Por fin, el bail-in

Algunos lo veníamos reclamando desde hace tiempo como una herramienta para evitar la socialización de pérdidas de la banca; otros lo vinieron desdeñando desde ese mismo momento precisamente para consolidar el descarado atraco a los ciudadanos. Al final, Europa, por primera vez y sin que sirva de precedente, se ha puesto del lado de los contribuyentes… al menos, a partir de 2018.

En efecto, el Consejo Europeo aprobó el pasado 28 de junio una propuesta de directiva donde se detallaba el plan de actuación ante la insolvencia sobrevenida de una entidad financiera. El documento parte del principio general de que no puede haber entidades demasiado grandes para caer, por cuanto ello sólo contribuye a extender el riesgo moral entre sus gestores y acreedores: si todos ellos son conscientes de que serán rescatados con independencia del grado de imprudencia de sus decisiones, obviamente tenderán a asumir muchísimos más riesgos de los que deberían.

Ahora bien, el documento también es consciente de que una liquidación desordenada de las entidades quebradas podría acarrear consecuencias devastadoras sobre el conjunto del sistema financiero. No olvidemos que, debido a los enormes privilegios que los distintos gobiernos han ido concediendo a los bancos desde hace décadas(abandono del patrón oro y acceso a la refinanciación de un pródigo banco central monopolístico), el sistema bancario no sólo se ha convertido en una pieza clave dentro del sistema de cobros y pagos de cualquier sociedad, sino que lo ha hecho a pesar de exhibir un insoportable nivel de iliquidez en sus activos y pasivos (los bancos se endeudan a corto plazo e invierten a largo, hallándose siempre a un paso de la suspensión de pagos que sólo los privilegios estatales consiguen evitar). La bancarrota de una entidad bien podría terminar arrastrando a las otras y colapsar el sistema de cobros y pagos, paralizando por entero la economía.

La necesidad del bail-in

Por eso, el bail-in (a saber: la conversión de pasivos de la entidad quebrada en fondos propios) es una solución sensata: el banco insolvente no es liquidado, sino recapitalizado. Pero no es recapitalizado, como hasta la fecha, a costa de los contribuyentes (bail-out), sino con la transformación en acciones de parte del capital que la entidad adeuda a sus acreedores. Al fin y al cabo, cualquier empresa está quebrada en el momento en que sus pasivos superen sus activos: si el diferencial entre pasivos y activos puede convertirse en fondos propios, la empresa por definición no puede quebrar.

Así las cosas, y a partir de 2018, las primeras pérdidas derivadas de las malas inversiones de un banco serán asumidas por los accionistas. Si con éstos no basta –como ha sido habitual durante esta crisis–, los siguientes en asumir los destrozos serán los acreedores subordinados –por ejemplo, los tenedores de participaciones preferentes–, que o bien se transformarían en accionistas o bien perderían todo su capital. Hasta aquí no hay demasiadas novedades: en España ya hemos experimentado las quitas a accionistas y acreedores subordinados. La importante novedad radica en que, si con el bail-in a los acreedores subordinados no es suficiente, se acude a los acreedores senior, aquellos que, salvo en Chipre, se han ido de rositas durante esta crisis. Aclaremos, por cierto, que dentro de la categoría de acreedores senior no sólo se incluyen los bonos no garantizados, sino también los depósitos a la vista no avalados por los Estados (aquellos que superen los 100.000 euros), si bien se atacarán con preferencia los depósitos de grandes empresas sobre los de familias y pymes.

