Tipos negativos: un nuevo impuesto camuflado

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El Euribor a un año –el de referencia para la mayoría de hipotecas en nuestro país– ha entrado en terreno negativo por primera vez en su historia. Dejando de lado sus implicaciones sobre las finanzas familiares, es evidente que se trata de un extraño fenómeno macroeconómico que requiere de una explicación, tanto para entender por qué se produce cuanto para prever cuáles puede ser sus consecuencias futuras.

Primero, las causas: el Euribor negativo es el resultado del efecto conjunto de las flexibilizaciones cuantitativas de los bancos centrales (los QE) y de la imposición de tipos de interés negativos sobre las reservas bancarias.

Vayamos por partes. En una flexibilización cuantitativa, un banco privado vende algunos de sus activos (deuda pública, bonos corporativos, titulizaciones, etc.) al banco central y éste le paga con un depósito en el propio banco central. Estos depósitos en el banco central son activos para el banco privado y constituyen lo que se conoce como reservas del sistema. La operación es prácticamente calcada a lo que sucedería si alguno de nosotros poseyese un título de deuda pública y se lo vendiera a una entidad financiera: ésta nos lo compraría dándonos a cambio un depósito (cuenta corriente) en la propia entidad (y ese depósito contra el banco sería nuestro activo).

Todos los bancos centrales occidentales han ejecutado flexibilizaciones cuantitativas desde el comienzo de la crisis: el último en sumarse fue el Banco Central Europeo en marzo de 2015. Ello ha implicado una notable modificación del balance de los bancos privados: sus activos tradicionales (préstamos y bonos) han perdido peso y las reservas (sus depósitos contra el banco central) lo han ganado. Aquí es cuando empieza a surtir verdadero efecto la segunda parte de la operación: el establecimiento de tipos de interés negativos sobre los depósitos contra el banco central (sobre las reservas del sistema).

El funcionamiento de un tipo de interés negativo es muy simple: si un banco posee un depósito contra el BCE de 1.000 euros y el tipo de interés negativo es del -1% anual, al cabo de un año poseerá simplemente un depósito de 990 euros. En la Eurozona, los tipos de interés negativos sobre los depósitos en el BCE se introdujeron a mediados de 2014, pero en aquel entonces tuvieron pocas repercusiones: el BCE cobraba un -0,10% anual por el exceso de reservas sobre el mínimo obligatorio (los bancos han de tener obligatoriamente un porcentaje de sus activos en depósitos en el BCE: es lo que se conoce como coeficiente de caja mínimo) y pagaba un 0,05% por las reservas obligatorias. Dado que, en 2014, el exceso de reservas fue de 79.000 millones y las reservas obligatorias fueron de 106.500, el resultado fue bastante equilibrado: el BCE cobró de la banca 79 millones de euros en intereses negativos (sobre el exceso de reservas) y le pagó 53 en intereses positivos (por las reservas obligatorias).

La situación, sin embargo, ha comenzado a cambiar desde que las flexibilizaciones cuantitativas han cebado las reservas bancarias a partir de marzo de 2015. En la actualidad, el exceso de reservas se ubica en 444.000 millones de euros y las reservas obligatorias en 114.000. Para más inri, los tipos de interés negativos del BCE sobre sus depósitos han pasado a ser del -0,30%. Resultado: el BCE está cobrando a la banca intereses de 1.333 millones de euros y apenas le devuelve 57 millones como remuneración por sus reservas mínimas obligatorias. El agujero para los bancos es evidente y creciente: sus reservas en el BCE van aumentando como consecuencia del QE y eso acrecienta el coste derivado de los tipos de interés negativos sobre sus depósitos.

La cuestión es: ¿tienen alguna forma los bancos de librarse de estos tipos de interés negativos? La respuesta intuitiva es que sí: basta con que los bancos presten a familias y empresas su exceso de reservas en el BCE para que deje de soportar los intereses negativos. Pero se trata de una respuesta intuitiva equivocada: los bancos no pueden prestar (o transferir) depósitos en el BCE a los particulares (explicación técnica, aquí). Sólo bancos y gobiernos poseen una cuenta corriente abierta en el BCE, por lo que las reservas no pueden prestarse o transferirse a otros agentes que no sean bancos y gobiernos (por clarificar: un banco, cuando nos extiende un crédito, nos presta sus propios depósitos, no los depósitos del BCE).

