Estatalizando seríamos ricos

Hace unos días, el actor Carlos Bardem publicó un tuit que, por su sencillez, hizo las delicias de muchos socialistas patrios: “Imaginad si los beneficios de Telefónica, eléctricas, gas, etc. en vez de ir a accionistas privados fueran al Estado: seriamos ricos”. La lógica es sencilla: Telefónica, Endesa, Iberdrola, Gas Natural o Repsol obtienen en la actualidad gigantescos beneficios anuales, de modo que, si no se hubieran privatizado en su momento, hoy los españoles seríamos todos multimillonarios. Desde luego suena bien. Maravillosamente bien, vaya. ¿No convendría acaso dar marcha atrás en las privatizaciones y regresar a ese Edén que nos fue arrebatado por el neoliberalismo salvaje? Bueno, echemos unas cuentas.

¿De verdad seríamos ricos?

Voy a limitarme al estudio de las cinco compañías antes mentadas para el año 2012 (dado que no tenemos todavía todos los resultados de 2013). Aunque no son, evidentemente, la totalidad de las empresas privatizadas hasta la fecha, sí son las más rentables y representativas. Pues bien, ¿cuáles fueron los beneficios totales de Telefónica, Endesa, Iberdrola, Gas Natural y Repsol en 2012? Telefónica ganó 3.928 millones de euros; Endesa, 2.034 millones; Iberdrola, 2.840 millones; Gas Natural, 1.441 millones; y Repsol, 2.060 millones: en total, 12.303 millones de euros.

Si añadiéramos los beneficios de otras antiguas ‘joyas de la corona’ como Altadis (por Tabacalera), BBVA (por Argentaria) e IAG (por Iberia), nos iríamos en torno a los 14.000 millones de resultado consolidado en 2012, pero dado que se trata de compañías fusionadas con otras donde es imposible aislar qué porción de las ganancias actuales se corresponde con los activos de las anteriores empresas estatales (y dado que la diferencia entre 12.303 millones y 14.000 no es muy abultada), vamos a omitirlas.

Así pues, 12.303 millones de euros que las arcas españolas podrían haberse embolsado de no haberse privatizado Telefónica, Endesa, Iberdrola, Gas Natural y Repsol. No está mal, pero pongamos la cifra en perspectiva: si esos 12.303 millones de euros en beneficios se repartieran entre los 46.163.000 ciudadanos españoles… tocaríamos a 266,5 euros por español. Hombre, es un buen pico, mas no creo que Carlos Bardem se atreva a calificar de ‘rica’ a una persona que perciba una renta adicional de 22,2 euros mensuales. Dicho de otro modo, yo —y quiero pensar que Bardem tampoco— no tildaría de multimillonario a un jubilado que cobre la pensión mínima de 633 euros, pese a que 633 euros son casi 30 veces más de lo que le tocaría de socializar los beneficios de las cinco anteriores empresas.

Acaso, sin embargo, el actor se estuviera refiriendo a que esos más de 12.000 millones de euros no deberían repartirse entre la población, sino que debería ser Montoro quien los gestionara directamente para prestar mejores servicios públicos a la población. En tal caso, también tengo malas noticias: los 12.303 millones de euros en beneficios de estas cinco grandes compañías apenas representan el 3,2% de los ingresos fiscales que manejó el Estado español en 2012. ¡El 3,2%! Si esos 12.303 millones de beneficios les parecen muchísimo dinero, imagínense cuánto más nos está arrebatando a todos los ciudadanos la voraz maquinaria del Estado, ésa que día tras día se queja de carestía de insuficientes ingresos.

Pero no nos desviemos del tema. Sucede que ni siquiera la cifra de 12.303 millones de euros resulta demasiado realista. A la postre, la mayor parte del negocio de estas empresas españolas se ubica fuera de España, y supongo que Bardem no pretenderá que estas compañías sean públicas y, al mismo tiempo, se lucren invirtiendo fuera de España: dentro del imaginario socialista de las nacionalizaciones, parece lógico que de la telefonía argentina se ocupe una empresa estatal de Argentina, de la electricidad boliviana, una empresa estatal de Bolivia y del gas brasileño, una empresa estatal de Brasil. ¿Qué sucedería, pues, con los beneficios de estas cinco multinacionales españolas si elimináramos las ganancias que obtienen allende nuestras fronteras? Aunque la mayoría de ellas no ofrece resultados netos específicos para España, sí podemos aproximarlos a partir de su volumen de actividad en nuestro país: serían unos 5.500 millones de euros en 2012.

