peor: en este caso, ineficiencia significa emplear más factores en producir los mismos bienes o producir menos bienes con los mismos factores. Y, obviamente, si todos producimos menos bienes que antes, por fuerza también deberemos gastar menos que antes (no podemos comprar lo que no hemos producido).

En suma, el problema no es que gastemos demasiado poco dentro de España. Reducir las importaciones a cambio de un mayor consumo interno supone, a la larga, minorar también las exportaciones; y si ese consumo interno es más caro que las importaciones que veníamos realizando, sólo nos estaremos empobreciendo (produciremos y consumiremos menos en agregado). Salvo que se endeuden, un individuo o una sociedad sólo pueden gastar más si previamente producen más, de manera que la cuestión sigue siendo la misma de siempre: cómo un país plagado de malas inversiones encuentra un nuevo modelo productivo que genere valor. Quienes defienden un mayor gasto patriótico en el interior no tienen una receta para acelerar la salida de la crisis, sino que se limitan a reclamar que la generación de valor de ese nuevo modelo productivo se restrinja a un páramo cerrado y autárquico en lugar de enclavarse en un entorno amplio y cosmopolita de división cooperativa del trabajo.

¿Dónde resulta más probable que los españoles generemos mayor riqueza? ¿En un mercado potencial de 7.000 millones de clientes, con amplios flujos financieros para financiar nuestros proyectos empresariales, con capacidad para acceder a cualquier factor productivo específico que requiramos y con los incentivos para especializarnos en aquellas actividades en las que somos relativamente mejores? ¿O en un diminuto y decadente mercado de 50 millones de clientes, con apenas ahorro interno, sin acceso a la mayor parte de factores específicos y forzados a especializarnos en aquello en lo que somos relativamente peores? Si opta por la segunda respuesta, plantéese si ese mismo principio podría aplicarlo a su comunidad autónoma, a su ciudad o a su barrio. ¿Alguien puede creer que saldríamos ganando si sólo pudiéramos comprarles a los comerciantes y fabricantes que se hallaran a un kilómetro a la redonda, por caros y deficientes que fueran?

Comprar productos españoles caros y de mala calidad por el hecho de ser españoles no nos convierte en más patriotas, sólo hace que nos peguemos un tiro en el pie: a saber, que sacrifiquemos a los consumidores españoles para beneficiar a los productores nacionales ineficientes a costa de perjudicar a los eficientes.

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25 comments

  1. Por desgracia la defensa del producto no se restringe solo a lo nacional, si no que llega a lo regional y local. Y no solo se postula como positivo la compra de productos locales para el mantenimiento de los sectores productivos, si no que se crean y financian plataformas ad hoc.

    Un ejemplo claro sería la LECHE TIERRA DE SABOR:

    http://www.jcyl.es/web/jcyl/AgriculturaGanaderia/es/Plantilla100Detalle/1246464862173/_/1284210000504/Comunicacion?plantillaObligatoria=PlantillaContenidoNoticiaHome

    Una iniciativa gubernamental que crea una marca basada en el origen regional de la leche (con el objetivo declarado de garantizar unos mayores ingresos a los ganaderos y en teoría mantener así la presencia del sector lechero).

    Si unimos a iniciativas gubernamentales como la anterior, la cercana aprobación de la Ley para la Mejora de la Cadena Alimentaria, que restringe la libertad de precios en los productos de alimentación..……

    otro ejemplo ahora internacional:

    Hace poco estuve en una reunión con productores españoles de Dorada y Lubina (hablo mucho de animales por que soy veterinario), y se quejaban de que la dorada turca, al estar subvencionada su cría por su gobierno, era mucho más barata que la española ( un tercio más barata). Entonces dije yo: pues mira que bien, el gobierno turco mediante los impuestos que les cobra a sus ciudadanos me esta permitiendo a mi, y a mi familia, comer pescado barato y de calidad . Me están regalando parte del pescado (exactamente un tercio), que están pagando los pobres ciudadanos turcos…. A lo que los productores españoles me contestaron, ya pero entonces nosotros tendremos que cerrar el negocio, y cuando los turcos se hagan con todo el mercado……
    Pregunte yo: ¿solo existen criadores españoles y turcos de dorada? ¿El gobierno turco va a subvencionar toda la producción mundial de dorada hasta conseguir la quiebra de todos sus competidores? ¿Cuesta mucho volver a poner en marcha un negocio de doradas una vez cerrado?… No cuesta mucho volver a ponerlo, respondieron, pero una vez que se pierde la LICENCIA de explotación (que conceden los gobiernos de las CCAA) es casi imposible que te den una nueva….. ..ahhhh

    Si los chinos, en un desmedido afán de desarrollar su industria automovilística nos suministran coches nuevos a 1€ , ¿habría que prohibir su entrada en España para proteger nuestra industria?…. Hay mucha gente que respondería que ¡¡SI!!.

