Las (incompletas) aportaciones de Hülsmann a la teoría austriaca del capital

Jörg Guido Hülsmann es uno de los pensadores austriacos ortodoxos más originales y creativos. Por un motivo esencial: pese a mantenerse dentro del encorsetado marco de pensamiento rothbardiano, no tiene miedo a salirse de él cuando lo cree conveniente y cuestionar a los grandes popes y maestros. Gracias a ello, en ocasiones mete peligrosamente la pata pero, en otras, llega a conclusiones más que interesantes.

En uno de sus últimos y más polémicos artículos, The Structure of Production Reconsidered, Hülsmann se propone dar un vuelco completo a la teoría austriaca del capital. Como es sabido, esta teoría plantea que la preferencia temporal determina el volumen de ahorro, éste el tipo de interés de mercado, el tipo de interés a su vez el diferencial irreductible entre precios y costes, ese diferencial de precios relativos origina el número de etapas productivas de la economía (la intensividad de capital de la economía) y el número de etapas condiciona finalmente la productividad conjunta del sistema. Como corolario, si dejamos de lado el progreso técnico, una economía sólo puede crecer mediante reducciones de su preferencia temporal, aumento del volumen de ahorro y mayor alargamiento de la estructura productiva.

Hülsmann, sin embargo, plantea otra posibilidad: ¿qué sucede si un incremento mínimo del volumen de ahorro (una caída diminuta de la demanda de bienes de consumo) origina un desplome del tipo de interés? Pues que, al contrario de lo que sugiere la teoría austriaca tradicional, la estructura productiva no se alargaría sino que se achataría y se volvería menos capital intensiva. Ilustrémoslo describiendo dos economías con diferentes etapas productivas (a la izquierda el gasto monetario en bienes de consumo, y a la derecha las distintas etapas de orden superior) siguiendo a Hülsmann:

Economía 1 con un tipo de interés del 15%: 159-138-120-104-90

Economía 2 con un tipo de interés del 2%: 158-154-151-148

En este ejemplo, vemos cómo la oferta de ahorro casi no aumenta (el consumo apenas se reduce de 159 a 158) pero, al tiempo, observamos cómo el tipo de interés sí se desploma. Evidentemente, el motivo de este comportamiento sólo puede ser que la demanda de inversión se ha desplomado: si la oferta de capital no crece y su precio su hunde, es que la demanda cae (si la demanda no cayera y la oferta no aumentara, los tipos de interés no podrían reducirse, pues en tal caso serían unos tipos de interés que no vaciarían el mercado). Gracias a ello, Hülsmann es capaz de dirigir un misilazo contra la línea de flotación de la teoría austriaca ortodoxa del capital, la cual asume que la demanda de capital es fija y que sólo la oferta varía. Pero obviamente la demanda también puede variar si las oportunidades de inversión percibidas por los empresarios se hunden: por ejemplo, por aumento de la incertidumbre futura, destrucción de bienes de capital complementarios, muerte de generaciones humanas bien formadas… Justamente, la economía mundial se encuentra en estos momentos en una situación similar: la oferta de ahorros no ha aumentado (quizá haya caído) pero la demanda sí se ha desplomado, originando el clima de bajos tipos de interés que estamos viviendo y el consecuente achatamiento de la estructura productiva (indebidamente alargada durante los años de la burbuja).

Todo lo cual está muy bien, pero a mi juicio puede mejorarse sustancialmente añadiendo varias de las aportaciones austriacas heterodoxas. Primero, conviene distinguir entre tasa de beneficios y tipo de interés o, mejor dicho, entre TIR y coste del capital: la TIR esperada determina la demanda de inversión y la preferencia temporal y la aversión al riesgo determinan el coste del capital. La Escuela Austriaca ortodoxa suele mezclar ambos conceptos bajo la rúbrica única de “el tipo de interés puro” determinado en el mercado crediticio y en el mercado de factores, pero esta analogía dista de ser perfecta. No distinguir adecuadamente entre TIR y coste del capital conduce a la confusión: ¿”el tipo de interés puro” cae porque se reduce la demanda de inversión o la demanda de inversión cae porque se reduce “el tipo de interés puro”? En el primer caso, la caída de la demanda de inversión no tendría causa; en el segundo, la causa sería la caída del tipo de interés (es decir, de la rentabilidad de los negocios), pero previamente habíamos dicho que éste descendía por la menor demanda.

