Leyendo a Piketty: la segunda ley fundamental del capitalismo

La variable central de todo el análisis de Piketty es la ratio capital/renta (Beta), es decir, a cuántos años de renta nacional equivale el stock acumulado de riqueza. En el artículo anterior explicamos cómo se determinaba esa ratio: básicamente, ? es igual al valor presente de las rentas futuras del capital; se trata, pues, de un enfoque forward-looking: el valor del capital actual depende de las rentas que se espera que genere mañana. El economista francés presenta, sin embargo, un enfoque opuesto al nuestro, esto es, un enfoque backward-looking: el valor del capital actual depende del valor del ahorro acumulado hasta hoy. Es lo que Piketty denomina la “segunda ley fundamental del capitalismo” y a cuyo análisis vamos a dedicar este artículo.

El enunciado de la ley

La segunda ley fundamental del capitalismo establece que la ratio capital/renta (Beta) es igual a la tasa de ahorro de la economía (s) dividido por su tasa de crecimiento (g), esto es:

Piketty3-1

Aunque pueda parecer una ley poco intuitiva, en realidad su formulación es de sentido común. A la postre, la ratio capital/renta de equilibrio se alcanzará en un punto en el que la tasa de crecimiento del capital sea igual a la tasa de crecimiento de la renta (si el capital creciera más rápido que la renta, Beta seguiría creciendo hasta que la tasa de crecimiento del capital cayera y se igualara con la de la renta; si el capital creciera menos rápido que la renta, Beta caería hasta que la tasa de crecimiento del capital aumentara y se igualara con la de la renta). Es decir, la condición para tener una ? de equilibrio es que:

Piketty3-8

Ahora bien, el incremento anual del capital (Piketty3-2) es igual, según Piketty, a la porción de la renta ahorrada, con lo cual inexorablemente llegamos a la conclusión de que la ratio capital/renta es igual al cociente entre la tasa de ahorro y la tasa de crecimiento:

Piketty3-3

Dicho de otra manera, si la sociedad ahorra sistemáticamente un porcentaje de su renta nacional cinco veces mayor que la tasa a la que crece esa renta nacional, la ratio capital/renta será igual a cinco. Por ejemplo, si la tasa de ahorro es del 20% y la renta nacional crece al 4%, por necesidad la ratio capital/renta será del 500%: si fuera inferior a cinco, el capital crecería transitoriamente a un mayor ritmo que la renta, de modo que Beta tendería a subir hasta el 500%:

Piketty3-4

Si fuera superior a 5, la renta crecería transitoriamente a un mayor ritmo que el capital, de modo que Beta tendería a bajar hasta el 500%.

Piketty3-5

Vemos, pues, cómo Piketty concibe el stock de riqueza a largo plazo como un fondo que va aumentando de valor conforme se van “depositando” en él nuestros ahorros. Su visión es calcada a la de un ahorrador que va guardando poco a poco dinero en su hucha para acrecentarla: si yo tengo cinco inmuebles valorados en un millón de dólares y ahorro 200.000 dólares para comprarme un sexto inmueble, necesariamente mi patrimonio pasará a ser de 1,2 millones de dólares.

En este sentido, el francés no parece considerar la influencia que desempeñan las plusvalías o minusvalías sobre el valor del stock de capital existente (la posibilidad de que los cinco inmuebles del ejemplo anterior se deprecien desde el millón de dólares a los 600.000 dólares): plusvalías o minusvalías que claramente responden a cambios en la valoración de las rentas futuras que se espera que ese stock de capital vaya a producir. O mejor dicho, considera que en agregado y a largo plazo las plusvalías se cancelarán con las minusvalías y que, por tanto, podemos omitirlas del análisis: “En el corto plazo, las variaciones (plusvalías y minusvalías) de los precios de los activos (relativos a los precios de los bienes de consumo) pueden tener una mayor importancia que el aumento del capital debido al incremento del ahorro. Sin embargo, si asumimos que las fluctuaciones de precios se compensan en el largo plazo, la segunda ley fundamental del capitalismo resulta necesariamente válida”.

Por consiguiente, y siguiendo esta restrictiva segunda ley del capitalismo, la ratio capital/renta (Beta) quedará para Piketty rígidamente fijada por la tasa de ahorro y por la tasa de crecimiento.

Juntando la primera y la segunda ley

Traigamos ahora a colación la primera ley fundamental del capitalismo, a saber, que el porcentaje de las rentas del capital sobre la renta nacional es igual a Beta por la tasa de retorno del capital (Pikettycritica3): en tal caso, si conocemos la tasa de retorno, la tasa de ahorro y la tasa de crecimiento natural de la economía, conoceremos el peso de las rentas del capital sobre la renta nacional.

Por ejemplo, supongamos que la tasa de retorno del capital es del 5%, que la tasa de ahorro es del 12% y que la tasa de crecimiento natural es la economía es del 2%. En este mundo, la ratio capital/renta será de 6, lo que multiplicado por un retorno del capital del 5% significa que los capitalistas se apropiarán del 30% de la renta nacional (frente al 70% de los trabajadores). Ahora bien, supongamos que los capitalistas deciden ahorrar la totalidad de ese 30% de renta nacional del que se apropian: en tal caso, la tasa de ahorro aumentará hasta el 30% de la renta nacional. Este ritmo de ahorro e inversión supondrá que, a largo plazo, ? se elevará hasta 15, con lo que, si la tasa de retorno del capital se mantuviera constante al 5%, los capitalistas pasarían a apropiarse del 75% de la renta nacional.