    Saludos.

  2. Juan Ramón,

    No me queda clara la siguiente afirmación tuya:

    “Los teutones importaban mercancías españolas merced a los ingresos que obtenían de exportarnos su producción: ”

    No se podrían importar mercancías españolas con los beneficios generados en alemania de empresas alemanas?

    Un saludo.

  3. Marqués: muy acertado e ilustrador el ejemplo de las doradas. Si lo extrapolamos a que el resto de países se volvieran locos subvencionando la totalidad del coste de los demás bienes y servicios, nos encontraríamos con la situación ideal que los españoles seríamos ricos sin dar ni golpe ya que podríamos importar todos esos bienes y servicios a precio nulo, gracias al regalo que nos harían el resto de países al subvencionar la totalidad del coste de adquisición de esos bienes y productos: sería algo así como la Tierra de jauja.

  4. Si tan bueno fuese el proteccionismo, se podría mejorar aún más poniendo también barreras aduaneras entre provincias.

  5. Entre los años 40 y 80 del siglo pasado con la NO libre circulación de capitales y los aranceles a los asalariados europeos les iba mejor que ahora, mucho mejor.

    Pues eso, …, lo demás milongas ¡¡

  6. Carlx,

    Sí, sobre todo entre 1940 y 1950, a la economía española le iba fantásticamente.

    Adramix,

    Imagina una economía de trueque con dos países (con más la cosa se enreda un poco más pero no cambia en lo sustancial). ¿Cómo pagaría Alemania por los productos que compra de España? Pues vendiéndole productos alemanes. Si introduces el dinero en la ecuación, la cosa no se modifica en lo esencial: si Alemania echa mano de sus reservas de dinero para comprar en España, en algún momento deberá dejar de comprar a menos que venda. Quizá lo entiendas mejor en el caso de personas aisladas: ¿tú puedes comprar todo lo que quieras en el mercado si no vendes nada al mercado? Únicamente hasta que se te agoten los ahorros.

  7. pvl:

    Efectivamente, si otros quieren subvencionar sus productos para que a nosotros nos salgan más baratos, pues… que otra cosa se puede decir excepto ¡gracias!.

    Fernando:

    No de ideas que las tasas o impuestos por mover mercancías entre provincias y municipios, estuvieron vigentes durante siglos, y hasta hace no tanto. Los últimos los denominados Fielatos, aquí en España.

    Adramix:

    Como le contesto Rallo: “¿tú puedes comprar todo lo que quieras en el mercado si no vendes nada al mercado? Únicamente hasta que se te agoten los ahorros”…. O el crédito. Expresado en el articulo en la frase: “Salvo que se endeuden, un individuo o una sociedad sólo pueden gastar más si previamente producen más”.

    Carlx:

    Si, que buenos tiempos, cuando había que esperar seis- ocho meses y pagar una pequeña fortuna para que te dieran un seiscientos, ya que no se podían importar coches extranjeros. Eso si que era vivir bien.
    Valían más los seiscientos de segunda mano que los nuevos, ya que los primeros los podías comprar y llevártelos a casa sin tener que apuntarte a la lista de espera…… Eso si para quien tenía la suerte de entrar en la SEAT o en la Pegaso, habia trabajo y buen sueldo para toda la vida…. A costa de los demás claro.

  8. Ya lo entiendo.

    Puede importar mercancías sin exportar pero hasta que las reservas del propio país se agoten.

    Aunque en el caso de EEUU, siendo un país de tanto consumo interno, digamos que tienen más capacidad de importar sin tanta obligación de exportar.

    Un saludo y gracias.

  9. Si tan buena es la autarquia, ¿por qué no se prohíben el comercio entre ciudades? O mejor aun, ¿por qué no se prohíbe el comercio entre individuos?

