España, ¿país de camareros?

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La buena evolución de los datos de empleo durante los últimos dos años ha trasladado el foco de la polémica no ya a la falta de empleo —aun cuando siga siendo alarmante— sino a la calidad del empleo creado. Hasta ahora, sin embargo, la mala calidad se predicaba sólo con respecto a una variable: el tipo de contrato laboral (temporal o a tiempo parcial). En las últimas semanas, en cambio, estamos asistiendo a un nuevo objeto de crítica: el empleo se está creando en ramas de actividad con poco valor añadido. De ahí, por cierto, el viralizado titular de que España “se está convirtiendo en un país de camareros”.

La frase parece querer trasladar esencialmente dos mensajes: en España predominan los camareros y, además, son la profesión que más rápidamente se está expandiendo en nuestra economía. Pero, ¿es así? No: ni son el grupo predominante de trabajadores ni tampoco son el que más rápidamente ha crecido durante la crisis.

Empecemos con una aclaración terminológica: cuando se habla de “camareros” en realidad se está haciendo referencia a trabajadores en el sector de la hostelería. Por nuestra parte, vamos a intentar afinar al máximo la profesión de “camarero” a partir de la rúbrica de trabajadores en la actividad de “servicio de comida y bebida” (la cual ni siquiera sólo incluye camarero, también cocineros o repartidores a domicilio). Y, desde esta perspectiva, ¿cuántos camareros (y cocineros, y repartidores…) hay en España? En 2015, 1,15 millones de personas estuvieron empleadas como media en esta actividad: 31.000 más que en 2008 (último año pre-crisis), a saber, un incremento inferior al 3%.

Así, en primer lugar, la actividad profesional de “camarero” no es la más numerosa en España: en nuestro país, hay 1,88 millones de comerciantes minoristas, 1,34 millones de personal administrativo y de seguridad dentro del sector público y 1,17 millones de trabajadores en el sector educativo. Más que un país de “camareros”, seríamos un país de “tenderos”, de “maestros” o de “burócratas”. Pero no parece que a nadie se le hayan ocurrido tan llamativos titulares.

En segundo lugar, la actividad profesional de camarero tampoco es la que más está creciendo desde el inicio de la crisis, esto es, desde que iniciamos el camino de un cambio en el modelo productivo desde la burbujística construcción. En términos absolutos, las profesiones que más crecen desde 2008 son el personal sanitario (66.000 más), el de dependencia (50.000 más), el de servicios sociales (38.000 más), el de consultores (36.000 más) y el de servicios deportivos y ocio (35.000 más): todos ellos, por cierto, también crecen más en términos relativos que el de camareros (el personal sanitario ha aumentado un 7,3%, el de dependencia un 22%, el de servicios sociales un 24%, el de consultores un 54% y el de servicios deportivos un 21%). Otras profesiones que han crecido casi tanto como la de “camareros” y que no suelen aparecer citadas son: programadores informáticos (26.000 más), burocracia del Estado (22.000 más), servicios administrativos (21.000 más), personal en la industria farmacéutica (19.500 más), aseguradoras (19.500 más) o provisión de electricidad y gas, transporte y almacenamiento (18.000 más). De momento, pues, el modelo productivo ni ha mutado sólo ni mayormente hacia la hostelería, pero tales cambios no suelen remarcarse con igual intensidad.

En suma, España no es un país de camareros: esta rúbrica (que además no comprendo sólo a camareros) apenas ocupa al 5% de la población activa y ni es la más importante modalmente ni tampoco la que más ha crecido desde que arrancara la crisis. Insistir en esta descripción sólo contribuye a presentar una imagen falseada del país. Otra cuestión muy distinta, claro, es que el mercado laboral español posea grandes bolsas de personal muy poco cualificado que a corto plazo parece difícilmente reempleable en sector de alto valor añadido: ése es un problema que venimos arrastrando desde hace lustros (justamente, la construcción concentró un volumen alto de este tipo de trabajadores). Pretender que esto constituye una novedad de los últimos años es, de nuevo, falsear la realidad. Si queremos mejores profesiones y salarios más altos, inevitablemente deberemos avanzar hacia una economía intensiva en capital y en formación: es decir, deberíamos avanzar hacia una economía abierta y libre que promueva en mucha mayor medida el ahorro, la inversión y la especialización formativa en sectores valiosos en el mercado global. El dirigismo estatal de los últimos 30 años no parece que haya dado buenos resultados al respecto.

