El populismo fiscal del PP: responsable de incumplir el déficit

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El Gobierno del Partido Popular incumplió el objetivo de déficit público en el año 2015: en lugar de cerrar con un desequilibrio presupuestario equivalente al 4,2% del PIB, lo elevó hasta el 5%. Un desajuste de 8.500 millones de euros por el que Bruselas a punto de estuvo —con razón— de sancionarnos.

Como es bien sabido, todo déficit público es consecuencia de que los gastos del Estado superan sus ingresos y, por tanto, la desviación anterior necesariamente habrá de deberse a que el Gobierno no fue capaz en 2015 de incrementar sus ingresos o de recortar sus gastos lo suficiente. Acaso uno podría exculpar parcialmente al Ejecutivo si tal fracaso fuera resultado de su omisión: a saber, de no haber sido diligente a la hora de adoptar las medidas pertinentes para asegurarse un incremento de la recaudación o, idealmente, una rebaja de los desembolsos. Pero no, el incumplimiento del objetivo de déficit público de 2015 fue consecuencia del comportamiento doloso del PP para reducir los ingresos públicos e incrementar los gastos.

Empecemos por los ingresos: la semana pasada, la Agencia Tributaria publicó su Informe Anual de Recaudación Tributaria correspondiente al año 2015. En ese informe, se estima que la reforma fiscal que aprobó el PP durante ese ejercicio se tradujo en una pérdida de recaudación de 5.900 millones de euros: 4.800 millones imputables a la rebaja del IRPF y 1.100 millones a la de Sociedades. Es decir, a pesar del gigantesco déficit que todavía arrastrábamos, los populares optaron por desprenderse de casi 6.000 millones de euros antes de las elecciones generales.

Sigamos con los gastos: el año pasado, el Gobierno del PP decidió devolverles a los empleados públicos la paga extra que les había sido suprimida en 2012. Esta medida absolutamente innecesaria y caprichosa conllevó un aumento bruto del gasto de 4.000 millones de euros; pero, dado que la Agencia Tributaria estima en su informe que contribuyó a incrementar la recaudación por IRPF en 300 millones, podemos cuantificar su coste en 3.700 millones de euros.

En definitiva, las medidas electoralistas adoptadas por el PP en 2015 incrementaron directamente el déficit público en 9.600 millones de euros. Aun cuando quisiéramos considerar efectos keynesianos de segunda ronda (a saber, el aumento de la recaudación en otras figuras tributarias como consecuencia del impulso al crecimiento impreso por el déficit), probablemente nos moveríamos en un coste neto de las medidas electoralistas del PP de entre 7.000 y 8.000 millones de euros. Dicho de otro modo, prácticamente todo el incumplimiento del déficit de 2015 fue consecuencia de las políticas compravotos que articuló el Partido Popular antes de las elecciones: bajar impuestos no recortando los gastos sino aumentándolos, esto es, endeudándonos a todos.

El partido del rigor presupuestario apostó decididamente por el populismo fiscal: usaron nuestro dinero y el de nuestros descendientes para perpetuarse en el poder. Parece, eso sí, que les ha salido bien. Reincidirán.

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8 comments

  1. (Lo que da votos al “conservadoritismo” –conservación del modelo popularcapitalista, en contra del sistema– no es la avaricia sino el miedo. El ESTRANGULAMIENTO FINANCIERO TOTAL FINAL impide reincidir en un nuevo ciclo de gestión fiscal que alterne años de falsa austeridad –más impuestos, menos gastos, pero mucho déficit y deuda– con años de prodigalidad –menos impuestos, más gastos, y más déficit y deuda aún–. Esta vez sí viene el lobo. La EPIDEMIA DE MIEDO sí tiene fundamento, pues.)

    Señores:

    NO SE COMPROMETAN CON INMUEBLES.-

    Espérense a que comience la fase alcista del ciclo e-s-t-r-u-c-t-u-r-a-l, nada de coyuntural.

    No se dejen llevar por los cantamañanas ni por los publirreportajes de la banca.