    La de chorradas económicas que todavía hoy se siguen leyendo.

  10. He leído el artículo del enlace anterior sobre Bangladesh. Dice que “el edificio se vino abajo debido a que se abrieron muchas y amplias grietas en las paredes y en los tejados, aperturas que habían aparecido paulatinamente hasta entonces y que habían sido denunciadas por los propios trabajadores, siendo sus avisos ignorados por el propietario del edificio,(…)”

    Por desgracia, eso no ocurre solo en el Tercer Mundo.

    En España también ocurre casos en que se denuncia y la denuncia no sirve de nada.

  11. @Juan Ramon Rallo,

    hasta los 80, que existía la limitación en el flujo de capitales internacionales, los países crecían a un ritmo del 4% y 6%, y se pasaron de presiones fiscales del 15% al 40 o 50%. Fue a partir de los 80, cuando los crecimientos han sido mucho mas limitados, y en clara decadencia. Como se puede analizar este hecho?

    saludos

  12. “hasta los 80, que existía la limitación en el flujo de capitales internacionales, los países crecían a un ritmo del 4% y 6%, y se pasaron de presiones fiscales del 15% al 40 o 50%. Fue a partir de los 80, cuando los crecimientos han sido mucho mas limitados, y en clara decadencia. Como se puede analizar este hecho?”

    PedroPerez: que dos fenomenos se dén al mismo tiempo no implica la existencia de una correlación entre ellos. Hay dos cuestiones, la primera, qué paises crecian a esas tasas? en esa época, USA, UK, Alemania Federal, Japón… en general los países occidentales que se beneficiaban de un ciclo expansivo nunca visto en la historia. El crecimiento de estos países se ve deteriorado en los ultimos años bien por agotamientos en sus modelos productivos, por politicas economicas perversas, etc… Pero hay que darse cuenta de que Occidente no es el ombligo del mundo, y mientras su economia se frenaba emergieron la India, China y el SE Asiatico…
    Y ya que hablamos de correlaciones, puede ser ese aumento en la presion fiscal una de las causas del deterioro del crecimiento al desincentivar la actividad economica?

  13. – Yo lo repito, en los años 50 y 60, .., incluso en los 70, 80 y 90 las condiciones de los asalariados europeos occidentales eran mucho mejores que las actuales.

    España hasta los años 60 no empezó a mejorar, .., y es que estábamos bajo la dictadura conservadora y la cruz.. y ni olimos el Estado del Bienestar.

    – En cuanto al artículo, .., yo personalmente lo hago y cada vez más, .., primero consumir menos, segundo no hacerlo con empresas que utilicen esclavos o cometan delitos fiscales.
    En Europa se tendría que prohibir los productos que vienen de este tipo de empresas, .., en los países nórdicos están metiéndoles mucha caña a H&M por lo de Bangladesh, boicoteándolos, …., ese es el camino.

    Ahora bien, si hay personas a las que no les importan estos detalles “sin importancia” allá ellos con sus conciencias, .., en mi casa ni Zara, ni H&M, ni más Apple, ni Corte INglés, …, etc,etc,etc,…, prefiero comprar menos y pagar más caro.

  14. @Carlx

    Acuérdate de que también debes comprar productos solamente de tu provincia. No basta sólo con consumir productos españoles.

  15. @Carlx

    Me parece que no te has enterado de que fue precismante en tiempos de Franco cuando se hizo la Seguridad Social y la estabilidad en el trabajo.

  16. Fernando

    – No soy nacionalista, (ni español ni asturiano), ni racista, no se porqué debería de comprar productos sólo de mi provincia.

    – Si, Franco se abrió al exterior en los 60, …, ¿y?. ¿Como estaban el resto de democracias europeas occidentales y como estábamos nosotros a su muerte?
    Aún hoy estamos muy por detrás del resto de países de la UE15 en cuanto a Estado del Bienestar.
    En lo único que somos alumnos aventajados es en el desmantelamiento del mismo a pesar de lo poco que nos tocó……

    – En España no sirve de nada denunciar porque sóis un país de corruptos, .., jeje. Ya te dije que no soy nacionalista, no tengo patria ¡¡

  17. “Ahora bien, si hay personas a las que no les importan estos detalles “sin importancia” allá ellos con sus conciencias, .., en mi casa ni Zara, ni H&M, ni más Apple, ni Corte INglés, …, etc,etc,etc,…, prefiero comprar menos y pagar más caro”

    Supongo que harás las cosas bien, y sustituirás esos productos, por otros que aporten algo a la economía de países en vías de desarrollo. Si no, lo que estás haciendo es castigar a los más pobres. Les estás quitando las mejores alternativas que tienen para ganarse la vida. Porque trabajando en la mina, revolviendo en las basuras, o deslomándose en el campo para no conseguir ni el mínimo para comer, están mucho peor.