Ciertamente, Piketty no considera que esta tendencia hacia la concentración capitalista sea un resultado inexorable dentro de una economía de libre mercado (pues la tasa de retorno del capital, la tasa de ahorro y la tasa de crecimiento podrían adoptar valores que llevaran a una desconcentración capitalista), pero sí cree que será un resultado muy probable siempre que la tasa de ganancia supere a la tasa de crecimiento de la economía (r>g): en tales circunstancias, los capitalistas sólo tendrán que seguir aumentando su tasa de ahorro para terminar copando la totalidad de la renta nacional.

Sucede que estas conclusiones sólo resultan válidas en tanto en cuanto aceptemos como válida la segunda ley fundamental del capitalismo; una ley que, como ya vimos, se basa en un enfoque backward-looking de la valoración del capital: un enfoque incorrecto que invierte las auténticas relaciones causales dentro del proceso económico.

La auténtica causalidad en la creación de riqueza

Como decimos, para Piketty el valor de la riqueza presente es igual a la suma de todo el ahorro acumulado durante el pasado (restando, eso sí, la depreciación acumulada). El enfoque es claramente equivocado, ya que no todo ahorro inmovilizado en bienes de capital será capaz de retener su valor histórico: si un capitalista invierte cien millones de dólares en una compañía que entra irremediablemente en pérdidas, el valor de mercado de esa compañía caerá próximo a cero; si, en cambio, invierte 100.000 dólares en una compañía que revoluciona un sector económico y que, en consecuencia, se espera que vaya a generar rentas millonarias en el futuro, el valor de mercado de esa compañía puede dispararse —sin invertir un céntimo de dólar adicional— a centenares o miles de millones.

Tal como expresamos en el artículo anterior, la valoración del capital debe adoptar una perspectiva forward-looking: esto es, el valor del stock actual de riqueza deriva del descuento de sus rentas futuras esperadas. Por muchos ahorros que invirtamos en un activo, si su capacidad para generar rentas futuras se deteriora, su valor de mercado también lo hará; asimismo, si su capacidad de generar rentas futuras se dispara, su valor de mercado se multiplicará aunque no inmovilicemos más ahorro. De ahí que las relaciones entre la primera y la segunda ley fundamentales del capitalismo que plantea Piketty sean justamente opuestas.

Según el economista francés, la tasa de ahorro y la tasa de crecimiento de la economía determinan la ratio capital/renta (segunda ley fundamental del capitalismo) y la aplicación de la tasa de retorno sobre ? determina el porcentaje de la renta nacional que va a parar a los capitalistas.

Piketty3-6

Pero, como decimos, la realidad es más bien la opuesta: los agentes económicos invierten su ahorro para adquirir o para contratar factores productivos y crear bienes de capital; esos bienes de capital generan bienes y servicios con un valor de mercado; el valor de esos bienes y servicios futuros descontado por el tipo de interés prevalente en la economía (que en equilibrio equivale a la tasa de retorno del capital) da lugar al valor agregado el capital, que al ponerlo en relación con la renta nacional nos proporciona la ratio capital/renta:

Piketty3-7

La cuestión que, en esta sede, podríamos plantearnos es qué parte de toda la producción futura que contribuye a generar un nuevo bien de capital es retenida por el propio capitalista (esto es, el dueño del bien del capital) y qué parte va a parar a los factores productivos que han sido contratados por el capitalista para fabricar ese bien de capital (por ejemplo, los trabajadores). A la postre, la valoración del bien de capital (el valor del stock de riqueza) dependerá de las rentas netas que sean retenidas por el valor de capital (esto es, por sus beneficios netos después de pagar los costes).

En este sentido, existen diversas opciones: si los bienes de capital son fácilmente reproducibles por cualesquiera factores productivos, las remuneraciones de esos factores productivos tenderán a absorber la práctica totalidad del valor presente de esas rentas futuras del bienes de capital (esto es, el capitalista cosechará unas rentas del capital mínimas que le recompensarán por el tiempo de espera y los riesgos asumidos a la hora de crear el bien de capital): en jerga financiera diríamos que el valor actual neto de ese bien de capital será casi cero. Si, por el contrario, un tipo de bien de capital no es fácilmente reproducible por la especificidad de algún factor productivo concreto, ese factor productivo tenderá a apropiarse de la mayor parte de las rentas futuras que generará el bien de capital: esto es, el valor actual neto del bien de capital podrá acercarse a cero pero la parte del león irá a parar a determinados factores productivos (por ejemplo, propietarios de materias primas escasas o trabajadores cualificados). Por último, si un tipo de bien de capital no es fácilmente reproducible por la habilidad específica del capitalista para diseñarlo, entonces la mayor parte de las rentas futuras del bien de capital serán rentas que irán a parar al capitalista. De este modo, pues, se repartirá la producción futura de un bien de capital entre trabajadores (rentas del trabajo) y capitalistas (rentas del capital).

Así las cosas, la tasa de ahorro no afecta a la ratio capital/renta por la vía de incrementar directamente el stock de riqueza acumulada (tal como asume Piketty), sino aumentando la cantidad de rentas futuras imputables netamente a los bienes de capital y, a través de su descuento al tipo de interés de mercado, modificando el valor de ese stock agregado de riqueza. Por eso mismo, y como ya analizamos en el anterior artículo, un incremento del número de bienes de capital que no aumente las rentas imputables a los bienes de capital no incrementará el valor agregado del stock de capital: puede incrementar las rentas salariales o, simplemente, no incrementar nada (si se trata de una mala inversión que no aumenta la producción futura).

