Contra la pobreza, mercados libres

larazon

España es uno de los países europeos con mayor población en riesgo de pobreza: el 29,2% de las familias se halla en semejante situación, seis puntos más que antes de que estallara la crisis. No se trata de que —tal como suele malinterpretarse o manipularse desde ciertos partidos políticos o medios de comunicación— el 29,2% de las familias españolas sean pobres, sino de que se encuentran en un contexto socioeconómico desde el cual podrían terminar siéndolo (la tasa de pobreza real se ubica en el 6,4%, por debajo de la media europea y de países vecinos como Italia o Reino Unido).

Ahora bien, el importante incremento del riesgo de pobreza en España no se debe —tal como también suele afirmarse desde ciertos partidos y medios de comunicación— a que los ricos se hayan vuelto más ricos a costa del empobrecimiento de los pobres: desde 2007, los ingresos reales del 20% más pobre de la población han caído un 25%, pero los del 20% más rico lo han hecho un 15%. Es decir, aunque es verdad que las rentas bajas se han empobrecido relativamente más que las rentas altas, todas ellas han perdido durante la crisis: y es que una crisis es eso, un dramático y duro proceso de empobrecimiento generalizado de la sociedad.

Con todo, es necesario plantearse lo siguiente: ¿por qué los ingresos de las rentas bajas se han reducido relativamente más que los de las rentas altas? El reciente informe de Funcas, Un balance social de la crisis, arroja luz al respecto basándose en la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. Lo que ha sucedido es que las rentas bajas han sido las más afectadas por las dos lacras que explican la práctica totalidad de nuestra elevada tasa de riesgo de pobreza: el desempleo y la precariedad laboral.

Así, mientras que la tasa de riesgo de pobreza entre los trabajadores con contrato indefinido apenas asciende al 6% del total (y no ha aumentado durante la crisis), entre los trabajadores con contrato temporal se eleva al 26% y entre los parados al 47%. Es decir, la pobreza —y el riesgo de verse abocado a ella— es en España un problema esencialmente laboral: su causa cabe ubicarla en la masiva destrucción de empleo y en la precariedad de una parte significativa de los puestos de trabajo. Por eso, además, el aumento de la tasa de riesgo de pobreza se ha concentrado durante la crisis en aquellos colectivos más afectados por el paro y la temporalidad, a saber, los jóvenes y los inmigrantes: los primeros exhiben una tasa de pobreza del 32% (casi 10 puntos más que los mayores de 25 años) y los segundos una del 51% (31 puntos más que los nacionales, quienes apenas han padecido incremento alguno en su tasa de pobreza durante la crisis).

Por consiguiente, si la pobreza en España es esencialmente un problema laboral, la forma de atajarla deberá ser también laboral y no a través de mayores subsidios gubernamentales que cronifiquen esa sobrevenida situación de pobreza. Más en concreto, necesitamos una profunda liberalización de nuestro mercado de trabajo —siguiendo la estela de países como Dinamarca o EEUU— para, por un lado, acelerar la creación de empleo y, por otro, facilitar y abaratar la contratación indefinida. Si queremos reducir la pobreza, necesitamos más libertad de mercado: no muchas más regulaciones, muchos más impuestos y mucho más gasto público, tal como suicidamente proponen todos nuestros desnortados partidos políticos.

El dato

El paro registrado en enero aumentó en 57.247 personas, el menor incremento desde 2004. A su vez, la afiliación a la Seguridad Social se redujo en una media de 204.043 personas, un mal dato que, no obstante, mejora de manera apreciable cuando eliminamos los efectos puramente estacionales: en tal caso, el número de afiliados no sólo no cae sino que crece en 24.601. Las cifras, por mucho que hayan tratado de ser descalificadas por la oposición, son globalmente buenas y demuestran que, de momento, la economía española mantiene su intenso ritmo de crecimiento. Ahora bien, lo anterior no significa que las inercias de crecimiento heredadas de los últimos dos años vayan necesariamente a proseguir en el futuro próximo: a la incipiente desaceleración global se le une el parón interno en la corrección de nuestros principales desequilibrios económicos (déficit público, encorsetamiento regulatorio, altos impuestos, etc.). Un país con casi cinco millones de desempleados debería tomarse muy en serio las reformas para intentar consolidar la actual creación de empleo y riqueza.

