Conclusiones de mi debate con Lord Keynes

Tras un largo intercambio, parece que mi discusión con Lord Keynes llega a su final. Dado que se trata de una discusión extensa, quizá convenga organizar un poco las conclusiones para facilitarle al lector el seguimiento de los argumentos.

Recordemos, Lord Keynes comenzó su exposición criticando a la Teoría Austriaca del Ciclo Económico por seis razones:

  1. No existe ningún tipo de interés natural en el sentido wickselliano y por tanto tampoco existen tipos artificialmente bajos.
  2. La teoría austriaca parte de la base de que existe pleno empleo de los recursos y carece de sentido toda vez que en la realidad existen factores ociosos.
  3. Los bienes de capital no pueden clasificarse perfectamente en órdenes y el grado de sustitutividad entre ellos es alto.
  4. Los tipos de interés no coordinan adecuadamente las decisiones de nuevo ahorro y de nueva inversión porque también son el resultado de las operaciones en el mercado secundario referidas a decisiones pasadas de ahorro e inversión.
  5. Los austriacos asumen una tendencia hacia el equilibrio y hacia la ecualización de las tasas de ganancia que no existe en el mundo real, caracterizado por la complejidad, las expectativas cambiantes y la incertidumbre.
  6. La mayoría de los precios de una economía son rígidos, por lo que no pueden existir falsos beneficios extraordinarios derivados de un aumento ilusorio de los precios ante un incremento de la demanda: la mayor demanda con cargo al crédito se traslada a aumentos de la producción y el empleo.

En este sentido, mis respuestas han sido:

  1. La teoría austriaca del capital no necesita asumir ningún tipo de interés natural para ser válida (punto 1 de la parte 1, punto 1 de la parte 2) y negar la existencia del tipo de interés natural no supone darles la razón a los sraffianos cuando critican la teoría austriaca del ciclo por asumir que cada mercancía tiene su propio tipo de interés (punto 1.1 de la parte 3, punto 1 de la parte 4 y punto 1 de la parte 5): la crítica de Sraffa sigue siendo falaz, pero hay mejores maneras de exponer el origen del ciclo austriaco que remitirse a la irreal tasa natural wickselliana. Además, la teoría austriaca tampoco necesita asumir que la expansión artificial del crédito es resultado de la reserva fraccionaria: es mucho más razonable explicar los procesos de malinversión a partir del descalce de plazos (punto 1.10 y punto 6 de la parte 3 y punto 4 de la parte 4).
  2. La teoría austriaca no necesita asumir la completa inexistencia de recursos ociosos: le basta con asumir que a) algunos recursos pueden estar ociosos y b) hay ausencia de suficiente capital real como para costear los aumentos inmediatos y sostenibles de la producción y del empleo (punto 2 de la parte 1, punto 2 de la parte 2, punto 2 de la parte 3).
  3. No es relevante que los bienes de capital no puedan clasificarse sin ambigüedad entre órdenes temporales porque lo importante es el grado de convertibilidad y sustitutividad de la estructura de capital para hacer frente a cambios de la demanda intertemporal de bienes (punto 3 de la parte 1, punto 3 de la parte 2, punto 3 de la parte 3). En este sentido, el grado de reconvertibilidad y sustitutividad de los bienes de capital es bajo, tal como expone la teoría austriaca. Lord Keynes intenta refutar este punto apelando al caso de la II Guerra Mundial, pero éste demuestra lo contrario de lo que sostiene (punto 3 de la parte 4, punto 3 y addenda de la parte 5).
  4. Los tipos de interés no han de coordinar solamente las decisiones de nuevo ahorro y nueva inversión, sino también de desinversión (punto 4 de la parte 1, punto 4 de la parte 2). Parte de esa re-coordinación intertemporal se efectúa a través de la influencia básica que el atesoramiento ejerce sobre los tipos de interés; influencia que efectivamente puede acarrear consecuencias moderadamente recesivas por cuanto pone de manifiesto malas inversiones pasadas que hay que corregir (punto 1 de la parte 3, punto 2 de la parte 4 y punto 2 de la parte 5).
  5. La teoría austriaca del ciclo económico por supuesto que puede incorporar en sus análisis los fenómenos de la incertidumbre y los procesos de desequilibrio permanente (punto 5 de la parte 5 y punto 5 de la parte 2). Nada de eso le resta universalidad a la teoría austriaca del ciclo (punto 5 de la parte 2 y punto 5 de la parte 3).
  6. Los precios administrados no suponen una barrera a la explicación austriaca del ciclo, ya que los falsos beneficios pueden emerger manteniendo precios pero incrementando el volumen de ventas (punto 6 de la parte 1 y punto 6 de la parte 2).