Por consiguiente, la brutal riqueza que obtendríamos los españoles en caso de que estas cinco compañías siguieran siendo públicas sería de… 10 euros al mes por español. Y eso suponiendo que, por un lado, la gestión pública de estas empresas arrojara los mismos beneficios que la gestión privada; y, por otro lado, suponiendo también que el Estado optara por repartir el 100% de sus ganancias anuales, cosa poco habitual y recomendable, ya que parte de esos beneficios deben reinvertirse en ampliar la calidad del propio servicio o la red de abastecimiento. Por ejemplo, el porcentaje de dividendos que suelen repartir las compañías anteriores oscila entre el 50% y el 60% del total de beneficios, de manera que, al final, apenas tocaríamos a 6 euros al mes por español. Opulentos pequeñoburgueses, cáspita.

¿Y por qué deberían ser estatales?

Pese a las poco favorables cifras, tal vez pueda dársele una interpretación más generosa al tuit de Bardem. La cuestión de fondo a plantearse debería ser la siguiente: si todos estos antiguos monopolios eran propiedad del conjunto de los españoles, ¿por qué hubo que regalarlos a inversores privados? Bueno, de entrada el verbo regalar no es el más acertado: del conjunto de privatizaciones acometidas durante los gobiernos de PSOE y PP se obtuvieron unos 30.000 millones de euros de la época, que equivaldrían a unos 50.000 millones de euros actuales. Una donación desinteresada desde luego no fue: el Estado llenó sus arcas durante esos años. Que luego el Gobierno dilapidara todo ese dineral en lugar de seguir rentabilizándolo hasta el día de hoy ya es otra cantar (cantar que debería hacernos llevarnos a pensar por qué, en cambio, el Estado no dilapidaría hoy los beneficios de esas empresas públicas). Mas la cuestión de fondo sigue en pie: ¿por qué empresas privadas en lugar de estatales?

Al respecto, planteémonos simplemente dos cuestiones. Primera: ¿qué es preferible: que los propietarios de una empresa puedan vender su participación en la misma o que no puedan hacerlo? Yo diría que, claramente, es mejor que puedan hacerlo: si yo tengo un piso o un paquete de acciones y no puedo venderlos en cuanto tenga necesidad o crea que se hallan a buen precio, estaré en desventaja frente a un escenario en que sí pueda hacerlo. Segundo: ¿qué es preferible: que una compañía ostente un monopolio sectorial o que otras empresas puedan competir contra ella? De nuevo, diría que claramente el segundo escenario es superior, a saber, es preferible un sector en el que pueda entrar cualquier empresario con una buena idea para ofrecer un mejor o más barato servicio a los consumidores.

Por consiguiente, hemos llegado a la conclusión de que un sector con libertad de entrada y libre transmisibilidad de la propiedad sobre las empresas es mejor que un sector monopolístico y donde los accionistas están atrapados en su título de propiedad. El segundo tipo de organización sectorial —monopolio e imposibilidad de transferir la propiedad— es el típico de los monopolios estatales que parece defender Bardem: todos somos copropietarios de las empresas públicas pero nadie puede vender a un tercero su derecho de copropiedad. El primer tipo de organización —libre competencia y libre transmisibilidad de la propiedad— es el propio de los mercados libres a la que se opone Bardem y que los liberales defendemos.

Fijémonos que al segundo tipo organización —a los mercados libres— podemos llegar aun partiendo de empresas estatales. Gran parte de las privatizaciones en las antiguas repúblicas socialistas del este de Europa se efectuaron reconociéndoles a los ciudadanos derechos de propiedad sobre las compañías estatales y autorizándoles venderesos derechos de propiedad. Por supuesto, toda privatización debe ir acompañada de su correspondiente liberalización (es decir, el Estado no debe privilegiar a ninguna empresa privada), que es lo que no ha sucedido en España. Pero, al margen de que nuestro país sea un ejemplo de liberticida corporativismo y no de libre mercado, sí ha de quedar claro que quien se opone por principio a los mercados libres no es que esté a favor de que todo sea de todos: es que está a favor de prohibir o que cualquier ciudadano pueda competir con las compañías ya asentadas ofreciendo un mejor servicio a los clientes, o de que los ciudadanos, en su calidad de copropietarios, puedan desprenderse de estos títulos de copropiedad. Represión por un lado o represión por el otro.