La amenaza

La incertidumbre política podría costarle a España hasta 8.000 millones de euros y 126.000 empleos, según los últimos cálculos de los economistas Jesús Fernández Villaverde y David López Salido. A juicio de estos dos académicos, el principal elemento que paraliza la inversión presente —y, por tanto, el crecimiento futuro— de nuestro país no es tanto las dudas sobre la identidad concreta del futuro presidente del gobierno, cuanto sobre el tipo de políticas que terminarán aplicándose en España durante los próximos años. Tal como ya hemos explicado en muchas ocasiones, las administraciones públicas deberían proseguir con su consolidación presupuestaria y proceder a liberalizar la economía si queremos seguir prosperando. De ahí que el verdadero riesgo sea justamente ése: que el próximo gobierno nos castigue con una violenta contrarreforma económica consistente en hiperregular el sector empresarial y en multiplicar los impuestos. Esa posible contrarreforma económica es la fuente de la incertidumbre que ya nos está empobreciendo a todos… mientras los líderes políticos continúan repartiéndose sillones y debatiendo sobre cómo complicarles la vida a los españoles.

El despropósito

La gala de los Goya del pasado sábado se saldó, como ya es habitual, con una invectiva contra el gobierno del PP. La principal queja del lobby del cine sigue siendo su oposición al IVA del 21% que grava las entradas a espectáculos cinematográficos: y es que, según los principales representantes de esta industria, el incremento del mal llamado IVA cultural a partir de 2012 ha provocado un empobrecimiento generalizado del sector. Y aunque las cifras de espectadores e ingresos de los últimos años se ubican por encima de las que se alcanzaban antes de 2012, sí es cierto que una subida de impuestos contribuye a empobrecer a aquel sector que la padece. Lo paradójico del caso es que la mayoría de asistentes a los Goya suelen apoyar ideológicamente a aquellos partidos políticos que abogan por multiplicar los impuestos sobre el resto de españoles. Mas si han experimentado en sus propias carnes cómo el IVA los empobrece, ¿acaso les resulta tan complicado entender que tales incrementos tributarios empobrecerían al resto de la economía? ¿Es lo que pretenden?

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22 comments

  1. Lo que ocurre que una buena parte de la población identifica liberalizar con precarizar.

    ¿Cómo reciclar a tantos inmigrantes ( y españoles) cuyos empleos dependen o dependían de sectores intensivos en mano de obra como la agricultura, hostelería, y construcción?. No va a ser tarea nada sencilla.

    Respecto a los inmigrantes habría que preguntarse si aún encontrándose en riesgo de pobreza o en pobreza real, su situación absoluta es peor antes de que viniesen a España. Un dato relevante al respecto: durante la etapa de auge hubo alrededor de 4 millones de entradas netas en España y durante la crisis las salidas netas han sido de 500.000 ( incluyendo a los “exiliados” españoles)

    1. La gente va ahí donde hay esperanza. Los 500.000 que entraron en España son personas con muy buenos ánimos o muy mala información.

  2. Hola Juan Ramon.

    … esta claro que, en un sistema económico como el actual, las empresas y los empresarios deben de tener la maxima libertad a la hora de contratar y de echar a la calle a las personas que trabajan para ellas. Pero también es cierto que debes “ver” el otro lado de la ecuación: el de las personas que trabajan.

    Pones casi siempre el ejemplo de Dinamarca cuando hablas de “libertad” en el mercado de trabajo y te olvidas que en Dinamarca se están gastando un 1.5% de su PIB en proteger a ese 4% de desempleados que tienen.

    En un sistema absurdo donde se te da mucha libertad a la hora de contratar y de despedir a los trabajadores debes de “implantar” por otro lado un sistema altamente “protector” de esas personas que utilizas con tanta “liberalidad”. Debes de equilibrar. Eso es lo que hacen en “tu” Dinamarca.