Por consiguiente, Piketty invierte el proceso causal de creación y valoración de riqueza al adoptar un enfoque backward-looking en la valoración del capital. Ahora bien, ¿cómo es posible que Piketty caiga en un error tan flagrante? Pues porque, bajo ciertas hipótesis muy particulares, el enfoque backward y forward-looking coinciden en el valor que asignan al capital, de manera que el método de valoración basado en el pasado parece cobrar sentido.

Cuando pasado y futuro coinciden

Valorar la riqueza acumulada por la suma del ahorro histórico es valorarlo por su coste de adquisición o de producción. Valorarlo por su capacidad para generar rentas implica evaluarlo por su valor actual. Cuando el valor actual de un activo supera su coste de producción, el inversor obtiene una rentabilidad extraordinaria (una tasa de ganancia superior al coste del capital de la inversión: técnicamente, TIR>wacc). Cuando, en cambio, el valor actual de un activo coincide con su coste de producción, el inversor sólo obtiene una rentabilidad ordinaria (TIR=wacc).

Los enfoques backward y forward-looking de valoración de la riqueza, pues, coinciden cuando todos los agentes tienen expectativas homogéneas y estables sobre cuáles van a ser las rentas futuras de un determinado stock de riqueza y cuando no existen ventajas competitivas a la hora de reproducir los distintos tipos de bienes de capital: en tales casos, el valor de esas rentas futuras ya se encuentra enteramente imputado en los precios de los factores productivos necesarios para fabricar los bienes de capital que generarán las rentas futuras (es decir, las rentas netamente imputables al bien de capital son las mínimas necesarias para compensar al capitalista por el tiempo de espera y los riesgos asumidos en la creación del bien de capital). Es sólo bajo estas restrictivas circunstancias bajo las que puede tratarse al stock de riqueza de una economía como si fuera el resultado de una acumulación ancestral de ahorro: pero ello es así porque, como decíamos, al haber expectativas homogéneas y estables sobre las rentas futuras y al no haber barreras que dificulten la reproducción ilimitada de bienes de capital generadores de rentas futuras, el valor de todas estas rentas ya se hallaba desde un comienzo imputado en el coste de producción o adquisición de los activos (esto es, en forma de mayores rentas salariales).

Valorar la riqueza a su coste de adquisición y asumir que todo flujo de ahorro se incorpora perpetuamente al stock de riqueza podría tener algún sentido en modelos económicos de equilibrio estacionario y competencia perfecta, pero carece de toda verosimilitud al tratar de comprender el mundo real. En el mundo real, el valor del stock de riqueza no es igual al ahorro históricamente acumulado en adquirir activos, sino que depende de su capacidad esperada para seguir generando rentas futuras (y del tipo de interés al que se descuenten esas rentas futuras).

La petición de principios que invalida la tesis central de Piketty

Aunque en próximos artículos retomaremos este punto crucial, conviene poner ya sobre la mesa cuál es el gran razonamiento circular que sobrevuela toda la obra de Piketty. La tesis central de su libro es que cuando la tasa de retorno del capital se sitúa por encima de la tasa de crecimiento económico, existe una tendencia automática hacia la acumulación de capital: “La desigualdad r>g implica en cierto sentido que el pasado tiende a devorar al futuro: la riqueza originada en el pasado crece automáticamente más rápido que la riqueza derivada del trabajo que sea ahorrada, aun cuando el rentista opte por no trabajar”. A juicio de Piketty, que la riqueza pasada tenga más relevancia a la hora de explicar la riqueza futura que el trabajo desempeñado por el propietario de esa riqueza va en contra de los valores meritocráticos sobre los que se asienta una democracia moderna: “Cuando la tasa de retorno del capital supera la tasa de crecimiento económico de la renta, como sucedió en el s. XIX y parece probable que suceda en el s. XXI, el capitalismo automáticamente genera una tendencia insostenible y arbitraria hacia la desigualdad que socava con radicalidad los valores meritocráticos sobre los que se fundamenta una sociedad democrática”. Dicho de otra forma, si el rico es rico por lo que hereda y no por el valor que él aporta a la sociedad, la distribución de la renta deja de estar vinculada con el mérito de cada agente económico particular y pasa a depender de un reparto histórico, más o menos arbitrario, de la riqueza.

Pero fijémonos que en las premisas que necesitamos adoptar para aceptar la segunda ley fundamental del capitalismo ya se halla inserta la diatriba anticapitalista a fuer de antimeritocrático de Piketty: si el economista francés asume que las expectativas de todos los agentes económicos con respecto a las rentas futuras de los activos son homogéneas y que, además, no existen ventajas competitivas en la creación de ningún sistema de bienes de capital, por definición está suprimiendo una de las principales actividades propias de cualquier capitalista: asignar dinámicamente el capital para maximizar las rentas futuras generadas. Es decir, si asumimos que todos los agentes económicos tienen idéntica información sobre cuáles son en cada momento los usos óptimos del capital y que todos los agentes económicos pueden reproducir esos usos óptimos del capital, entonces es obvio que no hay nada diferencialmente meritorio en conservar dinámicamente el valor de la riqueza a lo largo del tiempo: cualquier podría hacerlo igual de bien que cualquier otro.

