Por unos nuevos sindicatos

economista

Los sindicatos españoles se han convertido en megaburocracias paraestatales más cercanas a la política que a la representación de sus afiliados. Acaso por ello suela afirmarse que el sindicalismo está en crisis y que ha de reinventarse en este siglo XXI: el problema es que quienes realizan semejantes proclamas suelen hacerlo con el ánimo de convertir a los sindicatos en organizaciones mucho más beligerantes, agresivas y antiempresariales de lo que ya lo son hoy; no en organizaciones profesionales de representación de sus afiliados para informar, asesorar, asistir o negociar de buena fe con el empresario, sino bandas chantajistas, violentas y piqueteras para consolidar un conflicto laboral permanente.

Sin embargo, este modelo de sindicalismo fanático y anticapitalista resulta totalmente contraproducente para los intereses de sus propios representados. A la postre, su objetivo no es otro que el de conseguir alzas salariales a costa de los beneficios de la empresa: algo que es totalmente equivalente a castigar con un impuesto ad hoc a las ganancias de esa compañía. ¿Y cuáles son las consecuencias de un impuesto ad hoc sobre los beneficios?

Primero, si la empresa percibe una tasa de rentabilidad que apenas compense a sus inversores por arriesgar su capital, entonces ese pseudoimpuesto sobre beneficios en forma de alzas salariales incentivará la progresiva desinversión en el negocio: los trabajadores de la empresa verán incrementadas sus rentas presentes a costa de verlas recortadas en el futuro.

Segundo, si una empresa cosecha beneficios extraordinarios sin ningún tipo de privilegio gubernamental, entonces tales beneficios extraordinarios responderán a una remuneración (temporal) a sus accionistas por su excelencia estratégica: por haber introducido nuevos productos, por haber incorporado nuevas tecnologías, por haber alterado los métodos de producción, por haber mejorado la calidad percibida de su servicio, etc. En tal caso, el pseudoimpuesto sobre esos beneficios extraordinarios significará menor innovación o menor dinamismo en la introducción de nuevos productos: es decir, menor competitividad de la compañía, la cual tenderá a ser desplazada por otras donde el índice de sindicalización sea menor o donde los sindicatos no adopten comportamientos suicidas. En suma, por una o por otra razón, las empresas con sindicatos agresivos tenderán a marchitar y a ser desplazadas del mercado… en perjuicio de sus empleados.

Así las cosas, los únicos tipos de compañías en las que los alzas salariales de unos sindicatos beligerantes podrían ser absorbidas sin dificultades por la propia empresa son dos: las empresas públicas —donde las alzas salariales serían traspasadas en forma de mayores impuestos a los contribuyentes— y las empresas cuyos beneficios extraordinarios procedan de una posición oligopolística garantizada por el Estado —donde las alzas salariales serían repercutidas a los consumidores en forma de mayores precios de venta, reduciendo con ello los sueldos reales del resto de trabajadores—. En ambos casos, el sindicato simplemente actuaría como un extractor de rentas del resto de la sociedad, aprovechándose del poder del Estado para parasitarnos a todos.

Ahora bien, que el sindicalismo frentista y extractivo sea perjudicial para los propios trabajadores a los que representa no significa que otro tipo de sindicalismo —cooperativo, profesionalizado, desestatalizado, descentralizado, voluntario y autofinanciado— no pueda ser muy valioso para los propios trabajadores y para el conjunto de la economía. Al cabo, la negociación individual entre el empresario y sus muchos empleados conlleva altos costes de transacción que pueden reducirse convirtiendo al sindicato en representante de los intereses comunes de esos trabajadores. Asimismo, el sindicato puede proporcionar asesoría laboral especializada en cualquier conflicto contractual que pueda mantener el trabajador con el empresario y, al igual que sucedía con el mutualismo decimonónico en Europa o actualmente en algunos países como Dinamarca, también podría proveer servicios hoy monopolizados por el Estado de Bienestar (por ejemplo, seguros contra el desempleo o pensiones privadas de capitalización). En todos estos casos, el sindicato mejoraría la coordinación entre empresa y trabajadores, potenciando mejoras en la productividad de la compañía.