    Las personas son la razón por la que existe este sistema capitalista. Este sistema capitalista esta produciendo para ellas. Si este sistema capitalista no protege a las personas entonces este sistema no tiene ningún sentido y esta condenado a desaparecer mas tarde o mas temprano.

    Liberaliza todo lo que tu quieras el mercado laboral, Juan Ramón, pero protege siempre a las personas para las que existe ese mercado laboral y la que es su ultima razón de ser.

    ¿Para que existen las fabricas, Juan Ramon, si no es para producir para la gente y para proteger a esa gente de la pobreza?

    Un cordial saludo

    1. Una pregunta Alekine ( o a cualquiera que me pueda responder)
      ¿ Ese 1,5% se refiere al peso que tiene tiene en el PIB las contribuciones voluntarias que hacen los trabajadores daneses a las “Cajas de Seguro de Desempleo”, a que el gobierno danés paga también prestaciones no contributivas o que ese 1,5% se refiere a políticas activas de empleo y no al seguro por desempleo?

      “El seguro de desempleo es voluntario. Las Cajas del Seguro de Desempleo están vinculadas a los sindicatos y se organizan por sector profesional. En la actualidad ascienden a 35, de las cuales dos son para los autónomos. Si el asegurado accede a un empleo en Dinamarca, debe afiliarse a la Caja del Seguro de Desempleo asignada a su profesión. En caso contrario, no tendrá derecho a percibir las prestaciones.

      Por regla general, se tiene derecho a percibir una prestación de desempleo al cabo de un año de afiliación a una Caja del Seguro de Desempleo concertada. Además, la primera vez que el asegurado solicita la prestación de desempleo, debe haber trabajado por cuenta ajena durante al menos 52 semanas en los tres años anteriores, o haber ejercido una actividad por cuenta propia a título principal durante un periodo equivalente.

      Las prestaciones pueden llegar a un máximo de cuatro años, aunque están sujetas a impuestos y sólo se mantienen si el parado demuestra que está buscando empleo activamente. El máximo que se puede recibir es el 90% del anterior salario.”
      http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/24/economia/1330088460.html

      1. No sé como funcionará, pero el seguro de desempleo en Suecia(como pone en la noticia del mundo) se le parece bastante al de Dinamarca.
        Yo creo que en Dinamarca aunque la cosa esté controlada por aseguradoras, estas seguramente recibirán alguna subvención.
        No creo que sea un sistema privado 100%, pero tampoco es un sistema público como el nuestro. Además de que si las Cajas se organizan por sector profesional, es porque el gobierno así lo debe querer y regular, porque no encuentro explicación a que en un mercado libre, las aseguradoras se segmenten tanto según las profesiones.
        Supongo que esas aseguradoras invertirán el dinero en los mercados financieros y les sacarán algún partido.
        Y por lo poco que sé, los daneses sí le dan importancia a su INEM.

      2. Hola, requien,

        el dato ese 1.5% del PIB lo recordaba vagamente de haberlo leído por ahí, pero no recordaba exactamente de donde. He buscado y encontrado una referencia a ese porcentaje en un articulo de “nadaesgratis”:

        http://nadaesgratis.es/bentolila/flexiguridad-ampliada

        en donde, sin entrar en la ideologia de fondo de la web, entresaco el siguiente parrafo:

        …” Es un sistema caro, pues Dinamarca gasta el 1.3% de su PIB en políticas activas de empleo (España gasta un 0.8%, pero solo la cuarta parte que Dinamarca por trabajador parado, porque aquí hay muchos más parados), pero funciona”….

        que te indica que somos con distancia de los paises mas insolidaridarios con “nuestra gente” que se queda sin empleo.

        El problema de las “comparaciones entre países” que practica Juan Ramon es que no se pueden hacer mostrando un dato y ocultando los demás, porque eso, simplemente, muy cutre.

        Otra cosa que comenta Juan Ramon es que el sistema de desempleo es privado en Dinamarca, cuando el mejor calificativo que puede usarse es el de “comunista”, entendiendo por “sistema comunista” aquel en el cual las decisiones las toman el conjunto de los afectados, cosa que ocurre en Dinamarca con las Cajas de Seguro de Desempleo.