Por esta vía, el capitalista se convierte en un mero rentista, esto es, en un perceptor pasivo de rentas por la única razón de ser propietario de una serie de activos acumulados en el pasado. Su rol esencial como asignador de un escaso capital hacia sus fines socialmente prioritarios se ve completamente laminado dentro de un marco analítico en el que simplemente se asume que la riqueza se reproduce por sí sola con independencia de dónde y cómo esté invertida: esto es, si se asume que la tasa de retorno del capital es independiente de las preferencias y de las habilidades de los capitalistas.

Precisamente, al análisis de esta tasa de retorno dedicaremos el siguiente artículo.

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34 comments

  1. Profesor,

    a mí me gustaría que me aclarases dos cosas que no termino de entender:

    1º tengo un bar a la salida de una universidad desde hace x tiempo habiéndome generado unas rentas en ese tiempo de y. Se sabe que a partir del año que viene se traslada la universidad y se sustituye por una cárcel.

    ¿ De verdad estás diciendo que Piketty defiende que el valor del activo (bar) dependerá de las rentas pasadas (y), independientemente de las rentas esperadas futuras (presumiblemente más bajas)..?

    2º ¿ Cómo es posible que pueda encajar una teoría económica que defiende que en el Capitalismo y a largo plazo ( a corto y medio puede haber distorsiones), el valor de un activo pueda desligarse del valor de las rentas que genera..?

  2. 1º Piketty asume que la economía se halla en equilibrio general continuamente. Esa es la única razón para asumir una tasa de retorno estable sobre un importe de capital acumulado en el pasado.
    2º ¿Quién defiende que a largo plazo el valor de un activo puede desligarse de las rentas que genera? ¿Piketty o yo?

  3. Este iluminado me recuerda peligrosamente a Keynes.Le dice a la gente lo que quiere oír para justificar sus prejuicios ,le pone cuatro fórmulas de EGB para que a los periodistas les parezca que entienden algo y ala ya tenemos revolución teórica al canto.A mi lo que me parece este tío es que es un payaso que no tiene ni puta idea de economía .¿Qué otra cosa se podría pensar de un funcionario en Francia ?

  4. A mi me parece que Piketty es un representante de la izquierda y trata de defender honestamente lo que cree. Su aportación no es profunda pero sí es fácilmente comprensible y eso suele hacer daño porque el pueblo no está cultivado como para mucho más.
    Donde, aunque no aporta nada nuevo, puede tener más repercusión, porque la diana es mucho mayor, es en el asunto de las herencias y su posible injusticia, cualquier disparo ahí es un disparo a la línea de flotación del capitalismo.
    ¿ La muerte es un límite legítimo de la libertad individual ? Ese es el problema a debatir en serio.
    En esa dialéctica creo que es donde debería centrarse una izquierda solvente en su pelea ideológica porque es el punto donde me parece que flaquea el pensamiento liberal, es más tradición medieval que razonamiento.
    Y me extraña que algunos bramen como locos porque un individuo le deja un trono a otro y, sin embargo, no centren su lucha en que millones de individuos le dejen el equivalente a millones de tronos a otros tantos individuos.

  5. Pabloj,lo que hay que debatir son los derechos de propiedad.Cuando uno muere lo pierde todo,incluso la libertad.Tu pregunta no tiene ningun sentido.

  6. Pabloj,

    1º Piketty no es honesto, puesto que sus conclusiones no son fruto del estudio imparcial de los datos que recopila.

    2º “Y me extraña que algunos bramen como locos porque un individuo le deja un trono a otro y, sin embargo, no centren su lucha en que millones de individuos le dejen el equivalente a millones de tronos a otros tantos individuos.”

    Y a mí me extraña que se identifique el derecho de un individuo a transferir voluntariamente su propiedad a otros (legítimo), con el privilegio de otro individuo a transferir su capacidad de coacción a otros (ilegítimo).

  7. Albert: cuando mueres tu voluntad te sobrevive, por eso se denominan “últimas voluntades”.

    Felson: Defines como legítimo lo que pongo en duda que sea legítimo, eso no es un argumento, es una discrepancia sin argumentar.

  8. Pabloj,

    1º no he entrado en el fondo del debate que planteas. Sólo había planteado que identificabas como equivalentes dos situaciones de naturaleza totalmente diferente.

    La legitimidad ó ilegitimidad de las herencias es INDEPENDIENTE de la legitimidad ó ilegitimidad de las sucesiones monárquicas.

    No puedes comparar que alguien transfiera un título de propiedad, adquirido de manera legítima, una vez muerto (te parezca bien ó mal), con la transferencia de un título adquirido y mantenido mediante coacción.

    La cuestión no es que nos parezca ilegítima la transferencia monárquica, sino que es ilegítimo el hecho monárquico en sí.

    2º entrando en el fondo del debate. Si yo te transfiero el título de propiedad de mi coche, ¿ es tuyo sólo hasta que yo muera y después ya no..?

    Cuida con la respuesta:

    Si respondes que sí, entramos en otro debate. Estaríamos hablando de que no aceptas la propiedad ni en vida.

    Si respondes que no, piensa que entonces yo puedo transferir una propiedad a una semana vista, ó a cinco años vista …ó a un segundo antes de morir vista (estoy vivo en el momento de la transferencia).