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20 comments

  1. Me va a disculpar señor Rallo, aunque no le quito su parte de razón, usted es un gran propulsor del pensamiento liberal y sin embargo, en los últimos tiempos está tomando un derrotero que creo equivocado. Me refiero al que la izquierda tanto desde la derecha como desde las propias quierda, siempre van a sobrevalorar sus méritos y a sobrevalorar los fracasos de otros entre ellos el empleo precario. Pero mire usted, podemos negar la evidencia, con datos macroeconómicos que como usted sabe en España son bastante discutibles. Pero eso no va a dar votos al pensamiento liberal, porque pobreza y precariedad hay más que en otros países y eso es un hecho.

    Por eso le decía, porque le he leído con mucha asiduidad, que creo que escribir en ciertos medios es un error. En el de la razón porque está claro de que pie o en este caso mano cojea y en este porque hace mucho tiempo que dejaron de ser liberales

    1. Pobreza y precariedad hay más en España que en otros países, pero muchísimo menos que la gran mayoría. También hay mucha menos pobreza y precariedad hoy en España, de la que había por ejemplo hace 30 años.

      Si se quiere hacer algo para mejorar la situación, lo que no se puede es engañar a la gente (como hacen algunos políticos y agrupaciones), haciéndoles creer que España es el país en el que peor se vive, y que estamos peor que nunca. Todo ello, para pedir medidas políticas ya fracasadas en España en el pasado, y en otros países hoy en día y siempre.

  2. Lo seremos para servir a los asiáticos que copan la industria, el resto a verlas venir, qracias a los globalistas.

    1. Buena parte de la industria española de hace 40 años era deficitaria, (vivía a costa de lastrar al resto de la economía), y sus trabajadores cobraban menos que la media de hoy en día. Todo, para fabricar productos caros y malos, en comparación a lo que se podía comprar fuera de las fronteras.

  3. Señores:

    “SIEMPRE SE PIENSA CONTRA ALGUIEN” (GUSTAVO BUENO).-

    La España actual es país de CAMAREROS, sí.

    Lo ratifica que solo puedan oponerse argumentos cuantitativos, ninguno cualitativo, que lo desvituarían por los pelos.

    España es país de PÍCAROS:

    – los falsoliberales y sus falsoliberalizaciones para conservar un modelo que ya no quiere el propio sistema;

    – las patrañas del dato-PIB, dato-Empleo, dato-Turismo, de la Balanza de Pagos, de la Deuda Externa, casi todo estimaciones creativas basadas en encuestas; etcétera.

    España es país de “HIMBERSORES” hidalgos de caldo claro.

    Pero España no es una nación jurídico política cualquiera. Es la nación de:
    – la reconquista;
    – la cristianización de América; y
    – la contrarreforma.

    ¡VIVA ESPAÑA!

    ¡VIVA EL REY, JEFE DEL ESTADO!

    Saludos cordiales.

  4. Entonces de camareros no, de precariado sí.

    Pisitos depositando su esperanza, salvo chanza histriónica, en el carácter criminal de España.

  5. Señores:

    ENTENDER EL SINTAGMA “DE CAMAREROS” EN SENTIDO ESTRICTO ES CÍNICO.-

    Cuando se dice que España es o se está convirtiendo en un país “de camareros” lo que se quiere decir es que ESPAÑA TIENE DEBILIDADES IMPORTANTES EN SU PATRÓN DE CRECIMIENTO ECONÓMICO.

    Con el sintagma “de camareros” no quiere decirse que España sea un país cuya economía se basa o se va a basar en empresas con camareros.

    Yo he vivido en San Sebastián en los años de la eclosión de la Nueva Cocina Vasca, con Arzak, a quien conozco, en su mejor edad, a pleno rendimiento.

    La queja del mundo intelectual de entonces era:
    – “El nacionalismo étnico cultural provinciano ha convertido la gastronomía en la punta de lanza de la cultura”.

    La segunda cosa que se quiere decir con el sintagma “de camareros” es que ESPAÑA ESTÁ DEJANDO PASAR A LA JUVENTUD MEJOR FORMADA DE SU HISTORIA.

    El falsoliberalismo se quita de encima estas cuestiones con cinismo y, echándole la culpa al Estado (victimismo exculpatorio del sector privado, como si España fuera un país de economía planificación central), aboga por un NUEVO PODER SUPERINTERVENCIONISTA que imponga nuevas regulaciones que cambien directamente el sistema productivo (Oferta), no la distribución de la Renta, ni la composición de la Demanda (Gasto).

    ¿Entienden por qué hablamos de FALSOLIBERALIZACIONES?

    Desengáñense, LA ÚNICA LIBERALIZACIÓN LIBERAL-AUTÉNTICA HOY, dado el Modelo Ceroinflacionista (gozoso para el Capital) ES LA DEROGACIÓN DE LOS IMPUESTOS PRIVADOS QUE COBRAN LOS USUREROS POPULARCAPATILISTAS PARA VIVIR A CUERPO DE REY SIN TRABAJAR NI EMPRENDER.