Todo se vuelve más claro y más sencillo si decimos que la TIR esperada de las inversiones cae, lo que hace descender la demanda de capital y, a su vez, reduce el coste marginal del capital demandado (por la menor demanda de capital). Por cierto, esto último también pone de manifiesto que, en contra de lo que sostienen los partidarios más radicales de la teoría pura de la preferencia temporal, en la determinación del tipo de interés puro juega un papel esencial la productividad esperada del capital (la TIR: productividad en términos de valor, claro, no en términos físicos): aunque los capitalistas estaban dispuestos a prestar su capital al 2% (ese es al menos el coste de capital determinado por su preferencia temporal), el tipo de interés de mercado era del 15% porque la demanda de inversión (movida por la TIR esperada) era altísima. Mirémoslo de otro modo: si la preferencia temporal determinara un coste de capital del 6%, muchos de los proyectos con una TIR del 2% no podrían emprenderse, con lo que la inversión total de la economía caería en lugar de mantenerse (en este caso, “el tipo de interés puro” estaría determinado por el lado del coste del capital).

Lo anterior, sin embargo, también nos lleva a un aparentemente contradictorio: al inicio decíamos que el coste de capital caía porque también lo hacía la demanda de inversión, pero resulta que acabamos de decir que la demanda de inversión en realidad no ha caído (en el ejemplo de Hülsmann, la inversión total de la economía, de hecho, ha aumentado en una unidad), ¿cómo explicar lo acaecido? La mejor opción pasa por distinguir entre demanda de capital a diversos plazos y diversos niveles de riesgo. Lo que ha acontecido es un cambio en el perfil temporal de la inversión: las etapas más cercanas al consumo se han ensanchado a costa de recortar las más alejadas del consumo. Es decir, la TIR de las etapas más alejadas del consumo cae por debajo del 2% (normalmente, será negativa), de manera que el capital se concentra en aquellas etapas más cercanas al consumo donde la TIR se ha podido mantener en el 2%. Alternativamente, también podría reforzarse el efecto anterior si el coste del capital a más de cuatro años (la financiación a más de cuatro años) se hubiese elevado muy por encima del coste de capital por debajo de cuatro años (por ejemplo, porque se perciben las inversiones a largo plazo como mucho más arriesgadas o porque se desee tener disponible el capital al cabo de cuatro años y no más tarde), de modo que aun cuando se mantuviera una TIR positiva en las etapas más alejadas del consumo, el incremento del coste del capital a largo plazo las hubiese vuelto inviables (concentrándose el capital en las menos rentables etapas cercanas al consumo).

En suma, la teoría que expone Hülsmann desde luego enriquece significativamente el marco conceptual de la teoría austriaca del capital. Pero para convertirla en una teoría realmente potente debería incorporar, por un lado, la distinción entre TIR y coste de capital y, por otro, considerar que no existe una sola TIR y un solo coste de capital, sino muy diversos por cada plazo y riesgo. Sólo así se explica realistamente que la estructura productiva se achate y los tipos de interés de mercado caigan. Básicamente:

  1. Las TIRes esperada del conjunto de la economía caen, pero las TIRes a largo plazo lo hacen sobreproporcionalmente sobre las TIRes a corto plazo. Adicionalmente, el coste de capital de la financiación a largo y de alto riesgo crece y el coste de capital de la financiación a corto plazo y de bajo riesgo cae. Vamos, que los nubarrones sobre el futuro abocan a los agentes a concentrar sus inversiones a plazos más cortos.
  2. La inversión se concentra en esos plazos más cortos, abandonándose las etapas más lejanas del consumo y achatándose la estructura productiva.

El mismo análisis invertido valdría, por cierto, para exponer las consecuencias de una economía en expansión, tanto con caídas (se emprenden proyectos con TIRes cada vez menores gracias al menor coste de capital) o a subidas (se emprenden proyectos con TIRes mayores que permiten un mayor volumen de ahorro total gracias a que superan la resistencia del coste de capital) del “tipo de interés puro”.

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13 comments

  1. Hola Guillermo,

    Conozco el paper de Newman, pero solo hace que repetir la postura rothbardiana tradicional sin entrar en la sustancia de lo que comenta Hülsmann. De hecho, diría que ni siquiera ha entendido el auténtico significado de los movimientos entre los tipos de interés y la estructura productiva que desarrolla Hülsmann.