En definitiva, un nuevo sindicalismo es posible: un sindicalismo que abandone tanto su estrecho maridaje actual con la burocracia estatal cuanto que se olvide de envenenadas y anacrónicas luchas obreras. Ese sindicalismo moderno, profesional y sensato sería de auténtica utilidad para sus representados y, también, para el conjunto de la sociedad. Todo lo contrario de lo que sucede hoy y, también, de lo que algunos querrían que sucediera hoy.

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18 comments

  1. (No se dice Estado de Bienestar sino Estado del Bienestar.)

    EL ENEMIGO DE LA EMPRESA NO ES EL TRABAJO. ES LA “PRIVATE TAXATION”:
    – USURA INMOBILIARIA (los trabajadores piden más salario no por capricho sino para poderse financiar el alojamiento; contratar un trabajador es echarte su casero a tu espalda)
    – RETENCIONES PARA PENSIONES Y SUBSIDIOS (las mujeres viven mucho más que los hombres, etc.)
    – RENTAS FINANCIERAS FIJAS (hoy en día el problema no es retribuir a los accionistas sino a los bonistas y proveedores)
    – SUPERSALARIOS DE TRABAJADORES DIRECTIVOS

    Raiio (cantinela impuestos e intereses, o sea, anti-Estado y pro-Ahorro) está en el s. XVIII, instalado en un mercantilismo impropio, en el que donde pone Estado él propone Los Pobres Ricos (Victimismo Exculpatorio), teñido de retórica fisiócrata, creyendo que hay un orden espontáneo. Si fuera liberal de verdad estaría con nosotros diciendo que el hombre se porta mal aposta. Su dinámica es conservadorita del modelo popularcapitalista ochentero… que el propio capitalismo quiere sustituir por la Era Cero.

    ROMA NO PAGA TRAIDORES.

    1. No hay por donde coger tu comentario, no son más que un grupo de frases vacías carentes de toda lógica y sin hilo conductor. Antes de escribir haz un esfuerzo y piensa un poco lo que dices.
      PD: Tu de liberal tienes lo que Rothbard de estatista.

  2. Para hablar de MACROECONOMÍA, hay que:

    – saber de Contabilidad Nacional, y que hay una cosa que se llama Enfoque de la Renta, porque la economía tiene tres fases: Producción (Oferta), Renta y Gasto (Demanda)

    – distinguir entre Sistema y sus Modelos sucesivos

    – distinguir entre Estructura y Coyuntura

    – ser consciente de que el Modelo Popularcapitalista de los 1980s ha llegado a su ESTRANGULAMIENTO FINANCIERO TOTAL FINAL, para desgracia a los apegados al mismo, que el Sistema está sacrificando; y que está siendo sustituido por un nuevo modelo que, desde mediados de los 1990s, empezamos a llamarlo “Zero Era”

    (En este foro habláis como casacones de finales del s. XVIII)

  3. ¿POR QUÉ RAiiO SALE AHORA PARA REPETIR EL MENSAJE CENTRAL DEL FELIPISMO (QUE EL “SINDICALISMO MODERNO PUEDE SER MUY VALIOSO SI DEJA ATRÁS ANACRÓNICAS LUCHAS OBRERAS”)?

    PUES PORQUE, EN LA ERA CERO, LAS PENSIONES (= 1/3 DEL GASTO PÚBLICO) NO PUEDEN SER POR CAPITALIZACIÓN: A TIPOS DE INTERÉS CERO, LA CAPITALIZACIÓN ES CERO; CON LO QUE SE DESMONTA EL ARIETE PRINCIPAL DE LOS CONSERVADORITAS PARA EL TRÁGALA DE LA INEXORABLE REBAJA DE PENSIONES QUE VIENE POR HABER LLEGADO EL MODELO POPULARCAPITALISTA A SU ESTRANGULAMIENTO FINANCIERO TOTAL FINAL Y TENERSE QUE HACER LOS AJUSTES A PELO, SIN EL VELO DE LA INFLACIÓN.

    RAiiO, QUE NO ES TONTO, SABE QUE HABRÁ DISTURBIOS, PERO COMO DEFIENDE UNA OPCIÓN QUE EXCLUYE AL MOVIMIENTO INDIGNADO (QUE ES EL ÚNICO QUE PUEDE EMBRIDAR LA SITUACIÓN, A LA GRIEGA), SE VE OBLIGADO A DECIR FASCISTADAS COMO LA DE QUE LOS SINDICATOS TIENEN QUE ESTAR CASTRADOS.

