Entrevista en Amarillo y Negro sobre economía y filosofía

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5 comments

  1. Dr Juan Ramón Rallo. Le he escuchado en el vídeo frases que me perturban, así dices: “…es muy importante tener un modelo que nos explique la realidad…” Eso sería el sueño dorado de un pensamiento positivista, con ello sueñan los físicos y lo llaman “el fin de la física” y llevan más de un siglo soñando con aquella tierra prometida. Yo me pregunto: ¿a cuál REALIDAD te refieres, a la realidad que se desprende de un mundo sin estado coactivo, o a un la del mundo intervenido de ahora ? la primera es un sueño, un sueño noble, la segunda una cruda y oprobiosa realidad. Tu propuesta se parece a la del zoólogo aquel que quiso entender el comportamiento social del león, y para ello lo encerró en una jaula para poder mejor observarlo. Recuerdo una frase de Lord Acton que todos los liberales y libertarios debemos tener presente: “Los liberales no aspiramos a lo que es, aspiramos a lo que debe ser” Si tu propuesta es la “construir” un modelo que explique la realidad, la realidad económica y de comportamiento social, déjame decirte que esta? muy próximo al proyecto de economía centralmente planificada. No te auguro éxitos, y lo sabes, tendrías que partir de una teoría objetiva del valor que por fortuna todas son contradictorias.

    Entiendo el desespero de muchos economistas austriacos que sienten que no avanzan por el hecho de quedarse atrapados con un puñado de conceptos cargados de obviedades. A ellos los refiero a una frase de George Orwell que viene muy al caso:”Lo único que le queda al inteligente de hoy es insistir en lo obvio” La lucha por la libertad, la lucha contra el leviatán, es la lucha de ahora, lucha inaplazable e ineludible. Las minuciosas técnicas económicas y econométricas adobadas en la salsa de la matemática nos conducen a un intrincado mundo en el que ni hacemos economía ni hacemos matemáticas: la economía se torna oscura, borrosa y opaca, la matemática desesperadamente trivial.

    Ahora concuerdo con Peter Boettke cuando finamente advertía que los economistas han evolucionado de humildes filósofos a soberbios ingenieros sociales.

    Cordial saludo

    Mario

  2. Claro que hay fallos de mercado. Si un juez se apellida Mercado, al final de todas sus sentencias vendrá la sección “Fallo…”. Eso es un verdadero fallo de Mercado.

    Pero hablemos de los “hallazgos” del mercado.
    – ¿Es posible realizar esos hallazgos con un mercado intervenido?
    – ¿Cuántas cosas no se han inventado gracias a las patentes?
    – ¿El Renacimiento, con toda su pintura, escultura, música y literatura, fue el programa gubernamental más grande, ambicioso, dilatado en el tiempo y exitoso de la historia?
    – ¿Nos protege el intervencionismo de hallar cosas malas, y de desarrollar tecnologías perniciosas?
    – ¿Qué habría pasado si los USA hubieran dejado quebrar a AIG?
    – ¿Cuántos grandes éxitos del “capitalismo de amigotes” son en realidad beneficios sacados de fallos de “mercado” generados principalmente por el intervencionismo?
    – ¿Es razonable que los liberales, los que defienden el capitalismo de libre mercado, se cuelguen medallas al alabar los “éxitos” producidos por la suma vectorial del capitalismo de amigotes y el intervencionismo estatal?
    – ¿Por qué hay que alabar a Microsoft o a Cocacola o a Merck, cuando son empresas cuyos productos originales fueron prohibidos y pervertidos por el Estado, pero luego encontraron que podían sacar más beneficios aceptando las “normas” determinadas por los Estados, y aprovechando todo el esquema legal que permite algunos de sus productos sean rentables?
    – ¿Por qué nos quejamos tanto acusando al Estado de impedir la aparición de nuevos medicamentos, cuando salta a la vista que son las propias grandes farmacéuticas las que están encantadas de que el Estado prohiba ciertos experimentos, sustancias, avances?
    – ¿Cómo podrían Pfizer o Novartis obtener tantos beneficios si vivieran fuera del paraguas de los Estados?
    – ¿Es todo esto un fallo de mercado o un fallo introducido en el mercado?

    No es problemático, creo yo, que una empresa obtenga grandísimos beneficios porque el público elija sus productos y servicios. Enhorabuena, benditos sean, y que les dure mucho tiempo. Sí es problemático, en mi opinión, que estos productos y servicios sean de alguna manera obligatorios, o que se prohiba la competencia, o que se prohiban avances o mejoras, persiguiendo sañudamente investigadores, o que tanto los medios de comunicación como los legisladores como los jueces como los gobernantes sean comprados o influidos por compañías para que les favorezcan, siendo así sus donaciones verdaderas inversiones, y gastos más rentables que cualquier publicidad. Al final, dudo mucho que identificar el capitalismo de libre mercado con este tipo de actividades pueda resultar beneficioso para ir hacia una sociedad más libre. Microsoft, Google, Facebook, Apple, las grandes farmacéuticas, los grandes bancos, y los fabricantes de armas, no quieren que haya más libre mercado, ni quieren que la gente sea más responsable de sí misma, ni quieren que los Estados disminuyan su peso en la sociedad.

    Lo que deberíamos decir es, “fijaos, hasta un mal capitalismo es mejor que cualquier socialismo, pero todo podría ir mejor si este mal capitalismo fuera un poco más coherente y sincero consigo mismo.”

    La empresa que prefiera la seguridad a libertad, al final no tendrá ni una ni otra. Lo mismo le pasó a la iglesia católica, que prefirió fiarse de las leyes de los hombres a fiarse de Dios, y hoy en día se encuentran con su seguridad y su libertad están muy amenazadas. El que siembra vientos recoge tempestades.

  3. Colombo
    Es cierto lo que dices.
    A veces hay que fijarse en estas grandes empresas por el siemple hecho de que una persona no rica puede prosperar mucho en los negocios. Está claro que Coca Cola se ha apoyado casi desde su inicio en el Estado.
    Por eso cuando los marxistas se ponen pesados con lo de siempre de las grandes empresas cuesta explicarles que es justamente el socialismo(socialdemocracia o cualquier tipo de intervención estatal) la que les da el poder, que justamente las grandes empresas usan el mismo modelo socialista de empresas cuasiestatales (de facto) y que el problema no es el concepto de gran empresa, es el concepto de protección,regulación, amiguismo. (socialismo de ricos)
    Pero ciertamente es mejor que haya grandes empresas, su productividad es mayor. Siempre que sean en un ambiente de libre mercado.

  4. Lo que pasa es que hay gente también que intenta distorsionar la esencia de la realidad aún sabiendo que hay cosas que no cambian. Detectar y defender estas es la labor de la praxeologia. El distorsionar es la labor de algunos. Quizás por eso el “deber ser” es crucial.

    Los fallos del mercado son fallos de los agentes que lo definen no de lo que es o debe ser. Por eso basta con cambios particulares para subsanarlos.

    Libertad, fraternidad e igualdad no pueden ser incondicionales. De ahí lo que dice Juan Ramón.

    En cuanto a errores, todos cometemos pero la cuestión es si es por sesgos cognitivos o por externalidades negativas.

  5. La propiedad privada comunal no es eficiente si a su vez viola la propiedad privada individual (como puede ser la autopropiedad o la decisión propia de establecer una norma unánime) de los integrantes. Esto pasa y yo lo sé por experiencia.
    El libro sobre el fascismo que quiere escribir y la crítica contra el capital seguro que son interesantes hasta para antiliberales :)