  9. Felson:
    1- La legalidad de ambos derechos de transmisión (corona y capital) deriva de la Constitución, que genera la Ley, ambos perviven por la coacción social. La legitimidad es lo que discuto. Y en ambos casos son privilegios frente al resto. No veo tanta diferencia.
    2- Respuesta : no. Obviamente, cuando me vendes el coche es mío para los restos. Tú ya no puedes transferir el coche. No entiendo bien la pregunta.

  10. Pabloj,

    1º ” La legalidad de ambos derechos de transmisión (corona y capital) deriva de la Constitución, que genera la Ley, ambos perviven por la coacción social. La legitimidad es lo que discuto.”

    ¿?

    ¿ Cuándo he hablado yo de leyes estatales y/ó la Constitución ó he equiparado i/legalidad con i/legitimidad..?

    “Y en ambos casos son privilegios frente al resto. No veo tanta diferencia.”

    Insisto. Estás comparando la transferencia de títulos de propiedad legítimos (si no lo fueran, es evidente que su transferencia también sería ilegítima), con la transferencia de un título de propiedad (el trono) que ES ILEGÍTIMO PER SE, y por lo tanto su transferencia ES SIEMPRE ILEGÍTIMA.

    2º No he dicho que te lo vendiera, sino que te lo regalaba. Repito la pregunta: ¿ Si te regalo mi coche ahora, es tuyo sólo hasta que me muera ó lo es aún después de mi muerte..?

  11. Pabloj:

    El capital surge donde hay, es decir, se permite, intercambio, ¿de qué coacción social hablas?, ¿me propones otra alternativa mejor?

    ¿La herencia genética es también un privilegio?, ¿debemos igualar también inteligencias, bellezas…?

    La realidad es que el aprendizaje que hace que uno se enriquezca de una manera honrada, sin recurrir a la violencia, no se logra mediante sistemas distributivos.

    Incluso cuando a alguien, le toca la lotería, una forma voluntaria de redistribución de las renta, normalmente, vuelve rápidamente a su situación inicial pues le queda grande la situación y no sabe cómo manejar su capital.

  12. Felson:
    1- Que el trono sea “ilegitimo per se” no es un argumento. Y no deriva de coacción porque se votó con la Constitución. Solo en el caso de aceptar que la Constitución se votó bajo coacción podríamos empezar a estar de acuerdo.
    2- El coche es mío incluso después de tu muerte.

    Eternoestudiante:
    El capital, una vez hecho, se mantiene en manos de su propietario porque no se lo roba nadie. Es necesaria la coacción social FRENTE AL LADRÓN para que siga en manos de su propietario que es donde debe estar.
    No debemos igualar nada, pero tampoco debemos marginar nada. Creo en la igualdad de oportunidades, no de resultados, en la meritocracia absoluta, en la nobleza de espada y no en la de toga. Creo que el capital debe estar en manos de su propietario porque es quien mejor sabrá que hacer con él porque es quien lo supo hacer; pero para eso es imprencindible asegurarse de que el propietario es quien supo hacerlo, no un mero heredero que ni pinchó ni cortó en el proceso.

  13. Pabloj,

    Puedo suscribir a grandes rasgos tu último comentario. Vayamos a la práctica, ¿qué alternativa mejor propones en lugar de la herencia?

  14. No tengo alternativa.
    O hay libertad de legado o prohibición de legado o una mezcla.
    Tanto la libertad total como la prohibición total me parecen erróneas, pero cualquier grado de imposición me parece discrecional.
    De hecho creo que ese grado es uno de los ejes de la economía del largo plazo, más relevante que muchas otras variables, y a la altura de la importancia de la educación o de la tecnología en el crecimiento económico porque es un impulsor de ambas.
    Pero no, desgraciadamente, no tengo una idea clara de cómo empezar siquiera a pensar sobre un posible óptimo para ese grado.
    Y tampoco encuentro mucho escrito al respecto, quizá algo hay en lo que Ricardo llamaba las “preferencias dinásticas”, no sé…

  15. Pabloj,

    1º Vamos a ver, yo defiendo la libertad individual como principio fundamental MÁS RESPETUOSO CON LA NATURALEZA DEL HOMBRE.

    Entendiendo la libertad como ausencia de coacción.

    La coacción es toda agresión a la propiedad de otro y es ilegítima SIEMPRE. Entendiendo agresión como INICIO del uso de la fuerza ó amenaza de ella, el robo ó el fraude (robo encubierto) y entendiendo propiedad tanto la del propio cuerpo como la de los bienes tangibles que uno posee legítimamente (no han sido conseguidos bajo coacción).

    Sólo son legítimos los ACUERDOS VOLUNTARIOS que no obliguen a terceros (no agredan la propiedad de un tercero).

    ¿ Te imaginas que pienso yo de la legitimidad de las leyes estatales, incluida la Constitución..?

    Uno puede hacer lo que quiera con su propiedad (siempre y cuando no agreda la propiedad de un tercero). Puede intercambiarla, puede quemarla… y, por supuesto, regalarla.

    Por lo tanto, cualquier herencia (transferencia de la propiedad de A a B sin contraprestación “aparente” de B a A) es legítima siempre y cuando cumpla tres requisitos INDEFECTIBLEMENTE: a) que A sea el legítimo propietario, b) que haya voluntariedad entre las partes (A y B) y c) que no agreda la propiedad de un tercero (C).

    La herencia monárquica sólo cumple la b), por lo tanto es ILEGÍTIMA.