    Saludos cordiales.

  6. Ahora lo entiendo todo:

    Pisitos fue sodomizado con un pastel de kabratxo en los bajos de la Concha.

    (me paso al hilo “conversaciones con Juan Mari”).

    1. Eso fue justo antes de que en Boston le metieran la planificación centralizada por el ortograma.

      Dura vida, probe pisitos.

      (me paso al hilo “contrarreformistas petulantes”)

  7. Ay Sucundúm, me alegra seguir viéndole enamorado.

    Si fueran chorradas, ni caso.

    Buena mañana!

    1. Amor, siempre…..muacsssss.

      Son chorradas…totalitarias, liberticidas y tiranófilas.

      Por eso, todo el caso del mundo…internaútico.

      TIRANOS AL PILÓN.

  8. Juan ramon, podria s hacer uj artículo comentado los sueldos de TMB en Bracelets. 20 de 21 directivos cobrando más de cien mil euros al año con una empresa pública en pérdidas. .. vergüenza ajena. Y la directora diciendo que en Europa se paga mas. Bla bla

    1. Los directivos de cualquier empresa, publica o privada; española, europea, norteamericana o del país que usted quiera, tienen el salario que fija su mercado ( el mercado de directivos), en el que las perdidas de la empresa no se tienen en cuenta, salvo que las hagan ocasionado la mala actividad de ese directivo en cuestión (lo cual suele ser raro, porque tienen experiencia real y saben lo que hacen y los riesgos que toman)

      ?cuales son los criterios?

      El tipo de industria, el numero de empleados a su cargo y su cualificación, la escasez o la abundancia de ese tipo de profesional, la experiencia requerida y años en cierto tipo de actividades directivas…etc. Y como son empresas grandes, es normal que el mercado de directivos sea internacional o al menos europeo, lo que aumentaría el salario sobre la media española (tendería a acercarse al de un directivo alemán, por ejemplo)

      Fijese que no menciono los bonus de productividad, que siguen criterios parecidos, y que aumentan con la dificultad de la tarea
      (ej en que la empresa de perdidas y tenga como misión ponerla en números negros)

      Es posible que haya aquí un problema de enchufe político (y seguramente con salarios mas altos para los trabajadores )

      Pero asegúrese que no le mueve a usted la envidia.

      Es absolutamente imposible pagar de menos a un directivo -o a cualquier profesional-, porque sabe muy bien lo que paga el mercado (como usted sabe lo que se paga a un profesional como usted en un puesto de trabajo similar). Y como usted haría, en caso de enterarse que le pagan menos de lo que debieran, se marcharía en cuanto pudiese, dejando empantanada la empresa

      (como intuyo que esos directivos tienen muchas mas responsabilidades que usted -de ahí los 10000€ de salario- el daño que pueden hacer es mucho mayor que el que podría hacer usted si se autodespide)

      Tal vez, lo mejor para no fomentar envidias, enchufismo, favores políticos y sindicales…es que no haya empresas publicas.

      Por lo menos que no se financien con dinero publico, porque también hay que recordar que las empresas publicas están haciendo la competencia desleal a las empresas privadas
      (que son las únicas que pueden de verdad competir en el mercado a campo abierto y prosperar) con los impuestos de directivos, trabajadores y accionistas de esas empresas privadas.

  9. Es que se esta criticando la creación de empleo de Rajoy diciendo que no es todo oro lo que reluce, porque el empleo creado es de mala calidad (esto es, de “camarero”); es decir, no tiene merito alguno.

    Peor todavía: seria admitir que la reforma laboral ha funcionado.

    Como si Sanchez o Iglesias pudiesen hacerlo mejor.

    (en este punto tengo que recordar la pesadilla zapatera, que nos quieren hacer olvidar)

    Nunca tendremos empleos mejores mientras no tengamos mejores EMPRESAS.

    Son las empresas las que crean el empleo; y el mercado el que establece los salarios. NUNCA los políticos.

    Esta fantasía nos esta costando muy cara, y esta forzando a nuestros hijos a la emigración.

    Por cierto, que los buenos trabajos ( los que están bien pagados), necesitan buenos trabajadores con la experiencia adecuada; que no somos todos ni todos la tenemos. No nos engañemos.

    1. El empleo precario no es aceptable ni siquiera desde una óptica liberal. Trabajar horas extras sin que te las paguen, poner de tu bolsillo el material de trabajo, o que te asignen tareas para las que no has sido contratado, son ejemplos de prácticas extendidas que no son aceptables. No se trata ya de exigir buenas condiciones de trabajo, sino de que se cumplan los contratos. Y en la vida real no se cumplen.