  2. Estimado Rallo, permítame decirle que no deja vd. de asombrarme;no se si por ignorancia o por falta de comprensión, falsea las cosas; dice: “La Escuela Austriaca “Ortodoxa” suele mezclar ambos conceptos (LA TIR o EFICIENCIA MARGINAL DEL CAPITAL y EL COSTE DEL CAPITAL, término inadecuado para referirse al Tipo de Interés Originario o TASA SOCIAL DE PREFERENCIA TEMPORAL)bajo la rúbrica única de el tipo de interés puro”; o sea, está diciendo que los austriacos confunden LA TIR o EMC (como la denominó Keynes) con la TSPT o diferencial de precios entre los bienes presentes (de consumo) y los futuros (factores de producción); exactamente lo mismo que hizo Keynes en su “Teoría Particular”(al principio por ignorancia y luego de forma mendaz, puesto que aunque le reconoció a Robertson el error, no lo rectificó en su manuscrito antes de que fuera publicado); a ver, en el proceso, de no mudar las circunstancias, que llevaría a la instauración de precios finales, una vez alcanzado el estado final de reposo, y a partir de aquí la Economía Girase Uniformemente en torno a esos precios finales ¿cual sería la evolución de las diferentes TIR hasta alcanzar una TIR uniforme? Pues que se harían iguales a la TSPT o Interes puro vigente en esa E.G.U., en la que no hay perdidas ni beneficios empresariales puros; vamos, la renta neta de los capitalistas; ¿por qué? porque, a través del proceso competitivo del mercado, el coste o precio de los bienes de capital se elevaría en todas las etapas hasta alcanzar el PPMD (Precio de su Productividad Marginal Descontado por la TSPT o renta del capitalista; o si quiere el precio del factor originario tiempo aportado por el ahorro del capitalista); Hay otro afirmación suya sobre los “Ortodoxos” que también es falsa; efectivamente el interés puro viene determinado exclusivamente por la TSPT y no por la Productividad Marginal; ahora bien, indirectamente, incrementos de la productividad (mayor número de bienes presentes, con lo cual su utilidad marginal caerá) pueden hacer caer la TSPT en favor de los bienes futuros como consecuencia de una mayor abundancia de bienes presentes; pero al final, el interés puro lo determina la Preferencia Temporal; porque sino, tendríamos el absurdo de que en los prestamos al consumo el interés viene determinado por la preferencia temporal (cosa admitida por todos los neoclásicos) y en los de inversión la PM (neoclasicos también y eclécticos que se dicen austriacos); entonces, al aumentar la inversión aumenta la PM (excluidas innovaciones tecnológicas) y el interés tiene que subir; pero resulta que para aumentar la inversión previamente tiene que aumentar el ahorro, el excedente de producción sobre consumo, ¿o no?; pero si aumenta el ahorro, es que se ha sacrificado o renunciado al consumo potencial y por tanto la preferencia temporal ha caído y el tipo de interés de los préstamos al consumo (en su mayoría bienes de consumo duradero que simultáneamente ocupan en la estructura temporal de una economía varias posiciones, una en la etapa del consumo presente o inmediato y varias en las etapas precedentes como bienes de capital en función de la duración de los mismos)tendría que caer, mientras que los de los destinados a inversión suben al aumentar la productividad.

    Finalmente, lo de Hulsman es una autentico disparate, al igual que la interpretación que vd. hace; en la economía 2 (¡ay el “vicio Ricardiano”!)la tasa de interés cae hasta el 2% SIN QUE AUMENTE EL AHORRO, es decir sin que la TSPT apenas haya cambiado y por tanto el consumo siga prácticamente igual; dice vd. “evidentemente, el motivo de este comportamiento solo puede ser que la demanda de inversión se haya desplomado”; “Gracias a ello Hulsman es capaz de dirigir un misilazo contra la economía austriaca ortodoxa”; fantástico; o sea que, por cualesquiera motivos (spirit animals podrían ser ), la demanda de inversión, o lo que es lo mismo la demanda de factores de producción, se desploma; sin embargo, misteriosamente, la ley de la oferta y la demanda deja de operar, ya que los precios de los factores de producción no solamente no se “desploman”, sino que suben milagrosamente con respecto a la economía 1, mientras que el diferencial de precios o tasa pura de interés si se desploma pese a que la preferencia temporal y el consumo no han variado; solamente se me ocurre una explicación : ¿será que el descuento de “letras reales” vía inflación monetaria o “promesas de pago” ha aumentado exponencialmente y rebajado artificialmente el tipo de interés nominal del mercado crediticio?