    2º Dices que el coche es tuyo aún después de mi muerte, a pesar de que contradice tu “principio” (que expones luego) de “pero para eso es imprencindible asegurarse de que el propietario es quien supo hacerlo, no un mero heredero que ni pinchó ni cortó en el proceso.”

    ¿ Cómo es que aceptas la legitimidad de esa posesión si, en principio, “ni has pinchado ni cortado nada” en la adquisición de ese coche..?

    Cuando quieres prohibir una herencia ( transferencia voluntaria de la propiedad de A a B sin agredir la propiedad de C):

    a) estás cometiendo un delito, a saber, impedir mediante coacción de que A disponga de su propiedad como bien le parezca (sin mediar agresión a la propiedad de C), en este caso, la satisfacción de poder facilitar la vida a sus seres queridos.

    b) no estás impidiendo un privilegio, puesto que un privilegio es un derecho asignado arbitrariamente A COSTA DEL DERECHO DE OTRO.

    c) tú sí que estás creando un privilegio PARA TODO AQUÉL que recibiera parte de esa herencia a discreción tuya, puesto que la recibirían A COSTA del derecho de A de disponer de su propiedad como le venga en gana y de B del derecho a recibirla.

    3º Y no entro a valorar la aberración económica que supondría. Siempre que se ignoran los derechos de las personas pensando sólo en el beneficio de unos a costa de otros, se perjudica a la mayoría en el medio y/ó largo plazo.

  16. Un apunte con ideas de Aristóteles:

    1) Por naturaleza, el hombre es un ser que forma comunidades, se desenvuelve en el Estado y sus leyes.

    2) La economía no tiene una función autónoma autodeterminada ante el Estado, sino sólo una función de servicio.

    3) La función de la economía consiste en la satisfacción de las necesidades del ser humano.

    4) Igual que las necesidades humanas, también el afán de ganancia de la economía tiene un límite natural.

    5) Un complemento necesario de la producción de bienes dentro de la economía es el intercambio de los mismos, mediante el cual se intercambian productos diferentes del mismo valor (equivalentes) y sin ganancias.

    6) Aparte de la economía existe la crematística (enriquecimiento), que se basa en el
    comercio y en los préstamos financieros, cuyo único objetivo es el lucro. La crematística trastorna la economía en su libre desarrollo, por lo cual impide el cumplimiento de su función.

    7) El afán de lucro de la crematística no tiene límites. Su insaciabilidad es antinatural y ofende la vida en sí.

    8) La crematística última es la causa del comercio, del robo y de la guerra.

    9) La carencia y abundancia, la pobreza y la riqueza surgieron juntos y se producen conjuntamente.

    10) La vida es actividad. Sólo una actividad que se realiza para su propio fin trae una satisfacción duradera. La vida que sólo sirve para adquirir dinero no vale la pena.

    La economía equivalente, bajo cuyo régimen la humanidad ha vivido durante casi 800 mil años desde el inicio de su historia económica, y la economía noequivalente, la cual hace aproximadamente 6 mil años empezó a poner la economía sobre una nueva base, y que sometió a todo el mundo a su sistema.

    El Capitalismo nos ha acompañado sólo durante los últimos 300 años, .., un periodo insignificante en los mas de 800 mil años de historia económica del ser humano, y como todo en el Universo tiene fecha de caducidad. Cosas de la evolución y de la dialéctica.

    La miopía y el poco conocimiento de la historia y de la naturaleza humana por parte de los intelectuales liberales es increíble

  17. Ey Rallo, muchos de los artículos de tu blog son geniales lecciones de economía. Yo tengo un blog en inglés, así que he decidido apropiarme de tu trabajo, traducir tus artículos y publicarlos en mi blog llevándome yo todo el mérito. Espero no te lo tomes a mal.

    Sin otro particular aprovecho la ocasión para enviarte un cordial saludo,
    John Raymond Grater.

  18. Felson:
    Toda tu argumentación parte de que la propiedad de A es legítima (cosa con la que estoy de acuerdo ) y puede hacer con ella lo que quiera, por ejemplo, vendérsela a B siempre que no afecte a C.
    Vale, pero lo que yo digo es: los C que nacerán ya nacen marginados porque todo el capital está ya repartido.
    ¿ Estás de acuerdo en que nacen ya marginados ? (Supongo que sí)
    Yo creo que los principales culpables de su marginación son sus padres que debieron controlarse. Pero, una vez nacidos, mi duda es ¿ es legítimo marginarlos ? Es decir, en los contratos voluntarios entre A y B, ¿ no se afecta a esos C al quedar impedidos a acceder al capital desde el principio ?
    Solo es una cuestión de justicia social que a mi, como liberal que soy, me deja un poco dubitativo porque creo que para que el liberalismo prospere deben solucionarse todos los asuntos que van apareciendo. Prefiero un liberalismo con ciertos límites que una jungla financiera.

    Lo del coche es un trasunto de lo problemático que sería impedir las herencias mientras haya donaciones. Estoy de acuerdo totalmente. Pero que algo sea complicado no impide que se trate de mejorar… si es que hay que hacerlo.

    Resumiendo: ¿ Me tengo que hacer cargo de los hijos de otros en cuya concepción no decidí nada ? ¿ No es eso lo que ocurre cuando se dice que todos tenemos derechos ? ¿ Debería entonces la sociedad decidir algo en el asunto reproductivo ? ¿ Implican esos derechos del neonato derechos de la sociedad a decidir sobre su existencia ? En fin…

    Un saludo.