        Yo creo que eso es un sistema comunista puro y duro.

        Un cordial saludo

        1. ¿Comunista”, las decisiones tomadas por los afectados? Si eso es lo que pedimos siempre. Acabar con el paternalismo estatal.

          ¿Que la pensión se la gestione la sociedad civil(los afectados) en vez del Estado es comunista? Y por lo visto esos seguros de desempleo actúan más o menos como seguros del coche privados. Aunque los sindicatos tengan presencia, dudo que las decisiones sobre la gestión del seguro se tomen mediante asamblea de todos los afectados en plan Marinaleda.

          Nunca se ha ocultado aquí que los impuestos y las prestaciones sociales en Dinamarca son muy altos. Tampoco vamos a ocultar gracias a qué logran financiar eso.

          1. Vosotros no pediis que las decisiones las tomen los afectados. Vosotros lo que pediis es que ese capital privado que aportan de manera equitativa la gente afectada pueda ser controlado y manejado por unos pocos en supuesto beneficio de la gente.

            Son cosas distintas, AntiMarx.

            En Dinamarca son esos socios los que deciden el como, el cuando y en que, se gastan o se utilizan esos fondos. Ademas de que cada persona tiene tanto poder de decision como cualquier otra persona porque la aportación o participacion en esos fondos es casi igual para cada persona.

            Eso es comunismo o comunitarismo en estado puro.

            Un cordial saludo

          2. Yo pido que la gente haga con su dinero lo que quiera. Si uno quiere montar una sociedad sin ánimo de lucro, que lo haga. Eso es igual de liberal como el que monta una empresa para ganar dinero.

            De todas formas, no creo que esos seguros sean el “idilio” que tú crees. La voluntariedad es un aspecto liberal. El comunismo es la “solidaridad” obligatoria. Eso ya lo sabes.

        2. Gracias Alekine, Como sospechaba ese 1,5% sobre el PIB se refiere a las políticas activas de empleo.

          Este asunto de la reconversión y reciclaje de los parados, especialmente de los de larga duración, me parece crucial.

          Creo que hay mucho camino por mejorar en España y si se apuesta por la colaboración público-privada mirarnos en los países nórdicos o en Austria.

          Como dice Antimarx no se puede considerar de sistema comunista, más bien se puede calificar como flexiseguridad.

        3. ¿Qué significa “políticas activas de empleo”? ¿Significa que la gente decide coger dinero de sus ahorros, o bien endeudarse con un préstamo en buenas condiciones para contratar cursos de formación adaptados a ellos, para realizar entrevistas de trabajo, para establecer redes de contactos, o bien significa que la gente desempleada se queda sentada en una silla, esperando a que le llamen para realizar un desmoralizante cursillo impartido por profesores que no tienen el menor interés en dar ese curso, rodeado de compañeros asqueados y aborrecidos, gente que espera que un funcionario le concierte entrevistas de trabajo con empresas que no necesitan contratar a gente desmotivada y potencialmente conflictiva, gente que no quiere poner nada de su parte porque está asqueada de todo, gente que no va a recibir la orientación profesional correcta, porque los orientadores no tienen ni idea de lo que hacen? ¿Es así como funcionan las cosas en Dinamarca?
          ¿Si gastáramos el 3% del PIB en esta patraña del INEM, podríamos esperar un cambio radical en la actitud vital de los desempleados o en la cultura empresarial española o en la forma de trabajar de los funcionarios? Evidentemente no. El paro en España existe porque trabajar es caro y burocráticamente dificultoso.

          El problema de España no es un problema de gasto público ni de “solidaridad”. El problema de España es que a la gente no se le permite trabajar, ahorrar, planificar y ser responsable de su propia vida. Todo depende de lo que diga la autoridad.

          Los españoles no son minusválidos. No necesitan que les lleven de la mano y les limpien la baba. Estamos viviendo en un síndrome de Münchausen colectivo y distribuido, que solo beneficia a la casta y a la neocasta. Este problemón no se puede solucionar políticamente.