  3. Post muy interesante, pero los que no somos economistas, necesitamos una redacción impecable si queremos entenderlo bien, ya que no tenemos la capacidad de detectar cuando hay una errata en el texto o cuando hay algún sobreentendido. Interpretar en este tipo de artículos es un lujo que no nos podemos permitir, bastante tenemos con entenderlos. De paso añado también alguna errata tonta.

    cosas que creo no quedan claras:

    – “(si la demanda no cayera y la oferta no aumentara, los tipos de interés no podrían reducirse, pues en tal caso serían unos tipos de interés que no vaciarían el mercado). “

    ¿el mercado de capitales se entiende? En ese caso ¿una alta demanda y un tipo de interés muy bajo lo que harían seria vaciarlo, no? ¿o es otro tipo de mercado?

    – “Justamente, la economía mundial se encuentra en estos momentos estamos en una situación similar.”

    Sobran o faltan palabras.

    – “Todo lo cual está muy bien, pero a mi juicio puede mejorarse sustancialmente añadiendo vayas de las aportaciones austriacas heterodoxas.”

    ¿vayas?

    – “pero analogía dista de ser perfecta.”

    Falta un artículo

    – “aunque los capitalistas estaban dispuestos a prestar su capital al 2% (ese es al menos el coste de capital determinado por su preferencia temporal), el tipo de interés de mercado era del 15% porque la demanda de inversión (movida por la TIR esperada) era altísima”

    ¿aquí se esta haciendo referencia a la Economía 1 del ejemplo? Si es así no estaría de más explicitarlo, es decir : En el ejemplo 1 , aunque los capitalistas estaban dispuestos a prestar su capital al 2% (ese es al menos el coste de capital determinado por su preferencia temporal, dato puesto de manifiesto posteriormente en la Economía 2), el tipo de interés de mercado era del 15% porque la demanda de inversión (movida por la TIR esperada) era altísima”. Y aquí no estaría de mas incluir el paréntesis que cierra este párrafo pero aplicado a este caso, es decir: (en este caso, “el tipo de interés puro” estaría determinado por el lado del coste del TIR o productividad esperada del capital).

    – “Lo anterior, sin embargo, también nos lleva a un aparentemente contradictorio: al inicio decíamos que el coste de capital caía porque también lo hacía la demanda de inversión, pero resulta que acabamos de decir que la demanda de inversión en realidad no ha caído (en el ejemplo de Hülsmann, la inversión total de la economía, de hecho, ha aumentado en una unidad)”

    ¿Donde acabamos de decir que la demanda no ha caído? Otra cosa es que se haya argumentado que se pueden dar situaciones en las que la demanda “puede” no caer y aun así bajar la inversión por que se fija un coste mínimo del capital determinado por la preferencia temporal y la aversión al riesgo. En el ejemplo vemos que no ha caído, si . entonces dígase que: en el ejemplo se dice que, o se ve que,…..pero en el ejemplo.

    – “Lo que ha acontecido es un cambio en el perfil temporal de la inversión:”

    Del ejemplo no se puede decir nada con seguridad ( entiendo yo ), creo que entonces habrá que decir que : una explicación que permitiría explicar el cambio acontecido en el ejemplo, en ausencia de un aumento en la oferta de capitales y una no disminución de su demanda, sería que se ha producido un cambio en el perfil temporal de la inversión……

    – “Sólo así se explica realistamente que la ..”

    ¿Existe la palabra “realistamente”?, suena a mala traducción del ingles.

    Me ha gustado mucho intentar entender el artículo y sus consecuencias e implicaciones. En definitiva que definir un unico tipo de interés en una economía, es un reduccionismo absurdo. Y es así, ya que existe por un lado un tipo de interés mínimo (que sería el que impone el prestamista, basado en la aversión al riesgo y la preferencia temporal, denominado coste del capital) y por otro un tipo de interés “de mercado” , que seria el tipo de interés máximo que podrían estar dispuestos a pagar los solicitantes de dicho capital, en competición libre por hacerse con el mismo, determinado este último por la rentabilidad de sus inversiones. Estos dos tipos de intereses no tienen que ser iguales y además son distintos para las diferentes etapas productivas de una economía….