  19. @Carlx:

    Ciertamente no veo lo de “la humanidad ha vivido durante casi 800 mil años desde”, ni incluyendo los neandertales,…, que por cierto posiblemente exterminaron por competencia los “sapiens sapiens”, “sin coacción” según algunos. Con signos de violencia según otros, …, “legítimamente” se murieron…
    ¿Será ilegítimo el terreno que pisamos? La legitimidad tiene poca memoria,…

    El “Estado” que experimentó Aristóteles era totalmente distinto del actual. Era más intrusivo pero más débil que la actual corporación burocrática. O sea, que cualquier comparación …

    Antes “el Estado” estaba cerca pues los ciudadanos participaban regularmente de su administración, ellos eran el Estado, solamente se requería subir una colina. Hoy el Estado es una especie de efluvio omnipresente que se manifiesta a través de los funcionarios.
    Hoy en día el Estado es aquello capaz de recaudar impuestos.

    El individuo frente al Estado es nada,…, salvo exista un sistema de garantías. Por sistema, me refiero a algo que controle el poder. Y por la historia sabemos que un poder solamente lo para otro poder. Es decir separación sobre la división de poderes más representatividad o consulta.

    El Estado no es la nación y es un error de concepto confundir, la corporación actual, Estado, y la nación. De hecho donde se confunde Estado y nación no hay democracia, salvo sea directa.

    Democracias y por orden de efectividad Suiza, EEUU,…
    No democracias: Alemania, Bélgica, Austria, Holanda, España, Portugal, Grecia (moderna), Italia,…

    “Los del norte” recordemos tienen la visión pecuniaria de la pena germánica. La deriva posterior como protestantismo,…, de ahí el comportamiento “recto”. Pero el sistema es pésimo, solamente se deben ver los resultados en el católico sur de Europa.

  20. Pabloj,

    Cuanto más se parezca la sociedad al modelo descrito por Felson más se transmite la propiedad al que más lo valora independientemente de ser un marginado.

    Pongamos un ejemplo. Tenemos un bien de capital o empresa A que tiene un valor de mercado de 100 unidades. El marginado X cree que tiene un plan de negocio mejor y piensa que puede generar rentas futuras cuyo valor actual sería de 110 unidades, es decir, puede sacarle más rendimiento al activo A. Estará dispuesto a hacerse con él. Si está en lo cierto aumenta su capital. Si no es capaz de hacerlo mejor la propiedad pasa a manos de otro (sí, ya sé que es un marginado y no tiene capital para hacerse con el negocio. Puede pedir un préstamo. Tendrá que convencer de las bondades de su plan de negocio para tener crédito).

  21. Estoy releyendo mi comentario, donde dice “al que más lo valora” puede sustituirse por “al que mejor uso social” haga del bien.

    Si el marginado no quiere recurrir al préstamo puede empezar por hacerse con propiedades menos ambiciosas que no le exijan endeudarse. Por ejemplo: Comprar una acción de 5 euros en vez de la empresa en su conjunto… no tengo tiempo para más pero vamos creo que se entiende claramente mi línea de pensamiento.

  22. Piensa que esa idea empresarial también se le puede ocurrir al no marginado, es decir que, como parten de puntos distintos, al marginado tiene que ocurrírsele lo que al heredero no hace falta que se le ocurra.
    Es decir, es una carrera que empieza uno a 100 metros del otro, no es seguro que gane el que sale primero pero… casi sí.

  23. Pabloj,

    Hayek comentaba (no sin cierta ironía), que era “una feliz casualidad” que a mayor libertad económica mayor prosperidad económica.

    Sin embargo, la realidad responde más a leyes naturales (las propias de la naturaleza humana) que al mero azar: a mayor LIBERTAD INDIVIDUAL mayor PROSPERIDAD GLOBAL, y NO es “una feliz casualidad” sino una IRREMEDIABLE CAUSALIDAD.

    Por lo tanto, cualquier parche que pongamos a las libertades de los individuos, buscando “mejorar” los resultados (sea en la dirección que sea), aunque aparentemente se consiga (en el corto plazo y para unos agentes en particular), SIEMPRE es perjudicial (a medio/largo plazo) PARA EL CONJUNTO DE AGENTES.

    Es un error muy común creer que el Capitalismo es muy eficiente a la hora de producir pero muy injusto a la hora de repartir. Como si la producción de riqueza y el posterior reparto fueran dos fenómenos independientes.

    Pues no, la producción y el reparto en el libre mercado son tremendamente interdependientes. El desigual reparto es fruto de la desigual producción.

    Cualquier injerencia coactiva en el reparto influye negativamente en la próxima producción, siguiendo la ley económica de a mayor redistribución (coactiva, se entiende) hoy, menor producción mañana.

    Pabloj, meter la mano en las herencias (aunque se pudieran separar de las donaciones, que no se puede), tendría el mismo efecto pernicioso que meterla en la renta ó el capital,esto es, MENOS HERENCIAS, RENTAS Y CAPITAL en los que meter la mano MAÑANA.

    Un saludo.