    LO QUE TIENE QUE DECIR RAiiO ES CÓMO SE CASTRA A LOS SINDICATOS Y DEJARSE DE DEPOSICIONCITAS DE REPIPI, QUE EMPIEZAS A SER MÁS CURSI QUE UN REPOLLO CON LAZO.

  4. Los sindicatos solo podrán lograr mejoras laborales sostenibles si antes se ha incrementado la productividad; si la economía esta en crisis, los sindicatos ya pueden ponerse en huelga y protestar que no conseguirán nada (por que no habrá forma de satisfacer sus demandas, no se les puede dar lo que no hay). Por eso el objetivo prioritario de los sindicatos debería ser el crecimiento económico.

  5. A TODOS:

    PIDO PERDÓN POR LAS MAYÚSCULAS, PERO ESCRIBO DESDE UN SMARTPHONE.

    HABLANDO DE LO QUE NOS OCUPA (REPOLLOS CON LAZO) SOLO PIDO QUE RAiiO NOS DESVELE CÓMO SE CASTRA AL MOVIMIENTO OBRERO UNA VEZ QUE EL SISTEMA HA DESACTIVADO LA “HIMBERSIÓN” INMOBILIARIA (EL AHORRO DEL POBRE)

    1. Los liberales no queremos perjudicar al movimiento obrero, y compartimos gran parte de las reclamaciones por mejoras laborales. Pero dichas reclamaciones deben ser sensatas (es decir, que sean posibles y que busquen alcanzar sinergias y no enfrentamientos).
      Por ejemplo, reclamar subidas salariales a una empresa en pérdidas no sería un comportamiento razonable. Se trata de ver si las mejoras de ingresos se deben a mejoras en el desempeño laboral, o a mejoras en los instrumentos de trabajo (capital). Si se debe a una mejor maquinaria, los trabajadores no han hecho méritos para pedir subidas salariales. A pesar de que los trabajadores no sean responsables de la mayor facturación, los mercados laborales libres (que tienen pleno empleo), tenderán a remunerar de forma creciente a la clase obrera (los salarios evolucionarán de forma muy similar a la productividad).

      1. Es decir una mejora de la facturación del 2% supondrá una mejora salarial y de los beneficios del 2%. Las ganancias de productividad se repartirán a partes iguales entre trabajadores y capitalistas. A corto plazo esto puede no cumplirse, pero a la larga si que es mas habitual.

  6. Buen artículo. Muchas gracias.

    La gente ha cometido dos errores muy graves: el primero, creer que las leyes del Estado les iban a defender; El segundo, creer que los sindicalistas del Estado les iban a defender. Siempre hay que mirar a los resultados: a día de hoy, no exagero si digo que los trabajadores de todos los niveles son ganado de políticos y sindicalistas (valga la redundancia).

  7. LA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL EN LA SOCIEDAD POPULARCAPITALISTA NO ES TRABAJO VERSUS EMPRESA.

    ES RENTISTAS PRODUCTIVOS (TRABAJO & EMPRESA) VERSUS RENTISTAS IMPRODUCTIVOS (PISITO & PAGUITA & CARTILLITA).

    ¡MUERTE A LOS PARÁSITOS DEL TRABAJO & EMPRESA, ESPECIALMENTE A LOS CASEROS DE LOS TRABAJADORES!

    (Contratar un trabajador es echarte su casero a tu espalda; y, cuando le pagas, ¡abracadabra!, aparece el pensionista para retener su paga —con ese impuesto sobre las nóminas que son las llamadas en España “Cotizaciones a la Seguridad Social”, que no son ninguna aportación capitalizable en ninguna cartillita, como defiende Raiio, sino que tienen naturaleza tributaria—. Aunque el verdadero problema del capitalismo popularcapitalista es la Subcapitalización: las empresas tienen cifras de Capital ridículas —lo normal en España es 3.000 euritos—, pero tiene hipertrofiado el Pasivo Exigible, por lo que se les va la sangre pagando intereses, no quedando nada ni para dotar Reservas ni para dividendo. En este blog solo habláis de músicas celestiales. En vuestro afán por no ver nada más que lo que vuestro cerebro puede permitirse, acabaréis ciegos, si es que no lo estáis ya, aparte de que vuestra dinámica solo favorece a los extractores improductivos de rentas. Como decís fascistadas, como la que toca hoy -sindicalismo amarillo o vertical, tipo Falange & JONS-, al final el capitalismo os dirá que NO SE PAGA A TRAIDORES.)

