¿Por qué Piketty no sirve para España?

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1 comment

  1. En el fondo los socialistas son tan autoritarios como los puritanos.
    El puritano razonaría así: Si a la gente se le da rienda suelta, entonces se pondrán a bailar y a dibujar guarradas ¡Horror de los horrores! Hay que impedirlo, hagamos un ministerio del baile agarrao que regule la lascivia, y otro ministerio de la expresión plástica que impida que las gentes caigan se retrotraigan al paganismo griego.
    El socialista razona así: Si a la gente se le da rienda suelta, entonces se van a poner a trabajar más de lo que les conviene, y van a acabar con tanto dinero acumulado que van a salir de su clase social y serán incontrolables ¡Horror de los horrores! Hay que impedirlo. Es por su bien. Hay que dificultar el trabajo y el comercio, y también hay que dificultar mucho el ahorro y los juegos financieros, para que los dignos trabajadores no se conviertan en cerdos capitalistas.

    El socialismo es una estética, y a la mayoría de los estetas le gusta también la estática, es decir, que aquello que admiran por su belleza no cambie nunca ni se vea afectado por el ambiente. Hay que proteger a la clase trabajadora porque es hermosa. No deben dejar de trabajar nunca. Siempre con miedo y con inseguridad, siempre con dificultades para lelgar a fin de mes y endeudándose para atender las emergencias. He ahí la belleza que hay que preservar. La humanidad como museo.

    Hay gente que opina que los españoles no tendrían que haberse rebelado contra Napoleón, pues su gobierno nos habría traído progreso. No se dan cuenta que el progreso no puede venir de Francia, ni puede organizarse desde arriba. El gobierno no es Jehová dando maná y perdices a los israelitas, ni puede serlo, por más que a gente como Piketty esa historia les guste.