Al final, por consiguiente, diría que ninguna de las seis críticas que Lord Keynes ha lanzado contra la teoría austriaca se sostiene. Aun así, ha sido gratificante mantener un debate con un post-keynesiano que demuestra haber estudiado con bastante profundidad las principales obras de los autores austriacos más destacados. Por mi parte, me ha permitido defender y confrontar las principales críticas que le efectúo al pensamiento keynesiano, de manera mucho más desarrollada, en mi libro en contra de La Teoría General (reseñado aquí por Philipp Bagus y defendido aquí contra algunos ataques intra-austriacos).

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4 comments

  1. La explicación de la crisis actual creo que se puede hacer de forma bastante simple. Nos encontramos en un estadio final de un continuo proceso de consumo de capital. Es algo bastante patente en el caso de España, donde el gran estado y el delirio inmobiliario han consumido la mayor parte del ahorro nacional y un buen pico extra que fue importado. También es algo que ha ocurrido, en mayor o menor medida, en Francia, USA, Reino Unido y otras grandes potencias económicas (por supuesto hay casos más visibles, como Irlanda, Grecia o Portugal).

    ¿Que cómo se ha llegado a esta destrucción de capital mediante el consumo? Mediante la política de bajos tipos de interés decretada por los bancos centrales, capitaneados por la FED. Durante lustros muchas malinversiones pasan como creadoras de riqueza porque se financiaron mediante una deuda que era constantemente devaluada por la erosión del valor del dinero. Naturalmente, con la inestimable ayuda de los gobiernos de todo signo político, que ponen el aval estatal a gran parte de las malinversiones, cuando no las llevaban ellos a cabo directamente.

    Es posible que la teoría austríaca, cuando habla de malinversiones generalizadas que provocan cuellos de botella en el proceso económico quiera decir de alguna manera lo mismo que he explicado más arriba, pero creo que es mucho más certero hablar de consumo de capital.

  2. @Jose L. Ochando,

    no se ha demostrado todavia que las bajadas o subidas de tipos de los BCs sean causa o consecuencia, cuando el mundo disfruta de libertad de flujo de capitales y tipos de cambio flotante. Es la cuadratura del círculo. Personalmente sería de agradecer al profesor rallo si pudiera escribir un día un artículo donde se analizara exactamente la relación entre descalce de plazos, reserva fraccionaria, influencia de los BCs tanto en los tipos como en las refinanciaciones, tipos de cambio flotante y los ciclos económicos. De este debate ha quedado algo claro que la reserva fraccionaria, por sí misma, no crea los ciclos de expansión, así como los BCs ‘alterando’ los tipos, cuando muchas veces estas alteraciones son consecuencia de causas anteriores (un simple ejemplo, la combinación de burbuja .com y atentado 11s).

    lo dicho, que sería muy muy interesante un artículo donde se analicen todos estos conceptos.

    saludos

  3. @J.L Ochando,
    Digamos que la escuela austríaca señala como causa del despilfarro generalizado de capital un modo de proceder que también es generalizado: la descoordinación entre ahorradores e inversores provocada por la distorsión que generan los bancos centrales mediante la manipulación centralizada de los tipos de interés, el monopolio de la moneda y la protección privilegiada del descalce de plazos (o de la reserva fraccionaria, según otros austriacos)

  4. @Trilu,

    perdona si insisto, pero ¿donde está la manipulación de un BC de los tipos de interés en un escenario donde por ejemplo, como consecuencia de los descalce de plazos, ahorro a corto (endeudamiento a corto) es invertido masivamente a largo (20 o 30 años como los créditos hipotecarios en una burbuja inmobiliaria), y como consecuencia (no causa) de ello, los tipos de interés a largo caen? ¿donde está aquí el BC ‘manipulando’ tipos?

    Por otro lado, Lord Keynes realiza una reflexión final de capital importancia:

    The Austrian theory says that as unsustainable capital projects fail and are liquidated, unemployment should rise and a protracted bust should occur. That is exactly what did not happen from 1946–1948.

    y no ocurrió porque como dice en su blog, el ahorro ‘monetario’ que ocurrió durante WWII (in the form of increased bank balances and financial assets), al finalizar esta, fue ‘desinvertido’ como ahorro ‘monetario’, e invertido en un boom de inversión privada (planes de negocio privados). Sin embargo, la teoría del ciclo dice que después de WWII, como consecuencia de una inversión masiva en bienes de capital ‘insostenibles’ (sobre capacidad en bienes de inversión para la guerra que no tienen salida después de la ‘burbuja’ militar), el desempleo debería haber aumentado de manera notable, cosa que sin embargo, no ocurrió.

    No estoy escribiendo el comentario como crítica al ciclo económico austriaco, ya que considero que explica muchas cosas que otras teorías no llegan ni al 25%. Pero sí que existen lagunas que serían interesantes de dar más luz.

    saludos