La Fed: 100 años de un error histórico

El 23 de diciembre de 1913, hacía ayer justo una centuria, el Congreso estadounidense aprobó una de esas leyes que han marcado decisivamente el curso de la Historia: la Ley de la Reserva Federal, una normativa merced a la cual se creó un banco central monopolístico en Estados Unidos, que ha terminado por convertirse en uno de los mayores enemigos para la estabilidad financiera global.

Entre 1836 y 1913, el sistema bancario estadounidense había funcionado sin necesidad de recurrir a ningún prestamista de última instancia privilegiado por el Estado.

No es que las entidades financieras del país no hubiesen experimentado problema alguno, pero la práctica totalidad de esos problemas derivaban de insensatas regulaciones gubernamentales: por ejemplo, los bancos tenían generalmente prohibido establecerse en más de un Estado, lo que les impedía diversificar territorialmente su cartera de inversiones.

Asimismo, los bancos únicamente podían emitir billetes adquiriendo simultáneamente deuda estatal o federal; una restricción que les ataba las manos para satisfacer la demanda de liquidez de sus clientes y les condenaba a experimentar recurrentes pánicos de desconfianza.

Sin embargo, todos los pánicos (incluido el célebre de 1907) fueron solventados sin necesidad de ninguna distorsionadora intervención estatal: eran los propios banqueros los que se encargaban de separar el polvo de la paja, a saber, de liquidar a aquellas entidades que fueran insolventes y de refinanciar a aquellas otras que, siendo solventes, se hallaban en una situación de iliquidez.

Gracias a ello, y pese a la nefasta influencia de las regulaciones estatales, las crisis económicas anteriores a la Fed exhibían una duración media inferior a la actual y las recuperaciones se desataban con mayor intensidad.

Por supuesto, los banqueros preferirían que el coste de rescatar a sus pares imprudentes no recayera sobre sus hombros, sino sobre los del conjunto de la sociedad.

Así fue cómo las presiones y conspiraciones políticas en la sombra terminaron alumbrando hace un siglo la Reserva Federal, esto es, un monopolio estatal (con participación privada en su capital) sobre la creación de moneda de curso forzoso cuyo propósito declarado es el de refinanciar a aquellas entidades financieras que hayan sido lo suficientemente irresponsables como para no poder hacer frente a sus deudas a corto plazo.

Durante sus primeros días de vida, la operativa de la Fed no eran del todo descabellada: el banco central sólo proporcionaba refinanciación a aquellos bancos que aportaran como colateral activos a muy corto plazo y de muy buena calidad (letras de cambio comerciales). De esta manera se evitaba que estas entidades se aprovecharan de la red de seguridad de la Fed para maximizar sus beneficios a costa de trasladarles los riesgos al conjunto de la ciudadanía.

A los pocos años, empero, el instituto emisor comenzó a ampliar el espectro de activos contra los que proveía crédito, especialmente con el propósito de incluir la deuda pública a largo plazo y facilitar la financiación barata del Tesoro (es lo que hoy se conoce como operaciones de mercado abierto). La banca se frotó las manos: por fin gozaba de una provisión garantizada y lo suficientemente elástica de crédito como para multiplicar alegre e imprudentemente sus inversiones.

Las semillas del desastre fueron sembradas y, apenas década y media después de la institución de la Fed, la mayor depresión económica de la historia azotó a EEUU. El monopolio estatal creado con el pretexto de estabilizar al sistema financiero del país lo abocó a su completa bancarrota merced a la disparatada expansión crediticia que él mismo había incentivado años antes. Un sonadísimo fracaso del que, por desgracia, no se extrajo la conclusión razonable: que la Fed debía ser cerrada.

Muy al contrario: tras la Gran Depresión, las élites políticas y bancarias siguieron coaligadas para continuar incrementando los poderes de esta institución, hasta el punto de haberla erigido de facto en el banco central de todo el planeta y de haberla liberado de su obligación de redimir en oro sus billetes y depósitos. Una permanente huida hacia adelante que nos ha abocado a sendos desastres macroeconómicos del calibre de la estanflación de los 70 o de la actual crisis deflacionista; ambos alimentados por la artificial expansión del crédito promovida por la Fed.