    Si la banca quiere librarse de la basura inmobiliaria que la inunda, que baje los precios y deje de ceder al chantaje de los “himbersores”, impidiendo que puedan beneficiarse de las pocas ventas que hay.

    Como mínimo, espérense a ver cómo España pasa el trance de la recesión global que esta ya en marcha.

    Si me apuran: CONSUMAN LO MÍNIMO; AHORREN TODO LO QUE PUEDAN EN DEPÓSITOS QUE NO SUPEREN 100 MIL EUROS EN EL MISMO BANCO.

    Es momento de vender, no se comprar.

    Finalmente, in extremis, NO TRABAJEN NI EMPRENDAN hasta que la mayor parte de la Renta generada no sea para ustedes y los suyos –sus pensionistas–, y no para caseros y trabajadores-directivos.

    Saludos cordiales.

  2. Señores:

    SOMOS PECADORES, PERO NO TAN AVARICIOSOS COMO CREEN LOS FALSOLIBERALES.-

    Los mentecatos de la Economía de Mercadillo todo lo resuelven con la AVARICIA de los agentes.

    Pero hay dos problemas:

    1) desde muy antiguo, pero sobre todo desde la tulipomanía (Países Bajos, s. XVII), sabemos que la avaricia y el MIEDO se conjugan; y, además, hoy sabemos que la relación entre ambos sentimientos es asimétrica (“loss aversion”, etc.); y

    2) la avaricia es un PECADO CAPITAL INFRECUENTE, no como piensan los “ladrones”, que creen que todos somos de su condición; somos pecadores, sí, pero pecamos más de los otros seis pecados capitales (lujuria, pereza, gula, soberbia, envidia e ira).

    Saludos cordiales.

    .

  3. Señor de los anillos, lo que yo pondría como pecado es eso que te tomas por las mañanas y no te sienta bien macho… Jajaja

  4. ¿Si el gobierno bajara el gasto, aumentarían los ingresos?
    No pregunto lo de bajar los impuestos para aumentar la recaudación. Digo bajar el gasto y que, de manera seguramente inesperada, aumenten los ingresos.

    Los ingresos del gobierno se deben mayoritariamente a la recaudación de impuestos. Aumentar los ingresos casi seguro que se debe a un aumento de la recaudación, no a una venta de patrimonio nacional ni nada parecido. Pero imaginad el siguiente escenario: el gobierno deja de financiar medicamentos de marca. A partir de ahora, el INSALUD solo comprará genéricos. Si un paciente necesita un medicamento para el cual no existe genérico, lo tendrá que comprar de su bolsillo, o pidiendo ayuda a una organización de beneficencia, o acudiendo a un banco a pedir un préstamo (extremadamente improbable). En este escenario, el gasto del INSALUD se reduciría un poco (es difícil de estimar, pero imaginemos que la reducción es del 20%). Supongamos además que esto termina produciendo una reducción del gasto público del Estado y sus órganos (Comunidades autónomas, Diputaciones provinciales, etcétera) del 4%. ¿Sería razonable esperar que la gente no aceptase esto y que prefiriera ir a pagar de su bolsillo los medicamentos de marca, y que además aumenataran las donaciones a organizaciones de beneficencia, aumentando el gasto “privado” en medicamentos, hasta el punto de que esta “nueva” actividad económica aumentara la recaudación por impuestos en todos los conceptos?
    Si fuera así, sería preocupante, porque los liberales queremos que los gobiernos tengan menos dinero además de la reducción del gasto público. Curiosa paradoja. ¿Qué sería menos odioso para un liberal puro: mantener el gasto público sabiendo que así no aumentarán los ingresos, o aceptar el peligro del aumento de los ingresos para obtener el buen fin de reducir el gasto público?

    Relajaos, que probablemente nunca tengamos que ponderar esta situación.

    Pero da que pensar.