      1. Pero a cualquiera que ve cómo funciona la economía con una óptica liberal, le parecerá normal que haya muchos incentivos para que no se cumpla el pago de las horas extra, en un país en el que hay más de un 20% de paro y muchos salarios están fijados por convenio (precrisis) del sector.

        Aunque tengas un contrato (o ley) en el que pone que te tienen que pagar horas extra, si sabes que tu trabajo es mucho mejor que cualquier alternativa que tienes, estarás más que dispuesto a hacer horas extra gratuitas antes que enfrentarte al despido, o la quiebra de tu empresa, (o a la imposibilidad de promocionar)

        Y esos incentivos no existen cuando no hay paro, y cuando los contratos son libres.

        Si una ley impone un salario artificialmente alto (por encima del mercado), entonces habrá que elegir entre paro, o trabajar más horas de las estipuladas en el contrato.

        1. Una tasa de desempleo baja aumenta automáticamente el poder del trabajador y el salario mínimo genera desempleo, pero me hago una serie de preguntas:

          ¿No se requiere a su vez que la oferta de trabajo sea relativamente inelástica ?. Si hay escasez de mano de obra, mayores salarios y a mayores salarios más incentivos para una mayor mecanización y uso intensivo de bienes de capital y, por tanto, mayor productividad ( y mayores salarios).

          ¿Hasta qué punto, por tanto, una entrada masiva de trabajadores no puede ser distorsionador y determina los patrones de especialización productiva de un mercado?. En España , únicamente en 4 años hubo una entrada neta de 4 millones de personas (durante la crisis las salidas netas han sido de 600.000). Y no hablamos precisamente de coreanos e indios destinados a Silicon Valley.
          Actualmente hay 500.000 personas más ocupadas en el sector servicios que en 2007, pero 1,5 millones menos en la construcción y sus industrias auxiliares. ¿La hostelería, el comercio minorista y la dependencia pueden absorber a todas estas personas y, más aún, hasta qué punto es deseable en una sociedad cada vez digitalizada y basada en el conocimiento?. Capitalizarlas y recualificarlas va a ser una tarea titánica.

          Y este problema de la inempleabilidad no sólo lo tiene España con un mercado laboral y educativo muy rígido y poco adaptativo, sino países mucho más flexibles como USA que sufrieron la burbuja del ladrillo.
          Su tasa de desempleo será muy baja, pero su tasa de ocupación y actividad se sitúa en los niveles más bajos de los últimos 35 años y el tiempo de permanencia como desempleado en máximos.

  10. Me pareve que equivocas sr José. En esa empresa de ese tamaño 8000 empleados hay 21 consejeros en el consejo de administración. No se si usted conoce mucho la empresa privada pero en cualquiera de ese tamaño no hay más de 9 o 11. Al ser una empresa pública es ahora tras una sentencia ju dificl a q publican los sueldos cuando debería haber sido siempre igual q es público el salario del presidente o ministros. Dudo mucho que esa gente tuviese el mismo salario en el sector privado. Sólo hay que ver a la presidenta de 34 años de barcelona en comú y licenciada en ciencias ambientales. Eso sí, coge el tranvía (q no paga) para ir a trabajar. La envidia será suya amigo mio y sino q publiquen la tasa de rotación de toda la empresa. Si están mal pagados debería ser la misma q un mc Donald. Me temo q de allí no se va ni dios ni con agua caliente
    Saludos

    1. Hablo en general, porque no conozco esa empresa en cuestión; pero he reconocido que las empresas públicas son pasto de políticos y sus familiares y amigos (como tristemente hemos sufrido cuando han arruinado para siempre jamás NUESTRAS Cajas de Ahorros – 40 nada más y nada menos – y nadie ha dimitido)

      Al margen de ésto, me reafirmo en cuanto al salario. Es una cuestión de oferta y demanda en ese mercado en cuestión.

      Respecto a la nueva casta, no me extraña: están haciendo lo mismo que han visto hacer a la vieja casta; pero ahora ni si quiera se molestan en embellecer sus curriculus, porque no los tienen y se sienten con derechos a esquilmarnos (¿no los ha votado la Ciudadanía? ¿no son amigos del caudillo PI, iluminado de pro enviado por el destino para liberarnos de nosotros mismos?)

      Respecto a ser públicos los salarios de los trabajadores de las empresas públicas, yo si estoy de acuerdo de que todo aquel que reciba dinero público (es decir, de todos) tiene que ser de conocimiento público. Especialmente tras la malísima experiencia que hemos tenido con los políticos de la democracia.