Es verdad que cada Estado miembro tendrá un amplio margen de actuación a la hora de aplicar el bail-in: la normativa solo exige que, como mínimo, éste equivalga al 8% del total de pasivos. Para el resto de necesidades de capital, y con varias importantes restricciones, los distintos Estados podrán seguir insuflando dinero del contribuyente para minimizar las quitas sobre los acreedores. Sin embargo, por negativa que pueda parecernos está discrecionalidad, tampoco cabe desear que Bruselas suplante por completo a los gobiernos de los Estados miembros: lo realmente importante del asunto es que, a partir de 2018, existirá una cobertura jurídica para que los políticos europeos puedan tomar la decisión correcta, esto es, no socializar las pérdidas de los inversiones a los contribuyentes. Por supuesto, si luego somos gobernados por un Rajoy o por un Zapatero que prefieren optar por el socialismo para ricos del rescate indiscriminado de acreedores, los contribuyentes seguiremos siendo oprimidos por nuestra oligarquía política. Pero, ya digo, al menos no tendrán excusas para negarse a seguir el camino correcto: el del bail-in.

Sólo una medida transitoria

En suma, los liberales podemos estar de enhorabuena con esta resolución del Consejo Europeo, ¿no? Sí, aunque sólo de manera parcial. Primero, porque resulta escandaloso que la aplicación del bail-in se haya retrasado a 2018 en lugar de haberse aplicado desde un primer momento para evitar el despojo actual contra el contribuyente europeo y, en especial, contra el contribuyente español. Y segundo porque el bail-in, tal como lo ha configurado Bruselas, confiere un poder absoluto al Estado para intervenir y reorganizar la propiedad de las entidades concursadas. Un poder que no debería corresponder a los gobiernos, sino a los accionistas y a los acreedores. Sucede que, como hemos expuesto, accionistas y acreedores lo son de unas entidades que han sido previamente privilegiadas por los Estados y de ahí que pueda justificarse que se vean despojados de su capacidad para decidir el futuro de la entidad, tratando de minimizar los daños sobre terceros que implica la insolvencia. Pero aquí llegamos a la auténtica madre del cordero: el problema de fondo es que los Estados siguen privilegiando a la banca.

Para los liberales, el bail-in instrumentado a través del gobierno sólo es una solución de transición para un problema generado y agravado por los propios gobiernos: los privilegios concedidos a la banca. Pero, evidentemente, no se trata del remedio ideal y definitivo para los sistemas financieros en bancarrota, pues en circunstancias normales –en circunstancias que no deriven de la manipulación estatal del comportamiento de la banca– la suerte de cada compañía deben decidirla sus accionistas y acreedores. Por consiguiente, bien está que Bruselas se haya decidido, por fin, a descargar a los contribuyentes del coste de rescatar a los acreedores: pero no perdamos de vista que se trata solo de un paso intermedio e insuficiente. El objetivo final ha de ser un sistema monetario y financiero libre: en tal caso, el riesgo sistémico se reducirá a su mínima expresión y serán los acreedores y accionistas quienes sí podrán decidir sin perjuicios si prefieren liquidar su entidad insolvente o recapitalizarla a costa de sus derechos de crédito contra la misma.

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16 comments

  1. ¿Por qué no un bal-in para el BCE y el euro?
    Si el BCE y el euro están quebrados porque han prestado a bancos quebrados y a Estados quebrados que se le aplique lo mismo que ahora postula el BCE…para el 2018. Se supone que el BCE y el Euro son de los países europeos, sus accionistas. Pues que sus accionistas asuman su quiebra, que lo disuelvan.
    Ah, que el BCE y el Euro son Poder, que el dinero sale de la nada, que para ellos no valen las cuentas, que es desnudo poder, salvaje.
    Hasta hace un rato en la civilización occidental aplicábamos el método del ensayo-error. Se probaba una cosa y si no funcionaba se probaba otra. En menos de diez años el Euro ha probado ser un desastre absoluto, una ruina para todos. Pero está prohibido pedir la supresión del euro, por más calamitoso que sea. Cuatrocientos millones de estúpidos europeos que abandonan todo rastro de racionalidad, sólo regidos por el miedo y la sumisión. Nos han sustituido la civilización y la racionalidad por la brujería, por el puro miedo al Poder.

  2. ¿Por qué no un bal-in para el BCE y el Euro?