          1. Debería significar eso mismo que comentas, aunque se llamaría simplemente formación continua.
            Pero ya que existen los servicios públicos de empleo ( y no creo que dejen de existir a medio plazo) habría que fijarse en aquellos países como Austria donde estos servicios funcionan mejor

      1. ¿3 horas? O sea que dado el tamaño del territorio danés no se puede rechazar ninguna oferta :)).
        ¿Y el 1,5 % del PIB al que se refiere Alekine? ¿Son políticas activas de empleo o es el peso que tienen en el PIB esas contribuciones voluntarias?

  3. Dígalo claro y alto: necesitamos EMPRESAS.

    Hemos creado una cultura anti empresa por partidos “progresistas” antiempresa. Y ahora cosechamos el resultado: no hay trabajo para nadie. Lógico y normal.

    Respecto a la precarización del trabajo, tengo que recordar que -a parte de la crisis y de que no haya empresas suficientes que contraten-, está directamente relacionada con el bajísimo nivel añadido que aporta el trabajador, lo que hace posible que sea perfectamente disponible o cambiado cada dos por tres, porque, como es un trabajo que puede hacer cualquiera, el trabajo no se resiente con el cambio y el cliente no sufre las consecuencias (y por tanto no las sufre la empresa)

    Un ejemplo: una tienda.

    Cuando cualquier chico puede hacer el trabajo de vendedor, y si da lo mismo si pone empeño o no lo pone en el servicio y la venta, con la cantidad enorme de gente en paro + de emigrantes que pueden hacer ese trabajo para el que no se necesita ninguna cualificación, el dueño de la tienda, que no quiere problemas, no querrá que nadie adquiera derechos extra de los que luego se tenga que arrepentir, por lo que cambiará siempre que pueda.

    Ahora bien, si el trabajo necesita de un alto nivel de cualificación, el trabajador ya no es tan disponible, porque no se le puede sustituir tan facilmente; el cliente puede enfadarse o perder la confianza; y el empresario pierde dinero -o incluso el negocio-.

    ¿Hay algo peor?

    La cultura anti empresa que los políticos “progresistas” han expandido entre toda la población ha hecho que se trabaje mal y a disgusto, lo cual ni favorece el buen servicio, ni favorece el aprendizaje práctico (por lo que mantiene al trabajador siempre con unos conocimientos y habilidades de muy poco valor añadido: el empleado es siempre disponible).

    Todavía peor, el colegio y la Universidad.

    La mayoría de los trabajos no necesitan una educación escolástica -ni desde luego un título universitario-. Se necesita una educación práctica y técnica adaptada al puesto de trabajo: se aprende haciendo y reflexionando sobre lo que se hace, no leyendo libros. (que en España, además, solo se estudia lo que pregunta el profesor o lo que se cree que “va a caer”.

    La cultura que se está creando es la de que hay que ser un intelectual -para lo que la mayoría no estamos dotados-, totalmente inadecuada para los trabajos disponibles y para triunfar en la vida laboral (tener tu propia tienda/s o montar tu propia fábrica)

    Es como aprender a jugar al fútbol pero luego jugar al baloncesto: no solo es totalmente inadecuado: es totalmente contrario.

    Al final sale gente que reniega de los trabajos disponibles -pero en los que podría triunfar si pone empeño y ganas- porque no son de universitarios (y muchos no han adquirido las ganancias intelectuales que se obtienen estudiando una carrera, por muchos diplomas y ¡¡¡ másteres !!! que tengan).

    Pues el PSOE quiere extender la edad de enseñanza obligatoria a los 18 años, aunque el muchacho no tenga interés o condiciones, lo cual significa que le acaba marcando como un idiota o alguien que no vale para los estudios, pero que desconfía del producto de su propia observación y meditación y que es altamente dirigible y manipulable con consignas políticas vacías.

    Y recuerdo que ha llegado a los 18 años sin aprender a ganarse la vida a través de un oficio -y sin condiciones para aprender una profesión- (ésto políticamente es muy peligroso, pero no aprendemos -y ahí está PODEMOS para probarlo)

    No estoy diciendo que la gente no estudie. Muy al contrario.
    Es más, yo pienso que hay que fomentar vocaciones. Pero los conocimientos librescos no valen para nada. Y es un crimen si se capa a una persona orientada a la acción.

