La última huida hacia delante de Mario Draghi

Cuando se rechaza lo correcto, sólo queda intentar lo incorrecto. Tal parece ser el lema del Banco Central Europeo, quien se ha lanzado a premiar con una “flexibilización cuantitativa” de más de un billón de euros a los distintos gobiernos de la Eurozona por cuanto éstos se niegan a atajar los verdaderos problemas estructurales que sí padece el Viejo Conteniente: no la deficiencia de endeudamiento público y privado, sino la ausencia de libertad económica y de ahorro privado que permita una sana acumulación de capital interna. Con el QE, el BCE pretende sustituir las oportunidades y los capitales propios por la imprudente asunción de riesgos y el endeudamiento. No queremos crecimiento sano, pero abrazamos entusiasmados la hinchazón insana.

Claro que una cosa son las intenciones declaradas del QE (inducir al sistema financiero a que asuma mayores riesgos e incremente su crédito privado) y otro los resultados verosímiles. La lógica de los llamados “mecanismos de transmisión” peca de ingenua: que hasta finales de 2016 el BCE vaya a reemplazar 1,1 billones de euros en activos en manos de la banca por 1,1 billones de euros en efectivo no significa que los bancos, tras beneficiarse de ese generoso manguerazo de liquidez a costa del ciudadano europeo, procedan por necesidad a aumentar su provisión de crédito a la economía.

No parece demasiado probable que una banca europea todavía infracapitalizada y celosa de su solvencia vaya a incrementar masivamente su financiación a un sector privado maniatado por el infierno fiscal y regulatorio europeo; como tampoco parece que familias y empresas, cercadas por los excesos de un endeudamiento pasado ya alimentado por el BCE, vayan a aumentar significativamente sus demandas de nueva deuda. Previsiblemente, pues, la amortización de la deuda antigua seguirá superando la concesión de nuevos créditos, de modo que el volumen total de deuda continuará reduciéndose, consolidando así las actuales tendencias deflacionistas.

A la postre, la banca europea no se halla actualmente constreñida por su liquidez a la hora de prestar. Los bancos europeos disponen de un exceso de reservas de 100.000 millones que, hace poco más de medio año, el fueron multiplicadas por el propio BCE al anunciar un paquete de medidas conducente a proporcionar alrededor de 400.000 millones de euros a aquellos bancos que estuvieran interesados en prestar al sector privado. En aquel momento ya expresé mis dudas de que llevando al caballo al río, éste optara por beber sin tener sed; hoy sigo manteniendo esas mismas dudas ante la huida hacia delante que ayer protagonizó Draghi: proporcionar todavía más liquidez a la banca no solventa los problemas de base que impiden que “fluya el crédito”… y sin solventar tales problemas, el crédito simplemente no fluirá.

Dicho de otra manera, las flexibilizaciones cuantitativas no son ni condición necesaria ni condición suficiente para que se expanda de nuevo el crédito al sector privado. No son condición necesaria porque los bancos privados son autónomamente capaces de expandir el crédito cuando las condiciones fundamentales de la economía (solvencia del banco y solvencia del demandante del crédito) así lo permitan: jamás los bancos privados han necesitado de una inyección previa del banco central para prestar a familias, empresas o gobiernos. No son condición suficiente porque, en ausencia de cambios en las condiciones fundamentales, no consiguen que los bancos presten más, sino únicamente que atesoren la liquidez que han recibido.

Ciertamente, el QE pretende que esa condición insuficiente se torne en suficiente mediante una manipulación de las condiciones del mercado: si emborrachamos con liquidez a la banca y si, además, las compras de deuda pública y privada hunden por los suelos la rentabilidad de los activos adquiridos, entonces a la banca no le quedará otro remedio que expandir el crédito al resto de sectores de la economía. Y, desde luego, una combinación de sobredosis de liquidez y de tipos de interés nulos o incluso negativos terminaría empujando a la banca a escalar en riesgos para buscar rentabilidades algo más atractivas y, por tanto, a prestar a familias y empresas. Pero fijémonos en que lo que habrá conseguido en tal caso el QE no es que haya más buenas oportunidades de inversión en la economía, sino que el crédito aumente dentro de un contexto empresarial hostil a costa de que el conjunto del sistema financiero asuma riesgos que ese mismo sistema financiero juzgaba desproporcionados. Como dijimos al comienzo, el BCE busca sustituir oportunidades de inversión y ahorro propio por mayor riesgo y endeudamiento. Una fórmula que primero multiplica la fragilidad del sistema y luego termina socavándolo.

