¿Cobra el 34% de los españoles menos que el salario mínimo?

Una estadística muy repetida por los economistas de Podemos es que el 34% de los españoles cobra por debajo del salario mínimo, esto es, menos de 645 euros al mes. El dato parece sólidamente fundamento, ya que procede de la propia Agencia Tributaria: en concreto, de su estadística Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias. Así, uno puede observar que, en efecto, durante el año 2013 más de 5,7 millones de trabajadores (de los 16,6 millones que había en España) cobraron menos de 9.034 euros anuales, es decir, menos de los 645 euros mensuales (en 14 pagas) que establece el salario mínimo interprofesional.

Llegados a este punto, parecería que no hay mucho que añadir salvo acaso recordar que un salario mínimo de 645 euros al mes equivale a un coste salarial de unos 1.100 euros mensuales como consecuencia de las regulaciones estatales. Más allá de esto, empero, no quedaría otra que darle la razón a los de Podemos.

Conviene, sin embargo, echarle una ojeada a la nota metodológica que presenta la Agencia Tributaria. En particular, cuando señala que “las poblaciones de las estadísticas basadas en fuentes fiscales son enumeraciones de individuos que han pasado por una determinada situación y no un promedio anual que es como se suelen presentar las cifras en otras estadísticas del mercado de trabajo. Dicho de otra forma, un individuo que sólo haya trabajado un mes en el año suma 1 en las estadísticas derivadas de fuentes fiscales, mientras que sumaría una porción de asalariado equivalente 1/12 en los datos anuales del resto de estadísticas citadas”.

Dicho de otra forma, las estadísticas de la Agencia Tributaria, a diferencia de la Encuesta de Población Activa, meten en el mismo saco al trabajador con contrato indefinido y al trabajador que sólo trabajó una semana durante todo el año: ofrecen cifras de ingresos por rentas salariales sea cual sea la modalidad de su cobro. Por ejemplo, supongamos que Juan tiene un empleo de enero a junio por el que cobra 8.000 euros, mientras que Pedro tiene un empleo de julio a diciembre por el que también cobra 8.000 euros. Según la Agencia Tributaria, serán dos salarios distintos, ambos por debajo del SMI; pero según la EPA será un único empleo a lo largo de todo el año con un salario total de 16.000 euros.

La diferencia no es despreciable: según la Agencia Tributaria, en 2013 hubo 16,6 millones de asalariados en España; sin embargo, según la EPA, hubo 14,06 millones (de los cuales 11,66 millones fueron asalariados a jornada completa durante todo el año y 2,4 millones asalariados a jornada parcial). Por consiguiente, las cifras de la Agencia Tributaria incluyen 2,5 millones más de trabajadores (Pedro y Juan no computan sólo como un trabajador, sino como dos), lo que hace que los salarios medios aparezcan sesgados a la baja. Tal como reconoce la propia Agencia Tributaria: “Los asalariados, como se ha comentado, se miden aquí sin tener en cuenta el tiempo que han permanecido en el mercado de trabajo. De esta manera se produce un sesgo a la baja del salario medio en comparación con otras estadísticas en las cuales el denominador es el número de asalariados en promedio anual”.

La trampa, pues, resulta obvia. Si Podemos quiere tomar las cifras de asalariados de la Agencia Tributaria, entonces debería decir: “en 2013 hubo en España 3,5 millones de parados y el 34% de los asalariados cobró por debajo del salario mínimo”. Lo que en ningún caso puede decir es: “en 2013 hubo en España 5,9 millones de parados y el 34% de los asalariados cobró por debajo del salario mínimo”, pues en tal caso está transmitiendo la imagen de que 5,9 millones de parados no cobraron nada y, para más inri, el resto de población que sí contaba con un empleo cobró en un 34% menos que el SMI (cuando lo que sucedió fue que una parte de los parados se alternó con una parte de los ocupados a lo largo del año y, al contabilizar a esos parados como asalariados, el 34% del total inflado de asalariados cobró por debajo del SMI). Es decir, lo que no puede hacer Podemos es contabilizar a 2,5 millones de asalariados como parados y, al mismo tiempo, incluirlos en las estadísticas de asalariados totales para inflar las cifras de bajos salarios (¿pero no estaban parados?).

De hecho, existe otra forma de saber cuántos trabajadores en España cobran el SMI: la encuesta de estructura salarial del INE (cuyos últimos datos disponibles son de 2012). En el año 2012, en España hubo como media 14,57 millones de asalariados, de los cuales 12,33 fueron asalariados a jornada completa. Pues bien, del total de asalariados (jornada completa+jornada parcial), el 12,25% cobraron menos del SMI; del total de asalariados a jornada completa, sólo el 1,52%. Por consiguiente, de los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, sólo el 1,52% cobraron por debajo del SMI; los empleos equivalentes a tiempo parcial ingresaron menos del SMI, pero porque también trabajaron menos horas.