    Qué criterio sigues para saber si comprar de una marca o de otra? Supongo que no comprarás marcas blancas. Porque las grandes marcas están muy observadas, tienen que cuidar su imagen, porque se llegan a saber la mayor parte de los proveedores directos (de telas y prendas). Pero las marcas blancas y pequeñas que no tienen tantos ojos sobre ellas, pueden utilizar el proveedor que quieran sin riesgo de que las boicoteen. Se esconden en el anonimato de ser una entre miles.

    Lo que no suele venir, y a nadie al parecer le importa, es de donde vienen las materias primas. Por ejemplo: se necesita algodón para fabricar una camiseta. Los productores de algodón de la mayoría de los países en desarrollo, viven bastante peor, y cobran peor, que los trabajadores de fábrica. Y sin embargo, por alguna razón, está bien utilizar su algodón, pero no sus camisetas.

    Franco se abrió al exterior un poco en los 60 (menor proteccionismo), y España creció un montón gracias a ello. Pero en los 70, España seguía siendo un país muy proteccionista e intervencionista, en comparación a las democracias Europeas. El proteccionismo es malo, y de eso España ha tenido demasiado. Aunque podía haber sido peor, y podíamos haber acabado como acabaron los países del Este.

  18. Carlx,

    ya que tanto te gustan las cooperativas y Proudhon, mira que cosas dice este señor, cooperativista y neomutualista:

    http://lasindias.com/4-ideas-medievales-que-pasan-por-modernas-y-que-pueden-hundirte-en-la-crisis/

    “Los pequeños, las iniciativas individuales, los emprendimientos, los innovadores, aquellos con menos recursos de partida, tienen tantas más oportunidades cuanto más amplio y competitivo sea el mercado. Si es necesario intervenir en los mercados -más allá de corregir precios mal estimados por la definición de propiedad como el de la polución o ciertos recursos no renovables- es para acabar con los monopolistas y la imposición de barreras artificiales como la mal llamada propiedad intelectual.

    Lo que los emprendedores -en Madrid, en DF o en El Alto- necesitan es precisamente que se les deje jugar en igualdad de condiciones, que las grandes empresas, las redes de origen social o los grupos de poder -muchas veces en colusión con el estado- no impongan reglas que les exoneren de competir, les otorguen poder para imponer nada y les genere rentas indebidas. Menos mercado es más pobreza y más desigualdad, pero sobre todo menos libertad y menos oportunidades.”

    ———————————

    “Para impulsar el desarrollo hay que tirar las barreras aduaneras a los productos agrarios, como bien sabe el presidente Lula o los economistas de los países norteafricanos, que lo han defendido en todas las cumbres de la ahora llamada OMC. La competencia entre los distribuidores bajará entonces los costes de gestión y transporte (como ha pasado ya con los productos industriales chinos) y el aumento de la demanda dará incentivos para la mejora de las explotaciones.

    Todo comercio en ausencia de coacción es justo pues es un libre acuerdo entre partes. Cada vez que se abre un mercado, un solo mercado agrario, el impacto en un año es mayor que el del sistema de comercio justo en medio siglo. El beneficio por el comercio no es un pecado, es el incentivo que pone en marcha la máquina de las inversiones y con ella el crecimiento de la productividad del trabajo que es a las finales la única medida del desarrollo.”

    ————————————————–

    “Pero a lo que no podemos renunciar en ningún caso es al legado vivo que hemos recibido de las generaciones pasadas: el gran mercado global, el conocimiento sobre las bases de su funcionamiento en libertad y la increible productividad que es capaz de impulsar. Sólo usándolos podremos enfrentar la pobreza. Renunciando al mercado, al comercio y al consumo nunca tendremos cohesión social. Asumiéndolos, sumergiéndonos en su lógica sin pudor, podremos construir y construir sentido.