    Si el BCE y el euro están quebrados porque han prestado a bancos quebrados y a Estados quebrados que se le aplique lo mismo que ahora postula el BCE… para el 2018. Se supone que el BCE y el Euro son de los países europeos, sus accionistas. Pues que sus accionistas asuman su quiebra, que lo disuelvan.
    Ah, que el BCE y el Euro son Poder, que el dinero sale de la nada, que para ellos no valen las cuentas, que es desnudo poder, salvaje.
    Hasta hace un rato en la civilización occidental aplicábamos el método del ensayo-error. Se probaba una cosa y si no funcionaba se probaba otra. En menos de diez años el Euro ha probado ser un desastre absoluto, una ruina para todos. Pero está prohibido pedir la supresión del euro, por más calamitoso que sea. Cuatrocientos millones de estúpidos europeos que abandonan todo rastro de racionalidad, sólo regidos por el miedo y la sumisión. Nos han sustituido la civilización y la racionalidad por la brujería, por el puro miedo al Poder.

  3. Estoy completamente de acuerdo con el artículo. Sin embargo, desde siempre albergo la duda sobre el impacto que tendría aplicar el bail-in en un gran banco sistemático en problemas. En caso de tener que tocar a los tenedores de deuda senior (mayormente otros grandes bancos) podría suponer la insolvencia sobrevenida de éstos. Lo que se traduciría en nuevas necesidades de procedimientos de bail-in, pudiendo así generar una bola de nieve potencialmente devastadora para la solvencia del sistema. A esto hay que añadirle que en el transcurso de la tormenta (los bail-in), el interbancario quedaría completamente seco y ninguna entidad se atrevería a comprar ningún tipo de deuda (ni soberana ni corporativa). ¿Qué harían el BCE y los gobiernos europeos entonces?

    En definitiva, una “tormenta perfecta” que además de derribar bancos, podría derribar países (y con ellos al propio euro). Tal vez sea necesario.

  4. El problema grave de la emisión inorgánica que conlleva el círculo vicioso entre el último garante (Bco Central)y los bancos comerciales, es evidente.
    Pero el auténtico problema proviene de los mercados de deuda online.
    Quiero decir que el colpaso a corto plazo vendrá no por los Bancos centrales o por la Reserva Fed. sino por los mercados bursátiles. No es lo financiario sino lo financiario, lo que debemos corta de raíz e inmediatamente para evitar el colpaso del sistema. En mi modesta opinión, lo primero que hay que hacer es prohibir la alta frecuencia. Sacar las bolsas (esos mercados de lo financiario) de internet no se puede hacer, pero sí se puede sacar internet y el trading online de HF de las bolsa. Sino actuan rápido, el colapso que está garantizado.

  5. Entonces, ¿los ciudadanos que nos hemos pasado toda la vida trabajando y ahorrando en lugar de gastarnos el dinero a tonto y hemos conseguido ahorrar más de 100.000 euros tenemos que pagar el pato con nuestros ahorros?

    Perfecto, es curioso ver el concepto que tienen ustedes de propiedad, y más siendo “liberales”

  6. @DowJones

    Yo también tengo algo ahorrado. (Soy bastante austero y no me he comprado casa). Sin embargo, creo que cada uno debe ser responsable de lo que hace con su dinero.

    Todos estamos de acuerdo en que si invertimos en una empresa q nos asegura una rentabilidad, no tenemos derecho a pedir una indeminización al estado, si la empresa quiebra. Por qué creemos que los bancos tienen que ser algo diferente?

    Los depositantes van después de otros acreedores a la hora de sufrir pérdidas. En la mayoría de los bancos españoles, los depositantes no habrían tenido que pagar el pato, porque ya lo habrían pagado otros inversores. Buena parte del crédito de las cajas y bancos españoles, venía de otras cajas y bancos europeos.

    En el futuro los ahorradores podemos hacer 2 cosas:

    1) Si la ley sigue como hasta ahora, todavía el estado nos asegura hasta 100 000 euros por banco. Puedes tener el dinero en más de 1, y seguir como hasta ahora.