Al final, pues, con la ocurrencia de Bardem ni seríamos ricos ni seríamos libres. No es de extrañar: las sociedades y los mercados abiertos son el camino más seguro hacia la prosperidad y la libertad colectiva; el socialismo, en cambio, es el agujero negro hacia la pobreza y la explotación.

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25 comments

  1. A mí no me extrañaría que barden ganara el año pasado tanto como una de esas empresas ¿Por qué no lo reparte? ¿No cree en su modelo? ¿O eso no, que es mío?

  2. ¿Quién es Carlos Bardem? Me suena como actor de éxito, empresario capaz de generar ingentes puestos de trabajo, manifestante a favor de lo públicos y los desamparados. Actualmente elabora en Cuba, creo, su teoría económica de los ciclos: “De vuestros bolsillos a los míos: mi privacidad no se toca, desde USA”.

    Gracias don Ramón por su excelente análisis. En estos momentos, me consta, que el “equipo Bardencilla” lo estudia para una contundente réplica en el estudio mencionado en el párrafo anterior.

    Un cordial saludo

  3. Estos de “la ceja” y por extensión los sindicalistas, socialistas y resto de la casta política, son de ese colectivo a los que la vida les sale gratis. Nunca han pagado nada con lo que previamente no se lo hayan robado a otros. Cuando los de “la ceja” hacen una película, la hacen porque ha habido una subvención que la hemos pagado todos. Con esa subvención que recibe la productora, se les paga a ellos. Productora que por cierto es de “su cuerda”. Una vez hecha su peliculita adoctrinadora, si estos artistazos tienen la amabilidad de irse a ver a ellos mismos a una sala de cine “lo monos” que han salido, presto está su dueño en tener con ellos el detalle de no cabrarles la entrada. Sin embargo los ciudadanos pagamos, primero la subvención y los que vayan a verla, también la “entrada”. Es decir, pagamos dos veces.

    Por supuesto, también estos de “la ceja” a través de sus compañías interpuestas tipo “sgaes”, cobran sus correspondientes “derechos de autor” vía robo impositivo al ciudadano cada vez que compra algunos productos que según ellos pueden ser copiadores de sus brillantísimas obras de arte. Pues todo el mundo sabemos que esos “derechos de autor” que cobran nuestros de “la ceja” se deben a grandes inventos I+D+i que han salvado millones de vidas en todo el mundo.

    Encima esta gente tienen la cara de sentirse insultados cuando les dices que sus vidas les salen gratis. Hace algunos años, a uno de esos sindicalistas “liberaos”; sí, uno de esos luchadores por la libertad (de ellos), le espeté esta clase de razonamientos, a lo que me contestó que él con su sueldo igual que yo “pagaba sus gastos”, a lo que le pregunté ¿Y quien te paga a ti el sueldo?. Aún estoy esperando respuesta

    Pues eso

    ¿Los de “la ceja”?. No, gracias.

    Fernando Nogales

  4. Lo más triste de todo, es que muchas de esas privatizaciones se hicieron en condiciones de nula transparencia y con un tufo a amiguismo que aun se percibe. Y chaladuras como la del señor Bardem contribuyen a que eso pase desapercibido.

    Vamos, que lo interesante sería que un señor con su repercusión mediática explicase, por ejemplo, cómo se privatiza Enagás. A quién se vende, con quién estaba pactando en ese momento el señor Felipe González para gobernar, y en el consejo de qué compañía acabó tras su presidencia. O el caso de Iberia. En qué situación estaba antes de su fusión, en qué situación ha quedado, cuál fue el papel del señor Piqué, y qué compañía ha presidido luego. O el también flagrante culebrón de Endesa. En manos de qué compañía acabó, qué hizo el señor Solbes para que eso ocurriese, y qué vinculaciones tenía con los que manejaban dicha empresa.

  5. Y hace años, cuando eran estatales (y seguramente ruinosas), podía haber dicho “¿Os imagináis que vendiéramos las empresas estatales? ¡Seríamos ricos!”

  6. Un articulo para enmarcar. Esto te proporciona una idea de qué profunda es la ignorancia, no ya en economia, sino en estadistica, del votante medio de izquierdas. Viven en una carcel mental que no les hace ignorar que son ignorantes. Se puede defender lo “social” desde el rigor. Lo que mas asusta de todo esto, y me produce un sudor frio, es que el modelo de esta gente es Argentina, Cuba o Venezuela, y no Canada, Australia o Suiza.