  24. Pabloj,

    Yo soy uno de esos marginados de los que hablas. Y no siento que la falta de capital inicial sea un impedimento fundamental. Si lo es la regulación coactiva que impide artificialmente que ofrezca mi producto. No veo como obstáculo que tengan más recursos -lo hayan heredado o no-. Sí que me pongan trabas arbitrarias para mantener sus rentas futuras y con ello su capital. El valor del capital no depende del pasado (herencia) si no del futuro. En una sociedad libre los herederos que no saben darle un uso social a su capital ven perder rápidamente el valor de su propiedad.

    Ejemplo. CEL, empresa de telecomunicaciones en Israel, pierde en menos de un año más del 90% de su valor de mercado. Razón: Se reducen las trabas a la competencia en el sector (y con ello sus futuras ingresos). Como ves el ajuste es muy rápido y eso que no se trata de sociedades capitalistas 100% (ni siquiera al 50% :))

    Puedes ver la cotización de CEL en Yahoo Finance:

    http://finance.yahoo.com/q/bc?s=CEL+Basic+Chart&t=my

  25. Eterno Estudiante: Como una uva no hace un racimo, un ejemplo no hace una verdad. Que quien empieza con ventaja lleva ventaja es indiscutible (creo yo).

    Felson: De acuerdo, el muy sabio Hayek dice: “a más libertad individual mayor prosperidad global”, lo comparto totalmente. Pero ¿ dónde queda la libertad individual de los nacidos en la marginación ? Quizá si fuesen ellos también verdaderamente libres, siguiendo el lema anterior, conseguiríamos aún más prosperidad global. Eso es exactamente lo que creo. Dejémosles algún modo de competir en buena lid y obtendremos más para todos. Esto es liberalismo puro y no esa mezcolanza de conservadurismo sedicentemente liberal que intenta competir solo entre los afortunados sin entrar en batalla con los no afortunados.
    Es la misma crítica que se hace- y hago – al socialismo nacional, ese que defiende que repartamos entre ricos y pobres de España, pero no entre ricos y pobres mundiales porque entonces los pobres de España también salen perjudicados. Eso no es socialismo, eso es ser un buscabolsillos.
    Pues el liberalismo, de igual modo y a mi modo de verlo, debe serlo con todas sus consecuencias: Competencia de la buena. Y eso no es soltar a que peleen un oso y una cabra y a ver quien gana esa “libre” pelea.
    Claro, que puedo estar equivocado, es más, probablemente sea lo que ocurra; pero, por el momento sigo dudando. Los brutos necesitamos argumentos tan sólidos que nos rompan la cabeza con ellos.

  26. Pabloj,

    Evidentemente un ejemplo no hace una verdad. Tengo mil. Lo pongo para explicar de otra o forma la misma idea. Hay personas que se le dan mejor las palabras o otras los números… Ponme tú un ejemplo real donde quede claro que la herencia es un ventaja indiscutible.

  27. Pabloj,

    1º tras la Conferencia de Munich de 1938, a saber, Chamberlein con el tratado de paz con Hitler todavía calentito bajo el brazo, Churchill sentenció: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra… elegisteis el deshonor y tendréis la guerra”.

    Lo mismo se puede decir de tu planteamiento en el tema de las herencias: te dan a elegir entre la violación del legítimo derecho de un padre a legar su propiedad a sus descendientes y que existan “marginados”, y eliges la violación de derechos…y tendrás “marginados”.

    Como bien demostró Hazlitt, cualquier injerencia coactiva en el libre funcionamiento del mercado, por muy bien intencionada que ésta sea, provoca (a medio/largo plazo) SIEMPRE EL EFECTO CONTRARIO AL PERSEGUIDO.

    2º de todas formas, lo más curioso de tu discurso en tu sentido de la justicia.

    Confundes una desigualdad, la de que unos niños hereden mayores oportunidades que otros, con una injusticia.

    Si lo justo es que cada uno tenga lo que le pertenece, lo injusto ha de ser la situación contraria, esto es, que alguien tenga lo que no le pertenece.

    Por lo tanto, una injusticia sólo puede darse en tanto en cuando alguien (agresor), viole (cometa un delito) la propiedad de otra persona (víctima).

    Hacer justicia sería restituir la situación original en la medida de lo posible. La víctima pues, tiene derecho a que el agresor (y sólo el agresor), le indemnice por el agravio. (No entro a valorar cómo ni en qué medida).

    Llevado a la situación de las herencias, si tú consideras que es una situación de injusticia, deberás aclarar:

    – quién es la víctima: si son los niños, deberás explicar qué propiedad suya ha sido agredida.

    – quién es el agresor: si son los padres, deberás explicar qué propiedad de esos niños han agredido.

    – cuál es el delito: deberás explicar por qué consideras una agresión a la propiedad no haber dejado mejor herencia a los hijos.

    – cuál es el castigo: deberás explicar cómo han de restituir los padres a sus hijos.

    ¿ A que resulta absurdo..? Pues más absurdo es darlo todo por válido, aceptar que es una injusticia que esos niños tengan menos herencia que otros y abogar porque la restitución no corra a cargo de sus padres, sino..¡¡¡ a cargo de los padres que no han cometido ningún delito!!! (puesto que han conseguido dejar buena herencia a sus hijos).

    Vamos, estás defendiendo que si a mí me roba Pepito y yo no tengo la posibilidad de que Pepito me restituya, al encontrarme en una situación de injusticia, tenga derecho a exigirte a ti dicha restitución, con el único argumento de que es injusto que alguien me robe y tú puedes restituirme.

  28. Enormes esta serie de artículos, bueno y en general el blog. Muchas gracias por el esfuerzo y por compartirlos.