Por consiguiente, los bancos privados sólo tienen, en realidad, tres vías para desembarazarse de ese incómodo exceso de reservas en el BCE por el cual les toca pagar intereses. La primera es utilizarlas para pagar sus deudas (o las de sus acreedores) con el BCE: por ejemplo, si un banco debe 1.000 euros al BCE y tiene reservas de 1.000 euros en el BCE, ambas partidas se pueden compensar, desapareciendo simultáneamente. El problema de esta vía para reducir su exceso de reservas es que es tremendamente lenta: la mayoría de las deudas con el BCE son a largo plazo, por lo que no constituyen una solución eficaz para dejar de pagar intereses en el corto o medio plazo.

La segunda forma es prestando a los gobiernos de la Eurozona: dado que los gobiernos sí tienen cuentas corrientes en el BCE, los bancos pueden prestarles sus reservas (por ejemplo, invirtiendo en deuda pública). Este es el motivo por el cual los tipos de interés de los bonos estatales se hallan a niveles tan bajos (incluso en algunos casos negativos) en la Eurozona: los bancos evitan pagar intereses transfiriendo sus reservas en el BCE a los gobiernos. Pero, de nuevo, se trata de una solución con las patas muy cortas: cuando los gobiernos gastan el dinero que se les presta (por ejemplo, para pagar a los funcionarios), esas reservas regresan al propio sistema bancario.

Y la tercera forma es, justamente, con préstamos entre bancos: dado que cada banco también posee una cuenta corriente en el BCE, una entidad financiera puede reducir sus reservas prestándoselas a otra entidad financiera. Este es el motivo por el cual el Euribor ha entrado en terreno negativo. El Euribor es, grosso modo, el tipo de interés medio al que se están financiando entre sí los grandes bancos europeos: con tipos negativos sobre sus reservas, cualquier banco está interesado en prestar a otro esas reservas a tipos inferiores al -0,3%, aun cuando esos tipos inferiores sea negativos. Es decir, si yo soy un banco que poseo un depósito de 1.000 euros en el BCE, preferiré prestárselo a otro banco y que me devuelva 999 euros en un año (tipo negativo del -0,1%) a no prestárselo y que el BCE me cobre el -0,3% (de modo que mi depósito caiga a un valor de 997 euros).

El problema es que los préstamos entre bancos tampoco son una solución para escapar agregadamente de los tipos de interés negativos: si un banco presta a otro sus depósitos en el BCE, sólo le está traspasando a éste la patata caliente. Dado que el volumen total de depósitos en el BCE no se reduce (sólo cambia de manos entre los bancos), alguna entidad financiera termina soportando los costes de los tipos de interés negativos. En el ejemplo anterior, los costes del -0,3% de intereses los comparten el banco prestamista y el banco prestatario: el banco prestamista presta 1.000 euros y recupera 999 al cabo de un año (coste del -0,1%); el banco prestatario recibe 1.000 euros, al cabo de un año éstos valen 997 euros y tiene la obligación de devolver 999 (coste del -0,2%).

En suma, la causa del Euribor negativo es, como decíamos, el efecto conjunto de las flexibilizaciones cuantitativas y de los tipos de interés negativos sobre los depósitos del BCE. Ahora bien, ya hemos visto que el Euribor negativo no sirve para proteger a los bancos privados de los altos costes que les está imponiendo el BCE en forma de tipos negativos. Así pues, ¿qué soluciones les quedan? En realidad, sólo hay dos: la primera –que es la que desea el BCE–, que los bancos privados intenten compensar esas pérdidas inexorables que les impone con mayores beneficios vinculados a su actividad bancaria tradicional; la segunda –que es la que probablemente terminará dándose–, que los bancos nos trasladen a todos los ciudadanos ese coste en forma de tipos de interés negativos sobre nuestros depósitos.

