Bruselas, el caramelo del lobby financiero

Hace unas semanas, el Corporate European Observatory, un grupo de estudios dedicado a analizar la influencia de los lobbies en la eurocracia bruselense, publicaba un informe donde se sostenía que el sector financiero destina anualmente más de 120 millones de euros anuales a cabildear en las instituciones europeas, especialmente a la Comisión, el Parlamento y las diversas agencias reguladoras (como el Banco Central Europeo, la Autoridad Bancaria Europea o el Mecanismo Europeo de Estabilidad).

Más allá de la exactitud de las cifras, es evidente que el sector financiero constituye un poderoso grupo de presión que extiende sus tentáculos a todos los niveles de la administración estatal. No podía ser de otro modo: la industria financiera es probablemente el sector económico más privilegiado y, simultáneamente, más regulado de cuantos existen.

Por un lado, el Estado protege y ampara la iliquidez y la insolvencia de la banca: el banco central y los rescates financieros son herramientas para que los banqueros puedan intentar maximizar sus beneficios a costa de maximizar su arriesgada gestión. Por otro, los Estados intentan acotar mediante numerosas regulaciones las consecuencias más perversas que podrían conllevar tales privilegios si se dejara que las entidades financieras disfrutaran impunemente de los mismos: en especial, los Estados aprueban normativas que imponen requisitos de liquidez y de solvencia con tal de contrarrestar sus imprudentes prácticas.

Aunque suele pensarse que las entidades financieras aspiran a que el Estado se aleje completamente de sus asuntos, lo cierto es que muy pocos bancos —por no decir ninguno—desean realmente que el Estado deje de regularlos si ello implica, a su vez, que deje de privilegiarlos. La mayoría de banqueros desearía disfrutar de una absoluta independencia regulatoria del poder político al tiempo que ve sus privilegios garantizados merced al intervencionismo estatal. Es decir, lejos de reivindicar una completa separación entre el Estado y la banca, su objetivo es más bien conservar las mieles ahorrándose las hieles.

Mas, evidentemente, todavía no hemos llegado al descarado extremo de que el Estado le otorgue a la industria financiera prebendas absolutas sin contrapartidas, por lo que sus esfuerzos lobistas se concentran en influir y reconfigurar a su gusto las ingentes regulaciones excretadas por la burocracia bruselense. A tal fin, pues, destinan cada año decenas de millones de euros y casi dos millares de profesionales cabilderos.

Muchos colocarán el grito en el cielo y pedirán la prohibición de cualquier contacto formal con representantes de la industria financiera. El propio Corporate European Observatory reclama una importante reducción de los encuentros entre burócratas y lobistas a la hora de diseñar las normativas por las que se regulará el sector. Existen, sin embargo, dos problemas básicos para que semejante objetivo (aparentemente benevolente) pueda llegar a materializarse.

El primero es que los burócratas son incapaces de confeccionar normas que afecten a la industria financiera sin contar con asesoría directa de esa industria financiera: necesitan de información interna del sector para conocer cuáles son los efectos previsibles de sus regulaciones y, al proporcionarles esa información interna, el propio sector arrima interesadamente el ascua a su sardina. El segundo problema, mucho más serio que el anterior, es que, aun cuando se redujeran los contactos oficiales entre los lobistas y los burócratas, los contactos informales, las presiones indirectas y el tráfico de influencias subsistirían, lo que terminaría orientado parcialmente la acción política hacia los intereses del sector.

Al final, resulta inevitable que si el Estado opta por regular y controlar la actividad de las entidades financieras, éstas canalicen recursos a tratar de influir en la redacción definitiva de las normativas que las atañen. Ante ello, podemos adoptar dos estrategias: o cerrar los ojos ante la realidad y pretender que, cediéndole todavía más poder al Estado, éste logrará ser independiente de los grupos de presión (cuando, en realidad, sólo será un objeto de deseo aún más tentador para los lobistas); o abrir los ojos ante la realidad y reconocer el verdadero origen de ese problema: son los privilegios que el Estado otorga a la banca los que vuelven indispensable una hiperregulación correlativa del negocio que se convierte en el caldo de cultivo ideal para el cabildeo.

La solución: acabar con los privilegios de la banca y obligarla a competir en el mercado responsabilizándola de sus decisiones. Separemos completamente Estado y banca, de modo que los burócratas pierdan su poder sobre los banqueros y, a su vez, los banqueros pierdan su poder sobre los burócratas. La actividad lobista no se exacerba porque los Estados sean demasiado débiles, sino porque son demasiado fuertes e intervencionistas. La forma de contrarrestar la enorme influencia de los lobbies sobre los Estados no es volver a los Estados más fuertes e intervencionistas, sino privarles del poder que detentan para pastorear la economía… en favor de los lobbies.

