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Categorizado | Conferencias, Videos

La auténtica economía del bien común – Universidad de Verano del IJM 2013

Publicado el 02 septiembre 2013 por Juan Ramón Rallo

9 Comentarios para este artículo.

  1. El osito Teddy Says:

    Una conferencia formidable aunque vuelvo a repetir lo que ya dije en su momento: el Capitalismo no es estructuralmente altruista como se dice alrededor del minuto 16:30.

    Voy a matizar un poco mi opinión: desde luego que estoy de acuerdo en que en una economía de mercado antes de “satisfacer tus necesidades tienes que preocuparte de las necesidades de los demás”. Esto es impepinable. Sin embargo me parece erróneo llamar a esto “altruismo estructural” como si haría en cambio y por ejemplo con el Comunismo. Si un empresario sirve maravillosamente bien las necesidades de millones de personas y por tanto espera ganar cuantiosos beneficios multimillonarios no tiene sentido llamar a esto altruismo. El altruismo y el beneficio son términos totalmente opuestos entre sí y eso es algo en lo que todo el mundo está de acuerdo.

  2. anarcocapitalista Says:

    Dejando de lado el chiste de mal gusto del “altriusmo estructural del comunismo” el altruismo se resume en procurar el bien ajeno aun acosta del propio.
    Cuando un empresario arriesga sus posesiones lo hace buscando ayudar a los demás aun siendo consciente de que puede perder lo invertido.

  3. Antonio Says:

    El objetivo del capitalista es valorizar su capital, para tener más dinero del que tiene inicialmente, y no tiene porqué ser altruista (aunque puede destinar parte del dinero que gana al altruismo y algunos lo hacen)

    Está claro que no puede vender cosas que nadie quiere (aunque la publicidad y las técnicas de manipulación hagan que la gente tenga necesidades a veces absurdas) ni producir con ineficiencia técnica gratuita si quiere sobrevivir y hay competencia (y ese es uno de los aspectos indirectamente positivos del capitalismo) pero como decían Cockshott y Cotrell Mises decía:

    “Anyone who wishes to make calculations in regard to a complicated process of production
    will immediately notice whether he has worked more economically than others or not; if
    he finds, from reference to the exchange values obtaining in the market, that he will not
    be able to produce profitably, this shows that others understand how to make a better use
    of the higher-order goods in question (Mises, 1935: 97–8)”

    The person Mises refers to may ‘immediately notice’ whether he has worked more profitably
    than others or not, but the implicit assertion of identity between what is most profitable and what
    is most ‘economical,’ or simply ‘better,’ is unjustified.11 Certainly, capitalists cannot make profits by
    producing something nobody wants, or producing with gratuitous technical inefficiency, but that is not
    enough to sustain Mises’ claim. Is it not possible to reduce monetary cost of production by recklessly
    exploiting natural resources, cheap for the time being, yet ultimately exhaustible? If the production of
    luxury cars proves more profitable than producing buses for public transport, does that show that the
    cars represent a better use of resources?
    One point that socialists often urge, as undercutting the alleged identity of the pursuit of profit and
    the satisfaction of needs, concerns the inequality of incomes under capitalism. Mises’ response to this
    argument is interesting; he claims that the very notion of a ‘distribution of income’ under capitalism
    is misleading, on the grounds that “incomes emerge as a result of market transactions which are
    indissolubly linked up with production” (1951, p. 151).12 There is no question of ‘first’ producing
    output and then ‘distributing’ it. Only under socialism could we speak of a ‘distribution of incomes’,
    decided politically as a separate matter from the production plan. But to adopt Mises’ position—
    that the allocation of purchasing-power under capitalism is an endogenous element in the productive
    system—is to admit that the production of commodities for profit is not governed by the ‘maximal
    satisfaction of human wants’, unless one tries to argue that human wants themselves are generated in
    miraculous correlation with money incomes.

  4. El osito Teddy Says:

    Anarcocapitalista,

    Por eso es tan importante la figura del capitalista aunque por desgracia se ignora el inmenso valor que aporta a la sociedad. Se desprecia injustamente día sí y día también a empresarios o a especuladores aún con el riesgo que toman.

    Y por otro lado, es que precisamente la señal inequívoca de que el capitalista está sirviendo a la comunidad son sus malvados beneficios individuales: cuanto mayores sean sus ganancias en las cuentas de resultados más está ayudando a la sociedad. Por contrapartida, un empresario que entre en números rojos llevado por su altruismo, preocupación y por su amor hacia los demás y desprendimiento no-materialista lo que está consiguiendo es empobrecernos colectivamente a todos.

  5. Juan Ramón Rallo Says:

    Antonio,

    El capitalismo es un proceso cooperativo dentro de la división del trabajo. Se satisfacen las necesidades más urgentes de entre aquellos que pueden satisfacer las tuyas.

  6. El osito Teddy Says:

    Cito a Mises: “La gente no coopera bajo la división de trabajo porque ame o deba amar a los demás. Cooperan porque es lo que mejor sirve a sus propios intereses. Ni el amor ni la caridad ni ningún otro sentimiento de simpatía sino el egoísmo rectamente entendido es lo que originalmente impele a los hombres a ajustarse a sí mismos a los requerimientos de la sociedad, a respetar los derechos y libertades de los demás hombres y a sustituir con cooperación pacífica a la enemistad y al conflicto.”

  7. myzenit Says:

    Me gustaría convertir este enlace que explica bastante bien los fallos del capitalismo http://www.youtube.com/watch?v=2hJnHreNoLo

    Ahora mismo, a nivel global, existen toda una serie de riquezas que son capaces de doblegar la voluntad de los países. esto lo consiguen formando parte física de los gobiernos: vease el caso de ex-directivos de Goldman Sachs que basicamente forman parte de la mayoría de los gobiernos occidentales. La economía malglobalizada (porque se ha globalizado el mercado pero no los derechos sociales) crea un sistema de competencia desleal entre países del primer mundo, mundo en vías de desarrollo y tercer mundo con el objetivo de precarizar el trabajo y que compitamos todos contra todos (egoístamente) en lugar de repartir el trabajo que hay.

    Si hoy hay 6 millones de parados no sería más lógico rebajar la jornada laboral 5 o 10 horas semanales? No podemos compensar esta bajada de jornada con una bajada de impuestos para generar ocupación? Cuantos empleos creó Francia bajando la jornada laboral a 35 horas? En lugar de eso los que tienen trabajo compiten con los que tienen trabajo de manera que los salarios pueden caer sin problemas destruyendo la demanda interna, la recaudación de impuestos y abocándonos a competir con China, India, Brasil, o Europa del este y a seguir a rajatabla las recomendaciones del FMI que basicamente consisten en destruir nuestros derechos sociales.

    Libre mercado, sí. Pero siempre de la mano de los derechos sociales básicos. Pongamos coto a las grandes fortunas. Con el dineral que ha acumulado Amancio Ortega (67 mil millones de euros) podríamos pagar todo el rescate bancario o crear 3.350.000 empleos durante todo un año. Mucho cuidado con dejar que algunas personas de nuestro sistema económico lleguen a un nivel tan por encima de las necesidades esenciales de una persona.

  8. Fernando Says:

    @Antonio

    Está claro que no puede vender cosas que nadie quiere (…)

    Sí que puede: recurriendo al proteccionismo del Estado para obligar a los consumidores a comprar (o al menos pagar, aunque no lo usen) su producto.

  9. carlos landin Says:

    Creo que es más apropiado hablar de “interés propio” que de “egoísmo”. Preocuparse y ocuparse de los intereses de uno mismo no es necesariamente un comportamiento egoísta.

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