    Espero haberlo entendido bien, por que me ha llevado mi tiempo entenderlo.Y conste que el artículo lo explica muy bien.

    Saludos.

  4. Turgot,

    1) Que la TIR y el wacc tiendan a arbitrarse (como así es) no significa que sean conceptos distintos y que haya que separar para comprender los movimientos de desequilibrio (que es lo que describe Hülsmann).
    2) La productividad marginal (entendiendo por tal la TIR esperada) no sólo afecta a la preferencia temporal incrementando la disponibilidad de bienes presentes. También puede incrementar la perspectiva de bienes futuros y, merced a ello, aumentan la demanda de bienes de capital (a costa de la demanda de bienes de consumo) para implementar las inversiones que permitan aprovechar esa mejora de productividad.
    3) Dice que para aumentar la inversión tiene que aumentar el ahorro (cierto), pero que para que aumente el ahorro tiene que caer la preferencia temporal (falso). El ahorro puede aumentar debido a que el inversor se ofrece a pagarle al consumidor una mayor rentabilidad y esa mayor rentabilidad le induce a ahorrar más… sin que haya caído su preferencia temporal. De nuevo, si no es capaz de verlo es por no diferenciar entre TIR y wacc. En equilibrio, TIR=wacc, por ejemplo, 5%=5%. La inversión puede aumentar porque el wacc caiga del 5% al 4%, emprendiéndose inversiones con una TIR más baja (del 5% al 4%) o porque la TIR sube del 5% al 6% y la TIR del 6% compensa el wacc asociado a un volumen de ahorro aumentado. Siempre hablo fuera del entorno irreal de la ERE, claro.
    4) Creo que no ha entendido a Hülsmann, pues sigue pensando que el tipo de interés sólo puede caer del 15% al 2% si aumenta la oferta de ahorro, cuando también puede hacerlo porque caiga la demanda de inversión. La demanda de inversión puede caer, por ejemplo, por incertidumbre, generalización previa de malas inversiones, invasión militar, etc. Si la demanda de inversión “a largo plazo” (esto es lo que le falta decir a Hülsmann, como indico en el texto) cae, el volumen de ahorro se mantiene y sube la demanda de inversión a corto plazo de bajo rendimiento (de baja TIR: 2%), los tipos de interés de las etapas cercanas al consumo se desplomarán y no habrá inversión en las etapas más alejadas (porque el coste del capital a esas etapas superará la TIR esperada). Por consiguiente, el gasto monetario puede mantenerse reorientándose hacia etapas productivas más cercanas al consumo, aceptando diferenciales de precios menores dentro de esas etapas.
    5) El descuento de letras no tiene nada que ver aquí. Asumimos una economía 100% monetaria.

  5. Rallo.

    Vamos a ver si se aclara; en el punto 1) de su respuesta dice ” Que la TIR y la wacc (supongo que se referirá al interés puro) tiendan a arbitrarse, no significa que sean conceptos distintos” ¿en que quedamos? ¿lo son o no lo son? ; vd. afirma que los austriacos “ortodoxos” confunden ambos; yo le contesto en mi post refutando su afirmación y ahora vd. me dice que no soy capaz de diferenciarlas; a ver si se entera, la TIR sigue al interés puro y en la EGU aquella se iguala con éste; cuanto mas bajo sea el tipo de interés o, lo que es lo mismo, mayor sea el ahorro, mas elevada será la Productividad Marginal; y efectivamente, cuanto mayor sea la productividad marginal mayor será la demanda de inversión; pero precisamente es mayor porque la TASA SOCIAL DE PREFERENCIA TEMPORAL ha caído, ya que la curva de demanda de nuevo capital tiene un limite predeterminado por el VDPM (el Precio o valor descontado de la productividad marginal) y no por el PPM o valor de la productividad marginal como reflejan en sus curvas de demanda de fondos prestables los neoclásicos y al parecer vd. también; si una persona ahorra más, se ponga como se ponga, es que su preferencia temporal subjetivamente ha caído; es verdad que esta caída puede venir inducida porque el inversor esta dispuesto a pagar un mayor precio o interés, pero en cualquier caso ha caído; y mutatis mutandis puede suceder lo contrario; por ejemplo, si vía inflación monetaria, se hace caer artificialmente el tipo de interés del mercado crediticio.