En suma: grotesca iliquidez bancaria, sobreendeudamiento público y privado, depreciación del dólar en un 95%, extrema volatilidad de los tipos de interés a largo plazo y alargamiento de la duración e intensidad de las crisis económicas. Esos son los grandes hitos de la Fed en su primer siglo de vida: los grandes motivos por los que en 2114 el mundo debería estar celebrando la primera centuria de su desaparición.

También te puede gustar

12 comments

  1. @don Juan Ramón,

    de este artículo suyo se puede desprender otra lectura. Que la FED, y los BCs como tal, pueden continuar existiendo como lender of last resort, pero estableciendo reglas de inyección de liquidez muy claras: solo a aquellos bancos que tengan activos a muy corto plazo muy líquidos, como las letras de cambio, o treasuries a corto plazo. A ello se podrían sumar reglas estrictas de bail-in, para que los inversores tuvieran una estabilidad político-económica de a qué atenerse.

    don Juan Ramón, ¿al final no sería todo mucho más fácil estableciendo unas reglas muy claras de requisitos de liquidez a la banca comercial? Obligando a la banca a tener unos requisitos de liquidez en créditos colateralizados en dinero o mercancías muy líquidas.

    saludos

  2. Eso se puede lograr con competencia bancaria (también entre bancos centrales). Con monopolios de emisión no funciona. Un sistema bancario sano se basa en: a) convertibilidad de pasivos en oro, b) Real Bills Doctrine, c) competencia bancaria. Si falla alguno de los tres requisitos, no funciona adecuadamente (el sistema no se autorregula). Está aquí desarrollado: http://juanramonrallo.com/2012/11/leccion-4-los-grandes-debates-monetarios-en-la-inglaterra-del-s-xix/

    En el caso que mencionas: “normas de liquidez claras”. No está claro qué es en cada momento un activo líquido o ilíquido (no como categoría general, sino como especie concreta): eso es algo que se descubre a través del uso de la función empresarial en un entorno competitivo y sometido a la convertibilidad (revisión externa por parte de los acreedores). Es como decir: “al final, un sistema empresarial bien regulado es el que establece normas claras que exigen invertir en buenos y rentables negocios”. Sí, claro, pero la cuestión es cómo discriminar ex ante entre ellos y cómo conocer ex post si hemos acertado o fallado (competencia + dinero sano + precios de mercado + contabilidad de partida doble).

  3. @don Juan Ramón,

    gracias por la respuesta. Me queda un poco más claro.

    En cuanto a las normas de liquidez claras: ¿por qué no aumentar sus reservas en $ proyectando una caída del PIB del país de un 10%? ¿o una caída de los precios de los activos del 20%? Por citar dos ejemplos rápidos. Obviamente será tener muchas reservas en una caja sin proporcionar rendimiento, pero al mismo tiempo, es proteger a todo un país de un ciclo.

    En ingeniería normalmente los sistemas se diseñan con criterios de seguridad y sobredimensionamiento. Si tienes un puente que está proyectado para que circulen 1.000 coches al día, normalmente los arquitectos lo diseñan para que circulen digamos un 20% más. ¿es añadir costos innecesarios? ¿es utilizar más recursos de los necesarios que podrían liberarse para otros proyectos? depende del criterio y compromiso entre seguridad y costos.

    saludos

  4. @Kahuna,

    Sin duda, puestos a establecer normas, las hay mejores y peores. Pero en la comparación con la ingeniería subyace un error de base que deriva hacia la “ingeniería social” . La ingeniería técnica maneja leyes sobre fenómenos en los que no median seres vivos que poseen con mayor o menor autonomía y vocación de auto_conservación.

    Especialmente en el comportamiento social humano las proporciones se invierten: su evolución depende mucho mas de decisiones difícilmente objetivables, que de pautas objetivas.
    Las normas serán siempre revisables y han de surgir de la interacción social mediante prueba y error, ensayo y comprobación y para ello, en la actividad económica, como dice Juan Ramón: competencia + dinero sano + precios de mercado + contabilidad de partida doble…
    Ello irá decantando qué % de reservas es el adecuado para qué circunstancias. Centralizar la decisión no garantizará el ajuste adecuado de cada caso.