Acaso por ello, Draghi reiteró ayer que la verdadera solución a los problemas de Europa en ningún caso provendrá de una política monetaria expansiva, sino de las reformas estructurales y de los ajustes presupuestarios de sus gobiernos. Mas justamente el chute monetario del presidente del BCE contribuye a aplazar de manera indefinida cualquier reforma profunda en el esclerotizado modelo europeo: como ya hizo su ventanilla de rescate a gobiernos díscolos abierta durante la segunda mitad de 2012 (la OMT), en ausencia de mercados financieros que pongan de manifiesto las debilidades e insostenibilidades del crecimiento europeo a través de la prima de riesgo, sus gobiernos optan por dormirse en los laureles del artificialmente abaratado endeudamiento público y de unas hinchadas burbujas de activos que, efecto riqueza mediante, actúan como broteverdistas espejismos entre la población.

El QE europeo es un error, uno más en la gestión monetaria del BCE durante los últimos años. Lo que necesitamos no es más riesgo estéril y más deuda, sino más mercados y más ahorro interno: es decir, liberalizaciones, imperio de la ley y reducciones del gasto público y de los impuestos. En su presencia, el QE sería innecesario; en su ausencia, inútil o contraproducente. Los mayores —acaso únicos— beneficiarios de esta orgía monetaria serán gobiernos y bancos, esto es, los dos agente que han configurado la estructura actual del sistema financiero en su propio privilegiado provecho. Curioso que aquellos acostumbrados a clamar contra la socialización de pérdidas y el rescate a la banca estén aplaudiendo una medida que, en última instancia, tiene los mismos contraproducentes efectos.

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11 comments

  1. 1- Creo que va contra la desautorización del Tratado de Maastricht al BCE para comprar deuda pública. No la compra directamente pero financia su compra. Es como si yo empujo aposta a uno en el andén del metro para que choque con otro y este último caiga a la vía: sería culpable sí o sí.

    2- ¿ Puede crear empleo sin aumentar los precios de consumo ? Sí, quizá. Pero estará impidiendo que los ahorradores elijan, tendremos más de lo que ya hay y sin que los que consuman puedan terminar de pagar sus créditos sin más inyecciones de liquidez. Además creará burbujas de activos.

    3- Impide que los ahorradores que querían comprar, por ejemplo, robots los compren por la sencilla razón de que las expectativas de ventas y la baratura de costes que necesitaban las empresas que los iban a fabricar ya no las tendrán porque con esa financiación estaremos comprando ladrillos, cervezas o tickets de fútbol, vuelta a los años sesenta por enésima vez. Eso no lleva al progreso sino al estancamiento.

    4- Aumenta la incertidumbre sistémica porque un sistema cuya referencia es si un señor dice arriba o abajo es un sistema absurdo: “ex falso quod libet”.

  2. Pabloj

    ¿Para ti que es ‘progreso’? porque para un ‘liberal’ se basa en la prosperidad’ pero sé NO en que la NASA investigue como se podría andar por Marte y despilfarre miles de millones de dolares en esas cosas.

    La solución para la ‘prosperidad’ económica del país es más fácil de lo que se cree otra cosa es que sea viable con tal ‘hiperestado’:
    Los empleados públicos NO deberían cobrar sueldos superiores a los empleados del sector privado ejerciendo oficios similares y los que ejerzan otros exclusivos del sector público deberían también rebajarse los sueldos y a esos sí ponerles un ‘tope’ específico (como los políticos). ¿Porque? porque son empleos que existen a costa del sector privado.

    Conclusión: Caída de ‘precios’ en la medida de lo posible (deflación general) disminuyendo los ‘gastos’ (para que no se tenga excusa para ‘inflarlos’) y menos ‘dinero fíat’ en manos del público.

  3. La misma historia de siempre… Pensar que inyectar dinero va a generar riqueza. A muy corto plazo puede tener cosas buenas, a medio y largo plazo ya sabemos lo que hay.

  4. Mestrecad

    A corto plazo lo que hay al hacer eso se llama: ilusión monetaria.