  6. 1) Que dos magnitudes se igualen por arbitraje no significa que sean la misma magnitud. Precisamente, si hay arbitraje entre ellas es que no son la misma, sino que hay fuerzas económicas que las llevan a converger.
    2) No he negado que en la ERE (EGU) ambas se igualen. Digo que la ERE es de poca utilidad para comprender un mundo donde hay cambio, innovaciones, descubrimientos de oportunidades empresariales y, en definitiva, donde la demanda de inversión fluctúa y no es fija.
    3) La economía será más productiva cuanto más capital intensiva se vuelva; lo que le he explicado es que pueden volverse más capital intensiva sin que baje la preferencia temporal. Aquí más detallado: http://juanramonrallo.com/2013/06/puede-aumentar-el-ahorro-sin-que-caiga-la-preferencia-temporal/
    4) Una persona ahorra más sin que su preferencia temporal caiga. Confunde movimientos a lo largo de una curva de preferencias temporales (misma preferencia temporal) con un desplazamiento de la curva (menos preferencia temporal).
    5) Es verdad que, merced al arbitraje de la TIR y el wacc, el coste de los factores tiende a converger con el VDPM, pero para eso uno ha de ser capaz de extinguir los beneficios extraordinarios de las empresas líderes y eso puede tardar muchísimo tiempo. De hecho, en todo mercado hay siempre empresas que obtienen consistentemente rentabilidades por encima de la media y, en ese sentido, logran que su TIR supere al coste de su capital. Y mientras la TIR supere al wacc, el tipo de interés se puede ver presionado por la demanda extraordinaria de inversión de esas compañías que consistentemente obtienen una TIR mayor a su coste de financiarse (y que son capaces de abonar a los ahorradores tasas superiores a su wacc para que incrementen marginalmente su ahorro). Usted habla de la ERE, pero le repito que ese es un modelo muy básico e irreal para comprender un sistema económico capitalista. Sobre todo, es un modelo que se vuelve inapropiado cuando quien lo utiliza es incapaz de comprender que es perfectamente posible que en una economía se den situaciones como las que describe Hülsmann: caída de los tipos de interés por hundimiento de la demanda de inversión y estrechamiento (que no alargamiento) de la estructura productiva.

  7. Rallo.
    Perdone mi contumacia; seguramente es porque la estructura lógica de mi mente es distinta a la suya; la mía deduce que las 2 afirmaciones siguientes que vd. hace son contradictorias (sic):

    1)”Que la TIR y el wacc tiendan a arbitrarse (como así es) NO SIGNIFICA QUE SEAN CONCEPTOS DISTINTOS Y QUE HAYA QUE SEPARAR PARA COMPRENDER LOS MOVIMIENTOS DE DESEQUILIBRIO” ; este último término que vd. emplea, implica necesariamente el concepto o noción de EGU, precisamente para diseccionar analíticamente (beneficios y perdidas puros e interés puro, siempre cambiantes en el mundo real)los componentes de la TIR; como austriaco, ya se que la EGU (que por cierto, nada tiene que ver con el equilibrio estático Walrasiano, donde no hay ni siquiera giro uniforme, puesto que no hay causalidad sino relaciones funcionales matemáticas), jamás se alcanza, pero esta noción precisamente nos permite comprender el mundo real del mercado como un proceso que tiende a la coordinación.

    2)Que dos magnitudes se igualen por arbitraje NO SIGNIFICA QUE SEAN LA MISMA MAGNITUD. PRECISAMENTE SI HAY ARBITRAJE ENTRE ELLAS ES QUE NO SON LA MISMA.

    Ambas afirmaciones son contradictorias; sin embargo, permítame la expresión, le habilitan para “sorber y soplar al mismo tiempo”; del tenor de la 1ª Vd. sería, según su falaz imputación y la de Keynes a los austriacos “ortodoxos” uno de ellos; del tenor de la 2ª, según MISES, HAYEK, ROTHBARD, HOPPE, HUERTA DE SOTO, HULSMANN etc…. también seria uno de éstos.

    Una persona ahorra mas porque SUBJETIVAMENTE desplaza su preferencia temporal, en términos relativos, hacia el consumo futuro ( bienes futuros que en el mercado crediticio o de capitales pueden obtenerse en plazos muy cortos, semanas, meses, etc.)en detrimento de su consumo presente POTENCIAL (si aumenta su existencia de bienes presentes como consecuencia de una mayor productividad, su POTENCIAL de consumo aumenta forzosamente).