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8 comments

  1. @don Juan Ramón,

    una pregunta en relación al sistema financiero. Todavía no he encontrado cual es su análisis del shadow banking, y estaría muy interesado en su opinión. El Shadow Banking crea ‘dinero’ (medios de cambio, crédito, derivados o como queramos llamarlos), pero no tiene ningún privilegio estatal. No tiene los incentivos incorrectos de proteger los depósitos por parte del gobierno, ni tiene un BC proporcionando liquidez ad eternum, ni tiene un lender of last resort. Es decir, no ha tenido ninguno de los incentivos incorrectos de la banca comercial para expandir crédito, y sin embargo sí ha expandido crédito de manera sobresaliente, no ha estado regulado por los gobiernos, y ha creado un monstruo de iliquidez extrema (ha continuado el juego del descalce de plazos clásico de la banca comercial).

    ¿cómo analiza todo lo ocurrido con el shadow banking don Juan Ramón? ¿cuales han sido los incentivos equivocados desde las administraciones estatales para el shadow banking? ¿cómo han conseguido expandir el crédito de semejante manera, si no han tenido a un BC proporcionando las reservas necesaria a bajos tipos en todo momento?

    un cordial abrazo

  2. El shadow banking no es más que la banca privilegiada pero por circuitos desregulados. En este sentido, los incentivos perversos son prácticamente los mismos:

    1. Los activos que maneja el shadow banking pueden ser endosados a la banca comercial tradicional y ésta puede, a su vez, redescontarlos en el banco central. En la medida en que la banca comercial proporcione líneas de financiación al shadow banking (como así suele ser), la banca comercial actúa como intermediario del banco central con respecto al shadow banking.
    2. ¿Seguro que no existe una presunción de que el Estado rescatará al shadow banking en caso de que haya problemas? En ocasiones los avales no necesitan ser explícitos. Freddie Mac y Fannie Mae (que eran parte del shadow banking estadounidense) no contaban con aval explícito del Tesoro, pero todos los agentes eran conscientes de que serían rescatados en caso de necesidad (como así terminó siendo). Lo mismo puede decirse de AIG o Bear Stearns. Lo excepcional e imprevisto fue la quiebra de Lehman: el resto discurrió según lo esperado.

  3. Sé que trataste sobre el “shadow banking” en tu tesis doctoral (que no he podido encontrar) pero creo que sería interesante que nos escribieras algo al respecto por aquí. Hay muchos que intentamos aprender economía en tu blog.

    Y así pregunto varias cosas : 1/ ¿cómo contemplan “los teóricos de la liquidez” esas nuevas formas de intermediación financiera “desbancarizada” (¿es desbancarizada o no? Porque en tu respuesta anterior, parece que presupones que todo el “shadow banking” es bancarizado o asimilado)…………Lo que Perry Mehrling (*) llama ”The rise of the market-based credit system” en este paper : “Bagehot was a shadow banker ; Shadow banking, Central banking, and the future of Global Finance” : http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2232016.

    2/ ¿Se podría considerar un paso adelante al ser un sistema de crédito privado basado en el mercado? (**)

    3/ A pesar de las limitaciones que se exponen en la conclusión del paper al seguir “gozando de los tradicionales backstops gubernamentales” pues como decías ha crecido parasitariamente al viejo sistema (banca tradicional), ¿cómo se contemplan estas nuevas formas de intermediación financiera? ¿Pensais que el futuro de la intermediación financiera va por ahí?

    4/ Pregunta desde mi desconocimiento, ¿no sería algo asimilable a un “free banking”?

    (*) = Excelente curso en Coursera en dos partes : “Economics of Money and Banking”. ¿Has tenido oportunidad de echarle un vistazo?

    (**) = Me olvido momentaneamente de esos debates sobre si crearía ciclo o no…………..evidentemente, si se descalzan plazos creará ciclo (como ha ocurrido en esta crisis)

    Un saludo

  4. @Rafa Rodriguez,

    excelentes preguntas. Me sumo a tu petición. Es necesario algun articulazo de don Juan Ramón donde profundice un poco más sobre shadow banking :-). Me creo lo que dice (que la shadow está relacionada indirectamente con el grifo del BC), pero estaría bien un poco mas de profundidad en las justificaciones.