    2) Podemos empezar a elegir mejor dónde invertimos nuestro dinero. Con el peligro de la huida de depositantes el banco que incurra en malas prácticas sufrirá una penalización.

  7. No. Dos opciones:

    1) Caja fuerte.
    2) Inversión en pasivos no bancarios: acciones, bonos, inmuebles…

    Lo que no tiene mucho sentido es esperar que la banca proporcione absoluta seguridad y rendimiento. Eso es materialmente imposible, salvo que el contribuyente cubra las pérdidas que recurrentemente aparezcan. Y eso sí que no.

  8. Los pasivos no bancarios son el capital-plasma.
    La Caja fuerte es el capital-sólido.
    Los extremos se tocan.

  9. El dinero de las cuentas no es un prestamo ni una inversion,es un deposito.Por eso a la hora de buscar paganos para las deudas no se tendria que hechar mano de el.
    Otra cosa es que el estado pueda garantizar hasta 100000 € por cuenta,titular y entidad.
    Ver que el bail_in no solo sacudiria las carteras a los ricos y poderosos,le ha quitado la “magia” al invento,aun asi habra quien, como aquel barbaro,se dejaria sacar un ojo si le dan el doble a su enemigo.
    Señores !VIVA SAN FERMIN¡

  10. PETER ¿Y eso del deposito irregular que se convierte en prestamo lo saben los depositantes?¿se les informa de los riesgos que corren sus ahorros?¿se convierten voluntariamente y por si solos o es necesario el concurso de terceras personas?
    Si tiene tiempo y ganas,con que conteste a las 2 primeras preguntas es suficiente.
    !VIVA SAN FERMIN¡

  11. @summertimo-e

    Yo creo que lo sabe todo aquel que quiere saberlo.

    Si no fuese un préstamo ¿por qué te iban a pagar intereses? De otra manera, el depósito tendría solo costes.

  12. Iñaki. ¿quien prestaria dinero,salvo un banco central,a interes casi cero,negativo respecto a la inflacion?¿Puedes creer que un ahorrador le va a regalar el dinero al banco,el mismo banco que si le concede un credito le pide el 12% o mas?¿Las cuotas de mantenimiento de cuenta que son?¿Los euros se gastan a si mismos?
    Esto sera,y creo que lo veremos,mucho mas fuerte que lo de las preferentes,donde tambien ,el que quiso saber supo

  13. @summertime

    La cuestión no es si alguien lo haría o no. Lo que yo planteaba es que si esperas un interés por el dinero, ya sabes que no lo están simplemente guardando.

    Quién iba a guardar su dinero en una caja fuerte (o en un depósito a interés 0)? Pues depende de la confianza que te den otras opciones. Y no hay ninguna libre de algún tipo de riesgo, ni siquiera la de la caja fuerte. Porque te la pueden robar, y puedes perder mucho con la inflación.

    Las cuentas de mantenimiento reflejan que hay un gasto por tener una cuenta abierta. El interés que te pagan muestra que el dinero no está metido en una caja.

    Si nos negamos a que ningún depositante pueda perder nada en ningún caso, estamos poniendo incentivos para que los bancos inviertan a más largo plazo, y más riesgo. Si la seguridad de un depósito es exactamente igual en uno u otro banco, los depositantes solo valoran el interés, con lo que irán a aquel que ofrezca más interés independientemente del tipo de inversiones q haga el banco. Y esto al final lleva a que el banco q no quiera perder a sus depositantes, solo pueda competir por el lado de arriesgar más en sus inversiones. Y lleva también a que el banco se pueda permitir más fácilmente las inversiones a largo plazo, porque el peligro de una huida de depositantes (con el coste de financiación especial q eso conllevaría) sería menor.

    Y los agujeros que las malas inversiones de los bancos produzcan, lo pagarían todos, incluido aquel que metió su dinero en la almohada porque no se fiaba de los bancos.

    No entiendo la relación que ves con las preferentes.