    Necesitamos mercaderes para vivir prósperos, pero sobre todo necesitamos el mercado para ser libres.”

  19. Hoy mismo hemos visto un caso de esto último:
    http://www.libremercado.com/2013-05-24/los-espanoles-ya-no-podran-alquilar-libremente-sus-pisos-a-turistas-1276490984/

    Que esto favorece a los ricachones propietarios de hoteles es lo más obvio, pero yo quiero ir más allá: también favorece a los trabajadores -mileuristas o no- de los hoteles.

    Por cosas como estas, yo siempre digo que los trabajadores deberíamos llenarnos menos la boca con esas cosas de la productividad, la formación y el blablabla. Aquí todo se reduce meterse en una mayoría y pisar a las minorías.

    ¿Por qué he metido en esto la formación? Porque esto mismo se podría haber hecho por la vía de inventarse una licenciatura (o diplomatura, o FP) de Administración de Residencias Turísticas y obligar a que solo los que tengan dicho título puedan alquilar. Los hoteles contratarán sin problemas a estos nuevos Licenciados en Sacamantequismo, pero los particulares no.

    Esta noticia canta mucho… ¡porque lo estamos viendo! Pero este es el statu quo de casi todo. Solo que como ya se “reguló” hace años o décadas no nos damos cuenta. Nos parece lo normal.

    ¡Bueno! Pues a esto es a lo que me refiero yo con mi monotema de que el paro no es un problema económico, que es un problema social. No tenemos un 30% de paro por la legislación laboral, ni por los impuestos, ni por el tiempo que lleva abrir un negocio… Es un problema de abuso de poder y de relaciones entre personas.

    ¡A ver…! Algo contribuyen… pero digamos que de un problema de paro de valor 10, 1 se debe a la burocracia, 1 a los impuestos y otro 1 a la legislación laboral. Los otros 7 se deben a este tipo de cosas de abuso de poder.

  20. Y si seguimos yendo más allá…

    ¿Cómo se legisla una cosa tan chusca y evidente? ¿Es que ya no se cortan un pelo? No lo descartaría, pero quizás las cosas sean más complejas. A los políticos corruptos que defienden intereses particulares, se suman aquellos que, quizás, estén buscando un mal menor.

    ¿Qué mal menor? Yo no tengo tiempo de investigar, pero quizás las cadenas hoteleras le han dicho al Gobierno: “mira, hemos invertido una pastizara descomunal en previsión de un incremento de turistas que no llega. Si no llega, no pagamos los créditos, les hacemos un boquete más a los bancos (que vas a tener que tapar tú) y te dejamos media plantilla en la calle, con lo que se te hunde el único sector que funciona bien y blablabla”. ¡A ver qué haces, Gobierno!

    No sé… Pero tenemos un 27% de paro. Y eso, evidentemente, te saldrá por algún lado. Si todo es una estafa monumental así de chusca, tendrás voto antisistema (de momento nacionalista, pero llegará el comunista y el neonazi), tendrás sacamantecas como Colau o Sánchez Gordillo intentando colocarse al frente de una ola de descontento social… Ellos son unos demagogos, sí (como lo son los políticos que están en el sistema), pero el descontento es real. No confundamos una cosa con la otra.

  21. @aversiahora
    Como siempre, no puedo estar más de acuerdo.
    El abuso de poder es la clave. Es una ley universal, no sólo en economía sino en la Naturaleza.
    Un leopardo no caza si le puede robar la comida a un guepardo. Un león no caza si le pude robar la comida al leopardo. Ningún animal caza si un humano lo mantiene. Igualmente un humano no “caza” si puede robar o ser mantenido por el sistema. Es tan obvio que duele comprobar cómo el común de los mortales no lo terminan de entender. Si lo entendieran rechazarían las políticas socialistas que se basan en dar legalidad al robo de “los buenos” sobre “los malos”. Por supuesto, las etiquetas de “bueno” y “malo” las ponen ellos, que para eso son que han nacido con la sensibiliad social.

  22. Estoy leyendo este artículo, con el que no puedo estar más de acuerdo, mientras tengo de fondo un programa de televisión en el que la presentadora acaba de apostar por la compra “única” de productos españoles; como si el destino me hubiera guiñado un ojo. Lo primero que nos hace falta a los españoles es que en los medios de comunicación hablen los que sepan y no la recua de parásitos que vagabundean por ellos.