    Rafa, yo estoy pendiente de comenzar el curso. ¿qué opinión tienes sobre el? de hecho ya tengo adquirido su libro “The New Lombard Street”, que tiene una pintaza muy buena.

    saludos

  5. Kahuna,

    Siempre confío en que el silencio del profesor Rallo signifique que está preparando algo realmente serio al respecto….

    Sobre el curso……….me parece muy interesante, las conexiones que hace entre la historia del sistema financiero y “lo nuevo”, cómo explica el funcionamiento del sistema internacional de pagos, la importancia de la liquidez en este ecosistema basado en la negociabilidad de los colaterales (“market-based credit system”), cómo y quién soporta los riesgos, el Flow of funds como herramienta (¿alguien por estos lares “austriacos/teóricos de la liquidez” trabajando en ello?),la utilización de balances por agente económico para explicar cómo funciona ésto……..pero me falta algo que no termino de pillar: la finalidad de todo este engranaje, todo este sistema tan complejo ¿para qué? ¿realmente no habría crédito en la economía internacional al nivel actual sin todo ésto? ¿es realmente beneficiosa esta expansión del crédito que se genera o viene a generar un mayor riesgo sistémico al pervertir incentivos de los agentes intervinientes? ¿ESTÁ BASADA EN AHORRO? ¿y si no es así, es defendible? ¿Cómo impacta sobre el precio de los activos y por ende del valor de los bienes de capital? Y de todas éstas preguntas y seguramente muchas más me parecería enormemente interesante conocer la visión del profesor por su expertise en temas monetarios

    De todas formas, Kahuna, te dejo mi dirección de correo : mentorde1966@gmail.com, y si quieres lo comentamos.

    Un saludo

  6. @RAfa Rodríguez, @kahuna, @Juan Ramón Rallo

    Veo que comentáis el curso de Perry Mehrling en Cousera, The Economics of Money and Banking.

    Lo recomiendo encarecidamente a todos los que seguís el debate sobre la MMT. El curso es excelente. Lo mejor que hay sobre estos temas. Yo cursé ambas sesiones el año pasado y lo estoy repitiendo porque merece la pena.

    Te lo recomiendo especialmente a ti, JRR, porque seguro que te ayudará a entender muchas de nuestras discrepancias.

    El curso es una verdadera joya, y es gratuito. Todavía estáis a tiempo de reengancharos.

  7. Marcel, en un thread del foro de discusión del curso titulado MMT, el propio Mehrling se deslinda de alguna forma de la MMT. (https://class.coursera.org/money-002/forum/thread?thread_id=34)

    Dice allí refiriéndose a una crítica que hizo en el 2000 a la MMT (ya era crítico entonces)y abundando en aspectos que no había tenido en cuenta en esa crítica :

    “Now today my own thinking is much more developed than it was then, and probably I would review somewhat differently. Then I emphasized that MMT starts with state fiat money whereas I felt it more natural to start with private credit money. Now I would say that the system is inherently hybrid, with par relations between public and private that we need to understand. Also, I put a lot more emphasis on the international dimension, where the money of individual states passes at its commercial valuation most of the time–war time is an exception, and therefore very important to study”

    Esa DIMENSIÓN INTERNACIONAL que justamente se les olvida tantas veces a los americanos (por ser el dolar lo que es), MMT’ros y no digo nada si se juntan ambas cosas: http://juanramonrallo.com/2014/04/el-deficit-comercial-si-puede-ser-un-desequilibrio-insostenible/

  8. @Rafa Rodríguez

    Estoy básicamente de acuerdo con lo que dice Mehrling, aún cuando no creo que sus objeciones a la dimensión internacional sean las que desarrolla JRR ni mucho menos. Creo que Mehrling es bastante más sofisticado y riguroso en sus análisis.

    Desafortunadamente, todavía estamos en su segundo Post sobre la MMT y queda rato para llegar al tema del déficit comercial.

    JRR es muy rápido a la hora de pontificar pero mucho menos a la hora de responder a objeciones a sus planteamientos:

    http://juanramonrallo.com/2014/03/los-deficits-publicos-si-los-pagaran-nuestros-nietos/#comment-51436

    Además, a menudo adopta la táctica del pulpo para enrarecer la discusión hasta que perdemos el norte y acabamos discutiendo de todo menos de lo que en un principio estaba planteado, con lo que las discusiones se alargan sin necesidad.