    La ‘deflación’ generalizada tiene que llegar para que se sanee la economía, porque sino seguirán enfermandola de otras cosas.
    Sé que al final van a ‘inyectar’ más dinero pero volverá a haber otra crisis y espero que al menos a la próxima no se quejen.

  5. Mientras tanto, las empresas disminuyen su apalancamiento en 2014 un 17.5%, dato impresionante que podria ser mejor sin estas politicas nefastas.

    P.d. se echa en falta un articulo sobre el ahorro y la supuesta austeridad de Juan Ramon. Es increible como calo en la sociedad lo de la austeridad cuando aun estan gastando casi 40k millones mas que en 2007.

  6. Me pregunto si el profesor Huerta de Soto estará maldiciendo ahora mismo a Dragui, y no besando su foto en público, como hizo en el evento que se retrata en el vídeo “la paraoia antiinflacionista”.

    Desde hace unos días estoy intentando buscar algún comentario público de HdS, pero supongo que coincidirá con JRR.

    No obstante, en estas decisiones del BCE siempre suele haber algo oculto que no se muestra ni por los medios de comunicación de masas, ni a través de los partidos políticos, deseosos de que la inflación se cuele otra vez en los balances y vender euforia vacía. Si hay algo, que es limpio y no meramente inflacionista, seguro que me entero leyéndoos. Pero me cuesta encontrarlo. Quizá no hay nada bueno entre líneas …

    ¿Sigue siendo el euro un patrón “imperpecto” del ideal patrón oro?

  7. Hola Juan Ramón (o cualquier otra persona que pueda ayudarme).

    Con respecto a esta compra masiva de bonos por parte de la BCE…
    Un resumen de las consecuencias prácticas (si yo entiendo bien tus artículos) sería la siguiente:

    La rentabilidad de los bonos que compra el BCE se hunde;
    Desincentivados por esta caída de la rentabilidad, los inversores se desplazan a otros mercados como el de RV. Debido a esta mayor demanda, los precios de los activos suben.

    Bien, mi pregunta ahora sería: este efecto de revalorización de activos, ¿llega para quedarse? ¿O más bien es un chute pasajero, que alcanzará un nuevo punto de equilibrio al cabo de un tiempo?

    Para entendernos, tengo depositado un capital en fondos, he notado bastante esta revalorización y querría saber si es de esperar una recaída en el valor.

    Gracias

  8. Pml89,

    generalmente, la inflacion de activos, no es mas que una burbuja como las otra cualquiera. Los precios suben simplemente por presion de la demanda derivada del aumento de la liquidez. Cuando se acaba la liquidez, se imponen las ventas, estas se retroalimentan y, segun dicen ( yo esto no lo se) suele terminar con precios mas bajos que al principio del proceso. Eso si, a quien mas beneficia es a los ricos logicamente.

  9. PML89:

    Yo creo que depende de lo que los bancos decidan hacer. Ahora ellos tienen la sartén por el mango. El BCE ya ha hecho su jugada. Si yo fuese un banco grande y me viese con posibilidad de marcar la pauta de crédito para el resto de los bancos – tienen que bailar al son del pionero o se quedan fuera del mercado -, entonces compraría activos primero y prestaría después a los clientes del propio activo. Así sería yo el que me llevase los beneficios de esos activos y el interés de los pasivos de sus activos.
    Pero depende de si deciden hacerlo así y de si el BCE – como supervisor- les da carta blanca para empezar a arriesgar. Cuando eso suceda creo que volverán las burbujas de activos.
    Cuando veas la primera OPA de un banco grande sobre otro o sobre un pez grande entonces… igual es el momento.
    Igual que la crisis empezó cuando ellos cerraron los grifos la burbuja empezará cuando los abran. Creo.

  10. Yo también creo que JHS se deja llevar en ocasiones por las pasiones y debería ser más precavido, como cuando en otro vídeo citaba un supuesto discurso pro-capitalista del Papa Francisco que luego se adivinó era falso… Valoro su trabajo, pero como divulgador su discípulo Rallo es más comedido y no se mete en camisas de once varas.

    Dicho ésto y desde mi humilde comprensión, los QE del BCE equivalen a más o menos la deuda pública de España, pero son a nivel europeo, que visto en perspectiva quizá no es TANTO.