Por supuesto, uno podría afirmar que la reducida duración de los contratos medios y la parcialidad de la jornada laboral son síntomas de un mercado laboral que excluye a los trabajadores y los condena a empleos precarios. En ese sentido, la cifra de 5,7 millones de asalariados que ingresaron menos del SMI en 2013 (como consecuencia de que sus contratos no duran todo el año o de que trabajan a tiempo parcial) sigue valiendo como trágica expresión de la crisis económica. Y no me cabe duda de que en gran parte así es, pero tampoco conviene exagerarla innecesariamente: en el año 2007, cuando nos hallábamos en el pico de la burbuja inmobiliaria y de la ficticia prosperidad generalizada, 5,2 millones de asalariados (el 27% del total) cobraban por debajo del SMI, según las propias estadísticas de la Agencia Tributaria.

En suma, como suele suceder, se está haciendo un uso electoralista de este tipo de estadísticas para dramatizar todavía más la ya de por sí dramática situación del mercado laboral español. El objetivo no es otro que el transmitir el falaz mensaje de que los salarios pueden incrementarse por decreto y de que, por tanto, es imprescindible un intervencionismo estatal todavía más agresivo sobre el mercado de trabajo cuando, más bien, la realidad es justo la contraria.

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10 comments

  1. Vale está claro que es mentira, pero supongamos que fuera verdad… ¿Y?

    Porque un día les puede dar por poner un SMI de 6000 € y cobrar 4000 € tampoco…

    En fin, que la cuestión es querer tener un piso, comida para todo el mes, sanidad, ocio…
    sin ahorrar nada.

    Que cosas.

    Estos son de pensar que cuando dices ahorrar es no consumir nada en lugar de consumir menos en el presente para tener la opción de consumir o invertir en un futuro. Ridículos.

    Precisamente es lo que deberían de cobrar sobretodo ellos y cualquiera del sector público. Pero eso es una opinión mía :)

  2. La dignidad no tiene nada que ver un salario.

    Recordemos que el salario, como los carbohidratos, es una adicción. Las adicciones no son enfermedades reales, sino que dependen, mayormente, de uno mismo. Hay que trabajar para vivir. Es cuando se vive para trabajar cuando se pierde mucha dignidad, y eso depende de uno mismo, no del malvado empresaurio. Para tener dignidad hay que romper las cadenas, las mentales, las culturales, y las políticas.

    Lo más importante para solucionar los problemas laborales es dejar de manipular la moneda. Lo segundo es derogar leyes que prohiben o dificultan el trabajo. La gente quiere trabajar y puede trabajar, pero hay que dejar que trabaje. Es mejor cobrar poco y que exista la posibilidad real de cobrar más, a cobrar poco sin posibilidades reales de cobrar más. Y un salario insuficiente es menos insuficiente que un salario nulo.

    Lo que vivimos ahora mismo en España no ha sido causado por la crisis, sino por la maldad de los gobernantes y la estupidez de los gobernados, a lo largo de muchos años. Esto que está pasando lo tenemos que arreglar nosotros, deshaciendo los errores y las tropelías que hicieron nuestros ancestros. Nuestro presente no lo pueden arreglar los recién nacidos, ni los españoles de 2030 o 2050. Repetir las mismas estrategias autoritarias no va a funcionar. Hay que liberalizar, no estatalizar. Y nos conviene empezar a liberalizar cosas antes de que venga la próxima crisis, y antes de que a algún malvado se le ocurra liarse a bombazos para estimular la economía.

  3. Juan Ramón, le estás pisando El Purgatorio a Josu Mezo.
    No te van a invitar más a al Brújula.

  4. En España, al igual que a nivel mundial, se ha vivido una crisis muy intensa. De hecho, no todos han sufrido la crisis de la misma manera.

    Respecto a lo que comenta Colombo, no estoy de acuerdo con que fue culpa de la maldad de los gobernantes. Los políticos institucionales no hacen más que representar unos intereses de clase. Sin embargo, el origen de la crisis es estrictamente económico, no por motivos institucionales o morales.

    Respecto a The Worst, yo creo que la gente es suficientemente lista como para saber el significado de “ahorrar”. El problema es que mucha gente no tiene la opción de hacerlo.
    El problema del debate estado-mercado es bastante falso. La intervención y el Estado no son elementos neutros, y eso es algo que no asume el liberalismo. Yo pude comprobar el elevado grado de intervención que existió para rescatar a la banca o para fomentar la creación del SAREB, entre otras.
    No creo que los socialistas compartan ese tipo de intervención.