Como digo, la primera opción es la que desea el BCE para estimular la economía: si el BCE impone a los bancos una mordida anual de 1.300 millones de euros (y creciendo) en forma de intereses negativos, éstos deberían empezar a prestar con mayor decisión a familias y empresas (no a prestar sus reservas, que no pueden, sino sus propios depósitos), para así ganar más dinero y compensar con tales beneficios las pérdidas por los tipos negativos. En parte, esto ya está sucediendo: los tipos de interés fijos históricamente bajos que estamos presenciando durante los últimos meses son una consecuencia de lo anterior. Sin embargo, esta vía es problemática: por un lado, sigue sin haber demasiadas personas que quieran endeudarse (la mayoría de familias y empresas siguen pagando sus deudas heredadas, no contrayendo nueva deudas); por otro, un exceso de prodigalidad prestamista de la banca podría generar nuevas burbujas y descapitalizar a las entidades en el futuro.

De ahí que, muy probablemente, la segunda vía sea la que termine prevaleciendo: los bancos cubrirán sus pérdidas derivadas de los tipos de interés negativos cobrando al resto de ciudadanos tipos de interés negativos sobre nuestras cuentas corrientes. En principio, los ciudadanos contamos con una vía relativamente asequible para resistirnos a tal expolio: basta con que saquemos el dinero del banco, pues sobre el efectivo no pueden cobrarse tipos negativos (salvo a través de improbables experimentos estatales). Ahora bien, el dinero en efectivo no está libre de costes: guardar metálico en nuestras casas es arriesgado (robo, deterioro, pérdida…) y poco conveniente (muchos pagos es difícil realizarlos en metálico). Por tanto, los ciudadanos pueden terminar aceptando un cierto interés negativo sobre sus depósitos bancarios para ahorrarse tales costes. De hecho, cuantas más trabas pongan los Estados a los pagos en metálico (las limitaciones al pago en efectivo son crecientes y, en algunos países europeos, ya se estudia su prohibición total), menor resistencia podremos oponer a los tipos negativos y, por tanto, mayor podrá ser la mordida a la que nos veamos sometidos por los bancos privados (y, en última instancia, por el banco central).

Así que, a menos que haya una reversión del signo de la política monetaria, vayan preparándose para los tipos de interés negativos: sus saldos de tesorería presuntamente líquidos cargarán con un pseudoimpuesto con el propósito de estimularle a que los gaste y a que, por esta vía, se estimule la economía (en realidad, sólo se estimulan las burbujas y los recalentones de gasto).

Por cierto, dése cuenta de que quien sale verdaderamente beneficiado con los tipos de interés negativos es el banco central: compra activos que valen 1.000 pagando con su propia deuda cifrada en 1.000 y, con el paso del tiempo, esa deuda va menguando (tipos negativos), de modo que sus ganancias por la compra del activo van incrementándose. En el extremo, si comprara algo que vale 1.000 a cambio de entregar deuda propia por importe de cero, sus ganancias serían de 1.000 (señoreaje absoluto). ¿Y quiénes son los que se reparten los beneficios del banco central? Sí, ha acertado: los Estados. Por tanto, siga el circuito entero: los tipos de interés negativos son, en última instancia, un impuesto sobre el patrimonio líquido de los agentes económicos cuyo propósito último es contribuir al desapalancamiento de los Estados (como la inflación pero sin inflación). No es ninguna idea novedosa; algo similar fue lo que propuso hace unos años el FMI: un impuesto extraordinario sobre la riqueza neta de las familias para amortizar deuda pública. Bueno, pues ya lo tenemos aquí.

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31 comments

  1. ¡Qué sarta de sandeces de profesor Franz de Copenhague de Economía de Mercadillo, Dios, con la única finalidad de hablar mal del Estado!

    LOS TIPOS DE INTERÉS SON NEGATIVOS PORQUE ESTAMOS EN UNA CRISIS ESTRUCTURAL O DE MODELO Y POR LA MISMA RAZÓN QUE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACIÓN SON NEGATIVAS Y QUE LA EVOLUCIÓN DE LOS DIFERENCIALES DE TIPOS DE CAMBIO SE PREVÉ SIN CAMBIOS BRUSCOS.