    Pues todo ésto es el resultado de políticas muy precisas que hemos estado votando constantemente de 30 años para acá. Muy democraticamente y muy progresivamente. Y así nos va de mal.

    Desde luego, los políticos progresistas y los sindicatos nos deben una explicación.

    Y nosotros debemos otra, por hacerles caso.

    1. Muy de acuerdo con este comentario de Jose.

      – La cultura empresarial e imagen del empresario es nefasta. Sólo hay que ver las encuestas entre los jóvenes y el alto porcentaje que desea ser funcionario.

      -Como bien dice, el salario se fija entre dos límites la productividad marginal descontada y el salario del trabajador marginal. Y aquí en España la productividad es media-baja y disponibilidad muy abundante de mano de obra poco cualificada ( y por tanto fácilmente sustituible).

      -Ayer leí un informe de infojobs sobre sus predicciones del mercado del trabajo en los próximos 10 años : profesiones de vida cada vez más corta, fin del “trabajo para toda la vida”, menor número de asalariados, gran número de personas inempleables y un sector educativo cada vez más desconectado del mundo laboral y mayor importancia de la marca personal y del posicionamiento en las RRSS.
      ¿España está preparada para estos retos?.

      1. requiemsoul, si llega esa época todavía querrán más ser funcionarios.

        Hasta que no empiece la gente a aceptar que es mejor para todos que haya quien trabaje en lo que no le gusta…

        Si no quieres trabajar en lo que no te gusta, compite.
        ¿Porque?
        Por que hay mucha demanda de lo mismo.

        1. Exactamente. Y no sólo está pasando en España sino en países como USA.
          Un mundo cada vez más globalizado, dinámico, con cambios más profundos e intensos, fricciona con una gran masa asustada de población que reclama más proteccionismo, intervencionismo y mercantilismo.

  4. En esos porcentaje de pobreza, ¿usted está contando a los inmigrantes también? ¿o solo a los españoles?

    Lo digo porque la situación económica que tenemos es la que hay.

    Y honestamente, pienso que los inmigrantes en paro de larga duración deben volverse a sus países.

    Naturalmente que pueden volver si la cosa mejora (que no va a mejorar)

    Yo he sido emigrante -y me tengo que volver a marchar-. y la experiencia que tengo es que no todos los inmigrantes se pueden adaptar al país de acogida.

    Normalmente tiene que ver con la gran diferencia que hay entre las realidades socioeconómicas muy distintas que puede haber entre las vividas -y aprendidas- en el país de nacimiento; y las del país de acogida.

    Esto es, una persona que viene de un país subdesarrollado, donde se aran con bueyes, se siente perdido en Europa -no por la diferencia cultural o el clima, sino por que no es ni lo suficientemente activo, ni lo suficientemente
    independiente (en los países de economías agrarias, el peso del grupo, para bien o para mal, es mucho mayor que en países con un alto nivel de educación, en que la persona necesita poner su personalidad -más bien se le exige- y no tiene el apoyo del grupo)

    En Estados Unidos, donde no hay Estado del Bienestar (al menos como nosotros lo entendemos), todo el que emigra, sabe que es para prosperar por sus medios; y aunque muchos fracasan, muchos otros salen a delante.

    En Europa es muy diferente, porque los inmigrantes tienen incluso antes de trabajar unos servicios sociales que sirven de atracción a gente que no se adapta. (lo cual crea una marginación pagada y gente que no se integra )

    Todo ésto viene a cuento a que tenemos una masa enorme de inmigrantes (+ los inmigrantes ilegales, + los inmigrantes nacionalizados, + los refugiados y asilados) enorme, que en una situación de crisis contribuye a precarizar más el mercado de trabajo al competir con los locales -, muchas veces pidiendo menos salario o sin cotizar; y que contribuye a diluir los gastos sociales (tocan a menos) de los locales.

    Y nadie quiere arreglar el problema