  7. Si esos 30.000 millones se hubieran dedicado a amortizar deuda pública en el año de la venta de las empresas públicas, ¿cuanto dinero nos habríamos ahorrado al año desde entonces? Si restásemos esa cantidad a los supuestos beneficios anuales que obtendríamos si todavía fueran públicas, seguro que los 5000 millones se quedan en algunos menos. Eso suponiendo que la gestión privada y la pública son equivalentes , lo cual por cierto supone admitir una mentira como una casa.

  8. Es que los otros son los malos. Yo puedo hacer un ERE con mis empleados porque soy progresista, pero los demás empresarios, no, porque no son como yo; son todos fascistas:

    https://www.google.es/#q=bardem+%2B+ere

    Es tan habitual… Conozco a tanta gente progre obsesionada por el dinero y por relacionarse con gente rica. Si les criticas la contradicción te dicen que les tienes envidia.

    Por cierto, señor Rallo, acabo de ver un vídeo suyo en alta definición y me quedé boquiabierto con que no tiene ni una arruga. Me da por mirar su edad y resulta ¡que es usted un pollo! ¡Apenas tiene treinta años! Nació en el 84. Dos carreras, Derecho y Economía, las dos con premio extraordinario. Hace seis o siete años que leo artículos suyos, o sea que tenía usted 23 ó 24 años. La Virgen, los hay inteligentes y que además aprovechan el tiempo.

    Y ahora la envidia: habrase visto, el niñato éste.

  9. Yo sigo diciendo que en este país no solo tenemos un grave problema con las estadísticas, sino con las magnitudes. No sabemos comparar magnitudes. No somos capaces de leer el tweet de Bardem, ir a Internet, averiguar los beneficios de un determinado momento de las nacionalizadas, y comparar la cifra resultante con el gasto publico de este país, que esta en torno a los 430.000 millones de euros <<<<<<< 12.000 millones de euros.

    El mundo necesita una verdadera revolución en la educación.

  10. Lo malo es que las personas más populares son las más escuchadas aún cuando son la inmensa minoría. Cuando hablan de temas de los que no saben, crea un estado de opinión y se convierten en armas de destrucción masiva.

    A base de repertir determinadas consignas desde la IIGM, se ha creado un pensamiento único en el mundo de la Economía. Es complicadísimo ir contra corriente; la respuesta que se nos ofrece como alternativa al liberalismo y su impecable lógica siempre es la misma: la depresión de los años 30. Si en los años 30 tuvo que haber una depresión, seguramente es porque había habido una enorme burbuja. Desde luego si la Economía acabó recuperándose, fue porque como ente natural complejo que es, se abrió camino a pesar de las trabas. Igual que se abrirá camino de nuevo a pesar de los políticos y los rentistas del sector público (y sys palmeros) Acabamos en lo de siempre: creo el problema y aparezco como salvador del mismo repartiendo culpas a diestro y siniestro.

    Se ha creado por varios iluminados el mantra de que el crédito no fluye, cuando para el sector público está fluyendo a niveles récord.

    Hay que seguir defendiendo nuestra libertad sin desfallecer. Con un poco de suerte, a nuestros hijos podemos dejarles un mundo algo más libre.

  11. En los años 30 hubo una implosión debido al estallido de una burbuja. Como en 2008 y como ocurrirá de nuevo en breve.

    No se puede criticar las burbujas financieras y bursátiles y a la vez dejar sin crítica a quienes anularon la ley Glass-Steagall. Porque anularon esa ley en nombre del libre mercado, ya que según Greenspan el propio mercado y los propios intereses de los banqueros se autorregularían por su bien. El resultado ya lo sabemos. Greenspan confesaba su error (no me lo creo; es más falso que un euro de madera) ante la comisión del Senado.

    Además tampoco se puede alabar a sujetos como éste, que se alimenta de información confidencial y la FED le deja todo el dinero que pida al 0,5% de interés (teniendo en cuenta la inflación bien se puede decir que la FED no sólo no le cobra sino que le paga por prestarle dinero)

    http://www.libremercado.com/2014-02-20/el-secreto-de-warren-buffett-para-convertirse-en-el-ejecutivo-que-mas-gano-en-2013-1276511231/

    Vosotros analizáis la teoría dentro de un sistema ya en funcionamiento, pero no se os ocurre pensar que el esquema ponzi, fraudulento, que alimenta al sistema, incluye también a quienes se enriquecen con él

  12. Madre mía, acabo de leer el tweet respuesta de Carlos Bardem.

    Aún recuerdo cuando querían, y además exigían, estrenar ese documental crítico con el gobierno titulado “Hay Motivo” en plenas elecciones. Realmente actúan como una mafia. Es sencillamente increíble esta gente.