    TENER DINERO ES UNA BENDICIÓN PORQUE GANA PODER ADQUISITIVO.

    Funcionalmente Rallo es keynesiano, solo que invertido, porque MENOS IMPUESTOS ES LA OTRA FORMA DEL ANTIAUSTERIDADISMO: MÁS GASTO PÚBLICO.

    ¿Por qué la Bolsa nunca sale en los sesudos análisis de este gafe? Si no sabes tener dinero, compra acciones. ¿O no? La Bolsa no sale en los análisis de estos keynesianos vergonzantes (tipo Manos Limpias, etc.) porque, en su mente, solo hay dos riquezas: dinero y pisitos.

    LO QUE NOS DICE RALLO EN SU HOMILÍA DE HOY ES QUE COMPREMOS PISITOS. SE COMPLEMENTA CON LA RISTRA DE SANDECES QUE POSTEÓ EL OTRO DÍA EN RELACIÓN A LOS ALQUILERES, como si contratar un trabajador no fuera echarte su casero a tu espalda.

    A RALLO LE FALTA LA REFLEXIÓN SOBRE LA RENTA. VA COJO. Y SU COJERA HACE QUE TE EQUIVOQUES. YO CREO EN LOS GAFES.

    1. ¿Cómo que no sale la bolsa? Lo ha dicho bien claro.
      “: sus saldos de tesorería presuntamente líquidos cargarán con un pseudoimpuesto con el propósito de estimularle a que los gaste y a que, por esta vía, se estimule la economía (en realidad, sólo se estimulan las burbujas y los recalentones de gasto).”
      Se tendrá que gastar la gente el dinero en productos que no necesitan o invertir donde no quieren produciendo burbujas. Bolsa o pisitos, lo que más le guste a vuecencia.

      1. Los falsoliberales, en nombre de la libertad, lo que de verdad difundís es la envidia y la avaricia. No sois buenos. EL ESTADO NO ES MALO. LOS MALOS SON LOS QUE SE PORTAN MAL A SABIENDAS.

        1. Y de todos los que se portan mal a sabiendas, los peores son aquellos para los cuales ese mal comportamiento está LEGALIZADO……….. andá, si es ese es el Estado !!!!!

          Un hombre decente prefiere enfrentarse con el ladrón que entra en el chalete con pasamontañas antes que con Montoro……… Y SIN EMBARGO EL ROBO ES EL MISMO.

          Pisitos no entiende esto porque para pisitos ( como para Iglesias ) el concepto robo depende de quién lo perpetra, en lugar de designar una acción concreta independientemente de su autor.

          Son así de burros….. qué le vamos a hacer !

  2. @Profesor Rallo.

    Magnífico artículo. Muy didáctico y fácil de comprender para los que somos neófitos en estos temas.
    Una pregunta: en otro artículo suyo ” Tipos negativos: la nueva burbuja” dijo que la consecuencia de los tipos negativos era el sobrendeudamiento estatal y aquí el desapalancamiento estatal. ¿Uno es consecuencia del otro?. Mayor endeudamiento estatal porque luego es más sencillo amortizar la deuda, no?.

    @Pisitos auténtico. Es de mala educación escribir en mayúsculas. Gracias

    1. Las QE de todas formas también han ido a los países emergentes.
      “El Banco Central puede acercarte al río, pero no puede obligarte a beber” No sé quien dijo esta frase. El sistema no puede con más deuda.

      Al fin y al cabo la política del BCE es un intento de no acometer los problemas de sobrecapacidad y los necesarios ajustes para propiciar el cambio en la estructura productiva.

      1. hola!

        los tipos de interés negativos son la represión de las rentas financiero-fijas ordenada por los cuarteles generales del capital

    2. Tiene más lógica que los Estados se estén endudando más por estas razones(tipos de interés negativos y QE que incentiva a invertir en deuda pública), que por una supuesta absorción del desapalancamiento privado(cosa falsa).
      Por supuesto esto no sería así si simplemente los Estados gastaran acorde a sus posibilidades.

    3. Es un estímulo al sobreendeudamiento estatal (a emitir nueva deuda, dado que te sale gratis o incluso te pagan por ello). Si no se endeudaran más, se iría produciendo lentamente un desapalancamiento.