  8. Turgot,

    Humildemente, pues estoy seguro de no saber lo bastante para entender el debate, me atrevería a sugerir que la discrepancia radica en la diferencia entre “concepto” y “magnitud”:

    Un mismo concepto puede tener magnitudes distintas entre las que arbitrar.

    El arbitraje precisa de magnitudes distintas, no necesariamente de conceptos distintos.

  9. Disculpe, Turgot. En efecto me expresé mal en 1). Debería leerse: “que la tir y el wacc tiendan a arbitrarse (como así es) no significa que NO sean conceptos distintos y que haya que separar para comprender del movimientos de desequilibrio”. Añadido el NO donde debería haber estado, creoque todo el texto se comprende bien.

    Por otro lado, una persona ahorra más si la rentabilidad que se le ofrece por ahorrar supera su preferencia temporal. Y puede superarla por dos motivos: o porque la rentabilidad crece o porque la preferencia temporal cae.

  10. Y a su vez la preferencia temporal cae porque aumenta el valor del capital en el futuro con respecto a su valor presente( aumento de la incertidumbre, es decir ¿que sera de nosotros?)y sube por lo contrario(disminución de la incertidumbre, confianza en el futuro)

  11. Ayudando a Turgot. Bueno, en el artículo hay una confusión profunda entre lo que es el valor y el precio, el valor subjetivo es ordinal (primero ésto, segundo aquello) nunca cardinal (el valor no se puede medirse matemáticamente) y el precio es cardinal (por ejemplo, 2%, $100, etc.). Ahora bien se confunde la preferencia temporal que es una valoración subjetiva y que no puede apreciarse (ponerle un precio) en porcentajes sino que debe valorarse, con, por otro lado, el TIR o el costo del capital que son precios y pueden apreciarse pero no son valoraciones. En el caso del Tir es una estimación (subrayo estimación porque no es precio) de los precios futuros esperados de retorno (un cálculo económico si se quiere). Partiendo de una preferencia temporal determinada, o sea, una valoración subjetiva de bienes presentes con relación a bienes futuros puede un cálculo del Tir o el costo del capital modificar mi preferencia temporal que es una valoración subjetiva, pero será esta valoración subjetiva nueva que surja la que va a determinar las acciones humanas y los precios y costos (que son precios). No existe una Tasa Social de Preferencia Temporal porque la valoración es subjetiva, o sea, individual y no es mensurable a pesar de lo que crea von Böhm Bawerk refutado en cuanto a que las valoraciones no pueden apreciarse, o sea, tener precio por Mises en su obra la Acción Humana. Sobre esa base debería reverse todo el artículo y observar en qué se han producido errores de expresión y de comprensión. Este es mi aporte intelectual a la discusión planteada y vale la pena tenerlo en cuenta porque supera en mucho al de Hülsmann.

  12. Ayudando a Turgot. Otra ayuda que podríamos darle es explicar la teoría de la preferencia temporal subjetiva y del capital como la entendemos. En primer lugar hay distintas preferencias temporales subjetivas una por cada persona pero a su vez las preferencias temporales subjetivas cambian en el tiempo. Por ejemplo, algunas personas tendrán una preferencia temporal subjetiva que los lleve a atesorar más o menos dinero, otras a ponerlo en un banco a la vista en mayor o menor cantidad, otras a depositar en distintos bancos según la tasa de interés y el tiempo (allí se van formando distintos precios de tasas en el mercado del dinero), otras invertirán y para invertir valorarán subjetivamente los bienes de capital y la producción futura y según su preferencia temporal subjetiva se arriesgarán en uno o más proyectos para producir específicos bienes y aquí se va formando, en parte, el mercado de bienes de capital porque es según su valoración que surgen los precios. No es necesario ir a la teoría de los costos de Adam Smith. Por supuesto que en las valoraciones subjetivas y al realizar la preferencia temporal subjetiva se tendrán en cuenta muchas veces datos pasados de tasa de interés o estimaciones futuras del TIR del negocio y costos de oportunidad pero ello no implica que no se realice una valoración de los bienes presentes en base a los futuros y que ésto sea lo que determine costos y precios, los empresarios se endeudarán o darán crédito a distintas tasas y por distintos importes según su preferencia temporal subjetiva y los bancos harán lo mismo. ¿Qué piensa Ud. Dr. Juan Ramón Rallo? ¿En dónde está el error o la falla de la escuela?