    EL MEJOR EJEMPLO DE SINDICALISMO COLABORATIVO DE INTEGRACIÓN SOCIAL SON LAS CAJAS DE AHORROS, CUYOS ÓRGANOS GESTORES ESTÁN CONFORMADOS POR PATRONOS Y TRABAJADORES. ¿Acaso no había sindicalistas que tenían tarjetas “black” de CajaMadrid? “Megaburocaracias paraestatales” son todos los grandes empresones, mucho antes que los sindicatos, que tienen mucho de ONGs, donde casi nadie cobra.

    Decís sandeces porque no sois liberales auténticos. Sois mercantilistas impropios: mercantilistas que donde pone Estado ponéis Pobres Ricos —hoy en día, las grandes fortunas tienen más tamaño económico que la inmensa mayoría de Administraciones Públicas—. SOIS MERCANTILISTAS IMPROPIOS CON RETÓRICA FISIÓCRATA, todo el día diciendo que hay un orden espontáneo en la naturaleza. Los liberales auténticos decimos que, en efecto, el problema es el exceso de intervención y los impuestos, pero ambos fenómenos del lado privado, no del público. El problema es la intervención del pederasta de Ciudad Lineal, no la de la Guardia Civil. El problema no es el IBI, sino la “Private Taxation” de los alquileres usureros que destruyen la capacidad adquisitiva de los salarios dañando el Consumo.

    El martes almorcé con un rico de verdad, de esos que tienen centenas de millones de euros, y no en lo que llamáis “propiedades” sino en Empresa. Me dijo:
    – “Convéncete. En la economía no hay caudillos que valgan. Trabajo, trabajo y trabajo. El problema no el del moño (se refería a Podemos). Que hayan roto el “dress code” hasta es bueno, como en las empresas puntocom. El problema de verdad que tenemos encima de la mesa es el resentimiento de los tontos de los pisitos que creían que eran capitalistitas”.

    ¡Que este blog sea liberal auténtico y no un sitio donde los nuevos resentidos se relamen sus heridas de perdedores!

    1. Despues de soltar un BIG YAAAAWWWWN….a ver mameluco:

      -El hombre no quiere ser libre porque quiere tener a alguien al que echarle la culpa de sus ineficiencias y fechorias, aparte de sus desgracias naturales: poca inteligencia y tener mas dignos sucesores que repitan la azaña.

      Dicho lo anterior, el bobierno/estado sobra y faltan administradores de fincas honrados a los que se les pueda echar y renovar por simple cuenta de resultados, es decir, sobran impuestos, chupones e hijos de puta que viven de la teta estatal. Decir que lo que hay es imposiciones privadas, es una memez, ¿quien tiene de su lado al ejercito, las porras y los agentes financieros?…ya, me lo figuraba.

      Lo que se necesita es una liberalizacion de verdad del mercado, un escenario donde las ineficiencias y el dumping bobierno/estatal hacia los amigotes, no impidan la regeneracion del mercado y asi salagamos beneficiados todos: los clientes y proveedores.

      Solo a una mente funcionarial, fascista y estatista, se le ocurriria decir las bobadas que soltais vosotros, los de la secta pisitofila. Lo mas vomitivo y toxico en esta vida, no es la mentira, son las verdades a medias de vuestro calibre.

      La vida y la libertad en civilizacion (tu no me matas a mi, ni yo a ti y no expropiamos propiedades privadas en nombre de nadie), esta hecha para los adaptados al medio y currantes, amen de sus herederos, es iusnatural, asi de simple majete.

    2. “Los liberales auténticos decimos que, en efecto, el problema es el exceso de intervención y los impuestos, pero ambos fenómenos del lado privado, no del público. El problema es la intervención del pederasta de Ciudad Lineal, no la de la Guardia Civil. El problema no es el IBI, sino la “Private Taxation” de los alquileres usureros que destruyen la capacidad adquisitiva de los salarios dañando el Consumo.”

      Por fin una definición de lo que es ser “liberal auténtico”. Lástima que como es habitual en la casa no tenga puto sentido y sólo esconda fascismo.

  8. Ya hay que ser pedante para llamar “nuevos sindicatos” a sindicatos amarillos y verticales.

    Ni liberales ni leches. Derechistas simplones y punto.