    En lo que respecta al autor, bastante bueno el texto. Sin embargo, creo que se sigue confiando mucho en que los impuestos son la causa más importante de que la gente cobre tampoco.

  5. Xavier Rodrigues, no es lo suficientemente lista para tener una actitud ahorrativa, al menos no la media. Porque sino lo harían hasta los que trabajan cobrando menos o se pondrían impuestos más bajos.

    Los impuestos son la principal causa porque las empresas no tienen ingresos para pagar esos SMI. Esto sería como un impuesto si contratarás a alguien. Mira a ver que pasa con los países que no tienen SMI y verás que sorpresa te llevas.

    De todas formas, los que cobran poco no suelen estar en el sector público, ¿curioso EH? :)

    Dime que negocios tienes tú para que me lo crea…
    yo sí he vivido la crisis de primera mano en el sector inmobiliario y hostelero.

  6. Ló único que sé es que el gobierno español no era ni más ni menos violento en impuestos antes y después de la crisis. Lo que determina el origen de la misma no está en los impuestos. Los impuestos simplemente agravan la recesión, nada más. El origen está en algo que mucha gente se niega a aceptar, y esto es las contradicciones del modo de producción.

    La sociedad no se podría construir y concebir sin acción colectiva (ya sea Estado u otra forma de organización social, teniendo presente que el Estado es un instrumento de clase).

  7. La propuesta de PODEMOS es indecente. No se puede establecer una renta básica universal, puesto que esta debe ser condicionada. Sin embargo, reconozco mis dudas a la hora de condicionarla. Cómo condicionarla?. Es complicado, no sé.

  8. Xavier Rodrigues, tú yo creo que no eres más cazurro porque no te entrena Miguel.

    ¿De que contradicciones del modo de producción hablas?
    Lo que no puede ser es que haya gente trabajando en el sector público con esos sueldos y en el sector privado se note la destrucción de la división del trabajo porque todos quieren ser panaderos o ganarse la vida con ello.

    La crisis inmobiliaria fue por expansión crediticia lo que hizo que hasta el frutero se metiera a construir y a competir con otros constructores y dejara de producir otros productos o servicios.
    Después la mansalva de impuestos como siempre impidió que las empresas contrataran a más trabajadores en otros sectores que no fueran el de la construcción.

    La expansión crediticia acaba siendo un impuesto más al crear inflación esto es lo que no quieres aceptar tú y tus esbirros.

    El keynesianismo aún no entiende que el ahorro no significa no consumo sino menos consumo y concretamente en el presente para poder consumir o invertir en un futuro.

  9. -Si hay sueldos del sector público que debieran ser revisados (lo cual comparto) tiene una solución en la propia organización de las personas y su manera de concebir el Estado. Los sueldos del sector privado tienen, en cambio, su propia naturaleza, sin que nadie directamente pueda cambiarlos o determinarlos voluntariamente.

    -La expansión crediticia responde a un problema de demanda escasa. Si el frutero deja de producir para trabajar o invertir en la construcción es simplemente porque la construcción es más rentable, donde se creó un superbeneficio temporal hasta que estalló la burbuja. Lo que quiero decir es que no es el gobierno quien orienta la producción a la construcción, sino que es la construcción el sector más rentable y el cual fomenta el gobierno posteriormente.

    -La mansalva de impuestos no impidió nada, puesto que las empresas se quejaban de la falta de demanda motivada fundamentalmente por el desempleo originado como consecuencia del parón en la producción, motivado por un fenómeno de sobreproducción. Si los impuestos fuesen la causa, nunca saldríamos de la recesión. Y vamos a salir por la propia recomposición de la tasa de ganancia en determinados sectores, para empezar, que tirarán del carro.

    -La expansión crediticia es malísima, pero necesaria para el modo de producción. Si las autoridades europeas detuviesen la expansión crediticia antes, la crisis ocurriría antes y punto (más suave, por supuesto, pero existe igual). Y por supuesto que crea inflación.

    -Mientras que el liberalismo asume que no hay contradicciones (es una teoría muy firme y que se cree lo que dice), el keynesianismo es consciente de ella pero iluso al tener fe en su solución con la acción del Estado.

  10. Sr Rallo,
    He visto alguna entrevista o intervención suya en televisión, realmente interesante su punto de vista, pero sinceramente creo que habla usted mejor de lo que escribe.
    Para mi este articulo suyo representa mas el lío de datos estadísticos de diferentes fuentes, que utilizan unos y otros para su beneficio, que un claro interés de Podemos (y cito este partido porque es a quién usted dirige su articulo) en tergiversar datos.
    Seguiré leyendo cosas suyas, quizás me acostumbre a su forma de escribir, porque realmente me parece interesante lo que cuenta.