      1. Muchas Gracias. Entiendo. La cosa está en ese ” si no se endeudaran más”. Y, por supuesto, en el “impuesto” que has comentado.

  3. ¿Por qué el banco privado simplemente no retira su depósito del BCE, es decir lo atesora en su propia caja). A partir de ahí, hace lo que crea conveniente con el mismo: o bien prestarlo a agentes solventes, si los hay, o en caso contrario, se limita a a “guardarlo en el colchón” a la espera de que aquellos aparezcan

    1. Según el artículo de Rallo al que me refería en mi primer mensaje, hay importantes gastos de mantenimiento y aseguramiento si lo guardan en sus cajas fuertes ( “debajo del colchón”)

      1. Parece que ahora, este impuesto camuflado, se va a complementar con la medida de prohibir el efectivo y parece que va a ser mas pronto que tarde.
        Es ya el colmo del control y el intervencionismo, vamos “camino de servidumbre”.

        1. El truco es que no haya ningún resquicio con el que escapar del sistema bancario-estatal.
          De todas formas a mí me gustaría ver la reacción de la gente el día que un Gobierno proponga retirar el efectivo. No sé como habrá sentado en Dinamarca, pero me sorprendería que haya sido algo fácil de vender a la ciudadanía. Supongo que te dirán que si no tienes nada que ocultar(no eres un “delincuente”), debes apoyar la medida porque se luchará contra la delincuencia y el fraude y tu dinero estará más seguro y blabla.

          Yo también Reivindico el papel productivo del atesoramiento
          http://youtu.be/gOXHDuGauzI

  4. No termino de entender la lógica del interés negativo, si prestas tu dinero y tienes que pagar por ello, lo mejor es no prestarlo. Lo mismo los bancos cuando venden sus activos al banco central, y tienen que pagar por ello, pues que no los vendan. En mis palabras puedes observar de que no me estoy enterando. Me puedes explicar qué lógica tiene, que prestes tu dinero y además tengas que pagarle al que se lo préstas. Gracias.

  5. AntiMarx:
    “Es muy caro mantenerlo en tesorería(en el colchón). Ese coste es como si te cobraran un tipo de interés por tenerlo ahí. Así que el banco se queda igual o peor”.
    JJR:
    “Si pusieran tipos al -10%, sin duda harían eso. Pero a los actuales tipos negativos, sería más costoso todavía”.
    Que conste que solo pretendo entender la cuestión, porque me resulta cuasi incomprensible:
    1º Si una buena parte del ese dinero del banco privado son meros apuntes contables, como parece que es al menos una parte del dinero, no veo la diferencia de costo que supone le supone al banco tener un apunte de X euros o 1.000.000 de veces esa cantidad.
    2º Si es dinero físico y realmente tiene un coste mantenerlo atesorado de forma segura, supongo que el mismo coste tendrá para el BCE que para el banco privado o si me apuran para el particular: sencillamente, atesorar (guardar dinero físico) tiene un coste y alguien lo tiene que pagar.
    Lo “natural” es que lo pague el propietario.
    En este caso, entiendo que hablamos de dinero propiedad del banco privado, luego lo tenga donde lo tenga, entiendo que lo “razonable” es que sea el banco el que corra con los costes de mantenerlo atesorado.
    Que conste que lo mismo vale para los particulares, salvo con la diferencia sustancial de que la competencia que existe entre los bancos por captar el dinero de sus clientes haya producido la situación actual de que los bancos no nos cobren por hacer de guardianes de nuestro dinero.
    Pero esa situación no tiene porqué ser permanente y de hecho es excepcional, ya que los bancos, como es lógico y natural, siempre han cobrado dinero a sus depositantes por tener a buen resguardo su dinero y listo para ser reenvolsado en cualquier momento (que les llamen comisiones de mantenimiento, o impuestos negativos es indiferente).
    En resumen, tal y como yo lo veo la cuestión es que “guardar dinero de forma segura y apta para ser reembolsado a gusto del propietario” genera unos costes, que deben ser lógicamente asumidos por los propietarios.
    Cosa distinta es que a mí como modesto tenedor de dinero me haga maldita la gracia que el banco me cobre por ello. Pero soy plenamente consciente de que si hoy por hoy no me cobra es simplemente debido a la enorme competencia bancaria existente y tb aunque en menor medida por la aparición de la banca on-line que reduce costes.