    El ciudadano, en tanto que hombre-masa, desconfía de los medicamentos genéricos y prefiere los de marca, pero quiere que sean pagados por la Seguridad Social, o al menos que les den el precio de amigo del copago. Es imposible que se den cuenta de que el copago sale más caro que comprar el medicamento de marca a tocateja, porque el que se dé cuenta de esto dejará de ser hombre-masa, y acabará comprando el genérico.

    Y podríamos aplicar el mismo razonamiento en un escenario todavía más inverosímil: vender todas las universidades públicas. Estoy seguro de que los profesores que aman tanto la universidad no tendrán ningún problema en comprarlas usando sus ahorros, establecer un régimen de cooperativa, y empezar a cobrar a los alumnos por la educación y los servicios, lo cual permitirá que los alumnos valoren más su paso por la universidad, al tiempo que impedirá que los botarates lleguen a entrar en ellas como pasa ahora porque es virtualmente “gratis”. Lógicamente, la mayoría de las universidades cerrarán porque son económicamente inviables. Esto no solo reduciría el gasto público, sino que obligaría a la gente a trabajar, es decir, a tener renta y pagar impuestos. Además, los que sí quieran estudiar pero no tengan dinero para pagar estudios universitarios ni trabajando, se pondrán a buscar modalidades de estudio más baratas. Los empresarios tendrán que conformarse con gente que sepa lo que hace pero sin título universitario, en vez de contratar a gente que no sabe lo que hace pero con título. ¡Qué desgracia!

  5. Señores:

    EL ESTADO CHINO HA OFRECIDO AL RUSO UNA ALIANZA ANTI-OTAN.-

    El Estado ruso, por su parte, se ha venido mostrado favorable a una estrategia militar y económica global común con el Estado chino.

    Del discurso del anuncio, del Presidente chino XI JINPING, de fecha 01/07/2016, a nosotros nos intresan tres ideas:

    1) esta habiendo un COLAPSO GRADUAL de las economías norteamericana y europea;

    2) en DIEZ AÑOS (coincidiendo, pues, con el dies ad quem de nuestra Transición Estructural pospopularcapitalista) va a haber un NUEVO ORDEN INTERNACIONAL; y

    3) todos tenemos que entender que el Estado chino, por razones comerciales chinas, está obligado a defender el dominio chino sobre el MAR DE LA CHINA MERIDIONAL.

    A los estructuraltransicionistas nos vienen muy bien estos anuncios. Son acelerantes de nuestro proceso.

    Mientras aqui solo prospera el miedo individual de los popularcapitalistitas (resentidos contra el mismo sistema capitalista porque a éste no le gustan ni inflación ni los tipos de interés), en la otra punta de Eurasia cuaja exactamente todo lo contrario.

    Añadase la unión musulmana en el norte de África y el próximo Oriente, y las contradicciones dólar-euro.

    CIERTAMENTE ESTAMOS MUY, MUY ASUSTADOS CON LA AUTOCOMPLACENCIA CONSERVADORITA (conservadurismo predicado del modelo popularcapitalista de los 1980, en contra del sistema capitalista).

    Ya no tenemos ninguna duda sobre que, en una década, se completan el repinchazo de la burbuja popularcapitalista ochentera, y el advenimiento de la Era Cero.

    ¡Recogedor y escoba para los apegados a El Pisito & El Mercadillo!

    Saludos cordiales.

  6. (Mar de la China Meridional, costas:
    – China, 
    – Macao, 
    – Hong Kong,
    – Taiwán, 
    – Filipinas,
    – Malasia, 
    – Brunéi,
    – Indonesia, 
    – Singapur, 
    – Tailandia, 
    – Camboya y 
    – Vietnam.)

    Señores:

    La banca se ha convertido en la primera inmobiliaria.

    SI EL “BUY TO RENT” FUERA NEGOCIO. LA BANCA LO HARÍA AHORA.

    SI EL “BUY AND HOLD” FUERA NEGOCIO. LA BANCA SEGUIRÍA EN ÉL.

    AHORA SOLO ES NEGOCIO VENDER.

    Como la banca tiene el poder, los membrillos teneis un problema.

    Saludos cordiales.