  5. La crisis de 1873 fue internacional. Aunque tengas el mejor sistema bancario del mundo, si se da una contracción mundial de la actividad y eres una economía pequeñita inserta en flujos de comercio globales, por necesidad sufrirás. El tema es que no conozco evidencia de que esa crisis fuera causada por la banca canadiense ni que ésta se viera afectada por la misma.

  6. Hola Juan Ramón,

    Mereceria quizás una mencion la Orden Ejecutiva N º 11110 de JFK del 4 de Junio de 1963 dando autoridad al gobierno de los USA: “para emitir certificados de plata respaldado por reservas de plata de La Tesorería, para prescribir la denominación de tales certificados de plata, y emitir monedas dólar de plata estándar y divisa subsidiaria por su equivalente en plata.” (texto completo de la orden N º 11110 abajo)

    Es decir se le quitaba poder a la FED, y el gobierno se habilitaba a si mismo para emitir dolares directamente respaldados por plata sin pagar intereses a los banqueros detras de la Fed…

    Exista relacion causal o no, todos sabemos que pasó con Kennedy… y es notable observar como desde JFK ningun otro presidente se ha atrevido a utilizar dicha orden.

    “En virtud de la autoridad conferida a mi persona por la sección 301 del título 3 del Código de los Estados Unidos, se ordena de la siguiente manera: Sección 1. Decreto Ejecutivo Nº 10289 de 19 de septiembre de 1951, en su versión modificada, se vuelve a modificar – Al añadir al final del párrafo 1, el siguiente inciso(j): (j) La autoridad que recae en el Presidente por el párrafo (b) de la sección 43 de la Ley de Mayo 12,1933, en su versión modificada (31 USC821 (b)), para emitir certificados de plata respaldado por reservas de plata de La Tesorería, para prescribir la denominación de tales certificados de plata, y emitir monedas dólar de plata estándar y divisa subsidiaria por su equivalente en plata. Revocando los incisos (b) y (c) del apartado 2 del mismo. Sec. 2. Las modificaciones introducidas por la presente Orden no afectarán a ningún acto realizado, o cualquiera de los derechos devengados o cualquier juicio o procedimiento presente o iniciado en cualquier causa civil o penal antes de la fecha de la presente Orden, pero todos esos pasivos continuarán y pueden ser ejecutados como si dichas modificaciones no se hubiesen hecho.

    John F. Kennedy, La Casa Blanca, el 4 de junio de 1963.”

  7. Hola David,

    Me temo que la idea de que el gobierno de EEUU le paga altísimos intereses a la Fed por la colocación de su deuda es una simple leyenda. El 97% de los beneficios que obtiene la Fed (como consecuencia no sólo de cobrar intereses de la deuda pública, sino de prestar a bancos y otros agentes en el sector privado) revierten vía impuestos especiales en el gobierno. El dinero va y vuelve con ganancias para el Tesoro.

  8. Estimado Juan Ramón, habría que ver una auditoría exhaustiva y completa para comprobar los datos… Esto se me antoja imposible en una entidad tan opaca…. Además, aunque parte de los beneficios vuelvan al gobierno, luego hay Trillones (con T) que se pierden en oscuros negocios y van a parar no se sabe donde… como por ejemplo los 2.3 trillones desaparecidos de las cuentas del Pentagono en el 2001 asunto que el propio Rumsfeld anunció ( que casualidad…) el 10 de Septiembre del 2001, un dia antes de los atentados del 11 de Septiembre.

    De todas formas el problema central como bien subrayais tu mismo y Antal Fekete en la NASOE es que todo el sistema se basa en Aire, puro Humo…es decir en papel moneda respaldado por Nada…. o porque no hablar a las claras y decirlo: se basa en el poder militar de los USA y nada más, sino el dólar no sería la referencia monetaria mundial.