    1. Yo lo que entiendo es que muy parecido al caso de un particular.

      Tienes una cuenta corriente en un banco y con ella puedes adquirir determinados activos financieros o reales, y puedes retirar el dinero en efectivo y guardarlo en tu casa con el riesgo de robo, deterioro etc.

      Pues lo mismo con los bancos privados. Tienen una “cuenta corriente” en el banco central que les está suponiendo unos costes (digamos que les están imponiendo unas “comisiones por mantenimiento” muy gravosas para estimular el crédito y la depreciación del euro).
      Por ello, los bancos privados lo están prestando a otros bancos (mercado interbancario), comprando activos extranjeros, deuda soberana etc.

      Pero también, podrían trasformar esa cuenta corriente ( depósito en el BCE) en billetes (como nosotros) y guardarlos en sus cajas fuertes (debajo del colchón). Pero esto supone un gasto importante de mantenimiento y aseguramiento por incendio, robo etc.

      1. Buen ejemplo.
        Si lo hacen tiene que ser porque el atesoramiento les sale menos rentable que las otras opciones. Les sale menos rentable por la forma de proceder del BCE, cuyo objetivo es impedir que los bancos atesoren para estimular la economía.

  6. don Juan Ramon,

    enumera 3 posibles maneras mediante las cuales los bancos pueden hacer uso de sus excess reserves: o para cancelar deudas entre bancos, para comprar activos, o para préstamos entre bancos.

    sin embargo el excess reserve no es más que todas aquellas reservas que están por encima del required reserve.

    ¿qué no le permite a un banco dar un crédito a una empresa privada X, crear un activo y un pasivo, disminuir las reservas totales, y por tanto, la parte de excess reserves?

    muchas gracias por su tiempo.

      1. Hola don Juan Ramón,

        leyendo de nuevo el artículo, me ha quedado mucho más claro. efectivamente, que un banco cree un préstamo (activo-pasivo), y este pueda salir de su balance para pagar algo, y por tanto, disminuir sus reservas, no significa que en global para todo el sistema bancario, las reservas sigan siendo las mismas (el depósito con el que se paga la transacción viaja a otro banco, lo que incrementará sus niveles de reservas). Esto significa que efectivamente, sus tres supuestos son ciertos.

        Gracias por aclararme la duda indirectamente :-).

    1. Los bancos no prestan reservas. Punto.

      Si mañana, por el mismo artículo 33 que el BC usa para robar a los bancos privados ( su propia red comercial ) imponiéndoles una comisión ( aunque le llamen interés es una comisión ) por tener créditos contra él ( manda huevos ! ), decide que el nuevo nivel de reservas mínimo exigible es 5 veces el actual…….. de un plumazo “desaparece” el exceso de reservas.

      Comoquiera que la restricción al crédito que intermedian la banca comercial en estos momentos es la ausencia de prestatarios solventes y de colateral de suficiente calidad y NO el arbitrario ratio reservas/volumen de depósitos, da exactamente igual lo que manipulen con respecto a las reservas…….. éstas no son el cuello de botella.

  7. Muy buen Articulo Juan Ramón, una pregunta, este nuevo golpe de Draghi (-0,40%) no desincentiva a los bancos a venderle activos al BCE?

  8. los bancos no pueden prestar (o transferir) depósitos en el BCE a los particulares

    cuando los gobiernos gastan el dinero que se les presta (por ejemplo, para pagar a los funcionarios), esas reservas regresan al propio sistema bancario.

    Por que los bancos no pueden transferir reservas del BCE pero los Estados si?

  9. say, ¿dinero que se les presta? ¿comorrr?

    A ver si te enteras pichoncito que el BCE tiene que talar árboles para imprimir billetitos fíat pero no genera ningún tipo de riqueza ya que no entra en transacción económica real.