  13. Una pregunta respecto a la estatalización de los servicios básicos, parece obvio que eliminando miles de impuestos y regulaciones, los españoles serían capaces de pagarse unas pensiones y sanidad privadas y mejores, con igual o menor coste, pero me surge otra duda, ¿qué hay respecto a la educación? Soy consciente de que cada matrícula pública cuesta alrededor de 8000€, mientras que en la privada son 5000€ de media, pero mi pregunta es, eliminando todos los impuestso que hay dedicados a sustentar el Estado del Bienestar, ¿todos los españoles serían capaces de pagarse pensiones, sanidad y educación por sus propios medios?.

    El tema de la educación me llama especialmente la atención, porque si de verdad una matrícula pública cuesta 8000€, estamos hablando de que pagamos casi 700€ al mes solo por la educación pública. Si a ésto le sumas sanidad y pensiones, ¿cuántos impuestos estamos pagando realmente al mes? Lo digo porque le leí una vez, asegurando que un currito medio paga 9000€ anuales en impuestos, lo que nos deja con unos 750€ al mes en impuestos, y si solo la educación cuesta casi 700€ al mes, a mí no me salen las cuentas.

    A pesar de la aclaración que pueda hacerme, espero impaciente su próximo libro a ver si me despeja de dudas de una vez por todas.

  14. @Señor Rallo, a lo dicho anteriormente me gustaría añadir su opinión del cheque escolar, ¿lo considera un avance frente al actual sistema?

  15. Harold,

    La educación privada cuesta la mitad que la pública. Añádele a eso: a) libertad en modelos de negocio (ahorro de costes), b) posible renta de ambos progenitores (18.000 euros en impuestos), c) periodificación del gasto educativo (se paga durante 15-20 años, no durante toda la vida laboral), d) algún tipo de asistencia social (privada o, subsidiariamente, pública) para quien sólo pague 9.000 euros en impuestos.

    A propósito de d), lo que yo digo es que el salario modal español (15.500 euros) paga unos 9.000 en impuestos. El modal no es el medio. El medio ronda los 14.000 euros en impuestos.

    1. ¿Es más barata la educación privada que la pública? ¿Dónde están esas cifras? Y cuando hay gobiernos que favorecen a las empresas que se dedican a la enseñanza privada (como en muchas partes de España con gobiernos caciquistas radicales), es decir, en un mercado intervenido ¿se puede decir que existe una competencia leal?

  16. Gracias por su aclaración, una última duda respecto a la asistencia social, ¿usted entonces, admitiría un pequeño subsidio social público para los más desfavorecidos, e ir eliminándolo progresivamente? Lo digo porque creo que un cambio brusco de un modelo estatal a uno privado puede ocasionar problemas que se podrían evitar haciendo cambios progresivos e introduciendo pequeñas subvenciones (eso sí, siempre sujetas a estrecha vigilancia y exigiendo devoluciones en caso de que el subsidiado pasara a mejor suerte) que serían eliminables a medida que los ingresos aumentaran y los costes disminuyeran.

  17. En el libro propongo un subsidio estatal permanente del 2% del PIB (una vez completada la transición). Aunque también explico los motivos por los que, muy seguramente, sería innecesario (es decir, por qué la sociedad, sin necesidad de coacción, podría desarrollar una asistencia social voluntaria).

  18. @don Juan Ramón,

    en el diseño del modelo que propone ¿se basa en experiencias de países reales actuales?

    saludos

  19. Las empresas citadas son monopolios protegidos por el estado de toda posible competencia. O sea, tienen licencia para robar con inmunidad.
    Ademas estan cargados de chupones, ex-politicos y otras hierbas.
    Ningunade de estas empresas espanolas seria capaz de competir eficientemente en un mercado libre dada su estructura y la ineptitud de sus directores.

  20. Una última pregunta respecto a la estatalización de la sanidad Señor Rallo, ¿cómo un modelo relativamente más libre que el europeo, como es el modelo sanitario de EE.UU., tiene unos precios tan desproporcionados en algunos seguros?

  21. Mr. West, sí lo es porque el coste no solo es el monetario. Además al financiarse con impuestos aprioristicamente y constantemente te parece más barata porque no tienes que pagar tú directamente grandes cifras de dinero solo tienes que ver el pufo general que dejan.

    ¿Por qué tipo de cosas crees que tiene deuda un país?

    Dudo mucho que ni todos los centros juntos de educación privada tengan deudas de millones de euros.