    Cuando se derrumbará todo este edificio podrido, sistema demencial e invento mefistofélico? La lógica dice que no puede haber otra consecuencia mas que el derrumbe de esta macro estafa mundial. O quizas esperan los aprendices de brujos de la FED que el invento con suerte funcione por obra de algun milagro Macro economico universal? O porque no, quizas esperan salir del atolladero, “le moment venu” y ya metidos en harina y pelillos a la mar… por una oportuna Tercera Guerra Mundial? Serán las consecuencias tan aterradoras como las que prevee Fekete?

  9. En Física existen entre otros tipos de sistemas dinámicos (es decir aquellos en los que sus variables fundamentales cambian con el tiempo)los de “retrolaimentación positiva” y los de “retroalimentación negativa”. Los segundos son los que a medio y largo plazo tienden al equilibrio mientras los primeros son los que acaban en el colapso del propio sistema. Un ejemplo de ambos sistemas es el de una olla de presión colocada al fuego: si la olla está provista de una válvula de seguridad el sistema tiende a mantener una temperatura de equilibrio puesto que cuanto más temperatura y mas presión se alcance en el interior de la olla tanto más vapor saldrá por su válvula, lo que provoca una caída de la presión interior y por tanto de la temperatura. Ese sistema funciona de manera equilibrada, al menos hasta que se consuma todo el agua de la olla y aun es ese caso lo peor que sucederá es que se queme la comida.
    Por el contrario la olla al fuego sin la válvula de presión (o con ésta funcionando mal) es un sistema de retroalimentación positiva: a más temperatura más presión que aumenta la temperatura que su vez aumenta la presión que a su vez etc etc….hasta el estallido final y catastrófico de la olla.
    Tal y como yo lo veo el sistema formado por el Gobierno de los USA y la FED y en general, por los Gobiernos y sus BC monopolísticos, son sistemas de retroalimentación positiva porque prestamista y deudor son en último término “la misma institución”: el Estado.
    En este sentido, lo que hace el gobierno USA y la Fed es básicamente lo mismo que hizo Mugabe en Zimbawe, con la única diferencia de que la “olla” de Mugabe era la pequeña economía de su país mientras que la “olla” de USA en virtud de su condición de 1ª superpotencia mundial es el conjunto de la economía mundial.
    Lo anterior explica por ejemplo que China siga atesorando dólares que reinvierte a su vez en deuda pública de USA, ya que son los dólares USA los que le permiten adquirir las materias primas mundiales que necesita para crecer económicamente y convertirse a su vez en superpotencia.
    Por ejemplo: China necesita dólares para pagar el petróleo que importa de Arabia Saudí, porque hoy por hoy los saudíes no aceptan que les paguen su petróleo en otra moneda que no sean dólares.
    La cuestión es si cuando China alcance el status de superpotencia seguirá necesitando los dólares para comprar en el exterior, ya que si el resto de países aceptara pagos en moneda china, evidentemente China podría entonces recurrir al mismo mecanismo que actualmente utiliza USA para financiar su déficit estatal: es decir imprimir cantidades masivas de su propia moneda.
    Ese posible repudio chino al dólar conllevará el repudio al dólar por muchos de los socios comerciales de China, que preferirían la moneda china al dólar por las mismas razones que hoy prefieren dólares a la moneda china, lo cual provocará la caída en picado del valor del dólar y el fin de la financiación gratis del déficit del Gobierno USA mediante el mecanismo actual de la FED.

  10. http://www.zerohedge.com/news/2015-06-07/thats-uncanny-102-years-later-wall-street-turned-out-just-man-predicted

    Redux.

    Algún día, dentro de cuarenta años, el consenso de los “expertos” será que este sistema era una aberración. Entonces aparecerá algún gaznápiro a defenderlo, y Krugman, si sigue vivo, podrá hacer nuevos bolos y volver a forrarse, que falta le hará, como él bien sabe.

    Cuanto más alto, más dura es la caída. Como esto pete ahora a lo bestia, ni los preppers van a sobrevivir. Los rusos harán sopa con huesos de estrellas de Hollywood. Eso sí, la culpa será de los “comunistas” de fuera, nunca de los de dentro.